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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 9
Miseria y caos…
En el Estadio principal.
El Estadio se encontraba a reventar, por un lado, debido a que el anfitrión jugaba y tenia bastantes seguidores, por otro lado, jugaban contra Portugal, una de las escuadras más famosas en este Torneo, por la calidad de sus jugadores como, el capitán Carhvalo, el cual tenia gran renombre entre la comunidad del quidditch.
Hogwarts no se quedaba atrás, Cedric, era uno de los mejores jugadores de Inglaterra, además de que ya era egresado del Colegio y estaba propuesto para entrar a la liga Europea de Quidditch, como capitán era un buen líder, como entrenador su Casa había ganado en dos ocasiones la copa.
En las gradas, varios de los presentes aguardaban ansiosamente el arribó de ambas escuadras, entre ellos, sentadas en los palcos, estaban las chicas apoyando a sus amigos y por supuesto Lavender gritando a favor de su novio.
-
Mira Gin… digo Hermione, ¡allá está Harry! - habló fuertemente Brown, para llamar la atención de una chica, sentada a su lado, provocando que las demás voltearan a verla.
-
Si, ya lo vi - dijo Ginny que se encontraba convertida en la castaña, gracias a la poción multijugos. Señaló con una sonrisa a un chico que asomó su cabeza por un lado de la puerta de entrada a los vestidores.
-
¿Qué busca? - preguntó intrigada, al verlo levantar la cabeza, como si buscara algo.
-
Creo que ya se lo que busca - comentó Hermione, señalando a una chica y a su pequeño hermano, los cuales vagaban por el Estadio en busca de asientos - voy por ellos para que se sienten con nosotros…
-
Pero… - trató de detenerla, ya que no quería arriesgarse a que fueran descubiertas.
-
¿Qué? - interrogó, curvando su ceja.
-
¿Cómo le vamos a justificar cuando tú regreses como Ginny? - expuso en un susurró su cuñada.
-
Cierto, pero… - se detuvo mirando a la pareja, que se había detenido en los escalones - no lo se, ya veré que hago después… por ahora no podemos dejarla ahí. Además Harry esta interesado - miró en su dirección y sin más solo salió corriendo, gritando - enseguida regreso…
-
Pero… - pronunció, sin embargo la chica ya se había ido, le llamó la atención que se fuera tan rápido sin siquiera pensarlo, pero cuando miró nuevamente a la francesa, se dio cuenta del por qué de su rápido actuar, cerca de la pelirroja estaba Cho Chang, con un grupo de chicas tras ella y con obvias intenciones de molestar - ahhh pero que necedad con esa…- masculló en voz alta.
-
¿De qué hablas Lav? - inquirió una de las gemelas Patil, sentada tras ella.
-
De Chang, esa tipa me enfurece - respondió, señalando con la mano a la asiática.
-
¿Sigue rogándole a Harry? - preguntó la otra gemela, sentada aún lado de su hermana.
-
Si, ya saben como es… - clavó sus pupilas en Ginny en su fase de Hermione, notando como se acercaba a Sol y a Iván alejándolos de la lengua viperina de Cho, no sin antes hacerla quedar en ridículo, con algún comentario mordaz. - esperen aquí, no dejen que nadie más se siente, ya regreso - salió sin más a buscar a su amiga. Mientras iba descendiendo las escaleras, recordó lo que habían planeado en la tarde.
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Después de que Hermione se alejó para ir a su habitación, Lav y Ginny, se habían sentado en una de las bancas que había en el pasillo exterior de Hogwarts.
-
Ginny, ahora que Hermy ya se fue… ¿te puedo preguntar algo? - inquirió con aire de preocupación la morena.
-
Claro... ¿qué pasa? - respondió extrañada del tono de su amiga.
-
Mmm no quiero ser pesimista, pero ¿no hay riesgo de qué la atrapen y de qué la expulsen? - exclamó con pesadumbre.
-
No lo se, espero que no… pero por eso tú y yo la ayudaremos en todo ¿ok? - repuso compartiendo un ligero temor por su amiga.
-
Claro, ya sabes que cuentan conmigo - agregó tratando de sonreír Lavender.
-
Muy bien, ahora veamos, el partido empieza a las 4, así que tengo que ser Hermione más o menos desde las 3:45 pm, así que el efecto durara 1 hora o un poco más - explicó la pelirroja, sacando de su bolsa un programa con los partidos.
-. Si, cuando te transformes en Hermione, ¿cómo sabremos cuándo ya vayas a ser Ginny otra vez? - cuestionó, tratando de aclarar sus dudas y tener todo bajo control.
-
No hay problema, lo tengo cronometrado - replicó, sonriéndole - tranquilízate, todo saldrá bien.
-
Ahhh esta bien, pero… cuando sea el cambio ¿con qué pretexto te iras? - preguntó en un susurró ya que en ese momento habían pasado unos alumnos del Colegio italiano.
-
Mmm que voy a buscar a Ginny y cuando regreses como Ginny, me preguntas por Hermione - resolvió la leona, atenta a la gente que pasaba para no ser escuchadas.
-
Y me dirás que esta abajo, cerca de los vestidores, ¿ok? - propuso la morena.
-
Ok, no cabe duda, que somos geniales - animó, relajándose, nada podía salir mal.
-
Si, nadie nos gana conspirando - añadió su cuñada, dibujando una gran sonrisa.
-
Muy bien, entonces vámonos…
Entraron a la Sala común de Gryffindor donde estuvieron hasta que era hora del partido, llegando al Estadio con Ginevra ya convertida en Hermione, sentándose en los palcos de Gryffindor.
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Era tiempo de poner a esa en su lugar y de paso, ayudar a Harry en su naciente relación con la francesa.
En las escaleras el Estadio…
Sol e Iván, buscaban entre los millares de asientos del Estadio, unos lugares vacíos, descorazonándose al no encontrar alguno desocupado, iban hacia arriba nuevamente, para tener una mejor vista, aunque fuera parados, pero para su mala fortuna se toparon con la asiática, acompañada de varias de sus amigas.
-
Miren lo que tenemos aquí, la francesa idiota y roba novios - exclamó la pelinegra.
-
¡Por Merlín!… ¿qué no te cansas de molestar? - replicó, rodando sus ojos.
-
A decir verdad no, sobre todo me gusta poner en su lugar a tipas como tú… que creen tener derecho a venir a quitarme lo que es mío…
-
Por favor,... - dijo sarcásticamente - Harry, no es de nadie y para el caso mucho menos tuyo, según sus propias palabras tú eres una obsesiva acosadora - agregó burlonamente, provocando la mirada de sorpresa de las amigas de la asiática, que al parecer tenían otra impresión.
-
Pero ¿cómo te atreves? - repeló adelantándose con la mano en alto, con la intención de golpear a la pelirroja.
-
Qu'estce qui passe avec vous?... ¡Tu es folle! -
-
Tranquilízate Chang - se oyó otra voz tras las chicas, que voltearon sorprendidas al ver acercarse a Hermione, o sea Ginny, con pasó lento hasta colocarse entre las dos chicas.
-
¿Y tú quién eres para decirme lo que tengo que hacer? Estú… - exclamó siendo interrumpida.
-
Cállate ya… ¿o quieres que todos se enteren que eres una rogona, que busca a Harry en cualquier oportunidad que tiene, intentando regresar con él? - sentenció firme.
-
¿Y tú….? - intentó cuestionar la francesa al ver a esa chica defenderla.
-
Hola Señorita Hermione - dijo Iván sonriéndole a la recién llegada.
-
Hola nuevamente Iván - respondió, dirigiendo su vista a su hermana - creo que no me conoces, soy amiga de Harry ¿verdad Iván? - profirió presentándose, en su prisa por ir a rescatarla de las garras de Cho Chang se había olvidado que estaba como Hermione y que Sol todavía no la conocía.
-
Si, también de Ginny, de Ron y de Lavender - agregó el pequeño.
-
Ahhh bueno yo… - replicó confundida aún la francesa, estaba a punto de agradecerle cuando nuevamente la asiática intervino.
-
¿Ya ves? No eres más que una entrometida que viene a donde no la llaman - exclamó venenosa Chang.
-
Chang ¿de verdad qué no te cansas? - se metió otra voz conocida, dando pasó a Lav, que también se acercó a Sol con intención de defenderla.
-
¿Otra más? ¿Acaso no puedes defenderte sola, cobarde? - le habló a la pelirroja francesa.
-
Más te vale calmarte Banshee…- insulto la castaña, sabiendo que esa criatura era una mujer sin amor, frustrada y reprimida - o Harry se encargara de que recibas lo que mereces…
-. Si… - afirmó la morena.
-
Chicas, les agradezco por ayudarme, pero no hay necesidad lo que esta Folle diga no me importa - repuso Soleil, tratando de terminar con esa absurda pelea.
-
Cierto, vamos, te buscábamos… tenemos excelentes lugares desde donde se puede ver las bancas donde esta Harry - aseveró sonriéndole Hermione.
-
Si, ven Iván… - musitó Lavender, tomó la mano del niño y se alejaron de ahí rumbo a los palcos de Gryffindor, donde se acomodaron un poco apretados para ver el partido y sobre todo a Harry.
