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Extraño sentimiento — capítulo 9

*No hay techo. Se pueden ver el cielo nocturno con la luna llena en lo más alto y millones de estrellas alrededor, brillando tan intensamente como la gargantilla dorada que usa la chica al entrar al salón de la gran mansión de la montaña. Ella tiene un vestido negro sin tiras, ajustado al pecho, y en la cintura tiene una cinta negra de un tono más oscuro y ahí hay una moño del mismo color. La falda del vestido cae suavemente hasta las rodillas de la joven, que flota pacíficamente por la poca brisa que hay en el lugar. Su cabello rojo cae en ondas sobre su espalda y una máscara azul se sitúa sobre sus ojos, dos pumas celestes están adheridas a la parte superior a la izquierda de la máscara.**Hay personas bailando el vals en el salón, ajenas a su presencia y siguiendo el ritmo como si fueran robots. La joven busca a los responsables de la música o a un equipo de música, pero no encuentra nada, sin embargo en sus buscada, halla algo mejor mejor. Un chico está apoyado en la barandilla de la escalera en forma de caracol, con un traje negro como los otros hombres que hay en la mansión y con el cabello rubio hacia atrás. A pesar de la distancia que los separa, la muchacha advierte que los ojos de él son grises, aunque use una máscara negra.**Como si él fuera un imán y ella un metal, camina hacia él, sin despegar la mirara de su persona. Las parejas bailando se apartan, pero sin dirigirle ninguna mirara. El adolescente de ojos grises levanta la mirara cuando ella está cerca, mirando intensamente sus ojos azules. La joven se acerca más y él la toma de la muñeca, dirigiendola a la pista de baile. Ella pone las manos sobre sus hombres mientras que él la abraza por la cintura.**Ninguno despega la mirara del otro.**Cuando la canción finaliza, no se mueven de donde están, ignorando el hecho que las demás parejas han desaparecido de la nada. El chico se acerca lentamente a su rostro y ella no hace nada para detenerlo, como si estuviera esperando con paciencia el beso que ha querido desde que lo vio.*Él está tan cerca y..... .....Rose despierta. Tomando una bocanada de aire, se sienta sobresaltada en su cama. Mirando por la ventana, se da cuenta que debe de ser de madrugada, tal vez la dos o las tres. Y Rose sabe que no va a poder dormir ni aunque quiera, no después de aquel sueño. No después de aquel casi beso. Suspirando profundamente, Rose jura que no va a volver a dormirse luego de leer una historia de amor que contiene algún baile. Eso no ayuda nada, no cuando vive con el extraño sentimiento.