← Amores Cruzados · de
Amores Cruzados — capítulo 40
Emma abre la puerta y nota todas las sillas vacías, los seguidores de AC se fueron y con razón, pues, después de desaparecer por 6 meses sin dar ningún signo de vida, es obvio que no iba a quedar nadie que siguiera el fic.
Así que tomando una pluma y un pergamino, escribe:
Queridos lectores!
Quizás las excusas sobran en estos momentos, quizá ya no vuelvan a leer esta historia, quizá ya se aburrieron de esperar tanto y algunos se sienten burlados...quizá ni quieran saber nada de mi, pero creo que les debo mil excusas.
No voy a mentirles, sí, me abandono la inspiración TOTALMENTE, esa musa divina se retiro por 6 meses, con el pretexto, quizá, de que quería descansar y no la culpo. No hice nada para llamarla, no leí otros fics, porque, la verdad, no me quedaba tiempo...entraba a un semestre en la universidad muggle que me absorbía todo mi tiempo y mi dedicación y por eso deje, momentáneamente, este fic.
Pero, hoy, justo hoy, volvió mi musa, con muchas ideas y volviendo a moldear el final que había perdido forma por estar inactiva.
No se si alguien lo lea, con solo una persona que lo haga, mi musa y yo estaremos por bien servidas....esta apunto de acercarse el final y pues...bueno, estamos preparando algo que valga la pena la espera.
No se si el capitulo sea de su agrado, quizá lo odien o quizá no...sólo me resta pedirles disculpas y asegurarles que a pesar de todo no abandonare este fic, porque yo termino mis proyecto, así me lleven muchos años realizarlos.
Los quiero y...buen viaje!
At. Emma
Deja pegado el pergamino sobre la pared y suspirando, se retira...
40
Venganza
I parte
Cuando vio a Hermione correr, suspiró, pues no le importaba qué sucediera con el siempre y cuando ella estuviese a salvo.
Se adentro en la espesura de los matorrales e iluminando con su varita comenzó a buscar a la señora Thomas, al tiempo que agudizaba su oído por si alguien se acercaba.
El aullido del licántropo lo saco de su labor y pensando en Hermione desfundo su varita y fue a pos de ella.
A lo lejos vio con horror como una figura de gran tamaño perseguía a la castaña, así que, haciendo acopio de todo su valor y recordando los hechizos silenciosos que le habían enseñado en Hogwarts, invoco un Expelliarmusque cayo al costado del licántropo.
Éste al sentir el ataque, rugió con furia y dejo a un lado a la castaña para arremeter con ira hacia el moreno.
El ojiverde alzó su varita al tiempo que pensaba en algún hechizo para contra atacar, pero el licántropo fue mucho más rápido y le hundió sus afilados colmillos en su hombre izquierdo.
El Gryffindor profirió un grito de dolor, al mismo tiempo que su sangre brotaba a borbotones de su hombro. El hombre lobo aulló hacia la luna llena, contentó quizá por su Azaña y quiso arremeter de nuevo, pero varios pasos a sus espaldas lo alertaron y con la conciencia de humano que por alguna extraña razón esa noche había conservado, se interno en los matorrales para desaparecer.
Entre Ron y Seamus, llevaron a Harry hacia la Madriguera y lo recostaron sobre el sofá.
- ¡Esta mal herido, tenemos que llevarlo al St. Mungo! - espetó Ron, observando el pálido semblante de su compañero.
Hermione se acercó al moreno con manos temblorosas y lagrimas en los ojos y examino la herida. El poco conocimiento que tenía sobre mordeduras le dio a entender que aquella necesitaba de atención urgente.
-
Esta infectada - dictamino con horror - Pero temo que la aparición le provoque una despartición debido a su estado - comentó con voz temblorosa.
-
¿Pero entonces qué hacemos?
-
Llamemos a Ginny - propuso la señora Weasley en un rincón, la cual se encontraba al lado de Sarita y lo más lejos posible de Harry para evitar que esta mirase.
Hermione se mordió el labio y refuto.