Mientras Cho Chang se quedaba sola en las escaleras, ya que sus amigas se habían retirado después de que Lav y Hermione se llevaron a los franceses.
En los vestidores del Estadio…
Faltaban escasos minutos para ir a jugar, Cedric daba las ultimas indicaciones a los Slytherin, aprovechando la oportunidad, Potter, se asomó por la puerta de salida, buscando a alguien entre el publico con ansiedad, alcanzó a ver a sus amigos Gryffindor en la parte alta del Estadio, después su mirada vagó por la concurrencia hasta encontrarse con la pétrea figura rubia de Lucius Malfoy, sentado junto a los demás representantes de la Sociedad de padres de familia, acercándose a él, iba Severus Snape, el cual se sentó al lado del patriarca de los Malfoy.
Mantuvo su mirada fija en él, logrando que el rubio le regresara la mirada, con la expresión fría, no dejando escapar ningún gesto delator que lo pusiera en evidencia frente a los demás, después de sostenerle la mirada por un momento, el ojiverde regresó al interior de los vestidores, donde habló con Cedric.
-
Habrá que estar atento, ante cualquier imprevisto - indicó con seriedad Diggory.
-
Entiendo… ¿crees qué sea muy rudo el partido? - preguntó interesado el buscador.
-
Espero que no, pero hay que estar atentos… ¡vamos! - gritó, dirigiéndose a todo el equipo, salieron al campo y los titulares, tomaron su posición.
Para el Torneo, la escuela les había regalado a cada uno de los jugadores seleccionados una Saeta de Fuego, con su nombre grabado en ella, los titulares miraban desconfiados a los jugadores contrarios, que también asumían sus lugares, en esta ocasión el arbitro seria Búlgaro, el cual se colocó entre los dos cazadores centrales, del altavoz local salio una voz sonora, dando las alineaciones para este partido:
C. Di Braganza por Portugal
Carlos Carhvalo - Capitán/cazador
Antonio Costina - Cazador
Paulo Ronaldo - Cazador
Fernando Morte - Bateador
Ruberto Ferreyra - Bateador
Maria Pauleta - Guardiana
Natalia Maniche - Buscadora
OoOoOoOoOo
C. Hogwarts por Inglaterra
Cedric Diggory - Capitán/cazador
Zacharias Smith - Cazador
Gerard D´Granchester - Cazador
Lucian Bole - Bateador
Blaise Zabinni - Bateador
Ronald Weasley - Guardián
Draco Malfoy - Buscador
Mientras el altavoz pronunciaba el nombre de cada uno de los alineados, en las gradas y palcos, los aficionados ovacionaban fuertemente cada nombre, siendo más ensordecedor el sonido, cuando el nombre del rubio de Slytherin fue pronunciado, ya que contaba con un amplio repertorio de fans, entre las cuales sobresalía una chica por su belleza, no así por su efusividad, ya que se mantenía seria y sin mostrar expresión alguna en su bello rostro, más que una mueca de fastidio al ver a sus compañeros de Colegio, gritar fuertemente.
Este esto no pasó desapercibido para Gerry que mostró por un momento furia en sus castaños ojos, al ver a Draco, sonreír al grupo de chicas, con altanería, sabiéndose un astro entre las mujeres, le gustaba sentir que tenía el dominio de la situación.
Con lo que el rubio no contaba era con la chica que frente a él, se enfurecía cada vez más, ante la vanidad que mostraba su rival, apretó fuertemente la escoba, así que cuando el arbitro silbó el inicio del partido, embistió al rubio, casi inmediatamente, provocando que este, por un momento perdiera el equilibrio y se tambaleara en la escoba, pero después de oír el sonoro grito de espanto de sus fans, volvió a posesionarse en su lugar, yendo tras la chica, que al parecer se iba a convertir en un dolor en el costado.
Gerard no perdió de vista a Draco, cuando este estuvo a punto de caer de la escoba, y por un momento la chica interna quiso ir a ayudarlo, pero después de verlo recuperar su poción con soltura, se lanzó al ataque, asegurándose de estar al lado de Cedric y de Zac, ya que entre los 3 podrían anotar más puntos.
De pronto una bludger pasó rozando su coleta, tomándolo desprevenido, miró a su izquierda y notó a Ferreira, el bateador de Portugal, con una sonrisa sarcástica, que lo miraba fijamente, le devolvió la sonrisa y siguió tras Diggory, interceptando la quaffle, que Carhvalo le enviaba a Costina, provocando que sus dos bateadores le enviaran bludgers al mismo tiempo, pero las esquivó hábilmente, dejando la quaffle en manos de Zac, mientras él distraía la atención de los bateadores simulando traer todavía la quaffle en sus manos, ocultándola con su cuerpo, para cuando se dieron cuenta Smith había anotado los primeros 10 puntos del partido a favor de Hogwarts.
Mientras tanto Draco no la pasaba muy bien, después del ataque recibido por la buscadora de Portugal, tenia que estar al pendiente de sus movimientos sucios, porque si ella era sucia, él era todavía más astuto que eso….
En los palcos del Estadio…
Entre las muchas cabezas que había en el Estadio, había dos que gritaban con inusual alegría, ya que sus hijos estaban en la selección de Hogwarts y en ese momento uno de ellos jugaba de guardián. Molly gritaba vítores fuertemente, mientras que Arthur lo hacia un poco más tranquilamente, miró hacia la banca, donde dos cabezas pelirrojas, parecidas a la suya, platicaban muy juntas, seguramente tramando algo, como era la costumbre de los gemelos; en el aire, cerca de los aros, estaba otro de sus pelirrojos hijos, Ron, que miraba atentamente las acciones, atrapando casi todo lo que venia hacia él, suponía que Ginny estaba en el palco de Gryffindor, pero como estaba en la zona más alta, justo detrás de el, no podía verla, así que siguió mirando a su hijo en el campo de juego, mientras Ronald atrapaba la quaffle, recordó lo trágico de los acontecimientos pasados.
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Durante una noche mientras estaba haciendo guardia en la entrada del Departamento de Misterios, Voldemort intentó entrar, pretendiendo defenderlo, fue atacado por una serpiente gigante y recibió un serio mordisco, que lo puso al borde de la muerte. Lo llevaron al Hospital San Mungo, donde gracias a la ayuda de los medi-magos, pudo salvarse, pero estuvo ahí varios meses, incluso pasó ahí la navidad de 1995, al lado de su esposa, sus hijos, y de algunos de los amigos de estos, además de la visita de Dumbledore y de algunos que no creía estuvieran ahí, Bill, que llegó sorpresivamente desde Londres, al igual que Percy, que hizo su aparición bastante arrepentido; mientras que Charlie le envió un voceador, expresándole todo su cariño y respeto.
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
En las bancas de Hogwarts…
Harry estaba sentado incómodamente en la banca al lado de Justin, que miraba el partido con sumo interés, mientras que el ojiverde, tenia su atención puesta en varios lugares diferentes entre la multitud del Estadio, por una parte estaba Sol, a la cual había visto junto con Iván, Lav, Hermione y sus demás compañeros en el palco de Gryffindor, lo cual lo tenia en un estado de ensueño, ya que la francesa había aceptado ir al Hogsmeade con él; también en el partido, ya que Portugal demostraba ser bastante rudo; por otro lado, estaba la figura sentada rígidamente al lado de Snape, cualquiera que no supiera lo que pasaba, de verdad creería que era Lucius, pensó el ojiverde, recordando lo que había pasado en la batalla del Departamento de Misterios…
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Llegó al Departamento de Misterios, acompañado de Luna, Hermy, Neville, Ron, y Ginny, a rescatar a Sirius de las garras de Voldemort, en sus sueños, había visto que este torturaba a su padrino, así que tenia que rescatarlo, y sus amigos se ofrecieron a ir con él, en esa misión, cuando llegaron al Departamento de Misterios, encontraron un grupo de mortífagos, estos intentaron obligarlo a retirar una pequeña esfera que contenía la profecía la cual decía "que el niño nacido al final de séptimo mes, seria el que derrotaría al Señor oscuro".
Empezó una gran batalla entre los 6 chicos y los mortífagos, pero estos los superaban en número
- ¡Hermione! - gritó preocupado, al verla caer, victima de un Experlliarmus, lanzado por una mortífaga.
-. Estoy bien… ¿qué tal vas? - inquirió la castaña a Bilius.
-
No se cuanto podemos soportar - gritó exhausto en respuesta.
-
Vamos Luna ¿estas bien? - preguntó el ojiceleste a la rubia.
-
Claro un poco maltrecha, pero Ron tiene razón, no podemos aguantar mucho - indicó antes de ser atacada por un vil mortifago.
-
¡Necesitamos ayuda! - exclamó por arriba del sonido de la batalla Neville, el cual trataba de salvarse de los ataques de la mujer que había matado a su padres.
-
Lo sé, pero estamos solos… así que… - calló al ver aparecer a los miembros de la Orden del fénix, entre ellos Sirius y Remus, el primero comenzó una cruel batalla contra la mortífaga que había herido a Hermy,
-. Vamos, ya se que eres tu Bella, déjame ver tu cara… - lanzó un hechizo Everte Statum haciendo que se le cayera la capucha, dejando ver su cabellera negra, y su rostro pálido.
