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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 10

oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

La melodía del alcohol… En los vestidores…

Un Gerry agitado, traspaso la puerta rápidamente… había entrado en el primer lugar posible, así que sin pensarlo ingresó en uno de los cubículos de las duchas, cerrando la puerta que no llegaba al suelo, y solo cubría hasta un poco más abajo de su cabeza, miró sus manos, ya empezaban a mostrar rasgos femeninos, al igual que su cabello, que ahora era una abundante masa de rizos castaños, cayendo por su espalda, tenia que llegar a los vestidores de las niñas y rápido.

Estaba dispuesta a salir, cuando oyó la voz del rubio, murmurando por lo bajo.

  • Malditas mujeres, gritan como locas… - entró al cubícalo de al lado, gritando - ¡DGranchester! ¿Por qué saliste corriendo como loco?

  • Mmmmm porque si - respondió, engrosando la voz, abriendo las llaves, para que el sonido del agua apagara un poco el sonido.

  • ¿También a ti te molestan las mujeres gritonas? - inquirió, mientras se quitaba la ropa, aventándola fuera del cubícalo, sin importarle donde cayera.

  • Mmmmm si algo…. - de pronto el eco de la otra ducha apareció, opacando la voz del rubio.

  • Son unas fastidiosas... yo sé que soy un adonis, pero no tienes porque gritar como locas... con una sonrisa mía ya están casi desmayadas - se vanaglorio, mientras la chica le hacia muecas a la pared que los separaba.

  • Mmmmm si… - lentamente, asomó su cabeza, afortunadamente nadie más había entrado a los vestidores, así que era la mejor oportunidad para salir, se deslizó fuera del cubículo, cuando la voz de Draco volvió a llamarlo.

  • Oye Gerry… Gerry…

  • Mmmmm - Hermione volteó a mirarlo instintivamente, quedándose paralizada, el ojiplata no se había molestado en cerrar la puerta de su cubículo, así que exponía una grata vista de su cuerpo desnudo y mojado por el agua de la ducha, afortunadamente, le daba la espalda.

  • ¿Tienes una toalla?

  • Mmmmm - murmuró pasmada.

  • ¿Si o no? - dijo, con la intención de voltearse, Mione sacó su varita y le lanzó un fumusapareciendo una nube de humo, impidiéndole ver algo, mientras ella salía corriendo de ahí. - Gerry, Gerry…

Ya en la puerta, rezó porque no hubiera nadie afuera, podía oír la voz sonora de Ginny, así que discretamente asomo su cabeza, observando que hablaba con Zabinni, que gracias a su amiga le daba la espalda. Salió esperando que no la vieran antes de entrar al vestidor de al lado que era el de las chicas, pero para su mala suerte la reacción de Ginnevra al verla había sido muy notoria, Blaise intentó voltear, pero Molly lo detuvo de una manera muy poco ortodoxa, dándole tiempo de entrar en el vestidor femenino sin ser vista.

Cuando cerró, oyó la voz de su amiga, después unos pasos y la puerta del vestidor de al lado cerrarse con un fuerte portazo.

En la Enfermería…

Un grupo de chicos, estaba reunido alrededor de la cama donde Cedric reposaba, con Gotty, sentada al lado de el.

  • ¿Y qué tal estuvo el partido? - interrogó interesado el ojiplata.

  • Les demostramos quien es el que manda - divulgó orgullo Ronald.

  • Y aunque me duela decirlo… fue gracias a Draco que atrapó la snitch - expuso Harry, sin mucha efusividad, ya que el rubio nunca había sido su jugador favorito, ni que decir de su persona favorita.

  • Si… yo ya me había cansado - comentó agotado el pelirrojo.

  • Y yo, esos si que son resistentes - agregó Justin.

-. Fue bueno meter a los Slytherin… Malfoy, Zabinni y Bole, jugaron sucio como siempre, pero esta vez a nuestro favor - rió el Hufflepuff.

  • Tienes razón Zac, por cierto… ¿donde están? - preguntó Dean, buscando en el lugar a alguno.

  • Seguramente regodeándose frente alas chicas - profirió lógico Harry, de pronto un chiquillo llegó a su lado.

  • Que dice Lav y las demás que en un rato vienen - comunicó el pequeño francés, con la respiración acelerada.

  • Calma Iván - expresó el ojiverde, colocando su mano en el hombro del niño.

  • ¿En dónde están? - interrogó curioso Bilius.

  • No lo se, solo me pidieron que te avisara - informó Allen, ya recuperado.

  • Seguramente están de chismosas con las demás mujeres - dedujo negando con su cabeza.

  • Oye Ron… ¿qué te pasa? - reclamó ligeramente ofendida por ese comentario Gotty.

  • Lo siento, no lo dije por ti - se disculpó apenado.

  • No creo… tal ves estén con Gerry - mencionó como una opción Potter.

  • Es cierto ¿dónde esta Gerry? - inquirió Justin, deseando poder felicitarlo por su actuación tan favorable para el equipo.

  • Entró corriendo a los vestidores - avisó Smith.

  • Bueno, creo que es hora de irnos - musitó Cedric, incorporándose.

  • ¿Qué, qué? No Cedric… tu esperas hasta que vengan a decirnos que ya te puedes ir - interpeló su novia, regresando a la cama.

  • Pero Got…

  • Nada, siéntate - ordenó firme.

  • Si quieres yo te puedo levitar con un leviosahasta el Castillo - ofreció Harry, sacando su varita.

  • Si es buen… - no pudo terminar su frase, cuando su novia ya lo silenciaba.

  • Claro que no, tu no te puedes levantar hasta que vengan por ti para llevarte a la Enfermería del Castillo, así que quédate quieto… yo me quedare contigo para vigilarte - repuso determinada la Ravenclaw.

  • Muy bien, si tu te quedas… me quedo - murmuró resignado, dejando caer sus hombros - bueno chico,… ya oyeron a mi enfermera particular… me quedo hasta que vengan por mi, ustedes vayan a descansar un rato y a prepararse para la fiesta de esta noche…

  • ¿Vas a ir? - interrogó incrédulo Dean.

-. No lo creo, mi "enfermera" no me dejara levantar, pero ustedes diviértanse… lo merecen…

Después de varias despedidas y buenos deseos de parte de todos, la Enfermería volvió a quedar tranquila, dejando a los dos novios solos.

En los corredores del Estadio…

Ginny liada regresó corriendo al lado de sus amigas, que la esperaban a una distancia prudente.

  • ¡Pero Ginny! - exclamó sorprendida Lavender, con lo ojos como platos.

  • O sea… ¿qué fue eso? - preguntó sin entender Moon.

  • Yo… ¿lo vieron? - interrogó ligeramente ruborizada.

  • Por supuesto que lo vimos… ¿qué ya andas con Zabinni? - cuestionó asombrada su cuñada.

  • Por supuesto que no - negó rotundamente, aunque no podía dejar de sentirse extraña por haber besado así al Slytherin, incluso podía sentir un ligero cosquilleo.

  • ¿Entonces? - habló la francesa, curvando sus cejas, definitivamente comenzaba a creer que las personas en ese lugar eran muy extrañas.

  • Era solo para distraerlo - se justificó apresurada.

  • Aha… ¿y después? - dijo suspicaz Lav.

  • Si Ginny, ya cuéntanos… ¿andas con ese chico, Zabinni? - indagó pícaramente la francesa.

  • Que no, mmmm Lav… tenemos que ir por Hermy, pero… - hizo señas con los ojos, señalando a Sol.

  • Cierto, mmmmm Sol, este… ¿podrías guardarnos un secreto? - inquirió nerviosamente la "cuñada" de Ginny.

  • ¿Secreto? - pronunció con extrañeza, notando su cambio de actitud y sus semblantes serios.

  • Si, es muy importante que no lo digas a nadie - aseveró la menor de los Weasleys.

  • Ni siquiera a Harry - agregó previniendo Brown.

  • Ni a Iván… a nadie…

  • Por favor - pidió la morena con mirada suplicante.

  • Si, claro - aceptó mirándolas con interrogación.

  • Di... lo prometo - solicitó aún con desconfianza Ginevra.

  • Je le promets, yo prometo no decir nada - aseguró con seriedad.

  • Muy bien, gracias… Ginny ¿dónde esta Herms? - incurrió apresurada la leona.

  • Pues… les contare… yo tenia que distraer a Blaise en lo que ella entraba a los vestidores de niñas, por eso el beso… tontas - exclamó aclarando la situación.

  • ¡Aaaaaaaaaaaaaahhhh!… entiendo, pero… no te mediste, eh pilla - acotó su cuñada con una amplia sonrisa.

  • O sea… hay maneras más eficaces de distraer a alguien sin tener que besarlo, ¿eh? - indicó la sonriente francesa.

  • Mmmmm fue lo único que se me ocurrió…

  • Aha si… anda vamos a ver a Hermy - caminaron por el corredor, deteniéndose frente a la puerta de los vestidores femeninos, revisando que no las viera nadie, entraron apresuradamente una tras otra, provocando un grito de la chica que estaba en el interior.

En el vestidor de los hombres…

Una densa nube de vapor impedía la visibilidad, así que cuando la puerta se abrió y se volvió a cerrar con un portazo, el moreno quedó envuelto en una bruma densa, sacó su varita y exclamó infumus haciendo que el aire se limpiara, dejando ver a un Draco totalmente desnudo en uno de los cubículos de las regaderas.

  • ¿Qué, crees qué haces? - preguntó sin comprender por qué nunca se tomaba la molestia de cerrar la puerta.

  • ¿Qué no ves?, Me estoy bañando - razonó el otro, con la cabeza aún sumergida en el agua.

  • No me refería a eso… de cuándo acá tu pudor es tan grande que convocas vapor para protegerte - indicó dejándose caer en la banca.

  • ¿Yo? ¿Un fumus? Estas loco… ¿y por qué demonios entras azotando la puerta? - cuestionó, cambiando radicalmente de tema.

