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Ups Me enamore — capítulo 15
Miradas que desarman P. O. V Draco Malfoy Ser un mortifago asediado es algo malo, es extremadamente malo. Pero ser un mortifago falso, acediado por verdaderos mortifagos, es mucho peor. ¡A duras penas conseguí convencer a mi padre de que no me ocurría nada! Su visita me puso muy nervioso, aún mas cuando me comentó que Voldemort tenía algo que ver con el collar de Ópalo. ¡Todo era un plan para matar a Dumbledore! Por supuesto, yo no estaba enterado porque no estuve presente en la última reunión que tuvieron. ¡Por otro lado, esta Slughorn! Ese profesor loco y traidor que aún cuando Dumbledore le dio una oportunidad decidió traicionarlo. Últimamente me esta vigilando, parece tener mucha curiosique por mí y me hace muchas preguntas. Ese hombre me da muy mala espina, y me parece que es el único que se ha percatado de que no tengo una relación de odio con Hermione. No logro comprender como lo ha hecho, pero parece estar muy al pendiente de mis acciones. Desperte muy temprano aquella mañana, 30 de octubre, Parkinson me había comentado lo que había escuchado. ¡Había confirmado mis sospechas! Slughorn desconfiaba de mi y había enviado a Nott a vigilarme. Tras comprobar que todas mis cosas estaban seguras con sus respectivos hechizos, saque pluma y tinta para escribirle a Granger. Estaba preocupado, así que deseaba reunirme con ella, Hermione siempre suele tener buenas ideas; además su compañía era un oasis. Espere algunos minutos por su respuesta, pero jamás llego. Cansado de esperar simplemente baje a la sala, allí me encontre con Parkinson. Mi morena se iría mañana, intente convencerla para que no se fuera, pero fue imposible. Salimos rumbo al gran salón para desayunar, Pansy no me dijo nada en el trayecto parecía pensativa, incluso la note algo preocupada. ¡Krum! Ese era el motivo por el cual Hermione no había respondido a mi carta. Me enojo en un início, para que negarlo, sentí que volvía a arremeter contra mi orgullo al poner a ese castaño por encima de mi. ¡Pero solo esta desayunando con él! No significa nada después de todo.
- Rubio come, no te quedes tanto tiempo pensando.- me alento Pansy
- No tengo hambre.- susurre empujando levemente el plato.
- Mira quienes van saliendo.- me comentó Pansy, al girarme vi a Hermione caminando hacía la salida con Krum. ¿Era enserio? ¿Pasaría el día con él? ¿Por qué me hacía esto? ¿Quería darme celos? ¡Tendría que hacer algo mejor que eso! ¡Soy Draco Malfoy jamás bajo al nivel de nadie!
- Que haga lo que quiera.- sentecie encogiendome de hombros.
- ¿No iras a quitarle a ese búlgaro de encima?- me pregunto Pansy en voz baja.
- Podría quitárselo ella sola si lo deseara.- sentencie volviendo a levantar con desgana los hombros.
- No te reconozco. - me dijo Pansy sorprendida, pero con cierto toque dramático.
