Tituladas 17.1% · 34,180 de 199,415 descubiertas
Rescatado 81.6% · 78,021 de 95,612 páginas identificadas · 88,408/88,774 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 24226 · de

Historia 24226 — capítulo 19

Capitulo 19.

Hermione, te tengo que olvidar.

Esa mañana Hogwarts había amanecido bajo un cristalino cielo azul y un sol, que no hacía mas que llenar el ambiente de una vibra de felicidad y tranquilidad.

La luz comenzaba a colarse por las ventanas de una grandiosa habitación, donde reposaba una princesa, una leona digna de llamarse guardiana del mundo mágico y del niño que vivió, Hermione Jane Granger, yacía en una gran cama endoselada, la castaña dormía placidamente entre almohadas de plumas y finas sabanas de seda, plateadas.

La noche anterior la chica había entrado a la sala de los menesteres pensando en un dormitorio en el que se sintiera cómoda y pudiera descansar, en ese momento lo único que deseaba era dormir y dejar de pensar en todo, la chica había sonreído para ella misma cuando entro en la habitación y vio la decoración, esta estaba tapizada básicamente en color plata, verde, rojo y dorado.

-Muy digno de una Gryffindor y un Slytherin—se murmuro la muchacha.

Después de eso, se había quedado profundamente dormida, con solo una idea en la cabeza, DRACO MALFOY.

Las cortinas abrían paso hacia la inminente luz que quería traspasarlas, ya eran las siete de la mañana y la fina tela que cubría las ventanas de la sala de los menesteres, se transparentaban cada vez mas dejando entrar con mas intensidad los inminentes rayos solares, uno en particular dio en la cara de la muchacha obligándola a darse la vuelta para anteponer su espalda a la tintineante luz que le molestaba y le arruinaba el sueño.

La habitación era realmente hermosa, tenia una pequeña salita con un par de sofás que daban vista a una grandiosa chimenea en la que en ese momento solo quedaban los vestigios de un fabulosos fuego, las alfombras y el tapiz hacia parecer al lugar alguna clase de antigua mansión, costosa y elegante, candelabros de araña colgaban del techo y a unos metros de la salilla una cortina opaca y visiblemente transparente separaba a esta de lo que era el dormitorio donde Hermione descansaba.

La muchacha se movió una vez mas y creyó haber escuchado algo, sin embargo el sueño la venció y volvió a cerrar los ojos, aun tenia una media hora para dormir y no pensaba de ninguna forma desperdiciarla.

La perilla de la puerta comenzó a moverse, ¿quién era?, ¿quién la había visto entrar la noche anterior?.

Semblante arrogante y extrañamente exquisito, ojos grises y cabello plateado, el príncipe de Slytherin se había quedado extrañado por la habitación en la que estaba, el había pasado por ahí en busca de un baño, ya que en su sala común habían tirado un monstruo de jabón y el cuarto de baño era todo un desastre y no deseaba pelear con Crabbe, Goyle y Zabini por una ducha caliente, además había escuchado que Pansy iba a ducharse en el baño de prefectos y lo que menos quería era verla desnuda una vez mas, el Slytherin entro con curiosidad a la acogedora habitación y ante sus ojos una puerta con la leyenda baño ya lo esperaba al final de la pared al lado de la chimenea, el rubio se acerco curioso y miro dentro, en el baño ya lo esperaba una tina llena de burbujas justo como la que había en el baño de prefectos solo que singularmente mas pequeña, en ese jacuzzi solo cabrían con facilidad dos personas, el rubio sonrió y sin percatarse aun de que su doncella dormía en el mismo cuarto, de forma distraída pero inminentemente sensual se comenzó a quitar la ropa en la salita de estar.

Hermione que ahora estaba volteada hacia donde estaba Draco, comenzó a escuchar ruidillos de lechuzas que chillaban por los terrenos del colegio, la chica se retorcía en la cama incapaz de abrir los ojos, no quería despertar, el hacerlo sin duda significaba que tendría que lidiar una vez mas con todos sus problemas.

Los parpados de la chica eran casi transparentes, auque apretara el ceño, la luz seguía traspasándose hacia sus ojos, sin mas y sin basilar abrió un ojo y vio algo que le indico que aun soñaba.

La delgada telilla que separaba la salilla de estar con la cama adoselada le mostró unos pectorales tan perfectos de color marfil que le quitaron el aliento.

Un suspiro de sorpresa se escucho en su interior y curiosa, se movió para ver mejor al chico al que le pertenecía ese cuerpo tan sexy. Entonces Hermione lo vio, ahí, en frente de ella, a solo unos metros de su ser, estaba el, su amado, su príncipe, su Draco, la muchacha no consenbia ni por un segundo lo que estaba viendo, el rubio se estaba desabrochando el cinturón y se comenzó a bajar los pantalones, por alguna razón Hermy no hacia ruido, por mas que quisiera voltearse no podía su excitación estaba a la cabeza dejando a su cordura de lado, se sonrojo al ver los lindos boxers de Draco, la única prenda que le quedaba.

Su ropa interior era negra, entallada en el trasero y formando una orgullosa serpiente en plata al lado del muslo derecho.

-Digno de un Slytherin—pensó la chica con ganas de ver mas, al instante su sueño se estaba cumpliendo Draco con calma tomo la cinturilla de su ropa interior y comenzó a bajársela, Hermione dio un grito ahogado al ver el inicio de las caderas de su novio, sin mas no pudo con la vergüenza y se volvió hacia la ventana, no quería ver aun esa parte tan intima de Draco al menos no de esa manera, ella tenia planeado otra forma de hacerlo.

La puerta del baño se cerro, así que la castaña pudo levantarse de forma libre tratando de averiguar lo que hacia su chico ahí y porque no había ido directamente a levantarla con un suave beso.

-Nada me gustaría mas—musito para ella misma.

Sin mas y sin encontrar ninguna explicación de porque el príncipe estaba ahí, a la chica no le quedo mas que irle a preguntar. Con sumo cuidado y de puntillas se acerco a la puerta de baño y la abrió con precaución, no quería que Draco se diera cuenta que ella estaba ahí para así, poder sorprenderlo, la puerta se abrió poco a poco omitiendo sonido alguno para la suerte de la chica y su visión fue un hermoso cuarto de baño de mármol color beige con toques de madera, un jacuzzi coronaba el lugar, jacuzzi que estaba lleno de espuma y burbujas que cubrían el desnudo cuerpo de Draco Malfoy.

