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Historia 190400 — capítulo 20
El mes de noviembre llegó y trajo consigo un clima frio. Aquel sábado, luego de muchas semanas de entrenamiento duro por fin jugaría su primer partido y el hecho de saber que era contra Slytherin lo hacía sentirse más nervioso, era muy puesto que si ganaban quedarían segundos en el campeonato. Wood y Mcgonagal tenían mucha fe en él y no podía hacer el ridículo frente a su padre, que iría a verlo aunque fuera a escondidas. James, estaba incluso mas emocionado que Harry, en la última semana, le había escrito casi una docena de cartas, con concejos y ánimos, que en lugar de reconfortarlo lo hacían sentir mas nervioso. Aunque su papá le había dicho que no importaba si no lo lograba, el chico sabia que el sr Potter deseaba con el alma verlo ganar, y el deseaba con todas sus fuerzas no decepcionarlo.
El único respiro que tenia, era la amistad de Hermione, que lo ayudaba en todo lo que podía para que no se atrasara con los deberes, Incluso le había prestado un ejemplar de "Quidditch a través de los tiempos" que le había resultado muy útil hasta que snape se lo quito y el pensamiento de lo que vio y escuchó aquel día era otra cosa que lo tenía inquieto, cuando fue a pedirle el libro vio a el profesor de pociones curándose una herida de la pierna y lo escucho quejarse de un perro de tres cabezas, el muchacho estaba casi seguro de que había intentado burlar al animal y este lo mordía.
La mañana del sábado despertó fría y soleada, los tres amigos se encontraban en el gran comedor, aunque Harry no lograba pasar bocado, su estomago se habia cerrado a causa de los nervios y sospechaba que incluso podría vomitar. Mientras Hermione le suplicaba para que probase al menos un poco de comida, Hedwig le dejo una carta.
Hijo:
Te esperamos en casa de Hagrid.
Mamá
Harry se puso de pie.
—¿A dónde vas? — pregunto hermione— aún falta para las once.
—Lo se…yo olvide algo, ya vuelvo.
—¿Quieres que vayamos contigo? —volvió a preguntar la chica.
—No, desayunen tranquilos, aprovechare de ir al baño tambien.
Harry salió del gra comedor y atravesó los terrenos corriendo hasta la casa del semigigante que al verlo por la ventana le abrió de inmediato.
—Entra.
Harry entró, sus padres, jo y los gemelos estaban allí, ya tenían tres meses y habían crecido bastante. El muchacho abrazó a sus padres, a jo y acaricio a los bebes.
—¿Estas bien? —preguntó Lily— parece que fueras a vomitar.
—Estoy algo nervioso…eso es todo.
El ojiverde, miro a los ojos de su Papá.
—No tengas miedo, no pienses en ganar. Limítate a disfrutar el juego, diviértete.
Pasarla bien es lo mas de un juego, sino no seria un juego. Por otro lado, si minerva esta tan contenta contigo y se arriesgo a reclutarte siendo tan joven, es porque de verdad tienes talento. Pase lo que pasé, estamos orgullosos de ti .
—Gracias. Tengo que regresar al gran comedor, en un rato Wood nos llamará a los vestuarios.¿ Ya se tomarán la poción?
—Si—respondió Lilian, — ten cuidado por favor.
—lo tendré.
—Buena suerte Harry- le deseó su hermana.
—gracias Joey.
James abrazó a su hijo.
—Cálmate, todo estará bien, sea cual sea el resultado, estamos aqui contigo.
Harry besó una vez más a Chris y Amanda y se dirigió nuevamente al gran comedor.
—No te sientes—le dijo ron— Wood te vino a buscar, dice que ya debes ir a los vestuarios.
Entonces el buscador fue a reunirse con el resto del equipo.
Ya en los vestuarios, cuando estaba acabando de vestirse, poniéndose la túnica del equipo, Wood que ya estaba listo se acercó a ellos.
