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Historia 192918 — capítulo 10
Al llegar cuando sus padres los vieron mojados les preguntaron qué había pasado.
−Hermione ha pescado un atún y nos ha tirado al agua, por suerte no hemos perdido los otros peces.
−Herms sécate. −Le dijo George y le dio una toalla. −En el carro tienes ropa seca.
−Gracias papa, no tardo. −Y se fue a cambiar.
Al volver vio que Harry ya estaba cambiado y el controlador de la playa estaba mirando todas las piezas.
−¿Ya volvemos?
−No Herms. −Le dijo Eric. −Pero queremos que nos cuenten el atún y lo que ya hemos pescado así lo podemos ir a guardar al carro, ¿Qué harás ahora?
−Quiero ir a las rocas a buscar mejillones.
−Te acompaño. −Le dijo Harry. −Yo también quiero.
−Niños con cuidado. −Les dijo James. −Que no tenemos más ropa seca.
−Iremos con cuidado. −Y cogiendo sus cubos vacios y unos cuchillos se fueron a las rocas.
Al llegar se pusieron a mirar entre las rocas y encontraron grandes cantidades de mejillones.
−Ya tenemos muchos. −Le dijo Hermione a Harry.
−Volvamos y nos iremos mas allá de la las rocas haber si encontramos almejas.
−¿Has traído el rastrillo?
−Lo he traído. −Y volviendo con los demás les dieron los cubos llenos de mejillones y volvieron a buscar más piezas.
Mientras los niños estaban en la orilla, Mark y su primo se habían alejado mucho de la orilla y buscaban crustáceos, buceaban y los sacaban de uno en uno, con magia de respirar bajo el agua no era difícil.
−Mark he encontrado cangrejos. −Le dijo su primo.
−Muy bien Alex, vamos a buscarlos, ya tenemos crustáceos, me gustaría conseguir langostinos y gambas a las chicas les gusta.
−Cuando tengamos los cangrejos los buscaremos.
−Si gracias. −Y haciendo una burbuja de aire volvieron a meterse en el mar.
Mark era pescador así que sabía bien como conseguir muchas piezas y donde estaban las mejores.
En la orilla Hermione y Harry estaban rastrillando una parte de la playa cuando vieron un bulto.
−¿Harry que es eso?
−No lo sé, ves con cuidado.
−Sí. −Y acercándose vieron a un chico.
−Herms corre donde están los demás y díselo.
−Sí. −Y dejando su cubo y su rastrillo se fue corriendo. −Papa, tío. −Cuando los vio se puso a gritar.
Todos los adultos la miraron.
−¿Hermione qué pasa? ¿Dónde está Harry? ¿Le ha pasado algo? −Le pregunto preocupado James.
−No tío, el está bien, pero nos hemos encontrado a un chico en la playa.
−Vamos. −Un grupo de hombres con un controlador se acercaron donde estaba Harry y comprobando que el chico tuviera constantes vitales se lo llevaron a la enfermería.
−¿Harry te ha hecho algo? −Le pregunto James.
−No papa, no se ha movido en ningún momento.
−Volver con nosotros.
−Papa estamos encontrando muchas almejas, déjanos quedarnos un rato mas.
−James no creo que encuentren nada más. −Le dijo George y miro a los niños. −No os alejéis mas de aquí.
−No. −Le dijo Hermione y le enseño el cubo lleno. −Mira cuantas cosas hemos encontrado.
−Estupendo, tendremos mucho pescado y marisco para los próximos días.
−Sip, quiero langostinos y gambitas.
−Ya los chicos me han dicho que los buscarían.
−Genial. −Y miro a su primo. −¿Seguimos?
−Sí. −Y cogiendo su cubo y su rastrillo volvieron a mirar en la playa.
Al anochecer la familia se reunía y miraban contentos todas las cosas que habían capturado, peces, crustáceos y moluscos.
−Herms mira. −Le dijo Mark y le enseño un cubo lleno de langostinos. −Todos para la familia ya le he dicho a papa que no venderíamos ninguna pieza.
−Ya tenemos otras piezas para vender. −Le dijo George.
−Gracias. −Y lo abrazo.
−De nada, ahora para casa.
−Sí. −Al llegar a la casa James y Harry cogieron su carro y sus piezas y quedando que le llevarían el dinero de la venta del atún se fueron.