El chico estaba tan relajado que no se inmuto de que una polizonta había entrado en sus dominios, la cara del Slytherin estaba cubierta con una pequeña toalla de manos color blanco y tenían los brazos recargados en los bordes de la tina dejando ver un poco solo por encima de las burbujas su sexy y desnudo tórax. Hermione trago saliva y con cautela se acerco y se sentó en la alfombrilla para secarse los pies que había al lado de la tina.

-Podría estar horas así—pensó la Gryffindor mientras miraba a Draco simplemente respirar, entonces sin inmutarse y sin advertencia alguna acerco su frágil mano al rostro de su novio para acariciarlo, sus dedos rozaron su cara con delicadeza causando una descarga eléctrica en todo su cuerpo.

El rubio se retorció—Vaya, ya hasta siento que me esta tocando—dijo el muchacho en voz alta.

La castaña sonrió para si y probo de nuevo, su mano se volvió a postrar en la cara de Draco pero esta vez no la quito, quería que su novio se diera cuenta de que no estaba soñando o alucinando.

La pequeña toalla salio volando, Draco se había sentado con brusquedad en la superficie del jacuzzi mostrando sus perfectos pectorales cubiertos de agua y espuma, al ver eso la mente de Hermione se nublo y en cambio sintió unas ganas casi animales por besarlo y abrazarlo, el rubio era el primer hombre que veía con tan poca ropa.

-Her...Her...mione—grito el chico apuntándola con miedo y asombro en los ojos.

-Sorpresa—sonrió la muchacha de forma hermosa.

-¿pero...como...cuando...ehhh que haces aquí mi amor? —le pregunto el rubio metiéndose de lleno una vez mas en las burbujas mostrando solo su cabeza por encima del jabón.

-jejeje, pareces un pez asustado, pero la preguntas aquí es ¿qué haces tu aquí?.

-No te entiendo princesa, ¿cómo que hago yo aquí?, yo necesitaba un baño para ducharme y me encontré con esto, pero dime ¿qué haces tú aquí? Aunque mira que no me desagrada en lo mas mínimo.

Lo mas importante e interesante es que tu estés aquí—de pronto y sin avisar el rubio se volvió a incorporar tomando esta vez a Hermione por el torso y la acerco tanto a el, que la chica creyó que la había metido con el en la bañera, la chica quedo impactada al tener al rubio tan pero tan cerca, su cuerpo desnudo y mojado se pegaba con singular soltura al delicado pijama de seda blanca que cubría su delgado y virginal cuerpo.

-¿Sabias que eres preciosa? —le dijo el muchacho mientras la acercaba mas a el y le mojaba mas el pijama.

El agua y el momento tan excitante ocasionaron que los pechos de Hermione reaccionaran al instante y sin que lo pudiera evitar de alguna manera sus pezones estaban duros y a la vista del rubio.

La chica enrojeció pero Draco no sabia muy bien porque ya que el estaba mas interesado en su rostro que en sus senos, así que sin pedirle permiso, la acerco mas a su cara y la beso con dulzura, hubiera querido besarla con todo el deseo que sentía dentro de su ser y talvez de alguna forma seducirla hasta lograr que se entregara a el, pero no podía eso era digno del antiguo Draco, el chico que era ahora estaba conciente de que las mujeres no eran solo objetos sexuales y mucho menos alguien como Hermione a la cual amaba tanto, aun así trataba de luchar contra todos sus instintos para no realizar alguna tontería que era de lo mas tentador.

-¿por qué no entras aquí con migo? —le susurro el rubio besándole el cuello.

-Entrar...mmm

-Por favor, necesito tenerte cerca y asegurarme que eres mía y de nadie mas.

Hermione dudo un segundo, pero luego se dio cuenta de que si quería olvidarse de Ron y de Harry lo mas conveniente era estar con Draco y así a largo plazo olvidarse de los sentimientos románticos que tenia hacia sus amigos, además no podía negar que deseaba estar con Draco en ese jacuzzi, solo que le asustaba cometer alguna estupidez.

-Lo haré con una condición amor.

-Dime preciosa, haré lo que quieras—le dijo el chico.

Hermy se sonrojo ante la idea, la cosa que le pediría a Draco era estúpida pero era la manera mas simple de asegurarse de que no pasaría nada en esa tina mas allá de las caricias por encima.

-Draco, te puedes poner algo encima...Mmm—la castaña estaba sonrojada y apunto al chico—ya sabes ahí abajo.

El príncipe de Slytherin rió con singular soltura y tomo su varita de el lugar donde estaba el jabón y el champú, se apunto hacia sus partes y se levanto de golpe.

La castaña que conocía bien las mañas del rubio se tapo los ojos al instante.

-Ábrelos Hermy, ya me he puesto ropa interior.

Con sumo cuidado y nervios la Gryffindor abrió la comisura de sus ojos de forma lenta hasta ver ante si a su novio perfectamente húmedo de pies a cabeza pero con un boxer negro que se le pegaba a las piernas y al miembro que se veía a punto de despertar.

Hermione se reprendió por dentro, ya que cuando había visto a Draco en lo único que pensaba ahora era quitarle esa ropa interior y disfrutar de cada centímetro del cuerpo del Slytherin.

Draco le tendió la mano para que entrara con el a la tina.

La chica suspiro y tomo aire, estaba a punto de entrar en un terreno del cual sabia que talvez no saldría victoriosa, un terreno en el que talvez perdería algo mas allá de sus ropas. Sin embargo ella quería hacerlo, tenia curiosidad y además sabia que el rubio la trataría como a una persona y no solo la usaría para fornicar un rato.

La pareja se metió a la tina, Hermy sintió como el agua se metía por debajo de el fino top de seda mojándole los pechos, poniéndolos mas duros aun.

Ella se sentó sobre Draco y el chico gimió al primer contacto.

Los glúteos de Hermione estaban apoyados en sus piernas cerca de su miembro que estaba despertando poco a poco.