—Bueno, chicos y chicas. Este es el mejor equipo que gryfindor ha tenido en muchos años y podemos ganar. Estoy seguro de que podemos. Bien, es hora, vamos a hacerlo.
Harry salió al campo de quidditch tras Fred y George sintiendo sus piernas temblar, tenia miedo de caminar y que no pudiera sostenerse cayendo ante todos sin siquiera subir a su escoba.
Cuando ambos quipos estuvieron en el campo madame hooch se dirigió a los jugadores.
—Que sea un juego limpio por parte de ambos, buena suerte a todos.
Harry vio de pasada que Hermione sostenía una pancarta gigante que decía "apoyamos a Potter", el corazón se le aceleró y de pronto se sintió valiente.
—Suban a sus escobas por favor—pidió Madame Hooch y luego de un pitido los catorce jugadores y la profesora de vuelo que era arbitro en esa ocasión se elevaron en el aire.
Harry volaba en círculos por el campo, alejado de los demás buscando alguna señal de la snitch como había quedado con Oliver, Cuando angelina marcó el primer tanto la tensión de Harry disminuyo un poco mas.
Entonces, harry la vio. En un arrebato de excitación se lanzó hacia abajo, detrás del destello dorado. El buscador de Slytherin, Terence Higgs, también la había
visto. Nariz con nariz, se lanzaron hacia la snitch... Todos los cazadores
parecían haber olvidado lo que debían hacer y estaban suspendidos en el aire
para mirar. James se habia parado de su asiento.
Harry era más veloz que Higgs. Podía ver la pequeña pelota, agitando sus
alas, volando hacia delante. Aumentó su velocidad y.. ¡PUM! Un rugido de furia resonó desde los Gryffindors de las tribunas...
Marcus Flint había cerrado el paso de Harry, para desviarle la dirección de la
escoba, y éste se aferraba para no caer.
—¡Falta! —gritaron los Gryffindors.
La señora Hooch le gritó enfadada a Flint, y luego ordenó tiro libre para
Gryffindor; en el poste de gol. Pero con toda la confusión, la snitchdorada,
como era de esperar, había vuelto a desaparecer.
Mientras Slytherin anotaba un tanto, empatando el juego la escoba de Harry se salía de control.
—No sé qué está haciendo Harry —murmuró Hagrid. Miró con los binoculares—.Si no lo conociera bien, diría que ha perdido el control de su escoba... pero no puede ser...
De pronto, la gente comenzó a señalar hacia Harry por encima de las
gradas. Su escoba había comenzado a dar vueltas y él apenas podía sujetarse.
Entonces la multitud jadeó. La escoba de Harry dio un salto feroz y Harry
quedó colgando, sujeto sólo con una mano.
Lily dejo escapar un grito ahogado y comenzó a correr tribuna abajo seguida por James. Jo se tapaba los ojos y lloraba horrorizada.
—No puede ser —dijo Hagrid, con voz temblorosa—. Nada puede interferir
en una escoba, excepto la poderosa magia tenebrosa... Ningún chico le puede
hacer eso a una Nimbus 2.000.
Ante esas palabras, Hermione cogió los binoculares de Hagrid, pero en
lugar de enfocar a Harry comenzó a buscar frenéticamente entre la multitud.
—Es snape- le susurro a ron- esta hechizando la escoba.
Hermione salió corriendo y cruzó las gradas hacia donde se encontraba Snape y en aquel momento corría por la fila de abajo. Ni se detuvo para disculparse
cuando atropelló al profesor Quirrell y, cuando llegó donde estaba Snape, se
agachó, sacó su varita y susurró unas pocas y bien elegidas palabras.
Unas llamas azules salieron de su varita y saltaron a la túnica de Snape. El
profesor tardó unos treinta segundos en darse cuenta de que se incendiaba. Un
súbito aullido le indicó a la chica que había hecho su trabajo. Atrajo el fuego, lo
guardó en un frasco dentro de su bolsillo y se alejó gateando por la tribuna.
Snape nunca sabría lo que le había sucedido. Fue suficiente. Allí arriba, súbitamente, Harry pudo subir de nuevo a su escoba.