- Ahora veras maldito…. - farfullo su prima, lanzando un hechizo Filipendo, el cual el padrino de Harry rechazó sin problema.
Después arribó Dumbledore derrotando a la mayoría de los mortífagos, ante los sorprendidos ojos de los chicos, que nunca habían visto un despliegue de poder tal en su director.
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
En los palcos del Consejo de padres…
Lucius sentado con expresión seria en su lugar, su vista vagaba entre varios objetivos, por un lado, como buen supuesto padre", miraba a Draco en el cielo, jugando hábilmente, por un momento dejó escapar un rasgo poco característico de él, una ligera preocupación por su hijo, él cual estuvo a punto de caer de la escoba, debido al ataque presuroso de la chica de Portugal, más el chico había logrado recuperar su posición.
También miraba a Harry Potter, sentado en la banca, con la mirada perdida en sus pensamientos, así mismo pensaba en la figura sentada a su lado, aún en sus años de escolar en Hogwarts, el sabia que Snape nunca fue del agrado de mucha gente, así que era poco creíble que se llevara bien con los Malfoy, pero no había otra manera de disimular los hecho pasados, más que fingir una gran amistad.
-
"¿Crees qué todos de verdad se crean tú representación?"- preguntó el profesor de pociones, por medio de la Legeremacia, mirando fijamente a Lucius.
-
"Espero que funcione, pero no puedo estar aquí por mucho tiempo, la poción multijugos no dura demasiado, así que en cuanto terminen los efectos tendrás que ayudarme a salir de aquí" - respondió de la misma manera, ya que gracias a Harry, había aprendido Legeremancia y Oclumancia en los años anteriores.
-
"Muy bien… ¿y a qué hora será?" - indagó manteniendo su rostro sin expresión.
-
"Ya te lo haré saber, traigo un poco de poción así que todavía durare un poco más en caso de ser necesario…" - manifestó el rubio, manteniendo su vista en el partido.
-
"¿Y… alcanzará para todo el partido?"
-
"Si el partido dura 2 horas si… en caso de ser más tendremos que salir de alguna manera" - repuso el ojiplata.
-"Bien, avísame cuando sea el momento" - concluyó rompiendo el contacto.
- "Claro" - contestó, no recibió respuesta de Severus, y no esperaba tenerla, así que tomando con ambas manos su bastón con forma de serpiente, miró a su "hijo" jugar.
Observando al chico volar, recordó lo ocurrido en la pelea de Departamento de Misterios
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Arribó junto con Remus y los demás miembros de la Orden del fénix al Departamento de misterios, dispuestos a una gran pelea, al llegar ahí, peleó arduamente con Bella, supo inmediatamente que era ella por el escudo en su túnica, el cual, era perteneciente a los Black.
- Vamos, ya se que eres tu Bella… déjame ver tu cara… - exclamo mientras le lanzaba un hechizo Everte Statum haciendo que se le cayera la capucha.
Be. Ahora veras maldito…. - respondió la mujer lanzando un hechizo Filipendo, él cual, el rechazo sin problema.
Siguieron lanzándose hechizos por un rato, hasta que llego Dumbledore y empezó a atacar con los mortífagos, por lo que la mujer hirió a Sirius y salió corriendo, intentando escapar de ellos.
Harry corrió a ayudarlo, pero Remus había llegado primero, así que su ahijado había salido tras la mujer, dejándolo bajo el cuidado de Lupin.
-
Vamos, déjame ver… - expresó quitando la mano del lugar donde le había dado el hechizo, rompiéndole un hueso, el cual quedó en una forma particular.
-
No es grave, no te preocupes - dijo el pelinegro, tratando de volver a la pelea.
-
Déjame… yo te aliviare en un momento - refirió el licántropo.
-
Yo….
-
Tranquilo. - levantó su varita y hechizo a Sirius con un Desmaiusdejándolo inconsciente mientras que con un Episkey- reparaba el hueso roto, para finalizar con un Finite Incantatotrayéndolo de nuevo a la realidad, con un hueso ya reparado.
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Salió de sus cavilaciones, al ver a Draco salir disparado de debajo de uno de las torres donde ondeaba las banderas de Hogwarts.
En las gradas de los maestros…
El mejor director que Hogwarts hubiera tenido, miraba a los seleccionados jugar hábilmente, Ron Weasley había madurado mucho desde que había ingresado al Colegio hace 6 años, al igual que Blaise Zabinni, el cual en ese momento repelía una bludger, lanzándola contra los jugadores de Portugal, o mejor dicho, contra Ronaldo, el cazador, este chico si que le había dado lata con sus travesuras en Slytherin, junto con su pandillas de amigos, sobre todo en sus rencillas con... miró hacia la parte baja del Estadio donde estaban las bancas, fijando su mirada en el chico de ojos verdes, el cual miraba el partido con expresión pensativa... ese chico si que le había dado trabajo, en especial en...
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Había salido corriendo tras Harry, el cual perseguía a Bellatrix, al llegar a la entrada del Departamento, vio a parecer a Voldemort, el cual lanzó un Crucioa Harry, así que sin pensarlo, había lanzado un hechizo para repeler su ataque, enfrentado a Voldemort.
-
¡¿Así que por fin apareces?! - exclamó el anciano, mirándolo con atención, protegiendo al buscador.
-
Vaya, vaya... miren a quien tememos aquí... nada menos que al mismísimo Dumbledore - profirió el mago, sonriendo malévolamente.
-
Ríndete Voldemort... no tienes escapatoria - aseveró el ojiceleste, atentó a los movimientos del hombre tenebroso.
-
Mmmmm yo no estaría tan confiado... - antes de que pudiera adivinar lo que iba a hacer, se volvió hacia Harry, logrando posesionarse del cuerpo del chico.
Así que a Albus no le quedó más remedio que pelear con Harry, buscando la manera de poder liberarlo de Voldemort sin dañarlo, después de varios intentos, logró comunicarse con la mente de Harry, haciendo que este se revelara a la posesión del Señor Oscuro.
De pronto entraron a la habitación varias personas, entre las que se encontraban Funge, el ministro de magia, el cual al ver a Voldemort, había caído al suelo desmayado por la impresión.
Aprovechando la confusión, había lanzado varios hechizos a Voldemort, pero solo logró debilitarlo, Bella se aprovechó de la confusión de Harry y lo hirió, haciendo que Dumbledore se distrajera y así poder huir con Voldemort.
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
-
Dumbledore... - lo llamó la profesora, al notarlo perdido en sus pensamientos.
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¿Si Minerva? - preguntó clavando sus pupilas en la mujer.
-
Creo que el joven Ferreyra esta un poco alterado ¿no crees? - comunicó, señalando al joven.
-
Mmmmm tal ves si, esperemos que... - se interrumpió al ver caer a...
En el campo de juego...
Un rubio tenia bastantes problemas entre la chica latosa que intentaba tirarlo de su escoba cada que podía y en atrapar la snitch, pero tampoco podía librarse de las bludger que le lanzaban y su constante distracción, buscando en las gradas a cierta chica castaña, a la cual vio varias veces en sus constantes subidas y bajadas, pero la leona nunca lo miró a él, su mirada estaba dirigida la mayoría de las veces hacia Gerry, el cual sonreía abiertamente a las gradas donde estaban las chicas Gryffindor, provocando que en varias ocasiones la bludger estuviera a punto de golpearlo.
Además de que cada vez que pasaba por encima de las chicas de Slytherin, estas gritaban como loquitas, en especial Parkinson, inflando el ya de por si gran ego del rubio, además de sentir la constante fría mirada de Nurit en él, provocando una sonrisa de satisfacción en su rostro, de pronto la chica de Portugal bajó hasta colocarse a su lado, con desconfianza la miró de reojo, así que se elevó un poco, quedando justo arriba de la chica, esperaba no tener que jugar rudo, pero ya eran demasiadas las jugadas sucias que ella le hacia, así que su lado Slytherin estaba saliendo a la luz, y a la pobre tipa eso no le iba a gustar.
-
Ahora veras… estúpido - manifestó Natalia.
-
¿Qué? - antes de que pudiera adivinar lo que pasaba, la chica elevó su escoba, golpeándolo de lleno, con toda la fuerza de su cuerpo, así que Draco salió volando, golpeándose en un brazo y en un costado de su cabeza, dejándolo algo atontado, haciendo que se resbalara peligrosamente de su escoba, cuando se sintió sujeto por alguien.
-
Draco… Draco - lo llamó preocupado, el castaño, que había corrido a su lado al verlo salir volando.
-
¿Yo… eh? - respondió, todavía confundido
-
Draco ¿estas bien? ¿Draco? - preguntó nuevamente.
-
Si yo… si estoy bien - sacudió la cabeza, en un intento de despejar su mente, lográndolo, pero no del todo.
-
Vamos tranquilo, sujétate - al ver que Malfoy hacia caso a sus ordenes le dijo - te voy a soltar… ¿te puedes sostener?
-
Claro que si - dijo altaneramente, mientras se alejaba de los calidos brazos que lo sostenían arriba de su escoba.