  • Porque se me pega la gana - respondió de mal modo, se despojó de su calzado y entró a un cubículo donde se desvistió y empezó a bañarse mientras pensaba en lo ocurrido con Ginny, cuando Draco lo sacó de sus cavilaciones.

  • ¿Y qué quería contigo la Weasley? ¿Ya te quiere de nuevo? ¿Ya son novios? - arguyó con desdén, mientras se envolvía una toalla en la cintura

  • Cállate… - gritó, ahogando los gritos con el agua que caía en su cabeza.

  • Tranquilo Blaise - respondió, sentándose en la banca, en el centro del vestidor - a ver… cuéntale a tu Papi Draco lo qué te pasa…

  • Eres un estúpido… - no pudo evitar una sonrisa irónica al verlo sentado, con cara de interrogación.

  • ¿Te mando al diablo? - era más aseveración que pregunta, y así lo tomó el rizado.

  • Prácticamente… si, todo por la estúpida de Parkinson - repuso con rabia, cerrando su puño y estrellándolo contra el mosaico de la pared.

  • Cálmate, pero ¿otra vez esa? Blaise… si no recuerdo mal tú hablaste algo de esto en el vagón cuando veníamos hace 2 años ¿no? - recordó sintiéndose en un extraño deja vu.

· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·

En el tren de Hogwarts, en el quinto año que cursaban los chicos Slytherin, en un bacón, casi al final del tren había un grupo de chicos reunidos, conversaban de diversos temas, cuando otro miembro de su Casa hizo su aparición, todos lo cuestionaron con respeto a la reunión a la que había asistido, por petición del profesor Slughorn.

  • ¿Y a quién más invitó? - el moreno respondió unos nombres no muy conocidos, pero se detuvo al decir los últimos tres de los asientes - ¿y bien? - inquirió levantando su rubia ceja en un gesto de cuestionamiento.

  • Potter, Longbottom y la chica Weasley - oyó como Malfoy se mofaba de la poca pericia de Longbottom y de la fama de Potter, para llegar después con Ginny.

  • Pero esa chica Weasley ¿qué tiene de especial? - fijo con parsimonia.

  • Le gustan a muchos chicos…hasta tu piensas que es guapa ¿no Blaise? Y eso qué todos sabemos lo difícil que eres de complacer - comunicó con veneno Pansy, acariciando los rubios cabellos del líder.

  • Yo no tocaría a una mugrienta traidora de sangre como ella, cualquiera que fuera su apariencia - respondió fríamente

· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·

  • Ya se lo que dije…pero las cosas han cambiado, además tu no soportas a Pansy y en ese tiempo estabas muy complacido dejándote querer por ella ¿no? - repelió defendiéndose, aunque él sabía y tenía demasiado claro lo que había pasado en los años anteriores, pero ahora las cosas eran diferentes, ya que había tenido la oportunidad de no solo verla sino de salir con ella y eso le había gusta incluso más que su apariencia.

  • Pero eso es vanidad… ella era más un juguete que otra cosa, pero tu hablaste muy en serio… y ahora la Weasley no quiere saber de ti por lo que dijo Pansy, pero ella estaba en el vagón cuando lo dijiste, así que se lo podría contar a la Weasley y te odiaría más todavía - advirtió lógico.

  • Más le vale no volver a abrir la boca… - exclamó firme, frunciendo ligeramente su ceño.

  • Bueno… te mando al diablo ¿y tú que le dijiste?, ¿acaso te quedaste mirándola como idota?, vamos no me digas qué si lo hiciste…

  • Idiota… no me dio tiempo siquiera de responder, solo me lanzó reclamaciones, me besó y se fue…

  • ¿Te besó? ¿Y qué pasó? - preguntó colocando un expresión de asombro, pero en realidad estaba a punto de mofarse por la suerte de perro de su amigo.

  • Nada… ¿no oyes?, solo me besó, apenas me dio tiempo de reaccionar, luego me aventó y se fue - recalcó dejando caer su hombros, desilusionado.

  • ¿Así nada más? - se carcajeó el rubio, ante la indignación del otro Sly.

  • Si… así nada más - replicó mirándolo con furia.

  • Esa chica si que esta loca y tu prácticamente fuste ultrajado - siguió carcajeándose.

  • Oye… respétala, yo…

  • No me vengas con eso Blaise, cuando debiste defenderla no lo hiciste y ahora que ella no esta aquí tu te das tus aires de caballero andante… además ya es hora de que te des cuenta de que eso no tiene futuro, ¿o acaso ya olvidaste que es una traidora de sangre?- expuso caminando a su locker, donde tomó la ropa que se iba a poner.

  • Imbécil, eso ya lo se, pero no me gusta que la insultes… así que resérvate tus comentarios para Granger cuando tengan su próxima pelea - atacó, sorprendiéndose ante el silencio del buscador - oye Draco… - de ponto un fuerte grito se escuchó, llamando la atención de ambos chicos, que miraron a la puerta simultáneamente, pero ninguno hizo el intento de averiguar qué pasaba.

  • ¿Viste a DGranchester cuándo llegaste? - cambió de tema, ya que sabia el rumbo que tomaba los pensamientos de su moreno amigo.

  • No para nada, ¿por qué? - indagó sin darle importancia, terminando de ducharse.

  • Estaba aquí cuando entre, pero desapareció de la nada - mencionó mientras se colocaba la ropa, con pereza.

  • Que raro, no lo vi… pero tal vez salió cuando Ginny me besaba - se ruborizó el moreno, pensando en lo que le diría Gerry cuando lo encontrara.

  • Eso si que es gracioso - se río del sonrojó del moreno - te besó y se fue… ja, ja, ja, ja…

  • Cállate… - miro al rubio, prácticamente listo para salir, se apuró a cambiarse para poder salir con él.

  • Apúrate…

  • Ya casi estoy listo, no puedo salir así - señaló arreglando sus rizos.

  • Da igual como luzcas, además yo todavía tengo que ir a prepararme para la fiesta de esta noche - dijo acomodándoos su cabello platinado en una ligera coleta.

  • Si… espero poder aclarar todo con Ginny - comentó pensando en como solucionar su conflicto.

  • Ya supera eso…. - dijo aburrido - vámonos… - salieron justo cuando los demás chicos se acercaban para entrar a los vestidores, topándose con las chicas Gryffindor…

En los vestidores de las niñas…

Hermione había gritado sonoramente, cuando vio entrar a tres chicas a los vestidores, a dos de ellas las conocía, pero la tercera chica se acercó a ella con familiaridad.

  • O sea… ¿por qué estas vestida de hombre, Hermione? ¿Y toda mojada? - preguntó la francesa reconociendo sus ropas, como el uniforme de la escuadra inglesa.

  • ¿Quién eres tú? Lav. Ginny… ¿qué pasa? - cuestionó molesta, mirando a sus dos amigas.

  • ¿Cómo qué quién soy? - replicó extrañada, frunciendo ligeramente su ceño.

  • A ver chicas, tranquilas… Hermione, ella es Sol, amiga de Harry de Beauxbotons, es la hermana de Iván - aclaró tratando de serenar las cosas Lavender.

  • Aaaahhh si ya entiendo, lo siento… no te conocía, mucho gusto - habló con un tono más amigable.

  • Pero si tú ya me conoces, nos conocimos en el Estadio cuando el partido comenzó - recordó Soleil.

  • Bueno… a decir verdad… - pronunció Ginny, colocando una diminuta sonrisa.

  • ¿Ginny? ¿Qué pasa? - interrogó Hermione, ansiosa de una buena explicación.

  • Necesitamos contarle todo Hermy, ya prometió no decir nada - comunicó Ginebra refiriéndose a su nueva amiga.

  • Si Herms, además necesitaremos su ayuda con Harry y los chicos - agregó la morena, tratando de convencerla, después de todo ya estaba ahí y ahora inventar una mentira sería algo difícil.

  • ¿Seguras? - preguntó desconfiada, después de todo, de eso dependía el que siguiera en el equipo y claro en la escuela.

  • ¿De qué hablan? ¿Qué pasa? - cuestionó Moon, mirando a las tres Gryffindor con confusión.

  • Si Hermy, es confiable… vamos - comentó Molly tratando de convencerla.

  • Mmmmmmm bien, espero que sepan lo que hacen, eh - miró a los ojos a la chica francesa mientras explicaba toda la trama de sucesos, siendo interrumpida de vez en cuando por las exclamaciones efusivas de Soleil en su idioma natal.

  • Pero claro que guardare el secreto chicas… no se preocupen - afirmó segura, después de escuchar tal relato.

  • ¿En serio? ¿Aunque afecte a tu equipo? - incurrió, sorprendida.

  • Es cuestión de enfoques, se me hace una total injusticia que no te permitan jugar por ser mujer… no Herm… tu tienes mi apoyo, o sea… seria el mismo resultado si te hubieran permitido jugar, como chica… nuestro partido será interesante… muuuy interesante - concluyó con una sonrisa conocedora.

  • Gracias Sol, de verdad… - dijo agradecida y aliviada de no ser acusada frente a las autoridades del Torneo.

  • No hay problema… "Le Pouvoir Féminin". Ahora… arreglemos tu apariencia poco fashion - todas rieron ante el comentario y el gesto elusivo de la francesa. - necesitamos ropa, no puedes salir así… ¿saben invocar?

  • Claro, pero no se nos esta permitido invocar nada - informó la morena, la cual estaba más tranquila de saber que todo estaría bien.

  • Ya veo… entonces tendremos que ocupar mi ropa - se tocó los bolsillos del pantalón - ¡diablos!, no traigo mi llave… tendrá que ser con magia - con un toque de su varita, la cual llamó la atención de las chicas por ser rosa con una pequeña mariposa en la base, recitó - Esteim Apeiro … - y la puerta del casillero marcado con su nombre se abrió, dejando ver en el interior una mudas de ropa - ahora aquí esta - sacó una de las mudas en color azul.

