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Historia 193134 — capítulo 22

No mucho tiempo después, James tenía la premonición que hablaba sobre su hijo en la mano. −Esto es hora de que sea destruido. −Y dejándola caer al suelo se hizo añicos.

−Con esta cosa destruida, nadie perseguirá nunca más a Harry. −Les dijo Remus.

−No lo tendrían que seguir. −Les dijo Sirius. −Ya no es un horrocrux, ni tampoco hay premonición así que Dumbledore tendrá que buscar a otro para molestar.

−No te cae bien ese hombre, ¿verdad? −Le pregunto Matt.

−No, es en parte por su culpa de que haya estado tantos años en Azkaban. −Le dijo Sirius. −Si no hubiera querido apartarme de Harry, habría podido disfrutar de mi libertad y haber protegido a mi familia y amigos.

−Si quieres le muerdo.

Ante eso todos lo miraron.

−Pero si tu mordisco no envenena. −Le dijo Remus.

−Ya, pero él no lo sabe. −Y les sonrió. −Me encanta molestar. −Y lanzo un suspiro. −Y como no tengo a ningún chupasangres por aquí, tengo que molestar a otra gente.

−De momento dejaremos eso de morder, y nos ocuparemos de otras cosas. −Les dijo Charlus. −Ahora os invito a comer algo.

−Gracias. −Le dijo James.

−De nada. −Y saliendo de la sala se fueron a una cafetería.

En el valle de Godric Dumbledore estaba en su casa, cuando tocaron a la puerta, abriéndola vio a Orión y a una mujer que no conocía.

−¿Qué haces aquí? −Le pregunto el hombre mayor.

−Quiero saber donde puede esconderse Voldemort.

−¿Para qué?

−Para tomar el té con él, pues para matarlo, vaya preguntas más idiotas haces, ¿Dónde está?

−No lo sé.

−No me mientas, sé muy bien que lo sabes, te tengo que decir que la premonición de Harry ya ha sido destruida.

−No puedes hacer eso.

−Esto me aburre. −Le dijo Irina y miro a Orión. −Con tu permiso, me ocupare de esto.

−Lo que quieras, intenta no matarlo.

−Lo intentare. −Y miro al hombre mayor. −Tendrías que haber respondido las preguntas cuando te las hicieron bien. −Y miro a Orión. −¿Vienes?

−No gracias, no me gusta la sangre, nos vemos en la cafetería que hemos visto al llegar.

−Pídeme un chocolate, esto no tardara.

−Te lo pediré. −Y diciéndole que la vería al rato se fue a la cafetería donde pidió un té.

Llevaba un rato tomándoselo, cuando Irina llego y sentándose enfrente de él le dijo. −Pequeño Hagleton, ¿sabes donde esta?

−Ni idea, ¿Qué le has hecho?

−Nada, solo meterme en su cabeza para saber dónde podía estar, también le he hecho que olvidara que nos lo ha dicho, ahora no quiero que tu gente me persiga.

−Mejor, ya tienes suficiente con tus amigos chupasangres.

−No son mis amigos. −Le dijo Irina mientras se tomaba el chocolate caliente. −Solo los tolero, ¿puedo pedirte un favor?

−¿Qué favor?

−Que me des la misma cantidad que le has dado a Matt.

−Creí que no lo necesitabas, que teníais vuestros lugares.

−Realmente no tenemos muchos lugares nuestros y grandes, ¿entonces?

−Te ayudare, pero mientras a Matt no le he pedido nada, pues no tiene muchas cosas que ofrecer, a ti sí que te pediría, hechizos y pociones nuevas.

−Sin problemas, te las daré. −Y le sonrió. −Orión me has caído bien, eres un hombre sincero que no esconde sus intenciones, no me gustan los falsos y los mentirosos.

−A mi tampoco, la condición es la misma, solo tu podrás usar ese dinero y en diez años me lo tendrás que empezar a devolver, si algo te ocurre me lo llevare.

−No me ocurrirá nada, en cuanto terminemos con esto, volveré a Nueva Orleans y comprare el hotel, aquel donde os quedasteis y pondré una escuela donde nuestros niños puedan aprender sin tener que estar en criptas y cementerios.

−Me gustaría que llevaras a mis sobrinos durante el verano, ahora que os hemos encontrado no quiero perder el contacto.

−Orión, tu gente nunca nos aceptara.

−Mi gente se puede perder. −Le dijo. −Mis sobrinos irán si ellos quieren, y Hermione también.

−Hermione es parte de mi aquelarre, las líderes le dieron la bienvenida y también os la damos a vosotros.

−Gracias.

−De nada, ¿iras a pequeño Hagleton?

−Ahora mismo no, hablare con Charlus y los demás, haber que dicen.

−¿Iras al ministerio?

−Sí, ¿quieres venir?

−Quiero ver como es.

−Te llevaremos, vamos a terminar y nos vamos.

−Sí. −Y terminándose las consumiciones se fueron al ministerio y como paso con Matt, Irina estaba encantada con el lugar, incluso le pidió a Orión un lugar así debajo del hotel, para poner su biblioteca y otras cosas.

Al llegar al despacho de Charlus vio que no estaba sola.

