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Historia 24226 — capítulo 18
Capitulo 18
El horrible sentimiento de no saber que sentir.
La noche estaba bella y Draco y Hermione estaban abrazados mirando la luna reflejada en el claro donde minutos antes habían estado a punto de hacer el amor, sin embargo aunque eso había sido excitante y sublime en toda la extensión de la palabra, el estar sentados el uno junto al otro cogidos de la mano hacia que ese momento fuera mágico y casi indescriptible.
Sus respiraciones se escuchaban de lo mas tranquilas y relajadas, la pareja disfrutaba de lo bellamente que se veía el cielo que comenzaba a teñirse con las minúsculas pero brillantes estrellas del firmamento, de pronto una estrella especialmente grande recorrió el cielo con velocidad.
-Pedí un deseo—menciono el rubio mientras sujetaba mas fuerte la mano de la castaña.
-¿Qué pediste Draco? —pregunto la chica curiosa.
El príncipe de las serpientes le dedico una sonrisa que no podía decir mucho al respecto ya que esta era traviesa pero a la vez hermosa.
-No me lo dirás.
Draco negó con la cabeza y se acerco mas a ella, quería sentir de nuevo su piel contra la suya, deseaba probar sus labios de cereza y perderse entre esa melena castaña que lo hacia soñar mas allá de lo que había imaginado jamás.
Hermione tomo el rostro del chico entre sus manos y lo abrazo acurrucándose al regazo de su novio, de ese novio que el destino había predicho que seria para ella, Draco era esa persona que había sido puesta en su camino desde el año anterior con el solo propósito de que este fuera el portador de la medicina que cerraría sus heridas ocasionadas por aquel chico de los cabellos rojos, —¿pero? —se preguntaba la castaña mientras apremiaba mas los brazos de Draco, la chica lo hacia ya que estar cerca de el, no la dejaba pensar en Ron, sin embargo su mente no podía dejar pasar de lado lo que había ocurrido hace unas horas en las que Ron no se había atrevido a decir algo de suma importancia, ¿pero que seria eso?, se preguntaba Hermione, tenia una idea de lo que era, pero talvez su loca mente solo estaba amalgamando palabras que en realidad no iban dirigidas a su Persona.
La chica tenia plena seguridad en que el pelirrojo se le iba a declarar en la enfermería mientras estaban abrazados, pero por alguna razón no lo había hecho.
-¿qué le hubiera dicho, si me lo hubiera preguntado? —se dijo sin poder mirar a Draco a la cara, su corazón realmente no lo sabia, ahora estaba muy confundido como para dar una respuesta concreta pero su mente le decía que ella estaba bien como estaba, Draco no era perfecto ¿quién lo era en realidad?, pero era un chico en el que había aprendido a confiar y esa confianza se había convertido en un cariño tan grande que estaba cerca de ser amor.
Por otro lado estaba ese chico al que debía proteger y cuidar en todo momento, Harry Potter el niño que vivió, ese niño que le había ocasionado sentir cosas hermosas también, ella había creído que Harry era el indicado, pensó que el pelinegro era la persona que después de ella misma la entendía y la comprendía de una manera que asustaría a cualquiera, sin embargo el la había traicionado con esa Cho, Harry había sido demasiado débil con alguien que no merecía ni que la mirara, ese podría ser el mayor problema de Harry era débil en el amor, era débil de carne, cualquier lindo par de piernas simplemente lo derretía y eso era con algo con lo que Hermione no quería lidiar, no ella no estaba para eso.
Mientras Hermione se seguía debatiendo en su mente, sobre Ron, Harry y su príncipe. Draco la tenia abrazada y entonces solo se le quedo mirando.
Para el ella, era lo mas hermoso que jamás había visto, su ya menos despeinada melena estaba pegada a su regazo, sus delicadas manos le rodeaban el tórax, su bella y casi exquisita cara estaba sobre su pecho respirando de forma casi perfecta, en su cara reposaban esos ojos castaños que simplemente le volvían loca la mente y el cuerpo, su pequeña nariz respingada y sin ninguna imperfección, sus labios rosados y perfectos, parecía que dios había estado de buen humor cuando mando a Hermione a la tierra la chica era realmente bonita y bien dotada, Draco no podía dejar de admirar sus largas y suaves piernas que descansaban sobre el césped acogedor, su cintura lo volvía demente cada vez que la tocaba ,su cadera, de ella no podía hablar aun no había probado su sabor ni había rosado sus dedos en ella, su pecho también le parecía de lo mas bello era perfecto también, ni muy grande ni muy pequeño, Draco se sonrojo al mirarlo, había noches en los que soñaba con ese par de pechos, quería probarlos, quería besarlos para poder conquistarlos y decláralos de su propiedad.
-Hermione...
Esta lo miro con sus hermosos ojos que servían como espejos frente a la grandiosa luna.
-¿Qué pasa amor?.
Draco sonrió y sintió como si miles de mariposas revolotearan dentro de su ser, el amaba que Hermione le dijera de esa forma, así que motivado por las palabras de la castaña se acerco a ella y tomándola de forma dulce por la barbilla la levanto hacia su rostro y con delicadeza se acerco a besarla.
Una vez mas esa noche sus labios estaban unidos en una sola persona, era un beso muy lindo y lleno de sentimiento.
-Te adoro—dijo el príncipe sangre limpia a la sangre sucia dentro de su boca.
Hermy no sabia que decir, no sabia si ella sentía lo mismo o no, no quería mentirle.
-Te adoro—repitió mientras sus labios danzaban un vals sobre sus caras.
Ella lo abrazo fuerte y aunque no le dijo que ella también Draco interpreto su abrazo como si ella también lo sintiera.
Después de un par de minutos dándose amor, los chicos se percataron de que la cena se acercaba, siempre les ocurría que cuando estaban juntos los minutos se convertían en horas mas rápido de lo común, ya habían dejado la comida atrás y ahora todo Hogwarts estaría en el gran comedor y si ellos no estaba ahí seria muy obvio que estaban juntos así que de forma torpe se levantaron ayudándose el uno al otro y limpiándose el trasero de césped y de tierra.
Hermione sentía esa extraña sensación de nuevo en su estomago cuando miro los grises ojos de Draco, esa sensación que Ron había sido el único en despertarla, esto la puso feliz, si ya sentía las maripositas como ella decía, era que el rubio y ella iban por buen camino, lo tomo de la mano y se puso de puntillas enfrente de el.
-¿qué pasa pequeña, olvidaste algo? —pregunto el rubio dándose vuelta para ver si veía algo.
Hermione tomo el rostro de Draco y lo volvió hacia ella con algo de violencia para luego plantarle un beso húmedo por sorpresa.
El rubio se derretía con cada movimiento.
-Wow, princesa desde cuando eres tan salvaje.
-Desde que me di cuenta que salgo con una serpiente que también lo es—le respondió esta sonriéndole de forma picara.
