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Historia 22081 — capítulo 5

Capítulo 5: Realmente Amor

Harry se sentó en el destartalado sofá de la sala de los Weasley. Si sólo pudiera sacarse a Ginny de la cabeza, estaría más centrado en la misión que tenía por delante. Si sólo pudiera sacarse a Ginny de la cabeza, todo sería más fácil. Pero...¿qué prefería?¿Estar enamorado perdidamente de Ginny, o no tener ese pequeño oasis en medio de la cruenta guerra? La respuesta que le daba su corazón era Ginny, pero su cabeza le decía que debía alejarse de ella, que cuanto más lejos estuviera de Ginny, más protegida estaría ella. ¿Razón o corazón? Es muy fácil dejarse guiar por el corazón, pero ¿y la razón? Ella hacía mucho peso en la cabeza de Harry, callaba los consejos del corazón con una voz muy parecida a la de Hermione. ¿Cuál debía seguir?¿Cuál era la correcta?

—Harry...

No se atrevió a levantar la cabeza. Conocía esa voz, pero no quería tentarse. La razón iba ganado terreno en la guerra que se libraba dentro del chico. Sintió que se sentaba a su lado, y que le ponía una mano en el hombro.

—Déjame sólo...

—Harry, yo...

—Vete.

—Por favor Harry, escúchame. Necesitamos hablar...

—¿Hablar?¿No fuiste tú quien dijo esta mañana que no teníamos nada de que hablar?—Harry se levantó del sofá, sin mirarla. Se acercó a la ventana y contempló a la gente en la fiesta.

—Siento haberte tratado asi esta mañana. Me había puesto nerviosa.—su voz cambió de un susurro suplicante a un tono frío.—Esta bien, si no quieres hablar, me iré. No tengo intenciones de molestar al Gran Harry Potter.

Dio media vuelta, y caminó hasta la puerta.

—¡Espera Ginny!

Ella se detuvo, y lo miró a los ojos; Harry se había dado vuelta, justo a tiempo para verla marcharse. En ese momento sintió que si ella daba un paso más, la perdería para siempre. Una sensación de dejavú se había apoderado de él; se acercó a ella, la tomó por los hombros, y la miró a los ojos.

—¿Me perdonas? Siento verte tratado tan fríamente. Es que...No sé...A veces siento que puedo perderte para siempre, otras que estas en peligro a mi lado, y otras que el mundo me importa un bledo, y sólo quiero estar con tigo.

—Nunca voy a estar en peligro a tú lado, Harry.

—No estoy seguro. Voldemort me persigue, intentará atraparte, yo te iré a buscar, y me matará a mi y a ti. No quiero que eso suceda.

—¡Pero a mi no me importa ser atrapada por Voldemort!—Ginny se soltó de Harry, y se alejó de él.—¡No me importa!

—¡Pero a mi si! Quiero que seas feliz, Ginny, aunque no sea conmigo. ¡Puedes tener una vida!

—¡Yo sólo quiero tener un vida a tú lado!—levantó la voz. Estaba realmente enfadada con él. ¿Cómo podía ser tan idiota Harry?—¡No quiero a nadie más que a ti!

—¡Eres realmente cabeza dura!—gritó Harry, en un arrebato de fastidio.

—¡Mira quien habla!¡El cabeza dura número uno!—le contestó de vuelta.

—¡Pues tú entonces no te quedas atrás! Tengo cosas que hacer sólo, aún no se si Hermione y Ron van a venir con migo. No podemos estar juntos, ¡él te atrapará!¿Es que no entiendes?

—¡El que no entiende eres tú! Yo quiero estar contigo, iré a donde vayas, aunque tenga que escaparme de mi casa, o de Hogwarts.—sus caras ya estaban a centímetros de distancia; los dos respiraban agitados a causa de la discusión.

—¿¡Sabes una cosa!?¡Te amo, Ginny!¡Yo sólo entiendo eso!¡TE AMO!

Los dos enmudecieron de golpe. Harry nunca pensó que diría eso alguna vez. Era verdad que la amaba, pero no se había animado a confesárselo, y menos que menos a decirlo en voz alta. La miró a los ojos. Brillaban de la emoción por las palabras de Harry. Este sintió que su corazón bombeaba a la velocidad de la luz, y que un rubor se extendía en su cara. Sin embargo, no se sintió avergonzado por sus palabra. Sabía que era la verdad, la más pura verdad. Casi sin darse cuenta, se encontró prisionero por un apasionado beso, que él mismo empezó.

