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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 11
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo Impulsos… Se colocaron en el centro de la pista y bailaron, atrayendo varias miradas, entre ellas la de un par de chicas que bailaban cerca de ellos, una de las cuales, los miraba de reojo, pero al irse sumando mas personas a su grupo, no pudo más que verlo de ven en cuando, para su terror, vio como se acercaban cada vez más, haciendo que sus cuerpos quedaran separados por escasos milímetros.
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Hermione… - la llamó su amiga.
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Dime… - respondió.
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¿Qué pasa? - preguntó notándola distraída.
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¿Eh? Nada… - siguió bailando, esta vez, sin mirar al Sly, pero dentro de su corazón, sintió una punzada dolorosa, que no la dejaba respirar, y con unas enormes ganas de soltar unas traicioneras lagrimas. Haciendo un enorme esfuerzo, las contuvo, después de un largo rato, por fin sus adolorido pies exigieron un descanso, así que se retiró con Ginny, a una de las mesas, para beber y comer algo, ahí para la buena o mala fortuna de Ginnevra, Blaise las intercepto.
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Ginny… ¿puedo hablar contigo? - la chica solo fingió no haberlo oído.
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Ginny - murmuró Hermione, señalando con los ojos al moreno.
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¿Mande Herms? - respondió, sin mirar al moreno parado a un lado de ella.
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Mmmmm creo qué te hablan a ti - espetó, notando la frialdad de la leona.
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¿A mi? Que raro… no he oído a ninguno de mis amigos - musitó haciéndose la desentendida, volteó hacia varios lados, como buscando a alguien, pero siempre evitando a Blaise.
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Ginny… - la volvió a llamar el Slytherin, comenzando a molestarse ante la actitud de la pelirroja.
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Vamos Herms - se dirigió hacia su amiga ignorándolo, lo que molestó al chico.
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Ginny - habló en un tono más alto tomándola del brazo haciendo que volteara a verlo, acercándola a él
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Pero qué… - volteó encontrándose con los ojos oscuros de Zabinni, que la miraban con expectación de una explicación, sintió un vació en estomago al tenerlo tan cerca, al absorber su aroma, no sabia cómo reaccionar una parte de ella quería lanzarse a sus brazos, y otra rechazarlo...
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Quiero que me escuches, quiero saber ¿qué fue lo de hace rato? - manifestó firme, sin soltarla aún
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Suéltame… yo no tengo nada más que decirte - contestó evitando mirarlo y tratando de alejarse de él y soltarse
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Pero… - la soltó al notar que se jalaba y lo que menos quería era lastimarla - Ginny…
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No … vámonos Herms - le habló, mientras Mione se había mantenido al margen - tengo hambre - tomó nerviosamente en un platito varios de los canapés de una bandeja, un vaso de jugo de calabaza y caminó de regreso a sus sillas, tratando de controlarse, ignorando totalmente a Blaise el cual pensaba volver a agarrarla pero fue detenido por Hermione.
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No Zabinni, esta enojada… - imitó a su amiga, dejando oír un murmullo, solo para los oídos de Blaise.
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¿En serio Granger? ¿No me digas?, apártate… - ordenó enojado.
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Yo que tú… mejor la dejaba que se le pasara el coraje - aconsejó tratando de serenarlo.
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Yo no recibo consejos de nadie - repuso, posando sus furiosas pupilas en ella.
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Pues deberías… y si la quieres seria mejor no enemistarte con sus amigos - sin más se alejó, dejándolo mudo, ya que no tenia palabras con las que atacar; derrotado, se dio media vuelta. Regresó a su lugar, rellenó su vaso y lo vació de un solo trago.
Mientras eso pasaba, Harry se olvidaba del resto de los mortales, mientras bailaba con Sol, pensó que la chica se hubiera querido unir al grupo que se reunió, formando un circulo, donde todos bailaban con quien querían, pero la chica se había mantenido apartada de ellos, para prestarle atención solamente a él.
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Me alegra que te lleves bien con las chicas - objetó sonriente.
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Sí, son muy amables, además de simpáticas - sonrió la francesa.
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Sí, son las mejores - agregó el ojiverde.
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Y tu las cuidas muy bien ¿no? - inquirió, refiriéndose a lo ocurrido con Hermione.
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Claro, son mis mejores amigas - confirmó risueño.
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Sí, te creo…. Ginny tiene demasiada energía y Hermy es de ternura - arguyó, colocando sus manos bajo su rostro.
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¿Ternura? Es la chica más lista del planeta, además Ginny con tanta energía siempre acaba cansándonos… Ron ha estado a punto de cometer fratricidio - bromeó, mirando a Ron, que bailaba muy acaramelado con su novia.
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Pero todos son un grupo muy animado - señaló divertida.
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Si, más con Lavender, esa chica hace plastilina con Ron - señaló con la cabeza a la pareja.
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O sea no me puedes negar que a él, le gusta ser plastilina - argumentó, mirando en la misma dirección.
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Pues no… a decir verdad le fascina ser plastilina - se acercó un poco más a ella, susurrándole al oído - igual que a mi en las manos adecuadas….
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Lo tendré en cuenta - se sonrojó, al percibir un ligero cambio en la actitud de Harry, que lo hacia ser aún más interesante.
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Por favor… - de pronto un ligero revuelo causado por Draco llamó su atención. - tenia que ser él…
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¿Quién? - preguntó distraída.
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Malfoy, siempre tiene que lucirse ante todos, como si fuera un semi-dios o algo así - exclamó con desdén.
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¿Malfoy? ¿El buscador? - preguntó dirigiendo su vista hacia él.
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Si, es bastante arrogante - afirmó con la vista fija en él.
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Pues la chica con la que esta, no parece distinta a él… - comentó después de verla, sin duda era hermosa.
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Nurit, siempre es así… muy fría y calculadora - mencionó tomando en cuenta lo que se decía de la rubia.
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Se ven muy bien juntos, ¿no crees?
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Mmmmm - respondió, sin comprometerse a nada, tomó la mano de la chica y siguieron bailando, durante un rato más, platicando de sus amigos, preferencias y anécdotas con estos, hasta que ya algo cansados, regresaron a donde los demás se suponía deberían estar, pero no había nadie, así que fueron a la mesa, se sirvieron algo de comer, platicando amenamente, hasta que una chillona voz los interrumpió.
-
Harry… ¿bailaras conmigo, cierto? - preguntó coqueta Cho.
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Estoy ocupado - respondió escuetamente.
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Pero… - volvió a hablar.
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Estamos ocupados, ¿nos disculpas? - musitó firme Soleil.
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Cierra la boca, no estaba hablando contigo - la calló la asiática.
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¡Chang! - gritó Harry - no te atrevas a hablarle de esa manera…
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Pero Harry… - intento alegar, ya que la mirada de Sol, fue del más fino y puro desprecio.
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Ya me oíste, ahora discúlpanos, tenemos cosas que planear - se dio media vuelta, tomando de la fina cintura a la pelirroja, mirándola con adoración, cosa que no agrado para nada Chang, en su cabeza casi hueca elucubro un plan, tomó de la mesa un gran vaso de jugo de calabaza, colocándolo sobre un plato, caminó rumbo a la pareja; sin embargo Sol, sabia que la chica tramaba algo, así que discretamente sacó su varita, y cuando la oriental estuvo cerca, fingió tropezarse, volcando el vaso frente a la pareja de Harry, pero esta con un ligero movimiento de varita y un Alarte Ascendere lograron que el liquido naranja regresara y se estrellara contra el vestido de la chica, la cual lanzó un estrepitoso aullido; varias de las personas voltearon a verla, incluso Harry, sintió algo de pena por ella, pero sabiendo que era un castigo por haberle querido fastidiar la noche a Sol, solo tomó la mano de la pelirroja, regresando a la pista, situándose a un lado de Ron y Lav, que seguían bailando, donde estuvieron entretenidos hasta bastante rato después…
Mientras tanto Hermione hablaba con Ginny, sentadas cerca de la mesa de comida.
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¿No crees que al menos deberías escuchar lo que te tiene que decir? - aseveró Hermione, sintiéndose mal por el moreno.
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No lo se, por el momento estoy muy enojada, como para que me preocupe por lo que le pasa a él, a pesar de lo bien que se vea y…
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¿De lo bien qué besa? - agregó divertida la perfecta.
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¡Hermy! Pero… en realidad no fue un beso, no le di oportunidad de reaccionar - replicó sintiendo un ligero arrepentimiento por no dejarlo reaccionar.
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¿No será qué estas celosa de Parkinson? - preguntó después de analizar la situación.
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Hermy, esa me tiene sin cuidado - respondió con furia en sus pupilas, aún recordaba su último encuentro.