Hermione abrazo a Draco y se volvió a sonrojar, podía sentir un placer casi inexplicable al haber rosado sus pezones con el pecho de su chico y le encajo las uñas en la espalda soltando un gemido. Draco también sintió sus pezones duros y perfectos rozando su piel y deseo gritar el nombre de su novia, en ese momento su miembro estaba erecto y listo para cualquier cosa.

-Lo siento, no debí arañarte—musito esta avergonzada por lo que había hecho

-Descuida, me gusta que me maltraten además, no puedo negar que fue delicioso.

Hermy rió por lo bajo y se acerco de nuevo, gritando una vez mas.

-Ya sabes que no te obligare a nada, si no quieres estar aquí entonces sal, estaré bien —le murmuro el muchacho casi sin poder decirlo, los pezones y los pechos húmedos de Hermione sobre el, simplemente lo volvían loco a el y a todo su cuerpo, si la chica no se alejaba de ahí, el no respondería.

-Talvez lo quiera—le dijo esta un poco avergonzada por lo que decía

Draco se sorprendió ante la respuesta de Hermione y la miro impactado—¿qué, estas segura?

La chica se encogió de hombros—talvez si, talvez no, no lo se.

-¿Es mas si, que no? —le pregunto esperanzado mientras le acariciaba el cabello y trataba de persuadirla con esa hermosa sonrisa que hacia que cualquiera se derritiera.

-¡Que demonios! —pensó la muchacha, ahora no le importaban las consecuencias, ya las había aceptado al momento en el que el rubio le había ofrecido meterse con el en la tina, además lo deseaba, nunca había estado así con alguien y eso le provocaba cosas que jamás había experimentado.

-Si amor, es mas si.

Sin esperar su arrepentimiento el Slytherin la abrazo una vez mas y comenzó a besarle el cuello y los hombros. Hermione gemía de placer, era algo maravilloso una sensación que no podía describir con nada, los labios del rubio rozando por su piel era lo mas delicioso que había experimentado, los besos iban del cuello hasta la punta de los dedos de la mano de la chica.

Sus cuerpos se habían acercado mas y podían sentirse como si fueran uno, la delgada tela de seda del pijama de Hermione se le pegaba al cuerpo sin dejar a la imaginación la forma de sus pechos, uno de los tirantes se había resbalado por su hombro obligando al rubio a quitar el otro con los dientes para que hicieran juego.

-Ahh Hermione—decía el chico mientras gemía deliciosamente—Hermione, ahhh Granger eres tan delicada y bella.

La chica también gustosa disfrutaba del momento, sus dedos perdidos entre el cabello y espalada de Draco hacían mancuerna con los besos que le daba en todo el cuerpo.

Para ese momento los dos estaban totalmente excitados.

-Te amo—le susurro.

Hermione le sonrió, justo como le había pasado el día anterior aun no estaba segura de decirle al chico si lo que sentía por el era tan profundo como lo que el decía sentir por ella.

Para no dejar a Draco con la inquietud la chica comenzó a besarlo una vez mas dándole a entender que ella también sentía algo hermoso y profundo por el, mientras jugaban rítmicamente con sus lenguas una mano traviesa de color marfil se postro sobre el hombro de la Gryffindor y comenzó a tentar suavemente esa piel virginal que si todo salía bien, esa mañana, el, Draco Malfoy seria su dueño. Su mano comenzó a bajar por la espalda de la chica acariciando la fina tela que cubría los manjares que su novia tenia para el, sin importarle la brusquedad jalo el top de la castaña arrebatándoselo, dejándola solo en sostén y tanga, cuando estaba apunto de probar ese premio se escucho un sonido extraño, alguna clase de alarma que venia de afuera, los chicos se espantaron y lamentablemente Hermy sin darle la oportunidad al rubio de ver y probar sus pechos le abrazo con fuerza.

-¿qué fue eso? Alguien ya nos descubrió amor.

-No Hermy no seas pesimista es solo... —el rubio no supo que contestar ya que por segunda vez la alarma se escucho pero ahora mas insistente.

Así que con los ánimos por los suelos tomo dos batas, una se la dio a Hermy y la otra se la puso el, la diversión había terminado, estaba a punto de hacerle el amor a Hermy sin obligarla y ahora esa maldita alarma sonaba—se decía el chico que tenia el entrecejo fruncido.

La pareja salio del cuarto de baño y por mas que buscaron nada daba señales de haber hecho ese sonido tan extraño, cansados de buscar y enojados por la interrupción decidieron mejor salir de ahí, ya que la clase comenzaba en minutos, Draco se había ido a cambiar al baño, por mientras Hermione miraba hacia la cabaña de Hagrid, su mochila estaba a medio abrir en una de las mesas cercas de la ventana, entonces la vio y recordó...había sido esa cosa la que había sonado.

Una bola de cristal yacía en el fondo de la mochila de la chica dejando ver un par de rubios cabellos sobre la cabeza de un muchacho de lo mas sexy y guapo.

-Guardiana, ¿estas sola? —murmuro.

Hermione negó con la cabeza, la verdad es que no había problema en que el príncipe de las serpientes escuchara algo sobre la misión, el problema es que el no sabia que su primo era auror y que era espía del señor tenebroso.

-Guardiana, ¿estas ahí?.

-Zagato—susurro la muchacha.

Los azules ojos se postraron es su rostro y le sonrieron de esa forma tan particular que tenia.

-Hola, ¿cómo estas?

-Bien Zagato, pero dime, ¿pasa algo? —pregunto Hermione mas preocupada de lo común

-Mmm....bueno—Zagato miro hacia el piso olvidando totalmente que Hermione podía mirarlo por encima de su cabeza.

-No me mientas—atajo la castaña antes de que el chico dijera algo.

Una vez mas sonrió hacia Hermy—lo siento, me has pillado antes de que te dijera una mentira, pero es que la verdad no quería preocuparte antes de las clases.

De pronto la felicidad que Hermione había tenido gracias al encuentro que había tenido con Draco se disolvió tan repentinamente como llego, por su garganta paso saliva y no quiso ni imaginarse lo que el auror le iba informar.

-¿qué es lo que pasa? —pregunto con precaución.

