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Maldito hurón — capítulo 7
Scorpius se mueve con rapidez y sale a correr, mientras que con su brazo se enjuaga el sudor de su frente. Cuando dobla en un pasillo, se apoya en la pared más cercana, respirando con dificultad. —¡Bien, aprendí la lección! ¡Nunca más me burlaré de ti! —Ni tú mismo te crees eso, Malfoy —escucha decir a Rose. Traga saliva al ver una serpiente aparecerse a metros de el. Irónico, su peor miedo son las serpientes y pertenece a la casa que la representa ese animal. Grita y vuelve a correr, preguntándose dónde rayos están los profesores y los demás alumnos. Niega con la cabeza, tuvo que ir al Gran Comedor cuando Albus le dijo. Rose, a la distancia, mueve la varita, haciendo que la serpiente persiga a Malfoy. Después de ayudar a sus primos con su tarea, les había pedido que le enseñen el hechizo para hacer aparecer a una serpiente, el que tiene que usar para controlarla y el que usaría para hacer que desaparezca. Scorpius Malfoy se lo pensaría dos veces antes de meterse con ella. —¡Estás demente! —le grita Malfoy, cuando se ve acorralado por la serpiente. —Soy una Weasley, ¿qué esperabas? —la serpiente sisea y se queda quieta, mirando fijamente los ojos del chico. —¡Lo siento! ¡De verás! ¡Alejala de mí, por favor! Es obvio que Malfoy siente fobia a las serpientes y a la mente de Rose viene el recuerdo de cuando tía Ginny le lanzó una araña viva a su padre, que sufre de aracnofobia. Es una suerte de que ella no hubiese heredado eso, a diferencia de su hermano menor. Teniendo un momento de remordimiento, hace desaparecer a la serpiente. Malfoy la mira agradecido, pero luego la ve como si quisiera matarla. —¡Tú no te aguantas nada! —Tengo la paciencia de mi madre —dice, como si eso justificara todo—. Y te lo merecías, nadie se mete conmigo sin salir perdiendo. Además, te hice un favor. —¿Favor? —pregunta Malfoy incrédulo—. ¡Hiciste que esa condenada serpiente me persiguiera por todo el castillo! —Yo hice eso, si —acepta—. Pero ¿qué hubiera hecho James si se enteraba que un chico molestó a su linda y favorita prima? Él es muy sobre protector conmigo. Malfoy traga en seco. No ha pensado en eso. Potter lo hubiera matado, con tan sólo dos semanas adentro de Hogwarts se había dado cuenta cuanto protegía y consentía a Rose. —Bien, entiendo tu punto, pero aun así: ¡por poco haces que me agarre un infarto! Rose se encoge de hombros. —Ven, vamos. Quizá encontremos algo de comer antes de comenzar las clases. Malfoy asiente y se encamina hacia ella, Rose se da vuelta con dirección al Gran Comedor. Se siente ganadora, le demostró a Scorpius quien mandaba. Es un sentimiento genial. Aunque sólo le dura dos segundos, pues siente como un chorro de agua la moja por completo. Después, siente la risa de Scorpius y como corre lejos de ella. —¡Maldito hurón!