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Historia 24226 — capítulo 17

Capitulo 17

¡No lo digas Ron!

Recordando el capitulo anterior la castaña había escapado de una maldición imperdonable de alguna forma que ella desconocía, sin embrago el ataque de la hija de Voldemort se había abortado y todos estaban sanos y salvos, parecía que tanto la orden como Zagato y Kaira estaba de lo mas satisfechos con la actitud que había tomado la muchacha y por su actuación ante la presión, por esa vez la chica no había sido presa del pánico y había hecho lo que le había prometido cumplir a Zagato, su misión era proteger a Harry de cualquier mal y eso era justo lo que había hecho, sin embrago la castaña había perdido la gran mayoría de las fuerzas así que cuando ya habían regresado a Hogwarts mientras Dumbledore les explicaba con algo de mentiras blancas a Harry, Ron y a los demás lo que había pasado, Hermione estaba en la enfermería bebiendo un poco de poción para recuperarse.

Entonces alguien entro a la enfermería, alguien que jamás espero ver después de lo ocurrido.

-Hola Ron—saludo esta sonriendo, la chica se había quitado el abrigo y estaba sentada a la orilla de la cama con los pies colgando mientras bebía una poción amarilla y espesa para recuperar las fuerzas.

-¿Dónde están los demás? —pregunto la chica.

-Eso ahora no importa, Hermione yo... —el chico la abrazo tan fuerte que un par de gotas de la poción cayeron el la ropa de Ron.

Ron le quito la poción de las manos poniéndola en la mesita de noche, y con sus manos acogió el rostro de la chica como si fuera un capullo de rosa.

Los castaños ojos de Hermione se perdían en los color azul de ron y viceversa

-Hermione yo...Yo te...bueno después de lo ocurrido hoy y de haber pensado que podía perderte, creo que debo decirte que yo... —la cara de Ron estaba mas extraña de lo común el chico se veía aturdido y aunque parecía que quería decir algo, su boca simplemente no se habría. así que la castaña lo miro y le quito las manos de su cara.

-¿qué es lo que pasa Ron, que quieres decirme? —pregunto de forma fría.

No sabia porque pero el instinto de mujer le había avisado que por alguna razón debía de alejarse lo mas posible del chico y no incitarlo a decir o a hacer algo de lo que después se arrepentirían.

Hermione se recostó en la cama y tomo de nuevo su poción fingiendo que se sentía cansada y que lo que menos quería era hablar. Esa actitud pareció surtir efecto en Ron unos segundos ya que el chico se dio la media vuelta y le dijo que mejor esperaría para hablar con ella cuando se sintiera mejor.

Cuando el pelirrojo ya casi cruzaba la puerta de la enfermería la castaña dio un suspiro de alivio, pero entonces su alivio fue remplazado por miedo al ver que el pelirrojo de nuevo se daba vuelta en los tobillos y se acercaba con determinación hacia ella.

Ron se arrodillo en el piso para poder así mirar a la cara a Hermy que seguía recostada, el chico tomo la mano de esta de forma suave y la miro de forma tierna e irresistible.

-Creí que ya te ibas—dijo la castaña de forma fría, torturándose a si misma por ser tan mala con la persona que la volvía loca, una vez mas ese pelirrojo que estaba enfrente de ella le removía todos aquellos sentimientos que trataba de dejar en el pasado pero que el no se lo permitía, lo odiaba por hacer eso, por ser tal lindo y caballeroso cuando ella no quería que lo fuera, así no podía olvidarlo olvidarlo, lo despreciaba cando le tomaba la mano y no poder decirle que lo amaba ya que el era ajeno, lo odiaba por estar tan cerca de ella y no poder robarle un verdadero beso que le dijera lo que sentían el uno por el otro, ella sabia que ya había probado esos labios por los que moría, pero esa vez no había sido lindo, el ni siquiera sabia lo que estaba haciendo, entonces Hermione abrió los ojos como platos al recordar ese beso en el que ella no había sido la verdadera destinataria, si no que ese tonto pelirrojo que le ponía la piel de gallina la había confundido con esa maldita bruja que lo había arrebatado de sus brazos.

-¿Qué es lo que pasa Ron? —Volvió a preguntar la chica al no ver señales de vida en el mas pequeño de los varones Weasley.

-Hermione se que no creerás esto pero verte en peligro y sentir que te perdía cuando te lanzaron ese avada kedavra me hizo reflexionar mucho sobre... —Ron no dijo mas y Hermione observo como el ya no le miraba a lo ojos, se percato de que algo dentro de el no lo dejaba decir simplemente lo que sentía, Hermione se imaginaba lo que iba a decir pero no lo quería escuchar.

-¡No lo digas Ron! —pensaba la castaña que ahora tampoco miraba al pelirrojo, los amigos estaban cerca pero a la vez tan lejos desde que Ron había enmudecido por arte de magia una barrera invisible se había interpuesto entre ellos.