-Ufff—Zagato se rasco la cabeza, como si tratara de encontrar las palabras correctas—Veras, lo que pasa es que hemos descubierto que hay un espía en Hogwarts.

-¿qué, como, quien? —grito la chica de forma estridente.

-¡¿Estas bien Hermy, pasa algo?! —grito Draco desde el cuarto de baño.

Hermione se estremeció al recordar que su sexy novio estaba en la misma habitación que ella— ¡descuida amor, solo creí ver una araña!

-¿Draco esta aquí? —susurro Zagato abriendo los ojos de forma extraña.

-Si, perdón olvide decírtelo, lo siento. —dijo la chica sonrojada y mirando hacia la puerta del baño—pero descuida estará ocupado por unos minutos, por favor dime quien es el espía.

El rubio bajo la mirada avergonzado—lo siento guardiana, eso no lo se, jajaja, ¿sabes?, paso algo curioso. Cuando estábamos en la reunión en la que tu ya sabes nos llamo, para informarnos de los nuevos planes, Snape, me llamo por telepatía, demandando urgentemente mi presencia aquí en Hogwarts, así que sin mas tuve que salir de ahí y presentarme aquí en la escuela.

-¡Qué, Snape! —grito la castaña.

-¡Me llamas Herms! —volvió a preguntar Draco desde el cuarto de baño—ya salgo en un momento espera.

La chica giro la cabeza con fuerza en dirección al baño con algo de miedo.

-Caray, Draco esta por salir y yo aun no me cambio—la muchacha corrió y sin quitarse la bata, para no desnudarse antes Zagato, como pudo se vistió.

-jajajaja. —rió Zagato.

Hermione se volvió hacia el mago ¿qué es tan gracioso?

El rubio apunto hacia el cabello de la chica y esta horrorizada se miro en un espejo, por la rapidez en la que había tratado de vestirse, se había alborotado todo el cabello.

-Por eso mismo no debes alterarte—dijo Zagato sonriendo de forma tierna, — y si Severus fue el que me llamo, en realidad tenia una buena excusa.

-¿qué tan buena pudo haber sido? —pregunto la muchacha aun sin imaginar la famosa excusa.

-Bueno veras es complicado de explicar, pero tengo entendido que hace unos días descubrirte a Severus y a Reamus, elaborando una poción ¿cierto?.

-Si lo recuerdo, fue el día en que el profesor Lupin me contó... —la chica estaba a punto de decir que Lupin le había hablado acerca de su amor por bellatrix.

-Bueno, resulta que en lugar de utilizar la maldición imperio, Reamus y Severus idearon esa poción y así dársela a uno de nuestros chivos expiatorios y así, obligarlo a unirse a al grupo de Kali, lo cual fue de gran ayuda ya que Severus me ha informado que, el chivo expiatorio recaudo valiosa información para nosotros pero sobre todo recolecto el DNA de Kali, el detalle es que Dumbledore, asegura que no hay un método mágico eficaz con el que se pueda comprobar los genes natos de la persona, así que el quiere hablar con tigo a la hora de la comida y te dará mas detalles de eso.

-Esta bien, gracias por avisarme—la castaña se había puesto pensativa, una vez mas su vida se truncaba y se volvía mas complicada de lo que era.

-Bien entonces, creo que es hora de retirarme, ya sabes que Draco no me puede ver, el...aun no debe enterarse de mi trabajo y menos de que hablo con tigo, jejeje podría ponerse celoso.

-No seas tonto, Zagato el sabe que yo lo quiero a el.

El rubio alzo una ceja—mas te vale guardiana, ya hablaremos tu y yo en otra ocasión, no creas que porque no estoy todo el día aquí en Hogwarts, no me doy cuenta de lo que pasa, por ahí me llego un chisme que tú y ese chico pelirrojo tuvieron un acercamiento ayer.

Hermione se sonrojo, no se imaginaba que ese pequeño acercamiento hubiera trascendido tanto y lo peor era que Zagato su “jefe”, por decirlo así, ahora lo sabia y para su mala fortuna el era el primo, casi el hermano mayor de su actual novio el príncipe de las serpientes.

-Eh, jejeje, si tal vez deberíamos de hablar, pero descuida no es nada, ya has escuchado, Draco y yo estamos aquí juntos—la castaña dijo lo anterior sin pensar mucho y se llevo la mano a la boca con vergüenza.

Zagato se rió—no te preocupes, no preguntare, ya imagino lo que hacían, en fin me retiro y perdón por interrumpir, recuerda entonces Hermione que tienes que ver a Dumbledore en la comida, cuídate mucho pequeña.

La esfera se apago dejando solo humo en su interior, Hermione suspiro y deseo que su vida no fuera tan complicada, mas sin embargo había algo de esperanza en su tormentosa existencia un chico, un rubio que le había dado la oportunidad de conocerla y que a pesar de que comenzaron con el pie izquierdo, su relación paso del odio a la amistad y ahora al amor.

Unas manos suaves y frías se posaron en los hombros de Hermione haciendo peso en ellos, la chica se volvió y miro a Draco a los ojos, esos ojos fríos que siempre se volvían calidos cuando ella los miraba.

-¿Estas bien amor?

-Si, ahora lo estoy—ella le tomo la mano y se la beso.

-Amo que seas así—susurro el chico.

La castaña se dio la vuelta y lo abrazo—gracias amor, yo también.

La pareja se beso—es hora de irnos pequeña, a no ser que quieras que tus amiguitos se mortifiquen.

-Perdona por lo de Ronald, lo siento en verdad—Draco tomo la barbilla de Hermione y se fundió en esos ojos color almendra.

-Con lo que me diste esta mañana, me has demostrado de que pase lo que paso yo siempre seré el primero en tu lista, pero me gustaría que le dejaras claro a ese pelirrojo que tu ya estas con alguien.

-Me encanta que estés celoso.

-¿quién a dicho que estoy celoso?

-Se ve en tus ojos precioso, y eso me encanta.

-Bueno si, lo acepto estoy celoso, pero no es seguro jugar con fuego mi princesa, tenlo en mente.