  • Yo tengo un hechizo para cambiar el color, si no se darán cuenta que no es mía- tomó la ropa de manos de Sol y lanzo su hechizo - Colorus nitide Gorum…- y el atuendo cambio a negro de Hogwarts, ante los ojos nada sorprendidos de las chicas,

Pudorosa ante todo, Mione entró a un cubículo y se quitó la ropa mojada, remplazándola por la de la chica francesa, ya vestida, regresó al lado de sus amigas.

  • Genial… ahora Hermy - articuló Lav, mirándola con ojo crítico, la tomó de los hombros y le lanzó un *Heoleomenti,*haciendo que una ráfaga ligera de aire saliera de varita, secándole el cabello,

  • Luce enmarañado… - se quejó Sol, ya que los rizos se enredaban sin cesar.

  • No es una gran diferencia de cómo luce siempre - todas rieron ante la broma de Hermy, y salieron de ahí, topándose con los dos Slys que salían del vestidor contiguo, pero estas solo los ignoraron, dirigiéndose al grupo de chicos que venia llegando.

  • Ahí están les**petits filles… - anunció Iván, al reconocerlas.

  • Lav-lav ¿dónde estabas? - inquirió Ronald, mirándolas analíticamente, estaban demasiado misteriosas.

  • Si… ¿dónde se metieron? - preguntó Harry, sonriéndole en especial a Soleil.

  • Nosotras... aquí... paseando… ¿cómo esta Cedric? - preguntó preocupada Hermione, ya que como Gerry había apreciado todo su accidente de cerca.

  • Bien… no fue nada grave, solo una caída - exclamó con ligeraza el pelirrojo.

  • ¿Solo? ¡Casi lo mata el tipo ese! - puntualizó Ginevra.

  • No exageres, ya está bien - repitió su hermano, restándole importancia.

  • Si… y además esta muy bien cuidado - agregó el ojiverde, recordando a la novia del ojiplata.

  • Si está con Gotty - explicó Bilius al ver las miradas confundidas de las chicas.

  • Era de suponerse… - concluyó Ginny, miró al pequeño niño, que mantenía el ceño fruncido - ¿estás enojado Iván?

  • Se tardaron mucho - refunfuñó el pequeño, con un puchero.

  • Si, lo siento… ¿y ustedes se van a tardar? - preguntó la francesa dirigiéndose a los chicos seleccionados.

  • Nos vamos a bañar, si no me ducho Lav no me dejara acercarme ni a un metro de ella - replicó el chico, sabiendo como era su novia de especial.

  • Cierto… es bastante estricta - añadió Harry, mirando con pesar a su amigo.

  • Harry… ante todo la higiene - señaló firme Sol.

  • Si, entonces nos retiramos… los vemos en la Sala común - comunicó Hermione, la cual tenía que ir a cambiarse y sabía que eso quizás significaba ver a su compañero.

  • Sol, ¿vas a ir a la fiesta? - preguntó ilusionado el ojiverde.

  • Claro… - se despidieron, dejándolos para que se bañaran, mientras ellas caminaban al Castillo, para arreglar su atuendo para la fiesta de esa noche.

En los pasillos del castillo…

Un perro negro, se escabullía por los corredores, rumbo a la Torre donde se encontraba el Despacho del director, cuando estuvo parado frente a la estatua, regresó a su estado humano, vestido con ropas finas, de color negro, recito - *Píldoras ácidas… -*la puerta se movió, dándole paso a las largas escaleras, que conducían al gran despacho circular; frente al gran escritorio, se encontraba Dumbledore, mirando fijamente un pergamino, con una sonrisa comprensiva en su rostro, levantó la mirada al verlo entrar.

  • Sirius, mi buen amigo… ¿cómo estas? - dijo, mientras se incorporaba para saludar al recién llegado.

  • Muy bien, Dumbledore… ¿y tu qué tal?

  • Excelente… estuviste en el partido según me dijo Severus - comentó con una sonrisa conocedora.

  • Así es, estuvo interesante… Draco juega bien, aunque Harry lo hubiera hecho mejor - replicó enalteciendo a su ahijado.

  • Tal vez si, tal vez no… ¿y qué te pareció el chico nuevo?

  • No oí su nombre, pero se desempeño bien en lo que pude ver... su estilo se me hace conocido - murmuró tratando de recordar.

  • Cierto… no creerías quién es - exclamó misteriosamente.

  • ¿De qué hablas? - cuestionó intrigado.

  • Mi estimado Sirius… te revelare un secreto muy particular, así que te pido que no lo cuentes a nadie hasta que sea el momento oportuno, y a las personas indicadas ¿esta bien?

  • Claro… ¿qué pasa? - inquirió extrañado.

  • Ese chico se llama Terrence Gerard DGranchester… o tu la conocerías como Hermione Jean Granger - reveló el Director, con una gran sonrisa en el rostro al ver la expresión de asombro en Sirius.

  • ¿De qué hablas?… dices que ese chico es…

  • Efectivamente mi querido amigo - se acomodó en su asiento, invitando con un gesto de la mano a su asombrado acompañante a hacer lo mismo en el sillón frente a él - como sabrás por decisión del Consejo y gracias a Severus se decidió que no hubiera mujeres en el equipo… y nuestra intrépida señorita Granger decidió jugar no importándole las consecuencias…

  • Pero… - con una sonrisa de comprensión, se acomodó en el respaldo - ¿poción Multijugos? - ante el asentimiento de Percival frunció un poco el ceño - pero ¿de dónde saco al chico?… ese apellido no me suena entre los de aquí…

  • Lo ignoro mi querido amigo, al igual que ella ignora que ambos sabemos la verdadera identidad de Gerard - sonrió sabiamente el hombre.

  • Entiendo, no cabe duda… Remus tenia razón, esa una gran bruja para su edad - se rió el animago, mientras mágicamente Dumbledore le hacia servir una copa de Whiskey de fuego - te traigo noticias, pronto podrás hacer la visita que requieres a Azkaban…

  • Perfecto… ¿para cuándo? - cuestionó con seriedad, mientras sus facciones se endurecían.

  • Te lo diré después… tengo que afinar unos detalles, pero todo esta marchando sobre ruedas - confirmó, moviendo su copa en círculos.

  • Perfecto Sirius… he mantenido una estrecha vigilancia sobre los niños, y no muestra señas de recordar nada, así que todo aquí esta en relativa calma - comunicó sereno.

  • Bien… afuera todo este bien, nadie sospecha nada… ¿y cuántos Horcruxes nos faltan?

  • Pues alrededor de cuatro…

-. ¿Y cuántos tienes localizados? - inquirió interesado.

  • Tengo algunos posibilidades…pero todavía nada seguro en 4 lugares, además "ÉL" no ha dado muestras de sobre vivencia…

  • Pero la amenaza sigue ahí - dijo seriamente - mirando el contenido de su copa, mientras la giraba entre sus dedos - ¿puedo ir a ver a Harry? Quiero platicar con él…

  • Claro que si, pero date prisa, seguramente se esta alistando para la fiesta de esta noche - murmuró dejando atrás la seriedad, para esbozar una ligera sonrisilla.

  • ¿Fiesta? ¿Cuál fiesta? - preguntó curioso.

  • Los organizadores y los jefes de cada Casa decidieron que hay que aligerar los ánimos, así que se organizo una fiesta para todos, en el Comedor…

  • ¿Más fiestas? En mis tiempos solo era estudiar - se quejó el hombre.

  • Mi querido Sirius, no me hace falta acudir a mi pensadero para recordar tu estancia en Hogwarts y para ti nunca fue solo estudio - aclaró conocedor el anciano.

  • Si, si… lo sé… solo… no se lo digas a Harry - rió el animago - tengo que mantener una buena imagen ante él…

  • De acuerdo… anda ve y ten cuidado con lo que haces, la señora gorda todavía tiene miedo de ti…

  • No temas, lo buscare en los pasillos, nos vemos Dumbledore, cuídate - se despidió, brindándole un fuerte abrazo.

  • Igualmente amigo… y notifícame cualquier asunto - pidió observando como partía.

  • Claro… adiós. - salió del Despacho, en busca de Harry, pensando en las reacciones del rubio, cuando "Gerry" lo había atrapado, para evitar que cayera de las escoba, por instinto miraba a ambos lados, como siendo perseguido por alguien, así lo encontró Harry al lado de Ron llegando a la Sala común de los leones.

En la Torre de Gryffindor…

Las chicas se preparaban arduamente para la fiesta, Ginny sacó de su guardarropa una minifalda roja que había estado reservando para esa ocasión, junto con una blusa blanca que se anudaba por arriba de su ombligo, el cual gracias a que estaba en el equipo de quidditch tenia una buena tonificación y un corbatín rojo que combinaba con la falda, muy al estilo de las "lolitas" muggles, unas medias blancas que le llegaban por debajo del borde de la falda y unos zapatos negros de colegiala.

Mientras Lavender, más sofisticada, sacó un hermoso vestido corto ceñido color malva, con un escote pronunciado, que tenia la seguridad le quitaría la respiración a Ron, combinado con unas zapatillas de medio tacón del mismo tono.

Hermione, las miraba riendo mientras oía su perorata de cómo se peinarían cada una de ellas y juzgaba en su particular punto de vista, después de largo rato de discutir acerca de si Lav usaba medias o no...

  • Bueno chicas, me tengo que ir… nos vemos allá - exclamó la castaña, desperezándose.

  • ¿Allá? ¿No vas a venir? - preguntó Ginevra extrañada.

  • No… todavía no se que me pondré, así que tardare un rato, además ustedes van a llegar con Harry y Ron y quedaron de pasar por Sol, así que será mejor vernos allá…

  • Si quieres te ayudamos a decidir - sugirió la morena.

  • Si, somos bastante buenas en cuestión de ropa… ¿o pasamos por ti? - agregó Molly.

  • No gracias, son capaces de ponerme hasta una jaula de lechuza en la cabeza… mejor yo escojo mi ropa - rió ante la indignación de las chicas - nos vemos después - se despidió y salió de la habitación y después caminó lentamente el pasillo a su habitación, pensando en el rubio platinado y su extraña forma de actuar y ni que decir de los besos que habían compartido, que solamente de recordarlo se le enchinaba la piel.

