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INICIAR DE NUEVO — capítulo 7
Sentados a la mese de la cocina en la casa de los padres de Hermione, Severus narraba a su compañera de fuga, como sus padres fueron capturados por los mortifagos, tras haber iniciado una investigación por su supuesta desaparición, y el cómo él y Cisy, como la llamaba él a la señora Malfroy, engallaron a los mortifagos, haciendo pasar a unos rastreadores por sus padres, mediante recuerdos falsos y poción multijugos para así poder trasladar a la pareja a un hospital muggle donde pudieran atenderlos.
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Pero porque me buscaban si yo les lance un obliviate y los mandé a Australia- dijo la mujer que dejó de comer ante la historia que contaba su compañero.
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Al parecer no es tan buena en hechizos.
Tras escuchar lo que sufrieron sus padres por su culpa, Hermione no termino su comida y fue a encerrarse a su recamara, en donde estaba segura Snape no la molestaría por su dramas, tumbada en la cama la joven bruja tomo entre sus manos la única foto que le quedaba de ella y sus padres y se dejo vencer por las lagrimas y la culpa.
- Es de cuando fui por primera vez a Howarts, dijo Jean sin voltear a ver a Severus que estaba recargado en el marco de la puerta con los brazos cruzados.
Él no soportaba verla llorar, siempre que lo hacía le daban una ganas enormes de abrazarla, como aquella vez en San Mungo cuando la despertó de la pesadilla, y esta vez Severus o Tobías se dejó vencer por sus emociones, se acostó en la cama y rodeando a la joven mujer con sus brazos trato de consolarla.
Sin darse cuenta se quedaron dormidos o al menos ella, así que cuando salieron los primeros rayos del sol, Severus dejo el cuarto y tomando la varita de Hermione salió en forma de bruma de la casa de los Granger hacia el hospital en donde hace algunos meses había dejado a los padres de Hermione.
Al llegar al Comborne Redruth Comunity Hospital, fue a la área de archivo y cuestiono a la joven sobre el paradero de las personas que buscaba, la información que le proporciono la enfermera era mucho peor de la que imaginaba.
Hugo Smit, como habían registrado al padre de Hermione, había fallecido a las pocas horas que llegó al hospital y su esposa al recibir la noticia, entro en un estado casi catatónico, donde no hablaba con nadie y si lo hacía, solo era para decir incoherencias sobre una supuesta hija que era bruja y de los magos que la salvaron de morir, la mujer del archivo dijo a Severus que habían buscado a esa supuesta hija, pero que no encontraron registro alguno de su paradero.
También le dijo que la señora Clarise Smit, aun era paciente en el hospital, y que lo más seguro es que fuera trasladad el próximo mes al siquiátrico público, ya que hasta el momento no ha recibido ninguna visita o quien responda por ella, lo mismo le pasara al cadáver del esposo, si alguien no lo reclama será incinerado o llevado a la fosa común en San Sebastian.
Las cosas de las que se acababa de enterar eran aún peores de lo que pensaba, como le iba a decir a Grengar que su padre estaba muerto y su madre también pero en vida y peor aún cómo iba a hacerle para cumplir la promesa hecha a la castaña, no podía defraudarla no a ella, era lo único que le quedaba, porque tenía que sufrir tanto, eran los pensamientos que invadían la mente de Severus Snape.
Severus continua vagando por los pasillos del hospital sumergido en sus pensamientos, cuando la voz de un hombre mayor con el cabello completamente blanco y unas grandes gafas que ocultaban unos ojos penetrantes de color azul, lo saco de sus dilemes emocionales y mentales.
El hombre que al parecer era el director del hospital, preguntaba a su secretaria que si aun no llegaba el aspirante a la bacante que había en el nosocomio y así fue como Severus, supo la forma en que podría ayudar a Hermione a recuperar a su madre y que finalmente esos tontos estudios muggles, que le habían obligado a cursar le servirían para algo.
Aproximándose al doctor Joseph Nasar, Severus se hizo pasar por esa persona y tras encerrarse en la dirección del Hospital, por poco más de una hora, el hombre alto de cabello y barba negra que se presento como Tobías S.S. Prince ya formaba parte del personal del Hospital y ya solo faltaba informarle a Hermione sobre el estado de salud de su madre y sobre el nuevo rumbo que tomaron las cosas.
- El que insiste en no usar magia y menos salir solo, se larga a la primera oportunidad-, exclamó Hermione sentada en uno de los sofás de la sala de su casa, al escuchar cerrar la puerta de la entrada,- dónde diablos andabas y con mi varita, pensé que te había pasado algo.