-No lo digas, si no quieres—arremetió Hermione en contra del abrumador silencio.

El chico la miro y la abrazo talvez como no lo había hecho antes, Hermione se sintió protegida pero a la vez asqueado de si misma al rendirse tan fácilmente, ella también lo abrazo y sintió fresca su cabeza, no quiso saber porque pero parecía que Ron había derramado unas cuantas lagrimas.

-Hermione—dijo casi en un susurro—el estar en peligro me ha hecho reflexionar en... —una vez mas se detuvo, pero entonces con un tono de voz que expresaba algo de mentira en su voz murmuro—me ha hecho reflexionar sobre la amistad que tenemos no solo tu y yo sino también con Harry, sin embargo a Harry ya se lo diré en su momento, por el momento tengo que confesarte que me di cuenta que jamás te he dicho que Yo... —una vez mas las palabras del pelirrojo no salían de su hermosa boca.

Hermione se sentía a morir no quería escucharlo, quería que se fuera de ahí y que la dejara como estaba, no quería sufrir una vez mas por su culpa ella ahora tenia un poco de luz en su vida gracias a Draco, sin embrago ya no lo podía evitar si Ron iba a decir algo seria mejor que lo dijera de una vez, al cabo que ella ya estaba acostumbrada a llorar por el, un llanto mas no seria tan malo.

-¿Si?

Antes de que dijera otra cosa el pelirrojo se levanto de golpe asustándola un poco y la tomo entre sus brazos una vez mas con fuerza, el chico la miro y entonces sucedió algo que Hermione temía, el chico había cerrado los ojos y parecía que se acercaba demasiado a ella, el... el la ¡iba a besar!, por inercia ella cerro los ojos y voltio la cara sin embargo sus cálculos habían fallado ya que el pelirrojo no la iba a besar en los labios, sino que lo hizo de forma tierna en su frente, cuando Hermione sintió los labios del chico fundirse en la piel de su frente esta sonrió un poco y se sintió tonta, al imaginar que Ron se le iba a confesar, entonces ella también lo abrazo, estaba rendida una decepción como esa siempre la agotaba.

-Hermione, yo lo quiero decirte es que te quiero muchísimo, no tienes una idea de cuanto y te juro que te protegeré de todo mal que te acose, quiero que estés a mi lado siempre, quiero graduarme estando a tu lado y tomar tu mano y decirte que lo logramos, quiero crecer y saber que siempre vas a estar para mi, quiero tener la seguridad de que aunque sea de madrugada podré llamarte y contarte mis pesares, quiero que estés hay cuando me case y quiero que seas como una tía para mis hijos, quiero que cuando estemos viejos y seniles recordemos estos momentos en los que vivimos tantas aventuras—El chico la miro y vio como la castaña estaba llorando, este se conmovió pensando que la chica estaba así por lo profundo de sus sentimientos de amistad, sin embrago el pelirrojo estaba algo confundido ya que Hermione estaba llorando porque ahora se daba cuenta que definitivamente ella y Ron jamás iban a estar juntos, toda la actitud que se había cargado el Gryffindor era solo porque quería decirle que la quería tanto como a una hermana y eso definitivamente la mataba, sin embrago ella también lo miro y sintió unas incontrolables ganas de abrazarlo y besarlo en la mejilla.

-¿estas bien?, no quería que lloraras pero es que necesitaba decírtelo, en estos tiempos ya nos sabemos que es lo que puede pasar a la siguiente hora, así que es mejor decirle a las personas que adoras que las quieres aunque sea lo mas penoso del mundo—le susurro el chico tiñendo de rojo sus mejillas.

-Gracias Ron, de verdad lo que has dicho es muy lindo yo...bueno...pienso lo mismo de ti...yo...también te quiero—musito la castaña mientras la abrazaba y le daba un beso en la mejilla.

Los Gryffindors estaban encima de la cama abrazándose con las cabezas cerca de sus caras cuando de pronto y sin que ellos se percataran la puerta se abrió, mostrando al resto de los Weasley, a Dumbledore y a un Harry visiblemente perturbado por lo que estaba viendo, el chico se sentía a morir ya que por el Angulo en el que el estaba parecía que sus amigos se estaban besando en los labios, lo único que sentía eran unos horribles celos que no cabían es su pecho quería atacar a Ron y golpearlo hasta dejarlo inconciente por atreverse a besar a esa chica que el adoraba desde hace mucho tiempo, pero que por azares del destino su amor no era correspondido, entonces escucho que alguien chillaba detrás de el.

Se volvió y vio a la señora Weasley limpiándose sus ojos con un pañuelo rosado.

-Que hermoso mi Ronnie es tan atento con Hermione, ¿no te parece adorable Harry? —le dijo la mujer.

