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Hija del Sol — capítulo 7

Según Callie parecían unos idiotas mirando la vans sucia como si fuera algo sorprendente, o sea por lo menos les habían conseguido transporte y el aspecto de este no debería importarles mucho.

-Pareceremos hippies en esa cosa- dijo Vera como si a alguien le importase, Callie rodó los ojos y caminó hacia el puesto del piloto- Y unos muy sucios- señaló las salpicaduras de barro y manchas de pintura.

-Vaya, que gran lío-  dijo con ironía deteniéndose en la puerta del copiloto.

-Sí, sólo espero los asientos están limpios- continuó sin captar el tono de la rubia que bufó y rodó los ojos para luego seguir hacia el lugar del piloto. -La verdad es que me esperaría eso más de Bree que de una hija de Niké- dijo mientras caminaba, abrió la puerta y se subió ya en silencio- quienes tal parece son tan exigentes como los de Afrodita- continuó una vez estaba sentada y había cerrado la puerta.

Bree no podía haberle prestado menos atención, estaba sentada contra un árbol abrazando un peluche de Totoro y con la mirada perdida, Jasper tenía la mochila propia y la de la chica, al ver que no se movía decidió ir a dejarlas en el vehículo antes de volver por ella.

El interior no estaba tan mal como el exterior, los asientos habían sido reacomodados para que hubieran suficientes para los semidioses que iban y los que se suponía debían unirse, o tal vez ya había sido remodelada así antes, eso le traía sin cuidado, sólo saludó a su prima que se encontraba ya sentada en la última de las tres.

Una vez estaba junto a Bree nuevamente la tomó con cuidado, ella se dejó llevar sin ningún tipo de resistencia y a Eva pensó que nunca antes la había visto tan vulnerable, aunque tampoco era que llevara mucho conociéndola, sacudió la cabeza y decidió preocuparse por sus asuntos propios, así que se dirigió también al vehículo.

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Desde sexto grado Eva y Dan habían hecho un acuerdo aplicable para cualquier tipo de vehículo distinto a las motocicletas: Nunca sentarse el uno junto al otro a menos que fuera estrictamente necesario; en esa ocasión era necesario porque sólo habían tres filas en la parte trasera y una sola estaba sin ocupantes, claro que al sentarsen no esperaba a Andrew junto a ella, para nada.

Había comenzado a pensar en lo incómodo que era porque aunque con Dan se llevaba de maravilla con el otro chico había interactuado muy poco y de hecho se sentía un poco incómoda, aunque unas dos horas después de que el viaje comenzara había caído en brazos de Morfeo y Dan para ester más cómodo le había acomodado la cabeza hacia el otro chico.

Por otro lado Bree se había dejado abrazar por Jasper y un rato después le comenzó a susurrar cosas mientras miraba por la ventana, muchas de esas cosas él ya las sabía pero le gustaba escucharla sin importar que dijese, aunque lo que más hiciera fuera contar historias de cuando ella y Ed eran niños.

Emma era por mucho la más cómoda del grupo puesto que dormía lo más de tranquila al no tener acompañantes en la fila.

Mientras Callie y Vera discutían hasta por la emisora de adio.

----*

Eran eso de las nueve cuando llegaron a Cleveland.

Pararon en el Giant Eagle Supermarket, allí Bree arrastró a Jasper y Emma para comprar comida, Callie dijo que iría a llenar tanque, apartar hotel y luego volvería por ellos.

El camino a la gasolinera fue en completo silencio, Eva le indicaba a la rubia el camino guiándose por el google maps, no les tomo mucho y llenar el tanque tampoco, el camino al motel fue incluso más corto y allí se quedaron Eva, Andrew y Vera porque según Callie necesitaba un chico en caso de que a Bree se le fuera la mano y comprara para todo el viaje.

Al  contrario de como pensó Eva, no fue nada incómodo si se sacaba a Vera de la ecuación aunque ella misma se sacó al decir que iba a estar afuera, así que la pelirroja y el chico se encargaron de pedir dos habitaciones que les costaron un poco más de cien dólares, le envió a Bree los números por Whatsapp y junto al chico rodeó parte del hotel en busca de las habitaciones que según la mujer que los había atendido, estaban frente a la piscina.

