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Historia 22081 — capítulo 17
FE DE ERRATAS: En el capítulo anterior, el apellido de Emma aparecía como “Anels”, pero en realidad es “Archer”. Si se fijan en el capítulo 13: “De vuelta a casa”, Emma se apellida Archer, y ese es el original.
Capítulo 15: Los anillos
“¡Esperanza!
Ese soñar a contramano.
¡Esperanza!
Aunque te hieran de costado.
¡Esperanza!
Esa pasión por lo posible.”
“Esperanza”
Chiquititas
Al día siguiente, y en cuanto Tonks les avisó que ya tenían el permiso para utilizar la Sección Prohibida de la Biblioteca, Hermione comenzó su investigación. Por el momento, lo hacía sola, con la ocasional ayuda de Ron, Harry y Ginny. Esta última seguía con sus exámenes, y le era casi imposible concentrarse en algo más. Ella contaba con la ayuda de Harry para estudiar, que a su vez, estaba ocupado planeando clases, y sondeando nuevos miembros para el ED. A veces se sentía un poco culpable, puesto que era él quien debía encontrar los Horcruxes, y le estaba delegando la búsqueda a Hermione. Cuando se lo dijo, ella se hecho a reír, y cuando se calmó, lo único que le dijo era que no le molestaba, siempre y cuando, Ginny estuviera con ella. Si a Harry esta petición le pareció rara, no lo dijo. Supuso que tendría que contarle cosas “de mujeres”, y que aprovecharían ese tiempo.
Lo que verdaderamente pasaba, era que Hermione se estaba alarmando. Harry y Ginny pasaban mucho tiempo juntos, y ellos no podían estar juntos. Sabía que aún no había sucedido nada, pues sino Ginny, se lo hubiera contado. Asi que lo único que podía hacer, hasta juntar las fuerzas necesarias para contar la verdad, era mantenerlos relativamente separados. Ginny, a pesar de que le molestaba estar tanto tiempo lejos de Harry, no se quejaba, porque sabía que esa investigación era sumamente necesaria.
Luego de la última clase del viernes, mientras las dos chicas estaban en la biblioteca, Ron y Harry decidieron ir a visitar a Hagrid. Sólo lo habían visto en la estación de Hogsmeade, hacía ya casi una semana, y entre una cosa y otra, no habían tenido tiempo de ir a visitarlo. Harry sabía que la cabaña de Hagrid estaba reconstruida, porque la había visto de lejos desde la torre Gryffindor, pero no tenía la menor idea de quien lo había hecho, ni que había sucedido con Hagrid luego de que él partiera de Hogwarts en junio pasado.
Ambos amigos llegaron a la puerta de la cabaña, y golpearon ligeramente.
—¿Quién es?—preguntó la voz potente de Hagrid desde el otro lado de la puerta.
—Somos nosotros, Hagrid. Harry y Ron.
La puerta se abrió, y el semi gigante apareció en el umbral.
—Bueno, otros años se han tardado más.—dijo.—Pasen.
Cuando entraron, Harry pensó que allí no viví nadie. La cabaña estaba casi vacía. Había un catre en un rincón, con un revoltijo de cobijas. A su lado, otro revoltijo de cobijas indicaba que allí dormía Fang, el dogo de Hagrid. Este se acercó inmediatamente, oliéndolos y lanzándoles lengüetazos.
—Ya, Fang, déjalos tranquilos.
El can obedeció, y se fue a refugiar entre los edredones. Una mesa de madera tosca, cuatro sillas y un armario completaban el mobiliario. Hagrid llenó una pava de agua, y la puso en la chimenea.
—Eh... ¿Hagrid? ¿Quieres que lo haga con magia?—preguntó Ron.
—Te lo agradecería.—repuso. Ron hirvió el agua inmediatamente, y Hagrid les hizo un té a cada uno.
—¿Qué tal las vacaciones? Se que fueron algo movidas, ¿no?
—Un poco.—admitió Ron. Le contaron de la prueba de Aparición y los periodistas, del ataque de los mortífagos, el pico de estrés de Harry, la visita al Valle de Godric y las recientes parejas.
—¡Felicidades!—exclamó Hagrid.—Me sorprende de Ron y Hermione, pero lo de Harry y Ginny ya lo sabían, ¿por qué es noticia?