-No se que tiene de adorable señora Weasley, Ron tiene novia—dijo este de forma grosera.

-¿pero de que hablas Harry, que tiene que ver Parvati con lo que esta haciendo Ron y Hermione? —exclamo Ginny.

-Ellos...

Antes de que siguiera diciendo algo la pelirroja lo tomo por el brazo y lo dirigió hacia donde estaba ella y Harry se sintió un completo idiota la percatarse que sus amigos estaban abrazados y con sus cabezas juntas mientras derramaban un poco de lagrimas.

-Soy un idiota—se dijo.

-Bueno si un poco, ¿qué es lo que creías que estaban haciendo? —lo regaño Ginny

-Yo creí que se estaban besando.

-Mmm...ya veo, pero eso es imposible Harry, mi hermano tiene novia el y Hermy solo son como hermanos, y bueno en lugar de que estés aquí viboreando a la gente yo te recomendaría que mejor te les unieras y abrazaras a la chica que te salvo el pellejo.

Ginny se puso detrás de Harry y lo aventó hacia delante, Harry se sentía algo torpe e incomodo caminando hacia lo que parecía ser un momento intimo entre sus amigos, sin embrago este sonrió cuando tanto pelirrojo como castaña le sonrieron y lo invitaron al darse un abrazo.

El trío de oro estaba junto y a salvo, justo como Dumbledore quería, aun viendo ese hermoso momento el Director de la escuela Hogwarts se acerco a ellos y les dijo.

-Gracias chicos

-disculpe profesor ¿pero...porque nos agradece si no hemos hecho nada mas que llorar jejeje? —rio el pelirrojo.

-Bueno mi querido señor Weasley, les doy las gracias porque ustedes son un claro ejemplo de un valor que yo siempre he tratado de inculcar en este colegio y en el ministerio de magia.

-¿la amistad? —se aventuro Hermione.

-Exacto señorita Granger mientras mantengan eso intacto entre ustedes, no importara si son los mejores magos del mundo o no, o si son los mejores peleando en duelos con los magos tenebrosos, todo eso a la larga sale sobrando de una forma u otra, pero les aseguro que si siempre están unidos, ninguno de los tres se dejara caer ya que siempre encontraran una respuesta o un consuelo o una simple palabra de aliento en cada uno de los otros, la verdad chicos me conmueve las fabulosas personas que son, hacia tiempo que no se daba esta clase de amistad en Hogwarts desde aquellos cuatro merodeadores que ustedes conocen bien.

Los chicos sonrieron a Dumbledore y a ellos mismos.

-Pero ahora sean buenos chicos y dejen descansar a la señorita Granger, yo mismo debo de portarme grosero pero es necesario es urgente que intercambie unas cuantas palabras con esta dulce niña, porque no es justo que a ustedes ya les haya explicado la situación y a ella le dejemos en ceros así que por favor chicos—Dumbledore les señalo la puerta.

Harry y Ron dejaron de abrazar a Hermy los dos la besaron en las mejillas.

-Nos vemos en un rato Herms te guardare pudín—Grito Ron.

-Adiós amiga—se despidió Harry mirándola de forma melancólica sin importarle que Dumbledore lo viera.

-¡Ron! —grito el anciano.

-¿qué pasa profesor?

-serias tan amable de decirle a tus padres y a tu hermano que deseo hablar con ellos por favor, diles que me esperen en mi despacho la contraseña son patatas a la francesa.

-seguro profesor, ya se los digo—musito el pelirrojo que se alejaba corriendo.

Cuando Dumbledore se aseguro de que la puerta de enfermería ya estuviera muy bien cerrada, se volvió hacia Hermione.

Y como si estuviera planeado Zagato y Kaira salieron de detrás de unos armarios.

-Hola señorita Granger ¿cómo se siente? —pregunto el anciano sonriendo y miándola de forma penetrante por debajo de sus lentes de media luna.

-Mejor profesor, la poción que me dio la señora Ponfrey es una joya.

-Hola guardiana, gran actuación—dijo Zagato sonriendo, en esa ocasión el rubio ya no llevaba la túnica del funeral y ahora estaba vestido como un común y joven chico urbano de Londres.

-Gracias—musito Hermione.

-Hola Niñita, debo admitir que me has dejado con la boca abierta y aunque todavía tengo mis dudas sobre ti, veo que si te exijo mas en mis clases y todos te pulimos de la forma adecuada podrás no solo derrotar a Kali si no a quien se te ponga encima, solo—Kaira hizo una pausa—debo decir que talvez, he encontrado tu punto débil.

Hermione la miro extrañada—¿punto débil, cual es?.

