← Historia 24226 · de
Historia 24226 — capítulo 20
Capítulo 20
HARRY Y CHO ¿UNA NUEVA OPORTUNIDAD?
Harry Potter se había quedado sin habla después de haber leído la primera pagina de el diario de Cho Chang, entonces una inconciente necesidad de leer mas lo invadió, Harry sabia que un diario era un objeto súper personal y que quien se atrevía a violar una cosa así, era porque su vida era tan vacía que tenia que chismear en la vida de las demás personas. Sin embargo por alguna razón ese objeto tan digno de ser guardado bajo maldiciones, había llegado a sus manos, sabia que Luna no se lo robaría a Cho ni nada por el estilo, talvez ella se lo había dado a la rubia para que ella se lo entregara a él. —pensó el muchacho.
Sin más leyó la siguiente página.
2 de Septiembre.
Hoy a sido mi primer día de clases y han pasado cosas que no entiendo, Cedric me ha dicho que quiere verme detrás de el invernadero después de clases, estoy de lo mas emocionada, no imagino que querrá o que me dará, ¿tal vez reciba mi primer beso?, si tal vez sea eso.
Harry sintió que en su estomago un poco de bilis se soltaba por imaginar como Cho había tenido su primer beso con Cedric.
Quiero besarlo, mis amigas dicen que es muy apuesto y que me e sacado la lotería con él. Creo sinceramente que tienen razón aunque cuando pienso en eso, el estomago me hace recordar a Harry, cada vez que lo veo por los pasillos siento cosquillas en mi interior, mismas cosquillas que me asaltan cuando Cedric me mira y me hundo en sus ojos color miel.
Estoy confundida, no se que hacer, ¿dejarme llevar por el destino y entregarme a Cedric? ó ¿aferrarme a mirar a alguien que tal vez nunca me mire?.
O dios, el tiempo se me acaba querido diario, el profesor Snape se acerca y no quiero que me regañe.
Harry noto que había un gran espacio entre lo que había leído y la continuación del día, según creía el ultimo pedazo de texto que aun no leía seria el relato de lo que había pasado con Cedric.
El pelinegro dudo en leerlo, no sabía si estaba preparado psicológicamente como para leer un momento tan importante en la vida de una chica.
Oh por dios, fue lo mas maravilloso que me ha pasado, nunca pensé experimentar el concepto del príncipe azul en persona, creía que no existía un hombre que llegara a nombrarse así, sin embargo existe, su nombre Cedric Digory.
Esta noche mí vida ha cambiado e probado las delicias del amor, los besos y las caricias, lo quiero, lo quiero.
Hoy todo ha sido romántico e increíblemente bello, fui a la cita detrás del invernadero y él ahí estaba con su hermosa e inmortal sonrisa, su capa impecable, sus ojos calidos, simplemente guapísimo, ahora sé, porque mis amigas me han dicho que me he sacado la lotería, Cedric en mi opinión es el chico mas guapo del colegio, pero hoy me di cuenta que no solo es una cara bonita, tiene un corazón mas hermoso de lo que es por fuera.
Él es perfecto simplemente lo es, después de saludarnos con algo de timidez, él tomo mi mano y la entrelazo con la de él con algo de vergüenza, a pesar de la oscuridad pude percibir como sus mejillas se incendiaron al contacto, yo la verdad, también me sonroje.
Dimos un largo paseo por los terrenos y entonces llego el momento de la verdad, me llevo a una parte de Hogwarts que no sabia que existía, un hermoso claro dentro del bosque prohibido, el agua cristalina se reflejaba en los ojos de Cedric y entonces paso algo que recuerdo y me estremezco.
Ahhhh que emoción, Ced tomo mi mano y la beso, yo me sonroje y decidí que quería comérmelo a besos, así que me acerque y lo bese en la mejilla incitándolo a que me besara de una buena vez, y lo hizo me tomo por el rostro, me acaricio el cabello y fundió sus labios con los míos, fue delicioso, sus labios eran... —PACK
El librillo se cerró, Harry concluyo que no podía seguir leyendo, ya sabía lo que le atormentaba, Cho había tenido su primer beso con Cedric y no con él.
-Vamos Potter como pudiste pensar habías sido el primero, si sabias a la perfección que ellos salían—se dijo el muchacho reprendiéndose asi mismo.
Harry miro el diario con algo de resentimiento, como si el librillo fuera el culpable de que Cho hubiera tenido su primer beso con Cedric—Vaya, ¿que es lo que voy a hacer con esta cosa?, ya no quiero leerla pero la curiosidad me esta matando, quiero saber si ella todavía me quiere o que es lo sentía y pensaba de mi, pero no puedo, siento que invado su privacidad, sus sentimientos, su corazón,
Pero tampoco puedo llegar y darle el libro asi nada mas, seguro que le causara mucha curiosidad el saber como es que yo lo tengo. —Harry se puso a pensar, debía entregar el diario a Cho, pero antes quería leer un poco mas por lo menos un par de paginas mas, donde su nombre estuviera plasmado.
Entonces la luz llego a su mente —¡LUNA! —Grito—si, ella tenia el libro, seguro me ayuda a devolverlo sin que Cho se entere de que no está.
La campana sonó y Harry bajo rápidamente a su próxima clase, mientras bajaba de forma circense y habilidosa las escaleras de arriba, cayo en cuenta que el librillo rosa aun estaba en sus manos, el chico se paro en seco y lo metió rápido en la mochila.
-Hey Harry ¿dónde diablos te has metido? —pregunto una voz conocida para él, ahora se acordaba de porque había subido a la torre de astronomía, Ron su mejor amigo había estado tratando de cortejar a Hermione en el invernadero, ahora Harry se planteaba dos cuestiones, ¿o se seguía delante fingiendo sordera? ó ¿o se detendría a esperar al pelirrojo, tratando de contenerse y no golpearlo?.
Opto por la segunda opción ya que había sido demasiado lento y Ron ya estaba a su lado.
-Harry, has salido como un loco del invernadero, ¿qué es lo que paso? —preguntó el chico con curiosidad.
-Mmm...Nada, lo que pasa es que tenia un asunto con Luna.
-¿Luna?, no me digas que te gusta esa niña loca.
-No, descuida no me gusta, pero te pido de favor que no la insultes, ella es extraña no lo dudo, pero es muy dulce.
-Si bueno, es una chica agradable, pero cuéntame, ¿cuál era el asunto?
Harry necesitaba una excusa lo suficientemente buena para librarse de Ron, ya que el pelirrojo podía llegar a ser molesto cuando lo dejabas en ascuas. Entonces como un rayo de luz Harry recordó el diario de Cho.
-Veras, lo que pasa es que talvez vuelva a intentarlo con Cho y pues...ya sabes Luna esta en su casa.
-¿Así que te esta ayudando a cortejar a Chang una vez mas?.
-Eh...si, algo por el estilo.
-Vaya, Harry, jamás pensé que tú querías volver con Cho, ya sabes después de lo que te decepciono en quinto año y por los rumores que se dicen de ella en el mundo mágico, ya escuchaste a mamá en el verano cuando nos contó que había visto a Cho y a su madre en ese lugar donde ninguna señorita entra. Además, pensé que tú y Hermione...bueno se gustaban
-Hermione y yo no tenemos nada Ron y sobre Cho pues así son las cosas, he cambiado de opinión, además... —Harry quería gritarle a la cara que él era el único culpable de que fuera a darle una oportunidad a Cho, si no hubiera dicho que le gustaba la castaña. Talvez aun seguiría con la esperanza de conquistarla, sin embargo Harry literalmente se había rendido, no quería sufrir mas, ya estaba lo suficientemente arto de no tener nada para él y que todo el mundo le quitara lo que mas deseaba, primero Voldemort le quita a sus padres, Bellatrix le quita a su único familiar que le agradaba y ahora Draco y Ron le quitaban a la única mujer que había amado, no era justo pero así lo había querido el destino y contra éste nada se puede hacer. —Además—continuó—, las cosas me han obligado a tomar esa decisión—musito el pelinegro.