-
Pero ella no es sanadora, no curará la herida de Harry - espeto con desdén. Molly asintió.
-
Sí, lo sé, pero quizá podrá tratarla para poder llevarlo al hospital sin ningún inconveniente - la castaña se calló, pues en cerita forma Molly tenía razón, además era la vida de Harry que pendía de un hilo.
-
De acuerdo - dijo, con descontento.
Ginny llego lo más pronto posible cuando su madre le comunico que Harry había sido mordido por un licántropo.
-
¿Pero cómo es posible? ¿Un licántropo en la Madriguera? - su madre se encontraba lívida.
-
Sí, nosotros tampoco lo explicamos.
-¿Y papá? ¿Dónde esta? ¿Él se encuentra bien? - pregunto preocupada al notar la ausencia de su padre.
-
Se encuentra afuera buscando a…la abuela de Sarita junto con Fred y George - en ese momento la niña la miro con lagrimas en los ojos.
-
La van a encontrar sana y salva, ¿verdad? - Molly tragó saliva y lanzo una medio sonrisa.
-
Esperemos que sí - en esos momentos Hermione se incorporo del suelo y miro a Ginny.
-
¿Podría atender a Harry, por favor? ¡Que se esta muriendo! - Ginny alargo el paso y se poso al lado de Harry. Colocándose unos guantes, examino la herida del moreno, la cual era profunda y se podía ver una parte de la clavícula. Con una esencia que extrajo de su maletín, comenzó a limpiar la sangre del moreno para dejar al descubierto la carne al rojo vivo.
-
Tuvo mucha suerte de que no le hubiese perforado la clavícula - comentó a lo bajo, Hermione trago saliva.
-
¿Va a estar bien? - Ginny se encogió de hombros y tocó el rostro del ojiverde.
-
Esta caliente, tiene fiebre, eso quiere decir que el veneno comienza a surtir efecto…lo único que puedo hacer es calmar un poco la infección pero tienen que llevarlo de inmediato a St. Mungo.
-
Pero… ¿y si sufre una despartición? - Ginny negó.
-
No si yo voy con él sosteniendo su herida…pero alguien tiene que aparecerse con nosotros - y la miro a los ojos. Hermione negó con la cabeza.
-
No, no puedo…tengo miedo de hacer algo mal y…que sufra las consecuencias - la pelirroja suspiró.
-
Es eso o que Harry muera lentamente - Hermione lloro al sólo hecho de imaginar un funeral donde Harry fuese el protagonista y asintió.
Una vez Hermione, Ginny, Harry y Sarita (esta última a petición de la castaña) hubieron desaparecido, el señor Weasley junto a Fred y George entraron a la casa con aplomo.
-
¿Qué ocurre? ¿Encontraron a la señora Thomas? - Arthur suspiro.
-
¿Dónde esta Sarah? -
Se fue con Hermione y Ginny a St. Mungo para llevar a Harry, pero, ¿Qué ocurre, Arthur?
-
Encontramos su cuerpo sin vida, acabamos de llamar al Ministerio para que vengan a hacer el levantamiento y todos los procesos legales - Molly ahogo un grito, al igual que los demás presentes.
-
Oh, no, pobre Sarita, otro ser querido que pierde - musito Luna con sosiego.
Al Aparecerse en St. Mungo, lo primero que Hermione observo fue a Harry y que no le faltara ningún miembro externo de su cuerpo, luego a Sarita y por último a Ginny.
Entre ambas pidieron ayuda y varios sanadores llegaron a su auxilio. Dos sanadores montaron en una camilla el cuerpo inconsciente del moreno y lo llevaron hacia una sala. Las dos chicas los siguieron, pero una sanadora las detuvo.
-Lo siento, pero es área restringida - les advirtió, llevándolas a la sala de espera - Pronto los sanadores se comunicarán con ustedes - y acto seguido desapareció.
Ginny y Hermione se miraron y junto a Sarita, no tuvieron más remedio que esperar, quizá un milagro.
