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Harry Potter: Los Elfos de Lorien y la Madriguera de Voldemort — capítulo 3
PERDIDOS ENTRE ELFOS
Dentro de los pensamientos del señor Elrond hijo de Earendil estaba algo que nunca imaginó que iba a aquietar sus momentos de pensar cuando miraba el mar con los dos barcos de madera a un costado. La lápida que el mismo señaló como vacía en esencia o alma volvía a su cabeza junto con la figura del joven herido por las flechas de los heraldos cuando se abrió el portal de la alianza rota de los cuatro fundadores del colegio Hogwarts y las dos jóvenes que lo acompañaban en todo momento pues el joven estaba en una de las tiendas recuperándose de las heridas que lo hirieron en el pecho. Los elfos se comportaban amablemente con los recién llegados pero ellos se mostraban parcos a cada palabra que salía de la boca de un elfo pues estos siempre intentaban entablar alguna conversación con los tres jóvenes y la busca de respuestas al nuevo enigma era la verdadera intención de varios heraldos que por propia voluntad querían saber más del asunto.
La noche inmediata al día cuando el portal se abrió la elfa Arwen visitó la tienda de los tres amigos y aprovechando que Harry Potter dormía en una cama con tapas de seda fijó su vista en Hermione y Cristina que estaban pendientes del estado de Harry cada momento pero en ciertas ocasiones Cristina llevaba a Hermione a una cama contigua a la de Harry pues la muchacha se veía exhausta y con los ojos sin color y que contrastaban con la potencia de los ojos de la hija de Elrond. Sólo consiguió más preguntas de la boca de Cristina que se sentó en una tercera cama y se pasó las manos por el rostro soltando un suspiro que Arwen sintió en su mente como algo de pena aunque fuera bien explícito.
Cristina murmuró cosas como que lamentaba que unos amigos muriesen al otro lado del túnel y que huían de la furia de un mago oscuro. Arwen le preguntó sobre el nombre Minas Morgul que llegó a decir Hermione pero la muchacha de pelo suelto movió los hombros y sólo dijo con voz queda que quizás Hermione estaría hablando cosas de su amo.
Arwen se levantó bruscamente y miró compasivamente a Cristina que se recostó en la cama cerrando los ojos y con la sensación de querer quedarse sola y eso lo percibió la elfa que salió rumbo donde estaba su padre mirando el mar junto a Legolas que examinaba sus flechas con la mirada perdida en ellas y muy intranquilo tras una charla con Elrond que lo dejó patidifuso. El señor elfo cambió su mirada al ver venir a Arwen y salió a su encuentro tomando sus manos y calentándolas con las suyas sintiendo real conexión con su hija que sonrió tranquila pero llevaba muchas cosas que decir para su padre y miraba el ambiente silencioso y esperaba algún aliciente para poder hablar. Elrond la miró y dijo:
-- Tienes la mente pesada hija...Haces esfuerzos por mantenerte firme ante una amenaza que está lejos de nosotros y es parte de los humanos. --- dijo Elrond.
-- La chica de los ojos negros dijo dos palabras que hicieron saltar a todos quienes venimos de Lorien, ada. La torre de la hechicería está en algún lugar y los dos sabemos bien que cosas pueden hacerse en un sitio como ese. --- dijo Arwen preocupada.
-- Muchas fortalezas llevan esa palabra que es bella como la roca que es parte de sus cimientos. Morgul es sitio de magos oscuros que alguna vez habitaron las islas del Norte y quizá mucho más allá. La verdad es que ya son pocos quienes usan nuestra lengua hija y no está de más averiguar quien lo anda haciendo. --- dijo Elrond mirando los gestos de Legolas con su carcaj.
-- ¿Quiénes son ellos padre? Vienen de un lugar de mucho sufrimiento pues la chica que conserva cierta entereza habló de amigos perdidos y de un mago furioso. --- dijo Arwen.
-- Harry Potter es un horcrux vivo de Lily Potter pues la esencia de esa persona se halla dentro del joven. Nadie deja su alma en el cuerpo de otra persona porque puedes convertirte en una sombra como pasó con el Daño de Slytherin que está dentro del portal abierto. Puede que ese Nazgul siga en el túnel y ellos lo habrían visto pero no podrían contarlo pues aún debe tener el poder de su horcrux multicolor, muchas almas ya habitaban en él y en el cuerpo de Harry hay dos: la suya y la de Lily. Pero el alma de Harry sólo existe si Evans sigue con él porque el alma de Lily es más antigua y tuvo un conflicto antes de entrar en el cuerpo de Potter. Ese conflicto tiene mucho que ver con hacer de Harry Potter un horcrux. --- dijo Elrond.
-- Puedes hablar directo con él. No sé si hacerme cargo de las penas de otras personas por más que sienta tener un corazón que bien funciona como un papel que aguanta todo. Tengo el deseo de ayudarlos pues nosotros los elfos somos como las estrellas. --- dijo Arwen.
-- Está bien en darle un rumbo a tu Estrella de la Tarde que es tu alma. Galadriel te dejó una herencia insondable...la vida que nos ata a todos...la vida de los Eldar. Debes tener cuidado con las sombras que siempre andan al acecho en cualquier corazón y estos muchachos vienen de un sitio lleno de sombras pues el portal fue abierto y esa sombra que vemos con Legolas es de allá. Haz el intento de ayudarlos. --- dijo Elrond dando un abrazo a su hija.