Llegó a su habitación sin inconvenientes, pensó en ir primero a la habitación de Gerry, pero como al día siguiente ellos no jugarían, podría hacer más poción mañana y estaría lista para el jueves, así que no había prisa, recitó la contraseña y entró en la Sala común, esperaba encontrar a Draco ahí, pero el lugar estaba vacío.

Desilusionada de alguna forma por no verlo, entró a su habitación; abrió su guardarropa, mirando el contenido de este, vio varias faldas largas, uniformes, túnicas y demás, pero no encontró nada que le gustara lucir en ese momento, pasó una mano rozando la ropa, decidiendo que se pondría, pero nada le convencía.

Miró con ojo critico, un pantalón que su mamá le había mandado, era de mezclilla color café claro, era ceñido, a la cadera, también vio una blusa color verde brillante, era bonita, tenia un top pequeño, cubierto por una blusa larga transparente que le llegaba arriba del ombligo, pero el color no le gustaba, era demasiado llamativo, los sacó de su closet, dejándolos en la cama, tomó su varita y mirando el color del pantalón pensó en el tono que le gustaría para esa blusa, ya decidido, recitó - *colorum nitide greenus -*la blusa cambió a un verde seco, que combinaba perfecto con el pantalón, sacó un par de botas de tacón del fondo de su armario, eran negras, así que también habría que cambiarles el color, puso la varita sobre el pantalón y dijo - a colorum - levantó la varita y tocó las botas -*nitide brous -*su calzado adquirió un tono idéntico al del pantalón, así que combinaría perfecto; oyó la puerta de entrada, indicio de que Malfoy ya había regresado.

Con una sonrisa de satisfacción se preparó para ducharse, tenia tiempo de un largo remojón, así que con toda la calma entró en su baño, tardándose en ducharse.

  • ¿Qué me pasa?... ¿por qué me preocupo por él?, todos los días que he pasado en este Colegio… él solo ha sabido hacerme la vida imposible… llamándome "sangre sucia" - alzó su rostro dejando que el agua cayera directamente en él.

"¿Por qué permití que me besará?... él es…" - él… es Draco Malfoy… el chico más odios, maldito… altanero… odia a mis amigos… y… a mi, pero… entonces ¿por qué me besó, si tanto me detesta? - se recargó su frente en el mosaico aún sintiendo el liquido tibio correr por su cuerpo - y lo pero es… que me gus… - sacudió su cabeza, alejando esos traicioneros pensamientos - nada, él no merece que me quiebre la cabeza tratando de entenderlo, él es quién es y yo… no le voy a permitir que se burle de mi.

Cerró las llaves, tomó una toalla amarrándosela al cuerpo, salió, y se vistió, mirándose en el espejo, notando su salvaje melena.

  • Corrijamos esto - sacó su poción alisadora y se aplicó en su cabello, logrando un efecto de liso instantáneo, lo sujetó de ambos lados de su cabeza con unos prendedores con forma de hojas, se maquilló ligeramente, un poco de sombras en tonos verde oscuro en sus ojos, haciéndolos más brillantes, un suave toque de labial rosa, en sus labios, se rizo un poco las pestañas, aplicó algo de rimel y dándose una ultima mirada en el espejo, salió de su habitación, topándose con…

En el pasillo de la Torre Gryffindor…

Harry y Ron se acercaban, platicando todavía del partido y de la fiesta de esa noche, cuando de entre los pilares, el ojiverde vio aparecer a su padrino, el cual miraba a ambos lados, con cautela, todavía no acostumbrado a la relativa libertad que ya tenía de pasearse por donde quisiese sin tener que esconderse de nadie.

  • ¡Sirius! - gritó, llamando la atención tanto de Ron, como de su padrino.

  • Harry, Ron… que gusto verlos chicos, me dijo Dumbledore que jugaron muy bien… felicidades - manifestó alegre.

  • Gracias ¿y por qué no te vimos en el partido? - inquirió curioso el ojiceleste.

  • Tuve compromisos que atender, pero me mantengo bien informado de sus movimientos, así que anden con cuidado, eh - informó el hombre, riendo de las expresiones de los chicos.

  • ¿Después de la reputación que tu tienes? - se burló Harry, ya que sabia de varias de las andanzas de su tutor junto a su padre y sus amigos mientras estudiaban.

  • Bueno, bueno… eso es otro tema - explicó con ligereza.

  • Si te enteras de todo… ¿entonces ya sabes de Sol, no? - preguntó pícaramente, mirando al ojiverde.

  • ¿Sol? ¿Quién es Sol? ¿De qué…? - cuestionó al instante, posando sus pupilas plata en su ahijado.

  • ¿Cómo qué quién es Sol? ¿No qué todo lo sabias Sirius?… es la novia de Harry - se rió el pelirrojo, del rubor que tiñó las mejillas de su amigo.

  • Ron eres un… - intentó golpearlo, pero el ojiceleste dio un paso atrás

  • ¿Harry? ¿Ya tienes novia? ¿Por qué no me…? - preguntó ligeramente indignado de no haber sido informado de tal hecho.

  • No es mi novia… es solo mi amiga - aclaró apenado, mientras miraba con odio a Bilius.

  • Pero él quiere algo más… ¿o no Harry? - agregó a pesar de la mirada de advertencia de su amigo, sonrió pícaramente al notar como nuevamente se ruborizaba.

  • Ya cállate Ron, no me estas ayudando - acalló firme el buscador.

  • Entiendo, bueno Harry… ya era tiempo de que te olvidaras de lo que pasó con Chang y con Ginny - exclamó el pelinegro, mirándolo analíticamente.

  • No la invoques, es capaz de aparecerse en cualquier momento para violar a Harry - siguió burlándose.

  • Ya cállate Ron - farfullaba un ojiverde cada vez más colorado, estaba apunto de resplandecer.

  • ¿Así qué te acosa? - interrogó con las cejas levantadas, divertido del sonrojo de su ahijado.

  • Deberías de verla… casi es pornográfico - exageró Ronald, molestando a su amigo.

  • Ron… - pidió el ojiverde.

  • Yo diría psicópata…- añadió el animago, siguiendo la broma del pelirrojo.

  • Sirius… - reclamó su ahijado.

  • Pero el buen Harry no es un chico fácil, ¿verdad Harry? - habló dándole un codazo.

  • Ron… estas a dos pasos de ventaja antes de que te tire los dientes por divulgar mi vida… - amenazó.

  • Esta bien, será mejor dejarlos… nos vemos Sirius - dijo estrechándole la mano la auror - gusto en verte…

  • Igualmente, saludos a todos en tu Casa - pronunció amablemente el ojiplata.

  • Gracias, Harry… te espero adentro y cuéntale todo a Sirius, quizás te ayude - entró por el retrato de la dama gorda, dejándolos solos.

  • Ese Ron… - masculló Potter, queriendo darle una fuerte pata en el trasero.

  • Mjum… ¿y cómo esta todo Harry? - preguntó tratando de serenar al chico y enterarse de los sucesos importantes.

  • Tranquilo, no ha habido problemas últimamente - murmuró serio.

  • Bien… pero no te confíes - aconsejó el hombre.

  • Lo se… ¿cómo viste "a los elegidos"? - interrogó en un murmullo.

  • Bien, buenos jugadores… sobre todo "el albino", pero hubo unos detalles en su expresión que me desconcertaron un poco - confesó misteriosamente.

  • ¿Cómo qué? - dijo extrañado.

  • Olvídalo, la agresividad de "el rizado" es notoria ¿cierto? - espetó recordando al moreno.

  • Ya ves como es él, después de todo es un Slytherin…

  • Cierto… nunca cambian ¿y quién es ese D´Granchester? ¿Es Gryffindor? - fingió ignorancia del secreto.

  • ¿Gerry? No es Gryffindor, vive en América, pero es ingles, así que lo dejaron venir a jugar…

  • Entiendo… bueno ¿y qué harás con Sol? - cuestionó, cambiando radicalmente de tema.

  • ¿Sol? Bueno… - tartamudeó bajando su vista, mientras un ligero rosa teñía sus mejillas.

  • Vamos Harry, no te acobardes… ¿dónde esta el maestro de defensa contra las artes oscuras?, tu peleas contra Voldemort pero ¿le temes a una chica? - comentó tratando de ayudarlo a ver las cosas de otra forma, esperaba conseguir que el valor de su ahijado saliera a relucir.

  • No le temo - dijo levantando la barbilla, en un gesto que Sirius reconoció como característico de Lily.

  • Bien, si no le temes, entonces que vea lo que puedes hacer… eres hijo de James Potter… el Gran James Potter, tu padre siempre discutió con tu madre, porque era arrogante, engreído y demás… es hora de que saques algo de lo mucho que tienes de tu padre y demuestres quién eres…

  • Pero… - artículo aún dudoso.

  • No hay peros, levanta la cara, endereza los hombros, camina con todo el orgullo de ser un Potter - ordenó, esperando que esas palabras jamás las olvidara.

  • Lo haré - se enderezó y miró la cara sonriente de su padrino, en muestra de comprensión. - ¿y tu Sirius? ¿Ya tienes novia o algo así?

  • Yo… estoy muy ocupado para eso en este momento - dijo desviando la mirada.

  • Pero Sirius… - ante la mirada de su padrino solo atinó a cambiar el tema - bien… esta noche intentare sacar al James que llevo dentro - sonrió el ojiverde.

  • Eso es Harry, y de paso… saca algo del romanticismo que tenia Lily, eso seria de mucha ayuda - aconsejó sonriéndole.

  • Ahí… en eso si estoy perdido - refirió negando con su cabeza.

  • No te preocupes, lo traes en la sangre… te saldrá en el momento adecuado - miró el reloj, dando se cuanta de la hora - me tengo que ir… pero antes dime ¿cómo es ella?, ¿es linda? - cuestionó notando como nuevamente su ahijado se apenaba.