-
Bien, vamos… no dejes que esa te gane - dijo, apelando al orgullo masculino del Sly - ¿o acaso una chica es mejor que tu?
-
Por supuesto que no, ahora vera quien es Draco Malfoy- sin más, salió disparado tras la snitch y de paso se vengaría de la chica portuguesa.
-
Bien - sonrío aliviado Gerry, elevándose para quedar a la altura del Hufflepuff - vamos Zac… demostrémosles como se juega. - sin más voló con rápidez para recuperar la quaffle.
-
Muy bien… - gritó Smith, siguiéndolo de cerca, mientras Cedric, aparecía del otro lado.
-
Con permiso… - dijo D'Granchester, interceptando un pase, apoderándose de la quaffle, pasándosela al capitán de su selección.
-
Bien… vamos - expresó el ojiplata, adelantándose a los chicos portugueses, pasando entre ellos con la quaffle bajo el brazo - Zac, listo… - lanzó la quaffle, al tiempo que era golpeado en la cabeza con una bludger, lanzada por Ferreyra, dejándolo inconsciente, mientras caía sin control al suelo.
-
¡Cedric! - gritó Zacharias espantado al verlo caer.
-
Tú sigue, yo voy por él - ordenó Terréense, al tiempo que salía disparado tras Cedric, logrando atraparlo antes de que tocara el suelo., oyendo el silbatazo del arbitro marcando una falta.
-
¡Falta! Se descuentan 10 puntos a Di Braganza - sancionó el arbitro, bajando al nivel donde se encontraba Diggory, tendido en el suelo, junto al cuerpo de sanadores del Torneo - ¿puede continuar? - inquirió al jefe de Sanadores. Ante la negativa de este, llamo a el jefe de la banca de Hogwarts, Roger Davies - No puede continuar… ¿quién entra en su lugar?
-
Ehmmmm permítame… - regresó a su banca, donde le platicó a su equipo la situación, designando a uno para suplir a Cedric., regresó al lado del árbitro dándole su respuesta.
-
Muy bien… - se elevó, hasta donde estaba el sonido local, dando su resolución.
La sonora voz del narrador, hizo eco en el Estadio.
- Cambio…. Cedric Diggory no puede continuar, entra en su lugar Justin Finch-Fletchley.
El chico se elevó en su Saeta de Fuego, hasta quedar al lado de sus compañeros cazadores.
-
¿Cómo esta Cedric? - inquirió afligido Gerard.
-
No lo se… se lo llevaron a la Enfermería - respondió Justin.
-
Esto lo pagaran, vamos - dijo Smith enfurecido, tomando la quaffle de manos del arbitro, inició el ataque contra Portugal.
En las gradas….
Una chica con el escudo de Ravenclaw, intentaba abrirse paso entre el mar de gente que abarrotaba el Estadio, con el objetivo de llegar a la entrada a la Enfermería, cuando por fin pudo entrar, una figura alta custodiaba la puerta, impidiéndole entrar.
-
¿A dónde crees qué vas? - preguntó Hagrid.
-
Yo… tengo que ver como esta Cedric - pidió la pelinegra.
-
Lo siento Gotty… pero no puedes entrar, solo lo puede hacer la familia - contestó apenado el gigante.
-
Pero… - de pronto fue interrumpida por la voz de un señor mayor que llegaba junto a ella. - Yo tengo que ver a mi hijo - pidió Amos al grandullón parado en la puerta.
-
Claro, adelante - dijo, haciéndose a un lado al reconocer al padre del ojiplata.
-
Y-yo, necesito verlo señor… por favor… - suplicó la chica, mirándolo con pequeñas lágrimas en sus ojos.
-
Yo… ¿tú… quién eres? - preguntó el señor, extrañado por la acritud de la joven.
-
Mmmmm ella es la novia de Cedric Sr. Diggory - informó Garrid, guiñándole un ojo a la Ravenclaw.
-
Ahhh bueno, entonces si... claro, pasa conmigo, por favor - comentó suavizando sus gestos.
-
Gracias… - pronunció, pasando con el señor al interior de la Enfermería, donde encontraron al Hufflepuff tendido en una camilla, con los sanadores y la enfermera Pomfrey, rodeándolo, mientras le daban un Poción para Heridas (*wound-cleaning potion)*color púrpura, mientras hacían esto, Cedric recobró el conocimiento, intentó hablar, pero la enfermera le ordenó callar, terminando con las curaciones entre varios quejidos y pequeñas exclamaciones de dolor de parte del ojigris, mientras le vendaban la cabeza para después hacerlo beber una poción reabastecedora de sangre.
-
Ya esta, pero no podrá regresar a jugar… esta confundido todavía, tendrá que estar en reposo hasta mañana por lo menos, dependiendo de cómo evolucione - expuso dirigiéndose a la mujer de blanco, la que atendió sus indicaciones con un asentimiento de cabeza, para después alejarse todo el grupo en dirección al padre y a la novia del chico.
-
¿Cómo esta mi hijo? - preguntó de inmediato, sintiendo una gran angustia ya que desde lo sucedido en el Torneo de los tres magos, temía por su hijo.
-
Al parecer solo fue el golpe y la contusión, le hemos dado una poción para las heridas y una para reabastecer su sangre, aunque tendrá que estar en reposos por lo menos hasta mañana… ya pueden pasar a verlo - indicó y antes de que pudiera dar un paso su padre, la chica ya estaba al lado del Hufflepuff.
-
Amor… ¿cómo te sientes? - indagó con un tono suave.
-
Yo bien… creo… - respondió, todavía confundido, sonriéndole a medias.
-
¿Seguro? Si quieres podemos irnos - repuso su padre, aliviado al verlo reaccionar.
-
¡No!... estoy bien, solo… me siento un poco…raro…
-
Es por la poción reabastecedora esta haciendo efecto, multiplicando tus glóbulos rojos - explicó Pomfrey.
-
Muy bien, entonces… yo creo que iré afuera a ver como va el partido - señaló Diggory padre, algo apenado por la manera en que la pelinegra tomaba la mano de su hijo y le hablaba en voz baja, consolándolo.
-
Si, gracias papá… te veré más tarde… creo… - respondió Cedric, sonriéndole ligeramente.
-
Si hijo… nos vemos - curvó sus labios, al notar la poca atención que su hijo le prestaba, embobado con la sonrisa de la chica a su lado.
-
Yo… muchas gracias Señor - dijo la chica, levantándose de la cama donde se había sentado, yendo hacia el padre de su novio, tomándolo de la mano. - sin usted no me habrían dejado pasar a ver a Cedy - sonrió agradecida.
-
No hay de que… - confesó el hombre, estrechando la mano de la Ravenclaw.
-
Gotty… - articuló el capitán de la selección, observando la emotiva escena.
-
Soy Maigre Goutte, encantada - espetó, apretándole la mano a su "suegro".
-
Mucho gusto, Amos Diggory…
-
Ella es… - intercaló el jugador con una ligera sombra rosada en su rostro, por la mirada divertida de su padre.
-
Si lo se, es tu novia - añadió simplemente afirmado lo ya sabido - bueno chicos, los dejó… nos vemos después - habló saliendo de ahí, dejándolos solos en la Enfermería,
-
¿Seguro qué estas bien? - repreguntó Gotty, acercándose nuevamente a él.
-
Bueno… no lo se… tal vez debas venir a abrazarme para que me sienta mejor ¿no? - murmuró suavemente, alzando su mano hacia ella.
-
Tonto, ven - susurró con una media sonrisa, mientras lo abrazaba, ya relajada al verlo bromear, para después besarlo cuidadosamente.
En las bancas de Hogwarts…
Todo el equipo se puso de pie, al ver a Cedric caer de su escoba, Después de deliberar, Justin lo suplió, mientras el capitán era llevado a la Enfermería, con algunos sanadores rodeándolo.
Mientras Harry lo veía alejarse con su corazón aún alterado por el susto, recordó lo ocurrido en el panteón durante la última prueba del Torneo de los tres o mejor dicho cuatro magos.
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Cuando tomaron la copa que era en realidad un translador hechizado por el falso Ojo Loco Moody, llegaron a un extraño lugar, oscuro y bastante tétrico. Desde un principio el tuvo un mal presentimiento al respecto de ese lugar, sentía una rara presencia acercándose y su cicatriz empezó a dolerle, lo que era señal absoluta de que Voldemort estaba cerca, se tocó la cicatriz inmediatamente, doblegándoos por el dolor, gimiendo.
-
¿Qué te pasa? - preguntó acercándose al buscador - ¿Que es este lugar? - agregó sondeando el lugar con sus pupilas.
-
¡Ahhhhhh! Toma la copa y vámonos - mandó el ojiverde, preocupado por lo que significaba el dolor que sentía, se dejó caer al suelo, aún con la mano en la frente - ve…
-
¿Qué pasa? - volteó a mirarlo, cuando oyó nuevamente el lamento del león. Siguió su orden tomando la copa, aún extrañado por todo lo que sucedía.
-
Yo… me duele - de pronto de tras de Cedric apareció la inconfundible presencia de Colagusano, su compañero de Torneo, volteo rápidamente mirando al tipo, arrastrarse desde la oscuridad.
