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El reloj dorado — capítulo 34
Una semana antes del baile los alumnos recibían sus trajes de gala y ya solo quedaba que fuera el día del baile.
Ese día, el día del baile el castillo estuvo muy animado, cuando llego la hora, todos se retiraron temprano para cambiarse y cuando llego la hora los chicos se pusieron a esperar a las chicas, que poco a poco fueron bajando.
Neville que la otra vez fue con Ginny esta vez cambio su pareja por una chica de ravenclaw.
Durante el baile, Draco se llevo aparte a Hermione. −¿Por qué me has traído aquí? −Le pregunto la chica.
−Es que te quería preguntar algo.
−¿El qué?
−¿Quieres ser mi novia?
Al escuchar eso, Hermione se quedo parada y tras un momento asintió. −Sí que quiero.
Draco al escuchar que la chica decía que si la abrazo fuerte. −Gracias, me haces muy feliz. −Separándose le dijo: −Vamos a seguir bailando.
−Sí. −Y así volvieron a la pista de baile.
Horas después, antes de que cada uno se fuera a su sala común, Draco se encontraba un muérdago así que cogiendo a Hermione de las manos le dio un beso.
La chica al sentir los labios de su nuevo novio se puso muy colorada.
−Muérdago. −Le dijo Draco y le enseño la pequeña rama.
Hermione levantando la vista al verlo se puso más colorada.
Draco riéndose le dijo: −Estas muy colorada.
−Tonto. −Le dijo la chica que se tapo las mejillas con sus manos.
−Ves a dormir, ya se está haciendo tarde.
−Sí. −Y dándole un beso en la mejilla se fue corriendo.
Hermione no era tan valiente para darle un beso en los labios pero no quería irse sin darle un beso.
A Draco que no le importaba si le daban un beso en los labios o en la mejilla se fue feliz a su habitación.
Al día siguiente durante el desayuno, Hermione le contaba a Cassie que ya era novia de Draco, la chica al saberlo la abrazo fuerte.
−Felicidades, Herms ahora ya somos primas oficialmente. −Le dijo mientras seguía abrazándola.
Harry que pasaba por allí al ver que Hermine se estaba poniendo roja por el abrazo de Cassie le dijo: −Cassie creo que a Hermione le falta aire, vas a tener que soltarla.
La chica al escuchar eso, la soltó y miro a Harry. −Sabes, sabes.
−No, ¿Qué tengo que saber?
−Que Draco y Herms ya son novios, el se lo pidió anoche.
Ante eso Hermione se puso más roja y Harry le sonrió. −Eso es fantástico.
−Sí que lo es. −Le dijo la chica y miro a su amiga. −Herms no tienes porque ponerte roja, eso es lo más normal del mundo, que dos personas que se quieran salgan juntos.
−Ya, pero es mi primer novio.
−Es normal, tenemos catorce años, ¿Cuántos novios quieres haber tenido?
−Tienes razón.
−La tengo, ahora tengo hambre. −Le dijo Cassie y tras decir eso, se puso a desayunar.
Ahora con Draco y Hermione siendo novios el tiempo fue pasando y pronto llego la última prueba del torneo y como paso la otra vez aunque esta vez Krum no estaba controlado Cedric fue el que gano.
Y así de nuevo llego el verano.
En casa de los Potter, antes de que empezaran sus vacaciones, Harry estaba haciendo sus deberes mientras su madre cocinaba.
−¿Mama que cocinas tanto? −Le pregunto Harry dejando sus deberes y mirándola. −Aún es pronto para la cena.
−Lo sé cariño, pero quiero que le lleves la cena a tu padre, esta noche tiene guardia y no me gusta que coma tanta comida de la cafetería. −Y lo miro. −¿Se lo llevaras?
−Claro que si, ¿estás preparando para mi padrino también?
−No porque Mary ya me ha dicho que ella también se lo llevara.
−Mientras tú sigues con la cena, yo seguiré con mis deberes.
−¿Tienes muchos?
−Muchos, se nota que el año que viene son los TIMO.
−Eso es lo malo, ¿ya sabes lo que quieres estudiar?
−Me gustaría ser auror, pero por lo que me dice papa es un trabajo bastante normal.
−Sí que lo es, eso es porque no hay peligro y claro solo van detrás de criminales normales, pero si tu quieres ser auror, tu padre y tu abuelo se pondrán felices.
−Ya veré lo que hago. −Y sonriéndole volvió a sus deberes.
Media hora después Lily ya le daba la bolsa de la cena a su hijo. −Harry no tardes. −Y miro por la ventana. −Ya esta anocheciendo.
−No tardare, le daré la cena a papa y vuelvo.
−Hazlo. −Y viendo como se iba por la chimenea se puso con el postre.
En el ministerio, Harry salía de una de las chimenea y vio que ya muchos se iban, pero era normal ya eran las cinco y ya habían terminado su jornada laboral.