Arwen volvió al campamento pues un viento fresco azotaba la noche a mar abierto. Legolas seguía mirando sus armas que estaban apoyadas en una roca en la arena y el elfo se sentó en ella mirando las estrellas.
--- Son extrañas...no existen donde está ese velo que veo como un gran Ojo de niebla blanca que es más brillante que la luz de la luna llena que también es extraña. Un portal de siglos y lleno de almas sin nombre abierto... ¿Qué se extiende más allá de las montañas del Valle de Godric Gryffindor? Ahora parte de las respuestas tienen que ver con aquellos que cruzaron la frontera entre nosotros y Minas Morgul pues debe haber demasiada hechicería allá para poder abrir un túnel lleno de historia... Señor Elrond...--- dijo Legolas mirando al elfo.
Elrond tomó una flecha del carcaj de Legolas y la lanzó al mar ante la sorpresa del heraldo que se levantó bruscamente pero el señor lo frenó poniendo una mano en el pecho de Legolas.
--- Ninguna de tus flechas ha resultado en vano...le diste a Harry Potter ese descanso que ha encontrado le permitirá ver todo mejor pues tiene los sueños contagiados por el velo...los espíritus del portal han sabido con las flechas que lanzaste que elfos han vuelto a buscar la herencia que mal fue aprovechada por magos que desconocemos...tus flechas son fuente de defensa eterna si las usas bien...Ellas no tienen que ver con tus aflicciones hijo mío...No te ahogues si tienes amigos cerca ahora...mantén tu corazón firme pues si tenemos la dicha de vivir mucho debemos aceptar la carga de problemas, enigmas o hechizos pero la estrella que llevas va a mantenerte entero...ve a descansar querido amigo. --- dijo Elrond consolando la pena del elfo.
Legolas se levantó dando una palmada al señor elfo que lo secundó rumbo al campamento silencioso a esas horas de la noche.
Temprano por la mañana del día siguiente los elfos vigilaban el mar pues una tempestad estaba a punto de llevarse los barcos de madera. Todos los heraldos aseguraban cada embarcación con topes de madera en la arena que era muy blanda. Tendieron unas cuerdas que las ataron a las rocas cercanas al inicio del sendero de piedras desde donde Arwen se miraba en un espejo medio quebrado en el que una cara se dibujó en su mente pero se alejó de todo pensamiento que no tuviera que ver con sus sentimientos que eran de mucha emoción pues estaba preparada para ver cualquier cosa, promesa hecha por su padre antes de venir a los Puertos Grises.
La hija de Elrond entró a una tienda en donde estaban los recién llegados de ayer conversando en voz baja. Harry se estremeció al ver a la elfa entrar y sostuvo la mano de Hermione que estaba húmeda. Cristina se sentó en su cama llevando una mano al bolsillo de su túnica oscura que igualmente vestían Harry y Hermione. Los ojos de la chica de melena seguían vacíos y dentro de su corazón se libraba una batalla entre su determinación y un Ojo que veía cualquier rincón de sus sentimientos. Arwen pudo sentir el conflicto del corazón de Hermione y la chica respondió con una mirada de desprecio o más bien otro que miraba a través de ella.
Tentada estuvo Arwen hija de Elrond a contarle todo lo ocurrido con la visión de Hermione pero antes de cruzó Legolas que portaba su carcaj lleno de flechas y miró en forma amenazante a Arwen que salió de la carpa y detuvo a Legolas en su caminata y este con un brazo tocó un hombro de la hija del señor Elrond.
--- Dime que viste esa vez que fuiste al portal de las sombras. --- dijo Arwen en voz baja.
--- Un gran Ojo que hablaba y no se daba cuenta con quien estaba hablando. --- dijo Legolas con un nudo en la garganta.
Arwen se quedó en silencio.
--- No me digas que lo viste tú también Arwen...Ambos sabemos bien que ese Ojo es la gran sombra que veo hace tiempo junto con tu señor padre. No castigues tu corazón con visiones que podrían matarte Arwen porque a ninguno de nosotros nos compete un asunto que lleva siglos anidado en las almas de los elfos más sabios y que ni siquiera toda su sabiduría les ha llevado a encontrar una solución a esa herencia que dejaron hace siglos...Traicionada fue. --- dijo Legolas con los ojos húmedos.
--- La señorita Hermione esta llena de ese Ojo que le habla. Su alma está atada a ese globo ocular que le hace daño...Batalla contra él gracias a la ayuda que le brindan sus amigos pues por eso jamás se separa de ellos, en especial de Harry Potter que va mejorando pero aún así es imposible sacarle palabra sobre las sombras que habitan el lado opuesto del túnel recién abierto. --- dijo Arwen mirando la carpa.
--- Ninguna experiencia tengo en arreglar almas heridas ni menos esencias que las posea otro porque esa sensación da la chica. Su alma ya no le pertenece...pareciera ser una prolongación de ese Ojo que habla. El Ojo anda atormentando cada gota de lágrima que derrame en esa carpa por más amigos que tenga. Tu padre aún no ha querido entrar en el alma de ninguno de ellos porque siente un peligro que sólo siente y ve en sus sueños de la herencia rota...aunque en realidad sean cuatro personas las que nos acompañen con su silencio pues el alma de Harry Potter es morada de la alma de Lily Potter y si Elrond no ha querido entrar en el alma de ella es porque la vida del joven está atada a esa alma y entrar sería como abrir la caja de Pandora que parece que fue abierta al otro extremo del portal. Cosas que no deberían salir lo han hecho y para eso ofrezco mis armas que son mis únicos poderes en esta hora de confusión...voy a luchar por la supervivencia de mi pueblo.--- dijo Legolas alzando el arco.
