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Oscura atracción — capítulo 7
El sol se asomaba tímidamente por el horizonte. El sauce boxeador se movía de un lado a otro como si estuviera estirando sus ramas y a lo lejos se podían escuchar a las criaturas del Bosque Prohibido. Alumnos y profesores se levantaban con el fin de empezar un nuevo día y esperando no tener noticias malas desde casa.
Un grito alertó a los alumnos de Gryffindor, que bajaron atropelladamente a la Sala Común para ver a un colorado Ron ser abrazado hasta la asfixia por Lavender. Harry, que había sido empujado por la rubia hasta caer en el sillón de al lado, no sabía si reírse o ayudar a su amigo.
Todos los alumnos lanzaron un gruñido molestos pues todos se habían pensado que había ocurrido algo malo.
-Ro-Ro llegué anoche en la madrugada y no he pegado ojo en toda la noche por las ganas que tenia de verte.-decía con su voz chillona mientras estrujaba al pelirrojo.-Pero, ¿a que no sabes lo mejor? -preguntó con una sonrisa lobuna.
-No ¿Qué?-preguntó Ron que pensaba en seguirle el juego para ver si le soltaba antes.
-Al parecer no he sido la única despierta… Granger no apareció en toda la noche y lo sé porque llegué muy tarde y su cama estaba hecha aun y esta mañana estaba igual.-ambos amigos se miraban con el ceño fruncido ante aquella revelación. Si Hermione nunca se saltaba las normas, a no ser que fuese necesario, ¿Dónde había pasado la noche?
En otro lado del castillo, ajenos a todo lo que acontecía fuera de las puertas de aquella sala, Draco y Hermione llevaban un rato despiertos pero sin intenciones de separarse.
Hermione, apoyada en el pecho del chico, dibujaba con sus dedos figuras al aire sobre el cuerpo de él mientras pensaba en lo que ahora significaba aquello. Ambos no habían hablado de nada, por lo menos no con palabras. Durante ese encuentro solo hablaron sus cuerpos. La castaña temía que una vez hubiera amanecido el chico se iría corriendo… pero allí estaba, rodeándole con un brazo mientras ella le acariciaba.
Ambos tenían miedo de hablar y arruinar aquella tranquilidad que les envolvía. Ninguno quería levantarse y enfrentarse al oscuro destino que tenían tras esas puertas.
Pero la inquietud de no poder poner nombre a lo que había entre ellos no la tenía solo ella. Draco no sabía que hacer ahora, su intención desde el principio había sido tenerla una noche y después decir adiós. No quería que ella supiera lo que él tenía que hacer, no quería que le viera con odio o con miedo.
Pero por otro lado, debía saber que aquello no tenía ningún futuro.
Hermione notó que el chico se tensaba bajo ella y le miró con curiosidad.
-Deberíamos levantarnos ¿no?-murmuró la chica buscando la mirada gris del chico. Draco suspiró y asintió con desgana. Pero ninguno se movió. El silencio volvió a caer entre los dos. Pero Hermione sentía curiosidad y no podía callarse más.- ¿Qué haces durante tantas horas aquí?
La serpiente tomó aire lentamente y lo soltó. Granger era demasiado curiosa para su seguridad.
-No puedo hablar de ello.-murmuró después de unos minutos debatiendo consigo mismo si ser sincero o no.
-¿Tiene que ver con Quien Tu Sabes?-Draco no sabía que decir así que optó por levantarse y buscar su ropa.- ¿Por qué no quieres contestar?
-¿Qué es lo que no entiendes de ''no puedo hablar de ello''?-preguntó molesto ante la insistencia de ella. Cuanto menos supiera, mejor.
-Porque me interesa lo que hagas.-exclamó.
-¿Qué te interesa?-preguntó atónito.-Venga ya. Solo lo quieres saberlo para ir corriendo a decírselo a tus amiguitos y que ellos intenten detener al Señor Oscuro. Pero ¿sabes qué? No pueden.
-Sí que pueden.
-Sigue soñando Granger.-murmuró el chico abotonándose la camisa. Hermione, ahora molesta, empezó a buscar su ropa sin siquiera mirar a Malfoy.
-Y esto ¿Qué significa?-preguntó la chica encarando al rubio.
-Esto… nada. Es mejor que cada uno vaya por su camino.-le soltó el Slytherin mirándola a la cara y viendo que su semblante cambiaba.-Somos de bandos diferentes, tarde o temprano esto estallará y ambos… estaremos enfrentados.
-y ¿ya está? Pasamos una noche juntos, me ruegas que no te deje nunca y de repente se acabó. ¿A qué venia que yo te prometiera todo eso si a ti no te importa?
-¿Qué no me importa? Claro que me importa. O ¿crees que esas palabras se las pediría a cualquiera? no tienes ni idea de lo que dijiste anoche, ni yo tengo idea de porque te lo pedí a ti. Pero está hecho y no hay vuelta atrás. Ahora debo hacer lo correcto con el fin de que esos pirados no vayan detrás de ti.-estalló el chico dejando muda a la castaña.
-Soy amiga de Harry, soy hija de muggles y ya me enfrenté a ellos el año pasado.-empezó la chica con una calma que dejaría helados a los Slytherin.- Estoy en medio de esto queramos o no. si tu consideras que tu deber es quedarte con ellos, muy bien, hazlo. Pero no esperes a que yo me esconda. Esta guerra también es mía.-y dejando a Malfoy sin nada que rebatirle, se marchó de allí dejándolo solo.