Cuando por fin se separaron, sintió que su corazón había ganado la guerra en su interior, y que estaba al mando de su cuerpo.

—Yo...también...también te amo.—dijo Ginny, jadeando a causa de la falta de aire. Harry la había rodeado por la cintura, y ella había pasado sus brazos por el cuello de él. Le dio un beso pequeño, y le sonrió.

—Perdóname por hacerte sufrir. Estas tan metida en esta guerra como Ron y Hermione, tienes derecho a participar en ella. Debo contarte unas cosas que debes saber de mi.

—¿Es algo por lo que debo preocuparme?—preguntó, acomodando su cabeza en el hombro de él; aún estaban parados y abrazados.

—Me temo que si.

—Entonces no me lo cuentes ahora. Disfrutemos de esta noche.

—Ginny...

—¿Si?

—Nunca te lo he preguntado. ¿Quieres ser mi novia?

—Por supuesto.—dijo, y volvieron a besarse.

—No le digamos a mis padres.—dijo ella, cuando se separaron.—No nos dejarían en paz. Contémosles a Ron y Hermione solamente.

—Como tú quieras, pero no me gusta mentirles a tus padres, ellos siempre se preocupan por mi.

—Créeme, si les contamos te arrepentirás toda la vida. Nos van a obligar a casarnos si se les presenta la oportunidad.

—A mi no me molestaría casarme contigo.—le dijo, besándole la nariz.

—Ni a mi, pero ¿no te parece que somos demasiados jóvenes para casarnos?

—Cuando mis padres se casaron, tenían unos dos años más que de los que tengo ahora.

—A decir verdad, mis padres también. Pero no hablemos de eso ahora. ¡Acabamos de volver!

—Tienes razón.—le dio un tierno beso.—¿Quiere bailar, mi bella princesa?—Harry extendió un brazo, y le tomó la mano, sonriendo.

—Por supuesto, mi gentil caballero.

Los dos se abrazaron, y ella apoyó la cabeza en su pecho. Las estrellas brillaban fuera, y la música era lenta. Cerraron los ojos, disfrutando de la compañía del otro en medio de la oscuridad de la sala.

Every night in my dreams I see you, I feel you.

That is how I know you go on.

Far a cross the distance and spaces between us.

You have come to show you go on.

Harry se sentía bien a su lado. Pensó en la poca experiencia amorosa que tenía. Y pensó en Cho Chang. En ese momento se sintió el hombre más afortunado del mundo, por no haber seguido prendido de Cho, y por tener a Ginny a su lado. ¿Cómo pudo haber estado enamorado de Cho Chang? Bueno, si a eso podía llamarse “enamorarse”. Ahora él sabía que ese sentimiento que tenía al ver a Cho no era amor. Era algo distinto, que no podía explicar, pero que sabía muy bien que no iba a llegar a ningún lado. Cuando estaba al lado de Cho se sentía estúpidamente nervioso, y no sabía que decir ni que hacer. En cambió, cerca de Ginny, pocas veces se sentía nervioso, y se desenvolvía como si siempre hubiese estado con Ginny. Lo que sentía por Ginny realmente era amor.

Acarició el largo y pelirrojo cabello de Ginny, y hundió la nariz en él. Ese perfume le encantaba.

Near, far, wherever you are,

I believe that the heart does go on.

Once more, you open the door

and you´re here in my heart.

And my heart will go on and on.

No cabía en si de felicidad. Poder sentirlo cerca suyo, poder abrazarlo, besarlo, era lo que más deseaba. Lo deseaba desde que tenía memoria. Desde esa vez que lo vio en la estación King Cros’s, algo cálido había comenzado a crecer en su interior. Al principio era algo inocente, de una pequeña niña de diez años. Pero con el pasar de los años, eso en su interior había crecido. Se había convertido en amor. Amor. Esa palabra que la asustó en un principio. Esa palabra que se convirtió en realidad.

Love can touch us one time and last for a lifetime,

And never let go till we´re gone.

Love was when I loved you, one true time I hold to.

In my life we´ll always go on.