--- Hasta para tomar las banderas de nuestro pueblo es que estoy resignada pues tengo la certeza que buena parte de lo que nos aflige en los Puertos Grises tiene demasiado relación con esos tres muchachos...mejor dicho demasiado corazón. --- dijo Arwen con una cuota de vergüenza.
--- Tembló mi brazo cuando lancé aquella flecha el día en que fue abierto el portal y quizá que respiro le di a Harry Potter pues Elrond me dijo que su alma había encontrado un momento para descansar. Tuve en la mente proteger a los míos como heraldo que soy y secreto protector de la dama Arwen a quien revelo mi misión encomendada cuando un velo se cernía sobre su eterna estrella del Oeste que brilla tanto adentro como afuera...y quiere dar parte de ese poder a gente extraña que poco y nada conocemos y tiene sus problemas demasiado lejos de donde venimos. --- dijo Legolas alzando la voz.
--- Pues has fallado Legolas pues algo más que nuestro arte anda siendo burlado cerca de aquí. Buena parte de la lucha que tú llevas junto a tu arco de Lorien está en dar a la magia el lugar que se merece y como te dije antes está siendo burlado. --- dijo Arwen con los ojos húmedos.
--- Seguirá siendo burlada mientras sólo nos mantengamos sintiendo velos que se ven al norte en nuestros corazones y no a través de estos ojos. Ese portal puede serlo fácilmente pues de allí viene la muchacha del Ojo de niebla que está hablando al otro extremo. Estaría dispuesto a ir ese lugar y luchar por lo que los elfos podrían considerar una ofensa a nuestro pueblo. La clave está en ir y hacer realidad frente a nuestros ojos lo que el corazón tiene visto de sobra...--- dijo Legolas con un dejo de esperanza.
--- La torre de la Hechicería está del otro lado pues en la mente de Hermione un resplandor verdoso en torres se alza...--- dijo Arwen ida.
--- ¡De nuevo viendo! Si alguien que tiene la vida de los Eldar puede ver más allá de toda esa maraña de confusión que alguien como yo es capaz de observar quiere decir que...nuestro arte se encuentra en peligro y la lucha está cerca...cerca de verdad. --- dijo Legolas que se acomodó el arco en el hombro y salió caminando rumbo al sendero que estaba colmado de carpas.
Arwen se encontró con la mirada de Harry cuando volteó a la carpa donde estaban los tres amigos muy recelosos ante la gente y se protegían abrazándose y no mirando al exterior a los ojos de la dama Arwen que veían tanto como el Ojo de Hermione.
Harry se pegó una mano al pecho en señal de molestia y frunciendo el ceño. Arwen tomó su mano que estaba fría y la frotó levemente con la calidez que salía de las manos de la hija de Elrond. Luego soltó la mano de Harry que el chico la metió en el bolsillo de la túnica y bajó la cabeza mirando el suelo pues sentía el poder de la mirada de Arwen que era toda dichosa ante la reacción del joven.
--- ¿Escuchaste todo Harry? --- preguntó Arwen muy interesada.
--- Llegué a tener la esperanza de que este sería el mejor lugar para Hermione pero me doy cuenta hay demasiada gente que quiere meterse en su alma como lo hizo Lord Voldemort y ya poco siento que puedo hacer por su vida. Tendré que irme de aquí apenas los dos nos sintamos mejor...--- dijo Harry lentamente.
--- Todavía tienes la mente agarrotada por el frío que viene de ese lugar... ¿Eres de allí? --- preguntó Arwen sintiendo dos ojos sobre su nuca.
--- ¿Hogwarts? Si, era de ese lugar. --- dijo Harry con los ojos puestos en el elfo que estaba detrás.
--- Arwen...--- dijo Elrond desde atrás tomando un hombro de su hija.
Arwen miró tímida a su padre que asintió con el rostro entrando en la carpa de Harry. La hija del señor elfo se fue del lugar sin antes quedarse pegada al exterior de la carpa escuchando pero se fue rumbo a uno de los barcos que estaban en la orilla amarrados.
Entre Elrond y Harry se puso Cristina sosteniendo su varita mágica con fuerza y soltando amenazas contra el elfo que miraba a Hermione que estaba más atrás acostada en la cama donde estuvo Harry hasta hace poco.
--- Desde que llegaste eres quien está al frente de Harry todo el tiempo y más cuando cualquiera de nosotros nos acercamos. --- dijo Elrond.
--- Es una misión que debo cumplir. Proteger a Harry Potter. --- dijo Cristina firmemente.
Los ojos de Harry vacilaron.
--- ¿Misión? --- preguntó Elrond.
--- Cristina...--- dijo Harry volteándose hacia ella.
--- Disculpe pero antes de Harry estoy yo, entre Voldemort y él estamos nosotros. --- dijo Cristina.
Harry cambió la mirada y aparecieron James y Ariadna en su mente de forma clara y siempre vestidos de mortifagos y mucho de lo que estaba por decirles a ellos alguna vez lo dijo enfrente de su amiga sobreviviente.
--- ¡La orden de los Magos del Norte ya no existe! Tus amigos ya están muertos y ya te diste por satisfecha cuando el portal fue abierto en el bosque. Gracias a ellos Hogwarts está y quizá cuanta gente más murió allí. Mucho de lo que pasó es su culpa. Podrías dejar todo eso de una vez porque es como si el propio Voldemort siguiera aquí. --- dijo Harry.
