Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 22081 · de

Historia 22081 — capítulo 9

Capitulo 7: El Valle de Godric (Parte dos)

Juntando todas sus fuerzas, apartó los pedazos de lo que alguna vez había sido la puerta de su cuarto y entró.

Las lágrimas que habían luchado por salir comenzaron a caer inmediatamente. La habitación estaba pintada de celeste, o lo había estado alguna vez. Había colgado en las paredes peluches y cuadros de colores llamativos. En una esquina del cuarto había una cuna de madera con sonajeros y peluches casi raídos. Junto a la cuna había una mecedora de mimbre destrozada. Todo estaba destrozado en ese cuarto. Había pequeños montones de escombros en el suelo, que habían caído del techo.

Se acercó a la cuna, a su cuna, y pasó una mano por ella, cerrando los ojos.

“¡Lily, coge a Harry y vete! ¡Vete!”

Su padre los había defendido hasta sus últimos momentos. A él y a su madre. Y a su hermana. Porque a ella también la habían protegido, alejándola de aquello, haciendo que tuviera una buena infancia, que alguien se preocupara por ella. Su padre...

“A Harry no, a Harry no...”

Lily había muerto por él. Había sacrificado su vida por su hijo, invocando una de las magias más antiguas y poderosas: el amor. Y a pesar de que esa protección se había acabado cinco días atrás, el sabía que, a pesar de no entender aún cómo, el amor de su madre seguía en sus venas, y que esa era el única arma poderosa que tenía contra Voldemort.

“Aparte, estúpida...”

La fría voz de Voldemort llegó a su mente, en el momento de la muerte de su madre. El odio brotó de su interior, y salió convertido en amargas lágrimas. Sintió como Ginny le apretaba el hombro, dándole apoyo incondicional. Revivió los gritos de sus padres momentos antes de sus muertes con toda claridad, como los oía cuando estaba cerca de un Dementor. Con los ojos cerrados aún, recordó un antiguo sueño, que tenía antes de enterarse de que era mago: un estallido de luz verde, y una fría y aterradora risa...Más lágrimas cayeron de sus ojos verdes, y se abrazó a Ginny, que lo reconfortó en sus brazos con suaves caricias.

—Él los mato...él los mató...—susurró entre los brazos de Ginny.

—Ya, Harry. Debes ser fuerte.—le dijo ella. Se mantuvieron abrazados unos minutos, hasta que Harry se separó de ella secándose las lágrimas.

—Gracias.—le dijo, besándole la frente.—Gracias por estar conmigo en estos momentos.

—Siempre estaré cuando me necesites.—ella le sonrió dulcemente, acariciándole una mejilla.

Ron y Hermione no estaban en el cuarto; habían salido cuando vieron que Harry estaba llorando. Ellos habían sido sus amigos por años, y habían estado con él en momentos asi, pero sabían que ahora Ginny los había desplazado un poco del corazón de Harry, pero lo entendían. Sabían que Harry necesitaba a alguien que lo contuviera como lo hacía Ginny.

—Parece que tu cuarto era muy bonito.—dijo Ginny, cuando Harry comenzaba a recorrer la habitación.—Toda esta casa debió de ser muy bonita.

—Seguro que si.—dijo él. En los cajones del cuarto no había casi nada, más que pocas ropas de bebé curtidas por el tiempo. Sobre un estante, medio escondido entre algunos muñecos, encontró dos leones de peluche exactamente iguales, pero uno en rosa y otro en celeste, que tenían un corazón en la parte de adelante, con un nombre bordado: el león rosa decía Sophie y el otro, Harry.—¡Mira, Ginny!

Ginny se acercó a su novio por detrás y jadeó de la sorpresa.

—¿Eso...eso significa que...?—preguntó ella.

—Mi hermana...—dijo Harry, tomando los dos leones, y los hilos de plata de los bordado brillaron a la luz de la varita de Harry.—...se llamaba Sophie...

—Se llama, Harry.—le corrigió suavemente.

—Se llamaba.—rectificó Harry.—Quizá le cambiaron el nombre sus padres adoptivos.

—Puede ser.—concedió.

Harry guardo los dos peluches en su bolso, y salió de la mano de Ginny del cuarto.

Se encontraron con Ron y Hermione en la sala, mirando los cuadros y fotografías.