¿Estaba haciendo lo correcto? Otra vez esa pregunta. ¿Es que su razón no callaba? Nunca le había hecho caso, ¿y ahora lo molestaba tanto? No le haría caso. Había vuelto con Ginny, ¿qué más quería? Sólo faltaba que Voldemort fuera destruido, y podría ser feliz, como no recordaba serlo.

—¿Estas bien?—le preguntó Ginny; había levantado la cabeza, y lo miraba.

—Mejor que nunca.—respondió Harry. Ella le sonrió, y volvió a acomodar su cabeza en el hombro de él; hacía tiempo ya que habían dejado de bailar, pero seguían abrazados en silencio, escuchando la música.

Near, far, wherever you are,

I believe that the heart does go on.

Once more, you open the door

And you´re here in my heart,

And my heart will go on and on.

Se sentía segura a su lado. Sabía que nada pasarle estando con él. Podía oír al corazón de él latiendo rítmicamente, al compás de el de ella, los dos corazones unidos en la eternidad. Donde uno fuera, el otro iría, cuando uno estuviera triste, el otro sentiría igual. Eran uno. Uno los dos, por siempre y para siempre.

You´re here, there´s nothing I fear,

And I know that my heart will go on.

We´ll stay forever this way,

You are safe in my heart.

And my heart will go on and on.

—Ginny...

—¿Mmm?

—¿No crees que debemos salir? Estarán preguntándose por nosotros...

Los dos se separaron. La música lenta había acabado, para dar paso a algo más movido, que les llegaba desde el patio. Se miraron, sonrientes.

—Puede ser.—dijo ella.—Recuerda que no les contaremos a mis padres de lo nuestro, ¿si?

—Esta bien. Pero algún día deberán saberlo, ¿no crees?

—Si, seguro, pero no ahora.

—Bien, vayamos fuera, entonces, y contémosles a Ron y Hermione de lo nuestro.



 La fiesta estaba en su punto máximo. La gente no dejaba de bailar, con parejas, con amigos, con parientes. Dos jóvenes bailan en un extremo de la pista, abrazados tímidamente. El chico , de cabello rojo, rodeo a la chica por la cintura, y ella colocó sus brazos en su cuello.

—¿Ron? 

—¿Si?

—¿Por qué me sacaste a bailar?

 Ron se separó y la miró. Hermione estaba sonrojada, y no quería ni imaginar como estaría él. ¿A que venía esa pregunta? Hacía ya como media hora que estaban bailado juntos, ¿y recién se le ocurría preguntar eso?

—Este...yo...—¿Qué hacía?¿¡Que le decía!?¿La verdad?¿O inventaba algo creíble? Hacía años que estaba enamorado de ella. ¿Y si ella no sentía lo mismo por él?¿Y si se enojaba con él y no le hablaba más?

—Ron...Yo...Gracias por sacarme a bailar...Pensé que nunca lo harías...—a cada palabra se ponía más roja. Ron aún no decidía que decirle, pero lo último que había dicho la chica, había encendido una luz de esperanza dentro suyo.

—Yo...¡Ahhh!

 Los gemelos Fred y George pasaron bailando exageradamente por detrás de ellos, moviendo los brazos como si fueran aspas, en una suerte de baile no muy apropiado para la clase de música que en esos momentos estaban pasando. Empujaron a Ron sin querer (O eso dijeron después), y este, cayó sobre...¡Hermione!

—Lo...lo siento...—dijo Ron. Habían quedado contra un árbol, y las caras estaban a milímetros de distancia.

—No importa.—se apresuró en agregar ella. Ninguno de los dos parecía tener ganas de apartarse.

—Hermione, yo...llevo mucho tiempo pensando en esto...Y...—y la besó. ¡Al diablo todo! Si ella no lo iba a querer, pues él por lo menos había podido besarla, que haberse quedado con las ganas. Pero, para su sorpresa, ella respondió el beso. Comenzaron a besarse con ganas, sin importarles que varias personas se les quedaban mirando, y que los gemelos habían comenzado a reírse a carcajadas.

—Eso...eso fue...

—Impresionante.—le interrumpió ella.—Hermoso.

 Ron la miró asombrado, pero se repuso al instante.

—Me gustas mucho, Hermione.—dijo, muy seguro.

—A mi también me gustas mucho, Ron.