-No te entiendo Harry ¿de que hablas?
-Mmm...Tu sabes, cosas, situaciones, comportamientos—agrego Harry tratando de recalcar cada palabra con sutileza—pero vasta de mi, hablemos un poco de ti, dime Ron, ¿Todo va bien entre tú y Parvati? o ¿Hermione y tú...bueno tienen algo? —pregunto el ojiverde con toda la intención de molestar a Ron.
El pelirrojo se puso nervioso y sus mejillas se sonrojaron—No Harry como crees, no, Hermy y yo no tenemos nada, no puedo negarlo y como mi mejor amigo tienes que saberlo, me gusta Herms Harry, mucho pero mucho, creo que me di cuenta cuando nos salvo del ataque en el funeral de tus tíos.
Sin embargo aun siento algo por Parvati, algo así como... amor, no es fácil olvidarse de alguien a quien amas.
-Mmm...Dímelo a mi—pensó Harry que se hizo el desentendido—¿de verdad?, wow Ron que loco, aunque aquí entre nosotros y ya en confianza, debo admitir que esa idea de que te gustara Hermy ya había pasado por mi mente, sin embargo me gustaría que me respondieras algo que me atormenta.
-Dime
-¿Por qué dices querer a Hermione y aun así pudiste salir con una chica totalmente desconocida para ti y totalmente diferente?
Ron se sonrojo de nuevo, el chico a simple vista se veía de lo mas incomodo, parecía que Harry había dado en el clavo, por fin iba a confesar a Ron.
-Bueno, lo se, ni siquiera se como paso, pero te juro que Parvati llenaba ese vacío en mi, que Hermione nunca pudo, además Parvati y yo no somos tan distintos, supongo que por eso nunca vi a Hermione de otra manera, mas que como mi amiga, ella y yo simplemente somos polos opuestos, pero después de la forma en la que nos protegió, mi visión cambio.
-Si es lo que piensas, deberías de dejar a Hermione en paz y recuperar la relación que tenias con Parvati. En mi opinión lo que sientes por Hermy es gratitud y no amor.
-Eso no lo se, tendría que comprobarlo, pero no quiero dañar a Parvati.
-Entonces vuelve con ella—sugirió Harry con toda la intención de que Ron se alejara de la castaña.
-Pero Harry, se ha vuelto de lo mas odiosa, no se que fue lo que le paso, antes ella era de lo mas diferente y ahora no la soporto, no puedo volver con ella si sigue así.
Harry puso los ojos en blanco, a veces su amigo era algo tonto—Entiéndela Ron, creo que a nadie le justaría ver a su novio coqueteando con su mejor amiga, lo que le pasa a Parvati es que esta celosa, además ¿qué te hace pensar que Hermione te hará caso?. Mas vale que recuperes algo que ya tienes a que te arriesgues con Hermy y lo pierdas todo. —dijo Harry con toda la intención de hacer sentir mal a Ron y hacerlo dudar, Harry sabia que lo que estaba haciendo era de lo mas cobarde y sucio pero, si él no podía tener a Hermione, no dejaría tampoco que Ron se quedara con ella tan fácilmente, no era justo, Ron ya estaba con alguien debería de preocuparse por su adorada Parvati y dejar a la castaña en paz, era tanto el coraje que tenia el pelinegro que hasta cierto punto prefería que Draco estuviera con su Hermy a que Ron y ella salieran, eso en definitiva no podría soportarlo nunca.
Ante los extraños comentarios de Harry, y su inminente persistencia de que volviera con Parvati a Ron le surgió la idea de que a lo mejor Harry sabia algo
-¿Sabes algo, que desconozco Harry?.
El niño que vivió sonrió de forma arrogante y disfrutando cada palabra respondió—¿quien sabe Ron?, a veces uno se entera de cosas.
-¡Dime Harry¡ —grito el pelirrojo mientras veía como su amigo se alejaba bajando las escaleras. —¿será que Hermione ya tiene novio? —se preguntó el muchacho de forma triste.
El pelinegro corría hacia los terrenos de Hogwarts, necesitaba aire, estuvo a solo unas cuantas oraciones de gritarle a Ron que Hermione y Draco salían y que se revolcaban y se besaban cada vez que podían. Y que ellos no podían hacer nada al respecto, que ellos solo serian para siempre los amigos de esa castaña tan linda e inteligente, que ahora le pertenecía en cuerpo y alma a una serpiente y no a una cualquiera, sino a Draco Malfoy.
De pronto una melena negra como la noche choco de lleno en su cara.
-Auch... —se quejo Harry frotándose la nariz dolorida.
-Lo siento—musito una voz dulce ya muy conocida para él.
Harry abrió los ojos y ante él una sonrojada y muy guapa Cho lo miraba con preocupación.
-Perdón Harry, ya se me hacia tarde para la clase de pociones y no te he visto, venia pensando en... —la muchacha desvió la mirada y no quiso decir nada mas.
-descuida yo he sido el torpe, déjame ayudarte—Harry se levanto de golpe se limpio el trasero y ofreció su varonil mano a la asiática.
-Gracias Harry has sido muy amable.
-De nada Cho.
Graciosamente tanto Harry como Cho se estaban comportando muy extraños, parecía que el tiempo hubiera retrocedido para ellos, ya que la forma en la que se hablaban y se miraban de esa forma tan penosa y entrecortada simulaba la forma en la que se trataban cuando Harry le había pedido que fuera con él al baile de navidad en cuarto, las palabras entre cortadas, las miradas llenas de pena y los movimientos torpes no se hicieron esperar por parte de los dos.
-Mmm...Cho
-Si Harry—dijo la chica con brillo en los ojos, los movimientos corporales de Harry solo significaban una cosa.
El pelinegro miraba hacia abajo como un niño reprendido, se tambaleaba un poco como si tuviera ganas de ir al baño y se rascaba la nuca de forma boba, como si eso lo ayudara a ser mas valiente.
-Cho...quería preguntarte si...en el receso podríamos, reunirnos y hablar, ¿recuerdas lo que paso hace unos días?.
Harry se refería al encuentro que habían tenido en la lechuzeria
-Claro Harry, como olvidarlo, será un verdadero placer hablar al respecto, yo quería hablar de eso desde hace tiempo, pero bueno... —Cho sonrío—eso ya no importa, te veo cerca de la cabaña de Hagrid—sin mas la asiática dio un saltito hacía Harry y le beso en la mejilla, el chico se sonrojo y cuando Cho ya no miraba se toco con dulzura el lugar donde los labios de la chica habían rosado su piel, no lo podía evitar ni negar, Cho le atraía machismo, era condenadamente sexy y guapa, claro que no se comparaba para nada por lo que sentía por Hermy, pero talvez a larga Cho lograría hacer que la amara.
El pelinegro siguió su camino hasta la orilla del lago, no le importaba no entrar a la clase de pociones, ya se pondría al corriente luego, lo que mas necesitaba en ese momento era pensar, solo pensar en lo que haría con su vida, debía de poner las cartas en la mesa y asi cuestionarse una vez mas sobre la actitud que tendría con Hermione de ahora en adelante, lo que haría con el diario de Cho y sobre todo debía de reflexionar en como lidiaría con Ron y sus cortejos hacia Hermione, esperaba que lo que le había dicho sobre Parvati, influyera en su amigo y dejara a Hermy en paz, eso le quitaría un gran peso de encima.
El niño que vivió se tiro debajo de ese mismo árbol donde alguna vez había visto a su padre y a los demás merodeadores en un recuerdo de Snape.
Como los necesitaba en ese momento, extrañaba horriblemente a Sirius y a su padre, deseaba que alguno de los dos estuviera allí y le dijera que lo que estaba haciendo era lo correcto, que era lo mejor ,dejar de pelear por el amor de su vida y conformarse solo con estar con una chica que le atraía.