Irina les saludo con la mano y sonriendo. −Hola.

−Te vemos muy contenta. −Le dijo Abraxas.

−Mucho, he pasado la mañana con Orión, es un hombre maravilloso.

Ante eso todos miraron al hombre.

−¿Orión otra más?

−Que te puedo decir, saben lo maravilloso que soy. −Y sentándose les dijo: −Hablando de cosas serias, ya sé donde se puede estar escondiendo Voldemort.

Ante esa confesión, los demás se olvidaron de las bromas y lo miraron seriamente. −¿Dónde?

−Pequeño Hagleton, el problema es que hasta la semana que viene no tendremos la poción que necesitamos para terminar de encontrar los horrocrux que faltan, ¿Qué hacemos?

−¿Te lo ha dicho Dumbledore?

−Más bien se lo hemos sacado a la fuerza. −Y señalo a Irina que estaba jugando con unas figuras que Charlus tenía allí. −Ha sido ella.

−¿Irina que has hecho?

−Nada, solo conseguir la información, y luego borrarle los recuerdos de que nos ha visto, para él ha sido una mañana en su casa sin que nadie lo fuera a ver.

−Nos prepararemos e iremos, ahora mismo. −Les dijo Charlus. −Aunque no podamos matar a Voldemort podremos atraparlo donde queramos.

−Os puedo hacer una jaula mágica. −Les dijo Irina que seguía jugando con las figuras. −Charlus tus muñequitos me gustan mucho, son muy divertidos.

−Me los ha enviado Harry, los vio en Hogsmeade y como sabe que me paso muchas horas aquí, para que me distraiga.

−¿Hogsmeade?

−El único pueblo mágico que queda en el Reino Unido.

Ante eso la bruja lo miro. −Que interesante, quiero ir.

−Te llevaremos, pero no ahora, que tenemos cosas más importantes que hacer.

−Sí que las tenemos que hacer. −Le dijo Orión y miro a la bruja. −Irina tu prepara la jaula, nosotros iremos a buscarlo.

−Necesito un lugar donde este segura de que no lo encontraran.

−Mi casa. −Le dijo Orión. −Allí solo pueden entrar los que yo quiera, además se oculta y parece como si no estuviera.

−Un buen lugar, dame dos horas que te lo preparo, quiero ayudaros a buscarlo.

−Entonces vamos. −Y se fueron a buscar las cosas que necesitarían para encerrar a Voldemort mientras terminaban de encontrar los horrocrux que les faltaba.

Dos horas más tarde, Charlus veía satisfecho el grupo que le acompañaba, Matt al saber que irían tras Voldemort había llamado a algunos de su manada e Irina lo mismo y gracias a la vela violeta no habían tenido problemas en llegar.

−Tomad. −Les dijo Irina a los hombres lobos. −Una poción para que podáis transformaros ahora.

−Mejor. −Le dijo Matt cogiéndola. −¿Cuánto durara?

−Hasta el final del día.

−Eso nos da muchas horas para poder atacar bien. −Y se tomaron la poción, no mucho tiempo después los hombres ya eran animales.

−Aunque estén así, entienden. −Les dijo Irina. −Así que si les llamáis y les habláis comprenderán.

−Bien. −Le dijo Charlus y miro a los demás. −Recordar, no sabemos que nos podemos encontrar, así que ir con mucho cuidado.

−Iremos con cuidado. −Le dijo Orión. −Vamos. −Y sin perder más tiempo, el grupo se separo y empezó su ataque.

Dos horas más tarde, para sorpresa de muchos, solo habían encontrado a Voldemort con Peter y Barty Crouch hijo, terminar con ellos había sido sencillo, Barty había muerto sin rendirse y Peter como el cobarde que era se había convertido en rata, pero lo habían atrapado antes de que se volviera a escapar.

Cuando Peter vio a James, intento pedirle perdón pero él no quiso escucharle.

−Jamás te perdonare, y veré con satisfacción como te dan el beso del dementor. −Y miro a dos aurores que lo tenían bien sujeto. −Sacarlo de mi vista y cuidado que es un cobarde e intentara escaparse.

−Iremos con cuidado. −Y sin perder más tiempo se lo llevaron al ministerio.

En otro lado, Voldemort había sido silenciado y todos lo miraron.

−Vaya vergüenza. −Les dijo Orión mirando a Voldemort. −Todo un país le teme a un bebe.

Voldemort quería decir muchas cosas pero no podía por la mordaza.

−Ni lo intentes. −Le dijo Abraxas. −No queremos escucharte, la mordaza que llevas puesta te lo tendría que decir. −Y miro a Irina. −¿Cómo vas con la serpiente?

−Está muerta. −Y acercándose miro a Voldemort. −Lo siento muy débil, eso quiere decir que ya solo le queda un horrocrux. −¿Me lo dirás?

−No lo creo. −Le dijo Charlus. −No quiere morir.

−Pronto lo hará. −Y miro a Orión. −Ya nos lo podemos llevar.

−Estupendo, cuanto antes este encerrado antes me podre ir a dormir. −Y cogiéndolo, cogió también a Irina y se la llevo.

¡FELIZ AÑO NUEVO!