-Mmm...aun no puedo decirlo ya que es una teoría pero en cuanto este súper segura de ello créeme que te lo comunicare. Pero dejemos esas tonterías de lado y mejor dinos ¿cómo fue que lograste esquivar el avada kedavra de esa pequeña loca? —dijo Kaira

Entonces la castaña comenzó a recordar lo que había pasado hace unas horas, recordó haber visto los ojos de la hija de Voldemort y entonces recordó haber visto como ella le lanzaba una maldición imperdonable, entonces su mente se había puesto en blanco después de eso solo recordaba haber creído estar muerta y luego ver a todos sus amigos y miembros de la orden a su alrededor.

-De verdad no tengo idea, ella me lanzo la maldición y yo como que me desmaye o la verdad no se que fue lo que sucedió, Fred dice quede mi varita salio alguna especie de fuego y que hice como una bola de energía, pero... —la chica se puso seria—yo no recuerda haber hecho nada.

Zagato tomo una de las sillas que estaba cerca de la otra mesa y se sentó al lado de Hermione mientras le acaeció el cabello y la miro con sus hermosos ojos azules.

-pero lo hiciste, solo que aun no sabes controlar tus poderes, por esa razón te estamos entrenando Hermione, ahora me crees cuando te dije que tu eras perfecta para proteger a Harry, el acto de amistad y de amor que hiciste en el cementerio es una pequeña prueba del poder que tienes dentro de ti.

-Pero...Zagato, no entiendo de que hablas—dijo la chica triste.

-Mira el haber elegido aturdir a tus amigos para que no sufrieran daños, fue un acto de amor, tu estabas dispuesta a sacrificar tu vida por ellos y eso fue el parte aguas para que tus poderes despertaran, Kaira será la que te ayudara a explotar todo tú potencial para cuando sea el memento de que tu y Kali se tengan que ver las caras, estés preparada para lo que venga, aun así nos sentimos plenamente orgullosos de ti no sabes cuanto Hermione.

-Gracias—murmuro la muchacha sonrojada.

-No señorita Granger, gracias a usted, nadie de nosotros se dio cuenta, ni esperaba que Kali fuera actuar tan pronto y menos que se arriesgara a atacar a Harry en presencia de tantos aurores, gracias a dios ustedes estaban juntos y si no hubiera sido por tu valentía de enfrentarla talvez Harry ya estaría muerto o estuviera secuestrado, que es una de las cosas que pensamos que Kali quiere hacer.

-¿secuestrar a Harry, y eso porque Profesor? —pregunto la chica alarmada mientras miraba a los aurores con la esperanza de que alguno le diera una respuesta sensata.

-Bueno mi querida niña, nuestro fabuloso espía—Dumbledore miro a Zagato y le sonrió—a averiguado que al parecer esa niña se quiere unir con su querido padre, literalmente por supuesto, ella le mando una propuesta a su padre, en la que le ofrece a Harry a cambio de una batalla con el.

-¿Kali quiere pelear con usted sabe quien, pero porque?

-¿No te lo imaginas Hermione?, ella quiere ser la que elimine a su padre, si lo hace ella será la única heredera de Slytherin y tanto mortifagos como las demás criaturas simpatizantes de el, le pertenecerán.

-Pero el que no debe ser nombrado, no es tonto profesor, el no se dejara engañar por un truco tan obvio. —agrego la castaña que se había levantado de forma efusiva de la cama.

-eso mi querida Hermione es lo mismo que pienso yo, aunque de todas formas no debemos confiarnos por nada, aunque Voldemort no seda a la petición de su retoño, eso no significa que ella deje su plan de secuestrar a Harry de lado, por lo cual te pido que no lo dejes solo en lugares al aire libre, deben de tener sumo cuidado sobre todo cuando salgan a Hogsmeade o a otro lugar, claro que ya sabes que dentro de los terrenos no le pasara nada pero aun así se me sentiría mas seguro si estuvieras con el.

-Claro profesor, como usted quiera, aunque creo que entonces no lo debe de dejar salir a Hogsmeade eso seria como suicidio.

Dumbledore sonrió hacia la petición de Hermione.

-Eso mi querida Hermione, es justo lo que han sugerido todos los de la orden, sin embargo deberé de negarme, ya que conozco a Harry lo suficientemente bien como para saber que encontrara alguna forma de salir del colegio y pues en ese caso prefiero que salga vigilado por ustedes y por los aurores a que salga sin ninguna protección y solo, eso seria como entregar a Harry en una charola de plata a los seguidores de Kali.

Hermione asintió, todo lo que decía el profesor era muy sensato.

-¿Profesor? —musito la castaña que aun se sentía algo débil y soñolienta—¿Qué fue lo que les dijo a los demás sobre el atentando en el funeral?, no es que sea una chismosa, pero si Harry mociona algo, no me gustaría meter la pata.