Mientras el chico seguía cuestionándose a varios metros de ahí, Hermione Granger sentía extraña punzada en el corazón.
-Hey Hermy, no te ves muy bien—le informo Lavender que ahora era mas cercana a la castaña, desde que Parvati la había insultado.
-Lo se Lavender, pero es que no se que me sucede, cómo que algo me apremia, pero no tengo idea de lo que pueda ser, según yo, no tengo ningún pendiente o algo.
-Talvez sean líos del corazón Granger—interrumpió una voz detrás de ella.
Hermione se volvió y vio a su peor pesadilla, Parvati no había dejado de molestar desde que estaban en el invernadero.
-No empieces de nuevo Parvati ¿qué no tienes otra cosa que hacer?, ya deja de seguirme estoy harta de escuchar tus quejas, entiende, no es mi problema que tú y Ron hayan terminado.
-Claro que es tu problema si fue por... —Parvati se detuvo, no le convenía por ningún motivo informarle a la castaña que por su culpa había terminado con Ron, seria una tonta si le decía a Hermione que Ronnie la había terminado porque se estaba sintiendo atraído por ella —tienes razón Granger, no es tu problema—Sin mas, la chica se dio la media vuelta y se coló entre los Slytherins.
-Vaya que se ha vuelto algo paranoica.
-Si.
Hermione miro hacia donde estaba Ron y sacudió la cabeza, no debía caer, una vez mas no, lo que estaba pasando seguro solo era una táctica o alguna clase de fase temporal en la que Ron se estaba portando muy solicito con ella, no solo porque la tratara con amabilidad y se comportara como un chico agradable, significaba que sentía algo por ella, y si lo sentía, ¿que mas daba?, ella no podía volver a pensar en él de forma romántica, ya tenia alguien que llenara esa parte de ella.
A unos metros de ella ahí estaba él, el chico que llenaba ese hueco en el corazón de la gatita mas linda de Gryffindor, Draco Malfoy tan arrogante como de costumbre, tan elegante, tan simplemente él.
Con paso decidido se deslizo hacia ella, Hermione no creía lo que sus ojos le mostraban, Draco iba hacia ella.
-¿qué pretende? —se pregunto la castaña mirándolo interesada.
-Wow, ese Malfoy si que es todo un bombón, ¿no crees Hermy? —suspiro Lavender.
-Y que lo digas—dijo una vocecilla detrás de ellas, Cho que recursaba pociones había escuchado a Lavender.
-Mmm...No dirían eso si las llamara sangre sucia, pero... si, no lo puedo negar, no soy siega, el chico es apuesto. —Y es mío jijiji—pensó Hermy sonriendo.
-¡Hermione!, jama pensé escucharte decir algo bueno sobre un Slytherin y mucho menos de Malfoy.
-Si bueno, la gente cambia, mira lo que paso con tu amiga.
Lavender entristeció y se puso seria.
-Lo siento, mi intención no era... —la castaña no había pensado bien el comentario, Lavender era la mejor amiga de Parvati y aunque estuvieran peleadas, a la chica le dolía que la gente hablara mal de Parvati.
-Descuida Herms, pero tienes razón, ella ha cambiado mucho.
Mientras Hermione trataba de consolar a Lavender, no se percato de que Draco ahora estaba mas cerca de ella.
-Granger—dijo el rubio picándole un hombro.
La chica se volvió asustada nunca había pensado que Draco se atrevería a hablarle en publico.
-¿qué pasa Malfoy?
-Recuerdas que el profesor Snape nos pidió que trajéramos unos ingredientes antes de la clase—menciono Draco de forma casi normal.
La castaña lo miro tratando de averiguar porque el rubio quería que se alejaran de ahí, sin embargo no se le ocurrió nada y para no crear sospechas entre Lavender, Cho y los curiosos Slytherins que seguían la extraña escena de cerca, asintió fingiendo que lo hacia sin ganas y siguió al rubio.
-Mmm...Otro que ha cambiado mucho este curso—menciono Lavender mientras Hermy se alejaba.
-Si, si Harry jamás va a creerme que Malfoy le hablo a Hermione sin un insulto—musito Cho.
-Si, por cierto, Cho, ¿dónde esta Harry? —preguntó Lavender.
Por lo general Harry y Hermione siempre llegaban juntos a la mazmorra y ahora ni rastro del niño que vivió
Cuando Draco estuvo seguro que ninguna mirada curiosa los veía, tomo de forma rápida la muñeca de Hermy y la metió en uno de los tantos pasadizos de Hogwarts.
-Hola hermosa—la saludo dándole un beso en el cuello, al simple contacto Hermione casi se derretía entre los brazos de la serpiente.
-Hola amor, dime ¿por qué tanto teatrito? Cuando Snape nos pille que llegamos tarde a su clase.
-No te preocupes, mi teatrito tiene una parte de verdad, el profesor Snape si me mando por unos ingredientes a su almacén, que yo haya decido aprovecharme de la situación, jejejeje es otra cuestión, además te aseguro que si te ve con migo ni siquiera dirá pió.
-¿No me digas que ese hombre, también sabe que tú y yo...?
-s.f., —la interrumpió el rubio poniéndole un dedo en los labios— eso no importa, dime, ¿te gusto lo que paso en la mañana?
Hermione se sonrojo, lo que había hecho con Draco era lo mas atrevido que había experimentado con un chico, ni siquiera en sus sueños mas sucios había imaginado que haría algo asi.
-claro que me gusto, fue muy divertido, eres todo un pillo Draco Malfoy.
-Jajaja, ¿pillo, yo? Hubieras escuchado los sonidos que hacías cuando te tocaba...mmm...como me encantaría escucharte de nuevo, es música para mis oídos.
Un golpecillo sin fuerza dio en el pecho del rubio, una Hermione totalmente roja era la atacante—no digas eso Draco, eres un pervertido.
-lo siento preciosa, pero es que no puedo evitarlo, no sabes como me encantas—El Slytherin la acorralo en la pared y la beso de forma salvaje en el cuello y los labios, Hermione estaba en el cielo, hasta la punzada que la había apremiado la mayoría de la mañana había desaparecido, ahora lo único que anhelaba y quería sentir era la dulce y embriagante piel de Draco Malfoy en todo su cuerpo, quería que la besara como en la mañana, quería gritar de nuevo y desprender esa maravillosa sensación dentro de ella que la había hecho sentir tan bien.
Sus piernas ya estaban alrededor de la cintura de Draco y Hermione podía sentir como el cuerpo de Draco vibraba, no sabia si por lo que estaba sintiendo o simplemente porque ella pesaba demasiado y Draco estaba haciendo esfuerzo.
-Me encantas, me encantas—le susurraba el muchacho al oído cada vez que sus labios quedaban libres.
Hermione se estaba derritiendo, se estaba dejando llevar demasiado por las caricias de Draco, aun asi su cuerpo pedía mas y dejaba a su mente de lado, cada centímetro de su piel rogaba por ser besada y acariciada por las fuertes manos del príncipe de Slytherin.
Sin mas y sin darse cuenta, los dos ya estaban en el suelo, Draco tenia a Hermione debajo de él y la besaba con pasión, una vez mas, Hermione había comenzado a gritar y a gemir de placer, si alguien hubiera pasado por ahí. Los habría escuchado a la perfección así que él rubio pensando en eso, apagaba los sonidos de Hermy en sus labios.
Los chicos se estaban calentando mas y mas, cuando de pronto alguien abrió el pasadizo de golpe.
Capa negra hasta los tobillos, vestido de negro, nariz ganchuda y dos cortinas de pelo grasiento enmarcando su cara.
Los chicos casi mueren al ver que Snape los había pillado, Hermy estaba tan roja que se hacia notar de mas en los oscuros suelos del pasadizo.