  • Si, es linda…

  • Entiendo lo debe ser… bueno me voy, aún tienes que prepararte para asistir a una fiesta…

  • ¿Tan rápido? - preguntó desilusionado.

  • Si, pero ya se acercan las vacaciones, así que tendremos tiempo… por lo pronto ve y conquista lo que quieres - se acercó y lo abrazó paternalmente, recibiendo al mismo tiempo un apretón de parte de su ahijado.

  • Cuídate…

  • Tu también… nos vemos - se alejó por el pasillo, mientras Harry entraba a la Torre, para alistarse.

En la Mansión Zabinni…

Eran cerca de las 7:30 pm cuando el carruaje con el escudo de los Malfoy, atravesó la zona más exclusiva del Londres mágico, rumbo a la mansión, donde la esperaba Oxus Zabinni, la madre del mejor amigo de su hijo, y una de las personas que mejor comprendía la situación por la que atravesaba su familia, además de ser cómplice en uno de los más grandes secretos que una madre puede guardar.

El cochero detuvo el calesín frente a la puerta de la gran mansión, esperando que el elfo domestico abriera el gran portón para permitirles el paso, cuando esto ocurrió, el carruaje hizo su entrada, para volverse a detener frente a la puerta de entrada, en donde ayudó a su elegante pasajera a descender del calesín, mientras en la puerta, hacia acto de presencia, una hermosa mujer, desbordando elegancia al andar, se acercó a la hermosa rubia y saludándose con un ligero beso en ambas mejillas, la invitó a pasar, despidiendo al cochero con una ademán despectivo.

Ya en el interior, ambas damas se sentaron en sendos sillones, frente al acogedor fuego de la chimenea.

  • Querida, debo decir que tu invitación me sorprendió un poco, no sabía que ya estabas recibiendo visitas - musitó intrigada Narcissa.

  • Pues en realidad no lo hago, no estoy de ánimos para oír los últimos desvaríos de la sociedad - comentó con desdén Oxus.

  • Tienes razón… yo tampoco estoy de humor - concordó la rubia.

  • ¿Te ofrezco algo? ¿Té, café? - preguntó amablemente.

  • Té, estará bien… - la miró ordenar el servicio a los elfos, en cuanto estos salieron, la miró a los ojos.

  • ¿Has sabido algo de los niños? - inquirió interesada la señora Zabinni.

  • Sabes que ambos están en el Torneo, ¿no?

  • Si, Blaise me lo comunico en una carta, lo mejor de todo es que ninguno recuerda nada - murmuró serena, aunque su mirada mostraba todo el sufrimiento que había sufrido.

  • Por fortuna, pero solo de recordarlo…

  • Lo se… y se que es tu hermana Cissy, pero te juro que ha habido ocasiones en que la odio… ¿cómo pudo? - aseveró aun con rencor.

  • Lo se… y lamento que Blaise se haya visto envuelto en todo esto - se disculpo la rubia.

  • No te preocupes, no es por Draco, esto, ella ya lo tenia planeado…

· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·

Días después de que Bellatrix acompañara a Narcissa a ver a Snape, se le impusieron nuevas órdenes, había cambios en los planes y de esto tendría que enterar a la madre, del segundo chivo expiatorio de Lord Voldemort.

Arribó a la mansión Zabinni sin invitación ni vergüenza alguna, entró como si fuera su Casa y se acomodo en los sillones, ordenando ver a la señora.

  • Bellatrix… ¿qué te trae por aquí? - preguntó Oxus, sin asomo de bienvenida en su frío rostro.

  • Oxus querida, te traigo excelentes noticias - manifestó con una mueca retorcida.

  • Siendo tú la portadora de tales noticias, no creo que sean buenas… ¿y bien cuáles son? - se enfrentó con valor, sin imaginarse lo que estaba por sufrir.

  • Te agradara saber que como mortífaga, has hecho una gran bien al Gran Señor…

  • ¿A qué te refieres? - estaba extrañada, ya que era mortífaga, pero no tomaba parte activa de los trabajos para traer nuevamente a Lord Voldemort a la vida.

  • Si querida… he llevado a Blaise ante el señor Tenebroso y ha sido asignado a una gran misión - sonrió al recordar la manera en como obedeció las ordenes de Lord Oscuro.

· . · · . · Flash Back two · . · ´ ´ · . ·

Después de recibir sus órdenes, arregló todo para llevar a Blaise ante el Señor Oscuro, ese miró con el seño fruncido, mientras le decía.

  • ¿Así qué eres Blaise Zabinni, eh?

  • A-así es Señor… - respondió nervioso el niño, mirando a ese raro espécimen con algo de miedo.

  • Bien Zabinni… ¿quieres ser mortífago, cómo tu madre no es así? - preguntó con frialdad, notando el miedo en las pupilas del moreno.

  • Yo… yo… claro - aceptó vacilante.

  • Bien, estarás en una gran misión… después de que la cumplas serás marcado como mortífago… ayudaras a alguien en una gran misión…

  • ¿Yo? ¿A quién? - cuestionó levantando su voz.

  • A Draco… - levantó la cortina, y detrás de esta, estaba un rubio bastante nervioso, el solo se acercó a Blaise, y ambos quedaron mudos delante del Señor Oscuro.

  • Ustedes serán los encargados de matar a Albus Dumbledore, Draco tendrá la prioridad, si falla… tú serás el encargado de llevarlo acabo Zabinni - ordenó frío.

  • Bien… yo… - no sabía que decir, estaba inmutado.

  • Pero tu al igual que Draco pagaran por su falta, sino logran matarlo… - miró directo a las pupilas oscuras del chico y le murmuró - tú madre morirá, antes de que te des cuenta… ¿entiendes?

  • Yo… - respondió, con pánico en la voz.

  • Draco te explicara lo que tienes que hacer, ahora lárguense… - se dio la media vuelta y se alejó, sin siquiera volver a mirarlos.

· . · · . · Fin Flash Back two · . · ´ ´ · . ·

El grito de la angustiada mujer, la sacó de sus recuerdos.

  • ¡¿Qué?! ¡¿Cómo pudiste llevar a mi hijo ante él?! Eso no… - exclamó impactada.

  • Tranquila, no hay problema… él solo será el apoyo de Draco en esto - explicó la pelinegra.

  • También metiste a Draco… ¿qué pasa Bellatrix... cuál es su misión? - preguntó con temor.

  • Una cosa muy fáciles para ellos, solo tiene que matar a Dumbledore ¿no te parece genial? - comentó desquiciada.

  • ¿Qué? ¿Estas loca? ¿Ellos no podrán con eso? - señaló preocupada.

  • Lo mismo dijo Narcissa ¿por qué subestiman a sus hijos?, claro que podrán…además Dumbledore seria incapaz de matar a un niño - objetó tratando de serenar a la morena.

  • Pero Lord Voldemort no… quiero a Blaise fuera de eso ¿entiendes? - interpeló firme.

  • Imposible… ya han sido asignados y las órdenes de Lord Voldemort son irrefutables - expuso forme.

  • Pero… - no terminó su frase, pues la morena se levantó, enfilando a la puerta - tanto drama por eso… Lord Voldemort es lo principal, piensa en eso - salió dejándola sola con sus pensamientos.

· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·

  • ¿Y qué ha pasado con Lucius? - preguntó notando las ojeras marcadas en la mujer.

  • Sirius esta moviendo sus influencias para poder visitarlo - divulgó con cansancio.

  • ¿Qué le dirás Cissy?

  • No lo se... todo, creo yo... aunque lo amo, no puedo dejar de pensar que él involucro de cierta forma a Draco en todo esto, era nuestro deber cuidar de él… y Lucius prefirió a Voldemort - comunicó contrariada.

  • Tienes razón… yo por eso no quería a Blaise dentro de esto, ahora solo nos queda sufrir nuestros errores, y esperar que los chicos sean felices, lejos de todo esto… - manifestó la morena.

  • Es verdad… - callaron momentáneamente, después de un rato, la elfa domestica les anuncio la cena, y ambas pasaron al comedor, siguieron platicando durante la sobre mesa, pero ya eran temas más banales, aunque sus pensamiento no dejaban de girar en torno a sus vástagos.

A la Sala común de Slytherin…

Después de terminar el partido, los chicos de Slytherin habían llegado directo a sus Casas, incluido Draco, que entró con Zabinni a su habitación, acostándose en la cama, mientras oía la perorata del moreno acerca de lo que se le vería mejor, en cuestión de ropa para esa noche.

  • Yo que se, a mi me gustan las mujeres - aclaró firme, alzando su rubia ceja.

  • Ya lo se, pero ¿cómo crees qué se ve esta? - dijo, colocándose una camisa rosa, y quitándosela de inmediato ante la risa del rubio - vamos Draco…

  • ¿Qué quieres qué te diga Zabinni?… yo no tengo ese problema, a mi todo me queda bien - prorrumpió con arrogancia.

  • Si no vas a ser de ayuda, mejor vete - volvió a enterrar la cabeza entre las prendas del guardarropa - ¿qué te parece este? - enseñó un saco negro con camisa blanca.

  • No seas estúpido, eres de piel oscura… el negro te hará ver mas negro de lo que ya eres, además

  • Cierto - regresó a su closet, revolviendo ropa, mientras Draco lo veía serenamente.

  • ¿Y para qué tanto esmero? La Weasley ya te mandó al diablo - recordó Malfoy.

  • Ya lo sé, no es necesario recordármelo… pero quiero impresionarla, tal vez funcione - comentó, esmerándose en encontrar algo que lucir.

  • ¿Impresionarla? ¿Qué diablos te esta pasando?... además solo podrías obtener su atención, si golpearas a Pansy enfrente de ella - rió el ojiplata de su propia broma.

  • Pues ganas no me faltan, pero ante todo soy un caballero… aunque ella no sea una dama…

  • Bueno, entonces… vístete de blanco, harás un buen contraste - sugirió sabiendo que se arrepentiría de ayudar a su amigo con esa locura, que esperaba terminará pronto.