Se sentaron en el borde entre las habitaciones y el césped y en silencio miraron las barras blancas de la piscina, no era incómodo pero Eva deseaba saber qué decir.

-Eres realmente tierna cuando duermes- comentó el chico con calma mirándola.  Ese era un comentario que definitivamente no esperaba, además de que por alguna extraña razón sentía calor en el rostro ¡Vamos Eva, eso no es para sonrojarse! y vale, tal vez habría sido mejor desear el silencio a algo así- Es de noche- dijo al ver que ella no diría nada y semejante comentario le hizo querer decir algo sarcástico o en plan burla- ¿No te dice algo el astrolabio?- preguntó curioso.

-¿Qué?- eso se lo esperaba tanto como lo primero, pero se le hacía menos incómodo- No, nada de nada- dijo luego de unos segundos y por fin le miró, tal vez fuera hijo de Afrodita, no le extrañaría que lo fuera. -Bueno, tenemos algo en común. -¿El qué?- alzó una ceja.

-En estos momentos nuestras marcas no están haciendo nada. Ella rió suavemente pero no dijo nada.

Bree era la más emocionada de los tres por hacer compras, había cogido un carrito y nada más empezaron a ver cosas empezó a guardar, Jasper devolvía la mayoría y Emma buscaba cosas que realmente les sirvieran.

-No tienes que devolver todo lo que echo- dijo Bree claramente molesta. -Si las compras fueran para ambos no lo haría, pero somos ocho y hay que tener en cuenta de que no se sabe si esta sea nuestra única parada o tal vez la primera de muchas- dijo él dejando una bolsa de dulces de vuelta en su sitio. -¿Dices que no te molestaría compartir compras conmigo?- tomó una bolsa de mentas que él rápidamente devolvió.

-Sí, algo así.

Emma llegó con varias cosas y las  dejó en el carrito, Bree tomó una bolsa de pan tajado y esta vez Jasper no lo devolvió.

-¿Quieres escabullirte conmigo cuando lleguemos a Portland?- sugirió cuando Emma había vuelto a irse. -¿A dónde? -A mi casa -Donde está tu padre.

-Sip, y al lado el padre de Ed- dijo con calma, había detenido el carrito y miraba entre la comida enlatada.

-¿Quieres que muera?

Ella rió y negó con la cabeza- Nunca- dejó los enlatados y se acercó a él para mirarle a los ojos- mi padre no te mataría, además no se supone que debas morir a manos del padre de tu novia- le puso las manos en las mejillas- y le hablo tanto de ti que creo que ya te ama, además Ed le ha dicho buenas cosas también- le dio un corto beso que le hizo cerrar los ojos y sonreír.

-Bueno, tampoco se supone que pueda evitar los enfrentamientos en el captura la bandera y mira que lo hago de maravilla- dijo con una sonrisa sin dejar de mirarla.

-Eso es otra cosa- le dio otro beso corto y luego de dejar de tocarle las mejillas se soltó las manos de él que descansaban en su cintura para volver a los enlatados.

-Creo que es casi lo mismo- sus ojos se movían con los movimientos de ella. -No, no lo es.

Cada uno tenía una bolsa al frente, estaban todos sentados en el suelo a la espera de Callie quien luego de quince minutos llegó. Dan les miró desde la puerta del copiloto y Jasper se levantó para abrir la puerta de atrás, subir su bolsa, las de las chicas y esperar a que ellas subieran para hacerlo él y cerrar la puerta.

-Déjame adivinar, se perdieron- dijo Bree con algo de burla.

-No es algo que te importe- respondió la rubia.

-Claro que sí, si te perdiste en Cleveland tal vez lo hagas  en lo que queda hasta Portland.

Nadie dijo más, aunque todos sabían que de ser así usarían el GPS porque los dioses alabaran a los hijos de Hefesto por crear un dispositivo que les permitía usar tecnología sin que los monstruos lo supieran.