-¡Draco, Granger¡, no pretendo entender el dicho y extraño cariño, deseo o lo que sea que ha surgido entre ustedes, pero solo les pido que si van a revolcarse, no lo hagan dentro de sitios tan concurridos como este, sus gritos señorita Granger, si aun se le puede decir asi, se escuchan desde la entrada de la mazmorra—Hermione se llevo las manos a la boca y sus ojos se pusieron acuosos—pero descuide—siguió Snape—todos los alumnos ya están es sus respectivas aulas, yo los escuche por casualidad al venir a buscarlos, asi que deberían de tomarlo en cuenta, no se los digo porque me importen sus secretitos absurdos y estúpidos, mas que nada lo hago porque no quiero que alguien que pertenece a mi casa, sea pillado teniendo sexo con una Gryffindor—termino Snape de forma dura pero con la indiferencia con la que se caracteriza.
-Profesor yo... —Snape hizo un ademán con la mano hacia la cara de Draco, como si quisiera parar sus palabras.
-Pero nada Draco, no quiero saber mas, no quiero detalles ¡NADA!, solo te advierto que si los vuelvo a encontrar, ya no seré amable y no los prevendré, yo simplemente me pasare de largo y que los descubran, ¿de acuerdo? —grito el hombre, fijando sus negros ojos en Hermy y Draco.
Los muchachos asintieron con la cabeza hacia abajo.
-Ahora Draco, si quieres hacer porquerías con Granger, toma—Snape le dio una extraña llave.
-¿Qué es esto, profesor?
-Es una llave, ¿que eres tonto?.
Draco enfureció pero no quería decirle nada a su profesor, sabia perfectamente que si le refutaba algo el maestro se iba a desquitar con Hermione—Mmm...Perdón, no plantee bien la pregunta—Draco carraspeo—Mmm...¿Qué lugar abre esta llave?.
-¿Recuerdas la puerta que hay en la torre norte, que me preguntaste hace años que había ahí?.
-Si profesor.
-Bueno, pues es una clase de mmm—Snape parecía sonrojado—Mmm...ya lo descubrirás cuando vayas, ahora larguémonos de aquí, no quiero que ningún estudiante sopenco, nos encuentre aquí y haga preguntas estúpidas—musito Snape en un frió susurro.
Los chicos asintieron y los siguieron a paso veloz, Hermione aun no podía creer su mala suerte, estaba en completo shock, su cara estaba inexpresiva y caminaba con la mirada hacia abajo, estaba muy pero muy avergonzada consigo misma por dejarse guiar por cosas tan superficiales como el placer, se sentía tonta y sucia, ahora se daba cuenta que estaba cambiando, ya no era ella, antes ni en sueños se hubiera imaginado hacer cosas semejantes con un chico, no dudaba que le encantaba las experiencias que estaba viviendo con Draco, pero desde ahora seria mas cuidadosa, no le daría de nuevo el gusto a Snape de burlarse de ella y de dudar de su virginidad.
Lo odiaba, aun no podía creerle del todo, dijeran lo que dijeran Zagato, Dumbledore y los de la orden, en definitiva aun había algo en Snape que no le gustaba.
Después de un minuto de rápida caminata llegaron al armario del profesor, que lleno de de forma veloz sus brazos de frasquillos llenos de cosas viscosas y otras de líquidos humeantes.
Slytherin y Gryffindor llegaron a la clase en conjunto con Snape, los chicos caminaron enfrente de la clase en las que todos los miraba de forma extraña, era realmente raro ver a alguien como Draco y Hermione juntos y mas extraño que fueran liderados por Snape.
Al dejar los materiales en el escritorio de Snape, la chica se fue a buscar algún lugar libre, Draco por su parte ya tenia un lugar que le había guardado Blaise, en cambio Hermy no encontró lugar mas que junto a ese fastidioso pelirrojo que no quería ni ver, y se preguntó ¿dónde estaría Harry?, ya que por lo general se sentaban juntos.
Herms se sentó muy a su pesar al lado de Ron y volvió su mirada hacia abajo, después de lo que había ocurrido hace unos minutos, le era imposible ver a la cara a Snape, tenia la seguridad de que si se atrevía a mirarlo, el hombre comenzaría con sus sarcasmos y que le echaría en cara lo que había visto, y por supuesto que omitirá el nombre de su alumno preferido.
-Hola Hermione, ¿te pasa algo?, te ves como...ausente, como rara.
-Mmm....descuida no es nada solo estoy algo cansada.
-Y que lo estas, no creas que no me di cuenta, pero se perfectamente que no dormiste en la sala común o que si lo hiciste ¿llegaste muy tarde?.
Hermione Se sonrojo al recordar lo que había hecho con Draco en la sala de los menesteres, sin embargo aun estaba resentida con Ron, el había sido la verdadera razón del porque, no había dormido en la sala.
-¿por qué dices que no dormí en la sala común? —preguntó la muchacha sin mirarlo.
-Porque fui a buscarte, quería que tú y yo habláramos de... —Ron no termino la frase y se sonrojo.
Hermione lo miro, y se pregunto que seria eso de lo que quería hablar el pelirrojo, sin embargo no lo cuestiono, sabia muy bien que Ron estaba de lo mas extraño y no quería mas problemas con Draco.
-Así, pues lo que pasa es que llegué un poco tarde, porque tenia que tarea que hacer, al contrario de tú yo si tengo deberes.
-Perdón Hermione no te pongas así, lo que pasa es que yo me dormí como hasta eso de las dos de la mañana esperándote en la sala común y pues... no llegaste.
Hermione lo miro con los ojos como platos ya no sabia que mas inventarse.
-Pues si, ésta bien, lo confesó, no dormí en la sala común, ya era muy tarde y si Filch me pillaba iba a ser un poco molesto, así que mejor me fui a dormir a la sala de los menesteres, ya sabes como se pone la señora gorda cuando la molestan.
-si te comprendo pero entonces... —una vez mas el chico no se atrevía a terminar las frases y sin mas tomo la mano de Hermione que estaba postrada sobre el libro de pociones. Al sentir la calida piel del pelirrojo sobre su mano, ella lo miro y le dio miedo al descubrir que Ron la miraba como lo hacia cuando miraba a Parvati.
-Suéltame Ron. —dijo la muchacha sonrojada y molesta con el pelirrojo, si solo hubiera hecho antes eso, ella le hubiera correspondido en segundos y se sentiría en el cielo, sin embargo ahora era diferente ella estaba con Draco y no quería que Ron la lastimara de nuevo al ilusionarla, para que después de un día para otro le restregara en la cara que estaba de nuevo con Parvati. No eso en definitiva, no se lo permitiría.
-¿Hermione, que te pasa? Yo creí que.
-¿Creías qué... Ron? —le preguntó la muchacha de forma golpeada.
Ron la soltó y miro hacia otra parte—Nada, y disculpa no volveré a tocarte.
-Al menos no lo hagas sin mi permiso—le dijo la chica tratando de suavizar la situación.
-Esta bien, antes de hacer cualquier cosa pediré tu consentimiento.
-Consentimiento de abrir la boca debería de pedírmelo a mi señor Weasley, haga el favor de callarse de una vez por todas y así dejarme dar mi clase.
-Pero profesor—refuto el pelirrojo.
Snape hizo esa horrible mueca que parecía una sonrisa diabólica y se agacho para decirle a Ron al oído—10 puntos menos para Gryffindor, quiere seguir refutando o se calla, puedo restar puntos a su casa hasta dejar vació su reloj, usted decide.
Snape alzo la voz después de haberle advertido al chico. —Si lo escucho murmurar tan siquiera un poco Weasley no solo le quitare puntos a su querida casa, si no, que además lo castigare, queda advertido y como se que la señorita Granger no es de confiar en cuanto a revelarme si usted esta hablando, aremos unos cambios de lugares, ¿Veamos, quién podrá ser? —decía el hombre mirando a los alumnos de Slytherin—Mmm...¡Ya se, Zabini ven y vigila a Weasley, Granger vaya a sentarse con el señor Malfoy!
