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Historia 24226 — capítulo 23

Capítulo 23

Memorias Inolvidables>/b>

les gusto mi foto, jijiji yo la hice verdad que esta linda jejeje perdon solo quería que lo supieran, jejeje besitos los quiero y disfruten el siguiente capitulo.

Los vapores del baño de prefectos y el constante ruido del agua al envestir contra la espuma eran los únicos sonidos que se escuchaban en ese momento, Harry Potter estaba en shock al tener entre sus brazos a una Hermione desvanecida por algún motivo que no entendía.

Sentía que el mundo se le estaba cayendo en pedazos, su cordura se escapaba de su mente como el agua que le escurría por el cuerpo, el chico traspiraba de miedo al no saber que podía hacer para ayudar a su preciosa Hermione.

-¡Hermione, Hermione¡—decía Harry mientras la sacudía un poco entre sus brazos, pero nada pasaba, la cabeza de Hermione se balanceaba al compás de las sacudidas que le daba el muchacho, su cuerpo estaba rígido y su gesto sin expresión, sin mas y sin perder mas tiempo el chico tomo sus pantalones y su camisa y se los puso encima; a Hermione la enrollo en una toalla seca dejando sus piernas al descubierto al igual que el inicio de sus pechos, la cargo y salio corriendo del baño hacia la sala común, por alguna razón creyó que el llevarla a la enfermería no seria muy buena idea, aunque era bien sabido que la señora Pomfrey nunca hacia demasiadas preguntas aun así, cualquier desmayo causaba curiosidad y causaría mas sabiendo que Harry Potter el gran elegido era el que había rescatado a Hermione, seguro que los chismes no se harían esperar diciendo que Harry la había rescato de algún fantasma maligno o que Lord Voldemort se había colado por la tubería del baño de prefectos donde rapto a Hermione con el pretexto de que Harry se entregara a el.

Si, seguro historias locas como esas o peores comenzarían a surgir si alguien lo cogía corriendo por los pasillos descalzo con las prendas mojadas y cargando a Hermione como si estuviera muerta y vestida solo con su ropa interior, que para su mala suerte estaba toda mojada dejando ver en mayor detalle los atributos de la chica.

Después de haber corrido a toda velocidad, Harry llego ante el retrato de la señora gorda y grito la contraseña.

-¡Jengibre dulce! —alego.

-Vaya, vaya que le has hecho a la señorita Granger, Potter esto no le gustara a la profesora McGonagall cuando se lo comente, lo estudiantes no deben hacer esa clase de jueguitos en el baño.

-Cállese, no es lo que piensa—dijo el chico enfadado—ahora haga el favor de dejarme pasar, que necesita ayuda.

-Yo que tu la llevaría a la enfermería, ya viste lo que le salio en el cuello, eso es algo asqueroso, Potter no se para que la traes aquí, talvez tenga algo contagioso—musito la dama del retrato.

El pelinegro miro el cuello de la chica y efectivamente Hermione tenia una mancha extraña color verde con púrpura cerca de donde nace el cuello, Harry se sonrojo al pensar que talvez había besado con demasiada fuerza a la castaña y le había hecho un hematoma, sin embargo no quería arriesgarse, sin duda la llevaría a la enfermería pero primero necesitaba que sus amigos le ayudaran.

-Ya déjese de tonterías y abra la puerta, si tanto le importa lo que le pasa a Hermione, entonces ¡hágalo! —grito el chico de los ojos verdes ya harto de la actitud de la mujer.

La señora gorda abrió el retrato dejando el hueco a la vista del pelinegro, que con mucho cuidado y cierta dificultad ingreso el cuerpo de la castaña a la sala común de los leones, Harry por supuesto estaba de lo mas nervioso no tenía idea de la hora que era, pero parecía que aun era temprano y que la hora pico de la sala común aun no pasaba, seguro todos en la casa de los leones estaría ahí y se horrorizarían al ver a Hermione medio desnuda y desmayada, seguro que tendría mil preguntas que responder.

Sin embargo para su fortuna una espalda estaba tapando el hueco.

Fred Weasley que estaba a punto de salir a las cocinas se había vuelto hacía lo que había tocado su espalda.

-Hey, Hola Harry ¿pero...que demonios? —dijo el gemelo que se quedo sin palabras a ver a Hermione, aparentemente desmayada y medio desnuda.