  • ¿Tu crees? - buscó entre el basto contenido de su armario, y encontró varios trajes blancos, ya que su mamá le compraba bastante ropa - tengo 4 sacos… ¿tu qué crees? ¿Cruzado? ¿Liso? ¿De rayas? ¿Recto?

  • Yo creo que liso - se levantó y se dirigió a la puerta. - nos vemos después…

  • ¿Ya te vas? Pero…

  • Zabinni, yo sí tengo una vida, no me rigen las mujeres… voy a prepararme para la fiesta, te veo allá… - salió sin decir más, cavilando qué, de todo su gran guardarropa se pondría, entró a su Torre, sin ver rastro de su compañera de premio, así que en su habitación, se recostó en la cama.

  • Blaise… es un estúpido, no se por qué diablos se encapricha con la pobretona esa, incluso ahora solo piensa en esa, siempre ha sido difícil de complacer pero son gustos han decaído mucho… - pensó un poco más en las acciones de su amigo, cuando sus propios problemas lo alcanzaron, llevándolo al ósculo que había compartido con la que considera una mugrienta sangre sucia.

  • No… puedo creer lo que hice ¿por qué la bese?... ¡¿qué carajos me esta pasando con ella?! - se reclamó, levándose de golpe… no queriendo recordar todo ese tumulto de sensaciones que sentía cada vez que la tenía entre sus brazos.

Sacudió su cabeza y miró su closet, que reventaba de ropa, ya que por ser un Malfoy Black, su mamá lo tenía acostumbrado a obtener toda la ropa que quisiera, con flojera sacó su varita, apuntando al ropero, levito un polo, un sacó y pantalón, todo en color negro, junto con una larga capa del mismo color, colocando todo en la cama, el conjunto resaltaría el rubio de su cabello.

De un cajón sacó su ropa interior, aventándola a la cama, mientras entraba en el baño, donde se dio una rápida ducha, como era su costumbre, salió solo con la toalla, se vistió rápido, se arregló el cabello, se aplicó loción y ya estaba listo para salir; hizo su acostumbrado gesto de mandarse un beso en el espejo, tomó su capa y abandonó su habitación, topándose con Hermione, ambos se quedaron sorprendidos, ante la vista que tenían frente a si.

Draco posó sus pupilas, estudiándola detenidamente, desde el cabello, ahora lacio, acomodado de una manera muy favorecedora, pasando por su atuendo, la blusa era bastante llamativa, invitaba a adivinar que había debajo de esa transparencia, mientras que el pantalón torneaba perfectamente sus piernas, las botas, la hacían ver más alta, regresó la mirada a sus labios, pintados con un suave tono rosa, eran una clara invitación al pecado, la miró durante unos minutos, debatiéndose entre aceptar o no la invitación de esa generosa boca, levantó la mirada, topándose con sus ojos, brillaban de una manera especial al verlo, dejando al descubierto una ternura que no creía que fuera capaz de tener hacia él.

Aún dudoso por sus acciones, se decidió a avanzar hacia ella, dando los primeros pasos, pero con eso rompió el hechizo que la mantenía en su sitio, Mione volteó y bajó apresuradamente por las escaleras, saliendo después de la Sala, dejándolo con una sensación de abandono momentáneo, hasta que reaccionó y dejó también de la Sala, esperando verla antes de que llegara al Comedor, pero afuera no había rastro de ella, la única manera de que hubiera desaparecido así era que hubiera entrado en una de las Salas siguientes, pero todas estaban vacías, exceptuando dos, una la de los otros premios de Ravenclaw y de Hufflepuff y la de… miró el retrato de la dama de blanco con odio, para después caminar con pasos enfurecidos sin rumbo fijo.

En la habitación de Gerry…

Hermione estaba recargada detrás de la puerta, respirando agitadamente, aunque no había recorrido mucha distancia sentía su corazón latiendo a mil por hora, inhaló profundamente y contuvo el aire dentro de sus pulmones varias veces, intentando tranquilizar su respiración; mientras se recostaba en la cama.

  • ¡Por Merlín! ¿Qué demonios fue esa sensación? - se preguntó perturbada por lo que sentía.

  • No finjas Herms, tu sabes que algo te recorrió cuando viste a Malfoy mirarte de esa manera… pero… ¡¿qué demonios?! - se levantó empezando a caminar por el cuarto, sin comprender las contradicciones de lo que sentía, pensaba y hacía.

Se detuvo por un minuto, mirando con pesar el techo - hay que reconocer que es muy bien parecido… por no decir muuuuuy pero muuuuuy guapo - se rió nerviosa ante el calor que repentinamente subió a su rostro - definitivamente el negro es su color, resalta muy bien con su cabello rubio - se miró en el espejo.

  • Debo estar muy dañada por pensar esto… pero ¡que bien se veía hoy!, ¡por Merlín!... ¡tiene todo!... porte, elegancia, estilo… un trasero que cualquier chica quisiera, la ropa de vestir lo hace ver demasiado varonil, lo único malo es que él lo sabe… por eso, es un maldito engreído - bufó, reiniciando su paseo por la habitación, pero en ésta ocasión con pasos furiosos - ¡Como hoy!, que manera de lucirse con las estúpidas de Slytherin… pero… ¿a ti qué demonios te importa lo que haga ese hurón, Hermione? - se respondió inmediatamente - a mi nada… ya sabes que odio al tipo y él a mí.

Se volvió a sentar en la cama - pero entonces ¿por qué me miró así?, yo que sé… seguramente esta jugando - analizó eso, pero por laguna razón no podía creerlo del todo.

  • ¿Tú crees?, claro Hermy… tú sabes que él nunca estaría contigo, es un Slytherin… te odia por ser sangre sucia, pero no me importa… ¿no?, claro que no… le enseñaré quién es ¡Hermione Jean Granger! - gritó convencida, se levantó y salió de la habitación, encaminándose hacia el Comedor con pasos decididos, encontrándose con…

En la Torre de Gryffindor…

Harry apresuraba a Ron, a terminar de arreglar su atuendo para poder bajar a la Sala común, donde esperaba que Ginny y Lav, ya estuvieran listas, pero las palabras de poco aliento del su pelirrojo amigo, no le daban ánimos.

  • Tranquilo Harry… seguramente Lav y Ginny todavía no terminan, ya sabes como son las mujeres - expuso, mientras se miraba en el espejo rociándose loción, observó en el reflejo su camisa color caqui con pantalón café oscuro, zapatos del mismo tono y una chamarra de pana café.

  • Espero que no… - miró su atuendo, esperando que fuera lo apropiado, camisa con los dos primeros botones sueltos en rosa pálido, ya que gracias a la practica de quidditch tan intensa había desarrollado una muy buena apariencia, o al menos ya no parecía un debilucho, llevaba puesto un pantalón, saco y zapatos en negro.

  • Ya se que te urge ver a Sol, pero tranquilízate - se burló su amigo, mirándolo con una sonrisa de lado, mientras intentaba acomodar su largo cabello en una coleta, sin que de ella se escaparan unos mechones rebeldes.

  • Ya Ron, no te burles... que yo podría recordarte tú estado, cuando recién empezaste a andar con Lav, casi te vaciabas una botella de loción, además de llegar 15 minutos antes de la hora acordada…

  • Ok, ok… ya entendí - después de un toque o dos más a su aspecto, por fin quedó satisfecho. - bien, vámonos…

  • Por fin… - salieron de su habitación, llegando a la Sala común, al mismo tiempo que las chicas.

  • ¿Qué te parece, amor? - dijo Lav, girando para darle una vista completa a su novio de su atuendo, dejando al pobre pelirrojo sorprendido.

  • Ron… Ron… di algo - lo codeó Harry, notando el estado en el que había caído su amigo.

  • Ron, vamos, no exageres… Ron - exclamó su hermana, negando con la cabeza; miró a Lavender acercarse a él, y darle un ligero beso en los labios, como para despertarlo de un sueño.

  • Vamos amor… es hora de irnos - pronunció suavemente, satisfecha de haber logrado esa reacción.

  • Si… vamos - sorprendió a todos, al solo responder a las palabras de su novia, sin prestar atención a los demás, tomó la mano de Lav, encaminándose directo a la puerta de salida.

  • ¿Puedes creerlo? - exclamó sintiendo ligera pena por su amigo Harry.

  • Por supuesto, mi hermano es bastante estúpido… vamos, tenemos que pasar por Sol. - repuso Ginny, saliendo detrás de la pareja.

  • ¿Pasar por Sol? ¿Qué no iba a llegar allá? - inquirió, mientras se frotaba las manos contra la ropa.

  • Pues si… pero es mas romántico, sí pasas por ella, ¿no crees Harry? - se burló al ver el nerviosismo de su amigo.

  • ¿Romántico?, yo… yo… digo… - tartamudeó nervado, recordando las palabras de Sirius.

  • Olvídalo Harry, después del trauma que te dejó Cho, no es de extrañar que seas tímido, pero hay que ser más extrovertido - aconsejó.

  • Pero… es que…

  • No hay pretexto, se más relajado… ella no te va a morder, además le gustas mucho - informó con cierto tono pícaro.

  • ¿Tu crees? - cuestionó sorprendido.

  • Claro… tu solo tómalo con calma y déjala ver lo encantador que puedes ser cuando quieres - comentó con una sonrisa, notando lo bien que lucía.

  • ¿Encantador yo? - dijo ruborizado

  • Claro… - rió, mientras caminaban hasta la provisional Sala común de Beauxbatons

Cuando llegaron, todos se hicieron a un lado, en muda orden a Harry, de que el fuera él, el encargado de tocar la puerta, después de hablar con la dama de la pintura, apareció la francesa, ataviada con un vestido color azul cielo, hasta arriba de la rodilla, un pequeño suéter del mismo tono, cubría solo sus hombros, de los cuales sobresalía la parte de arriba del vestido, un top pequeño cubría la zona del busto, mientras que una ligera tela transparente iba desde abajo del top hasta el ombligo el cual sobresalía un pearcing en forma de libélula, a partir de ahí, la tela cambiaba nuevamente al mismo estilo del top, la parte baja tenia unas abiertas a ambos lados, que llegaban a la mitad de sus delgados muslos, su maquillaje, muy discreto, en señal de elegancia, solo resaltado por una gran cantidad de brillos que relucían con cada movimiento de la chica, en diferente colores.