Las clases habían comenzado y Hermione se había sentado junto a Padma patil, la clase de herbologia era interesante y como siempre había ganado varios puntos para su casa, sin embargo algo no la dejaba estar en paz con ella misma, Ron la miraba de forma penetrante cada vez que se podía y cuando tenia la oportunidad trataba de cualquier metido acercarse a ella, ya le había dicho tres veces seguidas que no necesitaba mas excremento de Dragón para su tentacula vertebrada.

Por otro lado Harry estaba algo ausente y perdido en su mundo, cosa que no era raro en el últimamente, ya que ese año había comenzado al igual que todos con un sin numero de problemas, solo que ahora los sentimentales tenían prioridad, el muchacho aun se debatía el decirle o no a Hermione lo que había escuchado en la sala común.

Ron estaba confundido y creía tener sentimientos por Hermione, eso no era justo, el ahora tenia novia y se suponía que la amaba, ¿entonces porque demonios había dicho eso? —se cuestiono el pelinegro mientras veía como el pelirrojo le ofrecía por cuarta vez un poco mas de abono a Hermione.

-¿por qué, porque nunca la suerte sonríe ante mi, porque debo de ser yo siempre el que se sacrifica ante los demás?, no es justo que yo siempre termine solo, yo la amo, la ame desde antes de que el se diera cuenta de que existiera, la vi cuando nadie se atrevió a mirarla antes, ni siquiera tú Ron y mucho menos ese estúpido de Malfoy, creo que solo a habido dos personas que hemos visto a la verdadera Hermione, solo dos somos los que no necesitamos ese cambio tan drástico en su belleza y en su anatomía para darnos cuenta de que existía.

Debo aceptar que Víctor Krum y yo tenemos eso en común, pero aun así hay algo que me diferencia de el, yo la conozco, es mi amiga, la mejor para ser exacto y la quiero, la adoro, la amo, no dudo que Krum la quería, lo se, porque estaba celoso al verme con ella y los celos solo significan algo, si los sientes es porque la persona te importa y la quieres de verdad.

Me sonrió a mi mismo al recordar la noche en la que he dicho la mayor mentira de mi vida, esa noche en la que Krum y yo estábamos en le bosque y horriblemente encontramos al señor Crounch muerto, pero eso ya ha pasado, lo que mas me causo malestar fue la mentira que tuvo que salir de mi boca cuando Víktor me pregunto si Hermy y yo teníamos algo, yo le dije que no, eso era verdad, ella no era mas que mi mejor amiga y mi amor en el corazón, pero no, no eramos nada, después vino otra insinuación de si yo sentía algo por ella, ahí, en ese momento fue cundo cometi un gran error al decir que no, que ella era solo mi amiga y que a mi me gustaba otra chica. ¿talvez? Si me hubiera abierto con ese extraño y hubiera dicho lo que realmente sentía por esa niña hermosa que tengo enfrente, tan pero tan cerca pero tan lejos de mis brazos, de mis sentimiento, de mi amor. ¿talvez? Si lo hubiera dicho, Krum me abria golpeado, eso no lo se, pero no me importaria, seguro que el le mencionaria nuestra charla y ella de una buena vez, hace años se abria enterado de lo que siento, pero no lo hice, fui cobarde, prefería mentir y ahora pago las consecuencias, aun así la amo y la amare para toda mi vida, no habra mujer que me llene tanto como lo a hecho ello sin nisiquiera corresponderme, a veces me pongo pensar como seria mi vida al lado de ella, seguro seria eternamente embriagadora de amor, la besaria a diario, la haria mía cada noche y le recordaría que la amo cada minuto, seriamos felices pero por algo el destino no me deja estar con ella, talvez sea por esta maldición que tengo—Harry se toco la cicatriz en forma de rayo—talvez si ella me hubiera correspondido ya estaría muerta y mil veces prefiero vivir con la idea de que nunca estaremos juntos a vivir sabiendo que murio por mi culpa, es hora una vez mas, de sacarla de mi mente interponiendo otra persona que llene esta maldito dolor que me carcome el alma, tengo que hacerme a la idea de que ella esta con Malfoy y que no soy el único que siente algo por ella, Ron, mi mejor amigo, mi hermano ahora es mi rival, aun así no puedo sobrellevar esto, si sigo peleando por una mujer que no es para mi estoy seguro que terminare mal, sin ella y sin mi mejor amigo, ahora se que hacer, tal como lo hice en cuarto año al aceptar que ella salía con Viktor Krum, me engañe a mi mismo y entrene a mi mente para fijarme en esa chica que me llama la atención, talvez no en una forma romatica y sentimental como Hermione, no me gusta por sus cualidades porque se que a veces llega a ser una persona mala y egoísta, sin embargo ella me hizo sonreir en esos momentos en los que yo no podía mas, un beso de ella me lleno el mundo de ilusión cuando mas oscuro estaba, supongo que es por algo y ahora hace solo unos días me a ofrecido su apoyo una vez mas, aunque por ese apoyo Hermione me rechazo, me olvido y se fue con Malfoy, la maldigo por eso aunque se que fue mi culpa, sin embargo es hora de tomarle la palabra y aceptar su ayuda, esa ayuda que me hace tanta falta, hoy sera el día en que hable una vez mas con ella, tengo fé en que al igual que hace unos años me ayudara a olvidarla, a ella, a mi Hermione a la mujer que inevitablemente siempre amare—pensó el muchacho, de forma melancólica.

-Hola Harry—se acerco la castaña a saludar.

-Hola—respondió con un nudo en la garganta, era tan hermosa, tal linda, tan tierna, toda ella era perfecta sus ondulados y castaños cabellos caían como una cascado obre sus espalda y unos traviesos mechones se habían interpuesto es su hermoso rostro, su aroma era el de siempre, tan embriagadora, tan dulce, tan de ella, vainilla con flores, simplemente exquisito para cualquiera que se le acercara lo suficiente.

La chica lo miro sus ojos color café amielado se postraron en los suyos verde esmeralda y le miro de esa forma que lo hacia derretirse, como quería decirle que la amaba, como le gustaría tomarla entre sus brazos y sin importarle Draco o Ron abrazarla y besarla como siempre lo había soñado, de pronto algo lo saco de sus pensamientos una mano tocaba la suya, este volvió la mirada hacía abajo y se dio cuenta que era la de Hermy.

Fina, delicada, color marfil, simplemente exquisita.

Harry subio la mirada.