-Eres...eres Wow, te quiero.
-Yo también—sonrió Hermy mientras tomaba la mano de su chico para salir del claro y correr al gran comedor.
-Draco, ¿me dirás lo que pediste en el deseo?
-Pequeña curiosa, te lo diré cuando te lo tenga que decir.
-Dime Amor, no me gustan los secretos —dijo la castaña con un puchero.
-No es un secreto, ya lo sabrás cuando sea necesario.
Después de tres intentos más Hermione se rindió y los chicos caminaban abrazados por el bosque prohibido.
Hermione alzo la cabeza mirando a su chico y suspiro.
-Dime Draco.
-No—dijo tajante.
El chico sonrió al ver una vez más los pucheros que hacia Hermy.
-Que te cases con migo princesa, eso fue lo que pedí, quiero pasar mi vida para siempre a tu lado —se dijo el rubio mientras veía la cabeza de Hermy y la abrazo.
Sus pasos se escuchaban graciosamente sobre los terrenos de Hogwarts oportunamente vacíos, Hagrid los vio por la ventana, la verdad es que se parecían a alguien pero el guardabosques no sabia con seguridad a quien, aun así, ver a Hermione tan feliz al igual que a Draco, lo hacia sentirse feliz de ser parte de su secreto, de esa relación que no tenia mucho sentido para las personas externas, pero que sin embargo para ellos era algo casi intangible, se podía ver en los ojos de la pareja que se querían y que se respetaban.
-Uff —suspiro Hagrid de forma violenta—al menos ahora no tendré que preocuparme por consolar a Hermione cada vez que me contaba que Ron la había insultado. —Pero...¿entonces ella ya no siente nada por el? —se pregunto el semi gigante de repente al recordar que desde que el había conocido a Hermione el había sabido que entre ese par había mas que una sólida amistad.
La brisa suave y la espesa noche fueron los únicos testigos del ultimo beso que Hermione y Draco se habían dado al menos por ese día.
Las antorchas crepitaron cuando la puerta de roble se abrió ante ellos y al momento se soltaron las manos Hermione caminaba por delante como si ella y Draco apenas se conocieran, de repente se volvía hacia el y le guiñaba un ojo o le sonreía, ya que cada vez que hacia eso las mariposas volvían a recorrer su estomago con violencia.
Por fin la magnifica puerta del gran comedor estaba frente a las narices de Leona y serpiente que al juzgar por lo vació de los corredores eran los únicos que faltaban por pasar.
-Será muy obvio que estábamos juntos—dijo Draco por lo bajo.
-Mmm...si talvez sea muy evidente, pero entonces ¿como entrar, sin que nos vean?, yo la verdad no tengo mucha hambre pero estoy segura que tu si, escuche gruñir tu estomaguito cuando estábamos allá afuera—sonrió la castaña.
El rubio se rasco la cabeza de forma distraída—jejeje si tienes razón es que tampoco comí nada, preferí estar con tigo.
-Lo se y por eso te quiero mas, pero me sentiría culpable de que no comieras ¿qué tal si te desmayas?
Draco hizo un ademán como si estuviera pensativo—si bueno aunque desmayarme tendrías sus ventajas, mira que me suena tentador.
-¿de que hablas Draco? —pregunto la Gryffindor a su chico.
-Pues que si me desmayo—Draco se volvió hacia la chica con mirada picara—Tú tendrías que cargarme para llevarme a tu habitación y mimarme, llenarme de besos y no se que mas para que me recuperara.
-¿así?, no necesitas estar desmayado para que haga eso, talvez no te cargue pero mira que eso de los besos, los mimos y el algo mas te lo puedo dar.
-No me obligues a raptarte y hacerte cumplir lo que me estas diciendo princesa, mira que ganas de estar con tigo no me faltan, no sabes como me encantaría estar a tu lado en todo momento.
-Eres un amor Draco Malfoy.
Los chicos estaban a punto de abrazarse y besarse, pero un sonido sordo los asusto, justo detrás de ellos había aparecido Filch el conserje con su inseparable gata atrigada.
-¿pero que es lo que hacen aquí?, deberían de estar en la cena—bramo el hombre.
Draco y Hermione se miraron espantados, ya que se sabia bien en el colegio que el celador era un chismoso de la talla de Pansy Parkinson, si averiguaba lo que había entre Hermy y el príncipe de las serpientes, todo Hogwarts estaría al tanto a la mañana siguiente.
así que Draco pensó rápido—Eso a usted no le incumbe, solo me e encontrado con esta sangre sucia por casualidad, yo venia del estadio de quidittch, no ve mis zapatos.
Oportunamente el calzado del rubio aun tenia rastros del lodo que había cerca de la cabaña de Hagrid y que por azares del destino había pasado.
-Deja de llamarme sangre sucia, tú asqueroso y pedante don nadie.
-¿cómo te atreves a llamarme así?, mugrosa.
Antes de que Hermione pudiera responder al insulto, se logro lo que había pensado el rubio, Filch se había puesto entre los dos y mientras estiraba los brazos como para separarlos.
-¡Basta de esto, si no quieren que los castiguen entren de una vez!
Los chicos se miraron como si se odiaran y abrieron la puerta de madera dejando atrás al señor Filch.
-Vaya con estos estudiantes del demonio, cada vez los odio mas, ahhh señora Norris, como extraño aquellos días en los que los podía torturar—divagaba el hombre mientras también se abría paso hacia la mesa de profesores.
-Es Hermione—dijo Ginny apuntando hacia la castaña.
Al escuchar ese nombre Ron sintió algo extraño en las entrañas, claro que en Harry esa ya era una sensación conocida, tanto pelinegro como pelirrojo se volvieron hacia donde estaba la castaña y le sonrieron, sin embargo la mueca de ambos cambio de forma negativa al ver con quien estaba la chica, Harry sintió una rabia casi indescriptible, ya que el ver a Hermy con Draco, solo significaba una cosa, habían estado juntos, talvez abrazados en algún bello lugar mientras se besaban.
Harry odiaba a Draco, ahora estaba convencido de eso, antes el rubio le daba pena y lastima, sin embargo ahora Draco le había arrebatado algo, le había quitado lo mas importante para el que era el amor de Hermione, odiaba al rubio por existir y ser el, el que saboreaba esos labios rosados que se imaginaban sabían al gloria, lo odiaba porque era el Draco Malfoy el que poseía el cuerpo y el alma de la chica, Hermione había pasado a ser de su propiedad, sin dejarle la mas mínima esperanza a el que la quería y la amaba desde hace años.