El extraño reclamo de la joven mujer castaña, y la actitud que tomaba cuando caminaba hacia el diciéndole un montón de cosas, las cuales él no supo distinguir si eran de angustio, preocupación o coraje, le provoca a Severus una pequeña sonrisa irónica en su rostro.
- Tranquila Granger, fui a investigar algo sobre sus padres, pero siéntese que la información. No es muy alentadora.
Mientras Severus narraba lo que averiguo sobre sus padres y como logro infiltrarse Comborne Redruth Comunity Hospital a la delgada y joven mujer de cabello rizado y grandes ojos cafés, en el mundo mágico un par de muchachos cuestionaban al Ministro de Magia y al Jefe de aurores sobre los últimos hechizos realizados por la varita de Hermione Grengar y el lugar donde se realizó la magia.
Al parecer, la varita de madera de Parra con nervio de corazón de tragón, había lanzado un confundidu a una mujer muggles, dicha magia se había registrado en la pequeña comunidad de Camborne, al oeste de Corwall en Reino Unido, eso era lo que decía el informe enviado desde la oficina de aurores.
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Tuvo que ser ese asqueroso murciélago, mi Herm jamás usaría magia en un muggles- vociferaba un chico pelirrojo.
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Le recuerdo señor Wesley que la señorita Grengar, ayudó al prisionero Severus Snape a fugarse y lanzó un obliviate a sus padres, así que muy inocente no es- debatía Hornet Magnum, Jefe de la Oficina de Aurores.
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Si le hizo eso a sus padres fue con la intención de protegerlos y en cuanto a lo otro, le aseguro que el murciélago le lanzó un imperio- decía Ron golpeando el escritorio en la oficina del Ministro.
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Tranquilo Ron, el profesor ni siquiera traía su varita- intervino el niño que vivió dos veces.
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Pero Harry, es Snepe.
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Ron por favor cálmate- insistía Harry a su amigo, -primero hay que averiguar dónde y cómo están y después discutimos sobre si son o no inocentes, ok.
La tensión en el despacho se podía sentir, los dos hombres mayores y el joven de ojos verdes, discutían sobre la mejor forma de encarar a Snepe y Hermione, mientras que el chico pelirrojo continuaba paciéndose por la oficina, repitiendo que todo era culpa de Snape.
Tras un par de horas y llegar a la conclusión de que los aurores que peinaban la localidad de Comborne, avisarían inmediatamente al ministro, antes de actuar en caso de encontrar a los prófugos.
El joven pelinegro de ojos verdes y su amigo pelirrojo, iban caminando hacía las chimeneas del ministerios para irse a la Madriguera e informar al resto de los Wesley sobre Hermione, cuando una chica rubio de ojos azules como el cielo detuvo con un grito a Harry.
El chico pelinegro se detuvo por educación a saludar a Luna que venía corriendo tras de ellos, con un ademán Harry le dijo a Ron que continuará con su camino que después lo alcanzaría y espero a Luna.
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Hola Luna, que haces aquí tan tarde- cuestiono el chico.
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Estoy trabajando como practicante en la oficina de Kingsley Shacklebol, aunque para serte sincera preferiría estar en el departamento de Control de Creaturas Mágicas, dime Harry saben algo de Hermione y del profesor- dijo la joven rubia.
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Tenemos una pista, pero aún nada, hemos intentado ir a la casa de los padres de Herm, pero ella es muy buena y no la encontramos, supongo que tiene un Fidelio- respondió Harry.
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Hermione, decía que cuando el profesor Snape saliera del hospital ella vendría a trabajar como practicante al Ministerio, que el propio Kingsley, se lo pidió, sabes Harry, hasta llenamos juntas la solicitud de admisión- contaba Luna.
Tras unos minutos en lo que parecieron que la joven rubia se ausentaba en ese extraño mundo que solo ella conocía, volvió a hablar y sorprendió a Harry con su deducción, no por nada la chica era una Revenclaw.
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La solicitud Harry, ella estaba segura de que el profesor le ayudaría a localizar a sus padres, así que anoto su dirección en la solicitud de admisión, justo ayer Percy me pidió que la archivará- decía la rubia,- ven mañana a la hora de la comida y tendré el expediente de Hermione, para que puedas ir a verla.
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Gracias Luna, al fin la encontraré y podré ayudarlos- contesto el pelinegro mientras abrazaba a su extraña amiga.