-¿estas bien?, te ves cansado, sabes que puedes contar con migo si algo te preocupa, yo siempre estaré con tigo Harry, pase lo que pase. —ella lo abrazo.

El niño que vivio no pudo evitar sentirse contento pero a la vez triste, ese abrazo parecia significar un recordatorio de su hermosa amistad, pero también significaba la despedida entre su profundo amor, el se iba a olvidar de ella aunque no lo quisiera, pero era lo mejor para su salud mental y emocional.

Sin embrago nada le prohibia disfrutar ese abrazo, si ahí estaba Ron y todo eso, pero no le importaba Hermione y el tenían un lazo intimo en le que Ron no podía intervenir, el chico la abrazo mas fuerte y la pego a su cuerpo, la piel de Hermione estaba algo fria por culpa del clima, sin embargo su cuello en donde su pelinegra cabeza estaba recostada era calido y delicioso justo para ser besado, su olor se metió en cada poro su piel y entonces le susurro al oido.

-Lo se Hermione, y yo también siempre estaré con tigo, pase lo que pase jamas, pero jamas te dejare.

-¿pero...estas bien?

-Lo estoy ahora, gracias por ser como eres, te quiero—los ojos de Harry se pusieron acuosos pero no lloro, debia de ser fuerte.

Hermione escucho a Harry con claridad y lo abrazo mas fuerte, por alguna razón no quería soltarlo, sentía que si lo hacia algo le faltaría, sentía que perdiria algo importante en su vida—yo también te quiero Harry, no tienes idea de cuanto—la chica lo tomo del rostro y se perdio en los ojos verdes del niño que vivio, no lo podía negar, no podía luchar contra sus recuerdos y su corazon, del que Harry alguna vez había sido dueño, por simple impulso se acerco a el, pero se detuvo en el momento presiso en el que sus labios estaban apunto de tocarse.

Ella se detuvo pero Harry no lo hizo, sin embargo no se atrevió del todo ya que la beso en la barbilla.

Ella se quedo como el hielo, el contacto que habían tenido sus pieles había ocasionado una descarga en la mente de la castaña.

-¡Hey ustedes, dos!, dejen de hacer eso y pónganse a trabajar—grito la profesora Sprout por encima de las cabezas curiosas que miraban a los Gryffindor, Hermione y Harry regresaron al mundo real.

-jejeje, lo siento Herms, lo bueno es que Malfoy no esta aquí.

-Si, y decida eres mi amigo y ese fue solo un beso inocente, no le veo nada de malo, Draco no es tan paranoico—dijo la castaña mintiendo en lo ultimo, seguramente si el rubio hubiera visto ese se habría puesto como un loco maniaco.

Los dos se sonrieron.

-Hola— se escucho una voz cansina detrás de ellos.

Harry y Hermione volvieron sus cabezas y miraron a un pelirrojo algo despeinado y con la manos llenas de tierra y cortes.

-Parece que interrumpo algo, ¿no es así?

-No te metas en lo que no te importa Ronnie, ellos son libres de demostrarse el amor que se tienen—dijo otra voz, Parvati había aparecido detrás del el joven Weasley abrazándolo por detrás y dándole un beso lo suficientemente vistoso para que no pasara desapercibido de la mirada de Hermione.

-No empieces Parvati—refunfuño el pelirrojo, soltándose de forma sutil del apremiante abrazo de su ex novia.

Hermione los miro asombrada, Ron ya no parecía tan cariñoso con Parvati como antes, sin embargo trato de ignorarlo, pero sucedió algo que no se lo impidió, el pelirrojo la había tomado por la mano y la alejaba del abrazo de Harry. Hermy se quedo impresionado al ver la actitud de Ron.

-¿qué te pasa?, ¡SUELTAME !, no soy un objeto, ademas has el favor de respetar a tu novia Ronald —grito la castaña regresando a su posición anterior.

-Pero Hermione...

-Pero nada, no me gusta que me traten así, la chica se alejo de ahí llevándose a Harry del brazo totalmente boquiabierto, y aunque no lo quisiera aceptar estaba realmente feliz de que Hermione no le siguiera la corriente a su amigo.

Los chicos se postraron junto a Seamus y a Neville, ninguno hablaba mucho, por lo menos todos los Gryffindor habían presenciado la escena.

Harry tomo la mano de Hermione y preocupado le pregunto—¿estas bien?.

La chica le sonrió ya apretó mas su mano—si, gracias Harry, no se que le pasa a Ron, ya vez como se puso ayer, esta muy pesado.

El pelinegro no dijo nada, no quería criticar a Ron, además el sabia perfectamente porque su amigo estaba tan raro.

Los minutos pasaron y cuando ya casi salían de esa clase paso algo que ni Hermy ni Harry se esperaban.

-Harry, dame ese pico por favor.

La castaña y Harry trabajaban en una la tentacula para ponerla en una serie de masetas donde la profesora Sprout aseguraba que si crecían juntas, expulsarían una clase de sustancia que era muy útil para la realización de Vitariserum.

Una vez mas Ron se acerco a ellos, el chico caminaba con paso firme y enojado, detrás de ella una chica gritando lo seguía con lagrimas en los ojos.

Hermione se volvió y vio que quien gritaba era Parvati, la chica puso los ojos en blanco y se metió entre Harry y Neville.

-¡Hermione! —grito el pelirrojo de forma decidida.

-¿qué pasa ahora Ron?, no quiero problemas con Parvati—agrego la muchacha apuntando a la chica detrás de Ron.

-Justamente vengo a hablarte de eso, ¡ella y yo, ya no somos nada, terminamos ayer en la noche!.

La castaña abrió los ojos, estaba en total desconcierto por las palabras del pelirrojo y no pudo reaccionar ante lo que hizo Ron, el chico ni tardo ni perezoso se abalanzo ante la chica y la abrazo ante los ojos de Harry, Parvati, Neville y Dean.

Una ira incontrolable exploto como un volcán dentro del estomago de Harry, si Ron no fuera su amigo se abalanzaría sobre el y lo golpearía con singular gusto, pero no podía, Hermione era la única que podía parar a Ron, además algo consolaba a Harry, irónicamente daba gracias a Draco por ser el, el que estaba con Hermione, claro que no le agradaba absolutamente la idea, pero el simple hecho de imaginarse a su mejor amigo con esa niña a la que tanto amaba lo mataba.