La muchacha desconcertada por la extraña actitud de Snape lo miro.
-¿no escucho Granger? Con Malfoy—grito Snape señalando a Draco. Hermy se levanto y se sentó junto al rubio.
-Hola—le saludo este por lo bajo.
-Hola Draco.
-¿Estas bien?
Hermione asintió
Draco tomo su mano por debajo de la mesa y escribió una nota en su libro de pociones, que puso en la vista de la chica para que lo leyera.
Hermione te prometo que no volverá a pasar lo de hoy, no dejare que nadie se burle o te avergüence de nuevo, te lo prometo te quiero.
La muchacha leyó la notita y le sonrió, se le había hecho un lindo detalle que Draco se preocupara por lo que ella sentía.
-Gracias—musito por lo bajo y le apretó mas la mano.
La clase estuvo tranquila, los dos chicos no podían hablarse de forma libre pero las miradas entre ellos no faltaban, mientras Hermione trabajaba en frente de Draco, pesando en su balanza de latón un poco de extracto de nogmo para la poción que realizaban ese día, Pansy Parkinson se detuvo en la mesa.
-Hola Draco—saludo al rubio poniéndole una mano en el cuello y parándose de forma sexy.
De forma distraída Hermione la miro y sintió como lo celos se apoderaban de ella, aun así no hizo mas que tragarse el coraje, ya que ahora sentía en carne propia lo que debía de sentir el rubio cuado la veía a ella con Ron o con Harry, solo que al contrario de ella ninguno de sus amigos había sido su novio.
-Que hay Pansy—dijo el muchacho.
-Draco, quería proponerte que nos viéramos esta noche, ya sabes...desde el curso pasado no me has dado una de esas noches que solo tu puedes dar.
Hermione carraspeo y abrió los ojos como patos, esa conversación no le estaba gustando nada, no estaba en contra de que Draco hablara con Pansy, pero no estaba segura si de quería enterarse de las intimidades que Pansy y su chico habían tenido durante su noviazgo. Draco se dio cuenta de que la castaña los miraba.
-lo siento preciosa pero la verdad, ya no doy esos servicios, estoy reservado para una sola persona y ella es la única a la que le daré esas noches de las que hablas.
Pansy se quedo helada, la chica no podía creerse lo que acaba de escuchar de los labios del príncipe de Slytherin.
-¿No me digas que ya tienes novia Draco? —preguntó la muchacha.
-Así es.
-¿Quién es la afortunada, la conozco?
Draco la miro, no quería dar indicios de quien podría ser su novia, conocía demasiado a Pansy, como para fiarse de ella y decirle que su novia estaba en Hogwarts y que además estaba en Gryffindor.
-ehh no, no la conoces, mi chica es una amiga de la familia y no estudia aquí, ella va a Drumstrag, pero por la situación en la que estamos, sus padres la sacaron del instituto y esta aquí en Inglaterra, solo que ahora no esta en la ciudad.
-Mmm...ya veo—Pansy sonrío y se acerco una vez mas a Draco—Entonces no habrá problema de que tu y yo nos divirtamos de vez en cuando, si no nos ve nadie y ni tú ni yo decimos algo, ella no tendrá porque enterarse.
-Eh...no, pero entiende ya no quiero nada con tigo.
-¿Por qué ? una vez me dijiste que yo era lo mejor que te había pasado—gruño Pansy enojada.
-Te lo dije porque en ese momento lo creía, pero pues ya no, recuerda que ya te lo había dejado claro, no se porque sigues con esto Pansy, ya mejor búscate alguien que te satisfaga.
-Nadie, escúchalo Draco Malfoy, nadie me ha hecho sentir tan mujer y tanto placer como lo has hecho tu.
Hermione se sonrojo al escuchar lo anterior, tenia una breve idea de que Draco era un gran amante, pero ella creyó que solo eran tontos rumores del colegio, sin embargo ahora se daba cuenta de que no era ningún rumor, sin embargo algo en las palabras de Pansy causaron que unas ansias y una terrible curiosidad se apoderan de ella, con el único fin de saber que es lo que hacia su novio para hacer sentir a alguien mujer y placer.
No era por nada, pero en el aspecto del sexo Hermy era de lo mas ingenua e inocente.
-Pansy de verdad me alga que me digas eso, pero no es agradable que divulgues mis intimidades a los cuatro vientos.
-UPS, lo siento Draco, pero descuida, dudo que la sangre sucia, este interesada en nuestra vida sexual—musito Pansy mirando con despecho a la castaña.
Hermione miro a Pansy con el entrecejo fruncido y se paro enfrente de ella, teniendo cuidado de que Snape no la pillara—Te lo advierto Parkinson, si vuelves a llamarme sangre sucia, te las veras con mi varita. —le advirtió la castaña con la varita alzada.
Pansy la miro impresionada, Hermione jamás se había atrevido a retarla o a contestarle algo, asi que la Slytherin algo asustada se dio la media vuelta y se alejo a su mesa.
Al estar seguro de que nadie los veía, Draco se acerco al caldero en el que trabajaba Hermy y le susurro.
-Vaya que te le has dado su merecido a esa tonta amor.
-El único que me puede llamar sangre sucia es una sexy serpiente rubia que quiero con toda mi alma.
-Wow es la primera vez que me dices algo tan...bueno, ¿cómo llamarlo?...mmm lindo.
-Jejeje, acostúmbrate ya que te diré cosas como estas mas seguido y hablando de cosas, ¿cómo esta eso de las noches que le dabas a Pansy?
Draco sonrió por lo bajo al escuchar la pregunta de la castaña—¿Celosa?, puedo darte una de esas noches cuando lo desees mi princesa, tu solo pon la fecha.
Hermione no dijo mas, se había sonrojado tanto que al pasar a revisar su poción Snape la mando a la enfermería creyendo que el vapor del brebaje le había quemado el rostro.
-Descuide, profesor no tengo nada.
-Como quiera Granger, por mi que le pasa lo que su impertinencia crea necesaria.
Snape se dio la media vuelta haciendo un susurro con la capa.
-Lo mato, ahora si lo mato, me importa un carajo que sea mi profesor favorito, con mi princesa no se mete nadie, ni siquiera el. —le dijo el rubio a Hermione de lo mas enojado.
-Descuida Draco, no lo hagas, déjalo, a mi...la verdad es que no me importa mucho.
-Pero...
Hermione se volvió de golpe y le dio la espalda, la castaña se había dado cuenta de que desde dos de las mesas a su alrededor, dos personas los habían estado mirando, Ron y Blaise, se veían de lo mas contrariaros al ver que tanto Serpiente como leona se estaban hablando sin insultos, como si fueran un par de buenos amigos.
-Herms—musito el rubio de forma insistente, picando el hombro de la chica con su dedo índice, tratando de buscarle el rostro.
Hermy seguía sin mirarlo y mientras fingía rascarse la nariz le informo en un susurro—nos miran.
Draco, que estaba a punto de cocerla por el hombre, aborto su movimiento y se llevo la mano a la bolsa del pantalón y le dedico una de esas miradas de asco, tan características de el, sin embargo al mirar a Blaise, se dio cuenta de que su amigo estaba sospechando, debía de crearse una buena excusa para que su mejor amigo no sospechara nada.
Por su parte Hermione miraba con disimulo a Ron, mientras escribía unas notas de la pizarra en su cuaderno, la chica le dedicaba miradas al pelirrojo notando con nerviosismo de que el chico no la había dejado de mirar ni un segundo.
-Caramba, no quiero que me pregunte nada, ¿desde cuando habrá estado mirando?, ¡maldición¡ sabia que debíamos ser mas cuidadosos.
Entre nervios, notas y miradas cómplices la clase de pociones termino. En el momento en que Snape abrió la puerta, Hermione tomo sus cosas y corrió ante la mirada de Ron, ella simplemente no le iba a dar el gusto de interrogarla o de que la molestara con preguntas incomodas, sobre el porque le estaba hablando a Draco.
