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El reloj dorado — capítulo 33
Mientras los slytherin cenaban tranquilos, en la mesa de los gryffindor Harry no tenía la misma suerte, dejando el tenedor miro a Ron.
−Si tienes algo que decirme hazlo, sino déjame en paz, estoy intentando cenar y tu no me dejas, eres realmente molesto.
Ron iba a decir algo cuando se dio cuenta de que lo miraban, girándose vio a sus hermanos.
−Ni se te ocurra molestarlo. −Le dijo Fred que hacía mucho tiempo que había perdido la paciencia con ellos. −Harry ni su familia tienen la culpa de que Bill no os invitara a su boda así que no molestéis, por Merlín sois como garrapatas molestando todo el tiempo. −Y tras decir eso volvió a su plato.
Al día siguiente, nada más empezar las clases por la escuela ya corría los mismos cuchicheos de lo que Fred le había dicho a su hermano.
Charlus que salía de una clase no se dio cuenta de que alguien iba justo pasando y se choco con él.
El pequeño Potter al verlo se disculpo. −Discúlpame tendría que haber mirado mejor.
−Maldito slytherin, encima un Potter asqueroso. -Se quejo Ron, Charlus se había chocado con él.
−Oye espera, yo ya me he disculpado contigo, así que no tienes que hablar así, además yo no soy el único que ha cometido un error, estas pasando justo delante de una puerta es normal que la gente salga.
−No me vengas con esas estupideces, te has chocado y encima esperas que me disculpe ni lo sueñes. −Y lo apunto con la varita.
−Weasley espero que bajes esa varita inmediatamente, sino quieres quedarte sin dientes. −Escucho que decían.
Charlus al ver a su hermano respiro tranquilo. −Harry se ha vuelto loco.
−¿Qué ha pasado? −Le pregunto Harry mientras recogía las cosas de su hermano.
−Me he chocado con él y me he disculpado, pero entonces me ha llamado asqueroso y que no se piensa disculparse, es cosa de los dos.
Harry dándole los libros asintió. −No te preocupes los sin cerebro se quedan así para siempre, ahora ves, si salías tan rápido es que tenias algo que hacer.
−Es verdad, ya me había olvidado, he quedado con mis amigos para ir a jugar al futbol. −Y le sonrió. −Han traído una pelota.
−Pues ves.
−Sí, gracias. −Y despidiéndose se fue corriendo.
Una vez que Harry y Ron se quedaron a solas, el moreno lo miro. −No te lo diré de nuevo, ni se te ocurra hacer de matón con mi hermano, el problema que tiene tu familia es contra los adultos no con un niño de doce años y no voy a permitir que le hagáis daño.
−Siempre haciéndote el héroe Potter. −Le dijo Ron mirándolo con asco. −Tú eres igual que los demás de tu familia.
−Prefiero ser un héroe que un garrapata que solo busca aprovecharse de los demás, y si ya has terminado tengo que irme, al contrario que tu yo sí que tengo una vida. −Y sin decir nada más se fue, no tenía ni ganas ni tiempo para seguir hablando con él.
Por suerte durante las siguientes semanas las cosas estuvieron mejor, era porque a Ron le había entrado en su cabeza que era mejor no meterse con Harry o porque los búlgaros y las francesas ya habían llegado fuera lo que fuera no molestaba, Harry que ya sabía de qué iba todo eso no tenía mucho interés, además ese año estaba seguro que su nombre no saldría de la copa.
Como paso la otra vez, los nombres que salieron de la copa, fueron el de Krum, el de Fleur y el de Cedric, Harry ya tenía un ganador y esa era el de su compañero tejón, Cedric había sido un héroe en el otro lado, no solo había muerto en manos de Petegrew sino que había sido un competidor justo, así que esperaba de todo corazón que ganara.
Después de la selección, Draco se acerco a Harry. −¿Como estas?
−Perfecto. −Y lo miro. −¿Y tú?
−Se que este año no seré un hurón.
Ante eso Harry se rio. −Es verdad, me había olvidado completamente, ya no podremos llamarte hurón.
−No gracias, espero que esta vez hagas un mejor papel en la fiesta de navidad, la otra vez ya escuche los rumores, fuiste el único de los campeones que no bailaste.
−Este año ya estoy concienciado, además esta vez ya sé bailar, he bailado muchas veces, gracias a mi madre y mis abuelos que me enseñaron. −Y le sonrió. −Y ya se con quien voy a ir.
−¿Con Cassie?
−Sí, ella es con quien quiero ir, la otra vez no pude ir con quien quise.
−¿Y quién era?
−Con Cho.
−¿La novia de Diggori?
−Sí, ¿tú con quien fuiste la otra vez?
−Con Pansy.
−¿Pansy? −Y lo miro extrañado. −¿Pero ella no está con Blaise?