Pero algo pasaba Hermione no se soltaba de los brazos de Ron, Harry casi murió al notarlo, tal vez el saber que Ron y Parvati ya no eran novios, ocasionarían que Hermy rompiera su relación con Draco y ahora tuviera algo con Ron, no Harry no podía soportarlo y sin importarle la clase, dejo lo que estaba haciendo, tomo sus cosas y se alejo corriendo, necesitaba estar solo.

La profesora Sprout lo vio salir del invernadero muy enojado, mas sin embargo no lo detuvo la clase ya había terminado y no tenia porque reprenderlo.

El fuerte estruendo que había hecho la puerta de vidrio al ser azotada por Harry al salir, saco de su mundo a Hermione, que con una combinación de felicidad y horror se dio cuenta en donde estaba y en los brazos de quien, la chica aventó a Ron hacia delante, no quería mas problemas, no quería excusas para amarlo, no quería que de nuevo el gusanito de la duda se apoderara una vez mas de ella y pensar en si Draco era el indicado, después de lo que había pasado en la mañana ahora estaba convencida de que quería estar con el y con nadie mas, Ron tenia que quedar en su pasado de una buena vez, si deseaba ser feliz.

La Gryffindor tomo sus cosas, le dio su reporte a la profesora y al igual que Harry salio corriendo en busca de su mejor amigo.

Los minutos pasaron y nada de nada del pelinegro, Hermione se había cansado de preguntarle a cada persona que se encontraba, si había visto al niño que vivió.

Por su parte Harry subía las escaleras de forma loca, quería llegar a la torre de astronomía, donde había encontrado a Snape la ultima vez con la profesora Vector, el chico necesitaba estar solo, quería olvidarse

Tan solo por un segundo de la horrible escena que aun estaba fresca en su mente.

Se interno en la torre y subió por una trampilla que llevaba a la parte mas alta de la torre, el chico había encontrado dicho escondite un día en el que tuvo que escapar de su horrible profesor de pociones.

El muchacho subió por las escaleras y abrió la puertesilla que dejaba ver un par de mugrientos y viejos sillones enfrente de una ventana que ofrecía una maravillosa vista hacia el lado negro, Harry se imaginaba que la profesora Vector usaba esa clase de ático para hacer observaciones mas detalladas de las estrellas y planetas, o simplemente era el refugio de la bruja para relajarse en un día particularmente estresante, el pelinegro había llegado a esa conclusión ya que la ultima vez que había entrado ahí, el lugar había cambiado mucho a como estaba en anteriormente, ahora una cama con un dosel raído acentuaba el refugio, una mesilla y un par de sillas estilo francés también sobresalían en la habitación.

-Mmm...Parece que últimamente tiene invitados—se dijo el Gryffindor al vislumbrar un servicio de té para dos.

Curioso introdujo todo su ser dentro de la habitación sin imaginarse por un segundo que estaba acompañado, en uno de los roídos sillones. Una rubia, de piel como el marfil y ojos azules leía con gran interés un libro rosado al parecer de terciopelo con dos grandes C.

Harry, aun sin saber que Luna estaba ahí, se tiro en la cama de espaldas y dio un suspiro de lo mas estridente, pero como siempre, el ruido tan inesperado, parecía que a Luna no le había asustado ni sorprendido en lo mas mínimo, parecía como si la Ravenclaw hubiera sabido en todo momento que el pelinegro estaba en la misma habitación que ella.

-Vaya Harry, que suspiro tan amargo, espero no haberlo provocado yo, jijiji—rió la muchacha asomando la cabeza por un lado del sillón verde donde estaba leyendo.

Como si tuviera un resorte integrado Harry se levanto de la cama y la miro con los ojos como platos, jamás en la vida se le hubiera ocurrido que se encontraría con Lunatica Lovegood en ese lugar tan intimo que había fundado como su escondite.

-Luna ¿pero que demonios, haces aquí?

-Estoy leyendo—respondió sin darle importancia a la pregunta, la chica seguía hojeando entretenida el librillo y de vez en cuando soltaba una risilla o alzaba las cejas.

-Luna

-Si Harry

-¿Me has estado siguiendo?

-No—dijo con tanta indiferencia que a el ojiverde le causo enfado, sabia bien que Luna era así, y que ese era su modo de ser, pero la verdad a veces le colmaba la paciencia tanto que le daban ganas de estrangularla.

Sin embargo era su amiga y tenia que contenerse, como pudo, Harry tomo aire—Esta bien Luna confiare en ti, pero entonces podrías decirme como es que has descubierto este lugar.

La chica por fin dejo el librillo y se digno a mirar a su amigo.

-No es por ser grosera Harry, pero no eres el único al que le gusta estar solo de vez en cuando—la cara de Luna se entristeció un poco, pero siguió hablando—La profesora Vector se dio cuenta el otro día de cómo me trataban mis compañeros de casa y ella me enseño este lugar, dice que puedo venir mientras ella no lo ocupe y que aquí se puede estar tranquila, además—Luna miro hacia el gran ventanal y suspiro.

Harry se pregunto seriamente por quien lo hacia, nunca había pensado que a Luna le gustara alguien, sin embargo no quiso preguntarle.

-Además la vista es exquisita—termino.

-Si en eso te tengo que dar la razón ver el atardecer desde este punto es mágico.

De pronto Harry empezó a darle vuelo a su cabeza y comenzó a imaginarse tomado de la mano ahí con Hermione apreciando y disfrutando de los paisajes que el colegio les brindaba.

-Sabes Harry, también desde aquí se puede ver todo lo que pasa en el lago y en algunas partes del bosque prohibido.

El tono de Luna no le gustaba mucho a Harry, así que decidió indignar mas en la conversación—¿a que te refieres Luna?

-Bueno, ayer tuve la oportunidad de vislumbrar una escena muy romántica, pero sinceramente creo que no te incumbe, en mi opinión es algo muy delicado, tanto que parece una telenovela muggle.

Harry alzo una ceja, sabia perfectamente de lo que se trataban la telenovelas muggles, había visto demasiadas veces llorar de la emoción a su tía Petunia como para olvidarlo.