Mientras caminaba Hermy pensaba en que hacer, que responder, como actuar, su cabeza comenzaba a dolerle, necesitaba compartir su frustración con alguien.
-¡Harry! —dijo de repente de voz alta, percatándose otra vez que el niño que vivió no había estado en la clase de Snape.
La muchacha se paro en seco, en medio del pasillo y se puso a pensar donde demonios estaría Harry, sin inmutarse mucho de lo que pasaba a su alrededor no se dio cuenta de que tanto Draco como Ron iban hacia ella, sutilmente competían al hacerse paso entre la gente para llegar mas rápido hacia Hermione, el propósito de Draco era alejarla de Ron y el de Ron, cuestionarla sobre sus miradas con el rubio de Slytherin, los chicos evitaba a la gente que se les ponía en frente, pero era imposible no toparse con alguien, era receso y todo el pasillo estaba lleno de alumnos entonces Parvati detuvo a Ron tomándolo por el brazo.
Draco al percatarse de lo anterior sonrió para si y llego hacia Hermione, sin ser demasiado obvio camino a su lado diciéndole, que la vería en diez minutos cerca de la cabaña de Hagrid, la muchacha asintió de forma tal que solo el la vio.
Él siguió caminado de forma veloz y Hermy se rezago un poco ya que una vez mas, el horrible chirrido que hace unas horas las había interrumpido el bello momento que estaba pasando con Draco, sin embrago ahora Hermione sabia perfectamente que era lo que significaba esa alarma, como pudo salio corriendo hacia un aula vacía y cerro con llave, hurgo en su mochila y saco la bola de cristal en la que Zagato se reflejaba en el interior.
-Hola, ¿qué es lo que pasa? —preguntó la chica temiéndose lo peor, no era por nada pero la mayoría de las veces Zagato siempre traía malas noticias.
-Hola guardiana, perdón por interrumpir, estaba esperando a que salieras de la clase mmm... —el auror miraba hacía alrededor como si buscara algo—¿estas sola?
-Si.
Una luz encegesedora brillo sobre los ojos de la castaña, dejándola sin visión por solo unos segundos, entonces ante sus ojos un rubio mago de capa negra y preciosa sonrisa se postro junto a ella, tomando su hombro y sonriéndole.
-Creo que es mejor hablar, cara a cara ¿no crees?
-Claro, pero dime algo Zagato ¿esta pasando algo, ya sabes quien es el espía?
Zagato negó con la cabeza—lo siento guardiana, aun no lo sabemos, la información que pude obtener fue que esta aquí en Hogwarts y que no va a ser fácil de de descubrir, dudo sinceramente que el señor tenebroso este usando alguien de Slytherin, Draco ya lo sabría, además seria lo mas obvio, él sabe perfectamente que la orden lo esta vigilando mas que nunca, ya sabes porque él cree que el profesor Dumbledore esta muerto, yo principalmente me he dado cuenta que ha bajado la guardia un poco, aun así, creo que Dumbledore te informara en un rato bien los detalles del hallazgo.
-Esta bien, entonces no me fiare de nadie.
-Buena estrategia, talvez de las únicas personas que podrías fiarte es de Harry, los Weasley, Neville y Draco, todos, absolutamente todos los demás alumnos son sospechosos, mira bien a tu alrededor Hermione, observa con cuidado quien de pronto se ha vuelto muy cercano a Harry o a ustedes, el espía puede llegar a Harry por medio de sus amigos, seria de gran utilidad que les comunicaras la información a tus amigos.
-Si ya veo, será lo mejor, no quiero que nos tomen por sorpresa—Hermione se puso seria—lo que menos quiero es que Harry pierda a alguien mas, después de lo de los Dursley no creo que pudiera soportar mas.
-Me impresionas Hermione, a pesar de tu edad eres una niña muy sabia e inteligente, varios aurores cabeza dura del departamento deberían tener tu visión, en fin, ¿te parece su vamos de una buena vez a ver a Dumbledore?
-Eh...claro, solo que ya había quedado con Draco cerca de la cabaña de Hagrid, ¿te importa si te alcanzo en un rato?, talvez sea importante.
Zagato se quedo pensativo y con la mirada perdida—esta bien guardiana, solo que...yo creo que deberíamos de ir de una buena vez con el profesor.
-Pero Zagato, tu conoces perfectamente a Draco, ya sabes como se pone cuando la gente lo hiere o lo deja plantado, veras, las cosas han estado fluctuantes entre nosotros y no quiero arruinar lo que tengo con él—la chica dio unos brinquitos y miro a Zagato con ojos de cachorro, este solo negó con la cabeza y le sonrió—Esta bien guardiana, te dejare ir, se que tú y Draco deben de cuidar esa relación que tienen y no quiero ser yo el causante de que se enfaden, solo que... —una vez mas el chico se quedo callado, parecía como si Zagato supiera algo que no quería que Hermione supiera.
-¿Solo, que, qué? —le dijo Hermy buscando su mirada.
-Debes de valorar lo que tienes y recuerda que nada de lo que te pase o veas te puede romper, eres una niña muy fuerte Hermione y aunque se que a veces no sabemos que es lo que nos pasa y porque sentimos algunas cosas que nos sacan de nuestra zona de confort, tú sigue viviendo como si fuera el ultimo día y recuerda una cosa, las coincidencias no existen, pero el destino si, todo lo que te pase, es por alguna razón, no lo trates de intervenir ni de cambiar.
Te espero en la dirección, —el guapo rubio se acerco a la puerta, cuídate guardiana—Zagato le giño un ojo.
-Gracias—susurro Hermione algo contrariada, no tenia idea de lo que había dicho Zagato.
A varios metros lejos del aula donde se encontraba Hermione, Harry ya esperaba la llegada de Cho Chang cerca de la cabaña de Hagrid, justo como le había dicho la chica, el pelinegro estaba nervioso, sus uñas eran carcomidas por sus dientes y el sudor en la frente enmarcaba su rostro, en su interior se sentía realmente estúpido, ya estaba lo suficientemente grandecito como todavía sentir nervios al ver a una mujer.
De pronto otro sentimiento totalmente diferente a los nervios por ver a Cho lo acogió como la noche hace con la luna, un nombre no salía de su mente, un nombre que le había hecho sentir las cosas mas bellas de su vida, el nombre de ella, de su Hermione no lo dejaba en paz, Harry se preguntaba si no podía olvidar de Hermy por el hecho de que la amaba demasiado o solo porque era débil y patético.
-Te amo—se dijo desde las entrañas—Daría todo a cambio, si fueras tu a la que estuviera esperando, daría mi vida, mi corazón, mi espíritu, todo, pero no eres para mi, ahora le perteneces a otro y te tengo que olvidar, será difícil ya que el verte cada mañana al despertar, mi corazón me hará recordar que te amo, y que cualquier mujer que pase por mi, jamás se compara con tigo, porque eres única, eres la mejor, simplemente te ganaste mi amor.
Jajaja, me ha salido un verso—se dijo el ojiverde, mirando hacia el castillo tratando de adivinar donde estaba la chica.
Detrás de uno de los árboles cercanos a donde estaba Harry, otro hombre pensaba de igual manera en la misma castaña, en esa misma mujer que traía como locos al icono de Gryffindor y al icono de Slytherin.
Draco miraba con interés el lago negro, aquello era extraño pero ese lago siempre le había gustado, siempre que pasaba por ahí recordaba a Hermione, a esa hija de muggles que le robo el corazón, aun lo recordaba como si fuera ayer, ahí en ese mismo sitio, bajo un seto, cerca de la cabaña de Hagrid y con vista hacia el lago. Había sido el lugar donde Draco sintió por primera vez atracción por ella, por su Hermione.
Flash Back.
Ese día el clima había estado de lo mas raro, parecía como si cambiara de acuerdo al estado de animo de un rubio de ojos grises.