-
Eh…Ginny, te quería agradecer por haber venido, sin tu ayuda pues…quizá no estaríamos aquí - le dijo la castaña al cabo de varios minutos, la pelirroja sonrió.
-
No importa, es de Harry de quien se trataba, ¿no? - la castaña se encogió de hombros y suspiro.
-
Aun…aun te…
-
¿Que si aún gusto de Harry? - le completo la doctora a lo bajo, Hermione asintió - La verdad, no. Admito que lo estimo mucho y lo quiero porque tuvimos historia, pero…ahora que a pasado tanto tiempo, entendí que lo que sentía por el sólo era una gran admiración, lo veía como un héroe o algo parecido…pues a los once años si un chico te salva de un basilisco, quedas prendida de el en una forma…vana - luego observo a la castaña y suspiro - Pero me sorprende que a pesar de las miles de veces que te salvo en la adolescencia, no lo hubieses visto con otros ojos - Hermione se mordió el labio y se encogió de hombros.
-
Quizá sí lo quise, pero lo confundí con un amor fraternal, con ese amor que se siente hacia un hermano mayor…Harry y yo nos entendíamos a la perfección, sabíamos lo que le pasaba al otro con solo mirarnos y creí que esa conexión era de hermandad, nada más - la pelirroja suspiró.
-
Todos veíamos esa conexión entre ustedes dos desde niños, para nadie era un secreto. La verdad tuve mucha envidia de ti porque te comunicabas con el de una forma sublime, casi mágica, una forma que en mi adolescencia desee con todas mis fuerzas tener con el. No sabes cuanto te admiraba al ser tan fiel con él, podías dejar todo sólo por apoyarlo, hasta tus propias convicciones, no fuiste nada egoísta y eso es algo que yo jamás logre hacer…quizá por eso no terminamos juntos - y miro de soslayo a Sarita, la cual se encontraba inspeccionando el lugar como quien encuentra un juguete nuevo.
-
Sí, quizá esa fidelidad a Harry es lo que nos mantiene juntos - pero Ginny negó.
-
No, entre ustedes hay algo mágico, una especie de cordón umbilical que los ata…su amor nació de la amistad y un amor que nace así, es, quizá, el más puro de todos - Hermione no sabía qué decir, pues era la primera vez, después de tantos años, que hablaba con Ginny como las antiguas amigas que eran.
-
Ginny, me gustaría hacerte una pregunta - musito la castaña al cabo de diez minutos en silencio, la joven asintió - Por… ¿Por qué nos hiciste eso? Digo…lo de la pócima y todo eso.
-
Por celos…por envidia, por egoísmo, porque quería a Harry para mi sola…no se…por muchas razones…pero todo se callo por su propio peso…- luego recordó a Shaoran y suspiro - Ese chico, Shaoran, es el que le ha hecho tanto daño a ustedes, ¿verdad? - Hermione asintió.
-
Sí, aun no se ha comprobado, pero estoy segura de que él fue el que asesino a Helen y destrozó el apartamento que compartía con Luna, la verdad no sé a un lo que quiere, pero pronto lo averiguaremos - la pelirroja se mordió el labio y suspiro.
-
Él, lo único que quiere es vengarse. Seguramente le dio rabia que eligieras a Harry en vez de a el y esta buscando los puntos más débiles para atacarte o atacarlo - y desvió la mirada hacia el pasillo por donde había entrado Harry.
-
¿Atacarlo? - repitió la castaña, incrédula.
-
Si, pues si analizas bien las cosas, te darás cuenta que las personas que han atacado involucran tus sentimientos junto a los de Harry y Sarita.
-
Pero…el asesinato de Helen se que fue un error, querían asesinar a…Luna…- Ginny asintió.
-
Por eso…y al hacerlo te harían daño a ti…
-
¿Pero Luna que tiene que ver en esto?
-
Nada, sólo es tu amiga - Hermione arrugó el ceño y se mordió el labio, las conclusiones de Ginny eran razonables, aunque no habían aun pruebas de que fuese Shaoran el perpetuador de todo ello, además estaba…
-
El licántropo que ataco a Harry…esta es la segunda vez que ocurre, la primera fue con Sarita y si no hubiese sido por Luna…- y en ese momento una chispa de fuego ilumino su cabeza…esa vez Luna había salvado a Sarita del licántropo.