-
Harry Potter, por fin… - musitó Meter, para después lanzarle un hechizo con la varita, mandándolo contra una estatua, de inmediato Diggory sacó su varita, la cual salió volando por los aires.
Cedric desconcertado miró volar su varita, se tocó la muñeca lesionada por el ataque del hombre, buscando el lugar donde ahora reposaba su instrumento mágico, rápidamente regresó su vista a su atacante - ¿q-qué diablos quiere?
Harry vio las intenciones del chico de contraatacar y sabiendo de lo que era capaz Colagusano, optó por mantener a Cedric a salvo lanzándole undesmaius, el cual lo dejó tirado, con la copa a un lado.
- Lo siento Cedric - después de pelear contra Colagusano, fue proyectado contra una estatua, la cual lo capturó, manteniéndolo inmóvil y en manos del servidor de Voldemort.
Durante el ritual extraño que realizaba Pettigrew, Harry se trataba de escapar pero todos sus intentos eran inútiles, la sangre le corría a una velocidad desconocida, no podía creer que frente a él, estuviera el culpable de la muerte de sus padres.
Colagusano se acercó a él, tomándolo del brazo, donde hizo un corte profundo, para luego cortarse una mano, vaciándolo todo en un gran caldero, junto con otros raros ingredientes, como el hueso del padre de Tom Ryddle, después apareció con un extraño envoltorio, como si trajera un niño cargando, de ahí salió una especia de renacuajo, el cual saltó al caldero, para después salir convertido en una rara especie de humano deforme, al verlo, inmediatamente, supo que era Voldemort, al cual Peter, le entregó una varita con la cual regeneró la mano que su servidor se había mutilado, en su afán de traerlo de regreso al mundo.
Después de dialogo entre el buscador y el Señor oscuro, este invocó - Morsmordie - con lo cual hizo aparecer la marca oscura en la mano de Peter, sin perder tiempo llamó a un grupo de personas, todas encapuchadas y enmascaradas, lo rodearon y así les reclamó a cada uno su falta de fidelidad, mientras iban cayendo muertos uno tras otro, hasta pararse delante de uno.
Harry no perdía detalle de lo que sucedía, a ver caer la mascara que protegía al hombre, lo reconoció inmediatamente como el padre de su archienemigo en al escuela, escuchó como Voldmeort le reclamaba que el lo había decepcionado, Lucius Malfoy solo se hincó y le murmuró palabras de disculpa. Voldemort lo ignoró y se acercó a Potter, torturándolo, para después liberarlo de la prisión que representaba la estatua, mientras lo retaba a un duelo.
Se lanzaron varios Expelliermus, Filipendos y demás hechizos desarmadores, hasta que por fin Harry se armó de valor para levantarse y lanzar unExpelliermus, pero de pronto las varitas se unieron haciendo un Prior Incantato que logran darle la oportunidad al ojiverde de ir por Cedric y trasladarse a Hogwarts, donde todos los esperaban con gusto, hasta que notaron como el ojiplata estaba desmayado y el buscador traía una gran marca en el brazo, el Ojo Loco lo apartó de la multitud, llevándolo a su Despacho.
Ya ahí, a solas, empezó a hacerle preguntas que hicieron que James sospechará de él, descubriendo que no era el verdadero Ojo Loco, sino Barty Crouch Jr, un mortifago prófugo de Azkaban, que había ayudado a Voldemort a regresar a la vida.
Muy pocos creyeron a Harry su versión acerca de lo ocurrido en el panteón,
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
En las Gradas de Gryffindor…
Cuando todos vieron caer a Cedric y el recate oportuno de Gerry. Herms codeó ligeramente a Lavender, cuando logró captar su atención, con un gesto señaló su reloj, indicando que era tiempo de que saliera de ahí.
-
Yo… en seguida regreso - se excusó apresurada.
-
¿A dónde vas? - preguntó Padma, mirándola con extrañeza.
-
¿A ver cómo esta Cedric? - inquirió Parvarti, mirando con picaresca.
-
Yo… claro que no, voy a ver dónde esta Ginny - sin más, se alejó, alegrándose de la poca atención que le prestaron a su retirada, por estar ensimismadas mirando como Zac volaba encima de ellas.
Bajó rápidamente la escalinata, evitando las multitudes, ya con el tiempo encima se vio en la necesidad de correr hasta el baño, en el que se encerró rápidamente, hasta que minutos después los efectos de la poción desaparecieron, volviendo a ser Ginevra Weasley, con esa apariencia salió del cubículo, mirándose en el espejo se arregló ligeramente, para después regresar a donde estaban sus compañeras.
-
¿Y Hermione? - cuestionó Padma, al no verla.
-
La vi, hace un rato… se quedó junto a los vestidores - replicó astutamente.
-
Aha ¿y tu dónde estabas, eh pillina? - interrogó picara Parvarti.
-
Miren… Zac anotó otra vez - gritó Lavender, desviando la atención de las hermanas de Ginny hacia el Hufflepuff.
-
¡Ahhh Zac! - gritó Padma como loca.
-
¡Ahhhh Zac, eres fantástico! - exclamó en un sonoro chillido la otra, haciéndole segunda a su hermana.
-
Gracias… - murmuró la pelirroja, muy por debajo de los ensordecedores gritos de las hermanas Patil.
-. De nada, vamos ya te perdiste mucho tiempo, grita…. - alentó su amiga - hay que darle ánimos a ya sabes quien - sonrío, gritándole sonoramente a su novio, mientras que su amiga pelirroja le gritaba a todo el equipo, en especial a Gerard, claro que de vez en cuando le dirigía una mirada al Slytherin, pero su enojo y claro su orgullo herido podía más.
El chico moreno, había notado la entrada en el palco de Ginny, intentó acercarse, pero las jugadas sucias de los portugueses lo mantenían alejado de ahí, de pronto el golpeador Morte, lanzó la bludger hacia el público que se encontraba bajo el palco de Gryffindor, sin pensarlo mucho Zabinni salió disparado para intentar detener la bludger, alcanzándola apenas a unos cuantos centímetros de los aficionados, que lo vitorearon.
Blaise se sentía orgulloso de sí mismo, así que elevó altaneramente su escoba, esperando escuchar los gritos de las chicas de Gryffindor, en especial de Ginevra, pero esta se mantuvo callada al verlo pasar delante de ella, mientras que sus amigas se deshacían en gritos para él, esto lo puso un tanto melancólico, lo cual cambió a furia al oír la voz de la pelirroja, pero en vez de decir su nombre, gritaba el de Gerry, sin pensarlo salió disparado hacia él, hasta detenerse a un lado de este.
- Aléjate de ella ¿entiendes? - amenazó furioso, sin más, se alejó, retomando su posición y dejando al pobre chico con una gran confusión, hasta que miró el palco y notó la melena pelirroja de Ginny, los efectos habían pasado y era nuevamente su amiga, con razón el moreno se había enojado al ver la manera tan poco discreta de gritar de Molly. De pronto un escalofrió le recorrió la columna, sin pensarlo, sacó discretamente su botella de su túnica y bebió un trago generoso, esperando que lo mantuviera así por una hora más.
Mientras tanto el árbitro sancionaba a Portugal nuevamente esta vez con 20 puntos menos al cometer una Bumphing, advirtiéndole acerca de su poca paciencia para las jugadas sucias.
En la mansión Malfoy…
En una suntuosa habitación adornada con los más finos cortinajes del mundo mágico, y suelo de mármol, sillones tapizados en color azul cobalto, frente a una chimenea encendida, se encontraba una dama, poseedora de una gran belleza, su mirada fría y rasgos finos, no delataban emoción alguna, solo cuando pensaba en las pocas personas en el mundo que despertaban en ella algún sentimiento, el más fuerte de ellos, era el amor que sentía por su vástago.
- Mmmmm Draco… espero que todo esto resulte bien - le habló al retrato que sostenía en las manos, el cual tenia la imagen de su único hijo, parado al lado de ella, con una media sonrisa - Sirius sabe lo que hace y tú bienestar es lo único que nos importa, que siempre nos ha importado - mientras miraba las llamas danzantes en la chimenea su mente empezó a divagar, recordando los sucesos pasados.
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Una fría noche, su hermana Bellatrix hizo su aparición en su Casa, con la noticia más espantosa que le pudo haber dado, Draco había sido requerido en su sexto año, como aliado de Voldemort, y ella lo había llevado ante él, para rendir juramento, ya que Lucius no había demostrado tener la suficiente capacidad para cumplir las misiones.
-
¡¿Qué?! Pero ¡¿cómo fuiste capaz de llevar a mi hijo ante el Señor Tenebroso?! - expresó espantada.
-
Tranquila Cissy… Draco estará bien…
-
¿Cómo qué Tranquila?… hace más de un mes que no se donde esta Lucius, se ha desaparecido de la faz de la tierra, y ya no se que más pretextos darle a la gente para justificar su ausencia. Ahora tú, mi propia hermana lleva a mi hijo ante Voldemort…
-
Cissy… Lucius solo esta recibiendo un pequeño castigo por su incompetencia - comunicó serena Bella.