-
Sí Ginny, si…
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Cambiemos de tema, ¿quieres? - pidió sin querer arruinarse la noche por eso.
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Bueno… ¿qué poción se hace con polvo de cuerno de bicornio y piel de serpiente hervorea africana? - bromeó la castaña.
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¿Pociones? ¿Tu mejor tema es pociones? Olvídalo Herms, mejor comamos… después seguiremos bailando… ¿a qué hora va a llegar Gerry? - cuestionó curiosa.
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Mmmmm no lo se, ¿qué hora es? - inquirió perdida en el tiempo.
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Las 10:01 pm - respondió Ginevra, observando su reloj.
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A las 10:30, yo creo… así que hagamos correr el rumor de que me iré temprano ¿ok?
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Bien, vamos a bailar Cenicienta - ante la mirada de sorpresa de su amiga, la chica se ruborizo - me gusta las historias muggles, vamos… que te tienes que ir para que llegue el Príncipe - riendo de la broma de la chica, ambas regresaron al grupo de baile que se había hecho más grande en el centro de la pista, mayormente formados por Ravenclaw, Hufflepuff y Gryffindor.
Draco bailaba animado con la rubia, que sabia mantener una buena conversación con él, sin entrar en terrenos no apropiados, conversaban acerca de la manera que los demás alumnos de Hogwarts bailaban, en una de las vueltas, el chico miró a Zabinni, en la mesa de comida, al lado de la Weasley y de Granger, después la pelirroja se alejó, dejando al moreno a solas con la castaña, cosa que por un momento puso de mal humor al ojigris, los perdió de vista al tener que volver a girar, cuando regresó la vista, su amigo ya estaba sentado nuevamente donde lo había dejado, mientras las leonas platicaban lejos de él.
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¿Qué pasa? - cuestionó Nuria al notarlo ausente.
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¿Eh? Nada,… solo veía a Blaise - respondió concentrándose nuevamente en ella.
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Ese chico debería de andar con Parkinson ¿no crees? - murmuró, retomando algunos rumores que había escuchado.
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¿Qué? - preguntó incrédulo, curvando su rubia ceja.
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Vamos Draco, todos sabemos que Blaise se muere por Parkinson - señaló la rubia.
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No lo creo… es más si te das cuenta ella no se ha acercado a él, están disgustados…
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Si me entere, discutieron en la Sala común, pero no se la causa - comunicó mirando a Draco.
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Yo sí lo se, pero no te puedo contar… ¿gustas algo de beber?
-
Por supuesto - dejaron de bailar y caminaron a la mesa, donde al igual que todos los demás, tomaron algunos bocadillos y un vaso, ella de jugo de uva, mientras que él bebía whiskey - no deberías beber tanto…
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No lo hago usualmente - mintió el rubio, con una sonrisa, recordó que ya había bebido anteriormente ese día, y que ella se haba dado cuenta.
-
Engáñate tú, si gustas, pero a mi no me mientas - miró al grupo de chicas, con las que estaba - discúlpame, tengo que regresar con mis amigas…
-
Claro, te veré más tarde - haciendo una ligera reverencia, la vio alejarse y reunirse con sus amigas, mientras el regresaba donde Zabinni, el cual demostraba muy mal humor.- ¿qué tal te va?
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Mmmmmm mal… ¿y tu? - preguntó desinteresado.
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No me quejo, ¿no quiso hablar contigo, eh? - preguntó tocando el tema que en ese momento era una herida abierta para su amigo.
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Ni siquiera me miró y esa Granger… como es fastidiosa - replicó apretando el cristal de su copa, haciéndolo rechinar.
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Hermm…. ¿Granger? - fingió toser, para disimular que estuvo a punto de decir su nombre.
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Sí, me dijo que si quiero volver a hablar con Ginny, lo mejor seria no enemistarme con sus amigos - repitió las palabras de la castaña.
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¿Y eso a qué vino? - cuestionó sin comprender Draco.
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Le dije que no recibía consejos de nadie - ante la ceja levantada del rubio, prosiguió - me dijo que dejara que se le pasara el coraje y después intentara hablar con ella…
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Pues… yo te hubiera dicho lo mismo - confirmó Malfoy, ya que eso era lo más sensato.
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¿Tú? - indagó incrédulo Zabinni.
-
Vamos Blaise, si esta enojada no podrás hablar hoy con ella… será mejor que la dejes en paz y de pasó diviértete un poco, has estado aquí sentado toda la noche, deberías de bailar… - aconsejó Malfoy - hay muchas chicas más guapas que la Weasley, saca ha bailar a alguna.
-
¿Ah si? ¿Y con quién? - preguntó curvando su ceja y frunciendo ligeramente su ceño.
-
¿Parkinson? - se burló, sabiendo de la furia del moreno - tranquilo, levántate y diviértete….
-
No gracias, prefiero quedarme aquí - tomó su vaso vació el contenido de un solo trago, después volvió a llenarlo, al igual que el de su compañero.
-
Como quieras… oye… ¿no has visto a Nott, ni a Gerry? - preguntó interesado.
-
No Nott desapareció desde la tarde, y Gerry creo que no vino ¿quieres qué vayamos a buscarlo? - replicó bebiendo su vino.
-
¿Buscarlo? ¿Yo? Estas loco…
-
Como quieras - se quedaron en silencio, mirando la concurrencia, de repente una mano tomo el hombro del rubio.
-
¿Bailamos Draco? - inquirió melosa Pansy.
-
No - respondió altaneramente.
-
Anda Draco… - le tomó una mano, la cual el alejó de un tirón.
-
Que no, lárgate - exclamó molesto.
-
Pero Draquito…
-
¿Qué no entiendes, que te largues? - explotó el moreno, contra Parkinson.
-
Pero… - callada por la furica mirada de Zabinni, dio media vuelta y regresó al lado de Crabbe y Goyle.
-
A veces es bueno tenerte cerca "Negro" - ironizó Malfoy, mirándolo de frente.
-
No estoy de humor para esa estúpida "Lucius"…
-
Ven, vamos por otra botella, esta ya casi se acaba - se levantaron y fueron por otra botella, para luego regresar a sus lugares y continuar su silenciosa contemplación del panorama, de vez en cuando Draco bailaba con Nurit, pero regresaba siempre al lugar donde Zabinni lo esperaba con la botella.
Cerca de las 10:30 p.m. Hermione entró al baño, después de beber mucho jugo y unas cuantas cervezas de mantequilla, tuvo una imperiosa necesidad que obedeció, acompañada por Sol, ya que las demás chicas estaban ocupadas; Ginny platicaba un poco aburrida con Justin, Lav no se separaba de Ron, así que acudieron ellas solas al Lady's room, de donde ella salió primero, con la intención de esperar a su amiga, pero se topó con él hurón blanco.
-
Granger…. - dijo, aturdido, un poco por el alcohol, y otro tanto por la visión de la chica sonrojada frente a él.
-
M-malfoy - pronunció vacilante, intentando pasar de frente, cuando la mano de él rozó la suya, provocando una ligera descarga en ambos, haciendo que retrocedieran.
-
Que demonios… - miró la cara de Mione, fijando sus ojos en los labios rosas entreabiertos.
-
¡Por Merlín! - se quedó pasmada mirando simplemente al rubio, para después alejarse en sentido contrario, olvidándose de todo lo que no fuera alejarse de él, incluso de Sol, que salía justo en ese momento, mirándola pasar corriendo, para luego ver correr en la misma dirección al ojiplata, al regresar la mirada, se topó con los marrones ojos del Slytherin, el cual también había visto la escena, ya que al igual que ella, él también venia saliendo del baño, el cual estaba situado, justo frente al de las niñas.
Por un momento se quedó impresionada, pero la buena educación y la discreción, le hicieron ver que era mejor no intervenir, así que regresó al Comedor, disimuladamente notó que el moreno caminaba lentamente tras ella, apuró el paso con la intención de regresar al lado de Harry, pero fue detenida por Jan Meere, el capitán holandés, el cual la entretuvo por unos minutos…
Entre tanto, Hermy había corrido hasta doblar la esquina, notó el desierto pasillo, respiró aliviadamente, recargándose en la pared, para controlar su agitada respiración, pensó que algo muy raro pasaba con Malfoy.
Con lo que no contaba era con que el albino, en vez de regresar al Comedor, como era de esperarse, al verla huir, había corrido tras ella, cuando llegó a su lado, la atrapó contra la fría pared del pasillo, con ambos brazos a los lados de ella, en franca simulación de una jaula.
- Demonios… - sin otra palabra, atrapó los labios de Jean bajo los suyos, dejando libre al fin la imperiosa necesidad que tenia de ella.