-Fred, ayúdame—rogó el chico de los ojos verdes.

Fred de inmediato saco uno de los cohetes de sortilegios Weasley y lo lanzo haciendo correr a todos los chicos de primero que hacían sus deberes y a los mas grandes que no estaban de humor para sus cosas, los únicos a los que se le hizo divertido fueron a Ron y George que estaban en una mesa cerca de las escaleras mientras hacían los deberes y a Ginny que estaba en un sillón esperando a Harry y a Hermione.

-Vamos Harry, esta libre, déjame ayudarte—Fred tomo entre sus brazos a Hermione para que Harry pudiera entrar a la sala común de forma mas fácil, el pelirrojo al tener a la castaña entre sus brazos se sonrojo mucho, ya que el busto de Hermione aunque cubierto por el sostén que ya estaba seco se asomaba por debajo de la toalla en la que Harry la había enrollado, sin embargo el muchacho de los cabellos de fuego negó con la cabeza para que se le quitara y trato de pensar en otra cosa.

-Hermy! —Grito Ginny dejando caer el libro de pociones y corriendo hacia su hermano mayor.

-¿Qué pasa? —preguntaron Ron y George alzando el cuello ya que los chicos estaban detrás de una columna de libros haciendo los deberes.

Fred camino hacía el sillón que Ginny había dejado libre y recostó a la castaña en el, Ginny de inmediato corrió hacia el perchero que había en la entrada de la sala común, tomo un capa y se la puso encima a Hermione, Ron, Harry y sus hermanos no eran pervertidos ni nada por el estilo pero le pareció de lo mas inapropiado que su amiga yaciera medio desnuda ante tantas miradas masculinas.

-Pero que demonios... —Grito Ron al acercarse a ver que era lo que pasaba.

-Hay que llevarla a la enfermería, ¡Harry ¿pero porque demonios la has traído aquí?, nadie de nosotros es medimago! —grito la pequeña Weasley totalmente neurótica al ver el estado en el que su amiga se encontraba

Harry desperado al igual que Ginny, se dejo caer al piso y tomo la mano de Hermione como si la chica estuviera en su lecho de muerte.

-Lo se Ginny, pero pensé que no era buena idea, por favor chicos necesito ayuda, algo le paso, ella estaba bien y de pronto se desvaneció, ayuden.

Harry y Ron miraban el cuerpo de su mejor amiga preguntandose que le había pasado, Ron claro que ademas se cuestionaba el hecho de que la chica estuviera vestida con una toalla y que su amigo no trajera zapatos y le chorreara el cabello que estaba muy húmedo.

Sin embargo Fred, Ginny y George tenían una plena idea de que era lo que le había pasado a la castaña, cuando se fijaron en la mancha que tenia en el cuello.

-Fred yo le di a Hermy una de las pastillas relajantes que me diste para antes del TIMO—confeso la pequeña Weasley mientras abrazaba a su hermano y gruesas lagrimas aparecían en sus lindos ojos, la pelirroja se sentía culpable al ser ella la responsable de haber agredido a su mejor amiga, de alguna forma dándole uno de los locos inventos de sus hermanos, ademas la culpa era doble al recordar que la razón por la que estaba esperando a Hermy era para gritarle el porque no le había dicho que ella y Draco tenían algo.

-Es mi culpa, es mi culpa yo la mate, yo le di esa cosa.

-¿De que hablas Ginny? —la miro Harry desesperado, al tratar de encontrar una respuesta.

Fred y George se miraron y se rascaron el mentón al mismo tiempo.

-Descuida Ginny, ella se pondrá bien y no la mataste solo es un desmayo temporal—le aseguro George que apunto el cuello de Hermione donde había aparecido una mancha color verdosa.

-Sip, no hay duda ella es alérgica George—alego el pelirrojo a su gemelo.

-Ya veo, creo que debemos de dejar de usar huevos de doxy, Hermione es la quinta persona a la que le pasa.

Los gemelos asentían mientras los dos al mismo tiempo habían sacado una libreta de algún sitio de sus ropas y anotaban algo de forma rápida.

Sus hermanos y Harry los miraban sin saber de lo que hablaban.

-Me pueden decir que es lo que le pasa—chillo Harry.

-Veras, hemos creado una píldora relajante—dijo Fred.

-Que te pone como idiota por el efecto relajante—explico George.

-pero tiene un defecto—dijeron al unísono—o dos—completo Fred.