—Hay algunas fotografías de tus padres en el colegio.—dijo Ron, cuando los vio bajar. Harry se acercó a mirarlas. Sus padres sonreían tomados de la mano en los jardines del colegio. No eran fotos mágicas, sino muggles. Nada parecía ser mágico en esa casa; quizá se debía al hecho de que estaba emplazada en un pueblo muggle. En otras, sólo aparecía Lilly, sonriendo en la sala común de Gryffindor, o con algún libro sobre la falda. Y había otras donde aparecía su padre con una pose muy arrogante, pero con el amor reflejado en los ojos. Lo más probable fuera que la foto la estuviera tomando Lily y él quisiera lucirse. Había una donde estaban todos los Merodeadores junto a Lily, con el lago de fondo. Harry tomó todas aquellas fotos y las guardo junto a las demás cosas.

—Te pareces mucho a tu padre, Harry.—observó Ron.—Y haciendo pareja con Ginny realmente parece que se estuviera viendo a James y Lily, ella se parece mucho a tu mamá.

—Es verdad.—aprobó Hermione.

—Creo que no hay nada más que hacer aquí.—dijo Harry.—Es mejor que sigamos caminando si queremos estar de regreso antes de que anochezca.

—No falta mucho, Harry.—dijo Ginny.—Hemos caminado por media hora, creo que nos quedan unos veinte minutos más.

—Si, pero creo que Harry tiene razón, es mejor que sigamos.—dijo Hermione.

Los cuatro salieron de la casa por el espeso jardín, y retomaron el camino hacia el cementerio. Tal como dijo Ginny, en unos veinte minutos se encontraban frente a unas alta rejas de hierro abiertas de par en par. Las atravesaron con gran solemnidad, y comenzaron a pasear por entre las tumbas, buscando el nombre de los padres de Harry. El cementerio no era muy grande, y Ron fue el que las halló.

—¡Harry, aquí!

Los demás se acercaron trotando hasta quedar frente a dos tumbas de mármol de carrara, entrelazadas entre si por dos querubines del mismo mármol, que tenían unas trompetas en las manos. Harry cayó de rodillas ante ellas, y nuevas lágrimas cayeron de sus ojos.

—Papá...mamá...—dijo en un susurro emocionado, pasando una mano por las lápidas de mármol.—Por fin estoy aquí...he vuelto...

Las lápidas tenían un epitafio cada una, tallado sobre la blanca piedra. La tumba de Lily decía:

Lily Evans de Potter

1960 - 1981

Gracias por todo, fiel amiga.

Descansa en paz junto a tu amado James por toda la eternidad.

Harry pasó una mano por la tumba de su madre, sonriendo a pesar suyo, y observó la tumba de su padre.

James Potter

1960 – 1981

Gracias por todo, fiel amigo.

Descansa en paz junto a tu amada Lily por toda la eternidad.

—No saben cuanto los hecho de menos. Los necesito tanto...—sonrió, secándose las lágrimas por debajo de sus gafas. Tomó a Ginny de la mano, que se arrodillo junto a él. Hermione y Ron se habían alejado caminado y estaban bajo la sombra de un árbol.—Ella es Ginny.—dijo, mientras la abrazaba.—Estoy seguro de que les caería muy bien. La quiero mucho, no, la amo. La amo tanto como se amaban ustedes.—Ginny comenzó a llorar, embargada de emoción por las palabras de Harry. Este la estrechó contra si, mientras ella intentaba secarse las lágrimas.

—Prometo que cuidaré de su hijo.—dijo, aún con el fallido intento de secarse las lágrimas.—Lo amo mucho más que a mi vida, y prometo que haré todo lo que este a mi alcance, y más si es necesario, para que sea feliz.

—Ojalá pudiera presentarte de verdad.—le dijo Harry, cuado ella escondía su cara en el hombro de él, llorando.

—Estoy segura de que ellos nos ven desde donde quieran que estén.

—Eso espero. Si es asi, estoy segura de que te aceptaron. Eres lo que más quiero en esta vida.

Los dos se abrazaron, arrodillados delante de las tumbas de Lily y James. Se abrazaron con fuerza, como si su vida dependiese de aquello. Se consolaron mutuamente, sabiendo que las penas, los peligros, las tristezas y todo aquellos que quisiera separarlos o derrumbarlos lo podrían enfrentar juntos, porque su amor vencía todos los obstáculos que la vida o quien fuese les pusiera en el camino.

—Te amo, pequeña.—le dijo Harry, apartándole un mechón de cabellos de la cara.

—Yo también te amo, mi héroe.

Rieron infantilmente, aún abrazados.

—Algún día les daremos muchos nietos, ¿verdad, linda?—dijo Harry a Ginny, ella abrió muchos los ojos, y luego rió.

—Seguro. Nuestro primer hijo varón se va a llamar James, y la primera mujer, Lily.

—James Arthur Potter y Lily Molly Potter, ¿te parece?