El rostro de Elrond se iluminó.
--- ¿Ya te crees libre de todo Harry? Voldemort va a buscarte por donde sea, está maldito gracias a ti. --- dijo Cristina pesadamente.
--- Lo que nos agarró antes de llegar aquí ni era parecido a Lord Voldemort y todas sus criaturas. Esas sombras que nos invadieron y que cruzamos gracias al anillo roto de ese mago encapuchado que nos cerró el paso y que desapareció apenas el anillo que sostenía fueron destruidas por el viento que había dentro. --- dijo Harry ansioso.
--- Vieron espectros que tienen demasiada historia y un horcrux en su hora final...suerte tuvieron de que ese Nazgul fuera despojado de su alma y las sombras se hicieran a un lado y pasaran por el portal. Ese anillo no es de los verdaderos pues ninguno forjado en los fuegos de Eregion puede destruirse por una brisa de espectros. Ese mago simplemente escogió una baratija y encerró su alma dentro de él y quedó hecho prisionero del portal que lo cobijó. --- dijo Elrond seriamente.
--- ¿Usted sabe quien es él? --- preguntó Harry que forcejeaba con Cristina.
--- Es Salazar Slytherin, el mago engañado por unos elfos...que ironía. --- dijo Elrond sorprendentemente.
Harry miraba desconcertado a Elrond que tendió una sonrisa.
--- Tengo a mí vista el horcrux más perfecto que pueda existir dentro de la magia más oscura que exista. Y el recuerdo de alguien que hizo todo lo que no debe hacerse cuando se decide encerrar el alma a resguardo de una posible muerte. Esa ambición de ser inmortal le falló sólo por escoger el objeto equivocado. Dicen que malas acciones no llegan a puerto a veces porque son tan ilógicas o macabras que la propia alma decide engañar a la persona y eso pudo haberle pasado a Slytherin. Nunca he atesorado vivir demasiado pues tengo algo que los de mi gente puede llegar a tener pero nunca vi a una mujer de la raza de los hombre asegurar su existencia por tanto tiempo si eso evidencian las lápidas del valle Gryffindor que descubrí junto a mis heraldos que un tuvieron la mala intención de herirte Harry. Lily Potter encerró su alma dentro de la tuya por un enorme conflicto que apremiaba su mente o por alguien que la tenía contra la pared. --- dijo Elrond muy solemnemente.
--- Pues así ocurrió señor...ella murió por mí. --- dijo Harry que tomó su varita y la alzó contra Elrond.
La conversación fue interrumpida por un grupo de heraldos que marchaban por el sendero que cruzaba las carpas enfundados en sus túnicas verdes oscuras encapuchadas y portando sendos arcos y carcajes en los hombros e iban secundados por Legolas que los hizo detenerse cerca de unas rocas en un extremo del golfo en donde llegaron los elfos días atrás. La dama Arwen iba detrás muy curiosa pues su real intención no era seguir a los heraldos sino quedarse cerca de la carpa en donde estaba su padre conversando con los huéspedes. Se quedó cerca de la abertura de la carpa oyendo claramente a Elrond contando sobre las rutinas de los heraldos que habían cambiado mucho y que quizá era producto del comportamiento de Legolas que últimamente mostraba deseos de marchar sobre el portal y someterlo a poder de los elfos pero siempre su voluntad era detenida por el brazo firme de las palabras del señor Elrond que negaba que los elfos volvieran a recuperar algo que deshonrado y que todo es responsabilidad de los hombres de esta edad asimismo como el futuro que les aguardaba.
Lejos de ser claras las palabras del señor Elrond, Harry estaba confuso pues nunca había oído de gente de las islas del norte, de la alianza de los cuatro fundadores y sobre el valle de Gryffindor. Esto último le movió un poco la cabeza dentro de tanta información.
Cristina estaba con Hermione atrás en la cama escuchando cada palabra del elfo que se interrumpió otra vez cuando los heraldos venían de regreso y pasó Arwen delante de la entrada de la carpa llevaba por Legolas que la descubrió fisgoneando y Elrond miró como estaban los dos elfos molestándose uno al otro frente a su señor elfo. Elrond los miró seriamente pues tenía un par de palabras justo para mencionar delante de Harry ansioso por saber más sobre el valle de las lápidas. El muchacho miraba con los ojos muy abiertos al señor elfo y este intentaba decir cada palabra bien meditada al ver los sentimientos que provocaban en Harry.
Las lápidas detrás de la casa abandonada resultaron ser un panorama conocido para Harry pues no era la primera vez que estaba o escuchaba sobre tumbas ni menos que a una le faltase un cuerpo y Elrond llegó a la parte de los nombres inscritos en ellas que Harry escuchó muchas veces pero sonaron en su cabeza como si los conociera por primera vez y de ahí su reacción de asombro que demostró con los ojos húmedos y de echar una mirada a sus compañeras que lo miraban igualmente asombradas pero los ojos de Hermione empezaron a guardar una especial prudencia que deprimió un poco a Harry que volvió a mirar a Elrond que le preguntaba que significaban esos nombres para él.
--- Son mis padres. --- dijo Harry con gran orgullo.
Hubo un instante de silencio en donde Harry repasa una y otra vez la historia de la noche donde Lord Voldemort perdió sus poderes y quedó reducido a nada y los padres de Harry habían muerto defendiéndolo y que de esa protección nace la maldición que los ata a ambos. ¿Por qué lo hiciste mamá?, la pregunta llenaba cada pensamiento porque siempre aceptó la idea de que Lily dio su vida por Harry pero de eso salió algo sumamente poderoso que lo hizo fijarse más en Elrond como si él tuviera las respuestas.