-
¿Y si Shaoran es un licántropo? - Preguntó angustiada y emocionada al mismo tiempo por el descubrimiento que había realizado - ¿Y si fue el quién ataco a Sarita aquella vez, pero sus planes se vieron frustrados por Luna y por eso la ataco cuando salió con Ron pero fue éste quien termino mal herido? ¿Y si primero quería asesinarla pero terminó matando a Helen? - Ginny abrió los ojos como platos y se tapo la boca con las manos.
-
¿Crees que eso es cierto?
-
Pues sólo hay una forma de averiguarlo - y tomando el móvil, marco con rapidez un número.
-
Luna, sí estamos bien, luego te cuento, pero necesito que me hagas un favor - y le pidió, casi a golpe, que fuese averiguar los nombres de todos los niños que en el año de 1979 hubiesen sido atacados por licántropos y sus padres no los hubiesen registrado por temor a futuros desprecios- Sí, sí, Luna, se lo que piensas y ya se que habíamos hecho esa búsqueda antes, pero lo hicimos con todos los licántropos registrados en las bases del Ministerio, no con los anónimos. ¡Muchas gracias Luna! - y sin decir nada más, colgó.
La aparición en su mansión no le había causado más dolor que el que sentía en aquellos momentos. Su brazo derecho le ardían como mil demonios y sentía como si una aplanadora hubiese pasado por encima de este.
-
¡Kimberley! - Gritó desesperado, al tiempo que tomaba grandes bocanadas de aire - ¡Kimberley! - la mujer bajo a todo correr por las escaleras y al llegar a la sala, ahogo un grito de horror.
-
¡Shaoran! - exclamó alarmada.
-
¡A-yudame…! - le exigió con un nudo en la garganta, la mujer se acerco al desnudo y ensangrentado cuerpo del joven y se arrodillo a su costado.
-
¿Qué ocurrió?
-
Me aparecí mientras…seguía…transformado - La joven ahogo otro grito y miro con horror como el brazo derecho de su amante se encontraba abierto en dos.
-
¿Qué hago? - Shaoran escupió con asco por el dolor que sentía y suspiro.
-
Hay esencia de Díctamo en…mi cajón de arriba…ve rápido - la mujer asintió y a trompicones subió por las escaleras. Minutos después bajo y con las manos temblorosas abrió el frasco.
-
Con unas cuantas gotas…bastara - le espetó Li. Kimberley asintió y vertió sobre su brazo la esencia. La carne le comenzó arder como un demonio y sentía que en cualquier momento iba a perder el conocimiento…
Uno de los sanadores que había recibido el cuerpo inconsciente del moreno, salió del cuarto de urgencias de *"Heridas Provocadas por Criaturas"*ubicado en la primera planta y subió a la quinta planta.
-
¿Los familiares del señor Harry James Potter? - preguntó, una vez llego al salón de visitas. Las dos mujeres junto a Sarita se acercaron con rapidez.
-
¿Cómo se encuentra? - fue lo primero que pregunto la castaña.
-
Su estado no es el mejor de todos, controlamos la hemorragia, pero el veneno ya había ingresado a gran parte de su cuerpo y tuvimos que darle muchas pociones para contra atacarlo, además sus signos vitales son muy débiles. Las próximas 48 horas son críticas, porque veremos si las pociones surtieron efecto.
-
¿Y si no surten efecto? -preguntó la mujer, tragándose sus propias lagrimas.
-
Pues…si el veneno llega a su corazón, hay sólo dos posibilidades: que el cuerpo lo rechace y sufra un paro cardiorrespiratorio o que…inicie el proceso de conversión - Hermione se tapó su boca con ambas manos y Ginny la abrazo con fuerza.
-
No…eso…eso no puedo ocurrir…tiene que haber algo, ¿no? Harry…no puede convertirse…- pero el sanador negó.