No era justo el tenia derecho a quedarse con Hermione, el, que siempre había estado junto a ella en las buenas y en las malas, el, que todo el tiempo trataba de encontrarle el lado bueno en sus locuras, el, que la había cuidado en innumerables ocasiones, aun con eso, todo eso pasaba a segundo termino, Harry pensaba que el y Hermione debían de estar juntos por el simple hecho de que el la entendía y la conocía como la palma de su mano, no podía vivir sin ella, el quería besarla y amarla por una eternidad, quería probar las mieles del amor y del sexo con ella, pero no podía, había perdido su oportunidad ahora ella estaba con el, con esa serpiente que le había arrebatado el motivo por el que aun le quedaba luchar.
-¿estas bien? —pregunto Ginny al ver la cara con la que se cargaba Harry.
-Mmm..no del todo, ¿se nota mucho?
-Si pero...¿porque estas así?
-No Quero decirlo, no es el lugar ni el momento—musito el chico de forma cortante, mientras volvía a enfocar su mirada a su asado de pavo con vegetales.
A pesar de que Harry había decidido mejor no mirar la cruel realidad que tenia enfrente, no podía evitar que los ojos se le fueran hacia Hermy, por su parte Ron estaba casi atónito, no se podía explicar que hacia Hermione entrando con Draco Malfoy al gran comedor.
-Finge que me odias—dijo el rubio casi en un susurro y sin mover casi los labios.
-¿por qué?
-La rata no esta mirando y creo que sospecha.
-Esta bien.
Después de las rápidas instrucciones la chica camino hacia la mesa de Gryffindor sin mirar tan siquiera a Draco.
-Hola chicos, perdón por el retraso pero es que he pasado antes a la biblioteca.
Harry no la miro, estaba resentido con ella, con Draco y con el mismo.
-¿ah la biblioteca?, solo a ti se te ocurre semejante cosa Hermione, no cambias—dijo Ron.
La chica sonrió y un leve tono rosado tiño sus mejillas.
-¿qué hacías con Malfoy, porque llegaron juntos? —pregunto Fred que se veía extrañamente irritado mientras le daba una mordida violenta a su pierna de pollo.
-Nada, y llegamos juntos porque coincidimos afuera de aquí, estaría loca si saliera con el, no quiero no acercarme a ese arrogante.
Harry se atraganto con el jugo de calabaza al escuchar lo anterior y miro a la castaña con despecho.
Ella capto su mirada peso se hizo la desentendida, no estaba como para escenas, la felicidad que la invadía después de haber estado con Draco, no la podía romper nadie, ni siquiera el niño que vivió.
-Bien, porque mira que se te acerque y Georege y yo le daremos una paliza, esa serpiente solo esta causando problemas.
Ginny que estaba enfrente de Hermione, Fred y George y observaba y analizaba todo con una astucia indescriptible.
Hermy sonrió—gracias Fred aunque te puedo asegurar que no será necesario, bueno al menos eso creo.
Los gemelos le sonrieron y levantaron el pulgar al mismo tiempo.
Todos los alumnos cenaban en paz, cuando algo dentro del estomago de Ron comenzó a causar estragos, una sensación desconocida para el se hacia presente en su cuerpo carcomiéndole las ganas de comer al igual que le dificultaba el respirar.
El simple contacto de miradas con Hermione le provocaba eso, mientras engullía otro par de alas de pollo miro a Hermione de forma distraída, pero ésta lo pillo y le sonrió de forma dulce, la chica estaba aprendiendo a controlar sus sentimientos hacia a Ron y ahora ya era capaz de estar al lado de el sin necesidad de dejar de respirar.
De pronto algo debajo de la mesa se movió, el tenedor de Hermione había dado al suelo y Ron al instante se agacho para buscarlo, entre la odisea por encontrar el cubierto perdido, sus pantorrillas se rozaron por debajo y los dos se sonrojaron, en especial Ron.
-Toma—dijo este, dándole el brillante cubierto de plata a su amiga.
-Gracias que amable.
-Debo de serlo con una dama
La chica lo miro y sus ojos brillaron.
-¿Ya estas bien? —pregunto el pelirrojo por lo bajo, al mismo tiempo que pinchaba una patata especialmente grande.
-Eso creo, ¿por qué lo preguntas? —respondió la chica.
Ron la miro y sorprendentemente dejando su comida de lado y para maravilla de todos le acaricio el rostro y la tomo de la barbilla.
A Harry casi le daba un infarto al ver aquella escena en la que sus amigos se miraban de una forma que le daba miedo, la salsa que le estaba vertiendo a su asado se estaba escurriendo por los bordes de su plato.
Hermione por su lado estaba ya no sonrojada, sino que su cara estaba ardiendo, su corazón latía con fuerza y esas malditas mariposas habían aparecido una vez mas en su estomago.
-Te lo pregunto porque...me importas demasiado y no se que haría sin ti.
Una vez y como una ola violenta que arremete contra la costa, algo inesperado sucedió, Ron se estaba acercando a Hermione de forma lenta y sin soltarla aun.
-Hey Draco.
-¿qué quieres Blaise, que no vez que estoy comiendo? Odio que me interrumpas.
-Lo se hermano, pero mira la rata esta apunto de besar a la sangre sucia.
Draco se había quedado en shock aun no calibraba lo que le había dicho su mejor amigo, su cerebro había sido entrenado para no entender esas palabras, era imposible que Zabini estuviera diciendo eso, Hermione era su novia y nadie podía besar esos labios mas que el.
Un codazo hizo que el rubio regresara al gran comedor y mirara eso que le apuntaba Blaise.
Ron, tenia agarrada a Hermy de la barbilla y se acerca a ella.
Draco se iba a levantar pero una voz se hizo presente en su cabeza.
-No lo hagas Draco, si los descubren la pondrás en peligro.
La voz de Dumbledore había sido clara al igual que su mensaje, el rubio no podía hacer nada, no podía soportar que esa rata de Ron tocara a su Hermione, pero lo que menos quería era que la lastimaran así que se trago su coraje y doblo uno de los cuchillos por la rabia que sentía, acto que no paso desapercibido para una persona que seguía observando a su alrededor.
-Ron... —susurro la castaña solo para el pelirrojo.
El muchacho no le respondió y se seguía acercando a ella, estaban a solo unos veinte centímetros de distancia, Hermione podía sentir su respirar en su rostro, casi podía percibir su aliento rodeando sus labios haciéndolos suyos y poseyéndolos con su boca.
Su perfume, ese delicioso perfume tan característico de Ron, aquella colonia de diseñador que le había dado por su cumpleaños hace un año, le entraba por cada poro de la piel, era delicioso, simplemente sublime. Ron estaba a escasos cinco centímetros perdido en los castaños ojos de su mejor amiga que ahora le hacia sentir de esa manera tan especial, el mirarla y tocar su bella piel lo hacia olvidarse de todo y de todos aquellos a su alrededor, incluso de Parvati que no creía lo que estaba presenciando.