- No puedo levantar sospechas Pansy, no voy a armarle una escena de celos para que todos sepan que...que siento algo por ella. Ire afuera a tomar algo de aire fresco. - le dije poniéndome de pie. Salí del gran salón rumbo a las afueras del castillo, busque una sombra y me tumbe bajo la misma. No tenía deseos de hacer nada, solo de estar bajo aquel arbol lo que restaba de día. No tenía nada que hacer después de todo. Con Hermione con Krum, Nott siguiéndome los pies "sigilosamente" y Slughorn buscando acusarme, creo que quedarme recostado en la grama durante todo el día sonaba tentador. Se me escapo un suspiro y cubri mi rostro pasando uno de mis brazos sobre el mismo, lo que menos deseaba era que alguien me viese y tomase la desición de fastidiar mi existencia. Pase algunos minutos bajo aquel hermoso y frondoso árbol, la grama bajo mi cuerpo se enterraba en mi ropa pero era una sensación agradable. El sonido de los pájaros a lo lejos, e incluso el ruido de algunas risas podría haber sido el ambiente ideal para olvidar todos mis problemas por un rato. Todo, rápidamente arruinado, cuando la escuche reír. Y no era su risa el problema, era quien estaba ocasionando que riera...me levante levemente de la grama y la busque con mi mirada. Estaba a varios metros de distancia, al parecer mostrándole algún hechizo al búlgaro. La observe reír durante algunos segundos y luego comenzar a hablar y a explicar como mover la varita. Les observe en silencio, no estaban haciendo nada malo, por lo cual no tenía un solo motivo para enojarme. Estuve convenciéndome de esto hasta que el búlgaro le abrazo por detrás y sujeto su mano para decirle como realizar un movimiento. Desde mi punto de vista, aquella acercaría era innecesaria, duro apenas algunos minutos y pronto se alejaron, pero fue suficiente como para que me volviese a tumbar en la grama y cubriese mi rostro. -Soy Draco Lucius Malfoy...Slytherin sangre pura, hijo unigenito de Lucius Malfoy...y ella es solo...Granger. - susurre enojado, internamente deseaba golpearme a mi mismo. ¡Era un estúpido al creer que realmente yo le importaba!
- Hola. - una voz dulce hizo que sacara la capa que me cubría el rostro. -Hola, Astoria. - salude sin mucho animo. -Es que...iba a dar un paseo en escoba y...pense que quizás querías venir a acompañarme. - me dijo dedicándome una sonrisa. -Realmente pensaba quedarme aquí...- comencé a decir.
- ¡No Krum! ¡Bájame! - le escuche exclamar a Hermione a lo lejos, les mire, Astoria tambien les miraba. El castaño la sujeto en brazos y luego le dejo en el suelo mientras reía.
- Quizás si necesito volar un rato. - susurre poniéndome de pie, con un movimiento de mi varita aparecí mi escoba. Eleve el vuelo detrás de Astoria, deteniéndome algunos segundos para contemplar por última vez como Hermione sonreía con el búlgaro. Después de todo esa sonrisa no era mía únicamente; es una lastima que mis sonrisas mas reales...fueron con ella. Tras una última mirada alce el vuelo tras Astoria. La hermana de Daphne no hablo mucho en el trayecto, se limitó a volar o a hacerme la competencia de vez en cuando. Pasado algun tiempo nos detuvimos a lo alto del castillo y nos sentamos en el tejado. -Hogwarts es hermoso.- comentó Astoria -Si que lo es.- respondí mirando la lejanía, los hermosos árboles.
- A ti te gusta alguien ¿Cierto?- cuestionó la chica de bonitos ojos, le mire hallando aquella mirada que gritaba en silencio "no lo niegues".
- ¿Por qué me preguntas eso?- cuestioné -Desde que entre a Hogwarts siempre me gustaste, pero...jamás obtuve tu atención.- me comentó ella, le mire y ella suspiro. -Siempre creí que se trataba de Parkinson, pero, ustedes terminaron y...sigues con la mirada perdida en clases y ausente cuando estas solo en la sala común. Se que no puedo hacer que yo te guste pero... ¿Podríamos ser amigos?- me cuestionó ella sujetando mi mano.
- ¿Amigos tu y yo?- cuestioné mirando su mano sobre la mía. -Solo amigos...lo prometo.- me dijo ella sonriendo
- ¿Luego no intentarás que seamos amigos y algo más?- cuestioné levantando una ceja.
- Solo amigos.- volvió a repetir.
- Esta bien, pero abstente a las consecuencias de ser amiga de Draco Malfoy.- le advertí empujandole ligeramente, ella solto una sonrisa.
- ¿Cuáles son las consecuencias? - me pregunto burlonamente.
- Podría ser cualquier cosa. - comenté
- ¿Puedo pedirte algo? - interrogó
- Claro.
- ¿Me das un abrazo?
- ¡Solo amigos! ¿Recuerdas?- le dije lanzándole una guiñada.