—Ginny y yo habíamos terminado en el funeral del profesor Dumbledore, pero volvimos.—explicó Harry.
—Oh.—dijo Hagrid.—Ginny se parece mucho a tu madre a la misma edad. Y junto a ti, casi me parece estar viendo a James y Lily.
Ron y Hagrid rieron, pero Harry sintió un vació en el pecho, como ese que había experimentado ciertas ocasiones en el verano. Para cambiar de tema, preguntó rápidamente:
—¿McGonagall te ayudó a reconstruir la cabaña?
—Es una buena mujer.—dijo en un suspiro.—Si, ella me ayudó. Muchas cosas las pude recuperar, pero otras se perdieron. Pero no hablemos de eso. Cuéntenme... ya se que las clases empezaron hace una semana, ¿pero que les parece la nueva redistribución de los cursos?
Pasaron el resto de la tarde hablando de los cursos, y el nuevo año. Cuando regresaron al castillo, para la cena, Tonks los estaba esperando en la mesa de Gryffindor.
—Toma, Harry. Esta la lista de los aspirantes a puestos en el equipo de Quidditch. Se han anotado muy pocos, asi que no creo que tengas problemas.
Harry vio la lista. Había tres aspirantes al puesto de cazador, dos chicos y una chica.
—Bueno, creo que el domingo tenemos la elección del nuevo cazador.—dijo, guardando la lista, y extrañado que no fueran tantos los candidatos. A la mañana siguiente, aparecieron carteles en la cartelera de anuncios de la sala común de Gryffindor, y en la del vestíbulo, anunciando que la prueba para el puesto de cazador del equipo de Gryffindor se realizaría al día siguiente, a las seis.
El domingo, Harry y el resto del equipo de Gryffindor se presentó en el campo de Quidditch, para comenzar con la selección del nuevo cazador. Los dos chicos aspirantes eran de los hermanos Creeve, y la chica, Sarah Shapley. Luego de una corta prueba, la elegida fue Sarah Shapley.
Los alumnos de sexto ya habían acabado con sus exámenes, y se habían incorporado las clases diarias con los de séptimo. Ginny había sacado 7 MHB, con todos los necesarios para ser Auror. Había tomado las mismas clases que Harry y Ron, y se estaba acoplando perfectamente al ritmo de las clases compartidas.
Harry había hablado con la profesora McGonagall, para que esta le dijera a los gemelos su misión. Fred y George habían ido al castillo a la semana, con una lista de los antiguos alumnos que querían regresar al ED, y una hebra de cabello de cada uno. Habían aceptado Angelina Jonson, Katie Bell, Cho Chang (Para el fastidio de Ginny) y Lee Jordan, a parte de ellos dos, obviamente. A ellos se les había sumado Collin y Dennis Creeve y Dean Thomas (Para fastidio de Harry), que eran los que había podido captar Harry. Si hubiera sido por él, no hubiera invitado a Thomas, pero este lo había escuchado hablando con los hermanos Creeve, y lo tuvo que invitar.
Hermione había reunido el cabello de todos, separado en pequeñas bolsitas, con el nombre de cada uno, y se los había llevado a McGonagall. Harry aún no sabía quienes eran todos los nuevos miembros, pero no quería saberlo. Prefería enterarse el día de la primera sesión, y asi no estaría predispuesto en contra de ninguno.
El último fin de semana de septiembre llegó, y con él, la primera sesión del ED. Esa mañana, Hermione partió veloz al despacho de McGonagall, a buscar los anillos. Los trajo en una caja de madera tallada, y no se los mostró a nadie, diciendo que sería una sorpresa. A las ocho menos cuarto, Harry, Ron, Hermione y Ginny partieron a la Sala Multipropósito. Pasearon tres veces delante de ella. “Necesitamos un lugar donde podamos practicar Defensa Contra las Artes Oscuras”. Una puerta se materializó delante de ellos, y se volvieron a encontrar con el mismo salón donde había funcionado el ED hacía dos años atrás.
Entraron a la sala llena de cojines. Estaba igual. Hermione corrió a tomar un libro, y se sentó a leer. Harry hizo lo mismo. Quería ver como podía empezar. A pesar de haber planeado miles de clases, aún no tenía ninguna definida. Tonks apareció en la sala al cabo de diez minutos.