El sol salía cuando se regosijaba por algo y se enublecia cuando su corazón se opacaba, este ultimo estado era el ganador en la batalla de sus sentimientos.
Draco había visto como a el trío maravilla jugueteando cerca del vestíbulo, Harry, Hermione y Ron estaban de lo mas felices, jugando y riendo por todo el castillo, abrazándose y sonriéndose los unos a los otros.
-Como desearía algo asi—se dijo el chico, al darse cuenta de que nunca había experimentado una cosa similar, simplemente una tarde tonta y sin preocupaciones al lado de sus mejores amigos, el chico paso de largo tratando de no mostrar interés, sin embargo una mirada se escapo y se cruzo con la de Hermione, que aunque no le sonrió, tampoco lo miro con odio, como generalmente lo hacia, ya se habían prometido no insultarse por el bien del proyecto que Snape les había dejado.
Las cosas entre ellos estaban mejorando a marchas forzadas, no se podían decir aun que eran íntimos amigos pero ahora eran compañeros que se llevaban bien. En cuanto Draco salio del vestíbulo, dio una caminata solitaria por los terrenos, el cielo se nublo mas, se sentía desdichado, solo, perdido en un mundo y en un plan del que no quería ser participe, ya no aguantaba las humillaciones y exigencias del señor tenebroso y de su padre, sin embargo debía de mantener el temple y el coraje, sabia que si no hacia lo que se le pedía, Voldemort le haría daño a su familia y si flaqueaba un poco también descubriría que Dumbledore lo protegía, no podía, ya no quería, deseaba volver a ser el Draco de antes, el chico de familia adinerada que pertenecía a la casa de las serpientes, en el que su único objetivo era pavonearse por la escuela y alardear de cosas sin importancia, deseaba volver a esos tiempos en los que se divertía insultando a los demás, en los que su única preocupación eran los deberes y guardar las apariencias ante la familia y la sociedad, sin embargo eso ya no estaba, ahora su responsabilidad era enorme, por parte del señor tenebroso tenia que asesinar a Dumbledore, y por parte del profesor, tenia que fingir ante el señor tenebroso y espiar sus movimientos.
Era un trabajo peligroso, pero no tenia otra opción, su familia estaba en riesgo.
La lluvia comenzó a caer sobre su platinado cabello, humedeciendo su pálida piel y su uniforme, mientras todos los alumnos que estaba a su alrededor corrieron hacía el castillo para refugiarse, el se quedo ahí, lavándose de las desdicha que lo acogía, del dolor de no poder tener una vida normal.
Sus ojos y mejillas se humedecieron, pero no por la lluvia, sino por las lagrimas, las únicas testigos que sabían que él, Draco Malfoy, también lloraba.
Lo hacia muy a menudo, era mucha presión, Mirtle la llorona le había aconsejado dejar todo y morir, ella le acompañaría y le haría lugar en su cañería, le aseguro la fantasma, sin embargo Draco no era cobarde tenia que seguir.
Mas agua caía sobre él, ya estaba empapado al igual que los terrenos del maravilloso castillo.
Sus pies se hundían en el lodo y entonces encontró un lugar en donde sentarse, cerca de la cabaña de Hagrid, en un seto de por ahí, bajo un grandioso árbol, se dejo caer, el pasto que crecía debajo del majestuoso árbol le mojo mas el ya húmedo trasero.
Se recostó un poco sobre la corteza del árbol y miro como el lago se veía agitado y turbulento debido a la lluvia, el calamar salía en veces y el rubio le lanzaba piedras.
Estaba triste mas de lo que había estado antes, de pronto y sin saber el porque la imagen de una chica se presento en su mente, no quería aceptarlo pero ella era agradable y cada vez que la veía, ella lo hacia sentir mejor.
-Tonta sangre sucia, ¿por qué me haces sonreír? —se pregunto el rubio sonriendo un poco.
Unos pasos agitados se acercaban a Draco, pero no se percato porque el sonido de la lluvia pegando contra la superficie amortiguaba los sonidos. Entonces un zapato lleno de lodo se postro cerca de su mano, el chico levanto la mirada y desde el húmedo zapato subió por las piernas, el torso hasta el rostro de la persona que estaba a su lado.
Sumamente mojada, con el cabello pegado a la cara, agitada y con una capa extra en las manos Hermione Granger le sonrió.
-¿Estas bien? —le preguntó ella.
Draco la miro una vez mas y esos ojos, esos ojos que solo ella tenia, se le clavaron en el corazón causando calidez en su cuerpo.
Entonces se incorporo para mirarla mejor.
-¿Te importa?. —¡diablos! —se dijo el chico por dentro, esa respuesta había sido de lo mas grosera.
La chica borro la sonrisa y un dejo de enfado se postro en su rostro.
-No me gusta ver a las personas tristes, ni siquiera a ti Malfoy, pero si no quieres hablar de eso, esta bien, yo solo ....mmm...¡toma! —la castaña le ofreció la capa extra que tenia en las manos, Draco la tomo y se la puso.
-Pensé que la necesitabas, se esta poniendo frió, deberías de entrar, pero bueno adiós.
Hermione se había dado la vuelta pero no pudo avanzar, una pálida y fría mano la había pillado del brazo, Hermy se volvió hacia atrás y miro a Draco, a un Draco que desconocía, desolado, enfermo, triste.
-Espera, no debí de ser tan grosero, tu has sido muy amable con migo, gracias por preocuparte y por la capa.
Hermione sonrió de nuevo—soy amable porque, quedamos en que nos íbamos a llevare bien, no.
Draco asintió y trato de sonreír.
-Gracias.
El chico le estrecho la mano y se dejo caer una vez mas en el pasto, entonces sucedió algo que no se esperaba jamás, Hermy también se dejo caer y se sentó junto a él, el rubio la miro extrañado.
-¿por qué? —se preguntaba.
-Linda vista eh —musito la chica, poniendo sus manos sobre sus rodillas.
-Si, es relajante—Draco deseaba contarle todo lo que le pasaba, pero era imposible, no podía mencionar absolutamente nada, sus padres y él correrían mas peligro, además si se lo decía a Hermione, Dumbledore no podría seguir con el plan.
La lluvia seguía cayendo y el silencio entre ellos era irónicamente aturdidor, él pensaba en que ella era una buena chica y que era linda y ella pensaba que él no era tan malo como quería aparentar.
La chica miraba el lago con interés, entonces Draco aprovecho y la miro—eres linda Granger—se dijo mientras volvía la mirada hacia en frente.
Justo en ese momento ella también lo miro—eres agradable Draco.
-Hace frió—musito la castaña, cuando un viento se soltó de pronto, bañándolos mas de agua.
-Si, deberías de ir al castillo.
-¿Y tú?
-Yo me quedare aquí, descuida estaré bien, ya estoy acostumbrado.
Hermione lo miro intrigada, parecía que Draco estaba sufriendo mucho y no quería dejarlo solo asi que sin importarle mucho la reacción de la serpiente, se dejo caer de nuevo en el suelo, pero ahora mas cerca de él.
Al sentir a Hermione cerca, Draco se sonrojo y una extraña sensación se presento en su estomago, ¿qué era eso?.
Amor por supuesto.
El chico desabotono la capa y la paso por la espalda de Hermy, cobijándola con ella obligándola a acercarse mas cubrirla del todo y darle asi mas calor con su cuerpo.
-Gracias—dijo esta sonriéndole.
-No, gracias a ti por aguantarme, se que soy una persona difícil—musito Draco sin atreverse a mirarla, sabia que estaba sonrojado y no quería mostrar debilidad ante Hermione.
-Eso hacemos los amigos ¿no? —agrego la castaña que se recostó mas en le pecho del rubio.
-¿Amigos? me ha llamado, amigo—se dijo el chico sonriendo—que bien se siente—pensó el muchacho.
Fin del flash back.
El Slytherin suspiro y se miro los pies, aun se avergonzaba de si mismo al haberse enamorado tanto de alguien, él que creyó que jamás pasaría.
