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Historia 192918 — capítulo 17
Al día siguiente, George estaba trabajando cuando entraron unos soldados acompañando al rey.
−Buenos días. −Le saludo Draco.
−Buenos días Draco. −Le saludo George.
−Vengo a verte para mirar lo de los anillos para mi boda con tu hija. −Y le enseño materiales. −Oro, plata, diamantes normales y otras cosas.
−Herms prefiere un anillo de plata. −Le dijo George mirando la plata.
−Entonces plata, yo también la prefiero, ¿los harás tú?
−George es un buen herrero. −Le dijo su jefe. −El hará lo mejor y más si es para su hija.
−Gracias. −Y miro a su suegro. −Entonces te dejo encargado.
−¿Cómo lo quieres?
Draco le enseño una hoja con varios diseños. −El anillo de pedida que tenga un cristal y los de boda que sea una banda con runas, sencillo y elegante.
−Lo tendrás, usare oro y plata para las bandas.
−Si gracias, ¿te quedan diamantes arco iris?
−Me quedan.
−Aparte de cristal para el anillo me gustaría que pusieras alguno.
−Lo hare.
−Gracias, también quiero que le hagas una corona nueva, la tradición es que la nueva reina tenga dos, la que ha pasado de generación en generación y otra que le regala el rey aceptándola como su reina y compañera para toda la vida.
−¿Cómo quieres el diseño?
−Eso te lo dejo a ti.
−Yo de coronas y tiaras no sé, es demasiado fino para mí. −Y miro a su jefe y amigo. −Quiero que la hagas tu.
−Yo te enseñare algunas cosas pero la harás tu, seguro que Hermione está feliz al saber que la has hecho tu. −Y miro al rey. −Nos ocuparemos de ello.
−Estupendo. −Y le dio una bolsa de dinero. −Para vosotros por vuestro tiempo y antes de que digáis que no, quiero que lo aceptéis.
−Está bien. −Le dijo George.
−Ya me voy que como siempre ando con mil cosas. −Y le dio la bolsa. −Los materiales están bendecidos por los sacerdotes así que están mágicamente protegidos.
−Gracias.
−De nada, nos vemos pronto. −Y se iba a ir cuando se paro y lo miro. −Felicidades por la boda de tu hijo Mark, he sabido que esa chica no solo es de buena familia sino que muy trabajadora y que quiere a tu hijo, esas son las mejores.
−Sí que lo son, Herms me ha dicho que vendrás a la boda.
−Iré, ahora tengo que buscar un regalo, ahora sí que me voy. −Y despidiéndose se fue.
Cuando se quedaron a solas, George miro a su jefe.
−¿Cliff estás loco? Yo no sé hacer algo tan fino.
−No seas tonto, claro que sabes solo que nunca lo has hecho, yo te ayudare, haremos algo que nunca se ha visto antes.
−Si sale mal, te diré bien fuerte que te lo dije.
−Yo sé que no saldrá mal, así que no me preocupo, ahora vamos a trabajar que tenemos muchas cosas que hacer.
−Sí. −Y mirándolo una última vez volvió a su trabajo.
Por la tarde Hermione salía de su trabajo y se iba a mirar tiendas, tenía que encontrar el regalo adecuado para la boda de su hermano.
Estaba mirando un escaparate cuando su padre se acerco.
−¿Herms que miras?
−El regalo de Mark. −Y le enseño una caja tallada. −Me gustaría comprársela pero es muy cara casi 20 monedas.
−Herms tú la puedes hacer.
Ante eso la chica lo miro. −Papa yo no sé trabajar la madera, sé que si lo hiciera quedaría fatal.
−Una de las magias que tiene una maga naturalista como tú es el poder hablar con la madera, y puede hacer tallados como quieras.
−¿En serio?
−En serio, vamos en tu grimorio debe de estar el hechizo. −Y se fueron a su casa.
Al llegar dejaron las capas al lado en la percha y George le pedía que bajara su grimorio.
Cuando lo tuvo lo abrió y vio que ya había ido rellenando las paginas, al llegar a la pagina que buscaba se lo mostro.
−Es este, voy a buscar un trozo de madera y tu mientras ves leyéndolo y aprendiéndolo.
−Sip. −Y mientras su padre iba a buscar un trozo de madera al estudio de los chicos ella lo aprendía.
Cuando George volvió hizo un dibujo con un poco de ceniza y le dijo: −Hermione quiero que cortes por la parte que he señalado.
La chica haciéndole caso leyó las instrucciones del hechizo y usando el dedo como si fuera un cuchillo lanzo el hechizo e hizo el corte.
−Lo he conseguido. −Le dijo Hermione abrazándolo.
−Ya te lo había dicho. −Le dijo George sonriéndole. Ahora ha sido un corte fino y tendrás que repartirlo varias veces hasta que llegue a la profundidad que quieres, cuanto más lo uses mejor te ira, mañana buscaremos un bonito diseño para hacer tu caja.
−Ahora que sé que puedo hacerla, quiero regalarle una a Draco.
−Claro que si, harás dos hermosas cajas talladas.