Hermione quedó paralizada, por un momento sintió miedo, para después responder al beso, moviendo los labios bajo los de él, permitiéndole el paso a las profundidades escondidas de su boca, subió las manos por su pecho, hasta posarlas en su nuca, apretando un poco inconscientemente en un acto reflejo de su cuerpo, gesto que Draco interpretó como aceptación, acercándose más a ella, profundizo más en su boca, provocando que las respiraciones se agitaran más… en ese momento, Voldemort podía haber atacado, Lucius aparecerse o el expreso de Hogwarts podía haber pasado frente a ellos, sin siquiera inmutarlos, ya que se encontraban perdidos en otra dimensión, en su universo privado.
El rubio empezó a descender sus labios por el cuello de Mione, ante eso ella solo atinó a ladear la cabeza, dándole un acceso más amplio a su piel, el cual aceptó de buena manera, ya que hundió su cabeza en el hueco, ocultando el rostro en la melena, sus manos habían dejado de estar posadas en la pared, ahora vagaban sin descanso sobre el cuerpo de ella, acercándola por la cintura, la abrazó, posando las manos en la parte alta de su espalda, para después iniciar un lento descenso por esta, la tela de la blusa esa suave, por un momento le pareció estar tocando su piel, siguió su lento descenso hasta llegar a las caderas, donde se topó con el borde del pantalón, donde dudo por un momento, pero subió nuevamente las manos, esta vez por debajo de la blusa deslizo un dedo a lo largo de la columna, hasta toparse con la zona donde la prenda se pegaba como una segunda piel, así que siguió su exploración por la piel de Hermione, enviándole una infinidad de sensaciones a las terminales nerviosas.
Mientras Granger se hundía cada vez más en aquel abismo, imitó los movimientos del rubio, dejando de acariciar la nuca, para descender las manos por el pecho de este, notando los pectorales marcados, el abdomen duro a través del polo negro, al llegar a punto donde se topó con el pantalón, reaccionó nerviosa, aún más al sentir las manos de Malfoy, recorrerle la espalda, hasta detenerse justo arriba de sus caderas, por un momento deseó que continuara, pero él solo volvió a subir las manos, esta vez deslizando el dedo por su comuna vertebral, provocándole demasiadas sensaciones, rodeó la cintura de Draco y deslizo las manos hacia su espalda, por debajo del su saco, imitando los movimientos que él hacia en su espalda cuando este volvió a reclamar sus labios, ella lo aceptó.
El ojiplata hundió los dedos entre los mechones castaños, enredándolos entre ellos, sintiendo como si fuera seda, bebió más intensamente el aliento de ella, sujetándola fuertemente, como si fuera un hombre en el desierto, al que se le da un vaso de agua, se aferró a ella con fuerza, ladeando la cabeza de Mione, para permitirse un mejor acceso a su boca; su beso cada vez se volvía más intenso al igual que sus caricias, ambos se encontraban en una especie de limbo, cuando de pronto las voces acercándose, los hicieron salir de su ensueño.
Hermione fue la primera en reaccionar, aventó a Draco, haciéndolo trastabillar varios pasos, éste sacudió la cabeza, como queriéndose liberar de algo, mientras él se reponía, se alejó corriendo sin mirar atrás*,*corrió como pocas veces lo hubiera hecho, desesperada… hasta llegar a la habitación de Gerry.
Entre tanto Draco se quedó parado con la mirada fija en el pasillo por el que Hermione se había ido. Por unos instantes, no supo que había pasado, tenia una sensación que no comprendía, sus manos estaban entreabiertas, algo levantadas, en un muestra inconsciente de querer retenerla, se apoyó en la pared, levantando la mirada hacia arriba, como rogando a Dios por una respuesta, hasta que las voces que los habían separado se hicieron mucho mas sonoras, un grupo de hombres y mujeres pasaron frente a él, mirándolo con extrañeza, debido a eso, se acomodo la ropa y regresó con paso lento al Comedor, se suponía que había ido a buscar a Blaise, ya que se haba tardado bastante en el baño, así que su falta seria notada rápidamente.
Entró al recinto con paso inseguro, las luces y tanta gente hacían que el ambiente fuera muy encerrado, llegó al lugar de siempre, esperando encontrar a Blaise y no se decepcionó, el moreno seguía ahí, sentado, mirando a Ginny, sin ningún reparo.
-
Deja de mirarla, se va desgastar - ironizo.
-
Mmmmm… - contestó, tendiéndole un vaso, el cual el rubio acepto, sentándose.
-
Oye Blaise… - habló Draco mirando el contenido de su vaso.
-
¿Mmmmmm? - replicó, sin separar la mirada de la pelirroja.
-
¿Ya pensaste en lo que pasará cuándo en la Casa se enteren de que te gusta una traidora de sangre? - soltó, sin separa su vista del liquido ámbar.
-
No, pero no me importa - respondió sin darle importancia.
-
Pues debería, sabes que te harán la vida imposible… te harán… - trató de explicar, recordándose a sí mismo, las consecuencias de esos actos.
-
Ya te dije que no me importa - dijo mirándolo de reojo - además es sangre pura, no es tan penoso como andar con una sangre sucia… ¿o no Draco? - espetó dejándole ver lo que sospechaba.
-
Supongo… - respondió con voz baja, mirando el suelo, al oír de labios de uno de sus amigos, lo que él ya sabía.
-
Vamos Draco… ¿qué pasa? - preguntó esperando que su líder confesara.
-
No se a qué te refieres, creo que voy a… - intentó pararse, pero la mano de Blaise lo detuvo.
-
Draco, te vi correr tras Granger hace un rato y no fui el único… así que dime ¿qué demonios pasa? - informó serio.
-
¿Qué… quién más vio? - interrogó apresurado.
-
La francesa, tras la que anda Potty - repuso señalando a la chica.
-
Solo eso me faltaba, a Granger solo me gusta molestarla - se excusó - ya sabes como es esto…
-
No mientas Draco - aseveró incrédulo, lo conocía bien y sabía que estaba mintiendo.
-
Ya te dije que solo me gusta fastidiarla, así que…
-
Fíjate bien lo que haces, si a mi me harán la vida imposible a ti podrían matarte… se más discreto o mejor aún, no te acerques a Granger, en primera, ya tengo suficientes problemas con que Ginny este enojada conmigo como para que empeores las cosas con tu actitud hacia ella - sentenció el moreno.
-
A mi no me das ordenes ¿qué crees que…? - enojado, interpuso, pero calló al ver que Blaise hablaba sin prestarle atención a su rabieta.
-
En segunda… tu eres el líder de los Slytherin, tienes una imagen que cuidar, piensa bien en las consecuencias de lo qué haces antes de que entres en un lío del que no puedas salir - reafirmó adusto.
-
¿No fuiste tú, el que dijo que no te negarías una noche con Granger? - recordó el rubio, en un intento por defenderse.
-
Una cosa es jugar con la idea, otra muy diferente realizarla, ella es sangre sucia, guapa si quieres… pero sangre sucia hasta el final - declaró inexpresivo.
-
Como dijo Granger… - dijo con frialdad - yo que tú, media mi lenguaje, no querrás que la "Pobretona" oiga como te expresas de sus amigos, de por si ya te odia…
-
Eres un maldito - masculló agrio.
-
Basta… - concluyó enojado, mirando hacia la concurrencia, notó algo o mejor dicho a alguien - mira quién llegó - señaló la puerta.
Harry miraba impaciente la puerta, por la que hacia un momento se habían ido Sol y Herms, esperaba con ansia su regreso, estaba rodeado de varias chicas, que se habían arremolinado a su alrededor, cuando lo vieron solo, entre ellas Romilda Vane, la psicópata de los chocolates con poción de amor entre otras muchas de sus admiradoras… de pronto la vio aparecer, caminando con su natural elegancia y soltura, al parecer se dirigía hacia él, cuando fue interceptada por Jan Meere, el capitán holandés, con el cual se quedó platicando por unos minutos; la costumbre hizo que Harry no actuara impulsivamente los primeros minutos, pero cuando vio al holandés inclinarse y hablar con la chica muy íntimamente, los celos hicieron presa de él, ya que ni siquiera por Chang, alguna vez ese sentimiento lo invadió, pero ese no era el caso, en ese momento los celos lo apresaron, se olvido de las buenas maneras, dejando a las chicas sin una palabra de disculpa.
Caminó con algo de furia hasta donde se encontraba la pareja, cuando estaba a punto de alcanzarla, su furia creció más al verlos besarse ambas mejillas, en un claro gesto de despedida, pero a él solo le sirvió para elevar su nivel de rabia, cuando llegó al lado de Sol, miró al holandés con una frialdad, poco característica en él.
-
Nos disculpas - sin más tomó el brazo de la francesa, casi arrastrándola lejos del rubio holandés, que los miró sorprendido.