James lo noto y detuvo a Lily que paro de correr abrazó a su esposo y rompió a llorar aliviada. Tuvo que ayudarla a regresar al lugar ya que todo su cuerpo temblaba impidiéndole caminar, las manos se le habían puesto congeladas.
—Ya esta bien Hija—le dijo el sr potter a la pequeña, ya puedes mirar.
Harry iba a toda velocidad hacia el terreno de juego cuando vieron que se
llevaba la mano a la boca, como si fuera a marearse. Tosió y algo dorado cayó
en su mano.
—¡Tengo la snitch! —gritó, agitándola sobre su cabeza; el partido terminó
en una confusión total.
—No es que la haya atrapado, es que casi se la traga —todavía gritaba
Flint veinte minutos más tarde. Pero aquello no cambió nada. Harry no había
faltado a ninguna regla y Lee Jordan seguía proclamando alegremente el
resultado. Gryffindor había ganado por ciento setenta puntos a sesenta. Pero
Harry no oía nada. Se había quedado solo en el vestuario con su familia.
—Aún me tiembla el cuerpo, me asuste mucho—confesó la sra potter aun en el disfraz de tia petunia.
—No entiendo que pasó, la escoba nunca hizo eso, siempre que la usé me respondió más que bien.
—Lo sé, además ni siquiera alguien que no sabe volar puede perder el control de la escoba de esa manera, es muy fácil de conrolar— Dijo james— Creo que alguien la estaba hechizando. Pero no pensemos en eso ahora, lo importante es que estas bien. Lo hiciste bien Harry, felicidades.
El chico aprovecho para sostener un rato a sus hermanitos.
—Crecen mucho—observo el mayor de los hermanos potter.
—y se portan muy bien, al menos por ahora—contó lilian.
—¿Volverás a casa para las fiestas?- pregunto jo
—Aún no se, creo que los papás de ron viajan a Rumania a ver a charly asi que quizás me quede a acompañarlo. ¿Hay algún plan?
—No haremos, gran cosa, me tocará guardia este año. De todos modos, si decides venir a casa, seria genial asi pasamos un tiempo juntos.
—Sera mejor que nos vayamos, la poción multijugos no durara mucho mas.
Harry devolvió los bebes al carrito, los beso, abrazo a jo.
—Te escribiré más seguido jo, lo juro. Adios.
—Más te vale.
—¡adiós papá!
—hasta pronto campeón.
—nos vemos dentro de poco mamá…
Hermione entro a los vestuarios, todos se pusieron nerviosos, aunque si Hermione escucho algo, parecía disimular muy bien.
—lo siento….vine a buscarte, Hagrid nos invita a tomar el té.
—ya nos íbamos de todos modos- sonrió divertido james.
—ellos son mis tíos—le explicó falsamente Harry a su amiga—y mis primos. Ella es mi amiga Hermione.
—Es un placer conocerte al fin—dijo lily—Harry nos conto mucho sobre ti.
El muchacho enrojeció
—el placer es mío—respondió Hermione.
Los potter se marcharon rápido y Hermione miro a Harry interrogante.
—¿vas a decirme la verdad?
—¿sobre qué?
—ellos no son tus tios.
—¿Qué estas diciendo?
—Les dices papá y mamá.
—Porque me criaron.
—además dijiste que eran muggles…
—lo son.
—¿entonces que hacen aquí? Los muggles no pueden ver el castillo, vi a la mujer casi desmayarse cuando te vioo a punto de caer de su escoba. Confía en mi, no le diré a nadie.
—son…son mis padres, yo si vivi con mis tíos que lucen así, pero solo tienen un hijo. Hace algunos meses supe que mis padres Vivian, pero nadie puede saberlo, por seguridad. ¿Entiendes?
—¡me alegro mucho!
—no se lo cuentes ni a ron.
—no lo haré, tu secreto está a salvo
Los dos se fueron a tomar el te con Hagrid y ron.