Fred y George tenían vestigios de sopa que les caían por las bocas al tenerlas abiertas, en cuanto a Harry, la reacción de su amigo si que había llamado su atención, Ron había esperado volverse hacia su mejor amigo con la esperanza de recibir un gesto con el pulgar que le dijera que debía hacerlo y besar a Hermy, pero Harry no había hecho ningún gesto, el niño que vivió estaba en shock y miraba al pelirrojo con algo de resentimiento y odio.
Tres centímetros.
Las manos de la castaña transpiraban y temblaban ligeramente, aquello era demasiado para ella, sus nervios colapsaban en su mente al igual que sus pensamientos. No entendía porque Ron se comportaba de esa manera, no entendía que había podido picarle a su amigo para que de un día para otro fuera tan atento y simplemente hermoso con ella, Hermy estaba en un gran dilema que estaba siendo ganado por el chico al que siempre había amado y que al parecer hasta la fecha seguía haciéndolo.
La boca de Ron se estaba abriendo como si se preparara a probar un manjar particularmente delicioso.
Harry no aguanto mas y trato de levantarse, pero una mano del color del marfil lo cogio de la pierna evitando que hiciera una tontería.
-Suéltame Ginny—alego el pelinegro molesto.
-Siéntate Harry—dijo la pequeña Weasley con decisión.
-NO te metas en lo que no te llaman—murmuro el pelinegro mirando a su amiga con resentimiento.
-Debería de decirte lo mismo, cálmate de una buena vez Harry, ellos...
Pero Ginny no termino la frase prefería guardarse sus conjeturas hasta cuando fuera necesario expresarlas.
Dos centímetros.
Hermione ya podía sentir los labios de su mas deseado amor en su piel, sin embargo algo se le vino a la mente como flashes de cámaras.
Draco y ella besándose.
Draco declarándosele y ella aceptando aquella flor del amor.
Ella sonriendo y jugando con el rubio en el claro.
El momento en la enfermería etc...
Los momentos que había pasado con Draco se hicieron presentes haciéndola reaccionar, no seria presa de Ron una vez mas, no caería en sus trampas, no soportaría una decepción mas en la que solo se había dejado guiar por el destino para obtener solo una miseria de lo que ella esperaba, no, definitivamente no podía.
-¡Noooo!, ¿qué haces Ron?, ALEJATE DE MI—grito la castaña bastante ofendida mientras se levantaba de la mesa causando que curiosas cabezas la miraran.
Harry se levanto también y esta vez Ginny no lo paro, Draco también estaba por levantarse pero no para ir con Hermy, sino para golpear a Ron por atreverse a hacer semejante cosa en su presencia, pero una vez mas Dumbledore le menciono que no seria muy prudente que dijéramos, ya le daría oportunidad luego de que se hiciera de palabras con el pelirrojo.
Hermione corría lo mas fuerte que le daban las piernas mientras lloraba como una colegiala, sus lagrimas eran tomadas por el viento convirtiéndolas en brisa para Harry que la seguía de cerca, el chico podía ver la castaña melena de su amiga dando vueltas entre los pasillos y bajando a toda velocidad por las escaleras que daban a la mazmorra.
Entonces Hermione no pudo mas, ese mar de sentimientos que simplemente la había ahogado era demasiado para ella, odiaba a Ron por ser tan lindo con ella, lo maldecía por no tener la decencia de haberlo hecho antes, todo hubiera sido muy diferente si lo hubiera hecho, ella no estaría con Draco y el no estaría con Parvati, lo detestaba por hacerla dudar de lo que sentía por la serpiente de Slytherin, no podía soportar verlo a la cara mas de dos minutos, sus bellos ojos y su pecosa cara le parecía la vista mas hermosa que habría podido imaginar y eso la hacia sentirse repugnante, ella lo quería, lo amaba y no podía negarlo, Draco era casi perfecto pero no era el...no era ese pelirrojo tan indiferente pero a la vez apasionado, lo amaba y quería decírselo, quería que la hubiera besado y así demostrarle a esa estúpida de Parvati que ella era a la que Ron quería, lo amaba, lo amaba.
La castaña se paro en seco cerca de una mugrosa armadura y se dejo caer al suelo llorando de una manera extraordinariamente dolorosa, había escuchado bien sus pensamientos y se odiaba aun mas, por que su maldecido corazón seguía rigiendo en su cuerpo dejando la conciencia de lado, era tan difícil amarlo, que le producía un dolor tan horrible que cualquiera se hubiera desvanecido al sentirlo, sin embargo había algo que le dolía mas, el olvidarlo, no podía, su mente lo quería, ella lo deseaba pero su corazón no la dejaba.
-¿por qué Ron, porque? —se repetía la muchacha que con sus manos se tapaba el rostro mientras sus lagrimas escurrían.
El ambiente era frió y cavernal, un par de velas color verde que alumbraban solo uno tres metros de su diámetro y la inminente y penetrante presencia de Snape se hacia presente en la mazmorra.
Harry bajaba las escaleras de forma lenta y tratando de no hacer ruido, entonces la vio, ahí en ese lugar tan oscuro y terrorífico estaba su Hermione, su hermosa amiga a la que tanto queria y amaba, ahí estaba esa mujer por la que daría todo y cambiaria todo, aquella por la cual daría la vida y lo que le sigue, ella su Hermione. Ella la que no le amaba como el lo deseaba y que ahora era propiedad de su mayor enemigo y quien la besaba a su antojo, los odiaba al imaginarlos cada noche riendo y disfrutando de una felicidad que el envidiaba y tanto necesitaba, Aun con eso y con la maldita y extenuante rabia que sentía hacia Draco, hacia Ron y hacia ella por ser tan injusta y no brindarle a el un poco de ese amor que se saboreaba tener cada vez que sus parpados se cerraban y se fundía en sus sueños, eso no importo su tierna silueta apoyada de rodillas en el frió piso de piedra y el melancólico sonido de sus sollozos, lo hizo olvidarse de aquello y acercarse a ella con la esperanza de encontrar una respuesta hacia su obvio llanto.
-Hermy—dijo el pelinegro mientras se ponía en cuclillas y la tomaba de la barbilla.
Sus ojos castaños se hundieron el los esmeralda de el y viceversa, eso era justo lo que le faltaba a Hermione ahora tener que lidiar también con lo que sentía por su mejor amigo, por ese chico al que había jurado proteger y cuidar con su vida, a ese muchacho que tantas satisfacciones le había dado, a ese chico que la acepto y encontró virtudes en ella desde que le conoció.
Harry Potter, el elegido, el niño que vivió o como le dijeran, era un muchacho especial para ella, le quería, y mucho también, pero entre el y ella no podía existir nada, ahora dudaba realmente que pudiera estar con alguien.
-¿Estas bien? —volvió a hablar el chico a no tener una respuesta anterior.