-
¿Qué te pasa? ¿Te importaría soltarme? - discutió, mientras se soltaba de la mano que apresaba su brazo.
-
¿Qué, qué me pasa? - gruñó furioso - te dejó un momento con Hermione y tú te desapareces para estar con ese…
-
O sea…perdón… ¿qu'est-ce qui te passe?, solo hablamos cinco minutos y baja el tono de voz haces que todos volteen a vernos - pidió apenada.
-
Ese no es el punto - vociferó sin prestarle atención a los demás.
-
El punto es que tú estas mal, yo no le doy explicaciones de mis actos a nadie - ya se empezaba a molestar ante la rara actitud de parte del ojiverde.
-
¿Ah si?… entonces tú haces lo que se te da la gana, mientras yo te espero como un imbécil - bramó furioso.
-
Es cuestión de enfoque, yo solo hable con el tipo por cinco minutos, hablábamos del Torneo, además tú estabas rodeado por varias tipas, así que no creo que hayas sufrido mucho por mi ausencia - debatió molesta la francesa.
-
Eso no importa, además ellas no… - alegó cuando ella lo interrumpió.
-
Ahhhhh… pero claro que importa, o sea, ¿cómo?, tú si puedes estar con docenas de tipas y yo tengo que mantenerme bien, pero si yo habló con un tipo por cinco minutos, o sea cinco minutos, tú ardes en llamas cómo si fueras qué, o sea…no me hagas perder mi tiempo con tus niñerías - sin más, se dio media vuelta, alejándose de él.
-
¿A dónde vas? - interrogó incrédulo.
-
O sea… ¿ahora te importa?, primero me gritas en lugar de escucharme, cuando quieras hablarme bien, me buscas… ¡Au Revoir! - con eso se fue, dejándolo solo en el pasillo, sintiéndose él más grande idiota del mundo.
Regresó al Comedor con la cabeza gacha, siendo rodeado nuevamente por su tumultuoso club de fans, el cual no dejaba de parlotear, intentando jalarlo todas hacia si, pasaron varios minutos en los que no sabia como actuar, hasta que con un grito dijo.
- ¡Basta!... estoy cansado, si me disculpan - exclamó con voz impasible, dejando a todas anonadadas ante ese extraño despliegue de frialdad. Se alejó, reuniéndose con Ginny y Gerry.
Hermione había emprendido la huida… después de tan vergonzosa por no decir erótica escena, protagonizada con el amo de sus pesadillas, Draco Malfoy, huyo hacia la habitación de Gerry, donde se paró frente al espejo, mirándose sin parpadear, mientras recordaba lo ocurrido hacia unos cuantos minutos, se tocó los labios ligeramente.
- ¡Por los fundadores!, si no hubiera oído esas voces a tiempo, nos hubieran descubierto y qué hubiera pasado… él solo se habría reído de mi, dejándome en ridículo, frente a todos, pero… ¡¿qué demonios?!
La verdad es que había gustado besarlo, el sabor a whiskey del chico la embriagó, dejándola indefensa ante el tumulto de sensaciones que despertó en ella, pero ¡por Merlín!, siempre había un pero… tendría que averiguar que traía entre manos ese hurón rubio, así que sin pensarlo más, tomó la poción y bebió un buen trago de ella, liberando su cabello de los broches, dejándolo caer por su espalda, se libero de la ropa femenina, para esta vez vestirse varonilmente, lo único malo es que no combinaba muy bien lo que quería ponerse, así que tomando una sabia decisión, abandono su habitación e ingresó a la Torre de los premios anuales, dirigiéndose inmediatamente a la habitación de rubio.
Abrió el closet, asombrándose nuevamente de la cantidad de ropa que el chico tenia, el aroma de la loción de rubio invadió sus sentidos, provocándole un ligero rubor, pensó en no asistir a la fiesta, refugiarse en su habitación y olvidarse de lo ocurrido… pero el orgullo y el valor civil, la invitaban a no dejarse acobardar, pasando los dedos por entre las prendas, se topó con algunas que le podrían servir, una camisa color beige, con un pantalón blanco, eso serviría, para el frió se pondría una capa blanca, a juego con el pantalón, los zapatos los cambiaria de color, con un toque de varita y su hechizo, estos cambiaron a blanco, combinando perfectamente con el resto de su atuendo, con algo de loción y arreglándose el cabello, salió de la habitación del rubio, ojala este no notara la similitud con su ropa, pero con tanta que tenia seguro que ni por enterado se daría.
Entró a su habitación, tomó varios de los artículos que eran parte de la poción multijugos, y regresó a la habitación que custodiaba la dama de blanco, dejó todo en el interior, tomó su frasco de poción, para casos de emergencia y regresó al Comedor, con las rodillas temblándole se paró en la puerta, sabia donde se encontraban todos, pero tenia que fingir ignorancia, así que en el umbral, miró hacia todos lados, vio a Ginny y le sonrió, inmediatamente se dirigió hacia donde esta se encontraba.
-
Hola Ginny, que bien te ves - dijo fuertemente, para que las personas que los rodeaban los oyeran, se acercó a ella, la cual al verlo, lo abrazo fuertemente
-
Gerry… que bueno que llegaste - profirió con demasiada efusividad.
-
Ginny, ¿tomaste cerveza de mantequilla, verdad? - cuestionó el castaño, al percibir el aroma.
-
Claro y uno… o dos Whiskeys que me dio Michael - arguyó feliz la chica.
-
¿Corner te dio whiskey? ¿Acaso es idiota?... si te ven a sí te pueden expulsar - aseveró preocupado Gerard.
-
No creo, no se me nota - murmuró, mientras se dejaba caer en una silla cercana.
-
Quédate aquí - llegó hasta la mesa, donde tomó algunos bocadillos picantes, colocándolos en un plato, regresó al lado de la pelirroja - ten, come esto… te pondrá sobria nuevamente y aléjate de ese estúpido ¿entiendes? - la regañó, sentándose al lado, acomodando la capa blanca, para que no se ensuciara.
-
Lo intente, pero se la pasa acosándome, además me reto…
-
Y tú eres la tonta que caes en esas cosas, vamos Ginny, no sigas su juego - colocó un brazo por encima de los hombros de la chica, la cual solo se limitó a apoyar la cabeza en él.
-
Lo intentare… ¿y tú, a qué hora te fuiste? - preguntó risueña.
-
Hace un rato ¿dónde están los demás? - preguntó al no ver a nadie cerca.
-
Ron y Lav, como siempre besuqueándose por allá - señaló con una mano - los gemelos gastando bromas por allá - señaló otro punto de comedor - Harry… rodeado por su club de fans, Sol no se…
-
Vamos come… - insto, poniéndole en la boca un canapé, el comentario de Ginny, la hizo recordar algo, Sol, había ido con ella al baño, así que debió de haber visto la escena con Malfoy… tenia que encontrarla y hablar con ella.
-. Mira, ahí viene Harry - indicó la mareada pelirroja, señalando al moreno.
-
¿Por fin libre? - cuestionó el castaño, viendo como Harry se dejaba caer pesadamente en la silla al lado de Ginny.
-
Eso de ser un héroe es una estupidez, todas quieren bailar conmigo como si fuera un trofeo - balbuceó harto.
-
Tranquilo Harry, mejor ayúdame con Ginny... Corner le dio Whiskey y esta algo…
-
¿Qué? - miró a la chica, que tenia una sonrisa algo boba en el rostro - ¿whiskey? ¿Acaso estas loca?, si te ven te suspenden - reprendió el moreno.
-
Pero Michael me reto - se defendió Molly.
-
Y tú respondes como si nada, voy a matar a ese estúpido - gruñó Harry, levantándose rápidamente, pero volvió a su posición, cuando el brazo de Gerry, lo jaló.
-
Tranquilo, no nos conviene hacer una estupidez, primero ocupémonos de Ginny, ya luego veremos qué hacemos - mesuró D'Granchester.
-
Hay que ponerla bien antes de que Ron la vea - reflexionó, dejando caer sus hombros y volviendo a tomar asiento.
-
Lo se, dale de comer - miró alrededor, buscando a la pareja que se suponía debería estar con Harry - ¿Y Sol?
-
Se fue… - dijo con un tono deprimente.
-
¿Por qué se fue?- interrogó Ginevra, con la boca algo llena de comida.
-
Por mi culpa creo, dije algunas cosas de más…
-
¿Cómo qué? - inquirió el castaño.
-
Pues... una rara escena de celos - respondió, quitándose el saco y colocándolo en el respaldo de la silla de Ginny.
-
¿Que, qué? - exclamó asombrada Ginevra, se acomodo en el asiento, liberando a Gerry del peso de su cabeza sobre su hombro.