-Muy inteligente de tu parte Hermione, veras a los chicos les tuvimos que mentir diciéndoles que Voldemort, se había enterado por medio de un espía aquí en Hogwarts de cuando seria el funeral de los Dursley y por ende les dije a los muchachos que Voldemort había emboscado a Harry.

-Ya veo—asintió la castaña pensativa, mientras daba un bostezo que le dejo un poco de lagrimas en los ojos.

-Explicado todo creo que es hora de que te dejemos descansar mi querida niña, espero verte ya repuesta en la cena, la señora Pomfrey de todas formas te dará algo de comer en un rato.

Dumbledore y los aurores se habían dado la media vuelta pero Hermione los detuvo con otra cuestión.

-Profesor, no se si yo este en lo correcto pero ¿Kali si es hija de Lilly Potter?

Tanto Dumbledore como Zagato se miraron.

-¿por qué llegaste a esa conclusión guardiana? —pregunto Zagato que se había vuelto a sentar al pie de la cama de la castaña.

-Por sus ojos.

-¿sus ojos, viste sus ojos? —dijo kaira incrédula y asustada.

-Si cuando me lanzo el avada kedavra ella se acerco a mi y pude ver que sus ojos son como los de Harry.

-Interesante observación Hermione, sin embrago aun no podemos armar conjeturas ya que creo que tu no sabes esto pero, la abuela de Draco Malfoy, tenia los ojos igual o mas verdes que los de lilly Potter, por lo que no podemos estar seguros si Kali es hija de la madre de Harry o de Narcisa, ya que según nuestras investigaciones, los genes se saltan unas cuantas generaciones, por eso ni Narcisa ni Draco tienen los ojos verdes, lo que nos dice que es posible que Kali los haya heredado en caso de que Narcisa Malfoy sea su madre, pero eso como te lo dije no lo sabemos, nuestro querido Zagato aquí presente es el que nos puede dar respuestas, solo que el no ha podido cumplir con su trabajo debido a un par de favores que me ha estado haciendo—termino Dumbledore que se había dado la vuelta de nuevo.

-Descuida Hermione en cuanto sepamos la verdad, te lo diremos, pero por el momento no te preocupes por eso, tu solo trata de poner empeño en tus lecciones y preocúpate por mi primo—dijo Zagato guiñándole un ojo a la castaña en símbolo de complicidad.

La chica entonces recordó a Draco, a su amado Draco, a ese niño que era tan dulce y que había cambiado tanto solo por ella, ese hombre que había sido el único que estaba logrando sacar a Ron de su mente y de su corazón, esa serpiente que la había consolado tanto cuando Harry la traiciono, entonces de pronto un sentimiento acogió a la castaña, un sentimiento horrible en el cual no se había puesto a pensar, que el haberse enfrenando con Kali de esa manera tan temeraria pudo haber ocasionado mucha tristeza si ella hubiera muerto, en ese momento no se había puesto a pensar en el dolor que le causaría a Draco al enterarse que ella había muerto no se había puesto a pensar en sus padres, o en todas las personas que la apreciaban, gracias a dios todo había salido bien y la muerte no había acogido una vez mas el colegio, aun así ese sentimiento hizo que la castaña quisiera poner mas empeño en todo lo que hacia y así disfrutar mas cada momento que le vida le brindaba.

Mientras Hermione seguía pensando en sus nuevos propósitos la señora Pomfrey abrió la puerta con lentitud llevándole un bandeja llena de emparedados y una jarra de jugo de calabaza, la mujer se la puso en las piernas y le aseguro que todo estaba rico y que debía comer para recuperar sus fuerzas, así que la castaña no quiso discutir con la enfermera y se comió un par de emparedados que le vinieron muy bien, la castaña no podía salir de la enfermería hasta las seis de la tarde por ordenes no solo de Dumbledore si no también de la señora Weasley que quería asegurarse de que estuviera bien.

La chica estaba de lo mas aburrida mirando por la ventana deseando estar allá afuera, o por lo menos en clases, no quería imaginarse lo que diría Snape, cuando Harry y Ron le dijeran que no habia asistido a su clase porque se sentía débil.

Hermy miro hacia uno de los relojes que había en la enfermería y vio que eran las cinco de la tarde, eso indicaba que los chicos estarían en un receso o comiendo, talvez vendrían a verla—se dijo la castaña sonriendo para si.

Sin embargo después de unos cinco minutos ni el pelirrojo ni el niño que vivió se habían parado por la enfermería, entonces vio como la puerta de roble se abría de forma lenta y cautelosa, ella se sentó en la cama y ladeo la cabeza para descubrir al visitante.

Una mano delgada y blanca se asomo, después una atractiva cara enmarcada por un cabello rubio platino, la miraron con esos ojos grises que solo tenían vida cuando la miraba a ella, a su castaña, a esa chica que le movía todas las fibras del corazón.

-Hola princesa—saludo Draco Malfoy.

