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Niña mimada — capítulo 10
—¿Y bien? Scorpius la mira fijamente, a medida que los segundos pasan, se va poniendo más nervioso. Está seguro que la respuesta no le gustará para nada. Rose mira sobre la cabeza de su amigo, buscando con la vista a Albus, pero el niño no se encuentra por ninguna parte. Suspira pesadamente. —Ese tatuaje, esa marca... —empieza dudando. Rose se retuerce la pulsera que tiene en la muñeca, por eso Scorpius nota que está neeviosa—. Realmente creo que tus padres deben decírtelo..... No creo que debas saberlo por mí. Tal vez deberías dejarlo. —Rose, ¿es muy malo? —pregunta triste. —Yo... Mira, habla con tu padre. Sólo te digo que ha pasado mucho tiempo, seguro tu padre cambió —y se aleja rápidamente, antes de que él pudiera decir algo. Scorpius frunce el ceño. Las ganas de saber lo que significa la marca en el antebrazo de su padre se están evaporando, sea lo que sea no es bueno. Quizá debería hacerle caso a Rose y dejar de lado la búsqueda. Su padre no se va a decir y está seguro que tampoco sus amigos. Pero él lo necesita, tiene que saber lo que ocurre con esa marca que tortura a sus padres. De una manera u otra, lo tiene que descubrir. Cabizbajo, camina por el establecimiento en busca de Albus. Lo encuentra jugando a un juego en el que parece que maneja un auto de carrera. Scorpius sonríe al ver lo loco que está su amigo moviendo de un lado a otro ese círculo redondo que vagamente recuerda que se llama volante. —Espero que no te den un carnet de conducir —dice Scorpius, llegando hasta él. —¡Muere! —grita Albus, haciendo que el auto en la pantalla choque a un hombre. —Si, que no te den el carnet. —¡Oh, por favor! —se queja—. ¡Juega, Scorp! ¡Es maravilloso! La dueña del lugar conocía a los niños Weasley desde hace años, así que no tuvo problemas en hacer una tarjeta para cada uno, repartiendo las cinco mil libras. —No, gracias. Buscare un juego en el que no maté a nadie. —Tú te lo pierdes. Scorpius avanza por la tienda. Puede ver a James y Fred arriba de unas motocicletas, en un juego parecido al de Albus; Dominique juega a uno en el que hay que golpear a un topo; Louis y Lucy están en una mini pista de baile, el chico Veela va ganando. Scorpius se acerca a un juego en el que se leía en la placa: "Súper Mario Bros". —¿Vas a jugar a éste? —pregunta Lily, acercándose a él—. Yo he conseguido el mejor puntaje. —Veamos como me va a mí. —Hablé con Rose, creo que deberías pedirle repuestas a tu padre. Y sin más se aleja hacia donde está la niña mimada.