 Se sonrieron. Ron la tomó de la cintura, y ella lo abrazó, sin perder el contacto visual.

—¿Quieres ser mi novia? Sé que a veces no nos soportamos mutuamente, pero prometo que intentaré comportarme lo mejor posible.

—Acepto. Y yo prometo no discutirte tanto.

 Y volvieron a besarse.


—¿Ustedes que creen?¿Debemos separarlos?—preguntó Harry.

Harry y Ginny habían salido de la casa, buscando a Ron y Hermione. Y los encontraron, cerca de Fred y George, besándose contra un árbol.

—Yo creo que si.—aportó Ginny.

—Yo podría hacerlo.—agregó Fred.—A ellos si me animo a molestar. Si los encontrara a ustedes en esa situación...Admito que no me gustaría ver a si a mi hermanita, pero no arriesgaría mi pellejo separándolos.

—¿Y eso por que?—preguntó Ginny. Los dos le habían contado a los gemelos, pues estos los habían atrapado lanzándose miradas indiscretas y apasionadas.

—Por que tú, hermanita, nos lanzarías tantos encantamientos Mocomurcielagos que quedaríamos irreconocibles.—dijo Fred.

—Y Harry...mejor no enfrentarse a él en un duelo...—terminó George, con un ligero estremecimiento.

Harry y Ginny estallaron en carcajadas.

—¡Nos tienen miedo!—exclamó Ginny.—Con razón no se enojaron cuando supieron de lo nuestro.

—Además...—empezó Fred.

—Podríamos perder a nuestro principal patrocinador.—continuó George.

—Y eso sería una catástrofe.—terminó su gemelo.

Ginny les dio un manotazo a cada uno, sin dejar de reír.

—¿Y bien?—preguntó Harry.—¿Qué hacemos con estos?—señaló a Ron y Hermione, que no dejaban de besarse.

—Si, es hora de que se separen.—dijo Fred.

—Lo que me extraña es que no se queden sin aire...

—¡Hace diez minutos que están asi!—exclamó Ginny.—¡Tienen que terminar alguna vez!

—Están recuperando todo el tiempo que perdieron en pelearse.—acotó George.

—Temo que en algún momento alguno de los dos caiga desmayado, sin aire.

—Yo me encargo.—dijo Ginny. Se acercó a ellos y, con las manos en la cintura, carraspeó, en una perfecta imitación de la profesora Dolores Umbridge.—¡Ejem!¡Ejem!—ninguno de los dos se separó del otro.—¡EJEM!¡EJEM!

Ron y Hermione se separaron, y miraron con ojos desorbitados alrededor suyo, hasta que se toparon con los gemelos, Ginny y Harry.

—Ho...hola.—saludo Hermione, con una voz exageradamente casual, y totalmente sonrojada.—¡Que vergüenza, Merlín!—exclamó en un susurro.

—¡Oh, no, mis hermanos no me dejaran tranquilo!—exclamó en voz baja Ron.

—Hermanito...—comenzó Fred.

—...que agradable sorpresa...—siguió George.

—...encontrarte en esta situación...

—¿Qué podemos hacer, Fred?

—¿Y si le contamos a mamá?

Ron empalideció.

—¡No!¡A mamá no, por favor!

—¿Por qué no?—preguntó Hermione.

—No sabes como es...¡Nos obligaría a casarnos si puede!—dijo Ron, con una cara que reflejaba el temor que sentía.

—No pensé que tu madre fuera asi...

—Pues lo es...Recuerdo que una vez, antes de entrar a Hogwarts, me gustaba una niña del pueblo, y mi mamá por poco y arregla una boda para cuando cumpliera la mayoría de edad.

—Pues...—Hermione ya no sabía que decir, asi que calló.

—Bien, bien... Adelante, George—Fred miró a su hermano, e hizo una reverencia con la mano.

—¡MAMÁ!—gritó George.

La señora Weasley, que estaba allí cerca (Y no había visto ni a Ron y Hermione besándose) se acercó, luciendo un vestido rosa.

—¿¡Por que gritas, George!?—dijo, escandalizada.

—Mamita...

—¡Ron y Hermione son novios!¿Lo sabías?—dijo Fred, luciendo emocionado.—¡Nuestro niño esta creciendo!¡Me emociono tanto!

—¿Eso...eso es verdad?—preguntó la señora Weasley, balbuceando, y mirando alternativamente a Hermione y Ron.