—¡Hola!—saludó alegremente.—Asi que esta es la famosa Sala Multipropósito, ¿he?
—Hola Tonks.—saludaron.
—¿Vienes a supervisarme?—preguntó Harry riendo.
—No, por hoy no, sólo vengo a ver.
Pasaron el resto del tiempo hablando con Tonks. A las ocho en punto, llegaron Luna y Neville, seguidos de Dean Thomas, que saludó a todos, menos a Harry, y Simón Brook, el chico nuevo. Luego de ellos llegaron los hermanos Creeve, un chico de cuarto de Hufflepuf y Emma Archer. A las ocho y cuarto, ya estaban todos.
Veintidós personas, incluido Harry, se congregaban nerviosas en la Sala Multipropósito. Los gemelos habían llegado ruidosamente, acompañados de Lee Jordan. Muchos alumnos que recordaban su glorioso escape del colegio los felicitaron, y luego se unieron al resto de las personas.
Harry, flaqueado por Ginny, Luna y Neville de un lado, y Ron y Hermione del otro, se ubicó frente al grupo, que estaba sentado en los mullidos cojines de la sala. Tonks estaba al fondo, detrás de todos. Hermione se aclaró la garganta.
—Bienvenidos a todos. A los antiguos miembros como a los que se integran hoy. Los antiguos recordarán que la primera sesión les dimos la opción de quedarse o irse. Esta vez no se las daremos.—miró nerviosa a los costados.—El sólo hecho de entrar a este grupo de Defensa implica la aceptación del mismo. ¿Alguna pregunta?
El muchacho de cuarto de Hufflepuf levantó la mano.
—¿Si?
—Los nuevos no sabemos exactamente a que se dedica este grupo... ¿Cómo podemos unirnos a él sin saberlo? A mi me dijeron que era un grupo de Defensa secreto, una elite.
—¿Cuál es tu nombre?—preguntó Harry, haciéndose cargo de la situación.
—Alder Busain. Soy nuevo, entré este año a Hogwarts.
—Bien, Alder. Este grupo no es tan secreto como cuando lo iniciamos hace dos años. En ese momento nadie más que los integrantes sabía de su existencia. Pero este años es de conocimiento del personal docente. Como se habrán dado cuenta, la profesora Tonks nos acompaña hoy, y lo hará otras veces también. Reabrir el Ejército de Dumbledore esta vez fue idea de la profesora McGonagall.—Harry se sentó en una banqueta, para que todos pudieran verlos. Ginny y los demás se sentaron en el suelo, frente a él.—A fines de octubre, el colegio tendrá una nueva actividad: un Club de Duelo. Algunos recordarán que también hubo uno hace cinco años. No será lo mismo. Esta vez, yo y la profesora Tonks daremos las clases, y no a todo el colegio a la vez, sino a grupos separados por noche. La intención no es sólo prepararlos para cuando dejen el colegio, sino para la guerra que se esta llevando a cabo allá afuera. Hermione, ¿quieres seguir?
Hermione se paró junto a Harry.
—Pero este grupo esta elegido para defender el colegio. Por algo somos el Ejercito de Dumbledore. Sólo una cosa cambió del objetivo iniciado hace años: ahora no sólo nos preparamos para defendernos a nosotros mismos, sino para proteger a todo el colegio de cualquier ataque. Se pensaba que Hogwarts era el lugar más seguro, y aunque los sigue siendo, en junio pasado un grupo de mortífagos logró burlar toda seguridad y entrar. Si eso volviera a suceder, todos debemos estar preparados, pero alguien debe defender el colegio entre que llegan los Aurors del Ministerio.
—Y ese grupo seremos nosotros.—siguió Ginny, parándose también.—Tenemos que defender lo que es nuestro. A todos nos han tocado las consecuencias de la guerra, y no podemos permitir que siga sucediendo. ¿Se quedan o se van?
Nadie se levantó, ni hizo ninguna objeción.
—Bien, como creo que esta todo dicho, Hermione, procede.
Hermione se levantó y tomó la caja tallada de madera que traía, y que había dejado a un lado.