Antes de desaparecer por las chimeneas Harry alcanzo a escuchar que su amiga Luna le pedía que regresara solo, así sería más fácil hablar con Hermione y sobre todo con Snape.
Pero Harry no fue el único que escucho la increíble deducción de la joven Revenclaw, de esta también se enteró un joven pelirrojo con hambre de poder que no le importaba a quien podría afectar para lograr ser indispensable en el Ministerio, así que sin pensarlo dos veces fue ante el Ministro y el Jefe de aurores para decirles lo que había escuchado, así una vez más Percy traicionaba la confianza de su familia y de Harry, pero sobretodo ponía en en peligro a Hermione la novia de su hermano Ron y a quien sus padres consideraban una hija más.
Pero el Ministro aún confiaba en Potter, eso le había pedido Dumbledor antes de morir, que confiara en él además de sentirse de cierta forma en deuda con Severus y Hermione, así que esperaría a que el chico hablara con los prófugos y tratara de convencerlos de que regresaran y solucionaran el problema de frente.
A diferencia de Kingsley, Magnum quien aparte de ser el jefe de aurores, era presidente del Wizengamot, así que en contra de las órdenes del Ministro, convoco a un grupo de más de 20 aurores capacitados y armados con su varita, para acudir a la casa Grenger y detener a un hombre cuya varita había sido decomisada varios meses atrás y a una joven que no pasaba de los 20 años.
Al día siguiente tal y como había quedado con su amiga rubia, Harry Potter se apareció solo, en un restaurante muggle cercano al ministerio, donde ya los esperaba Luna con el expediente de su castaña amiga.
Sin comer nada la pareja de jóvenes dejo el local para aparecerse en la casa de los padres de Hermione, donde ya estaba el grupo de aurores encabezados por por Hornet Magnum, rodeando la casa preparados para atacar ante el menor indicio de resistencia.
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Creo señor Potter que ustedes también osan en romper las reglas- dijo el jefe de aurores al joven y a su acompañante, los cuales no dudaron en hacer frente con su varitas a los presente.
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Pues no más que a usted- respondió Harry -según entendí, el Ministro le ordenó no atacar en caso de encontrarlos y por los que veo no creo que venga a platicar con ellos.
Mientras se llevaba afuera está discusión, en el interior de la casa Hermione y Severus tomaban lo necesario para abandonar la casa rápidamente y de ser posible sin que los vean.
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Severus Snape y Hermanoni Grengar sabemos que están ahi, salga de la casa y no intenten hacer, nada están rodeados y los superan en número, no nos obliguen a entrar- dijo Hornet Magnum con la voz aumentaba mediante magia e ignorando a Herry quien le repetía que él no podía hacer eso.
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Ve Granger, como no se puede confiar ni en la sombra, ahí está su gran amigo Potter, junto con los inútiles del ministerio para detenerla- dijo Snape a la castaña que se asomaba discretamente por la ventana y arrebato nuevamente la varita de las manos de la castaña.
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No que va hacer, está loco si piensa salir a atacarlos, son mas en número- le decía Hermione a Snape sujetándole la mano para tratar de detenerlo.
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Quiere ver a su madre o no- la joven mujer asintió con la cabeza, -bueno para eso necesitamos irnos tome sus cosas-, y colocándola atrás de él Severus abrió la puerta para encarar a los aurores.
Sin darles tiempo de reaccionar a los aurores, la varita de Hermione lanzó varios rayos verdes que aturdieron a la vez a los más de 20 aurores que iban a detenerlos.
Con su peculiar caminar Severus Snape se acercó al jefe de aurores y hablando con el mismo tono de voz que utilizaba para dirigirse a Harry, le hizo saber al Jefe de Aurores que el día que el pisará Azkaban, sería por decisión propia porque él mismo se entregaría y que no volviera a intentar capturarlo o de lo contrario tendría que atenerse a las consecuencias y que no se conformaría en solo aturdirlos.
Al terminar de amenazar al Jefe de aurores, Severus volvió asía Hermione, no sin antes dedicarle una mirada a Harry, con la cual le dejo claro que su casi hermana estaría a salvo.
Hornet Magnum sabia que con Severus no podría hacer nada, pero Granger era menos hábil, según él, y estaba desarmada así que antes de que el ex mortifago llegara hasta ella, el Jefe de los Aurores apunto su varita hacia ella decidido a atarla.
- Experiarmus, grito Harry a las espaldas de Severus, al tiempo que Grenger esquivaba un hechizo
Snape solo pudo ver como la varita salir disparada por el aire y envolvió a Hermione con su capa para salir volando en forma de bruma negra.