- Tenemos pociones que pueden invertir los efectos del veneno, pero si este es muy fuerte, no podemos hacer nada al respecto. Si por algún motivo él se llega a convertir, le podemos administrar la poción "*Matalobos",*ésta no cura la licantropía, pero por lo menos hace al licántropo inofensivo en noche de luna llena - las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos y el sanador sólo pudo brindarle una cálida sonrisa.
-
Lo lamento mucho - y sin agregar nada más, se retiró.
-
No, Harry no puede convertirse o…morir…el…el se va a salvar, ¿verdad?
-
preguntó y miro fijamente a la pelirroja, Ginny negó.
-
La verdad no los sé, tengo poco conocimiento sobre el tema - Hermione suspiro y abrazó fuertemente a su hija.
-
Se fuerte, Harry se va a salvar - la castaña asintió y rogó a Merlín de que así fuera.
°°°°°°°
Al cabo de una hora, despertó. Se encontraba recostado en el sofá y con una venda en su brazo. Iba a levantarse, pero sintió como sus ligamentos se estiraban y lanzó un grito de dolor.
-
¡No te muevas! - le espetó Kimberley - Aun estas muy débil, tienes que esperar a que el díctamo haga efecto - Shaoran escupió con asco y gruño furioso.
-
Maldito, Potter…ojala se muera por el veneno o peor, que se convierta - escupió con hastió y un poco de alegría. Kimberley lo observo alarmada.
-
¿Qué hiciste, Shaoran? - le preguntó preocupada, éste negó.
-
Nada, sólo le hinque el diente, nada más - la mujer ahogo un grito y abrió los ojos como platos - ¡Pero no es para tanto, mujer! - profirió el licántropo con diversión - Ni que fuese un asesino - y se rió por lo hipócrita que había sonado la frase.
-
Lo mordiste, ¿sabes las consecuencias que aquello conlleva? - le preguntó con horror - ¡Puede convertirse o…morir…
-
Lo sé, ¿y?
-
¿Por qué haces esto, Shaoran? ¿Acaso que te hicieron? - el hombre suspiró.
-
¿Y todavía lo preguntas? - Dijo, con asombro - Me sorprendes, Kim, yo pensé que eras un poco mas inteligente - y chasqueó la lengua - La verdad es que no estaba en mis planes atacarlo, pero no me dio más remedio cuando arremetió contra mí, yo quería llevarme a Hermione, nada más.
-
¿Secuestrarla? - Espetó con perplejidad - Dime que estas bromeando - Li sonrió y luego asintió.
-
Claro que estoy bromeando, cariño - y le indico que se acercara para que le diera un beso. Kimberley lo observo con incertidumbre.
-
Esto ya ha ido demasiado lejos, ¿no crees? - Shaoran no contesto nada - Shaoran, mírame - dijo con altivez, obligándolo a que la mirase - Prométeme que ya vas a dejar esta locura, que los vas a dejar en paz - el castaño suspiro y chasqueó la lengua.
-
¡Prométemelo! - éste suspiro y sabiendo que si no le decía una mentira, jamás se la quitaría de encima, asintió.
-
De acuerdo…sólo porque te amo voy a dejar esta absurda venganza, ¿está bien? - Kim sonrió y dándole un beso en los labios se levantó del sofá más animada.
-
Voy a prepararte un rico estofado, ¿quieres?
-
¡Me encantaría! - y fingió una grande sonrisa, hasta que desapareció por la cocina.
¡Cuan tontos nos volvemos cuando estamos enamorados, creemos en esa persona ciegamente hasta el punto de volvernos su cómplice. Que equivocados estamos!
Los del Ministerio arribaron a la Madriguera una hora después del aviso de Arthur, algunos hacían el levantamiento del cuerpo, mientras que otros cuestionaban a los presentes.
-
¿Y dicen que el ataque ocurrió hace aproximadamente dos horas? - Molly asintió, gimoteando.
-
¿Y cómo es posible que una muggle este muerta en su jardín por causa de un licántropo? - preguntó un investigador mágico con el ceño levantado. La pelirroja suspiró.