-Saca los más bajos instintos de las personas.

Los gemelos se detuvieron al ver las caras que Harry y Ron tenían.

-de lo que hablamos es que cuando tomas la píldora relajante todos tus deseos los haces cumplir, lo que puede ser bastante peligroso—menciono Fred levantando el dedo índice—imaginen que alguien quiere levantar la falda de la profesora McGonagall, si la persona esta bajo los efectos del caramelo, puedo asegurar que sin dudarlo, lo hará, levantara las faldas de la profesora sin miramientos, ahora entienden lo de los bajos instintos.

Un pisotón dio de lleno en el pie de Fred y George.

-auch! Se quejaron los gemelos al unísono tomando su pie derecho e izquierdo respectivamente mientras brincoteaban en le otro.

-Ginny, ¿por qué lo hiciste? —gritaron

-Ustedes me dijeron que ese caramelo no hacía nada más allá de relajarte, pero nunca mencionaron eso de hacer lo que deseas, son unos idiotas.

-Vamos querida hermanita, si te lo decíamos no hubieras querido tomarla—los gemelos se apoyaron en la cabeza de Ginny y le dijeron al oído—fuiste el conejillo de indias, tu y mas chicos que están haciendo el TIMO.

Ginny pataleo, grito y golpeo a sus hermanos en el pecho chillando como una loca completamente enfadada y neurótica, les grito a sus hermanos hasta de lo que se iban a morir y se sentó en frente de la chimenea completamente molesta, cruzándose de brazos y susurrando mas cosas que los gemelos hicieron oídos sordo, la chica había comprendido en ese momento el montón de tonterías y pensamientos sucios que había tenido el día que se había tomado los caramelos.

-Ustedes son crueles, como pudieron hacerle eso a Ginny, los odiara para siempre.

George hizo un ademán como espantara un mosquito—Nah, ya se le pasara, nos quiere demasiado como para odiarnos, ademas somos sus hermanos favoritos. —dijeron los gemelos alzando y bajando las cejas.

Ron bufo

-Como sea, ¿entonces eso es lo que le pasa a Hermione?—pregunto Harry molesto, porque los gemelos parecían no interesarse en lo que estaba pasando con Hermione.

-Tranquilo Harry no te pongas neurótico Hermy solo tuvo una reacción alérgica a los huevos de doxy, no es la primera a la que le pasa, unas chicas de Ravenclaw y unos dos chicos de primero de Slytherin tuvieron la misma reacción de Hermione, el efecto solo duro unos minutos y en un rato se desmayaron, los llevamos a la enfermería y durmieron todo el día, en la mañana se levantaron frescos como una lechuga, solo con un pequeño detalle, detalle importante para nosotros jejejeje—rieron los hermanos chocando sus manos sin imaginar que lo que dirían a continuación seria como una flecha con fuego directo al corazón de Harry.

-Resulta que los huevos de doxy son tan venenosos ya que contienen una esencia tan fuerte y en cierto punto peligrosa ya que es una sustancia que causa amnesia, que es eso mismo lo que les pasa a los que son alérgicos a los huevos, les da una pequeña amnesia mientras están desmayados, lo que es genial para nosotros porque los chicos despiertan sin saber que es lo que hicieron durante el tiempo que tomaron la píldora y jejejeje no pueden demandarnos—dijo Fred mientras le sonreía a su hermano que asentía contento.

Ron hizo como su se secara el sudor, sudor que por supuesto no existía.

-Vaya con ustedes dos, creo que se han pasado con eso, Hermione es una chica que no se merece que le hagan sus bromas.

-Nosotros no le dimos nada, fue esa chiquilla que esta ahí sentada la que lo hizo—musito George a los chicos mientras le apuntaba a Ginny, que seguía de lo mas enfadada.

La chica al escuchar lo anterior, le hizo una seña obscena a su hermano y le saco la lengua.

-Pero entonces ¿qué hacemos chicos, dejamos a Hermione aquí, o la llevamos con la señora Pomfrey?

-Esa es tu decisión Harry, aunque debo decir que da lo mismo Hermione se levantara en una cuantas horas y no recordara nada, da igual si despierta en su dormitorio o en la enfermería, el detalle sería que cuando despierte alguien debe de explicarle a Hermy porque esta envuelta en una toalla, en la enfermería eme ñ caso de que decidas llevarla además de que le deberás de explicar porque demonios esta solo en...—Fred alzo un poco la capa con la que Ginny la había cubierto, mirando como el sostén rosado de la chica sobresalía un poco.