- ¡Es un abrazo de amigos! - dijo ella riendo.
- No abrazo a mis amigos. - sentencie evasivamente.
- Olvidaba que eres Draco Malfoy. - comentó rodando los ojos.
- ¡El último en llegar al árbol paga cervezas de mantequilla el próximo sábado! - exclamé lanzándole una guiñada y subiendo a mi escoba.
- Prepárate para pagarlas. - me dijo volando hacía el árbol.
- ¡Eso se llama trampa! - exclamé volando tras ella.
- ¡He ganado apesar de que has hecho. trampa! - me burle bajando de mi escoba, exactamente en el mismo árbol donde había estado hace algun tiempo atrás. -Te he dejado ganar. - dijo ella bajando tras de mí.
- Que mala perdedora. - sentencie.
- Tengo que...irme a dar las terminaciones al salón para la fiesta Hallowen.- me comentó
- ¿Como va quedando todo? - cuestioné pasando una mano por mi camisa para quitar aquel polvo invisible, ya saben, algunas conductas aprendidas.
- Hermoso, la mejor decoración. - me dijo ella sonriendo con cierta vanidad para que negar.
- Probablemente lo sea. - comenté ¿Te vere luego? - me dijo Astoria mirando su reloj de pulsera.
- Claro, te veo luego. - sentencie
- Entonces...hasta horita. - y sin darme opción a decir algo, Greengrass me dio un beso fugaz en la mejilla y se alejo antes de obtener algún comentario de mi parte. La observe alejarse y me limité a un gesto de negación. ¡Astoria jamás cambiaría! No pude evitar sonreír, ella me agradaba, después de todo era una chica decidida, creo que si Hermione no se hubiese colado en mi pecho...me hubiese enamorado de aquella agradable Slytherin; con aquel pensamiento me deje caer sobre la grama. Deje mi escoba reposando a mi lado, cerre los ojos y sonreí. Volar...me hacía sentir bien, era como una medicina. Además, habia conseguido sacar de mi cabeza la imagen de Hermione con Victor... ¡Argh, desagradable! Sentí movimiento a mi lado y abrí mis ojos pensando que se trataba de Astoria...para mi sorpresa me encontre con aquellos ojos color caramelo mirándome fijamente.
- ¿Pasándola bien? - cuestionó Hermione observándome desde su posición, con los brazos cruzados sobre su pecho. ¿Posición defensiva? ¡Debería ignorarla por haberme hechado aun lado!
- Tomando algo de aire en realidad.- sentencie volviendo a cerrar los ojos, la castaña se aclaro la garganta llamando mi atención nuevamente.
- Yo...Ronald me dijo que me escribiste. - me dijo Hermione, aquellos ojos color caramelo penetraban hasta lo profundo de mi pecho.
- Sí, pero parece que andas ocupada hoy.- comente levantando los hombros. ¡Sí, era bajo incluso para mí, pero no podía simplemente ignorar el enojo que sentía! -Nunca estoy ocupada para ti, Draco. - susurró la castaña, hizo el amago de sentarse junto a mí, pero se contuvo. Aquella mirada inocente producía en mi el deseo de simplemente olvidar todo y besarla!
- Hoy parece que lo estabas. - comenté sin mirarla; si esos ojos seguían clavados en mí no podría hacer mas nada además de decirle que estaba celoso. ¡Y eso no lo admitiría nunca!
- Solo le estaba enseñando un hechizo a Krum, se lo había prometido. - me comentó.
- No tienes que darme explicaciones. - sentencie con los ojos cerrados. Un poco mas seco de lo que hubiese deseado.
- ¿No me diras que hacías con Astoria? - me interrogó Hermione, le mire, tenía las mejillas algo enrojecidas y aquella expresión de incomodidad que no muchas veces le había visto. ¿Me estaba pidiendo explicaciones?
- No es importante. - dije encogiendome de hombros.
- ¿Por qué estas tan cortante? - me pregunto. ¿Cortante yo? ¡Como si no conociera quien es Draco Malfoy!