—Molly nunca me gustó, además, yo también me llamó Molly. Va a haber muchas Molly en la familia. Mejor Lily Sophie Potter. Es más lindo.

Volvieron a reír.

—Creo que aún es muy temprano para pensar en hijos. Pero prometo que algún día tendrán un montón de Potter pelirrojos y morochos corriendo por la casa del Valle de Godric.—dijo Harry. Luego señaló a Ron y Hermione, que hablaban bajo al árbol.—Aquellos dos son mis mejores amigos, además de mis cuñados. No saben cuanto nos costó que por fin se declararan para que con un pequeño empujón de los gemelos lo hicieran. Se quieren mucho, eso lo sabemos desde primer año. Todos ellos me ayudaron a salir adelante en situaciones peligrosas, son como mi familia. No se preocupen,—agregó.—a ustedes los sigo queriendo. Igual que a mi hermanita. Me gustaría conocerla, pero les agradezco que nos hallan separado, por lo menos ella no tuvo la infancias que yo tuve.—su rostro se entristeció de repente.—Por culpa de la maldita profecía ya no están con migo, por culpa del maldito Voldemort, de Colagusano, del grasiento de Snape.—su voz se llenó de un profundo y repentino odio al pronunciar los nombres de aquellos monstruos que arruinaron su vida.—Juro que vengaré sus muertes.—dijo en un susurro apenas audible, pero firme.—Juro que vengaré sus muertes, y la de Sirius, la de Dumbledore y la de todos aquellos que murieron por esos seres despreciables. Lo juro por mi vida, aunque sea lo último que haga.

Las lágrimas no dejaban de caer de los ojos de Harry, mezcla de nostalgia, emoción, rabia, impotencia.

—Juro que los vengaré.

Harry levantó su varita y conjuró un ramo de jazmines y un florero, que llenó con agua.

—Esto es para ustedes. Cuando todo halla acabado, volveré. Porque terminaré con esto, ya lo verán. Por ustedes, por Sirius, por Dumbledore, por mi hermana, por mi, porque quiero tener un futuro junto a mis amigos y a Ginny. Prometo que volveré.

Se levantó, y con una última mirada a la tumba de sus padres, se alejó de la mano de Ginny.

Media hora más tarde, los cuatro se encontraban volviendo a la posada. Harry tenía los ojos ligeramente hinchados, y había hecho todo el camino en silencio, caminando junto a Ginny, y sólo respondiendo a sus caricias. Habían sido muchas emociones para un solo día. Harry había visto a sus padres antes, en el espejo de Erised, en el recuerdo de Snape, en fotos y cuando su varita había enfrentado a la de Voldemort y la había obligado a hacer un Priori Incantatom, es decir, la había obligado a mostrar los espectros de sus últimos hechizos. Pero nunca se había enfrentado a la cruda realidad tan de repente: sus padres estaban muertos y enterrados. No es que pensara que sus padres podrían estar vivos, sino que nunca los había pensado asi, en un cajón, con la soledad que sólo tienen los muertos.

Pasaron frente a la casa de los padres de Harry, y este divisó escondido, entre unos matorrales cerca de la entrada de la cerca, un objeto que no había visto en la visita anterior. Se soltó de Ginny, y trotó hasta allí. Descorrió los matorrales, y encontró un buzón, con la pintura descascarada, que rezaba Familia Potter, con letras en relieve. Debajo había una placa con la dirección de la casa: Petit Vallée 6.

—Nunca supe la dirección de mi verdadera casa.—dijo Harry cuando Ginny se le acercó.

—Petit Vallée 6.—leyó Ginny.—Supongo que tendré que aprenderla algún día, ¿no?

—Eso creo.—respondió, mitad riendo. La rodeo con un brazo, y siguieron camino junto a Hermione y Ron.

Llegaron temprano a la posada, pero Harry no tenía ánimos para pasear, asi que se quedó en el cuarto, contemplando las fotos que había traído de la casa. Ginny se quedó a hacerle compañía, mientras que Hermione salió con Ron, con el propósito de llevarlo al cine, que él nunca había visitado. Ginny les recomendó la película que había visto con Harry, “Titanic”. A Harry le sorprendió que Ron no pusiera pretextos a que Harry y Ginny se quedarán solos, pero lo agradeció internamente; no estaba con ganas de discutir con su mejor amigo, y menos de oír una pelea entre este y Ginny.

—Regresarán tarde.—dijo Ginny, entrando al cuarto, y cerrando la puerta tras ella.—Esa película es larga.

Se recostó en la cama, tomando un libro que le había pedido prestado a Hermione antes de que esta se marchara, una novela muggle. Harry estaba sentado en una silla, con los pies sobre la cama, contemplando las fotos.