La castaña no supo que decir, no estaba bien se sentía fatal, pero por curioso que sonara la presencia de Harry le había dado un poco de paz, su mirada tierna y su siempre sincera sonrisa había sido siempre la medicina mas efectiva cuando sufría sus traumas existenciales.
Al no tener respuesta una vez mas la miro con dureza.
-No te preocupes, estaré bien, es solo cuestión que... —Hermione no pudo terminar la frase, Harry la había abrazado, ella se sintió protegida y bendecida a la vez y se acurruco al pecho de su amigo sintiendo su corazón latir con fuerza.
-Te amo, te amo, te amo—se decía el pelinegro en su mente mientras percibía en cada centímetro de su piel la calidez que le brindaba Hermione.
El chico quería decirlo pero siempre que lo pensaba sus labios parecían quedar sellados con alguna clase de cera o pegamento que le impedía separar sus labios, entonces sucedió algo que radicalmente inesperado para el.
Los castaños ojos lo miraban a el y solamente a el, no ha Draco, no ha Ron solo a el, a Harry Potter.
Un par de lagrimas resbalaron de nuevo por las mejillas de la chica.
Se veía realmente bella y hermosa, esa imagen siempre había matado a Harry, no soportaba ver llorara a una mujer y mucho menos a Hermione, entonces se acerco y la beso en las mejillas que estaban húmedas y con sabor a sal.
Harry bebió sus lagrimas y después le acaricio el cabello mientras la miraba esperando su reacción.
Entonces ella le sonrió y se limpio las lagrimas que habían dejado su huella, después lo miro y lentamente se acerco a el.
El corazón del Gryffindor latía con fuerza, talvez era su loca mente o su ansioso deseo de probar esos labios que seguro sabrían a gloria, pero parecía que ella iba a besarlo así que se dejo llevar y cerro los ojos.
Hermione lo miro sonrojada, pero no lo beso, la chica se había colgado de su cuello y le había abrazado mas fuerte.
Su calido aliento golpeaba en el cuello de Harry provocando que los cabellos de su nuca se erizaran con violencia, ese sentir en el estomago se volvió a presentar y su miembro se comenzó a alterar, estaba sonrojado Hermione lo había excitado tan solo con su alimento no imaginaba el placer que sentiría si pasaran una noche juntos.
-Harry
-¿Qué pasa, estas mejor? —pregunto Harry
-Si y...gracias—esta se acerco de nuevo y lo beso con dulzura en las mejillas cerca de los labios dándole mas fundamentos a su pene para que despertara de su sueño.
-De nada, te lo he dicho miles de veces, para eso estamos los amigos, aunque... —Harry recordó a Ron y a Hermy casi besándose—hoy en día no se sabe realmente quien lo valora y quien no.
-Yo lo valoro, no te imaginas cuanto—musito la castaña en su defensa.
Harry asintió y miro hacia otro lado, la imagen de sus amigos en esa escena digna de novela lo hacia sentirse fatal y también muy enojado con ellos y consigo mismo.
Un silencio les recorría la sangre, entonces sin aviso y sin dulzura de por medio el pelinegro se abalanzo hacia la chica-
-¡¿Tú y Ron tienen algo?! —grito Harry de forma brusca haciéndolo ver malvado.
-No—respondió Hermy con firmeza.
-Entonces ¿por qué quería besarte?
-Eso es lo que me gustaría averiguar a mi también, no creas que me hace muy feliz que Ron quiera hacer eso enfrente del gran comedor y con la mirada expectante de la celosa de Parvati.
-Y la de Malfoy—interrumpió el niño que vivió.
-Si claro la de el también.
El pelinegro se separo de ella y pateo la pared ,quería decirle que la quería y que daría todo por ella, pero no podía, no podía era demasiado cobarde como para escuchar sus argumentos al negarle el amor.
-Creo que es mejor que subamos, seguro que Ron o Malfoy te buscan, no quiero que me vean con tigo y piensen en que los engañas con migo.
-Yo no estoy engañando a nadie con nadie, pero si lo haría mira que seria a Draco que es mi novio y con el único que lo podría engañar seria...!!! con tigo¡¡¡¡ —alego Hermione gritando eso ultimo y corriendo hacia arriba dejando una vez mas a un Harry con la boca callada y sin saber si eso que había dicho, había sido un sueño o una alucinación de su loco cerebro.
Hermione se topaba con varios estudiantes que iban a relajarse un poco antes de irse a dormir, Gryffindors, Ravenclauws, Hufflepufs y Slytherins golpeaban sus hombros cada vez que se habría paso hacia algún lugar.
-La sala de los menesteres ahí quiero ir—se decía la castaña, que subía las escaleras con velocidad y sin mirar atrás, no podía volver a ver a Harry a la cara, no sabia porque demonios le había dicho que si engañaba a Draco lo haría solo con el, ahora que lo pensaba bien era una estupidez ella, primero que nada no se atrevería a engañara a Draco y segundo menos con Harry después de lo de Cho ya no podía imaginar nada mas allá de la hermosa amistad que compartían, sin embargo su mente no dejaba de pensar en eso y de el motivo por el cual le había dicho eso.
-Tal vez es porque muy dentro de ti, ese niño al que solo vez como un amigo todavía te gusta—dijo el inconciente de la castaña.
Esta negó con la cabeza y se sonrojo, eso no podía ser entre ella y Harry había amistad y solo eso.
-Pero si creíste amarlo una vez, que te asegura que no lo volverás a hacer—se dijo una vez mas.
Una marea de cuerpos y de hombros pasaron a su lado golpeándola y dejándola en el suelo, los pensamientos que había tenido la habían alejado tanto de la realidad que se había quedado parada justo afuera de la puerta del gran comedor donde la gente aun salia.
Entonces el estomago se le cayo hasta los pies, ahí estaba Draco saliendo con junto con Blaise, Crabbe y Goyle, la chica queria morir ahora se daba cuenta que Draco estaria seguramente muy enojado y que de una vez por todas rompería su relacion con ella, Hermione queria huir pero la gente la aplastaba en contra de la pared, dejándola sin aliento.
Un hombro especialmente grande le golpeo en la espalda derribándola y haciéndola caer de rodillas sobre el piso.
Crabbe y Goyle se rieron de forma estúpida al haber tumbado a Hermy, Blaise paso a su lado y la miro como si fuera una alimaña.
-Vaya Granger, ya te estas entrenando para cuando laves tu casucha cuando te cases con la rata.
Una vez mas los dos grandes amigotes de los Slytherin estallaron en carcajadas, Draco por su parte no se reia pero tampoco la había defendido, el chico estaba serio y tenia ese semblante tan arrogante y tan característico de el, el príncipe de las serpientes la miro ahí tirada y tan vulnerable pero al mismo tiempo tan hermosa y adictiva, no podía evitarlo por mucho que la amara el no era de palo y no podía negar que estaba enfadado con ella por no haberle puesto un alto a Ron desde el principio, ella había permitido que el pelirrojo se le acercara muchísimo y eso no lo podía tolerar, un engaño jamás.