- No estoy cortante. - respondí.
- Si que lo estas... -No puedo hablar contigo aquí, Granger. Podrían vernos. - susurre mirando nuestro alrededor, lo último que necesitaba era que me viesen con ella en este preciso momento.
- Vamos a la sala multipropósito entonces. - sentenció ella sin pensarlo.
- ¿Qué hay de Krum? ¿No debes hacer de maestra? - cuestioné mordazmente. -Ya le enseñe el hechizo. - me dijo rodando los ojos.
- ¿No queras mostrarle los alrededores? ¿O ir al baile de Hallowen con él? - interrogue distante. ¿Exagerado? ¡Claro que no! ¡Krum estaba bastante interesado en Hermione! De lejos podía verse.
- ¿Podemos ir a la sala multipropósito? - insistió Hermione rodando los ojos y respirando profundamente.
- Adelántate, no quiero llamar la atención. - respondí cerrando los ojos. Escuche sus pasos alejándose y abrí mis ojos siguiendo sus pisadas. Su cabello castaño se movían con el viento mientras ella caminaba hacía el castillo, me encantaban aquellos rebeldes risos. ¡Ella me gustaba demasiado!
- Te amo...- susurre mientras su cuerpo cada vez se hacía mas pequeño, me puse en pie, sacudi mi ropa y comencé a caminar hacía la entrada. Estaba por comenzar a subir las escaleras cuando me encontré a Slughorn de frente.
- ¿A dónde va Sr. Malfoy? - me cuestionó sonriendo mientras se quitaba el sombrero que traía y lo acariciaba con sus manos.
- Hacía arriba.- sentencie mirandole fijamente. Era un duelo de miradas que ninguno de los dos tenía planeado perder, el profesor lo sabía y por eso dejo salir una sonrisa. -Casualmente, la jovencita Granger también subía.- comentó Slughorn elevando una de sus cejas. ¡Golpe bajo! ¡Era un hombre muy ingenioso!
- Esta usted muy interesando en la sangre sucia. - comenté cruzandome de brazos y elevando una de mis cejas. Slughorn era listo, pero las mañas aprendidas a lo largo de mi vida me ayudarían a sobrevivir.
- No, yo no, a mi la vida de Granger no me importa. ¿A usted le importa? - cuestionó sonriendo. Había que darle al profesor de pociones el merito que se merece.
- Voy subiendo. - sentencie ignorando su pregunta y comenzando a subir las escaleras. ¡Ese hombre era un cuchillo de doble filo! Tendría que irme con cuidado si deseaba permanecer vivo durante algún tiempo considerable. Al entrar a la sala multipropósito me encontre con un extenso campo. Hermione estaba recostada bajo un hermoso y espeso arbol, sus ramas enormes la cubrían de la claridad brindándole una sombre envidiable. Camine hacía ella sin hacer mucho rubido, pase una mano por mi cabeza acomodando mi cabello mis entras andaba; estando a pocos metros me quedaba una imagen completa de la Griffidnor. El paisaje tranquilo, el cielo despejado y la suave grama que cubría el lugar jamás podría superar en belleza a aquella leona que tendida sobre el césped me esperaba. Hermione no me había escuchado llegar, o por lo menos no había reaccionado a mi presencia. Seguía recostada sobre su capa, vestía unos jeans y una de esas camisas de líneas que tanto le gustaban. Su cabello, al igual que esta mañana seguía alborotado, algunos mechones se habían movido hasta su rostro de forma descuidada...pero seguía luciendo hermosa. Mirándola alli, comprendí, que jamás dejaría de amarla.
- Me gusta ese olor. - susurro Hermione. ¡Así que si se había percatado de mi llegada!
- ¿Qué olor? - cuestioné intentando percibir el aroma del cual hablaba.
- Tu olor, a menta...- susurro ella con los ojos cerrados. ¡Vale! ¡Punto a su favor, ella sabía muy bien como desarmarme!