-
Es… algo complicado, salió con Hermione y después Hermy no se dónde quedó, y Sol, se quedó platicando con Meree, el capitán del equipo holandés y luego el beso - explicó con pesar, aún sintiendo un poco de celos.
-
¿Cuál beso? - inquirió al instante la pelirroja.
-
Un... beso... que supongo era de despedida, pero yo en mi estupidez fui y reclame… Sol se enojó y se fue - divulgó con remordimiento.
-
¿Acaso estas loco?, tú nunca actúas así… que Cho te haya traumado es una cosa pero tu eres diferente - sermoneó su ex novia, acomodándose para regañar mejor a Harry.
-
Pero yo… - intentó defenderse.
-
Nada, ¿acaso eres tonto…? - empezó un gran regaño a cerca de la confianza, la seguridad y la protección, que dejó a los dos chicos sorprendidos al creerla casi ebria.
Gerry, miró hacia otro lado, buscando al rubio, lo encontró donde lo había visto desde que llegara a la fiesta como Hermione… sentado al lado de Blaise, estos le hicieron señas de que se acercara, enseñándole la botella de Whiskey.
-
Vete si quieres, este sermón es solo mío - instó el ojiverde, liberando al castaño de la potente voz de Ginny.
-
Bien… te la encargo - mencionó señalando a su casi ebria amiga.
-
Claro, no te preocupes… diviértete - lo exhortó a irse, el chico de pupilas oliváceas.
Gerry ni tardo ni perezoso llegó al lado de los Slytherins, que lo invitaron a sentarse a su lado, dándole una copa llena de líquido ambarino.
-
¿Por qué tan tarde Gerard? - inquirió el rubio, mirando fijamente su atuendo, para luego desviar la mirada a su rostro.
-
Si… pensé que no vendrías - intervino el chico de piel cobriza.
-
Estaba algo cansado, además le envié unas lechuzas a mi familia, platique con Herms y eso me quito el tiempo - respiró aliviado al ver que el "hurón" no había notado que era su ropa.
-
¿Con Granger? ¿De qué? - cuestionó con un tono reclamante el prefecto.
-
Cosas de nosotros - dijo, mirando fijamente las pupilas plateadas - ¿y ustedes qué tal van?
-
¿Viste a Granger hace un rato? - preguntó con más disimulo.
-
No… pensé que estaría aquí, pero Harry y Ginny me dijeron que ya se fue - comentó justificando su ausencia.
-
¿Qué le pasa a Ginny? - inquirió el moreno, al verla extraña.
-
Un tipo llamado Corner le dio Whiskey - ruñó molesto.
-
¡¿Qué?! ¡Ese maldito!… ya vera - dijo entre dientes, buscando al receptor de su furia entre los presentes, para regresar la mirada al castaño - ¿y cómo esta?
-
¿Esta borracha? - indagó Draco, con una gran sonrisa de burla en su hermoso rostro.
-
Claro que no, solo esta algo mareada… Harry la esta poniendo sobria antes de que Ron la vea - divulgó tratando de calmar al moreno.
-
¿El Come-babosas?, yo me preocuparía más por cualquiera de los profesores, que por el pobretón - ironizó la serpiente.
-
Cállate Draco… ¿estará bien con Potter? - incurrió preocupado Blaise.
-
Vamos Blaise, es San Potter… el defensor de los indefensos - comentó sarcástico el ojiplata.
-
Estará bien con Harry, él la cuidara… - interpuso el castaño, ignorando el sarcasmo del otro.
-
Creo que iré a verla - susurró el rizado, levantándose de la silla.
-
No creo que sea recomendable, no se qué hacen ustedes que las hacen enojar - miró en dirección al rubio, que miraba para otro lado con disimulo - ¿o no Draco?
-
¿Qué? ¿Por qué lo dices? - preguntó presuroso, pensando que la chica le había contado de su extraño encuentro.
-
Tú sabes porque… - comentó mirándolo fijamente.
-
¿Sigue furiosa conmigo, entonces? - interpeló, más preocupado por su problema sentimental, que por prestar atención al rubio.
-
Bastante… - bebió un trago del licor, olvidándose por un momento que era Whiskey, retuvo el gesto de ardor, al quemarle la garganta.
-
¡Diablos! - volvió a sentarse, con un gesto pesado, mirando el contenido de la copa, sin beberlo - Granchester… ¿no la vuelvas a abrazar, entiendes? - amenazó, con mirada rígida.
-
Tranquilo Blaise, ya te dije que mis intereses no están allí - intentando adivinar los sentimientos de rubio intercaló - mis intereses son mas, digamos… castaños… - vio con rareza, que ante sus palabras, el rubio vació el contenido de su copa, sin emitir palabra alguna.
-
Más te vale, voy al baño… - caminó con paso tambaleante, hasta perderse detrás de la puerta.
-
Gerry… - pronunció casi en un murmuro el ojiplata.
-
¿Dime? - giró la cabeza, ya que no retiró la mirada del tambaleante moreno que se alejaba.
-
¿Qué te dijo Granger? - soltó con dificultad, pero tenía que saciar esa duda que lo carcomía.
-
Mmmmmmm pues… eso es entre ella yo - replicó mirándolo de frente le preguntó - ¿qué traes con ella Draco?
-
¿Yo?, nada… ¿por qué? - inquirió tratando de disimular.
-
Mmmm tu sabes a que me refiero, lo que haces no esta bien, si no te agrada solo ignórala, te advierto que no la lastimes ¿entiendes? - amenazó el ojimiel, pensando en si misma.
-
¿O qué?, ¿serás como San Potter al rescate de todos?- ironizó evasivo el rubio.
-
Pero… yo no soy un héroe, yo te haría mucho... pero mucho daño - advirtió mientras sus pupilas se volvían llamas puras, en las cuales Draco reconoció el enojo que a veces mostraban las pupilas de su compañera de Sala.
-
Tranquilo americano, no tengo nada que ver con Herm… con Granger - replicó titubeando, ¿qué demonios le pasaba?, estuvo a punto de decirle por su nombre.
-
¿Le ibas a decir Hermione? ¿Tú? - incurrió asombrado.
-
Claro que no, no seas idiota… a mi no me importan las sangre sucia - intercaló fingiendo el buscador.
-
Eres un… - iba a insultarlo cuando el rubio lo interrumpió.
-
Tu no entenderías, mejor bebe y cállate - comentó como una orden y bebió de su copa, cuando una mano se colocó en su hombro.
-
Draco… - murmuró una suave voz.
-
Nurit - respondió con voz calmada, levantándose, sorprendido de que la chica le hablará.
-
Me retiro - dijo la rubia, mirando a Gerry, ante eso el rubio hizo las presentaciones.
-
Gerard DGranchester - ante su nombre, el castaño se puso de pie - Nurit Schlange…
-
Encantado, señorita Schlange - profirió nervioso, tomando la mano de la rubia, inclinándose sobre ella, pero sin besarla.
-
Igualmente, señor DGranchester - tomó el brazo de Draco - hasta mañana… - mirando de nuevo a Gerry - hasta luego, señor DGranchester.
-
Buenas noches, señorita… - replicó el castaño, contenido el coraje al ver a los dos Sly tan cerca.
-
Te llevo - dejó la copa en la mesa y caminó al lado de la escultural chica, en la puerta se topó con Zabinni, le susurró algo al oído y se perdió tras el muro.
El moreno de fuego, llegó relativamente rápido al lado de Gerry, según las palabras de Draco, tenia que entretenerlo hasta que él regresara, no le dijo el por qué, pero aún así a él, le convenía saber acerca del americanito y Ginny.
Empezaron a platicar acerca del Torneo intentando sacar a colación el tema que le preocupaba, pero cuando Harry le hizo señas a Gerry para que se acercara, el moreno puso cara de pocos amigos; para después ponerse más fúrico al ver salir a los tres del Comedor, con Ginny firmemente aferrada al brazo de Gerry.
-
¿Todavía te quedaras mucho tiempo, Gerry? - preguntó la pelirroja, con una intención oculta.
-
Déjalo Ginny, él llego tarde… además se merece un receso después de jugar dos días seguidos - aseveró el ojiverde.
-
Pero… - trató de alegar.
-
No te preocupes Ginn, me iré en un rato más - dijo con voz lenta, ya que el Whiskey le haba hecho un poco de efecto.
-
Esta bien... - dijo la menor de los Weasley, con desconfianza, al ver el estado que se encontraba su "amigo" - Harry tengo frió… vámonos…
-
Si… - intentó quitarse el saco, pero recordó que lo había dejado en el respaldo de la silla.- espera… olvide algo… - regresó al Comedor, donde varios amigos lo entretuvieron por un rato.
En el pasillo, Ginny, miraba a Gerry con sospecha…
-
¿Estas bien? - preguntó preocupada.