Al verlo la chica trato de levantarse pero este se adelanto y corrió hacia ella tomándola entre sus brazos y las beso en los rosados labios, después de eso la apremio entre sus brazos como si no la hubiera visto en mucho tiempo.

-Dime que estas bien—le susurro el rubio.

-Lo estoy ahora—musito la chica tomándole el rostro entre las manos.

-me alegro, si te hubiera pasado algo, creo que moriría. —musito el rubio mientras la miraba de forma tierna.

-¿de verdad pensaste eso Draco? —dijo la castaña conmovida al escuchar lo que le había dicho el rubio.

-Te lo juro preciosa, cuando escuche a Potter cerca del gran comedor hablando con weasley acerca de lo que había pasado en el funeral de los muggles, y de cómo te habías librado de la esa maldición imperdonable, dime algo Hermione, ¿quién era esa persona que trato de matarte?

La chica lo miro por encima del hombro y lo miro con tristeza, podía ver en los ojos del Slytherin una horrible desesperación al no recibir una respuesta de su novia, sin mas la chica se decidió a hablar y aunque sabia que Draco no iba a estar muy feliz con eso, el seguro que la apoyaría en sus entrenamientos.

-Fue Kali, la bruja que quiere matar a Harry, ya sabes la que el profesor Dumbledore, asegura que es la hija de tu ya sabes quien.

-¿QUÉ, PERO COMO?, no puedo creer que te hayas enfrentado a ella sola y de esa manera tan descuidada, princesa ¿como pudiste hacer eso?, ¡pudiste morir! —grito el rubio mientras la abrazaba con desesperación.

Hermione lo abrazo también y le acaricio el cabello—perdona Draco ahora lo se, fue una tontería en no ponerme a pensar en lo que pudo haber pasado si ella me mataba.

Draco la miro y le acaricio el rostro—si eso hubiera pasado, presenciarías desde el paraíso un suicidio en masa, comandado por mi cadáver.

-No digas eso, amor sabes que acepte proteger a Harry y debes recordar que en algún momento estaré en igual o en mas peligro de lo que estuve hoy, eso nadie lo sabe, ni siquiera yo se que es lo que esta tratando de hacer el profesor Dumbledore y los demás, entrenándome como si yo fuera alguna clase de eslabón perdido, el que solo aparece cada 100 años y esta destinado a salvar el mundo.

Al escuchar las palabras de la castaña, Draco cerro los ojos y dio un suspiro de resignación después de eso se volvió hacía ella y le acaricio el cabello mientras le daba un dulce beso en la cabeza.

-Lo se preciosa, lo se, no tienes que decírmelo, pero es que la verdad no me acostumbro a pensar que en cualquier momento, cabe la posibilidad de que cualquier día alguien llegue y me avise que estas muerta, no podría soportarlo Hermione, simplemente no podría por el simple hecho de que se que estarías muerta o herida por culpa de ese idiota de Potter.

Hermione estaba a punto de hablar otra vez, pero entonces el Slytherin le puso un dedo en los labios.

-Quiero que me prometas algo Hermione—musito el muchacho mirándola de forma seria.

-Lo que quieras, dime.

-Quiero que me prometas que me llevaras con tigo cada vez que salgas a una mision en la que puedas estar en peligro, el día en que Dumbledore me asigno ser tu compañero, me dio a entender de que no debía dejarte sola por ningún motivo, ya fuera en tus clases o en tus misiones, aun así , quiero que me prometas y me jures que me llevaras con tigo, ya me ocupare yo de lidiar con Potter y con Weasley, si es necesario.

Entiende algo Hermione me importas demasiado como para dejar que te suceda algo, no podría con esa culpa, si te viera herida o aun peor sin vida, no podría con la culpa ya que me recordaría a diario, que yo pude haber hecho la diferencia si hubiera estado ahí con tigo, por favor Hermione no me prives de esto. Te lo he dicho por carta y te lo vuelvo a repetir, te quiero demasiado como para dejar que te suceda algo, eres la persona que mas me importa, gracias a ti estoy aquí y puedo ver a las personas de frente gracias a ti me mantengo en este colegio con vida, te quiero y jamás quiero dejarte.

¡PROMETELO! —grito el rubio.

Hermione al haber escuchado todo lo que había dicho el rubio, no le quedo mas que asentir ante su petición, ya que lo había pensado bien y de hecho Draco tenia toda la boca llena de razón, había sido tonto e inconciente haberse lanzado a pelear con alguien que según lo que había escuchado Zagato, hasta el mismo Voldemort le temía, lo único que le preocupaba era el imaginar que diría Harry y Ron cuando vieran que Draco los acompañaba a todos lados, Harry sabría al menos y tendría una idea, ya que el chico de los ojos esmeralda sabia bien, que el rubio era novio de la castaña, sin embargo Ron, ese pelirrojo era el problema, no solo porque era obvio que se pondría como un loco con solo tener a Draco junto a el, sino que además estaba el hecho de que dicho sujeto había sido el objeto de amor de Hermione, cosa que no le causaría mucha gracia a Draco.