- Pensaba que preferías el de Krum. - comente sentándome junto a ella, un espacio bastante considerable entre ambos. ¡No cedería tan fácilmente!
- Ya te he dicho que solo le enseñaba un hechizo. - sentenció ella, incluso imagine que si tuviese los ojos abiertos los hubiese rodado exasperada. Su voz era suave, como intentado buscar la manera de lidiar con mi enojo sin encender mas la llama.
- Como digas- comenté
- ¿No me crees? Acaso ¿Crees que me gusta Krum? - me pregunto ella abriendo sus ojos. La mire fijamente, tome una larga respiración y baje el rostro, quizás estaba exagerando un poco.
- No, lo siento, creo que estoy un poco tenso. Puedes hablar con quien sea, y enseñarle hechizos a quien desees. Solo estoy bajo mucha presión. - susurre pasando mis manos por mi cabello. Si sus ojos me observaban de aquella manera no podía hacer más que simplemente bajarle algunas rayas a mi enojo.
- Debí decirte que pasaría la mañana con Krum...le prometí enseñarle ese hechizo antes de su partida. - susurro Hermione.
- No, no tenías que hacerlo. - le corregí
- Si debí, porque quedamos en vernos hoy.- susurro Granger, gire el rostro para mirarla percatandome de que se había sentado y estaba mas cerca de lo que había estado en un inicio.
- Pensaba que lo habías olvidado. - respondí algo sorprendido, ella sonrió y sujeto una de mis manos. Al contacto con ella sentí deseos de no soltarla nunca.
- Jamás lo olvidaría; espero que nuestra cita de mañana siga en pie...- susurro Hermione y bajo levemente la mirada.
- ¿Cita? ¿Que cita? - me hice el desentendido, evadi su mirada en todo momento.
- ¡No juegues así, Draco! Llevo días esperando esa cita.- me dijo Hermione.
- ¿Esperando la cita o... algo más?- cuestioné sin poder evitar la sonrisa burlona.
- Mmm...esperando la cita y algo más.- susurro Granger, nuestras miradas se encontraron de manera complice. Me recosté de la grama sin responder, pero una sonrisa afloró en mis labios. -Estoy en problemas. - susurre tras algunos minutos, cerre los ojos y respire profundo.
- ¿Qué clase de problemas? - interrogó Granger. -Sospecho que Voldemort desconfía de mi. - comenté, era una de las cosas que mas me preocupaba. Podría lidiar con Slughorn e incluso controlar a Theodore, pero si la idea llegase a introducirse en la mente de Voldemort estaba completamente muerto.
- No tienes que preocuparte, la orden y el departamento te protejera... y yo también.- comentó Hermione, abrí mis ojos y me encontre con la castaña recostada a mi lado. Sus ojos color caramelo destellaban al mirarme, ella me dedicó una sonrisa y una caricia en la mejilla. ¿Cómo no amarla?
- Gracias, pero no me preocupa solo lo que puedan hacerme a mi sino...a las personas cercanas. - comenté suspirando.
- ¿Cómo por ejemplo? - cuestionó Hermione
- Parkinson. Tu... - respondí -Sabemos cuidarnos, Draco. ¡Y Pansy siempre anda contigo! - me comentó la castaña inclinándose mas cerca de mí. -Tienes razón, creo que todo esto de mortifago falso me tiene algo extresado y paranoico. - comenté riendo, quizás simplemente estaba dándole demasiada cabeza a todas esas pequeñeces.
- Estas asustado y es normal. - me dijo Hermione acariciando mi mejilla. Su mirada era dulce y su caricia era delica.
- Preocupado, no asustado. - corregí
- ¿Qué tiene de malo asustarse? - me pregunto ella rodando los ojos.
- Yo no me asusto. - sentencie, jamás admitiría lo contrario.
- ¡Olvidaba que eres el super Draco Malfoy que no le teme a nada! - comentó Granger sarcásticamente. -Solo temo a una cosa. - le dije acariciando su mejilla, ella me miro fijamente.
- ¿Qué es? Si se puede saber. - cuestionó.