-
Claro… no pude evitar beber un poco de Whiskey, pero será todo, no te preocupes - respondió sonriendo Gerard.
-
Bien… oye… ¿por qué saliste así, sin despedirte? - cuestionó curiosa.
-
Ya ves, oye… dicen que van a seguir a fiesta en la Torre - comentó el castaño, mirando con advertencia a su amiga.
-
¡Diablos, espero que no!, de todas maneras yo me voy a dormir - dijo, tocándose las sienes.
-
¿No eras tu, la más emocionada? - cuestionó divertido.
-
Si, pero entre Michael, Justin, Dean y el whiskey créeme que he quedado agotada - espetó en un suspiro la pelirroja.
-
Por no mencionar el acoso de Blaise ¿no? - agregó el americano.
-
De eso no quiero hablar ahora… - aseveró firme, sin dar pauta a más.
-
Tranquila Ginny… veré que más averiguo y te cuento mañana - comentó animándola.
-
Bien… pero… - calló, cuando Harry regresó algo agitado con el saco en mano - listo… - murmuró, colocándolo sobre los hombros de Ginny en un gesto caballeroso.
-
Bien, váyanse tranquilos - los despidió - y Harry… - cuando volvió a verlo, le sonrió - alégrate hombre, todo se solucionara…
-
Eso espero, hasta mañana… - con un gesto y una mirada significativa, Ginny se alejó junto con el ojiverde.
Después de verlos doblar la esquina, Gerry regresó a donde había dejado a Zabinni sentado, pero al llegar, se topó con una mirada rabiosa, adivinando la razón de eso, el castaño se sentó despreocupadamente.
-
¿Ya estas otra vez enojado, eh Blaise? - preguntó risueño.
-
Mira imbécil… - bramó a punto de querer atacarlo.
-
Por si te interesa Ginny, ella ya esta bien… - comentó rápidamente, sabiendo que el moreno tenía intenciones malévolas hacia él.
-
Claro que me interesa, lo que no me gusta es que tú te la pases abrazándola en cada oportunidad que se te presenta - reclamó el rizado, mientras sus ojos mostraban su furia.
-
¿Y por qué no?… es mi amiga… y hasta donde me contó hace un rato, de ti no quiere saber nada - aseveró tratando de sacarle información.
-
¿Qué te dijo?… ¡maldición, habla! - exigió el golpeador.
-
Tranquilo Blaise, te puede dar un ataque - le sirvió otro trago, mirándolo fijamente le preguntó - hablando en serio Blaise ¿por qué no la defendiste en Hogsmeade?
-
Yo… pues… - no sabía como responder a tal cuestionamiento, que él se había hecho desde entonces.
-
Ya se ¿te dio miedo lo qué dijeran los demás, no? - preguntó sabiéndolo de sobra.
-
Bueno… es que… - titubeó contrariado, mirando el líquido ámbar en su copa.
-
Mira Blaise, no se que es lo que pase en tu Casa, pero no deberías de poner los intereses de los demás antes que los tuyos… además Draco tuvo su parte en esto, igual que Parkinson, que no se quién sea, pero lo que le dijo a Ginny, si la hizo enojar - explicó el cazador.
-
Parkinson… era… mmmmm… - no sabía que palabras usar ahora.
-
¿Tu novia? - cuestionó al instante Gerry, queriendo averiguar.
-
Claro que no, imbécil… era algo así como mi sueño imposible, ella adora a Draco… por un tiempo pensé que era la mujer de mi vida, pero…
-
Te diste cuenta que quiere a Draco - increpó lógico.
-
No, no creo que Pansy quiera a alguien más que a ella misma, por Draco es más como una obsesión, igual que la mía por ella… porque sabía que no era para mi, pero con Ginny todo es diferente… - confesó el moreno.
-
¿Por qué? - inquirió interesado el extranjero.
-. Con Ginny comparto cosas diferentes, no es la lujuria que tengo por Parkinson, es algo más… - se sinceró el Slytherin.
-
Pues no se notó para nada en Hogsmeade, es más podría decir que te viste cobarde - espetó a manera de reclamo.
-
Ya lo se, pero es que… no se… fue la costumbre supongo, de dejar que los otros insulten a la gente, a mi no me importa, pero en ese momento me sentí… como enojado… no quería que la insultaran, pero tampoco podía hacer nada por impedirlo - musitó avergonzado Blaise, bebiendo el líquido de su copa por completo.
-
Claro que podías hacer algo, podías haberte levantado y callarlos como lo haces conmigo… pero fuiste un cobarde - regañó el ojimiel.
-
Pero… - trató de alegar.
-. No hay excusa Zabinni… ¿y qué harás cuándo los de tu Casa se enteren, de que te gusta Ginny?, seguro no te perdonaran - comentó con preocupación.
-
Te digo lo mismo que le dije a Draco… No - Me - Importa… al menos ella es Sangre Pura, no una sangre sucia… no se como será en tu escuela, pero aquí para un Slytherin andar con una sangre sucia seria imperdonable - dijo haciendo que el castaño, pensara en lo que le pasaba con el rubio.
-
Pues que retrogradas son los de tu Casa, la cuestión de sangre es muy poco trascendental, por ejemplo… ¿si Ginny fuera como tu le dices "sangre sucia" ya no la querrías?, ¿no la defenderías?, ¿o volverías a ser un cobarde? - cuestionó recriminante, prendido por su propio caso.
-
Yo… bueno, pero es diferente… ella…. ¡por Merlín, claro que le defendería!, pero no es el caso así que ya cállate y déjame en paz - rugió el moreno.
-
¡Aaahhhhh Zabinni!, tú si que estas mal… deberías… - calló al ver sentarse a un lado a Draco, con cara de fastidio, tomó su trago que había dejado en la mesa y bebió sin siquiera mirarlos, observando rápidamente la concurrencia, que todavía estaba en el Comedor.
-
Blaise, ya se fue Potty… y… - alegó Malfoy, siendo interrumpido por su amigo.
-
Ginny, si ya lo se, se fue con Potty hace un rato ¿verdad Gerry? - respondió con pesar.
-
Si… - replicó escuetamente.
-
¿Y a ti qué te pasa DGranchester? - cuestionó el ojiplata.
-
Mmmmmm nada… solo pienso - espetó con simpleza.
-
Deberías bailar, esto ya se va a terminar - sugirió el rubio.
-
Lo bueno es que todavía queda Whiskey - comentó Blaise, observando las botellas.
-
¡Por Merlín!… son unos alcohólicos - dijo divertido el castaño.
-
Ya te dije que no, simplemente somos gente alegre - manifestó el buscador con una sonrisa sardónica.
-
Si claro, sus caras son de alegría extrema, eh - se burló el extranjero, mirando las dos caras adustas de los Slytherins.
-
Vamos… larguemos de aquí - tomaron dos botellas más y salieron del Comedor, caminado rumbo a las mazmorras.
-
¿Otra vez a las mazmorras?, ¿no seria mejor quedarnos aquí? - sugirió Gerry, ya que no quería otro encuentro con Malfoy, de manera extraña, además no sabía cuanto le duraría la poción.
-
No yo… ya me aburrí de esto - exclamó el prefecto fastidiado, caminando más rápido.
-
Vamos, es mejor estar en mi cuarto - expresó el rizado.
-
Cierto - al llegar a la puerta, no olvidaron alejar a Gerry, así que después de abrir, entraron todos rápidamente a la habitación del fondo.
-
Por fin… - profirió Blaise, dejándose caer en la cama.
-
Si, tanta adoración a mi persona es abrumante - se vanaglorio el rubio.
-
Son unos idiotas ¿sabían? - comentó Gerard, se dejó caer en la cama del rubio, subiendo las piernas en un gesto de total desfachatez, pero sin ensuciar su propia ropa.
-
Que pocos modales - murmuro Draco, pero al ver la comodidad de Gerry, optó por hacer lo mismo.
-
¿Y solo vamos a tomar? ¿No tienen música o algo? - Draco volteó a ver a Zabinni, que le regresó la mirada dudosa.
-
¿Tú qué dices? - interrogó, mientras su mirada iba de Draco a Gerry y nuevamente a Draco
-
¿Sabes guardar secretos, Gerry? - preguntó Blaise, con voz susurrante, mirando fijamente las pupilas castañas.
-
Yo… claro… ¿qué pasa? - arguyó nerviosamente.
-
Lo que vas a ver es súper secreto, no debe salir de aquí ¿entiendes? - comunicó Draco.
-
Claro… entiendo… - miró como el chico moreno, se arrastraba por la cama, hasta alcanzar el borde, para luego mirar debajo de esta y sacar una especie de baúl - ¿qué es eso?
-
Ya veras… pero necesito tu palabra de caballero de que esto no saldrá de tu boca - pidió el vástago de la familia Zabinni.