En su casa George se puso a cortar el atún, era muy grande y lo tenían que preparar para el día siguiente para venderlo en el mercado y que su padre lo pudiera vender en el menú de la posada.
−¿Habéis conseguido algún atún para hacerlo en conserva? −Le pregunto su mujer.
−Eric ya lo está cortando así podréis hacer atún con aceite.
−Gracias, ¿Qué mas habéis conseguido?
−Crustáceos, moluscos y los chicos han traído pulpos. −Y señalo que su padre ya lo estaba cortando. −Mi padre me ha dicho que lo preparara para tener conserva de pulpo.
−¿Habéis conseguido alguna trucha?
−Mañana te daré dinero para que las vayas a comprar, se lo mucho que te gusta con bacón.
−Mucho. −Y vio que su hija que se había dado un baño sonreía. −¿Por qué sonríes?
−Mark y Alex han conseguido langostinos y gambitas, y me han dicho que son todas para casa.
−Claro que sí. −Le dijo su abuelo. −Tenemos muchas otras piezas para vender, como el atún rojo, los mejillones y las almejas entre otras cosas.
−Genial, ¿papa me has comprado mi broche? En dos semanas es el cumpleaños del rey.
−Aun no te lo he comprado, le daré el dinero a tu madre para que lo compre. −Y miro a Sara. −A ti también te compraremos uno.
−Gracias.
−De nada. −Y sonriéndole volvió a prestar atención a lo que estaba haciendo.
Al día siguiente Draco recibía la noticia de que habían encontrado a un chico en la playa inconsciente, el rey dio la orden de que cuando se despertara le avisaran, había que saber quién era y de donde había salido.
La semana siguiente, George estaba en su casa, cuando llegaron los recaudadores de impuestos una vez al año esa gente se pasaba por toda la ciudad y cuanto más tenían mas había que pagar, el castigo por no querer pagarlos era la prisión.
−Buenos días. −Les saludo.
−Buenos días, hemos venido a recaudar sus impuestos.
−Pasen. −Y dejándolos pasar, fue a por su tableta, donde tenía el nombre de su familia y el cofre donde guardaban el dinero para ese día.
Cuando tuvo todo lo que necesitaría se sentó en la mesa con los hombres.
−Su familia está compuesta por tres matrimonios y cuatro niños.
−Sí señor.
−Y uno de ellos tiene menos de 15 años.
−Sí.
−Serian 95 monedas, 10 por los mayores y 5 por la menor. −Y lo apunto en un papel.
George contando el dinero se lo dio.
−Veo que tienen dos negocios, una posada y un puesto en el mercado.
−Los tenemos.
−La posada son 200 monedas pues es un edificio y el puesto 50 al ser pequeño y está en el mercado que es al aire libre.
George que cada año pagaba la misma cantidad por los dos negocios saco la bolsa de monedas y contándolo se los dio.
Los recaudadores lo apuntaron en el papel y le dijeron: −Por la propiedad de la casa son otras 100 monedas, al ser tan grande le cobramos 50 monedas de más.
−Sí señor. −Y contándolo se lo dio.
−Y por ultimo vemos que registraron una mina de diamantes arco iris de luna.
−Sí señor, no queríamos que nos pusieran una multa.
−E hicisteis bien, nosotros lo sabemos todos, la mina son 500 monedas.
−¿Tanto?
−Sí, se puede conseguir mucho dinero así que es una de las cosas más caras que hay, ¿tiene algún problema al pagarlo?
−Ninguno, aun no hemos vendido todos los diamantes.
−En la fiesta del rey de la semana que viene muchos extranjeros vendrán y los podrá vender.
−Es lo que haremos. −Y contando el dinero se lo dio. −Aquí tienen.
Los recaudadores lo contaron y tras apuntarlo en los papeles, firmaron con el sello de recaudadores de impuestos, el sello del reino y George puso el sello de la familia.
−Aquí tiene sus recibos, le hemos dado tres, uno para cada sitio.
−Gracias.
−De nada. −Y despidiéndose se fueron.
George mirando los recibos suspiro, la mina es lo que había costado más, en total había tenido que pagar casi mil monedas, por suerte ya había pagado y hasta el año que viene no tendría que pagar nada más.