De pronto unas voces llamaron su atención por lo que pudo percibir había alguien cerca de ahí, asi que paro el oído y escucho la voz del pelinegro, Draco enfureció tan rápido que le dolió la cabeza, creía que Harry había interceptado a Hermy en el camino.
El chico se disponía a gritarle a Harry cuando lo vio con alguien que no era precisamente su preciosa Hermione.
Cabello negro, guapa, buen cuerpo aunque algo vulgar y tonta, Cho Chang saludaba a Harry de forma amorosa.
-Vaya, ¿quién lo diría? Potter y esa burra de Ravenclaw que no paso pociones, otra vez juntos, ashhh. ¿por qué siempre tengo que presenciar cosas tan desagradables? —se dijo el muchacho recordando cuando los había visto en la lechuzeria.
Draco no le dio importancia y su genio se bajo rápidamente. Se tiro bajo el árbol y miro el lago, seguro que Hermione ya no tarda, ojala no se decepcione de ese estúpido de nuevo y mi niña termine llorando, mmm...bueno aunque ahora estoy yo para consolarla—se dijo.
-Hola Harry, perdón por la tardanza pero no entendía muy bien la utilización de un ingrediente y el profesor Snape me estaba explicando.
-No hay problema, descuida, jejeje lo curioso es que no me imagino a Snape dando algo asi como clases extracurriculares a un alumno.
-Lo se, me dio mucho miedo pedirle ayuda pero parece que solo les tiene saña a ustedes los Gryffindor, hubieras visto como humillo a tu amigo Ron, por estar hablando con Hermione.
-¿Así? —preguntó el pelinegro interesado—Vaya, parece que después de todo la clase estuvo divertida. Como sea, eso no es lo que importa, mmm... —los nervios se estaba apoderando de Harry de una forma incontrolable, las palabras no salían de su boca, sabia perfectamente lo que tenia que hacer y decir, pero había algo dentro de su cuerpo que se lo impedía.
-Vamos Potter, dile que si quiere ser tu novia, díselo, díselo—se decía el chico a si mismo.
-¿Harry? —susurro Cho al ver la muecas el pelinegro—¿estas bien?
-Si, eso creo, disculpa.
-Oye Cho, he estado pensando y después de lo que paso en la lechuzeria, creo que entre tu y yo aun puede haber una esperanza, ¿te gustaría darte otra oportunidad con migo y comenzar de nuevo? —le pregunto el muchacho rojo como el cabello de Ron
Cho sonrió y dejo en el suelo sus cosas y se acerco felinamente a Harry, envolvió el rostro de él entre sus manos y lo acerco a ella, Harry definitivamente estaba contrariado, le estaba sucediendo lo mismo de la vez pasada quería besar a Cho, era muy guapa y tenia un cuerpo de ensueño, una vez mas Hermione quedaba atrás ante la atracción física que sentía por la Ravenclaw, sin embargo Cho no le hacia sentir esas mariposas que solo Hermy podía ocasionar.
Cho beso a Harry en una mejilla y éste se derritió entre sus brazos, cuando la Ravenclaw se había acercado a besarlo había rozado sus senos con el pecho de Harry. Eso simplemente lo volvía loco, algo que solo podía hacer Cho era excitarlo en segundos, definitivamente entre ellos había una atracción sexual mas grande que el amor que se podrían llegara a tener.
Harry acogió la cintura de Cho y la beso con pasión en el cuello, haciéndola gemir en su oído, cosa que lo éxito mas y mas.
Dentro de Hogwarts, Hermione caminaba a paso veloz, por si Ron la seguía, ya se le había hecho tarde por hablar con Zagato y no necesitaba mas distracciones, bajo con delicadeza y elegancia la escalera de mármol con una sonrisa porque ya estaba mas cerca de llegar con Draco, cruzo la puerta y empezó a bajar la hacia la cabaña de Hagrid, a lo lejos ya se veía una silueta.
-ya voy amor, ya voy amor—se repetía la castaña feliz pensando que quien estaba ahí era Draco.
Harry abrazo mas a Cho y llevados por la lujuria se estamparon en un árbol, Cho le sonreía a Harry mientras le acariciaba el cabello.
-Te quiero Harry, jamás deje de hacerlo.
El chico no respondió, el no la quería, menos la amaba solo la deseaba, pero si se quería olvidar de Hermy, esa era la única forma y así de una buena vez apagar el dolor que le hacia sentir Hermione al no corresponderle.
Harry se sentía estúpido y un patán al aprovecharse de Cho.
Estaba a punto de alejarse de ella y parar todo pero ella lo beso en los labios.
El beso era bueno, no lo podía negar, pero Cho no era Hermy, no olía a ella, no se sentía como ella, no sabia a ella, no era ella.
Harry le correspondió el beso y cegado por el placer metió su lengua en la boca de Cho, esta la mordía gustosa y soltaba gemidillos que sacaron a Draco de sus pensamientos, obligándolo a levantarse e ir a callar a Harry y a su chica.
El pelinegro beso el cuello de Cho, y esta enloqueció tanto que quería que Harry la tocara sin cesar, tomo la mano del niño que vivió y la postro en una de sus piernas, obligándolo a frotarlas con fuerza.
-¡Hey! —grito Draco enfadado
Hermione lo escucho y creyó que la llamaba así que la chica grito—¡Ya voy, ya voy¡
Draco miro hacia donde estaba la voz se había escuchado y al ver a su hermosa Hermy bajando de forma agitada y con las mejillas rojas por el esfuerzo sonrió.
Ella también sonrió a Draco, sin embargo al notar quien mas estaba ahí y como estaban, la castaña se quedo parada en seco, no solo su lindo Draco estaba una vez mas Harry y esa maldita traidora de Cho se estaban besando, Hermione sintió como si miles de cubetas llenas de agua helada le cayeran por la espalda, estaba en shock, todos lo estaban Harry no creía su mala suerte, una vez mas Hermy los había pillado, haciendo estupideces.
Los ojos esmeralda se llenaron de lagrimas al ver que los de la castaña se enrojecieron, había sido un estúpido de nuevo, la había hecho llorar y eso solo significaba algo, ella tal vez sentía algo por él, ¿sino porque se veía tan triste y decepcionada?.
Los ojos de Hermione estaban fijos en Harry sus manos y en Cho y sus labios, aun pegados al cuello de Harry.
Nadie decía nada, todos esperaban la reacción del otro.
-Yo—dijo Hermy con la voz entrecortada y con un gran nudo en la garganta—Yo....
Continuara
Chan chan chan chan (música de telenovela ) Noooo¡¡¡¡¡ jejeje en que terminara esto? No lo se jejeje ya verán en le próximo cap, de ante mano mil gracias por ceder ante mi petición de las 10 criticas por cap, vamos por buen camino, para este cap les pido la misma cantidad, se que es feo pedirles esto pero me encantan sus opiniones y sus comentarios sobre si les gusta el fic o no.
Bueno ya mejor les digo lo importante primero los quiero mucho
Y segundo lo que pasara en el siguiente cap, bueno veremos la reacción de Hermy y que hará ahora Harry, ¿seguirá con Cho? O volverá a las andadas con Hermy, mas del diario de la Ravenclaw y el espía en Hogwarts no se lo pierdan ..... CRITICAS ^^^^ no lo olvide, besitos los quiero y please si tienen tiempo pásense por mis demás fics.
*Este amor no puede ser jamás podré decirte que te amo (Ron esta enamorado de alguien prohibida para él además un Dramaione para los amantes de esta pareja tan dispareja, y claro mas parejas )
*Es amor o solo sexo (Ginny y Draco ¿sienten solo atracción sexual o es amor? además Hermy&Harry&Ron)
*Potter y Malfoy el linaje de la serpiente (la hermana de Malfoy y Harry Potter tienen un romance que puede salvar el mundo mágico )
^^ jijiji pásense please besitos