-
¿Tú… tú sabes dónde esta, verdad? - interrogó desesperada.
-
Si, lo se… pero no te lo diré, solo vine para felicitarte porque por fin Draco será uno de los nuestros - informó con una fría sonrisa.
-
!¿Felicitarme?! ¡¿Acaso estas loca?! ¡Tan solo es un niño! - interpeló la mujer, zarandeando a su hermana.
-
Cálmate ya, es un Black y al Amo le sirve para sus planes, tiene una misión muy importante y solo el puede realizarla, porque esta dentro de Hogwarts - agregó retirando las blancas manos de su hermana.
-
¿Y-y cuál es su misión? - inquirió temerosa.
-
Algo muy fácil, en realidad no creo que le cueste mucho trabajo…solo tiene que matar a Dumbledore - repuso con frialdad, mientras sus pupilas se oscurecían y una gran sonrisa aparecía en su pálidos labios.
-
¡¿Qué?! ¡¿A Dumbledore?! ¡¿Acaso están locos?! - exclamó perturbada totalmente, su rostro comenzaba a mostrar su sufrimiento, arrugándose ligeramente - Dumbledore es muy poderoso… puede matar a Draco.
-
No, Dumbledore no haría eso, por eso el plan es perfecto… al anciano lo dominan sus emociones, seria incapaz de herir a Draco y mucho menos matarlo - refutó con ligeraza la pelinegra.
-. Pero tiene muchos aliados… ¿y si alguno por defenderlo lastima a Draco? - aseveró afligida.
-
Bueno… son riesgos que se corren, pero…
-
¿Cómo qué riesgos? Estas hablando de mi hijo - recordó la rubia, mirando con rencor a su hermana.
-
Tranquila Cissy, nada puede salir mal - recalcó Bellatrix.
-
¿Y cuál será el castigo si no cumple? - incurrió desesperada.
-. ¿Castigo? ¿De qué…?
-
Vamos Bella… sabemos que no hay clemencia para los errores, todos son castigados… así que ¿cuál es el castigo si Draco no cumple? - repreguntó con lágrimas nacientes en sus ojos.
-
Pues… no hay margen de error, es mejor que lo cumpla… porque tu vida y la de Lucius están en juego - divulgó a manera de advertencia.
-
¡¿Qué?! ¡¿Amenaza con matarnos si Draco no cumple? - gritó incrédula, aunque ella sabía que esas palabras eran certeras, pero su corazón no podía terminar de creerlos, ahí se estaba hablando de dos de los seres que más amaba y no de simples cosas.
-
Pero Cissy, ya te dije… no hay margen de error que Draco falle es casi impo…
-
¡Cállate!… es solo un niño, no podrá hacerlo - se giró dejando salir las gotas salinas de sus hermosos ojos, estaba totalmente confundida y desconsolada.
-Pues por tú bien y el de Lucius espero que si… bueno pensé que te daría gusto saberlo, pero en vista de que estas muy alterada… me voy - sin más salió de ahí, dejando tras de si una estela de perfume.
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
En el segundo Estadio…
Durmstrag jugaba contra Willcardel, habían estado jugando por más de una hora, gracias a la participación de Víktor Krum, el principal cazador de Bulgaria, tenían una ventaja, no abrumadora, pro si considerable, de más de 50 puntos sobre los italianos, en la banca, Denislav Petroff, uno de los suplentes, miraba atento las alineaciones, discutiendo con Iliya Angelova, las posibles jugadas que podrían hacer lo cazadores de Willcardel, mientras que arriba de ellos había una gran pizarra con las alineaciones
C. Durmstrag por Bulgaria
Víctor Krum - Capitán buscador
Antón Schmaedke - Cazador
Lysander Gatter - Cazador
Kaspar Atiszch - Cazador
Rolf Reshke - Bateador
Daremos Wasinyer - Bateador
Friederike Rassow - Guardián
OoOoOoOoOoOo
S. d M. Wilcarddel por Italia.
Enathael Gabbi - Capitán guardián
Ezechiele Tabarelli - Cazador
Rocco Ubertalli - Cazador
Keshet Narduzzi - Cazador
Millie L´erario - Bateador
Neven L´erario - Bateador
Gaia Quacquarini - Buscadora
De regreso en el Estadio principal…
Justin había sido una gran ayuda para el equipo, que algo enojados por no decir furicos por las acciones poco deportivas de los portugueses, habían arremetido contra ellos con fuerza, logrando anotar varios puntos, mientras la furia de sus oponentes subía cada vez más, sobre todo la de su buscadora, que mantenía una guerra fría con el rubio, atacándolo en cada oportunidad que tenia.
-
Muy bien rubio, veamos si puedes evitar esta. - amenazó Natalia, la cual le hizo señas raras a Morte, el bateador, mientras se colocaba detrás de Malfoy golpeándolo con la escoba.
-
Óyeme tú idio… - de pronto la bludger lo golpeó directamente en la espalda, haciéndolo perder el equilibrio, y caer de la escoba con un fuerte golpe.
-
Eso es para que aprendas, estúpido… - sin más, se elevó, en espera de que la snitch apareciera, pero antes de que se colocara en su lugar se oyó un fuerte silbatazo, rasgando el aire
-
¡Falta!… Di Braganza entrega la quaffle a Hogwarts - señaló el arbitro, se acercó a donde Draco había quedado tendido, Gerry ya estaba a su lado, sin bajarse de la escoba, lo sacudía ligeramente.
-
Draco, Draco… - a su lado se posaron Zac y Justin, los cuales esperaban ansiosos la reacción del ojiplata - Malfoy ¿estas bien? - preguntaron al unísono, sonriendo al verlo abrir los ojos.
-¿Estas bien? - repitió Gerard, mirando con aflicción.
-
Si, creo que si… ¿qué pasó? - cuestionó desubicado.
-
Te golpeo la bludger… por culpa de…
-
¿Puede continuar? - interrogó el arbitro, acercándose al Slytherin.
-
¿Quieres qué entre el suplente? - inquirió Justin, apresurado por las presiones del arbitro y los jugadores contrarios,
-
Yo, si… puedo regresar - se subió a la escoba y se elevó lentamente, ante el aplauso colosal del Estadio - ¡ahora veras! - murmuró rencoroso, mientras se colocaba frente a la buscadora contraria.
-
Draco… no vayas a hacer una tontería ¿esta bien? - dijo el castaño, acercándose a su lado, notando que tenia una mirada de franca ira contra el mundo.
-
¿Yo? - interrogó con expresión inocente - seria incapaz… pero ahora verán lo que es un Slytherin en acción - sentenció, sonriéndole diabólicamente a su adversaria.
-
Seguro, bueno… sigamos - indicó D'Granchester, volviendo a su lugar, desconfiado de la mirada que Draco tenia en esos momentos.
-
Si…. - miraba fijamente a Natalia, cuando vio pasar la snitch dorada detrás de ella, salió volando, provocando que en camino su escoba golpeara la cara de Natalia, logrando que tardara unos segundos en seguirlo, que él aprovecho para acercarse bastante a la snitch.
En las gradas del Estadio principal…
Todos se habían puesto de pie al ver la aparatosa caída del Slytherin, entre ellos su padre y su maestro, que veían hacia abajo con atención, esperando que lo ocurrido con el chico no fuera de gravedad.
- "Vaya… ¿quién hubiera dicho, qué tú te preocuparías por él, eh?" - comentó con irónica Severus, utilizando la Legemerancia.
-. "Cállate… no soy tan inhumano como tú" - interpuso, manteniendo su actuación ante el mundo.
-
"Por favor, si tú puedes llegar a ser más despiadado que yo" - respondió el hombre de cabellos grasosos.
-
"Tal vez, pero solo con tipos despreciables… en cambio tú lo eres con la mayoría del mundo, excepto…" - exclamó, recordando a las pocas personas que lograban tener efecto en el ex-Slytherin.
-
"Cállate" - ordenó firme.
-
"Bien…" - después en voz alta exclamo - todo esta bien, un Malfoy nunca será derrotado así de fácil…
-. Draco es bastante fuerte para dejarse caer así - respondió Snape, en un tono indiferente, para que todo el mundo lo oyera.
- Mmmmmm - dejó escapar una ligera sonrisa al ver que su hijo, volvía a tomar el control de su escoba y se elevaba nuevamente, para volver a iniciar el juego.
De pronto un fuerte escalofrío le recorrió la columna, avisándole lo que ya esperaba, la poción no tardaba en terminar sus efectos, así que se levantó de su asiento, acomodándose su atuendo, mientras que mentalmente se comunicaba con Severus.
-
"Es hora… se acabo la poción".
-
Vamos… - se levantó tras él y lo siguió a la escalera que bajaba a la puerta de acceso, procurando caminar rápido, para evitar que alguien lo notara, se tapó con la capucha de su capa.
Entraron a los baños, donde después de verificar que estuvieran vacíos, se despojó de la capucha, dejando al descubierto su melena.
- Me tengo que desaparecer, dile a Dumbledore que lo veré después - sin esperar respuesta de su "amigo", sacó su varita y se hizo desaparecer, dejándolo solo en el lugar.
