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Maldito hurón — capítulo 37
—¡¿Me estás queriendo decir que cumplimos el mismo día?! Scorpius retrocede asustado y Albus ríe en voz baja. Cuando Rose le había preguntando a su amigo cuándo cumple los años, nunca pensó que le diría que lo haría el 21 de agosto. De todas las fechas que hay, ¿tuvo que nacer justamente el mismo día que ella? ¿No pudo nacer el 15 de marzo o el 9 de diciembre? —¡Naciste el mismo día que yo! —Técnicamente, tú**naciste el mismo día que yo. Nací a las cuatro de la mañana, mientras tú a las seis y media de la tarde. Scorpius decide cerrar su boca al ver la forma en la que Rose lo ve, realmente está aterrado. Ella empieza con uno de sus "caprichos de niña mimada" como Albus los llama, más bien todos sus primos lo llaman así. Rose siempre ha aborrecido no ser el centro de atención cuando quería, y por eso el que Scorpius cumpla su mismo día, acapararía la atención que le correspondía en su cumpleaños. —No te altares —suplica Albus. —No es que sea un problema —comienza Scorpius—. ¡Incluso podríamos un día hacerlo juntos! Podríamos tener dos tortas de cumpleaños. —¡No! ¡Se supone que el 21 de agosto se centra todo la atención en mí! ¡No es justo! ¡No es justo! Albus rueda los ojos y se acuesta en el pasto, mirando con interés a las hormigas. Scorpius suspira, esta es una parte de su amiga que no imaginó que existía. Suspira y la mira. —Tampoco es como si tus padres se fueran a olvidar de tu cumpleaños por el mío. —Tal vez ellos no, ¿pero qué hay de mis primos? ¡Ellos te van a enviar regalos! Regalos que sólo yo debería recibir. —Rose... —Sólo dile que cambiarás el día de tu cumpleaños —le susurra Albus—. Si no, se pondrá como loca. —Cambiaré la fecha de mi cumpleaños —dice Scorpius, levantando las palmas de las manos. Rose asiente y sonríe satisfecha. —¡Bien! Mejor que sea así. El 21 de agosto sólo brillo yo. Rose se da vuelta y camina hacia el castillo, aunque puede escuchar el comentario de su primo. —Y eso, amigo mío, es lo que llamamos "caprichos de niña mimada". Ella bufa y entra al castillo, balbuceando cualquier cosa. El día de su cumpleaños sólo es de ella, nadie más debe de tener el privilegio de cumplir el mismo día que ella. Sólo ella, Rosebud Jean Weasley Granger. Nadie más. Mucho menos el maldito hurón.