Al percatarse de lo que se hacía su hermano, la pequeña pelirroja se levanto rápido y corrió hacia su amiga golpeando la curiosa mano de su hermano mayor.

-Deja eso Fred, no te atrevas a tocarla.

-Vamos Ginny, jamás tocaría a Hermione con la intención que tu sucia mentecilla cree, mejor llevémosla al dormitorio para que duerma un buen rato.

Ginny velozmente desactivo el hechizo que impide que los chicos suban al dormitorio de la chicas y entre los gemelos, Harry y Ron subieron a Hermione, la pequeña pelirroja que estaba al tope de la escalera los miraba con vergüenza.

-Oigan, mi amiga no esta nada gorda, no entiendo porque la traen cargando entre cuatro personas, es ridículo.

-Cállate Ginny tu no sabes nada, todos queremos ayudar—le grito Ronnie que cargaba lo pies de la castaña mirando como Harry parecía un muerto, su amigo miraba a Hermione como si ella fuera lo único que pudiera mirar, como si ver cada poro del rostro de Hermione fuera el elixir de su vida, el pelirrojo se preguntaba porque Harry se comportaba de aquella forma, además quería saber porque Harry estaba mojado y descalzo y porque Hermy estaba en toalla y en ropa interior, no quería armar conjeturas pero su sentido común le decía que ese par habían estado o en el baño de prefectos o en el lago, pero en una cosa era si tenia la certeza de que había ocurrido, Hermione y Harry habían pasado un tiempo juntos, cosa extraña ya que según recordaba sus amigos estaban peleados desde el ejercicio que habían tenido en el lago en la casa de Hagrid.

Parvati y Lavender Brown se extrañaron al ver cuatro chicos en su dormitorio cargando a la leona mas linda de todas.

Lavender había soltado un gritillo al ver a Hermione y Parvati se acerco a Ron.

-Amor, ¿qué es lo que le paso a Hermione? —le cuestiono la Gryffindor.

-Mmm...tuvo un accidente pero descuida ve y duerme preciosa, Hermy esta bien Ginny se quedara con ella.

-¿Accidente eh?.

-Si, al menos eso es lo que Harry dice, y yo por supuesto le creo—mintió el chico, ya que no deseaba dar explicaciones a su novia sobre las píldoras ilegales de los gemelos.

Ron beso en la frente a Parvati y la acompaño a su recamara.

-Bueno Ginny, Herms es toda tuya, ponle un pijama y quédate por si despierta algo aturdida.

-Claro, yo me quedo pero... —la pelirroja miro al igual que Ron a Harry—Creo que iré a ponerme el pijama yo también, Harry se puede quedar con ella mientras vuelvo, ustedes salgan de aquí.

-¿porque no podemos quedarnos también? —refutaron los gemelos.

Ginny puso los ojos como platos y trato de expresar con su mirada lo que quería decir—porque no, solo Harry es suficiente.

Fred y George entendieron la indirecta de su pequeña hermano, corrieron por Ron hacia la cama de Parvati y lo separaron del abrazo que la Gryffindor le daba al pelirrojo.

-Ahora vuelvo Harry, tú...tomate tu tiempo—la chica saco su varita ante la miradas curiosas de Parvati y Lavender e hizo un hechizo que Harry le había enseñado para que nadie pudiera escuchar lo que se amigo le diría a Hermione.

El dormitorio se destiño de rojo cuando salieron todos los Weasley dejando a Lavender y Parvati extrañadas por lo que le había pasado a Hermione, mientras tanto Harry que seguía como en shock se había sentado junto a Hermione, había tomado la cabeza de la chica y la había acogido en su regazo mientras le acariciaba el rostro y los mojados mechones que le caían cerca de los ojos, el pelinegro estaba hipnotizado por la castaña gatita de Gryffindor, pero no solo era ella lo que lo tenia así, la terrible noticia que le habían dado Fred y George de que Hermy no recordaría lo que había hecho bajo los efectos del caramelo simplemente lo destrozaban.