-¿qué es lo que viste Luna?, dímelo por favor.

La rubia lo miro con esos ojos que daban tanto miedo—¿de verdad quieres que te lo diga? —musito esta.

-Claro, que quiero odio quedarme con la duda de algo.

Luna suspiro sonoramente y se dejo caer en el roído sillón invitando al pelinegro a que la acompañara, Harry obediente y curioso cedió ante su petición.

-Harry, no se si lo sepas, pero parece que Hermione ha estado ocultando algo de lo mas importante y delicado, veras ayer la vi con... —Harry le puso un dedo en la boca a la rubia y negó con la cabeza, lo ultimo que quería era saber que Draco y Hermione habían hecho una escena de telenovela.

-No te preocupes Luna, si te refieres a su repentino gusto por las serpientes, ella ya me lo a contado todo, me alegraría de verdad que no le se lo mencionaras a nadie en especial a alguien de Gryffindor, por favor Luna te lo pido.

La chica le sonrió—descuida Harry no se lo pensaba decir a nadie mas que a ti, se nota a kilómetros de distancia que estas loco por Hermy, te he visto como la miras y como se te cae la baba cada vez que ella te sonríe—Luna se puso un dedo en la barbilla y miro hacia arriba como si estuviera analizando algo—Vaya, no se como ella no lo ha notado.

-¿Soy tan obvio? —menciono el pelinegro.

-Eres tan obvio como que a Ron le dan miedo las arañas.

-Si...Ron... —agrego el niño que vivió casi en un susurro.

-Pero sabes Harry, también es obvio de quien muere por ti.

El chico se volvió hacia Luna y la miro con curiosidad—¿ahora de que hablas Luna, alguien morir por mi?, jejeje no me hagas reír.

Antes de que Harry pudiera seguir con la conversación o a hacer algo, Luna se había levantado del sillón y le había dado un beso en la cabeza.

Harry se sonrojo ligeramente por la actitud de la Ravenclaw—Luna...yo—agrego el chico imaginándose que la misma Luna era la que moría por el.

-Toma, lee eso, te dejo solo, ahí encontraras las respuestas. —Ella lo miro por ultima vez y levanto el pulgar—tómalo en cuenta Harry, no me gusta verte sufrir por alguien que no te ama, adiós—agrego la muchacha primero de forma seria y luego cambiando drásticamente de actitud saltando por la habitación hasta que llego a la escalera de la trampilla y desapareció,

Harry que la había seguido de cerca se volvió hacia lo que la chica le había dejado en las piernas.

Un librillo de terciopelo color rosa con dos grandes C gravadas en dorado.

El chico abrió el libro y se sorprendió al saber de quien era, no quería imaginarse ni como Luna lo había conseguido, sin embargo se puso a leer.

Este Diario es propiedad de la señorita Cho Chang, aquí escribiré mis mas bellos relatos, mis deseos, mis anhelos y claro que seria un diario sin las tristezas, los temores y los malos momentos, hoy te fundo diario mió hoy primero de septiembre el primer día de clases,

1 de septiembre.

Hoy comienzo de nuevo las clases y este día me ha salido de maravilla a pesar de lo que esta pasando en nuestro mundo, un asesino llamado Sirius Black se ha escapado de la prisión de azcaban sin embargo eso no arruina mi felicidad.

Cuando entre al expreso el ya me esperaba con una flor banca en la mano, lista para obsequiármela, ese Cedric Digory si que es apuesto, mi madre me ha dicho que es un buen prospecto y que seria muy favorable para mi estatus y mi familia que me emparentara con un Digory, aun así y sin negar que Cedric me gusta hay alguien mas, me sonrojo con el simple recuerdo de su sonrisa, me burlo de misma al recordarme que hasta finales del año pasado e notado que existe, pero eso no importa, el haberlo hecho es lo que cuenta, cabello alborotado, flacucho, es un año menor que yo pero no me interesa jejeje me gustan pequeños, Potter, es su apellido Harry su nombre, definitivamente alguien mas influyente que Cedric, no se mucho de su historia, ya que yo me he mudado aqui desde que empeze en Hogwarts pero mis amigas y los demás compañeros afirman que gracias a el, el mundo mágico vive relativamente en paz.

Hoy estoy confundida no se lo que siento por ellos, uno me ofrece su amor y su nivel social, el otro ni siquiera sabe que existo, además hoy que me he encontrado con Harry esa Hermione Granger siempre esta con el, creo que son algo así como novios.

La odio entonces, te desprecio Hermione por quitarme a la persona que mas me conviene y que mas llama mi atención.

Uff...en fin esto es todo por hoy, ya tengo sueño, adiós mi querido diario gracias por ser el único testigo de mis pesares.

Cho.

Harry termino de leer la primera pagina y estaba totalmente atónito, ahora se daba cuenta de que ella siempre lo había mirado, eso definitivamente lo alegraba mucho e infundaba mas su deseo de darse una oportunidad con esa Ravenclaw que alguna vez quiso, para poder así olvidar a una Gryffindor que jamás lo amara.

Hola mis queridos lectores ¿qué onda con la pagina verdad?, jejeje les digo puras perdidas, espero que no enloquezca, bueno ojala les haya gustado este cap, se que la mayoría de nosotras odiamos y aborrecemos a Cho Chang pero entiendan que si Harry sale con ella el, por lo menos dejara de sufrir unos días además de que Hermione se puede poner celosa y armar un verdadero escándalo jijiji, ya lo verán.

Como se dieron cuenta la asiática ya le había echado el ojo a Harry desde que el niño estaba en tercer grado, ¿qué mas dirá el diario de Cho?, ¿y como carambas Luna lo consiguió?

Jijiji eso en el prox cap ya saben que me gusta el drama, bueno los dejo esperando mi mínimo de 10 criticas, sino no subo cap, perdón por ser tan drástica pero de verdad me desanima que no me dejen comen de esta historia que quiero tanto, jejeje y anuncio especial, el amor ha vuelto a mi vida, estar enamorada y tener a alguien en quien pensar es la alegría mas grande del mundo ahora solo falta que el también lo confirme.

Bueno adiós cuídense mucho los quiero de aquí hasta plutón aunque no sea planeta