Después de verlo desparecer, el maestro de pociones, regresó al Estadio, pero esta vez se dirigió a donde Dumbledore miraba el partido al lado McGonagall, después de transmitirle el mensaje de de "Lucius", salió del Estadio, regresando al Castillo.
En la mansión Malfoy…
Narcisa volvió a mirar el retrato de su hijo, con el dedo índice delineó el rostro de su único vástago, mientras pensaba en lo que había tenido que hacer para asegurar que la misión de Draco se cumpliera, aunque no fuera por su propia mano.
· . · · . · Flash Back · . · ´ ´ · . ·
Después de varios días de pensarlo, había mandado un águila a su hermana, pidiéndole que viniera a su Casa, tenía un plan y necesitaba de su ayuda para llevarlo a cabo, al arribar su hermana, inquirió.
-
Bien Cissy… ¿qué ocurre? - preguntó la pelinegra, mirándola con interés.
-
Bella, necesito tu ayuda… necesito que me acompañes a un lugar - comentó determinada.
-
¿Yo? ¿Por qué? ¿A dónde? - cuestionó extrañada.
-
Vamos, te lo diré después… ¿vienes? - incurrió apresurada.
-
Pero Cissy… ¿para qué? - debatió la mujer.
-
Es importante Bella, solo él puede ayudar a Draco, vamos… - dijo misteriosamente.
-
No creo que sea buena idea Cissy, mejor esperem…
-. No, vamos o iré sola - repuso determinada.
-
Claro que no, esta bien… vamos - tomó la mano de su hermana; Esta con un toque de varita, las hizo desaparecer en el aire, sin dejar rastro de su presencia, haciéndose aparecer en la calle Spinner, donde se dirigió directamente a una Casa al final de la desértica calle - ¿qué hacemos aquí? ¿Una Casa muggle? Nuestra pureza nos imp….
-
Cállate ya, vamos… - tocó la puerta con fuerza, para después de un rato vislumbrar al dueño de tal lugar.
-
¿Narcisa? Pero ¿qué…? - preguntó sorprendido un pelinegro.
-
Debo hablar contigo Severus… ¿puedo pasar? - mencionó con sus facciones endurecidas.
-
Adelante - hizo una mueca al ver entrar tras Narcisa a Bella - mmm…
-
No me mires así, tengo tan pocas ganas de verte como tú a mi… yo solo vine con ella - profirió con desdén la pelinegra.
-
Dejen de discutir, vamos… - sin más, entró con Bella y Snape tras haber cerrado la puerta las siguió al interior, donde se acomodaron en la austera Sala del maestro de pociones.
-
¿Y bien? ¿Qué pasa? - interrogó curioso y a la vez confundido, no era normal tener esa clase de visitas, lo cual no podía traer buenas noticias.
-
Severus, tú eres mi única esperanza - dijo en un hilo de voz Narcissa.
-. ¿A qué te refieres? ¿Qué pasa? - preguntó desconcertado.
- El Señor Oscuro ha dado a Draco la misión de matar a Dumbledore - divulgó afligida.
-. Yo… no puedo hacer nada al respecto Narcisa - respondió asombrado de las palabras de la rubia.
-
Pero Severus… es mi único hijo, puede morir - agregó desolada, atenta la mirada atónica del hombre.
-
Ya te dije que eso no es posible, Dumbledore no mataría a Draco - intervino Bellatrix, la cual no daba crédito a lo que estaba haciendo su hermana.
-
En eso tiene razón, Dumbledore no es así - afirmó Severus, tratando de tranquilizarla.
-
Pero… esta la Orden el Fénix, Potter podría matar a mi hijo - prorrumpió angustiada, acercándose a Severus.
-
¿Y qué quieres, qué yo haga?… si Draco lo quiere hacer…
-
Pero… es solo un niño, no tiene idea de lo que hace… por favor Severus, ayúdame, por nuestra amistad… por lo que tú quieras, te lo suplico - lloró amargamente mientras tomaba la capa de Snape con fuerza, para después dejarse caer de rodillas frente a él.
-
Narcisa… yo… - se inclinó, tomándola por los brazos, la levantó, llevándola al sillón, donde la volvió a acomodar - esta bien, ayudaré a Draco ¿qué quieres, qué haga? - cedió sin saber realmente si era lo mejor.
-
Tú… lo protegerás y cumplirías su misión en caso de qué él no pudiera hacerlo - suplicó limpiando su rostro.
-
Pero el Señor Tenebroso…. - interpeló de inmediato Bella, siendo acallada por la voz del profesor.
-
Esta bien, si eso es lo que quieres, lo haré - aceptó, mirando las lagrimas deslizarse por las pálidas mejillas de Narcisa.
-
¿Harías… el juramento irrompible? - preguntó, tomando las manos de Snape entre las suyas.
-
Pero Cissy el… - la pelinegra no podía creer lo bajo que había caído su hermana.
-
Si… haré el juramento si así estas más convencida - afirmó determinado, sin escuchar las palabras de la mortífaga.
-
Gracias Severus, Bella… tú serás nuestro lazo, vamos…- juntó su mano derecha con la de Snape, e hicieron el juramento, bajo la varita de la morena.
· . · · . · Fin Flash Back · . · ´ ´ · . ·
En el segundo Estadio….
Gatter, capitán del equipo Búlgaro, presionaba a su buscador, Viktor Krum, para que atrapara la snitch y así poder terminar el partido, que ya se había extendido por más de dos horas y media, ya que los italianos no habían querido admitir su derrota, a pesar de la gran ventaja de 110 puntos que los búlgaros les llevaban.
-
Ya es tiempo de que atrapes la snitch - dijo exhausto Kaspar.
-
La tendré en unos minutos, su buscadora es muy hábil, aunque no más que yo - replicó el buscador, rebuscando entre el cielo la snitch - quiero que anoten más puntos, para acabar con esto.
-
Pero… - intentó protestar Lysander
-
No me importan las excusas… solo quiero hechos - ordenó.
-
Entendido - asintió volando hacia la pelota.
-
Tendremos una formación "cabeza de halcón". (Los cazadores se colocan imitando una punta de flecha y vuelan juntos en dirección a los postes. Sirve para intimidar al equipo adversario y apartar a los otros jugadores) - les gritó a los otros dos cazadores.
Viktor se elevaba a la altura de la buscadora contraria, para después salir tras la snitch, la cual atrapó después de varios minutos de pelea con la joven y gracias a la distracción de la buscadora con una bludger lanzada por uno de sus bateadores, logrando así la atención de la snitch y la victoria en ese partido, el cual tenia ganas de terminar, ya que tenia grandes planes para esa noche… con una especial chica castaña.
En el Estadio principal…
Gerry estaba sorprendido de la brutalidad de los portugueses, habían lastimado a Draco en dos ocasiones, a Cedric lo habían mandado a la Enfermería y no paraban de atacarlos, Zabinni hacia lo suyo mientras tanto había derribado en dos ocasiones a Carhvalo, además de que gracias a Bole les habían descontado 20 puntos, porque ya enojado por lo que le habían hecho a Draco, arremetió con una bludger contra Ronaldo, para después junto con Blaise, hacer que Costina se estrellara contra uno de los pilares, haciéndolo caer al suelo, pero todo era inútil.
Después de las varias sanciones y las jugadas brillantes de los ingleses, tenían una ventaja abrumadora de 120 puntos sobre los portugueses, y aún así estos no se rendían,
Sobre todo era de llamar la atención la buscadora, tenia un muy alto nivel de ira reprimida, y para la mala fortuna de Malfoy, la estaba desquitando con él; mientras tanto Gerry había logrado meter 90 puntos, Zac 60 y Justin 40 más los 50 que había anotado Cedric, tenían un marcador a su favor 240 a 120, era un marcador abrumador. Así que solo quedaba aguantar mientras el rubio conseguía la snitch o los portugueses se rendían, cosa que no esperaba que pasara pronto, así que tomando la quaffle de manos de Zac, inició otro ataque, que fue repelido fácilmente, pero aún así, recobró la quaflle fácilmente, para volver a intentarlo, hasta poder llegar a los aros.
Mientras Draco había tenido suficiente de esa pesada, había estado molestándolo desde que empezó el partido, lo había tirado de su escoba le había ensuciado su pulcro uniforme y lo imperdonable era que le había desarreglado su hermoso cabello platino, así que como buen Slytherin, era hora de la venganza; tomó su varita discretamente, mientras volaba bajo, persiguiendo la snitch, lentamente apuntó a uno de los maderos que había en el Estadio, desprendiéndolo, para que cayera a poca distancia de la chica que venia tras él, logrando espantarla por un momento, tomando así una mayor ventaja.
- Eso te enseñara a no meterte conmigo… estúpida… - levantó su escoba, parándose sobre el mando, siguió de cerca de la snitch, cuando estaba a pocos centímetros de tomarla un rayo de luz paso cerca de él, haciéndolo saltar hacia delante, logrando atrapar la snitch al caer al suelo con un sonido pesado.