-
Te haríamos firmar un convenio inquebrantable, pero no hay tiempo y tengo mucha flojera - manifestó Malfoy, acomodándose.
-
Bien, bien… tienen mi palabra de caballero de que nada de esto saldrá de mi boca - aceptó intrigado.
-
Bien… - pronunció el líder, miró afirmando al moreno - Blaise… - ante eso, Zabinni abrió su baúl, sacando de él, una especie de tela, la cual dejó ver era un gran bolso mágico, del que sacó un mini componente muggle con bocinas y todo, además de varios cds.
-
¡Heeey! Un mini componente, pero esto es muggle… ¿de dónde lo sacaron? - interrogó asombrado y contrariado por lo qué significaba.
-
Ya sabemos que es muggle, nosotros lo tenemos desde… hace un tiempo - divulgó con normalidad el rizado.
-
Pero nadie debe saber de su existencia… ¿entiendes? - advirtió nuevamente el buscador.
-
Claro… ¿qué discos tienen? - tomó varias cajas de cds leyendo los nombre de varias bandas y grupos muggles - genial… ¿podemos poner este? - inquirió, levantando el cd de The Doors.
-
Ese no, ¡por Merlín!, ya me aburrió - refutó Blaise.
-
Cállate Blaise…ponlo - el castaño obedeció, cuando del aparato se dejaron oír las notas, regresó a acostarse en la cama, deleitándose con la música que hacia mucho no oía - ¿de dónde los conoces, Gerry?
-
Mmm pues… me gusta el mundo muggle, pero… - de repente cayó en cuenta de algo - ¿ustedes han ido al mundo muggle? ¿Ustedes? ¿Unos Slytherin?
-
No lo digas como si fuera un pecado - se sonrojó Blaise, recordando la cita con Ginny en la que habían ido al mundo muggle.
-
Pero…prácticamente para ustedes lo es, ¿o no? - repreguntó Gerard.
-
Lo obtuvimos en el mercado negro - intercaló con simpleza el rubio.
-
Entiendo… - musitó conforme, no creía posible que Draco pudiera pisar el mundo muggle.
-
Pero más te vale no decir nada… ¿entiendes? - aclaró nuevamente.
-
Yo cumplo mi palabra, no te preocupes - confirmó Gerry, disfrutando de las canciones.
-
Bien, ahora cállense… viene mi parte favorita - del aparato, salió el sonido de las ultimas notas de una melodía, para seguir con "People are strange" la canción que el chico desde hace mucho tarareaba, cuando hacia algo entretenido, y en ese momento hizo lo mismo, acostado en la cama, tarareaba con voz de barítono la melodía de Jim Morrison.
-
No cabe duda… Morrison es genial - arguyó D'Granchester, cuando otra melodía comenzó
-
¿Quién? - cuestionó distraído el rizado.
-
Morrison… el líder de The Doors - explicó el ojiavellana.
-
¿Y tú cómo sabes tanto de ellos? - pregunto intrigado el perfecto, por los conocimientos del castaño.
-
Ya te dije… me gusta el mundo muggle - se recostó nuevamente, tarareando la siguiente canción, mientras bebía del licor de su vaso.
Cerca de las 11 se encerró en el baño, bebiéndose el resto de la poción, que mantenía en el frasco, regresó a la habitación, con la firme decisión de irse antes de que el reloj marcara las doce.
Entre tanto en la Torre de los leones, la fiesta seguía muy animada, ya que la mayoría habían abandonado el Comedor, para reunirse ahí, con varias botellas de Whiskey, traídas de manera truculenta, tanto Lav como Ginny se habían retirado a dormir, pero los chicos no pudieron hacer lo mismo, impulsados por los hombres de su Casa y por los gemelos, se habían quedado levantados hasta bastante tarde, bebiendo en exceso.
-
Vamos Harry, no estés triste, alégrate, toma - le tendió otro vaso de whiskey Fred, pasando su brazo por los hombros del ojiverde.
-
Si, a ver cuéntanos ¿qué pasó? - agregó el otro gemelo.
-
Si, ¿qué pasó con tu cita?, después ya no vi a Sol - agregó Ronald.
-
Claro ¿cómo te ibas a dar cuenta de lo que pasaba si estabas besuqueándote con tu novia en un rincón? - exclamó lógico Fred.
Ronald no respondió a eso y solo le aventó un cojín del sillón en el que estaban sentados.
-
Vamos Harry cuéntanos a nosotros "los cupidos weasley" ¿qué pasó con tu chica? - instó el mayor de los mellizos.
-
Si, nosotros te aconsejaremos…
Harry solo atinó a hundirse en el sofá más, bebiendo el contenido de su vaso - mmm… no pasó nada - resopló desilusionado.
-
Mmm sabemos que andar con Chang te atrofió pero escúchanos bien ¿acaso querías qué pasará algo? - indagó pícaro George.
-
¿A qué te refieres?, hasta donde yo me quede tu estabas feliz bailando con ella - comentó Ronald ignorando las palabras de su hermano.
-
Pues… Sol se enojó, porque yo… me moleste porque la vi hablando con Meere - divulgó desesperanzado.
-
Mmm problemas de amor, pero escucha nuestros sabios consejos - comunicó Fred, comenzando toda una perorata, en la cual algunos de su compañeros prefirieron ignorar, después de eso los gemelos decidieron reanimar la fiesta con algunas píldoras y bromas.
Mientras que Harry seguía bebiendo con Ron a su lado, afortunadamente al día siguiente no habría partido ni practica, porque sino hubieran tenido que asistir con la resaca más grande de su vida.
En Slytherin…
Así pasaron cerca de una hora más, en la que entre música, bromas y una que otra disputa, los tres prácticamente terminaron con dos botellas, en su mayor parte fueron Blaise y Draco, pero Gerry, esta vez no se pudo salvar de beber varios vasos del ambarino liquido. Así que cuando el castaño anunció su retirada cerca de la media noche, los otros dos en el clásico cuanto de los mejores amigos, estuvieron a punto de impedirlo.
-
Vamos Gerry, no te vayas - dijo Malfoy, con voz pastosa, clásica de un semi ebrio.
-
Si Gerry ¿qué no somos amigos? Te puedes quedar aquí… ¿verdad Draco? - manifestó el otro casi ebrio moreno
-
Claro Gerry, anda… - consintió, sentándolo nuevamente en la cama de un tirón.
-
Lo siento chicos, de verdad me tengo que ir - se volvió a levantar, esquivando la mano del rubio - mmm espero una lechuza de mi Casa…
-
Puedes verla mañana - replicó con cansancio Malfoy.
-
¡No! necesito hacerlo hoy… es por el cambio de horario - cambiando radicalmente de tema, miró a Draco - ¿tu todavía te quedaras?
-
Vas a dormir aquí ¿no, Draco? - espetó Zabinni, con la mirada fija en Malfoy
-
No, yo… me iré a mi habitación en la Torre - contestó, evitando la penetrante mirada de Blaise.
-
No creo que sea buena… - intentó hacerlo desistir, sabiendo en el estado que iba y lo que estaba sucediendo con la castaña.
-
Ya te dije que me iré…- se levantó de un salto, volviéndose a sentar rápidamente, cuando el piso bailó frente a sus ojos - ¡por Merlín!
-
Creo que estas ebrio, eh Draco, ¿no qué al súper Slytherin Draco, el alcohol no le hacia efecto? - se burló el castaño, con ojos risueños y una gran sonrisa en el rostro.
-
Estúpido… - espetó con voz ronca, pero ante la sonrisa del castaño, no pudo hacer más que sonreír también - mejor me voy, no quiero que Filch me encuentre así…
-
Vamos, yo te llevo - intercaló risueño el americano, colocando el brazo de Draco sobre su hombro.
-
Entonces tendré que terminarme las botellas solo - se entristeció el moreno.
-
Será mejor que te duermas y pienses en como arreglar las cosas con Ginny - aconsejó D'Granchester, sosteniendo al líder de Slytherin.
-
Cierto, eres bastante inepto en eso - dijo Draco, tambaleándose peligrosamente hacia adelante.
-
Cállate, que tú andas… - intentó atacar Zabinni, pero...
-
Vamos… - atajó rápidamente el rubio, sabiendo a lo que se podía referir su amigo - vamos Gerry, dejemos a este borracho con sus problemas - lo jaló hacia la puerta - tengo que dormir mi sueño de belleza de ocho horas - bromeó, tocándose la cara.
-
Eres un vanidoso - caminaron hasta la puerta, donde voltearon a ver a Zabinni - hasta mañana - dijeron a coro, pero el moreno solo levantó su copa en señal de asentimiento.