- Es algo que jamás ocurrirá. - le dije lanzándole una guiñada.
- ¿No confias en mi? - insistió ella. -Confio, pero...ese es mi secreto.- sentencie evasivamente, ella pareció comprender porque no volvio a insistir.
- Ronald fue a Borgin y Burkes a preguntar por el collar de Ópalo.- me comentó Hermione luego de un corto silencio.
- Espero encuentre algo. - comenté pensativo. Realmente lo que iba a decir es "espero que no sea tarde".
- ¿Y...sano bien la marca? - me cuestionó Hermione señalando mi antebrazo.
- Si, sano bien, incluso ya no me arde tanto. Dumbledore me dijo que si Voldemort muere desaparecera por completo. - comenté sentándome, esa era de las únicas cosas buenas que me habia comentado el director en nuestras reuniones.
- ¿Has hablado con Dumbledore en estos dias? Le he visto muy pensativo. - susurró Hermione sentándose detrás de mi a jugar con mi cabello, ladee el rostro sonriendo y ella se sonrojo.
- Hable con él hace algunos días, me comentó que sabía que le acechaban. - le conté a la castaña.
- Espero que descubramos a tiempo quien compro ese collar. - comentó Hermione.
- Creo saber quien dio la orden, pero no quien fue. - le comenté sintiendo como seguía jugando con mi cabello.
- ¿Voldemort? - cuestiono Hermione, ladee el rostro para mirarle y asentí.
- Tenía la ligera sospecha. - comentó Hermione.
- ¿Que haces? - cuestioné girandome para mirarla, quedamos a pocos centimetros el uno del otro. Ella me miraba sonriendo, con cierto sonrojo en las mejillas y pasando sus dedos por mi cabello.
- Solo intentaba hacer trenzas...me gusta tu cabello...- respondió
- ¿Puedo intentar?- cuestioné extendiendo mi mano y sujetando un trozo de su cabello, ella sonrió siguiendo los movimientos de mis dedos. ¡De momento parecía cualquier cosa menos una trenza!
- Me haras un enredo.- me dijo riendo.
- ¿Qué? Es una trenza casi perfecta.- comenté buscándole forma a aquel intento de trenza. Hermione rio y se inclinó hacía mí, una de sus manos permanecía en mi mejilla. Su olor me envolvió, movi mi mano a su cabello y la sentí sujetar mi sueter y acercarme hacía ella con lentitud. Nuestros labios estaban a pocos centímetros cuando recorde...
- ¡Mi promesa! - exclamé inclinándome hacía atras, Hermione solto una risa. ¡Un Malfoy jamás rompe su palabra! -¿Estas de broma cierto? - me preguntó cuando me recosté de su falda, ella acariciaba mi cabello con una sonrisa de incrédulidad.
- No romperé mi promesa, no pienso besarte hasta mañana. - sentencie
- ¿De verdad? - cuestionó Hermione y se inclinó hacía mi para atrapar mis labios, me moví justo a tiempo para impedirlo, me puse de pie de inmediato. -Di mi palabra Hermione, la voy a cumplir. - le asegure lanzándole una guiñada.
- Tonto honor Malfoy. - le escuche comentar rodando los ojos antes de ponerse en pie. Extendí una mano y ella no tardo en sujetarla, sentir su mano sobre la mía era una de esas cosas que no podían compararse con nada. Me quede observando nuestras manos por algunos segundos y luego levante la mirada encontrándome con los profundos ojos color caramelo que me miraban intensamente. Me acerque a Hermione sin soltar su mano, y con mi mano izquierda acaricie su mejilla, ella cerro los ojos y ladeó el rostro hacía mi mano con una sonrisa. Con lentitud moví la yema de mi pulgar trazando su mejilla, ni siquiera podría especificar el momento exacto en el cual ella de hizo tan importante en mi vida...pero daría cualquier cosa por esa castaña.
- ¿Krum y tu tuvieron algo? - cuestioné, Hermione abrió sus ojos y luego suspiro.