-Draco, ¡Draco! —grito Blaise mientras lo zarandeaba—hermano ¿qué te pasa?
El príncipe se había quedado mirando a Hermione como si su vida dependiera de eso.
-Perdona—susurro el chico negando con la cabeza—crei que Granger se parecia a una elfina que tenia mi abuela.
-si ya decía yo que no podia ser por otra cosa por la que mirabas con tanto interes a esta mugrosa.
Una punzado invadio el estomago de Draco, estaba enojado con Hermy pero no podia permitir que alguien la insultara, el lo hacia no lo negaba pero para mantener su secreto a salvo.
-No la llames asi—musito el rubio de forma indiferente.
-¿perdon?, Draco porque demonios dices eso ¿qué te pasa?
-No me pasa nada, solo que vasta de perder el tiempo con... —no termino la frase.
-Ja, ja, ja tienes razon amigo, no vale la pena ni los insultos.
El grupo de Slytherin se fue hacia las mazmorras.
Y por un segundo o mas Unos grises ojos se postraron sobre unos castaños, un par de lagrimas humedecieron los ojos de Hermione había mucho tiempo desde que Draco no la había mirado con tanta frialdad y esa mirada había sido provocada obviamente por la escenita que había hecho Ron.
-¿Hermione?
La castaña levanto el rostro triste y vio a uno de sus profesores favoritos.
-Profesor Lupin.
-¿qué haces aquí pequeña, estas bien?
-Mmm... —Hermy se encogió de hombros.
Lupin le tendió una mano y la ayudo a levantarse.
-¿No ha sido tú mejor día eh?
-Eh tenido mejores, parece que lo único bueno de este día fue que todos estamos a salvo del ataque de Kali.
El licántropo asintió—Gracias a ti salio todo bien, aunque temo por tu salud en todo sentido, no es que sea chismoso pero soy observador y parece que entre Ron y tu hay algo.
-Usted cree?
-Vaya que lo creo, aunque sinceramente no me explico porque sale con la señorita Patil al juzgar por la escena que nos brindo hoy en la cena parece que tu le gustas.
Una punzada en el estomago de Hermy la hizo recordar ese momento y todo lo que había llegado a sentir por su pelirrojo.
-Eso solo lo sabe el.
-Perdóname, creo que te estoy poniendo incomoda con mis platicas pero, jejeje siempre que hablo con tigo recuerdo a la madre de Harry.
-Descuide profesor, pero si prefiero cambiar de tema y gracias es un honor para mi que me diga que soy como Lilly.
-Si bueno últimamente la he estado recordando mucho.
Hermione no sabia a ciencia cierta lo que le sucedía a Lupin pero en su cara se reflejaba una sensación de paz y alegría, ni ella ni Harry habían sabido mucho de la relación de Llly con Lupin pero por lo que decía el y algunos de los de la orden el licántropo y la princesa de Gryffindor tenían una amistad hermosa. Talvez casi como la que ella tenia con Harry.
-Profesor usted y Lilly ¿eran muy amigos? —pregunto la castaña.
-Si, si que lo éramos, ella era una persona hermosa, nunca me discrimino por...bueno mi situación y siempre estuvo apoyándome en situaciones en las que solo deseaba morir, puedo decir que hasta llegue a... —Lupin no termino de decirlo y dejo que Hermione hiciera sus conjeturas.
La chica se imagino algunas cosas y se sonrojo al pensar que el Joven Lupin había tenido amoríos con la madre de Harry, sin embargo se guardo sus conjeturas y miro su reloj, horrorizada se dio cuenta de que ya se le hacia tarde para su clase con la profesora McGonagall que era en una de las aulas de arriba.
-Oh, Dios, profesor lo siento, no quiero ser grosera pero necesito irme, ya sabe las clases y todo eso, hoy me toca transformaciones y ya sabe como es la profesora.
Lupin le sonrió—descuida Hermione, jejeje no se enfadara, además perdón que te lo diga hasta ahora pero la clase de esta noche te la voy a dar yo.
-Usted..pero, Hermione rebusco entre los bolsillos de su abrigo y saco un pedazo de pergamino doblado por la mitad—Usted me toca hasta el jueves, mire profesor.
Lupin observo su nombre en el horario que Dumbledore le había dado a Hermy.
-Lo se, pero hubo un cambio de planes y ahora las cosas se invertirán, estoy haciendo unas investigaciones y necesito tener el jueves libre para recuperar fuerzas asi que la profesora me brindo su lugar, primero se lo pedí a esa chic Kaira, pero debo decir que no es muy amable que digamos.
-Uff, dígamelo a mi, no la soporto pero pues es mi maestra y tengo que respetarla.
-Eso es Hermione, dijo de ti como siempre, entonces si eres tan amable subamos al cuarto piso para comenzar con la clase.
Maestro y alumna llegaron al aula juntos afuera un rubio de cara arrogantemente sexy ya los esperaba de brazos cruzados y visiblemente aburrido.
-Vaya hasta que llegan, crei que habian cambiado el horario una vez mas, usted deberia de ser el que se adaptara al horario y no el a usted—arremetió Draco.
-No comiences Draco, Dumbledore ya te lo ha explicado asi que si eres tan amable pasa de una vez.
-Después de usted.
Lupin puso los ojos en blanco y entro al aula haciendo movimientos de varita para encender las luces y acomodar los artefactos que iban a utilizar.
Hermione no se atrevía a mirar al rubio, creía de alguna forma que estaba tan enfadado que no se presentaría a la clase, asi que trago aire y trato de pasar de largo pero una mano apremio su muñeca obligándola a darse una vuelta en si misma de forma violenta.
Sus ojos se encontraron, Hermione se sentia triste y vulnerable ante la fria mirada del rubio, este la estaba juzgando de un modo doloroso al no hablarle, sus penetrantes ojos grises congelaban cada uno de sus poros y la hacian sentirse miserable ya que por su culpa parecia que la relación que tenia con Draco no llegaría mas alla de la media noche de ese dia.
-¿cómo pude ser tan tonta y dejarme llevar por Ron? —penso la castaña desviando la mirada.
Draco la tomo de la quijada y lo obligo a mirarlo con dureza, una vez mas este no decia nada y Hermione simplemente no queria arruinar mas las cosas de lo que ya lo había hecho.
Entonces sucedió algo tan inesperado para la castaña que hasta se asusto.
De forma ágil Draco la había atrapado entre una pared y la beso de forma dura y humeda, Hermione se derritio en cuanto los labios del principe chocaron con los de ella en un acto pasional, su lengua deliciosamente humeda recorria el interior de su boca, y asi como empezo termino el rubio la abrazo y se metio en el aula dejandola sola y perpleja, la chica no sabia que demonios había sido eso y porque no le había dicho nada de Ron y Harry, eso le asustaba definitivamente Draco le había dado el beso de despedida.