-
¡Por Merlín!, si que le ha pegado duro… - aseveró el ojiplata, negando con la cabeza, mientras caminaban por los pasillos, tocando la pared, en señal obvia de ebriedad intentando no mostrarlo,
-
Ya lo creo… - consintió, salieron de las mazmorras sin emitir una sola palabra.
El castaño se sentía algo nervioso, debido a la rara amistad que había formado con el Sly, además que la cercanía de este, después del beso que habían compartido como Hermione, era algo turbadora, miró de reojo al chico que caminaba junto a el, con paso tambaleante, aún ebrio, el chico desplegaba un aire de autosuficiencia y orgullo, como no había visto antes, pareciera que el ser un Slytherin, lo obligaba a mantener una mirada fría al frente, mirando a todo aquel que no fuera de su clase como seres inferiores, todo era debido a su educación, no tanto a que el fuera así, era más una careta. Miraba la punta de sus zapatos, todavía cavilando acerca de los contrastes que conocía de ese chico, cuando el rubio rompió el silencio.
-
Oye Gerry...
-
M-Mande… - respondio, nervioso.
-
Si te pregunto algo, ¿prometes no decirle a nadie? - se detuvo repentinamente, recargadote en la pared.
-
Eres demasiado misterioso ¿no crees Draco? - ironizo el castaño.
-
Solo responde… ¿puedes o no? - bajó la mirada, clavando sus pupilas plateadas en las castañas.
-
Claro que puedo, lo prometo… ¿qué pasa? - preguntó intrigado.
-
¿Tienes algo que ver con Granger? - soltó de pronto, intentando no mirarlo.
-
¿Otra vez eso? - suspiró sin comprender su afán por ese tema.
-
Solo responde - gritó, en un atraque súbito de furia.
-
Tranquilízate Draco… eso es algo que no te incumbe - contestó firme.
-
Entonces ¿si tienes algo con Her… Granger, eh? - reclamó molesto tratando de alejarse de él.
-
¿Y si lo tuviera qué?, tu solo la insultas, la humillas… no creo haberte escuchado una palabra amable desde que llegue…
-
No lo entenderías… - resopló el rubio, bajando la mirada - es muy complicado…
-
Yo solo entiendo lo que veo… - Draco se tambaleó, así que volvió a tomarlo de los hombros - me ha contado algunas cosas y más te vale no lastimarla…
-
Si ya se o Potter y Weasley vendrían por mí - se burló haciendo una mueca.
-
Y no te olvides de mí - agregó con voz susurrante y amenazante.
-
¿Tu? - incurrió mirando de frente al castaño - tu, no entiendes - señales obvias de tristeza, inundaron el rostro del rubio.
-
Tranquilo Draco… - sin saberlo lo miraba con la misma ternura, con la que lo había mirado antes en la salida de la Torre.
-
Yo… - sin pensar en nada, se acercó al rostro de Gerard, solo miraba esos ojos que lo hechizaban, tan parecidos a los de Hermione, sin pensarlo apoyó la frente en la del castaño, acto que lo tomó por sorpresa.
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Draco… - susurró, nervioso al verse tan cerca del Sly, se ruborizó furiosamente cuando el rubio apoyó el rostro en su hombro, aspirando su aroma de su cuello - Draco… ¿qué haces? ¡Draco! - retrocedió al sentir un ligero roce de los labios masculinos en su cuello.
El rubio saltó sorprendido ante el grito, y más al ver lo que estuvo a punto de hacer.
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Tengo sueño, vamos… - sin verlo otra vez, caminó a su habitación.
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Si, yo… - no sabia qué decir, llegaron a la puerta de la Torre de premios anuales, en silencio, Draco entró sin siquiera recelar en decir la contraseña frente a Gerry, no lo miró más y solo le dijo, con una voz ronca - hasta mañana…
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Hasta mañana… - cerró la puerta sin reparar en el cazador, cuyos ojos lo miraban tiernamente.
En el interior, se dejó caer en el sillón de la Sala, donde se acomodo, cavilando en lo que acababa de pasar con Gerry ¡Por Merlín!, estuvo a punto de besarlo ¿acaso era…?
- ¡Nooooooo! Yo soy… pero ¡por Slytherin!, ¿qué demonios fue eso? - cuando estuvo tan cerca de Gerry, por un momento tuvo la sensación de estar con Hermione ¿o era qué él…? - ¡no! - grito, levantándose sin pensar en su estado de ebriedad.
-Yo nooo… soy un Malfoy, además esta Granger - volvió a sentarse pensando en los raros sentimientos que despertaba Granger en él, un momento ¿sentimientos? - No…- no podían ser sentimientos, era algo más… no sabia como denominarlos pero no podían ser sentimientos, él era un Slytherin, un Malfoy, ellos no tenían sentimientos y mucho menos por una "sangre sucia".
Hizo una mueca al pensar en ese apodo absurdo - es una impura, no es digna siquiera de mirarme, mucho menos de tocarme, pero entonces ¿qué demonios había pasado en el corredor?, ¿por qué corrí tras ella?, ni que fuera una gran belleza… pero ¡por Merlín!, ¡que eso no volvería a suceder! - se dijo atormentado.
- Yo debo andar con una sangre pura… como Nurit, es lo que se espera de mi - miró la puerta y recordó a Gerry - ¡Por los fundadores, yo no! ¡Soy hombre!… me gustan las mujeres - pero era muy rara la "amistad" que habían entablado él y Blaise con Gerry, frunció un poco el ceño al recordar que no eran los únicos que se hicieron amigos de Gerry, los leones también, en especial cierta leona de cabellos rizados, la cual le había contado ciertas cosas y esperaba que Gerry no contara lo ocurrido hacia un rato. Además de que la ligera amenaza en la voz susurrante del castaño no pasó inadvertida para Malfoy - ¿o seré bisex…? ¡Noooo! ¡Yo soy hombre! - gritó fuertemente.
Mientras que Gerard, entraba a su habitación en estado de shock, todavía recordando la sensación de ligero roce de los labios de Draco en su cuello - ¡Por las barbas de Merlín! Malfoy… tan guapo y varonil, ¡¿será…no, no puede ser… Gay?!
- Vamos Herms, no estas cavilando con lógica… es el Sex Symbol de Hogwarts, no puede ser gay… - se regañó mientras se cambiaba la ropa por la de chica, sin siquiera reparar en su apariencia - debe ser que esta borracho… ¿no puede ser gay, o si? - el efecto de la poción terminó, pasada la media noche, así que ya como niña, entró en su Torre, todavía cavilando en Draco, cuando se topó con él en el sillón, cuando lo dejó hacia un rato, pensó que iría directo a la cama, pero se había quedado en el sillón, no sabía qué haciendo.
Al verla entrar, sus ojos se encontraron, reconociendo la misma ternura de antes, se miraron por un momento, recordando el beso… el sabor de los labios del otro, el tacto de sus manos sobre sus cuerpos, incluso su estómago se estrujo, ese momento se les hizo infinito, hasta que Draco hizo el intentó de levantarse, eso rompió el hechizo que tenia cautiva a Hermione, que corrió escaleras arriba, encerrándose en su habitación.
Recargándose en la puerta, lo oyó subir con paso lento, algo inseguro, al parecer el alcohol todavía hacia sus efectos en el rubio, después escuchó la puerta de su habitación cerrarse con un ligero clic. Respiró aliviada, por el momento no quería hablar con el rubio, tenia sus sentimientos demasiado revueltos por lo que sabia y lo que creía saber de Draco.
En tanto en la habitación contigua, mientras se desnudaba Draco se regañaba - ¿No qué por Merlín qué no volvería a pasar? y ahí vas de nuevo, querías besarla… ¿acaso eres idiota Malfoy?… compórtate como lo que eres, un sangre pura, miembro de una de las familias de más alto linaje en el mundo mágico, eres un Malfoy Black, así que compórtate… ignora todo lo demás, tu por ella solo debes sentir desprecio, no olvides quién es… y de donde proviene.
Y así tal y como Dios lo trajo al mundo, se acostó en su cama, pensado en las muchas variaciones que tenia la castaña y en lo que podía pasar si seguía mantenido esa rara atracción por ella.
"Bueno te queda el consuelo de que no eres gay, te atrae Granger… aunque sea una sangre sucia" - enterró el rostro en la almohada.
"Es una sangre sucia" se repetía una y otra vez, tenia que terminar con esto y pronto, tal vez si se la llevaba a la cama, la atracción terminaría y podía seguir con su vida normal, lo cual fue un error, porque al quedarse dormido, sus sueños estuvieron invadidos por ella.
Al igual que los de Hermione estuvieron invadidos por el rubio, pero también por su padre, que sabría la mataría si solo se atrevía a pensar en su hijo. Y pensar en él, solo era un poco de lo que la chica quería hacer con este.