—También recordarán quienes estuvieron el antiguo ED, que nos comunicábamos mediante galeons encantados. Esta vez se nos ocurrió hacerlo con anillos. Son especiales, y están hechos con una hebra de cabello de cada uno de ustedes, lo que les da la cualidad de sólo poder ser útil en poder de su verdadero dueño.—Hermione abrió la caja, y sacó uno anillo plateado de una bolsita de terciopelo rojo. Era sencillo, con un pequeñísimo diamante.
—Este es mi anillo. Todos son diferentes, de acuerdo al cabello que se halla utilizado. Y todos tienen un pequeño diamante. El diamante fue sumamente difícil de conseguir, porque la profesora McGonagall quería unos diamantes especiales, que los muggles no conocen, y que sólo están en los huevos abandonados de los fénix. Como los fénix anidan en altas montañas, casi inaccesibles para los humanos, estos diamantes son muy valorados. Tienen poderes: curan pequeñas heridas, como las lágrimas del fénix, y pueden ayudarnos a localizar a los demás miembros del ED. Dentro del anillo, hay un fénix grabado, que es nuestro símbolo, al igual que una frase en runas antiguas: “Uno para todos y todos para uno”. La frase de los Tres mosqueteros, la novela escrita por el dramaturgo francés Alejandro Dumas padre. De ahora es más será nuestro lema; me pareció adecuado para describirnos. Cuando tengamos que comunicarles la fecha y hora de la próxima reunión, será a través del anillo: alguno de nosotros cambiará la frase con la varita, y mediante un encantamiento proteico que poseen los anillos, cambiarán las de los demás. Estos se calentaran, y asi sabrán lo que Harry quiera comunicarles. Pero también, si necesitan comunicarse entre ustedes, pueden hacerlo, es muy sencillo: con pensar en lo que se quiere decir, nombrar a la persona a la que se quiere enviar el mensaje, y apuntar al anillo con la varita, ya esta hecho. ¿Alguna pregunta respecto a los anillos?
—Si.—dijo Cho Chang.—¿Cómo hacemos para curar heridas con el diamante?
—Buena pregunta. Sólo deben frotarlos sobre la herida, y esta se cerrará.
—¿Y localizar a otra persona?—preguntó Fred.
—Tienen que pensar en la persona que quieren encontrar, y que tenga el anillo puesto. El diamante cambiará de color: se pondrá morado inmediatamente, e iluminará la dirección en donde se encuentra la otra persona. Luego se irá aclarando a medida que uno se acerca a la persona buscada. ¿Algo más?—todo el mundo negó con la cabeza.—Harry.—cedió con un movimiento de mano.
—Tendríamos que presentarnos. Yo soy Harry, ella es Ginny, su hermano Ron, Hermione, Luna y Neville. Ellos me ayudaran a impartir las clases. Bien... he pensado en dividirlos en dos grupos, hasta que todos tengan el mismo nivel y puedan practicar junto. Los miembros del antiguo ED de un lado, y los nuevos, del otro.
Obedeciendo al pie de la letra, inmediatamente, el compacto grupo se dividió en dos.
—Ahora... el antiguo ED se dedicará a repasar todo lo que habían aprendido. Estarán con ustedes Ron, Hermione y Luna. Los nuevos, vendrán conmigo, con Ginny y Neville para ponerse al día.
Harry se apartó, junto a su grupo, al fondo de la sala, que se agrando casi imperceptiblemente. Se sentaron en los cojines frente a Harry.
—Bien, como nosotros ya nos presentamos, ahora les toca hacerlo, y contar algo sobre ustedes. ¿Quién empieza?
Emma Archer levantó la mano, sacudiendo su cabello rojo, y se giró hacia sus compañeros.
—Soy Emma Archer, de séptimo año de Gryffindor. Soy nueva, iba a un colegio en Escocia. En realidad, tendría que estar en sexto año, pero en mi antiguo colegio me adelantaron un año debido a mis notas.—dijo con suficiencia. A Harry le recordó vagamente a alguien. Luego siguió el chico de Hufflepuf que había hablado antes.
—Me llamo Alder Busain, y soy de cuarto. Soy hijo de muggles, pero mis padres sabían de la existencia de este colegio gracias a mi hermano, que también es mago, y trabaja en el Ministerio. Me mandaron acá porque Frank dice que es el mejor colegio de Europa.
Su nuevo compañero de cuarto también levantó la mano, y habló con una voz potente.