Los dedos de la chica recorrieron el camino de saliva que le había dejado el príncipe en los labios y saboreo por ultima vez, según ella los jugos de la serpiente.
-¡Hermione! —grito Lupin mientras de forma graciosa asomaba su cabeza pro la puerta.
-Perdon profesor Yo...La chica no dijo nada mas y entro al aula.
-Bueno Hermione comencemos, yo te dare la clase de artes oscuras te enseñare, todo absolutamente todo sobre ella y te dare pistas de cómo podras combatirlas aunque esa es tarea de Kaira, mi labor es solo hacerte ver que no todo es rosa en este mundo, advierto que veras cosas horribles pero es necesario que lo sepas, la hija de Voldemort no es cualquier cosa y es una gran experta en artes oscuaras, si se atreve a usarlas en tu contra ya estaras prepada, ahora si son tan amables, Draco necesito que te sientes aquí y tu Hermione enfrente de el. Ahora.
-Ahhhhhh—gritaron el Slytherin y la Gryffindor al ser conejillos de indias de una maldición bastante poderosa y que para opinión de Hermione debia considerarse imperdonable, en algunas de las sesiones del ED había experimentado con Ron la maldición cruciatus y había sido espeluznantemente dolorosa, sin embargo la maldición que tenian esos cojines donde Lupin los había sentado se acercaba em un 98%.
La clase siguió su curso y tanto Hermione como Draco aprendieron a identificar un par de maldiciones características de algunas de las criaturas mas peligrosas que había en gran bretaña.
-Asi es, el Salaky de la montaña, podria decirse que es tan potente como el avadakedabra mas sin embargo hay cosas peores.
-Como puede haber algo peor que la muerte—dijo Draco incredulo.
-ya lo veras Draco, en siguientes lecciones les dire que puede ser peor que la muerte, cosa que les dara ventaja ante Kali y Voldemort, gracias por su atención ya se pueden ir.
El profesor les sonrio y se dio la vuelta para arreglar el aula, escondiendo todos los objetos tenebroso asi como las silla de la tortura donde Draco y Hermy habian estado sentados.
La castaña dio de forma educada las buenas noches a los dos y se alejo hacia la salida, Draco la siguió de forma prudente, el chico creia que Lupin no sabia que el y Hermione tenian un romance.
Sin embargo el licantropo lo sabia y muy bien y aunque no le agradaba la idea de todo Dumbledore le había explicado que eso era lo mejor en estos momentos.
Una Gryffindor y un Slytherin unidos por el amor seria el arma mas fuerte en contra de la maldad, era un sacrificio que se diabia hacer a costa de los sentimientos de muchas personas.
El amibiente estaba frio y los pasillos oscuros la brisa entraba por las ventanas y hacia bailar de forma tenue a un par de antorchas postradas en las escaleras.
Hermione estaba muy aturdida la clase de Lupin había sido de lo mejor y muy explicita sin embargo ahora caia en la cuenta de en lo que se había metido, todas esas criaturas malditas eran solo la parte mas fácil de las artes oscuras, no se imaginaba lo que verian después en cátedras futuras, le asustaba pensar que tendría que enfrentarse a Kaira y a todo eso ella sola.
Una vez mas una mano apremio su brazo, sacándole un susto de muerte, unos labios finos y frios besaron los de ella perfectos y calidos.
Una lagrima corrio por su ojo izquierdo y dio de lleno en la varonil mano que apremiaba su rostro.
-Perdóname—susrro la castaña dentro de la boca del rubio.
-Esta bien, pero...prométeme que no pasara de nuevo, porque si ocurreo otra vez, lo siento pero no responderé y le dire que soy tu novio y que no quiero que se te vuelva a acercar, no sabes la rabia y los celos que sentía cuando miraba esa escena digna de novela barata y yo sin hacer ni gritar nada.
-Lo se, y de verdad no quería quedarme en shock pero lo que hizo Ron me dejo muy extrañada y sinceramente nerviosa.
-Si, créeme que me di cuenta, ahhh no sabes como lo detesto y para ser sincero tambien estoy ahhh...
-Enojado con migo—susurro Hermione completando la frase.
-Si.
-Te entiendo, debes pensar que soy una loca inestable o una prostituta por no respetarte.
-Primero que nada no eres una prostituta esas lo son porque se acuestan con las gente y les pagan y claro que tu me respetas, ese estúpido de Weasley es el que no te respeta a ti ni a su novia, pero no puedo culparlo al tener una chica tan bella como tu enfrente.
El rubio le acaricio la cara y le dio un suave beso en los labios.
-No digas eso Draco, yo tambien tuve la culpa a no ponerle un alto desde el principio, te entendería si quisieras dejarme—otro par de lagrimas cayeron por los ojos de la castaña.
-¿de que hablas Herms?
-El beso.
-¿el beso?
-Si el beso que me diste afuera de el aula de Lupin ¿fue de despedida no?.
Draco sonrio para si y se acerco una vez mas a ella, la tomo entre sus brazos y le acaricio el cabello mientras se perdia en los ojos castaños de la chica.
-Mire señorita, yo puedo estar enfadado con usted, puedo estar celoso, rabioso , indignado y asi podia estarme toda la noche, pero de algo debes de estar segura, no soy estúpido y mi orgullo es tan grande que de ninguna manera te dejaria por algo tan tonto dejandole el camino libre a la asquerosa rata.
Draco nego con el dedo—No Hermione Granger, ese beso no fue de despedida fue de...¿como explicarlo?
Ya se, de comprobación, queria estar seguro que esos labios y este cuerpo aun me pertenecen.
-¿cómo puedes saber eso? —pregunto Hermione.
-Mmm...es un don que me transmito mi madre, antes papa tendia a tener amantes por doquier y ella asi lo sabia primero lo miraba fijamente y entraba en sus recuerdos para luego besarlo y abrazarlo.
La castaña se quedo con la boca abierta—se meten en los recuerdos, ¿habra visto los mios? —se dijo.
-Vaya y ¿tú a que conclusión llegaste, que viste en mis recuerdos?
-Lo sucficiente para ver que la rata no te había besado y que tampoco lo había hecho tu dama de compañía Potter.
Hermione trago saliva—entonces ¿tú y yo estamos bien?
-Lo superaremos, pero para hacerlo mas rapido tendras que consentirme.
-Ay Draco Malfoy tu y tus cosas.
-Jejeje, es enserio, ¿no quedras ver a esta serpiente realmente enojada?. Dicen que cuando me enojo soy peor que un hombre lobo hambriento y salvaje.
Draco se acerco a Hermy una vez mas y le beso el cuello—podria morderte, rasgarte la ropa y mmm...imagínate.
La castaña se éxito un poco y se sintio avergonzada.