--- ¿Quién es Lord Voldemort? --- preguntó Elrond a Harry.
La perplejidad invadió a Harry que no daba crédito que alguien no conociera el nombre del mago que logró dominar Hogwarts y que andaba cometiendo asesinatos junto con sus mortifagos. Más bien eso le explicó a Elrond sin mencionar la maldición que lo ata con Voldemort.
--- Los magos tenebrosos siempre han existido y se mueven por distintas razones, lo digo de forma literal pues a veces cada movimiento de su cuerpo está determinado por sus objetivos que casi siempre se confunden entre lo bueno y lo malo y resulta algo torcido y que sólo provoca dolores a las personas. Lord Voldemort bien puede ser alguien que persigue cierto fin que está relacionado con algunos porque tú apareces en cada cosa que él hace. Tú mismo lo mencionas siempre. --- dijo Elrond.
--- Estoy maldito gracias a mi madre...él igual. --- dijo Harry perplejo.
--- Lily Potter no descansa en su tumba, Harry. Sólo está su cuerpo pero su alma no está en paz sino que aún vive como ser humano viviente. Tu madre no está muerta Harry, ella logró encontrar un lugar en donde ha podido protegerte. --- dijo Elrond lentamente.
--- ¿Qué? --- dijo Harry recordando la historia que tantas veces le contó Dumbledore.
--- Vive dentro de ti. --- dijo Elrond.
--- Claro que sí. Cada vez que la recuerdo...no... No... Cuando pienso en ella siento que está conmigo. --- dijo Harry emocionado.
--- Quizá no la veas en cuerpo pero tienes dentro su alma...tu madre te dio su alma. Hizo de ti una nueva morada para seguir viviendo pues perdió parte del alma pero tenía otra de donde sacar la fuerza para seguir viviendo. Tu eres su horcrux...partió su alma y una de las partes la dejó dentro de ti en el momento en que fuiste atacado por Lord Voldemort...ese es el conflicto que veo en ella porque por más alma que sea aún conserva las experiencias de su vida y se mezclan con las tuyas. Esa maldición de la cual hablas con Lord Voldemort debe de molestarle bastante porque hay un lazo entre ustedes dos que fue el error de tu madre. --- dijo Elrond.
Harry no dijo nada más y volvió a la cama en donde se sentó al lado de Hermione y Cristina que guardaban un silencio cómplice que “complicaba” a Harry porque extrañaba las ganas que siempre tenían las chicas en ciertos momentos de hablar de todo. Harry no encontraba en quien desahogar el mar de sentimientos que lo invadía y ahora encontraba ojos perdidos en ellas pero muy distintos el uno del otro.
--- ¿Has visto alguna vez la tumba de tus padres? --- preguntó Elrond.
--- Nunca...recuerdo que usted me contó sobre ellas. --- dijo Harry recuperando el ánimo.
--- Sí. Están a mediana distancia de aquí cayendo en una quebrada llena de campos y de sitios sagrados para ustedes los magos. --- dijo Elrond esperando más palabras de Harry.
--- ¿Medio camino? --- dijo Harry soltando una risa triste.
--- Iremos allá Harry. Pienso que ese es el lugar preciso para que te encuentres con lo que llevas dentro. --- dijo Elrond esbozando una sonrisa.
--- El valle de Godric...mis padres. Ni en sueños he estado cerca de sus cuerpos señor Elrond. Se que sólo son sus huesos...pero eso me basta ahora porque menos de eso no puedo esperar de alguien como Voldemort. Quiero ir. --- dijo Harry más emocionado.
--- De acuerdo. No importa que hayas olvidado mis palabras sobre tu madre pero Lord Voldemort no está al tanto de que la esencia de esos huesos sigue viva. --- dijo Elrond tomando un hombro de Harry.
--- Sólo avíseme cuando partamos señor. --- dijo Harry que volvió a la cama y miró alegremente a Cristina que asintió con el rostro mientras contaba las nuevas a una ida Hermione.
Elrond se retiró de la tienda minutos después dejando a los tres amigos solos y con la posibilidad de hablar de cosas que no se atreverían a decir delante de los elfos. Cristina siguió mostrándose renuente a todo lo relacionado con los elfos.
--- No entiendo que problema tienes. --- dijo Harry hastiado.
--- Ellos ven nuestro corazón Harry. Cualquier cosa que pensemos ellos pueden verla incluso lo que siente Hermione. --- dijo Cristina.
--- Pensé que fuera de Hogwarts ella iba a mejorarse. --- dijo Harry.
--- Está maldita. Voldemort aún puede meterse en sus ojos. --- dijo Cristina viendo como Hermione dormía.
--- Los ojos...Voldemort puede verme. Ya muchas cosas le he dicho a Hermione sobre como me siento sin pensar que Voldemort puede estar viendo. Y los elfos...no se si Voldemort sabe algo acerca de esta gente. --- dijo Harry preocupado.
--- De repente guardas algo de alegría con ellos. --- dijo Cristina mirando el piso.
--- Son buena gente pero misterioso. Me parece que son magos como nosotros y que ellos fueron parte de la fundación de Hogwarts junto con los cuatro fundadores. --- dijo Harry recordando la palabras de Elrond.
--- Slytherin estaba en el túnel llevando su propia alma en un anillo. El anillo fue un horcrux. --- dijo Cristina.
--- Horcrux...--- dijo Harry dubitativo.