-
Ella…era la abuela de Sarita, Sarita es hija de Harry y Hermione, ella nunca supo la condición de su nieta ni mucho menos de sus padres el investigador arrugó el ceño.
-
¿Se refiere a Harry Potter y Hermione Granger? - preguntó el hombre, anotando aquellos nombres en un pergamino mágico con una vuela pluma. La mujer asintió. El investigador suspiró y llamando a su compañera, le enseño los apuntes en el pergamino.
-
Ve a buscarla, seguro debe estar en St. Mungo - la mujer de negra cabellera asintió y fue hablar con uno del Ministerio para que la escoltaran. Molly vio aquello muy extraño.
-
Ustedes no son del Ministerio de Magia, ¿o si? - El hombre negó
-
No, somos investigadores de Ministerio de Londres, pero tenemos conocimiento sobre su mundo, al igual que el primer ministro.
-
¿Y qué quieren hablar con Hermione? ¡Ella no tuvo que ver con nada de esto! - le espetó la Weasley muy enojada. Éste negó.
-
Me lamento que sí tiene mucho qué ver, hace varios meses hemos investigado las muertes que han ocurrido y algunos hechos delinquidos y por alguna extraña razón su nombre siempre resulta estar implicado. Ya tiene una orden para una Vista dentro de unas semanas por sospecha, pero creo que se adelantara - y sonriéndole mordazmente, se retiró.
A pesar de los intentos de Luna de persuadir a los del Ministerio para que le enseñaran los documentos que requería Hermione, estos se negaron.
-
Eso es información confidencial, señorita - le repetían constantemente, cada vez que ella intentaba con un nuevo funcionario.
-
¡Pero lo necesito con urgencia! - Exclamó exhausta, a una mujer de cabellera plateada - Señora, por favor.
-
Lo lamento mucho, pero no puedo brindarle esa información, solo lo manejan funcionarios del ministerio.
-
Pero…- y suspiro con resignación - De acuerdo, ¿pero puedo pedirle un favor? - la mujer asintió - Averigüé si en esos documentos se encuentra este nombre - y le entrego un pequeño pergamino - Por favor, es de vida o muerte - la funcionario examino el nombre y arrugó el ceño.
-
¿Li Shaoran? - Preguntó sorprendida - ¿Por qué cree usted que el joven Shaoran es un licántropo no registrado? - Luna negó, la verdad no sabía qué decir, pues todo se basaba en suposiciones y conjeturas de su amiga castaña.
-
Pues…- la funcionaria rió ante tal petición.
-
Voy hacer lo posible por averiguarlo, pero…creo que se equivoca, señorita…
-
Lovegood, Luna Lovegood.
-
Sí, creo que se equivoca, señorita Lovegood - y sin decirle nada más, salió de la Madriguera.
-
¿Y que estabas hablando con los funcionarios del Ministerio? - le preguntó Ron. Luna se ruborizo al sentir su cercanía.
-
Pues…Hermione me pidió el favor de que averiguara, si el nombre de Shaoran se encontraba en los documentos de licántropos no registrados en la base de datos del Ministerio…pero no me quisieron entregar esos registros, así que le pedí el favor a esa mujer para que lo averiguara.
-
¿Y crees que lo hará? La rubia se encogió de hombros.
-
La verdad no lo sé, esperemos que sí.
-
Pues espero que sea pronto, porque mamá me acaba de comentar que un investigador muggle le hizo unas preguntas sobre el ataque y al parecer creen que la culpable es Hermione.
-¿Qué? - Exclamó la ex Ravenclaw, abriendo los ojos como platos - ¡Ese hombre es estúpido! ¿O que? ¿Cómo se le ocurre culpar a Hermione por un ataque como estos? - Ron negó.
-
No lo sé, al parecer creen que todo lo sucedido anteriormente, me refiero al asesinato de Helen, el allanamiento de tu apartamento y al accidente que tuvimos, se encuentran relacionados y creen que Hermione esta implicada.