—Simon Brook, de Gryffindor. Los mortífagos mataron a mi hermano menor en un ataque en el Callejón Diagon, y me gustaría vengarlo.
—Soy Daniel. Daniel Heard. Voy a séptimo, en Hufflepuf. Me gustaría ser algún día Ministro de la Magia.
—Mi nombre es Sarah Shapley. Soy de Gryffindor, y voy a sexto. Me cambié aquí por decisión de... de mi abuelo. El murió hace poco,—los ojos de Sarah se aguaron.—pero antes de que muriera, me dijo que quería que viniera a este colegio porque era muy bueno...
—Elizabeth Cale-Heart, Gryffindor, sexto año.—se apresuró en hablar la joven.—Estoy contenta de haber ingresado a este colegio, y espero poder hacer buenos amigos.
—Bueno, ahora que estamos todos presentados, comenzaremos.
Luego de eso, la sala se llenó de intentos fallidos de Patronus, varios Patronus corpóreos que danzaron por el lugar, una gran variedad de hechizos, desde Wingardium leviosa hasta Desmaius. Harry estaba satisfecho. Junto a Neville y Ginny habían logrado poner a casi todos a un mismo nivel. Tonks había observado todo paseándose alternativamente por el lugar, pero sin decir nada. Harry había supervisado a Ron, Hermione y Luna, y también había quedado satisfecho: todos sus antiguos “alumnos” recordaban los hechizos, y parecían haber practicado durante las vacaciones. A las doce menos cuarto, Harry dio por terminada la clase.
—Antes de irse, pasen a recoger sus anillos, por favor.—dijo Harry. Todos formaron una fila, delante de Hermione, y esta fue sacando los anillos de la caja, y dándoselo a su dueño.
—Recuerden no presumirlos, o les harán preguntas incómodas. Ah, olvidé decirles que hice el mismo hechizo que hice en el antiguo ED, pero sobre los anillos: el que delate al grupo con cualquiera que no este enterado de este, sufrirá las consecuencias. Algunos ya las saben.—dirigió una mirada a Cho Chang.—Pueden irse.—agregó sonriendo.
Los alumnos salían mirando maravillados sus anillos. Todos eran diferentes: grandes, pequeños, grabados, gruesos, finos. Cuando por fin todos se hubiesen ido, incluyendo a Tonks, Hermione les dio sus anillos a Ron Harry y Ginny. El de Ron era parecido al de Hermione: liso, con un diminuto diamante, pero un poco más grueso. Los que eran casi idénticos eran los de Harry y Ginny: los dos tenías pequeños dibujos gradados, y el diamante era ovalado, y un poco más grande que el de Ron y Hermione. La única diferencia, si uno observaba atentamente, repara en los grabados: los de Harry parecían leones, y los de Ginny, ciervos.
—¿Leones y ciervos?—dijo Ron, extrañado.
—Son los único anillos en los que ha pasado algo asi.—dijo Hermione.
—¿Algo como?
—Que los anillos tuvieran grabados los Patronus...
—¡Pero mi Patronus no es un león!—interrumpió Harry.
—Pero el mío si.—dijo débilmente Ginny.—Mi Patronus es un león. Y el tuyo...
—Un ciervo.—completó Harry.—¿Qué significa esto?
—Sólo puedo especular.—dijo Hermione.—Creo que significa que ustedes están realmente unidos. Son dos almas gemelas, que son tal para cual.
Holas! Bueno, ando algo apurada.. ¿Qué tal el capi? No se si esta muy bueno.. Me costó hacerlo, y estaba pensando en subirlo en noviembre, pero aquí estoy.. el próximo si lo publico a fines de octubre o principios de noviembre..
En este cap, para los más atentos, he dejado algunas pistas sobre la hermana de Harry...¡A ver quien las saca!
Y me voy yendo.. A viso que tmb subí el tercer cap de Un cuento de Hadas poco convencional.. Y pido muchos review para este cap ¡porque el jueves es mi cumple! ¿Vale? Más de diez, por lo menos..
Mail: [email protected]
Fotologs: http://fotolog.terra.com.ar/ailen_83 y http://fotolog.com/magia_hpotter Pasen, plis! Y firmen!
Ahora me voy..
Besos!
Lali Black