−Ellos se hicieron novios mas tarde. −Y vio que Hermione se acercaba. −Este año iré con ella.
−Lo sé, por eso ni te lo pregunto. −Y miro a su amiga. −¿Ya vamos a cenar?
−Aun no, Skeeter aun esta con las entrevistas a los seleccionados. −Y miro a Draco. −¿Vienes a estudiar?
−Sí que voy. −Y miro a Harry. −De la que te has librado.
−Y que lo jures. −Y riéndose se fue.
Hermione miro extrañada a Draco. −¿Qué ha sido esa?
−Nada que aquí mi primo le da miedo los periodistas como Skeeter.
−Esa mujer da mucho miedo.
−Sí que lo da, ¿vamos a estudiar?
−Sí. −Y así los dos tortolitos se fueron a estudiar a la biblioteca.
En la primera prueba, los aurores se presentaron y Fudge al verlos se sorprendió.
−¿Qué hacéis aquí?
−¿Qué hacemos aquí? Comprobar que los dragones no se coman a los alumnos. −Le dijo Charlus y miro a sus aurores. −Separaros y comprobar que todo vaya bien.
−Sí señor. −Y haciendo caso a su jefe se fueron.
Charlus mirando mal a Fudge le dijo: −Orión está esperando a que la cagues para cortarte la cabeza y enseñarla en el wizarmon. −Y tras decir eso se fue con sus nietos.
Harry al ver a su abuelo se sorprendió y mucho más los alumnos, pocos habían visto a un auror y mucho menos al jefe de los aurores.
−Abuelo. −Harry le saludo. −¿Qué haces por aquí?
−Esperando que ningún dragón se coma a los campeones. −Y tras decir eso sonrió.
−¿Abuelo porque sonríes? −Le pregunto Charlus. −Sonríes como papa. −Y miro a su hermano. −Eso quiere decir que ha hecho alguna de las suyas.
−Y que lo jures. −Y miro a su abuelo. −Desembucha, ¿Qué has hecho?
−Le he dicho a Fudge que si algún campeón sufre algún daño Orión le hará dimitir en seguida, así que ahora esta súper preocupado.
−Más que eso, esta sudando. −Le dijo Draco que no estaba muy lejos. −Nunca he visto sudar tanto a nadie. −Y miro a Charlus. −Has hecho bien.
−¿A que si? −Y volvió a reírse.
−Abuelo a veces te comportas como un niño pequeño. −Le dijo Harry.
−Lo sé. −Y tras decir eso, le sonrió.
La primera prueba no tardo mucho en empezar y los alumnos al ver los dragones se pusieron a gritar, les encantaba verlos y más si iban detrás de los alumnos.
Hermione que tenía una mano en los ojos, no dejaba de tapárselos, Draco que estaba a su lado la miraba divertida.
−Herms que no se lo van a comer.
La chica lo miro. −¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto?
−Algo así. −Y tras decir eso tan misterioso volvió a prestar atención a la prueba.
Hermione mirándolo con el ceño fruncido dejo de hacerlo y se puso a mirar la prueba aunque no le gustara mucho.
Al final de la prueba Charlus se despedía de los chicos.
−Abuelo vas a tener que seguir aguantando a Fudge. −Le dijo Harry.
−Lo sé Harry. −Y suspiro como si sufriera. −Tendré que seguir esperando. −Y sonriéndole se fue.
Una vez los aurores se fueron, Fudge nombro al campeón de esa prueba y los alumnos volvieron al castillo.
El tiempo fue pasando y pocas semanas antes de navidades el profesor Dumbledore les decía a sus alumnos y a sus invitados que ese año se haría un baile de navidad, y tras decir eso ya les dijo que podían ponerse a cenar.
Los alumnos que estaban muy animados tras saber que se haría un baile no prestaron mucha atención a la cena y se pusieron a hablar de las personas con las que irían.
Harry miro a Cassie que no estaba muy lejos y la llamo. −Cassie.
La chica lo miro. −Harry.
−¿Vienes conmigo al baile?
Cassie asintió. −Claro que sí que voy contigo al baile. −Y miro a Hermione. −Seguro que Draco te lo pide.
−¿Tú crees?
−No lo creo estoy segura. −Y sonriéndole siguió cenando.
Al día siguiente después de clases, las parejas se siguieron juntando.
Como le dijo Cassie, Draco le pidió a Hermione que fuera con él al baile y ella acepto.
Blaise iría con Pansy, Theo con Luna y Lyall se acerco a Daphne.
−¿Daphne quieres ir conmigo al baile?
La hija mayor de los Greengrass asintió, Lyall no solo era un chico muy guapo sino que tenía un gran cerebro y era muy interesante.
−Sí que iré contigo.
−Gracias.
−De nada. -Y le sonrió.