- Bon soirHarry, chicas, Ron - saludó amablemente, posando su vista en el buscador.

  • Ho... hola - tartamudeó aún impresionado por Moon.

  • Sol, que bien te ves… ¿verdad Harry? - profirió Lavender ayudando a su amigo.

  • Si… yo… te ves preciosa… como un ángel - alabó aún hipnotizado.

- *Merci,*tu también te ves bien - respondió ligeramente sonrojada ante el halago, Harry sonrío al percatarse de esto, comenzando a sentirse un poco más seguro, ofreció su brazo, Sol avanzó y lo tomó. Empezando así el recorrido hacía el recinto.

En los pasillos del Castillo...

Draco Malfoy caminaba con pasos rápidos, como si escapara de una horda de centauros, pensaba en lo ocurrido con Hermione hacia un momento.

"¡Que demonios! ¡Es una sangre sucia! pero… se veía… muy bien, pero es una maldita sangre sucia… a mi no me puede gustar una impura, esto… fue simplemente la sorpresa de verla salir, por primera vez, como gente decente, en vez de como un ratón de…"

Dio vuelta en una esquina, mirando a ambos lados, el pasillo estaba desierto, se encontraba en la parte alejada de la construcción, en su prisa por correr, no miró por donde iba, se acercó a uno de los enormes ventanales que daban hacia los terrenos, ya casi se ocultaba el sol, que se veía nebuloso sobre la superficie acuosa del lago. Se subió a la ventana y se quedó ahí quieto, mirando el horizonte, mientras el astro mayor desparecía, para dar paso a la oscuridad.

"¡Es una maldita sangre sucia!, mi pureza no me permite ni siquiera hablarle… mucho menos besarla… ¿en qué demonios estas pensando Malfoy?… si tu padre te viera, seguramente te lanzaría uncrucioo hasta un**avada,**además, si en Slytherin se enteraran de esto, serias el hazmerreír de Hogwarts y no solo eso, pero… ella… ¡por Merlín!… hay que reconocer que es bonita, no una belleza como mi madre… o mi abuela, pero es… interesante, a su raro estilo… esa ropa la hacia verse como no la veía hace años… desde el Baile de navidad al que fue con Krum… ese día fui con Pansy, más por compromiso que por desearlo, pero aun así no creía lo que veía… aquel día se veía demasiado bien para ser una sang... una Gryffindor".

De pronto una mano le tocó el hombro, sacándolo de sus pensamientos, giró rápidamente, topándose con la mirada oscura de su compañero de Casa y amigo.

  • Draco… ¿qué haces aquí?, te he estado buscando - se colocó frente a él, haciendo que este se bajara de la ventana y pusiera nuevamente los pies en el duro suelo.

  • Yo… solo estaba pensando - respondió, no podía decirle la verdad. - ¿y para qué me quieres?, ya te había dicho que nos veríamos allá - se inclinó hacia enfrente y colocó la mano en el hombro de su amigo - se que no puedes vivir sin mi, pero podrías haber llegado solo…

  • No seas estúpido… - dijo, retirando la mano de un manotazo - claro que podría haber llegado solo o con Nott, pero ese también desapareció… y Goyle y Crabbe son… se largaron para comer, además prefiero llegar contigo para que Pansy te acose, te bese y demás… y a mi me deje en paz - sonrió angelicalmente, de la cara de fastidio del rubio.

  • Mas le vale no acercarse, de momento no estoy de humor para sus estupideces - manifestó malhumorado.

  • ¿Y eso? Bueno no es novedad que no estés de humor para Pansy, pero te noto raro… ¿qué te pasa? - indagó, al percibir una ligera tensión en su líder.

  • Nada, vamos… no podemos privar por más tiempo a mi club de admiradoras de mi hermosa presencia - se vanaglorió, encaminándose junto con el otro, hacia el Comedor.

  • Los siento mi amigo, pero yo arrasare esta noche, tu te ves bien… pero yo… - se tomó el saco, abriéndoselo, mientras giraba, reluciendo su atuendo color blanco, desde los zapatos, hasta la camisa - me veo genial…

  • No sueñes, nadie le gana a un Malfoy - caminaron hasta la puerta del lugar, del que ya salía el sonido de la música de The Weird Sisters; donde Draco le lanzó una mirada de "te lo dije" a su amigo, al ser el centro de atención de la mayoría de las miradas femeninas. Sin tardanza, un grupo de chicas de todas las Casas, se acercó a ellos, intentando acaparar su atención.

Algunas los tomaban de la ropa, otras intentaban hacer que bailaran con ellas, pero los chicos las esquivaban, a algunas con delicadeza, principalmente a las de Slytherin, y a otras tantas con indiferencia o hasta desprecio, estaba todavía envueltos en ese mar de chicas cuando los leones hicieron su aparición.

En otro punto del Castillo…

El grupo de amigos, caminaba hacia el Comedor, entre bromas y risas de todos, cuando de pronto, se toparon con Hermione, que bajaba por una de las muchas escaleras móviles.

  • Hey chicos, que bien se ven. - aseveró, intentando disimular, el coraje que tenia contra cierta serpiente rubia.

  • Gracias Hermy, tu también te ves genial - aduló Harry, mirándola con sospecha, pues la veía algo alterada.

  • Si, aunque si te hubieras quedado con nosotros te hubiéramos hecho un nuevo look - comentó risueña Lavender.

  • Bueno, bueno… si todas están bien ¿ya podemos seguir? tengo hambre - señaló el pelirrojo, tocando su estómago.

  • Ron eres un tonto, vamos… - expuso Ginny.

Caminaron juntos los pocos metros faltantes para el comedor, todavía discutiendo del estomago insaciable de Ron; se detuvieron en la puerta, mientras buscaban un lugar libre para poder sentarse.

De inmediato la vista de la castaña y de la pelirroja se dirigió al lugar donde varias chicas se aglomeraban alrededor de dos Slytherins, y para furia de ambas mujeres estos eran precisamente la causa de sus penas los acosados por tal cantidad de chicas, alejaron la vista rápidamente, mirando hacia cada lado, encontraron sillas libres, cerca de donde se encontraban algunos de los leones, entre ellos Neville, Dean, las hermanas Patil, entre otros.

Al verlos acercarse, Dean tomó la mano de Ginny, jalándola a bailar, incluso antes de que siquiera se sentara.

Entre las parejas que ya bailaban, que todavía eran pocas, la vista de la pelirroja se topo en varias ocasiones con la mirada furiosa de cierto chico de rizos negros, el cual al distinguirla bailando con Dean, solo la había mirado fijamente, sin mostrar más expresión que su fría mirada, la cual le regreso, al ver como una chica de Ravenclaw, lo tomaba de la mano.

  • Demonios…- dijo en un murmullo Blaise, casi inaudible, alejándose de la muchedumbre de chicas, siguiendo al rubio.

  • Tranquilo "Negro" - serenó, mientras lo apodaba en una rara muestra de cariño - todavía falta mucho tiempo, podrás hablar con ella más tarde.

  • Gracias "Lucius" ya lo sabia - le regresó el golpe, con sutileza, sabiendo que al chico le molestaba demasiado su segundo nombre.

  • Estúpido… - se sentaron en unas sillas alejadas, desde las que se dominaba gran parte de la habitación.

  • ¿Qué trajeron para tomar? - inquirió, mirando de lejos el contenido de las mesas colocadas alrededor del Comedor

  • No lo se… pero la ventaja de ser de séptimo es que podemos tomar Whiskey, así que espero que haya bastante…

  • Por cierto… ¿dónde estará el "americanito"? - preguntó sondeando el lugar Zabinni.

  • No lo se, supongo que llegara después - comentó de manera escueta.

  • Yo insisto, ese chico es raro… pero mientras no se acerque a Ginny, todo estará bien…

  • Si ya, termina con eso, me aburres - miró a los alumnos, la mayoría se juntaban en grupos, algunos de acuerdo a su país, otros preferían entablar amistad con los invitados, así que era muy variado, de pronto un instinto lo hizo voltear, topándose con las pupilas castañas de Hermione.

Hermy por un momento miró fijamente al rubio, el cual giró instintivamente la cabeza, mirándola de frente con esas hermosas pupilas plateadas, mientras que las de la castaña demostraban un destello de furia, para luego desviarse ante la aparición del búlgaro Krum, el cual la invitó a bailar, cosa que aceptó, más por orgullo, que por querer hablar con Viktor, ya que sabia que era lo que el chico tenia en mente.

  • Que linda luces esta noche Miony….

  • Gracias, pero no me digas Miony - pidió, desviando su vista del búlgaro.

  • Pero… es un nombre especial, como tu… Miony, tu sabes que yo… - intentó halagarla y confesarle su sentir.

  • Viktor, no creo que sea bueno que….

  • Pero Miony… tú sabes que yo todavía te - volvió a hablar, pero la castaña lo calló.

  • Vik… - los posesivos labios del búlgaro, acallaron su rechazo, paralizándola por un momento debido a la sorpresa, para después alejarse de un empujón del fuerte - nunca vuelvas a hacer eso… - sin más se alejó, dejándolo parado a media pista, mientras ella se reunía con sus amigos.

Mientras tanto Ginny también se las veía algo negras, para empezar porque Dean era un bailarín algo "efusivo", ya que hacia pasos un poco raros, provocando que los pies de la pobre pelirroja, fueran pisados en varias ocasiones, con las eternas disculpas del chico, después bailó con Neville, por una parte sentía una gran vanidad, de ver como el moreno Sly, la miraba cada vez más enojado, pero después empeoro, cuando al terminar una canción, la chica estaba a punto de disculparse con Longbottom, y una mano conocida la tomó por la cintura, iniciando un complicado baile sin siquiera disculparse con Neville.