-Como olvidar los momentos que pasamos, no puedo presumir que fueron muchos ya que el tiempo en el que me correspondiste fue el mas corto que he imaginado, pero no me importa el simple recuerdo de tu mirada, de esos ojos mirándome solo a mi, a Harry Potter es suficiente para perdonar el poco tiempo en el que estuvimos juntos, el beso que me diste, tus labios friccionando los míos fue simplemente increíble, sueña extraño que te lo diga pero podría componer miles de canciones y podría hacerte cientos de poemas al solo recordar tu boca junto a la mía besándola y succionando mi saliva, amándome como yo te amo a ti, deseándome como siempre lo hago cuando te miro con esa pequeña falda que llevas a diario.

Mi cabeza y mi espíritu se volverán locos al mirarte por los corredores, en la sala común o en las aulas y no poder gritarte lo que pasamos juntos, las caricias, los besos y la posible relación sexual que pudimos haber tenido, tú en definitivo no me creerías, porque aunque ahora se que en lo mas profundo de tu corazón tu me quieres, una maldita serpiente ocupa mi lugar en el mundo real, ese maldito mundo del cual odio ser participe, quisiera haberme quedado en ese sueño de burbujas y vapores que tú y yo compartimos, esa burbuja en la que me di cuenta que solo existiríamos nosotros, juntos por siempre y para siempre, pero ya no importa mas, de verdad que tengo una maldita suerte que ni el mas idiota tendría—Harry tomo la mano de Hermione y se la beso con ternura., mientras le seguía hablando.

-Maldita mi suerte, si no hubieras sido alérgica a esos malditos huevos, tu y yo estaríamos juntos de ahora en adelante, talvez no enseguida porque te conozco lo suficiente como para saber que te pondrías en shock después de haber analizado lo que habías hecho con Harry Potter, con migo tu eterno amigo, tu eterno amante, amigo que te amo por tanto tiempo, seguro que te preguntarías como había sido posible que hubiéramos tenido el mejor sexo jamás experimentado toda la noche, los dos recordaríamos todos esos momentos en los que nuestra piel debía de haberse rosado, ese momento en el que yo debí de haber estado dentro de ti y así formar una sola persona, sin embargo es inútil, solo me queda soñar e imaginar lo maravilloso que hubiera sido si no te hubieras desmayado, simplemente me amarías y yo te amaría aun mas.

Oh Hermione como nos pudo ocurrir cosa similar, sin embargo algo rodea mi mente un concejo que en alguna ocasión me dio un hombre sabio al que quise como a mi padre, el cual me dijo que las coincidencias no existen, ya que todo lo que nos ocurre es simplemente un macabro juego del destino, ahora maldigo al destino por habernos negado el amor, el placer y todo lo que hubiera conllevado el estar contigo, maldito destino el que no nos deja estar juntos y que se divierte mutilando no solo mi corazón sino todos mis sentidos al hacer que ese estúpido de Malfoy sea tu dueño y no yo, daría lo que fuera al destino porque nos dejara estar juntos, porque te dejaras de tapujos y me miraras como me miraste hace unas horas, como desearía volver a observar ese amor y ese deseo en estos ojos castaños que me hipnotizan y que me tienen adicto a ti—el chico de los ojos verdes beso a Hermione en los ojos, lo que ocasiono que la chica se moviera un porco ya que el cabello del chico le había hecho cosquillas en las mejillas; Harry levanto la vista de forma rápida emocionado al ver que su Hermy se recobraba, sin embargo sus esperanzas cayeron al suelo cuando la chica se volvió a quedar inmóvil omitiendo su hipnótico subir y bajar de pechos por su delicada y tranquila respiración—te amo, te amor Hermione y aunque me estoy muriendo por dentro porque se que en unas horas cuando despiertes me miraras y solo me saludaras como siempre, me convertiré en tu amigo de nuevo, en tu fiel mano derecha, en ese chico idiota que te hace enfadar por tratar de sacarte de mi mente al salir con una mujer que me hizo tanto daño, cuando despiertes todo será igual, no te acordaras de que te dije que te amaba y que tu también lo afirmaste, me sentiré rabioso y lleno de ira cuando preguntes por el idiota de Malfoy, tu maldito novio, te maldeciré cuando después de una tarde en el lago vendrás a contarme como te besaste con el, como te toco y como te hizo gemir, moriré de envidia al verlos tomados de la mano detrás de la cabaña de Hagrid, sabiendo que podría ser yo el que estuviera a tu lado y no ese inútil de Malfoy, quisiera que nos quedáramos así, y que no despertaras.