Estaba por ir a la parte de los aurores cuando se encontró con Dolores Umbridge, se había olvidado de esa mujer completamente, al mirarla bien vio que aun seguía llevando su ropa rosa, esa mujer nunca le gustaría.
−Harry. −Le llamaron.
El chico mirando a su alrededor vio a su abuelo con Abraxas.
−Abuelo, tío Abraxas.
Los adultos se acercaron. −¿Harry que haces aquí?
−Mama me ha enviado a que trajera la cena a papa, me ha dicho que hoy tenía guardia.
−Sí que tiene guardia, te espero ves a llevársela.
−Sí. −Y mirando una última vez a Umbridge se fue al despacho de los aurores, al llegar vio que su padre no era el único que tenia guardia. −Papa.
James al escuchar a su hijo dejo las cartas y lo miro. −¿Harry que haces aquí? ¿Todo bien?
−Sí, mama me ha pedido que te trajera la cena, dice que no es saludable que comas siempre comida de cafetería. −Y le dio la bolsa.
−Ya creí que tendría que cenar de nuevo en la cafetería.
−Como si cenaras tantas veces en la cafetería. −Le dijo Sirius.
El hombre mirándolo una vez, volvió a prestar atención a la bolsa y abriéndola, pronto el ambiente se lleno de comida casera.
−Que bien huele. −Dijo uno de los aurores. −James tienes mucha suerte.
El hombre lo miro. −Sí que la tengo, mi Lils cocina genial. −Y sonrió al ver que Orión entraba con una bolsa de comida y se la daba a Sirius. −Para ti papa.
Sirius se lo agradeció. −Gracias hijo, ahora iros que ya se está haciendo tarde y cuando el sol se va, el ministerio se llena de fantasmas y otras cosas.
−No importa, será como en hogwarts. −Le dijo Orión y miro a Harry. −¿Verdad?
−Verdad, pero ya me voy, el abuelo me está esperando, me lo he encontrado al llegar, además le he dicho a mama que no tardaría.
−Entonces ves. −Le dijo James que había cerrado la bolsa para que su comida no se enfriara. −Nos vemos mañana.
−Sí. −Y despidiéndose de su padre y su padrino se fue con Orión.
En la entrada, Orión se despidió de los Potter y se fue.
−¿Harry vamos? −Le pregunto Charlus.
−Sí. −Y se fue con su abuelo.
Al llegar a su casa, le dijo a su madre que todo había ido bien y sonriéndole volvió con sus deberes.
Unas horas después, Harry estaba en su cama jugando con su máquina cuando entro su abuelo.
−¿Harry no tendrías que ya estar durmiendo?
−Abuelo es pronto. −Le dijo Harry sin dejar de jugar, además no puedo dormir.
−¿Y porque no puedes dormir? −Le pregunto Charlus sentándose en el borde de la cama.
−Por culpa de Umbridge me la he encontrado al llegar al ministerio.
−Te entiendo esa mujer le quita el sueño a cualquiera, igual esta bajo la supervisión de Abraxas y el la lleva firme, así que no controla nada.
Ante eso Harry dejo de jugar y lo miro. −¿En serio?
−En serio Harry, esa mujer no hará daño a nadie, ahora a dormir que aunque estés de vacaciones ya es tarde.
−Está bien. −Y apagando su máquina la dejo encima de la mesa y quitándose las gafas se tapo bien y dándole las buenas noches cerró los ojos. -Buenas noches abuelo.
−Buenas noches Harry. −Charlus dándole las buenas noches apago la luz y saliendo del cuarto dejo que durmiera.
Después de dos meses de vacaciones septiembre no tardo mucho en llegar y empezó la escuela.
Ese año las cosas empezaron bien, en gryffindor Angelina era la nueva capitana y Cassie entro en el equipo, en slytherin y aunque solo estaba en quinto Draco era el nuevo capitán y cambio completamente el equipo, no solo puso a chicos y chicas inteligentes que pensaban antes de usar los puños sino que ideo nuevas técnicas para ganar.
Y aunque las cosas empezaron bien, no tardaron mucho en torcerse, una de las cosas era que Lavender y Ron se hicieron novios, cuando los Black se enteraron de esa noticia fueron a preguntar a los Brown.
Ellos le dijeron que aceptaban esa relación, que sabían que los Weasley buscaban dinero, pero ellos también buscaban algo y eso era que el apellido Weasley era muy antiguo, y ellos querían ese apellido para su hija.
Los Black que no entendían esos motivos se fueron confusos, que alguien aceptara darle todo su dinero a otra gente por su apellido no les entraba en la cabeza, igual no podían hacer nada, cada uno hacia lo que querían.
Otros que no estaban muy cómodos con la nueva relación de su hija eran los Greengrass, no querían que Daphne estuviera con Lyall, para ellos el chico Lupin solo era un mestizo y no lo querían en su familia.