Después de pensar mucho y tronarse la cabeza tratando de idear posibles estrategias en el dado caso en que tuviera que utilizar una para tapar su noviazgo con Draco.

-Amor, estas pensativa, no quise hacerte sentir mal, pero dime por favor ¿estas bien?

Hermione miro a Draco y le sonrió con ternura al mismo tiempo que se había sonrojado.

Este también sonrió y la beso—oye amor, recuerdas que teníamos algo que hacer ¿verdad?

-Claro Draco, como crees que podría olvidar que tenia una cita con el novio mas maravilloso y lindo que alguien pueda tener.

-Jejeje, no digas eso hermosa, haces que me sonroje, pero bueno entonces salgamos de aquí, nunca me han gustado los hospitales y sinceramente este parece uno.

-esta bien solo espera un momento, por favor.

Hermione dio un brinquito hacia el piso y se calzo lo zapatos.

Después de un rato Hermione volvió hacia donde el Slytherin la esperaba con una botella de poción color amarilla.

-Listo Draco, podemos irnos—grito la chica mientras tomaba el brazo del rubio y se acurrucaba en el.

-Perfecto, si nos damos prisa llegaremos al lugar donde te quería llevar, además nadie nos vera, según mi reloj es hora de comer y dudo que el cara rajada y la rata se priven de su querida comida.

Vamos preciosa, no aguanto mas estar sin besarte.

El chico tomo la mano de Hermione y los dos corrieron lo mas rápido que pudieron hacia la puerta que daba a los terrenos, ya ahí y después de escapar de la mirada de Hagrid, la pareja llego a un lindo y tranquilo claro que estaba casi en los limites del bosque prohibido.

-Wow Draco, este lugar es de lo mas lindo, te quiero—la chica se colgó del cuello del príncipe de las serpientes y lo beso, el chico le respondió el beso enseguida y comenzó a acariciarla, primero sus manos recorrieron su cabello con dulzura mientras sus labios se movían a un ritmo bello y delicado, cada rose que tenían sus labios, les subía la adrenalina en cifras innumerables, sus cuerpos se sentían calidos al estar tan cerca el uno con el otro.

La castaña recorría con sus hermosas y finas manos la piel del cuello del rubio al mismo tiempo que entrelazaba sus dedos en su platinado cabello, de pronto la pasión se apodero de la pareja y se fundieron a un mas en los besos y en las caricias, las manos de Draco comenzaron a invadir el cuerpo de Hermione frotándolo de forma sutil la espalda, su cintura y luego paso al trasero de esta, al tener esa parte del cuerpo de Hermione entre sus manos simplemente lo hizo vibrar y querer mas de esa doncella que tanto quería, que tanto amaba pero que sin embargo no se lo había dicho, al parecer no se sentía preparado para decirle a la cara que la amaba, mas sin embargo eso ahora no tenia mucho problema, el se estaba dedicando a sentir y a disfrutar ese momento que había deseado con tanto fervor en sus sueños.

Por su parte Hermione también estaba disfrutando de lo mejor, ella también estaba poniendo de su parte y tocaba al chico por encima de la ropa, le encantaba sentir la tonificada espalda de su chico y esos pectorales que simplemente la volvían loca.

Después de un par de minutos se siguieron rindiendo a su placer y de algún modo, ya estaban recostados en el suave pasto que estaba ligeramente mojado por la brisa del claro, a su alrededor solo se escuchaban los sonidos que sus bocas soltaban de vez en cuando sentían una descarga especialmente buena de placer, algunos pájaros hacían ruido, pero solo eso, en ese momento solo estaban Hermione entregándose a Draco y Draco entregándose a esa chica que alguna una vez llamo sangre sucia.

La camisa de Draco había salido sobrando y Hermione besaba cada parte del desnudo tórax del chico haciéndolo sentirse en el cielo, sin embargo Draco también quería interactuar en tan peligroso juego, así que se dio la vuelta y acorralo a la castaña debajo de el.

Entonces la miro y la beso sonriendo, mientras sentía sus deliciosos labios bebiendo de los suyos sus juguetonas manos , se hicieron presentes una vez mas invadiendo el interior de la blusa de Hermione tocándole los senos por encima del sostén de encaje, además con las manos tocaban sus piernas por encima de la falda, las manos de Hermione también se habían puesto juguetonas y buscaba el cinturón del rubio debajo de su cintura.

-Te quiero—le susurro—pero... —Draco se atraganto con sus palabras y mejor siguió besándola.