−Sip.
−Buenas tardes. −Les saludo Sara que venía con Alana y su madre.
−Buenas tardes Sara. −Le saludo Hermione y miro a Alana. −Felicidades por tu compromiso.
−Gracias, estoy nerviosa.
−Yo también. −Le dijo la castaña y miro a su padre. −Papa gracias.
−De nada guapa, te mirare bien las cosas y así lo podrás hacer.
−Si gracias. −Y volvió a mirarlas. −¿Vais ya?
−Sí, quiero enseñarles las hermosas telas que has conseguido.
−Voy con vosotras. −Y dejando el grimorio encima de la mesa se fueron al estudio de Sara.
Cuando Alana y su madre vieron el vestido blanco de terciopelo a medio hacer miraron a Hermione. −¿Es tu vestido?
−Lo es. −Y acercándose a su vestido las miro. −Me encanta, Sara ha hecho un diseño hermoso, hilos de seda para que no se vean las costuras y dibujos con hilo plateado.
−Y llevara una capa blanca. −Les dijo Sara. −Alana el tuyo no será menos. −Le dijo. −Ven. −Y cogiéndola de la mano la llevo una mesa donde tenía muchas telas. −Tu tela es esta. −Y le enseño una de color blanco de terciopelo. −Es la misma tela que usara Hemrione para su vestido.
Ante eso las dos miraron a Hermione.
−Herms es demasiado caro, no podemos aceptarlo.
−No digas tonterías, yo os lo regalo con gusto, ya he hablado con Draco y me ha dicho que no me preocupe incluso el escogió algunas telas para el vestido de tu madre y tus hermanas, todas estaréis hermosas.
−¿Cómo lo quieres? −Le pregunto Sara que estaba sentada.
−No cambiareis de opinión sobre la tela ¿verdad? −Les pregunto Alana.
−Nop. −Le dijo Hermione que se había sentado al lado de su prima. −Y como futura reina tienes que obedecerme.
−Ya has escuchado a la reina. −Le dijo Sara.
−Está bien. −Y sentándose en una de las sillas les fue diciendo como quería su vestido. −Lo quiero sencillo con dibujos en la parte delantera.
−Lo tendrás. −Le dijo Sara que ya estaba haciendo el esbozo. −Sencillo con dibujos en la parte delantera, las costuras las haremos con hilo de seda y te haremos una capa que acompañara tu vestido.
Un buen rato después Sara terminaba el dibujo y se lo enseñaba. −¿Qué os parece?
La futura novia cogiendo el cuaderno de la modista asintió. -Es lo que yo buscaba. −Y se lo enseño a su madre. −Es hermoso.
−Sí que lo es. −Y miro a Sara. −Lo queremos así.
−Lo tendréis, ahora cogeré las medidas de Alana. −Y dándole el cuaderno a Hermione para que fuera apuntando empezó a trabajar.
−Mark no lo verá, ¿verdad? −Le pregunto Alana cuando terminaron de coger las medidas.
−No, el nunca entra en este cuarto. −Le dijo Sara. −Es por motivos como este, que escogimos uno al otro lado de la casa, el estudio de los chicos esta al final.
−No quiero que lo vea.
−Y no lo verá. −Le dijo Hermione y miro a su prima. −Sara tienes que tomarle las medidas para los zapatos. −Y miro a Alana. −Mis zapatos serán de terciopelo con dibujos plateados como mi vestido, seguro que los tuyos serán iguales que los de tu vestido.
−Las dos estaréis hermosas. −Les dijo Sara y miro a la madre de la novia. −¿De qué color quiere su vestido?
−Verde.
−Tengo varios verdes. −Le dijo Sara y se los enseño.
Por la noche Alana y su madre se despedían agradecidas por toda la ayuda que habían recibido y se iban.
Mientras cenaban Mark les pregunto qué tal había ido.
−Muy bien. −Le dijo Sara. Alana ya ha escogido como quiere su vestido y mañana empezare a prepararlo y el domingo vendrán sus hermanas a mirar las telas para sus vestidos.
−¿Te dará tiempo a todo?
−Sí. −Le dijo. −Primero hare el de Alana, y luego el de su madre y hermanas, y cuando los tenga seguiré con el de Hermione que se casa mas tarde.
−Si quieres te busco una ayudante. −Le dijo su padre.
−No hace falta ayudantes. −Le dijo su mujer y miro a su hija. −Sara, Jane y yo te ayudaremos.
−Claro que sí. −Le dijo su cuñada. −Entre las tres con Hermione y vuestra abuela los haremos rápidos.
Una de las cosas que se les enseñaba a todas las chicas era a cocinar y coser para que pudieran llevar bien su hogar.
−Mañana iré a comprar más agujas. −Les dijo Sara.
−Yo te las compro. −Le dijo su madre. −Así cuando termines de trabajar nos ponemos con él.
−Sí. −Y miro a su primo. −Mark, Alana estará hermosa.
−Lo sé, sé que no abran vestidos más hermosos que esos, gracias.
−De nada guapo. −Y sonriéndole siguió cenando.