-
¿Acaso creen que ella le haría daño a las personas que quiere? ¡Si es Shaoran el que esta detrás de todo esto!
-
Pero eso ustedes no lo saben, sólo han hecho conjeturas al respecto. Eso a la policía no les sirve de nada.
-
¡Pero ellos también han estado haciendo conjeturas! - Espetó la rubia con irritación - Le tenemos que avisar a Hermione que van por ella, ¡Pueden llevarla a la cárcel, ¿sabias? - y tomando su móvil, marcó un número.
Cada vez que se imaginaba un mundo sin Harry, gimoteaba con impotencia. Sentía rabia porque, por primera vez, no podía hacer nada para salvarlo, no podía utilizar sus libros y su inteligencia para sacarlo de ese embrollo.
-
No te eches la culpa, Hermione - le dijo Ginny, después de comprender cómo se debería sentir - Es algo que ni tu ni yo podíamos evitar.
-
Sí, pero…- y en esos momentos su móvil sonó.
-
¿Luna?
-Hermione, ¿sigues en St. Mungo? - le preguntó alarmada.
-
Por supuesto, me acaban de decir que…
-
¡Hermione, tienes que salir de ahí ahora mismo! - le espetó la rubia al otro lado de la línea. La castaña arrugó el ceño.
-
¿Por qué me dices eso, Luna? ¿Qué pasa?
-
Lo ocurre es que al parecer dos investigadores Muggles van a ir para…
-
¿Señorita Granger? - preguntó una voz a sus espaldas. Hermione giro lentamente y vio a la misma pareja que la habían investigado en otras ocasiones.
-
Luna…hablamos después - le dijo y sin escuchar el aviso que su compañera tenía por decirle, colgó.
-
Quisiera decir que es un placer volver a verlos, pero la verdad es todo lo contrario - los investigadores se miraron y ambos lanzaron unas escuetas sonrisas.
-
Me temo que tendrá que acompañarnos, señorita Granger - Hermione, al igual que Ginny y Sarita abrieron los ojos como platos.
-
¿Y se puede saber la razón?
-
Usted es la principal sospechosa de: el asesinato a la señorita Helen Thomas, del accidente que tuvieron los jóvenes Ron Weasley y Luna Lovegood, del allanamiento en el apartamento de la señorita Lovegood, del ataque ocurrido al señor Potter y del fallecimiento de la señora Martina Thomas, abuela de su hija - Sarah ahogo un grito y se abrazo con fuerza a su madre.
-
Dime que eso no es verdad…ella no puede estar muerta.
-
Me temo que sí es verdad, pequeña - le comunicó la mujer con una falsa sonrisa.
-
¿Cómo se atreve hablarle a mi hija? - le espetó la castaña, alejándola de ella - Además… ¿Cómo me van arrestar si no tienen pruebas?
-
Pero es acusada por sospecha. Las pruebas se encargaran los abogados y la sentencia la dictamina el juez, así que por favor, acompáñenos. Y no se le ocurra poner resistencia - Hermione negó y Ginny se interpuso entre ella y los investigadores.
-
¡No pueden llevarse a Hermione sólo porque es acusada por sospecha, primero…tienen que tener una orden! - les comentó con altivez.
-
La tenemos - le dijo la mujer y el enseño un pergamino firmado tanto por el primer ministro muggle como por el mágico.
-
Pero…
-
Si no se retira, señorita, me temo que también tendremos que arrestarla - Ginny iba a poner resistencia, pero Hermione la detuvo.
-
Quédate con Sarita, llama a Luna y cuéntale lo que ocurrió, dile que venga y llévate a Sarita a la Madriguera…por favor - Ginny asintió y tomo a la niña del brazo, pero esta negó.
-
¡Quiero ir contigo! - le dijo, con lagrimas en los ojos. La intelectual negó.
-
Esto no te concierne, pequeña, es asunto de grandes. Quédate con Ginny y…cuida a Harry - y dándole un beso en la frente, se alejo de ella, al mismo tiempo que era esposada y escoltada por los dos investigadores lejos del hospital.
[To be Continued]