--- Tú eres uno. --- dijo Cristina apuntando en la cabeza.
--- Todo se mezcla ahora. --- dijo Harry que salió a la entrada.
Harry se encontró con Legolas que apuntaba con el arco a unos árboles cercanos con gran concentración. El muchacho sintió el deseo de entablar conversación con el elfo que seguía con su actitud ensimismada y llena de deseos por pelear.
--- ¿Qué hay detrás de los árboles? --- preguntó Harry.
--- Nada...En esa dirección se encuentra el portal por donde viniste Harry Potter y mi pueblo corre peligro con ese velo dando vueltas al otro lado. --- dijo Legolas.
--- Jamás vi gente como ustedes en Hogwarts. --- dijo Harry.
--- No habitamos esta tierra sino una más inhóspita pero llena de magia y misterios que guardamos celosamente. Sólo los bárbaros son capaces de romper la armonía allá en las islas del norte en donde estos barcos fueron botados y cada elfo que ves anda con la mente puesta en esas islas porque ninguno de nosotros ha pisado tierra diferente. --- dijo Legolas.
--- Pero Elrond...--- dijo Harry acordándose de la conversación con el señor.
--- Él lleva una vida eterna que algunos tienen en las islas del Norte y las sombras pueden acabar con ella pero el señor Elrond es una persona fuerte y siente que nosotros como raza podemos estar en peligro con la alianza de los fundadores rota gracias a un mago que hizo del anillo como para nosotros puede ser la vida de los Eldar. Los humanos jamás serán inmortales y por eso el Daño de Slytherin se produjo...un nazgul viendo como su horcrux en forma de anillo era hogar de miles de almas más de elfos que intentaron ser inmortales y que tampoco les resultó. Slytherin se transformó en un espectro porque su alma ya venía siendo engañada con cada intento que hacía por ser infinito. --- dijo Legolas muy firmemente.
--- Lord Voldemort busca eso...ser infinito. --- dijo Harry temiendo una mala reacción del elfo.
Legolas miró fijamente a Harry que temblaba por la mirada llena de sentimientos del elfo que imaginaba toda la historia que le contó Elrond sobre el Daño de Slytherin y que quizá todo podría repetirse.
--- Cada piedra que es sacada de su lugar revela más secretos que siguen agobiándonos, Harry. Llegamos con ganas de conocer la tierra que antes era de nosotros y encontramos un panorama conocido en tiempos inmemoriales según los relatos de los elfos más viejos como mi señor Elrond. De historia de nuestro pueblo pasamos a ver a quienes podrían ayudar a repetir la historia. --- dijo Legolas con los ojos bien abiertos.
Harry se molestó con las palabras del elfo y volvió a entrar en la carpa para ir donde la cama de Hermione que lloraba profusamente. Harry tomó la mano de la chica que estaba fría.
--- ¿Qué te pasa? Cuando salimos de Hogwarts estaban bien y querías huir de Voldemort. ¿Te tiene verdad? Hermy...Hermy... Ninguno de nosotros esperaba encontrarnos con elfos y estoy seguro que pueden ayudarte...--- dijo Harry muy triste.
--- ¿Crees que el elfo Elrond pueda con la maldición de Lord Voldemort? --- preguntó Cristina con desgano.
--- No sé. --- dijo Harry pensativo.
--- ¿Podrá Elrond eliminar a Lord Voldemort y así rompa tu maldición? --- preguntó Cristina con la voz más alta.
--- Esa maldición la hizo mi madre que vive dentro de mí...esta viva... ¿Esta viva? --- dijo Harry encostrándole las palabras a Cristina.
Cristina miró severa a Harry que se recostó junto a Hermione que ya no deseaba mirarla y sintió repulsión dentro de su corazón.
--- Otras veces mirarla a los ojos era lo máximo que podría recibir, después dar y recibir todo ese cariño entre ambos y sellar ese amor poseyéndonos...lo último...no... No se lo di y menos mal que no porque no soportaría recordar momentos tan fuertes como ese y ya no tener nada...--- dijo Harry se empezó a llorar y se movió en la cama hacia las paredes sin dejar ver su rostro.
Menos mal que Harry no vio la expresión de Cristina luego de escuchar las palabras del joven pues frunció el ceño y veía todos esos momentos como en sueño junto a Harry que tenía su corazón atrapado con Hermione que miró a Harry con una devoción pasada pero no veía a Harry sino al ojo de Voldemort el que le evocaba todo lo bueno que pasó alguna vez con Harry. Voces del Ojo aparecieron en la mente de Hermione.
Varios de los árboles cercanos al campamento de lo elfos perdían sus hojas formando montones de color café desteñido por cada rincón de los Puertos Grises y sobre el sendero que conduce al portal que causa tanto desvelo en varias personas. Los heraldos se juntaban en grupos cerca de las carpas hablando sobre cada cosa que oyeran del señor Elrond, la dama Arwen o los tres refugiados que vinieron del portal de las sombras.
Legolas hablaba animadamente con un grupo de heraldos sobre historias del bosque de Lorien en las islas del Norte hasta que apareció el señor Elrond con tres caballos grises que lo seguían. Harry Potter iba detrás de él a paso incómodo al ver tantos elfos mirándolo, no disimuló esconder el rostro en la gran capucha de la túnica que vestía.