  • Pero… ¿qué, crees qué haces? - cuestionó, al verse envuelta en un abrazo posesivo.

  • Solo quería bailar contigo… - dijo Michael, en un intento de tranquilizarla,

  • Pero yo no, suéltame - esforzándose por liberarse de los fuertes brazos.

  • Vamos Ginn, ¿todavía sigues enojada?, ya pasó mucho tiempo - susurró al oído, mientras estrechaba el abrazo.

  • Pueden pasar siglos, pero simplemente no te me acerques - siguió con sus intentos, pero él parecía dispuesto a mantenerla así.

  • Ginn… tu sabes que muy dentro de tu corazón todavía me amas - murmuró al oído de la chica, provocando el sonrojo de esta, ocasión que aprovechó, para acercar sus labios a los de ella, pero su beso cayó en la mejilla cuando Ginevra giró el rostro a un lado.

  • ¿Amarte yo? Estas loco, mejor vete con Chang - gruñó la pequeña pelirroja.

-. Cho fue un error, tu sabes que yo solo te quiero a ti - aflojó la presión de su abrazo al notar que atraía varias miradas, entre ellas las de los hermanos de Ginny.

  • Corner ha pasado mucho tiempo desde ese episodio, y no quiero repetirlo, así que no seria mejor que te buscaras otra - logró zafarse, poniendo distancia entre ellos.

  • Pero yo no quiero otra, te quiero a ti - intentó acariciar su rostro con el dorso de la mano, pero Molly volvió a retroceder.

  • Pero yo a ti no… así que has el maldito favor de dejarme en paz - Corner intento abrazarla nuevamente, pero ella lo evadió, alejándose casi corriendo de las garras del Ravenclaw.

Mientras tanto la castaña llegaba al lado de Harry y Sol, la que inmediatamente cuestionó, con mirada sorpresiva, al ser testigo de lo ocurrido hacia unos minutos.

  • Hermy… ¿qué pasó?, ¿Andas con Viktor Krum?

  • Anduve… hace mucho tiempo, pero parece que él se niega a ver que ya no hay nada qué hacer - repuso molesta.

  • Pero… ¿no crees qué merece una oportunidad? - dijo pensando que era un buen partido.

  • No, desde que la hizo sufrir - aclaró serio Harry.

  • Eso no es lo importante, yo sabía que iba a pasar… él y yo no somos compatibles - agregó firme.

  • Si se te acerca de nuevo, hazme una seña y voy por ti - dijo Potter, gallardamente.

  • Gracias Harry… pero no creo que se acerque otra vez, al menos no esta noche - por un costado de Harry, vio que el club de fans del ojiverde se acercaba con obvias intenciones de rodearlo. - ahhhhh pero no se queden aquí, vayan a bailar - señaló, empujándolos hacia el centro del Comedor, donde se encontraba la improvisada pista.

  • Pero… ¿estas bien? - preguntó Sol.

  • Si, no se preocupen… vayan… - los instó, mientras se sentaba, mirando como se alejaban, sonriendo al notar que Harry, ya más relajado, la tomaba de la mano, sonrió discretamente, cuando alguien se dejó caer pesadamente en una silla a su lado.

  • Odio a los hombres - farfulló Ginevra.

  • Únete al club… - aceptó la castaña, imitando a su amiga, en la silla de al lado - ¿qué pasó?

  • El estúpido de Corner que quiere regresar conmigo - informó con incredulidad.

  • ¿Qué? - preguntó sin creerlo.

  • Sí… ¿no te parece estúpido? - agregó molesta.

  • Igual de estúpido que Viktor que quiere que lo intentemos nuevamente - acotó utilizando el mismo tono que su amiga.

  • ¿Él también?, note que casi te arrastro a bailar, pero no pensé que te dijera algo así… ¿qué demonios les pasa a los hombres? ¿Tienen paja en el cerebro?

  • Supongo, pero hablando de eso… te tengo que contar algo - comunicó enigmáticamente.

  • ¿De qué? ¿Qué pasa?... oye ¿y qué vas a hacer con Gerry? - cuestionó con interés, ya que al menos podría bailar con él, al menos él no trataría de sobrepasarse.

  • Tranquila, yo me iré temprano y Gerry llegara - respondió teniendo todo planeado.

  • ¿Y entonces?

  • Gerry habló con Blaise… y me he enterado de algunas cosas interesantes - comunicó con una sonrisa traviesa.

  • ¿Blaise? ¿Desde cuándo le hablas por su nombre? - preguntó desconcertada.

  • Desde que Gerry y Blaise con amigos, junto con Draco - exclamó con una gran sonrisa.

  • ¿Dijiste Draco? ¿Malfoy… el hurón Malfoy? ¿Malfoy? - repetía una y otra vez la pelirroja, incrédula de oír esas palabras en boca de su amiga.

  • Si, el hurón Malfoy es amigo de Gerry y de Blaise - confirmó risueña.

  • ¿Y cómo demonios pasó eso? - preguntó pirrónica.

  • Hoy en la mañana a la hora de la junta, Malfoy me llamo para hablar de ti… -

  • ¿De mí? - exclamó confundida.

  • Sí, porque Blaise esta celoso de la amistad que tienes conmigo, bueno con Gerry y quería saber que tan en serio vas con él - confesó divertida.

  • ¿Celoso? No te creo… - expresó poco convencida.

  • Solo basta con mirar la cara del pobre de Blaise para darse cuenta de que en este momento esta verde de coraje - expuso firme.

  • ¿Tú crees? - dio un discreto vistazo por la habitación, notando la mirada del moreno posada en ella. - ¡Por Merlín!, ¡que guapo se ve!… agárrame Hermy porque se me olvida que estoy enojada y lo violo - bromeó, aunque definitivamente creía que él lucía bastante atractivo.

  • Tranquila Ginny… ¿dónde queda la decencia? - se rió la castaña, de los gestos de su amiga.

  • ¡Y Malfoy! ¡Por Merlín!, no cabe duda que uno de negro y el otro de blanco se ven geniales…

  • Ya lo creo, pero además lo que yo vi hoy cuando salía del vestidor… ¡por Merlín!, ¡que beso!, lo has dejado flechado…

  • Así soy yo, ya sabes - se vanaglorió, en un gesto muy Malfoy, para después reír de la cara de ironía de su amiga.

  • ¿Y qué vas a hacer?, y no me refiero a violarlo, eh - puntualizó Mione, levantando su castaña ceja.

  • Yo… no lo se, tengo que pensarlo - de pronto tomó la mano de Hermy la hizo levantarse de un tirón, llevándola a la pista.

  • ¿Qué pasa? - cuestionó confundida.

  • Todo… Viktor y Michael están mirándonos, así que baila y no les prestes atención - comentó ignorándolos, comenzando a bailar.

  • Bien… - bailaron un rato, después se les unieron unos cuantos chicos más de las diferentes Casas, entre ellas las hermanitas Patil, formando todos un circulo.

Entre tanto, Draco y Blaise, dividían su atención entre varias personas yendo ambos a la mesa más cercana, donde tomaron cada uno un vaso, sirviéndose del Whiskey, que solo era permitido para los alumnos de 7º para después sentarse en un rincón, desde donde los dos tenían una vista de ciertas chicas, además de ser la adoración de otras tantas.

En rubio vagaba la vista, yendo inconscientemente hacia la chica castaña, que en esos momentos bailaba al parecer no muy alegremente con Krum, ante esa escena, el rubio, sintió una enorme necesidad de golpear algo, preferentemente la cara del campeón de Durmstrang, pero solo se quedó mirando fríamente la escena, sabia que no podía intervenir, él era un Slytherin, con una reputación que cuidar, además, Granger se podía defender sola, de pronto Krum la besó, provocando que apretara fuertemente la mandíbula y en un gesto inconsciente, oprimió el vaso en su mano, hasta que los nudillos se le pusieron blancos, el fino cristal estuvo a punto de reventarse en su mano, ese fue el único gesto delator, para luego relajarse al ver a la castaña alejarse del tipo, con una furia enorme, el rubio solo sonrió a medias, gustando el contenido de su copa con más calma al verla al lado de sus amigos, de pronto…

  • Ese hijo de…. - dijo, haciendo que el rubio, mirara en la misma dirección que él, y ver el forcejeo que mantenía la Weasley con Corner.

  • Tranquilo Blaise, sí te paras ahora puedes provocar un problema… la Weasley puede resolverlo sola - miró alrededor, donde los hermanos de la pelirroja, ya ponían atención a la escena que se presentaba con su hermana - ahí están los pobretones… - señalándolos con la cabeza.

  • Voy a matarlo, maldito estúpido - gruñó fúrico, para después relajarse un poco al ver a la chica alejarse del Ravenclaw y sentarse al lado de Granger.

  • Vamos Blaise, serénate - una figura llamó su atención, ya que al final del Comedor, estaba Nurit, hablando con un grupo de chicas, como el galán que era, tenia una imagen que cuidar, así que se levantó, y fue hacia donde la chica.

  • Nurit…

  • Draco - pronunció notando lo bien que lucía.

  • Luces hermosa… ¿Bailas? - izó su mano en un gesto galante.

  • Claro, vamos - se levantó y juntos caminaron hacia la improvisada pista, dejando tras de si, varias miradas que apreciaban lo buena pareja que hacían.

Se colocaron en el centro de la pista y bailaron, atrayendo varias miradas, entre ellas la de un par de chicas que bailaban cerca de ellos, una de las cuales, los miraba de reojo, pero al irse sumando mas personas a su grupo, no pudo más que verlo de ven en cuando, para su terror, vio como se acercaban cada vez más, haciendo que sus cuerpos quedaran separados por escasos milímetros.

  • Hermione… - la llamó su amiga.

  • Dime… - respondió.

  • ¿Qué pasa? - preguntó notándola distraída.