Al menos en tu profundo y delicado sueño recordaras esos momentos en los que nos amamos en los que nuestros cuerpos se quemaban al estar cerca del cuerpo del otro, me sentiré como una sombra sin vida al saber que olvidaras lo que me dijiste, el como me besaste.

La puerta del dormitorio de las chicas de séptimo de la casa de los leones se abrió, dándole paso a una pequeña y linda chica pelirroja de ojos color zafiro, Ginny se acerco a la cama de Hermione y corrió el dosel descubriendo a Harry.

-Hola, ¿cómo esta? —pregunto la chica.

-Mmm...Igual, bueno hace unos minutos se movió pero se volvió a quedar dormida, espero que los gemelos digan la verdad y mañana ya este despierta.

-Ya veras que si Harry, pero descuida...no tienes porque irte—le grito la pelirroja al ver como el niño que vivió se levantaba para irse.

-Es lo mejor, no quiero causar más problemas, ya le he causado demasiados—agrego Harry mientras besaba la mano de Hermy y le dejaba el espacio libre a Ginny.

-La única que causo problemas fui yo Harry, yo le di la píldora a Hermione además de que me dijo que iría a los baños y yo la deje ir sabiendo perfecto que tú estabas ahí, debes pensar que soy un monstruo. —la chica no pudo sostener la mirada de Harry y se vio muy interesada en la alfombra persa del dormitorio, esperando los gritos de Harry, sin embargo se sorprendió al notar que un cuerpo calido la rodeaba.

Harry había abrazado a Ginny con fuerza—Gracias pequeña, si no lo hubieras hecho no hubiera sido tan feliz, gracias de verdad.

-Harry, deberías de decirle a Hermione lo que paso entre ustedes, porque al juzgar por lo que dices pasó algo entre ustedes ¿verdad?

El pelinegro asintió—te parece si lo hablamos mañana y me ayudas a tomar una decisión, por ahora solo me queda pensar mucho, mucho, gracias de nuevo Ginny buenas noches y cuídala por favor, cualquier situación no cuides en despertarnos.

-Claro Harry pero ¡Espera¡ —le grito

El pelinegro se volvió hacía la chica—¿qué pasa?

-¿no te despedirás de ella?

-¿A que te refieres Ginny?

-Talvez sea la última vez que puedas hacerlo tan de cerca, yo haré como si estuviera ciega, te juro que nadie se enterara.

-Pero tú...como...

-Vamos Harry deja eso de lado, eres demasiado obvio con tus miradas de borrego a medio morir, vamos despídete yo los dejo.

Harry camino hacia la cama de Hermy y se coló dentro del dosel donde la hermosa Hermione yacía dormida en su cama, cubierta por mantas con su piel tan blanca y suave al descubierto su cara de ángel y sus rizos por todos lados.

Harry se hinco y la contemplo como si fuera una frágil muñeca de porcelana, entonces paso sus manos por el rostro de ella y enredo sus dedos en el cabello de la castaña.

-Aunque no puedo asegurar que algún día te diré lo que paso entre nosotros, ya que podría ser mañana o dentro de diez años, me gustaría que supieras que te amo con toda mi alma y que de algo si tengo la certeza, el paraíso al que nos transportamos hace un rato jamás saldrá de mi mente, será mi recuerdo mas preciado, memoria que estará presente cada noche que me vaya a dormir al recordar tu rostro, ti nombre, tus ojos, tus labios y tu cuerpo, te amo —le susurro mientras se acercaba y la besaba con ternura.

-Gracias Ginny, ya me voy entonces.

-No hay de que Harry, pero dime algo ¿estas bien?

El pelinegro alzo el pulgar y le sonrió a Ginny mientras salía del dormitorio dejando a la pelirroja algo confundida y a las chismosas de Lavender y Parvati con ganas de haber aprendido a leer los labios.

Hello, espero que les haya gustado muchísimas gracias a todos los que se toman el tiempo de dejar comentario, de veras mil gracias por su apoyo, este capitulo estuvo lindo pero en el siguiente pasara algo que nadie de la orden se imagino, espero que les sigan gustando mis fics ya que para mi siempre es un placer darles mas de mis locas y románticas ideas, sin mas me despido con un beso para todos y recordándoles que el autor vive de las criticas, así que por favor no las olviden cuídense mucho besotes los quiero.