- Define algo...- susurro Hermione
- Cuaquier cosa, coqueteo, besos...lo que sea. - comenté acomodando uno de sus cabellos tras su oreja.
- Bueno, nos besamos...dos veces... cuando fue mi pareja de baile en cuarto año. - me comentó cerrando los ojos. ¡Ouch! ¡Eso habia dolido! Esperaba que su respuesta fuese un "No" rotundo y sin titubeos. ¿Hacía falta que especificará cuantas veces se habían besado?
- ¿Él te gustaba? - cuestioné.
- No. - respondió sin vacilanciones, sabía que era la pura verdad.
- ¿Por qué lo besaste entonces? - insistí, ella suspiro antes de enderezarse por completo.
- Fue tu culpa...te habías hecho novio de Parkinson en ese entonces; yo deseaba olvidarte...y Krum parecía una buena alternativa. - me dijo encogiendose de hombros. ¿Olvidarme? Pero...su baile con Krum fue en cuarto año. ¿Yo le gustaba desde entonces?
- Espera ¿Yo te gustaba cuando estabas en cuarto año? - cuestioné sorprendido, sería una mala broma si resulta que estabamos enamorados uno del otro desde siempre. -Me has gustado desde que soy una mocosa...creo que por eso me enojaba cuando me llamabas sangre sucia. - me respondió Hermione encogiendose de hombros.
- Pero...siempre te enojabas conmigo, incluso me golpeaste en una ocasión. - comenté algo incrédulo. ¿Sería realidad? La chica que siempre me ha gustado, la chica que consiguió enamorarme a tal grado que me conformaba con contemplarla sin tenerla ¿Siempre estuvo interesada en mí?
- ¡Aún me enojo contigo! A veces tus comentarios me sobre pasan. - me dijo la castaña riendo.
- Si no hiciera ese tipo de comentarios no sería Draco Malfoy. - comenté lanzándole una guiñada. Hermione rodo los ojos y me abrazo, la rodee con mis brazos y me envolvió el aroma a libros que siempre le acompañaba. Extrañamente ella me trataba como si fuesemos novios, aun cuando no lo éramos...por el momento.
- Jamás me hubiese imaginado esto. - me dijo Hermione sin separarse de nuestro abrazo.
- Tampoco yo. - susurre. Nos recostamos uno junto al otro durante varios minutos, Hermione me comentaba sobre su familia y algunas costumbres muggles y yo simplemente le escuchaba...los asuntos muggles no eran muy llamativos...pero que fuese ella la que hablaba de ellos, los convertía en un tema interesante. Pasado un rato, la castaña se alejo para colaborar la hora con su reloj de muñeca.
- Tengo que reunirme con Harry...- me dijo volviéndose a sentar a mi lado.
- Esta bien. ¿Mañana a las 7:00?- le pregunte sujetando su tersa mano y depositando un beso en el dorso.
- A las 7:00 es perfecto... No me has dicho donde...- me comentó la castaña levantando una ceja.
- Aquí, en la sala multipropósito...te estare esperando mañana. - le dije, ella sonrió y se puso en puntas, pero desistió de su plan. Le detuve del brazo cuando estaba por girarse y me incline hacía ella. Los ojos color miel brillaban mientras seguía mis movimientos, me incline un poco mas y coloque un beso en su mejilla.
- Es algo...- le escuche susurrar a Hermione, sus hermosos ojos estaban fijos en los míos.