La pareja estaba a punto de llegar al clímax y dejar caer todo por la borda, estaban a unos instantes de despojarse de toda su ropa y entregarse ya no solo en alma, sino también en cuerpo ante maravilloso momento.

Pero de pronto algo, como un rayo de luz incandescente, paso por la mente de la castaña ocasionando que la excitación bajara.

-¿qué pasa preciosa? —pregunto el rubio agitado y sudoroso ya solo en boxers.

-Amor, no estoy lista—Hermy se sonrojo y dejo de mirarlo, le daba mucha pena que Draco creyera que era una anticuada y cobarde, estaba convencida de que quería ser la mujer que Draco poseyera, pero aun no, aun no.

-Ya veo, sin embargo—este también se puso serio—no me importa Hermione Granger, yo puedo esperarte hasta la eternidad, te quiero demasiado como para arruinar lo que tenemos, perdóname por ser un chico tan vulgar al solo pensar en tenerte—dijo el chico de forma sincera.

Hermione la abrazo y le beso el cuello—nunca pensaría eso de ti Draco, la verdad es que debo admitir que yo tampoco soy una santa, yo también tengo muchas ganas de estar con tigo pero...aun no me siento preparada además creo que debemos avanzar mas en nuestra relación.

Draco se levanto y se sentó a su lado un poco decepcionado—es por el ¿cierto?, por el que llorabas en el tren, por aquel, por el cual casi me dejaste y que no es Potter, me gustaría mucho que me dijeras quien es esa persona.

-Amor, primero que nada, como siempre tienes la razón, debo de ser sincera con tigo porque te quiero y si Draco, aun no puedo estar contigo porque aun tengo a alguien mas en la mente, eso no es justo ni para ti ni para mi, cundo yo me entregue a ti será cuando yo este segura de que solo tu y nada mas tu eres el hombre que me invade todo, desde mi alma, hasta mi cuerpo y en cuanto a su nombre, no es necesario que lo sepas, cuando sepa que los dos estamos listos para enfrentarlo te lo diré, eso es algo que te tengo que pedir—musito la chica desgarrando su corazón

Draco gateo hacia ella y la acogió entre sus brazos y la beso—Esta bien Hermy, ya te lo dije te quiero muchísimo y no voy a dejar que un fantasma de tu pasado altere lo que siento por ti, tarde o temprano ese fantasma desaparecerá y de una vez por todas te permitirás ser feliz en todo sentido.

Leona y Serpiente se besaron cerrando su pacto con eso.

Entonces en lo alto de la torre de Gryffindor, dentro del dormitorio de las chicas, en una mesita de noche al lado de la cama de la castaña una flor que tenia los pétalos dorados y platas se estremeció y brillo como si esta hubiera sido bañada por polvo de diamante, algo había pasado con Hermione y Draco que gracias a su comprensión, a su tolerancia y sobre todo al amor que sentían el uno por el otro había fortalecido de alguna forma la relación que tenían, sin embargo esa relación podría estar en peligro tarde o temprano ya que mientras Ron estaba comiendo al lado de Harry se preguntaba firmemente si lo que sentía por su mejor amiga era solo un hermoso cariño de hermandad que le había comunicado hace unas horas o lo que de verdad sentía por ella era un amor tan oculto y tan extraño que no había podido percibir ni decir.

Hello, mis queridos lectores aquí les dejo otro Cáp. que espero con suma sinceridad que les haya gustado y que lo hayan disfrutado, ¿cómo ven a Draco y a Hermy? Y que onda con Ronnie ¿verdad?, será que eso que piensa el pelirrojo se lo dirá a la castaña o seguirá callando hasta la muerte por miedo, bueno en el siguiente Cáp. les diré algo mas acerca de esto, y claro el porque Ron estaba ebrio hace unos caps, ¿habrá sido por Hermy o por Parvati?

¡Espérenlo!, pero porfa sean pacientes porque he vuelto a la escuela y pues me quita mucho tiempo bye bye besotes a todos.

No les pido nada mas que criticas, ideas, amenazas lo que quieran pero dejen un comentario y díganme si les gusto, dependiendo de su respuesta yo subiere el siguiente Cáp. Bye bye y porfas apoyen mis demás fics,

Comerciales

*Este amor no puede ser jamás podré decirte que te amo... (100% Hermy &Draco y claro mas parejitas)

*Potter & Malfoy ¿ el linaje de la sangre?. (Harry y la hermanita de Draco 100% intriga y amor, muy a lo romeo y Julieta ) 100% recomendado

// y uno nuevo para todos aquellos amantes de la pareja Draco & Ginny ///

*Es amor o solo sexo

Porfitas dense una vuelta por ellos y también critiquen , los quiero

los quiere Faby. Gracias a todos por sus maravillosos comentarios y ya saben que hago complacencias siempre y cuando no desvíen el objetivo de la historia