Elrond ordenó que Legolas tomase uno de los caballos pues sería un acompañante en la excursión con Harry prometida horas atrás en la carpa. Harry montó su caballo con ayuda de Legolas que dejó escapar una risa cuando Harry le dijo en voz baja que prefería viajar en escoba antes que cualquier otra cosa. Dejaron el campamento de los elfos caminando por el sendero pedregoso hasta adentrarse en el bosque encontrando a Arwen rodeada de hojas desteñidas que cayeron de los árboles. El rostro de la hija de Elrond parecía del mismo color que el de las hojas pero se iluminó apenas vio a su padre en el caballo.
La hija del señor elfo se acercó a los tres que tenían expresión serena pues el clima dentro del bosque era lento, con una brisa helada que era la antesala de gruesas nubes que venían desde el mar. Elrond bajó su caballo y dio un abrazo a su hija que le dijo un par de palabras al oído y el señor se quedó mirándola confundido.
--- No te preocupes, nunca te confesé padre que un bosque con el tiempo detenido y con una tormenta a plena vista son un paisaje que da paz a mi corazón. Espero que Harry encuentre la suya en esta cabalgata. --- dijo Arwen directo a su padre.
--- Vuelve al campamento a departir un poco con los elfos que están todo el día cuidando el campamento. Pronto habrá tormenta así que busca tu carpa y protégete de la lluvia que se avecina y no te preocupes si nos pilla en medio del camino pues entre nosotros hay alguien que necesita encontrarse con su corazón y yo saber más sobre el velo que ya tanto has escuchado. --- dijo Elrond.
Elrond subió a su caballo y empezaron todos a cabalgar lentamente por el sendero hecho por el bosque y Arwen se quedó atrás mirándolos hasta que doblaron cerca de altos árboles y muy viejos que se abrían volviendo a verse el sendero de piedras al frente. Pocos pasos más al norte se encontraron con el Portal que seguía abierto y las rocas que lo cerraban aún estrelladas contra el piso. No se detuvieron frente a ese lugar pues se les helaba la sangre porque más de alguna sombra se avistaba en los recovecos más próximos a la salida.
Legolas apuntó con el brazo para que Harry viera como los acantilados hacían un espacio para que el sendero los atravesara y así poner a resguardo los Puertos Grises. Harry miraba sin comprender la mirada alegre del elfo que aceleró el paso sin adelantar al señor Elrond.
Cuando se hallaron fuera de los Puertos Grises vieron cono el sendero de perdía en una quebrada que era muy verde hacia abajo. Elrond indicó el camino a Harry para que tuviera una idea de donde iban a llegar, parecía un trecho largo para Harry que no ocultó cierto desgano.
--- Ya verás como el trayecto se hará corto en cuanto llevemos un paso constante y conozco bien el camino junto con Legolas pues con heraldos vinimos al valle de Godric días atrás. – dijo Elrond mirando a Harry.
Se encontraron con el mismo panorama cuando se internaron en el valle de Gryffindor, primero hallaron el enorme mausoleo en donde están las tumbas de tres de los fundadores del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Harry se impresionó al ver el lugar de descanso del primer jefe de la casa Gryffindor a la cual pertenecía Harry. Muchos recuerdos de la vida en el colegio se vinieron en la mente de Harry que hallaba otro motivo para no pensar en Voldemort y llenar de ánimos otra vez el espíritu.
Salieron de ese lugar cuando ya las nubes de la tormenta dominaban el firmamento con las primeras estrellas apareciendo hacia el norte sobre las montañas que cerraban el valle de Gryffindor.
La casa abandonada apareció al costado del sendero por donde cabalgaban pero Harry siguió de largo al ir pensando en donde podían estar las tumbas de sus padres y se encontró con la voz fuerte de Legolas diciéndole que volviera porque las tumbas estaban más atrás. Lejos de sentirse mal Harry regresó a un trote rápido que calmó su ansiedad por un segundo que volvió cuando dejó el caballo gris en el jardín delantero de la casa que fue abierta por el señor Elrond. Harry se limitó a seguir a los elfos que estaban dentro del inmueble.
Quedarse mucho tiempo examinando cada parte de la casa se convirtió en la manera en que Harry calmaba su ansiedad que se desataba apenas miraba por algunas de las ventanas de la casa abandonada. Pasó por el cuarto único que poseía y encontró un aroma familiar que lo hizo recordar los días que pasaba en la casa de Ron. Su amigo renació en sus pensamientos pero la vista puesta en la ventana de la habitación lo hizo olvidar todo pues observaba con toda claridad dos lápidas con los nombres de sus padres. Las miró como atrapado por los nombres inscritos que le estremecieron el corazón. Tocó el vidrio helado de la ventana sintiéndose más cerca de sus padres que nunca antes. “Voy a conocerlos” pasó por la mente del Harry que ansioso fue donde Elrond que miraba desde la sala de estar la conducta de Harry frente a la ventana. Legolas estaba ya en el jardín trasero viendo las lápidas con la sensación de que la señora Potter volvía a su lugar. Nada dijo de eso a Harry.
--- Por fin voy a verlos señor. --- dijo Harry alegre.
--- Está bien que no recuerdes mi conversación de la mañana Harry pues en este lugar están las respuestas a esa mente tan agitada que tienes. Es verdad que es lo más cerca que vas a estar de tus padres si bien ya tienes a uno dentro de ti. --- dijo Elrond.
--- Estoy con los dos hace tiempo. Cada vez que Voldemort estaba cerca de matarme pensaba en ellos y las cosas mejoraban. --- dijo Harry soltando una risa.
--- Vamos. --- dijo Elrond que abrió la puerta que daba al patio.