Se levantó ante el silencio de todos, que ya se habían dado cuenta del gran pique que traían los dos buscadores, así que cuando la chica lanzó la luz blanca hacia el rubio, llamó la atención de todos hacia ellos, viendo como el Sly caía al suelo, para luego levantarse con una mirada burlona, mientras le mandaba un beso a la chica, levantaba la mano donde se apreciaba la snitch dorada, brillando en todo su esplendor, logrando una ovación general.
-
Maldito… - masculló la buscadora, mirándolo con todo el odio posible.
-
Estúpida… - se volvió, para mirar discretamente hacia los palcos de los leones, pero se sintió un poco decepcionado al no ver a la castaña ahí.
Tomó su escoba, mientras todos se deshacían en gritos, regresaba a los vestidores, cuando un fuerte brazo pasó por su hombro. Volteó inmediatamente para ver quien era y sonrió a medias al ver a Gerry.
-
Genial Draco… ya me había cansado, pensé que nunca terminaría…
-
Lo se… esa tipa se quería pasar de lista, pero contra un Malfoy no se juega - comentó con autosuficiencia.
-
Si, si hombre, ya se… vamos - lo jaló del hombro, cuando de pronto sintió la sensación conocida recorrerle la columna. "¡Por Merlín!, no ahora…". Salió corriendo como perseguido por un basilisco, dejando al rubio sorprendido por el repentino alejamiento de su nuevo amigo.
-
¡Hey Gerry! ¿Qué te pasa? - gritó, pero no recibió respuesta, pensó en seguirlo, pero Zabinni llegó a su lado.
-
Bien Draco, que bueno que terminó… vamos a bañarnos - caminaron siendo ovacionados por algunos alumnos hacia los vestidores - ¿y DGranchester? - inquirió queriendo volver a interrogarlo sobre su extraña relación con la chica de cabellos de fuego.
-
Entró corriendo hace un rato, muy raro - repuso sin comprender.
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Si, actúa muy raro - caminaban rumbo a la salida, cuando una bandada de chicas llamó su atención, al bajar corriendo, entre ellas se encontraba la novia de Bole, que corrió a abrazarlo como si este fuera el gran campeón, también venían varias Slytherin, entre ellas Pansy Parkinson, pero sabiamente no se acercó a ellos, sino que se quedó platicando con los jugadores de Slytherin - mira… ahí esta tú admiradora - dijo, burlándose del rubio.
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No digas estupideces, si es tu amor imposible - se rió de la mueca que había colocado al escucharlo Blaise.
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Ya no, vamos… - espetó serio, cuando vio llegar a las Gryffindor a la banca, reuniéndose con sus amigos.
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Ahí vienen esas escandalosas - se quejó Malfoy, buscando entre todas a la castaña, pero caminó más rápido al no verla.
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Todos van a la Enfermería - comentó sin recibir respuesta - van a ver s Hufflic…
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No me importa, yo voy a bañarme - en la entrada del pasillo de los vestidores, vio a la pelirroja Weasley acompañada de otras chicas, mirándolos con discreción, para después caminar hacia ellos, deteniéndose a un lado…
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¿Puedo hablar contigo? - cuestionó Ginevra clavando su profundas pupilas en las del sorprendido moreno.
En las gradas de Gryffindor…
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Qué bueno que termino el partido - exclamó alegre Ginny, además de aliviada ya que se preguntaba ¿cuánto más podría aguantar Hermione?
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Si… esa mujer ya me estaba desesperando, mi pobre Won-won ha de estar agotado - comunicó Lavender, ansiando poder abrazarlo y felicitarlo por su actuación.
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Si, por un momento pensé que entraría Harry, cuando el rubio cayó - informó Soleil.
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Algo que tiene Malfoy, es que nunca dejaría que una mujer lo humillara ¿verdad Lav? - señaló con cierta obviedad, ya que el rubio siempre se había dado a conocer por ser de esa forma.
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Cierto, aunque no se si es de admirar o de temer - comentó, cuando su vista se posó en Gerry, el cual bajaba y se colocaba a aún lado del rubio en el campo, para después salir corriendo - oh, oh, rápido Ginny, vamos…
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¿Qué? ¿Por qué? - preguntó desconcertada Molly.
-. Mmmmm creo que vi a Hermy abajo - dijo en tono de complicidad, guiñándole un ojo - ha de estar con los chicos…
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¡Diablos! ¡Se acabo el efecto! Rápido… - apuró, bajando rápidamente, seguida por los hermanos franceses y Lav.
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¿Hermy? ¿Quién es Hermy? - interrogó confundida la francesa.
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Hermione, es un diminutivo de su nombre - contestó Lav sin más bajaron rápidamente, a la zona donde estaban los chicos, vio a Malfoy y a Zabinni caminar a los vestidores, así que se habló primero con Iván - ¿podrías buscar a los chicos, Iván? diles que los vemos en la Enfermaría con Cedric.
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Claro, en seguida regreso… - salió apresurado corriendo en busca de los chicos, perdiéndose entre la multitud.
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¿Qué pasa? - cuestionó extrañada Sol, sin entender por qué Lavender le había pedido eso a su pequeño hermano, además de que por ningún lugar encontraba a la castaña.
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Tienes que distraer a Zabinni - exclamó Brown dirigiéndose a Ginny.
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Pero yo… - trató de negarse, cuando la voz de su amiga la calló.
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No hay tiempo… vamos…
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¿Qué pasa? - repreguntó aún más liada.
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Es una larga historia… te la contaremos después, anda Ginny… ve - repuso a manera de orden, claro era una medida extrema para situación extrema.
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Pero… ¿y Malfoy? - incurrió un dudosa.
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Olvídalo, recuerda esto es más importante… anda - sin más la empujó hacia donde venían los Slytherin.
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¿Puedo hablar contigo? - preguntó dirigiéndose a Blaise.
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Yo… claro - se acercó a ella, mientras Draco seguía su camino, sin siquiera mirarlos.
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Y-yo… bueno…. - pronunció nerviosa sin saber qué decir.
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Ginny yo… - dijo hecha un manojo de nervios, al mismo tiempo que la chica hablaba, callando los dos.
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Yo pedí hablar contigo, así que empiezo yo - aseveró tratando de tomar el control, aunque no podía negar que aún estar frente a él, le producía un extraño vació en el estómago.
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Claro… primero las damas - cedió con una media sonrisa.
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Déjate de galanterías Zabinni, yo… solo venia a… - no se le ocurría nada, así que desvió su vista a un lado, donde se topó con la sombría mirada de Parkinson, retomando su furia anterior - decirte que le digas a tú… lo que sea de ti, que me deje en paz, que no se vuelva a meter conmigo…
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Pero Ginny…
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Señorita Weasley para ti, Zabinni, no quiero que digan que eres algo más para mí, que un simple conocido - espetó colérica.
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Pero…- intentó explicar, pero la leona lo detuvo, acallándolo.
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Nada, tú dejaste muy clara tú posición en Hogsmade, cuando no hiciste nada por mi… así que será mejor que no te vuelvas a acercar - advirtió la pelirroja.
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Pero yo no tuve nada que ver con Parkinson - interpeló el moreno, tratando de hacerla entender.
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¿Y me vas anegar qué te gusta? - preguntó irónica, no creyéndole nada.
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Bueno no, pero…
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Suficiente… a mi no me importa lo que hagas Zabinni, pero no quiero que esa tipa vuelva a meterse conmigo - sentenció con rabia.
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Ya lo arregle, yo no sabia Ginny, digo… ¡Por Slytherin!, yo no sabia nada de lo que te había dicho, me entere hasta hace un rato - confesó, esperando que ella lo entendiera.
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No importa si lo sabias o no, el caso es que si te gusta ve con ella… y a mi déjame en paz - acotó firme, sin darle importancia a sus intentos de explicaciones.
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A mi no me gusta ella, ¡diablos! ¡Me gustas tú! - afirmó exaltado.
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Por favor… - dijo, de pronto una cabellera castaña en la puerta tras Blaise, llamó su atención.
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¿Qué pasa? - intentó voltear, pero las manos de Ginevra en su rostro lo impidieron, lo siguiente que supo, fue la calida sensación de los labios de la pelirroja, contra los suyos, moviéndose rítmicamente, provocando un acceso repentino de calor, extendiéndose por su cuerpo, pero la sensación no duró mucho, ya que repentinamente terminó, dejándolo con un vacío - Ginny…
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No te emociones Zabinni, eso solo fue para enseñarte lo que perdiste - se dio media vuelta y se alejó, dejándolo ahí parado, mudo de la impresión.
En los vestidores…
Un Gerry agitado, traspaso la puerta rápidamente… había entrado en el primer lugar posible, así que sin pensarlo ingresó en uno de los cubículos de las duchas, cerrando la puerta que no llegaba al suelo, y solo cubría hasta un poco más abajo de su cabeza, miró sus manos, ya empezaban a mostrar rasgos femeninos, al igual que su cabello, que ahora era una abundante masa de rizos castaños, cayendo por su espalda, tenia que llegar a los vestidores de las niñas y rápido.
Estaba dispuesta a salir, cuando oyó la voz del rubio, murmurando por lo bajo.
- Malditas mujeres, gritan como locas… - entró al cubícalo de al lado, gritando - ¡D´Granchester! ¿Por qué saliste corriendo como loco?