-no me hagas hacer cosas de las cuales podríamos arrepentirnos corazon, ya te consentire luego ahora solo quiero hacer dos cosas.
-¿qué cosas? —pregunto el rubio.
-Bueno la primera es dormir y la segunda—Hermy se abalanzo hacia el y lo beso con dulzura para luego escapar de sus garras dando brinquillos alzando su falda con cada uno de estos.
-¿Por qué hace eso? —se dijo Draco sonrojado, la chica lo había besado de una forma tan linda y excitante que le había provocado una ereccion, el chico se tapaba con la mano el pantalón levantado mientras Hermione le gritaba a lo lejos que tuviera buena noche y que lo queria.
-Estrella fugas—musito Hermione sonriendo para si, al parecer el horrible día que había tenido no había sido de todo tan malo, aun seguia un hecha un manojo de deudas por lo que sentis por Ron, Harry y Draco pero algo era seguro el rubio llevaba la delantera.
El cuadro de la señora gorda se abrio de lleno y un par de voces se escucharon al parecer alguien discutía, la castaña entro de puntillas y alcanzo a ver una mata de pelo castaño y otra pelirroja.
Ron y Parvati se estaban gritando en medio de la sala comun como una pareja amargada y vieja.
-¡Porque tuviste que hacerme eso, lo que teníamos era perfecto!
-Pues yo creo que no lo era tanto, si no, no lo hubiera hecho, por dios Parvati es obvio.
-Es su culpa, todo es su culpa.
-No, entiéndelo, ella no tienen nada que ver con nuestros problemas, tú eres la que es una paranoica y acosadora novia, dime ahora ¿quién tiene la culpa? —grito Ron tratando de para los golpes que le soltaba Parvati.
-No es paranoia, ella esta enamorada de ti, se nota a mil kilómetros de distancia.
Ron se quedo callado mirando a Ginny que seguia de cerca la pelea en una mesa mientras hacia sus deberes.
-¿Es cierto? —pregunto el chico a su hermana.
-A mi no me metas en esto, ademas si lo estuviera como dice tu adorable noviecita ¿no crees que Hermy te hubiera respondido el beso que le querías dar?
-Es cierto—Ron se volvio de forma brusca hacia Parvati—¡Lo ves Hermy ni al caso con migo, eres tu la metirosa que solo me esta metiendo ideas en la mente!, sabes que Parvati estoy harto de ti, no se como pude pensar que era para mi, no eres mas que una loca chismosa y víbora que me quiere separa de mis amigos.
-Pero Ronnie mi amor, cachorro ¿cómo puedes decir eso? —decia Parvati mientras finjia llorar.
Ginny se levanto de la mesa tomo sus cosas y suspiro sonoramente.
-Los dejo, buenas noches Ron y por favor no le creas nada a esta arpía que ni lagrimas tiene en los ojos.
La pelirroja se había encontrado con Harry que había bajado del dormitorio por un libro que había dejado cerca de la chimenea.
-Ten cuidado con la parejita, si te acercas demasiado a Parvati te sacara los ojos en fin buenas noches Harry.
-eh gracias peke, Buenas noches-
Harry bajo con cuidado y se escondió detrás de un sillón, esperaría ahí hasta que Ron y Parvati se fueran a dormir, no estaba seguro de podría contenerse y ver la cara de Ron, aun seguía fresca la escena en la que su mejor amigo había tratado de besar a Hermione.
Entonces los gritos comenzaron de nuevo y Harry paro oído.
-¿Lo ves, seguro Granger la ha puesto en mi contra a ella también?
-Escúchate Parvati, de todo le hechas la culpa a Hermione, eres patética.
-Pues si, talvez porque a pesar de todo esto y de ella te sigo amando.
Por segunda vez el pelirrojo se quedo helado.
-¿lo dices enserio? —pregunto confundido.
Parvati sonrió y asintió, se acerco al pelirrojo y lo beso.
Un nudo en la garganta se presento en Hermione la chica ya había escuchado demasiado, axial que decidió que esa noche no dormiría en la sala común, cuando la castaña salio otra vez hacia los oscuros pasillos de Hogwarts.
Ron alejo a Parvati de sus labios y se los limpio.
-No te creo.
-¿por qué no Ron?
-No lo se, pero no te creo, tienes que ganarte mi amor y mi credibilidad otra vez.
-no me dejes.
-Es lo mejor—zurzo Ron decidido.
-Seguro iras corriendo a buscar a la greñuda.
-Posiblemente y si, sigues diciendo eso de ella créeme que jamás tendremos otra oportunidad.
-Esta bien me ganare tu amor una vez mas solo promete que no te embriagaras.
-Eso a ti no te importa Parvati, me embriagare si yo quiero, además ¿que te hace pensar que me embriago por ti?
-Bueno la otra vez que peleamos te embriagaste.
-No fue por ti.
-entonces ¿por quien? Ahhhh... —Parvati se llevo las manos a la boca y puso los ojos como platos.
-Si, por ella por HERMIONE ¿Y QUE?
-Pero...pero ¿por qué por ella?
-Porque la vi con Harry, por eso y no soporto verla con otro hombre que no sea yo. Ahora si no te importa quiero dormir.
El estomago de Harry cayo hasta sus pies, Ron estaba celoso, celos de el, eso podría ser un punto a su favor, si manejaba bien sus cartas incitaría mas esos celos hasta que perdiera esperanza y dejara a Hermy en paz, lo que menos necesitaba el pelinegro era mas competencia con Hermione, competencia en la que Draco iba a la cabeza.
-¿Entonces ya no me amas? —grito Parvati.
El chico se detuvo en el primer peldaño y la miro—eso es lo peor aun te amo pero ella me hace sentir cosas también, el problema es que tu actitud no me agrada y eso me impide amarte sobre ella.
Ron subió las escaleras de forma veloz y azoto la puerta del dormitorio de los chicos.
Parvati se cayo de rodillas y se puso a llorar.
A varias aulas de distancia Hermione estaba ya dormida en una hermosa cama endoselada dentro de la sala de los menesteres, sin imaginarse de ninguna manera que al parecer Ron estaba de lo mas interesado en ella.
Hey, hey como les ha parecido esto? Difícil no, vaya pobre Hermione ha tenido un mal día pero al parecer todo ha terminado bien, Draco no esta ya tan enfadado y bueno...que decir de Ron el pobre esta tan confundido como ella, pero bueno ya veremos mas adelante lo que pasa, ademas esta el hecho de que Harry ahora sabe que a su mejor amigo le agrada mucho Hermy y que ella fue la causante de que se embriagara, ¿el pelinegro le dira a Hermy lo que su mejor amiga siente por ella? ¿o se lo cayara para no tener otro rival? Jejeje eso se los dire en el prox cap. Por favor no olviden dejar sus comentarios, los quiero mucho, mucho pero porfa no me abandonen besitos bye bye