—S...si.—dijo Ron, poniéndose tan colorado como su cabello.

—¿Es verdad, Hermione?—volvió a preguntar la señora Weasley, pero a Hermione. Esta asintió tímidamente.

—¡No lo puedo creer! Pero si ustedes se la pasan peleando...¿Cómo ha sucedido esto!¡Arthur, Arthur, ven aquí!—el señor Weasley se acercó a su emocionada esposa.

—¿Qué sucede, Molly? El señor Delacour me estaba enseñando francés...

—¡Arthur!¡Ronnie tiene novia!¡Ronnie tiene novia!

—¿Cómo es eso?¿No le gustaba la niña rubia del pueblo?—preguntó el señor Weasley, mientras tomaba una copa que traía en las manos.

—No, eso fue hace años. ¡Hermione es su novia!

—¿En verdad?¡Felicidades, pues! Me alegro mucho. Es fantástico tenerte como nuera, Hermione.

—Gra...gracias.—respondió ella tímidamente. El señor Weasley se alejó de ellos riendo a carcajadas.

—Creo que su padre bebió de más.—dijo levemente la señora Weasley.—Bien, ¡los felicito!¡Esto es increíble!—se lanzó a abrazarlos, apretándolos con fuerza.

—¡Ma...mamá!¡Nos estás dejan...do sin ai...aire!—aulló Ron, y la señora Weasley los soltó.

—¡Lo siento! Es que estoy tan emocionada...mi pequeño Ronnie tiene novia...—y se alejó secándose las lágrimas con u pañuelo de puntillas.

Hubo un silencio cuando la señora Weasley se fue. Ron y Hermione miraron a los otros cuatro.

—Bien...—comenzó Hermione.

—Bien, ya lo saben, ¿no?—dijo Ron, algo agresivo..—¡Ya pueden empezar a molestarnos!

—Nosotros no nos vamos a reír.—dijo Ginny.

—Y nosotros hemos hecho nuestra buena acción del día.—dijo Fred.

—¿Haberme empujado?—preguntó Ron.

—Oh, no, eso fue sin querer.—dijo George, echándole una mirada cómplice a su gemelo.

—Nuestra buena acción fue decirle a mamá.—puntualizó Fred. Los gemelos se tomaron del brazo, y comenzaron a caminar, mientras Fred tarareaba la marcha nupcial, y George imitaba a su madre, exclamando ¡El pequeño Ronnie tiene novia!¡El pequeño Ronnie tiene novia!

—Los odio.—gruñó Ron.

—¡Ron! Son tus hermanos.

—Pero igual los odio.

—Y...—Hermione buscó algo que decir para cambiar de tema.

—Los estábamos buscando.—le interrumpió Ginny.

—¿Para que?—preguntó Ron.

—Bueno, queríamos decirles que ¡hemos vuelto!—exclamó Harry.

—¡Oh, eso es genial!¡Me alegro de que hayas recapacitado, Harry!—Hermione abrazó a sus amigos, feliz.

—Los felicito.—dijo Ron, sonriendo.—Me alegra saber que la charla de hoy te sirvió, Harry. Espero que la cuides. Es la joya de la familia.

—¡Ron! Me haces sonrojar.

—Es enserio. Cuídala, Harry.

—Con mi vida.—sentenció Harry.



 Todo se acaba, nada es eterno. Y la fiesta de boda de Bill y Fleur estaba llegando a su fin. Los invitados comenzaban a irse, encantados con la fiesta. Harry, Ginny, Ron y Hermione estaban en una mesa, riéndose a carcajadas, y bebiendo hidromiel y cerveza de mantequilla.

—Yo hago una pregunta.—dijo Hermione.—¿De que nos reímos?—preguntó, pero sin dejar de reírse ella también.

—No se.—dijo Ginny, sin parar de reír.—Yo me río de la cara de Ron cuando Fred...¡Ah, no! Era George...cuando George llamó a mamá, para contarle que ustedes son novios.

—Si, hizo algo asi...—aportó Harry, e hizo una mueca que intentaba imitar la de Ron, pero que definitivamente no lo lograba. Y rompieron todos en carcajadas, incluido Ron.

—¿Están borrachos?

 Mafalda se había acercado por detrás de Ron y Hermione, mirándolos.