—Fue extraño.—dijo Harry, de repente.

—¿El que?—dijo Ginny, sin levantar la vista del libro.

—Visitar la tumba de mis padres. Fue...no sé. He visto a mis padres antes, como imágenes o espectros, pero esto fue...más real.

—La realidad en que se encuentran, ¿verdad?—Ginny había abandonado el libro, y estaba sentada con las piernas cruzadas sobre la cama.

—Eso es. Ellos estaban de verdad allí, no eran espectros.—Harry suspiró, pasándose una mano por el cabello.—No importa, son tonterías mías.

—No son tonterías, Harry. Tú necesitas de tus padres, y los buscas donde puedes.

—Tengo miedo, Ginny.—esta se arrodillo, y abrazó a Harry.

—No tienes nada que temer.—dijo, acariciando su rebelde cabello.

—Tengo miedo de perderte, a ti, a Ron, a Hermione. Son las personas que más quiero.

—No nos perderás, Harry, siempre estaremos contigo.

—¿Qué sucederá si no venzo a Voldemort?¿Qué sucederá con el mundo, con ustedes, con todos los que quiero?—su voz sonaba quebrada.

—Lo vencerás. Lo digo enserio. Y si no, nosotros lo haremos por ti. Sólo tenemos que encontrar loa Horcruxes, y enfrentarnos a él.—dijo Ginny como si fuera lo más obvio.

—No es tan fácil. Ni aunque destruyamos todos los Horcruxes va a ser fácil. Eso no le quita poder, sino la inmortalidad.

—Bueno, no importa, de alguna manera terminaremos con él, vas a ver.

Los dos siguieron abrazados, hasta que Ginny interrumpió el abrazo.

—¿De verdad piensas que algún día podremos vivir aquí, en el Valle de Godric?

—Claro. Quisiera casarme contigo algún día. ¿Te gustaría?

—¿No es mejor que me hagas esa pregunta dentro de unos años?

—Como quieras. Sólo te cuanto mis sueños.—Harry rió.—Enserio, ¿te gustaría vivir allí algún día?

—¡Por supuesto! Es una casa muy bonita y amplia si se arregla bien.

—Entonces está hecho. Si sobrevivo, prometo que viviremos allí hasta que nos hagamos viejos, viejos.

Sonrieron, intentando no pensar en si llegarían a viejos los dos juntos. Se abrazaron, disfrutando del momento de felicidad que les daba el presente, sin olvidar el pasado, pero sin pensar en el futuro más allá de simples sueños.

Holass!! Me extrañaron?? Espero que si...jaja!! Les gustó el capi? Sé que no vamos adelantando nada con respecto a la hermana de Harry y a los Horcruxes (No me olvidé de su búsqueda, aunque no lo crean, DX!!), pero estas cosas son necesarias, bah, creo, pero por lo menos estoy haciendo lo que JKR dejó claro que Harry haría en el séptimo libro XD!

Bueno, como dije en una contestación de una crítica, lo que encontró Harry aquí no tiene más valor que el sentimental. Por un momento pensé en poner un Horcrux, pero la idea no me cerraba, y ya estoy planeando algo para el Horcrux desconocido...Faltan algunos varios capis (bastantes, diría yo) pero les puedo adelantar alguito: es un objeto legendario, pero real...CHAN! ¿Adivina adivinador? Si alguien lo adivina, le doy (por mail) algún adelanto, pequeñito, pero adelanto...Si no lo adivinan, no importa, ya lo verán...

Bueno, creo que tardé algo en subir este capi...y eso que estoy de vacaciones de invierno, pero hay albañiles en mi casa, y no puedo usar la compu porque está tapada con unos plásticos...puedo usarla sólo cuando se van, a la tarde, pero no me da mucho tiempo para escribir...En fin, si tardo con el próximo es por eso...además, ya dije, estoy de vacaciones, y suelo salir con mis amigas...no a bailar, no me gusta mucho, pero si vamos al cine, o a la casa de alguna, y entonces ano media ocupada en eso, pero no se preocupen, que siempre me hago unos minutos para escribir aunque sean algunas líneas...

Les agradezco a todos los que me dejaron una crítica...

Los voy dejando porque me están echando de la compu...

El próximo capítulo se llamará “Sorpresas, sorpresas...”, y bueno, es sorpresa! XD!! (adelanto: descubriremos una nueva habilidad en Harry, insospechada, la verdad, pero no esperen la gran cosa, ¿he? No creo que sirva para destruir a Voldemort, jajaja!!!)

Besos!!

Críticas!!

Lali Black