- ¿Yo no tengo beso? - cuestioné sin poder evitar sonreir, ella se inclino hacia mi y deposito un delicado beso en mi mejilla. -Nos vemos. - me dijo caminando a la puerta, seguí sus pasos con una sonrisa...sería una cita inolvidable. P.O.V Ronald Weasley
- ¡Ten cuidado! - me grito un hombre luego de golpearme el hombro camino a Borgin y Burkes. El callejón Diagon estaba abarrotado de gente, con dificultad conseguí hacerme espacio para llegar al lugar deseado. Un edificio viejo, con ventanas de cristal y una fachada escalofriante quedo delante de mis ojos. Al entrar, percibí el ambiente algo tenso. Artefactos misteriosos, algunas calaveras e incluso figuras con diversas formas. Recorri por completo el lugar hasta que mis ojos dieron de lleno con unos ojos verdes muy oscuros, incluso estuve a punto de dar un pequeño salto de sorpresa pero me contuve. Me acerque al mostrador, a aquel hombre de no mucha altura y de cabellos blancos con espesa barba que seguía cada uno de mis movimientos. Estaba por alcanzar al hombre cuando alguien se interpuso, era un hombre alto, de enorme nariz y ojos escalofriantes. Aquel sujeto me lanzo una mirada de desagrado y me dio la espalda para poder hablar con el empleado. Estuve esperando que terminase durante algunos minutos, tras un rato se dio la vuelta cargando una funda y me dio el pase para terminar de acercarme al mostrador.
- ¿Qué le trae por aquí? - me pregunto el hombre de blancos cabellos detras del mostrador, sus verdes ojos escrutaban mis movimientos.
- Sí, es que...hace unos días ustedes vendieron un collar...el collar de Ópalo...y, me preguntaba si podría saber a quien le fue vendido. - interrogue tratando de no sonar tan sospechoso. -Lo siento, la transacción la llevo a cabo otro empleado. - me dijo el hombre con cierta hostilidad.
- ¿Podría hablar con él? - insistí.
- Si hubieses venido ayer a esta hora quizás te hubiese dejado hablarle, pero lo asesinaron ayer en la noche. - me dijo el viejo pasando su mano por una de las calaveras que reposaba sobre el mostrador. ¡Escalofriante!
- ¿Asesinado? - custione sorprendido, senti un miedo interno recorrer mi cuerpo al pensar que un hombre habia sido asesinado en ese mismo lugar.
- Sí, eso dije. - sentenció el hombre con cara de pocos amigos. ¡Podría incluso salir corriendo en este preciso instante!
- Gracias, de todas formas. - sentencie dándole la espalda, camine hacía la puerta mirando el suelo; todavía estaba procesando lo que me había dicho el hombre. Estaba por abrir la puerta cuando esta se abrió y me tope de frente con Lucius Malfoy. El padre de Draco me dedico una mirada de desagrado y sin decir palabra alguna camino hacia el mostrador. Me apresure a salir de allí, haciendo mi camino de regreso a Hogwarts, tenía que contarle a Hermione y a Harry. Tras un extenso camino el castillo se alzo ante mi vista, algunos minutos mas fueron todo el tiempo necesario para llegar a la sala común Griffindor. Harry estaba sentado revisando aquel libro que habíamos encontrado hace algún tiempo atras. -¡Ron! ¿Qué has averiguado? - me interrogo cuando me deje caer junto a el. -Nada, asesinaron al empleado que vendió el collar. - respondi.
- ¿Lo asesinaron? - cuestionó Harry sorprendido.
- Si, ayer...en la noche...- susurre pensantivo, tenia mi hipótesis muy clara en mi mente pero no deseaba adelantarme. -Eso...nos dificultará aún más el camino. - susurro Harry.
- Creo que Slughorn tiene algo que cer en todo eso...- susurre viendo por el rabillo del ojo a los curiosos que pasaban intentado escuchar lo que deciamos. -Opino lo mismo pero...no tenemos pruebas de eso. - comentó Harry. -En un asesinato siempre hay testigos...tendremos que esforzarnos para encontrarlos. - susurre pensativo. -Macgonagall y Snape me dijeron un montón de cosas raras, sus palabras no tenían mucho sentido.- me comentó Harry
- ¡Hola, chicos! - ¡Allí estaba nuestra pieza clave! ¡Hermione tendría alguna otra ingeniosa idea para resolver esto! "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años. " ¿Qué nos ha parecido? ¡Por ahí viene la cita! PD: Si te gusto no olvides seguir la historia y dejar un comentario Próximo Capítulo: Nuestro Primer Baile