—¡Primita!—exclamó Ron.—¿Cómo vamos a estar borrachos? Mi madre nos mataría...Sólo estamos alegres, hemos bebido apenas de más.

—Aja.—dijo ella, mirando con mala cara como Ginny le hablaba en susurros a Harry, y este que le robaba pequeños besos.

—¡Harry!—exclamaba Ginny, ante los besos.—¡Mis padres pueden vernos!

—Lo máximo que harán será intentar casarnos...—dijo Harry sonriendo, y le robó otro beso.—Y eso no me molestaría. 

—¿Estos siempre se comportan asi cuando está “alegres”?—preguntó, mirando nuevamente a Ginny y Harry.

—No, que va, son siempre asi. A veces me molestan que estén asi, pero Harry es mi mejor amigo...¿Y tú, prima?¿No tienes novio?

—No, Ronald. Aún no. Ginevra y Harry son novios, ¿verdad?

—¡Pues claro, Mafalda!¿Qué pensabas? Y Hermione es mi novia, ¿verdad Hermy?

—¡Claro! Pero no me gusta que me digan Hermy...—Hermione abrazó a Ron.—Asi que tú eres Mafalda. Ginny me habló de ti. No se llevan bien, ¿verdad? Piensa que si fueras a Hogwarts, irías a Slytherin.

—Puede ser.—cedió ella.—Odio a mi prima.—dijo con toda naturalidad.—En fin, tengo que irme, adiós. 

 Dio una última mirada a Harry y Ginny, que reían entre ellos, hablando en susurros, y se marcho.

—Gracias a Merlín que se fue.—dijo Ginny, cuando vio que Mafalda y sus padres que tomaban un *traslador*.—Es una pesada.

—Es verdad.—le apoyó Harry.

—¿Sabes que quería tener algo con tigo? Creo que le debo dar las gracias. Si no fuera por ella, no hubiese ido a hablarte, y no hubiésemos vuelto.

 Y estallaron en carcajadas nuevamente.


 Hola!! ¿¿Les gusto este capi?? Espero que si...

 ¿Vieron que el libro 7 sale el año que viene? ¡Me muero de ganas de saber como termina esta historia! Ojalá sea un “final feliz”, ¡no quiero que Harry muera!

 ¡Harry y Ginny volvieron! Y hasta les puse algo de Ron/Hermione...me gusta esa pareja, pero se me da mejor escribir Harry/Ginny. ¿Cuánto les durará esta felicidad? Muajaja!!! Soy mala, muy mala, ya verán...

 La canción es **“My Heart will go on”** (O “Mi corazón te sigue”), y es de Celine Dion. Para que sepan, es la canción de la película “Titanic”, que se estrenó en 1997, justamente cuando transcurre esta historia (Y transcurrirá el séptimo libro), o sea que esta canción estaría de moda en ese momento, aunque en realidad, nunca pasa de moda, ¡es una canción muy bonita!

 Si quieren saber la traducción, a continuación la pondré:

**Mi corazón te sigue**


- Español -


Cada noche en mis sueños, te veo, te siento

Es como te he conocido, siguiéndote

Lejos en la distancia, el espacio entre nosotros

Has venido para mostrarte Siguiéndote...


~~


Cerca, Lejos dónde quiera que estés

Creo que el corazón te seguirá

Otra vez abres la puerta

Y estás en mi corazón

Y mi corazón te seguirá y seguirá...


~~


El amor puede tocarnos una vez y perdurar por una vida

Y nunca saber adónde vamos

Amor es cuando te amo una vez verdadera lo sostendré

En mi vida siempre seguirá...


~~


Cerca, Lejos dónde quiera que estés	

Creo que el corazón te seguirá

Otra vez abres la puerta

Y estás en mi corazón

Y mi corazón te seguirá y seguirá...


~~


Estás aquí a nada temeré

Y sé que mi corazón seguirá...

Estaremos por siempre en éste camino

Estás seguro en mi corazón

Y mi corazón te seguirá y seguirá...


~~


 Bien, y ahora.... Gracias por los reviews....Espero más!!!

 En fin, los dejo...

 (El próximo capi se va a llamar: **“¿Hermana?”** A partir de aquí comienza el nudo de la historia... Y sorry si tardo, ya saben, el colegio... )


 Lali Black