Legolas se hizo a un lado al ver a Harry salir de la casa y junto con Elrond se apartaron cerca de unos árboles secos. Harry miraba las lápidas con sorpresa pues pocas veces vio escrito el nombre de sus padres. Se arrodilló tocando con las manos las dos lápidas sintiendo todos los pensamientos que tuvo con ellos pero faltaban recuerdos de estar con ellos.
--- Perdónenme por ser tan ingrato...pero no tenía idea de donde estaban ustedes y además yo tampoco me preocupe por preguntarle a Dumbledore donde se encontraban las tumbas de ustedes. Pero él no está, tampoco sé. Nunca sé nada papá, mamá. Pero estoy bien así que todas estas dudas no debieran preocuparnos. Para mí ustedes están vivos dentro de mí cada vez que pienso en ustedes. Lord Voldemort no logró matarlos porque su maldición los seguirá recordando por siempre...no se si pueda venir otra vez aquí así que mejor no cuentan con verme de nuevo. Todo depende del señor Elrond que me ha traído hasta aquí.---dijo Harry que bajó la cabeza sollozando.
Los elfos se acercaron donde Harry que se levantó con el rostro mojado por las lágrimas y miró al señor Elrond que miró las lápidas como la primera vez en que las descubrió.
--- Tu padre está muerto...tu madre no. Antes de que hagas cualquier cosa Harry necesito que me escuches muy bien. Ninguno pensó que estás lápidas tendrían algo que ver con lo que nosotros los elfos vinimos a hacer en tierra de humanos. Muchos misterios te encierran de nosotros y esperamos que si compartimos la misma aflicción podamos serte de ayuda. No estás sólo Harry, tienes gente en poder confiar tus secretos pero ese Ojo que se pasa de un corazón a otro entre tú y tus dos compañeras nos hacen pensar que quizá haya alguien haciendo una hechicería digna de una mago oscuro que es capaz de traspasar almas como cambiarse de túnica. --- dijo Elrond sosteniéndose en el hombro izquierdo de Harry.
--- Lord Voldemort creo ese Ojo cuando escapamos de Hogwarts y desde hace un buen tiempo empezó a poseer a Hermione. Quien sabe como lo hizo pero creo que ella es un nazgul como dicen ustedes. --- dijo Harry ensombrecido.
--- Nazgul es alguien que tiene su alma perdida y tu amiga la tiene bien puesta en su cuerpo pero ya no le pertenece totalmente, eso es evidencia de la lucha que vive hace tiempo por lo que veo. --- dijo Elrond apoyado en los gestos de Legolas.
--- Lord Voldemort puede sentir cada cosa que sienta yo porque esta cicatriz que tengo en la frente es la maldición que me ata con él. Es más puede ver a través de mis ojos y lo ha hecho así como yo también pero estoy ciego cada vez que intento ver lo mismo que Voldemort. --- dijo Harry alzando la vista al cielo.
--- Si eso lo llevamos a tu amiga Hermione podemos decir que ese mago del que tanto hablas anda haciendo hechicería en ese lugar. --- dijo Elrond en tono de duda.
--- Sí. Se apoderó de todo el lugar cubriéndolo con sus sombras negras y criaturas extrañas como cadáveres que tienen vida y letras negras que sueltan vapor mortal. --- dijo Harry recordando.
--- No quiero nada de todo esto te intimide porque debes sentirte afortunado de estar con tu madre justo ahora. No lo digo por la tumba que aloja un solo cuerpo sino porque eres la vida de ella, decidió vivir a través de ti y como la maldición la compartes con Voldemort bien puede él sentir que Lily anda cerca y por eso quiere matarte. --- dijo Elrond con la mente clara.
--- Mamá, ¿estás junto a mí? Pero no puedo hablar con ella. --- dijo Harry mirando de reojo a Elrond.
--- Tienes su alma y desconozco de que forma ella puede transmitirte lo que siente por ti a menos que ella no quiera interferir pues pienso que te usó como horcrux cuando vio todo perdido el día en que Voldemort la atrapó. --- dijo Elrond.
Legolas se retiró caminando al jardín del frente ante un gesto de Harry.
--- Sí, ella debió haberlo hecho cuando Voldemort la tenía contra la pared cerca de mi cuna...---- dijo Harry que empezó a sollozar de nuevo.
Elrond le dio un breve abrazo a Harry que el soltó cuando vio que Legolas alzaba un brazo hacia las montañas del Norte.
--- ¿Legolas? --- dijo Harry para llamar la atención de Elrond.
El señor elfo marchó donde el heraldo que seguía señalando con el brazo las montañas que encerraban en valle de Godric.
--- ¿Qué ven tus ojos de elfo? --- preguntó Elrond.
--- Truenos de varios colores, fuego, fortificaciones oscuras que veo gracias a cada resplandor que dan esos relámpagos pues se advierte la silueta de muchas torres y murmullos que escucho en mi mente de gente asustada y veo el Ojo que atormenta a Harry como a Hermione. Ves usted cada trueno cerca de las cimas de las montañas. --- dijo Legolas mirando imperturbable el paisaje.
Elrond vio lo mismo que el elfo: truenos de colores fuertes como el fuego en las cimas pero debían estar a gran distancia. Uno de los relámpagos fue tan luminoso que hasta las nubes que venían del mar se contagiaron de ese fuego que venía más allá de las altas cumbres del Norte del Valle Godric Gryffindor.
--- Minas Morgul. --- dijo Elrond en voz baja.
Al rato volvieron al campamento cabalgando al ritmo de carrera.