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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 14
oOoOoOoOoOoOoOoOo ¿Valentía o Cobardía? Draco se encontraba estático, la mirada dolorida de la castaña había quedado tatuada en su mente, así como las últimas palabras susurradas habían quedado grabadas en sus oídos… "Esto nunca te lo voy a perdonar…" una sensación de vació le llenó el corazón, por un momento sintió la imperiosa necesidad de llorar, sus pupilas se humedecieron, mientras que un nudo en su garganta oprimía con fuerza.- ¿Qué hiciste Draco? - interrogo con preocupación, ya que había notado una solitaria lagrima, resbalar por la mejilla de Granger.
-
¿Yo? - intentó disimular su reacción, girando el rostro hacia un lado.
-
Pues claro, Granger salió de aquí bastante…- no sabia qué palabra utilizar para describir la expresión de la chica.
-
Nada, solo le gane un round de los muchos que tenemos al día - se sentó en el sillón, casi totalmente, echando la cabeza hacia atrás, cerró con fuerza los ojos, como si con eso lograra borrar de su mente aquella imagen de la leona y dejara de sentir esa opresión.
-
Vamos Draco… estas hablando conmigo, te conozco ¿qué le hiciste? - se sentó en un sillón frente a él, sin apartar sus oscuras pupilas de él, en espera de algún movimiento.
-
Ya te dije que nada, solo le dije unas cuantas verdades - su expresión se tornó pensativa.
-
¿Y esas verdades fueron…? - preguntó con curiosidad.
-
Nada que te importe - se levantó de sopetón y caminó hacia la escalera, ya iba subiendo cuando la voz de Zabinni lo detuvo.
-
¿A dónde vas?
-
Por mi túnica… vamos a Slytherin a tomar, no tengo ganas de otro raund con Granger por hoy - subió y regresó instantes después con una pulcra túnica negra —vámonos.
Salieron de ahí, rumbo a las mazmorras, cada uno metido en sus pensamientos.
En la sala de Beauxbatons…
Entre las sombras de la terraza, un par de figuras se abrazaban fuertemente, habían salido ahí, para tomar « un poco de aire fresco », pero esto, era lo que menos hacían, ya que sus pulmones no aguantarían mucho tiempo más sin oxigeno.
La agitada respiración de Harry, delataba lo que ocurría ahí, sus ojos brillaban especialmente, ya que su tono verde relucía en la oscuridad tras esos lentes, sin dificultad para mirar a la chica que sostenía entre sus brazos, la cual estaba algo sonrojada, al igual que él, con la respiración agitada.
El abrazo era en extremo apretado, estaba apoyado en el barandal, mientras sus manos, reposaban posesivamente en la espalda de Sol, su cabeza algo inclinada para permitirse un mejor contacto con los labios femeninos, sus mechones negros estaba siendo acariciados suavemente por las delicadas manos de la francesa.
De vez en cuando cortaban el largo beso, convirtiéndolo en ligeros roces, sus frentes se unían sin mediar palabra, sus narices se rozaban, para después volver a iniciar un duelo de respiraciones agitadas.
El lado James de Harry, por fin había salido a relucir, algo tenía que heredar del gran conquistador que había sido su padre.
Soleil se encontraba apoyada en él, sus brazos alrededor del cuello del buscador, acariciando sus mechones, para profundizar su beso se colocó de puntillas, mientras presionaba suavemente sus labios bajo los de él, incitándolo a responder, mientras que él respondía al beso invadiendo su boca con suavidad e intensidad, incorporándose con ella en brazos levantándola un poco del suelo, inclinándose más hacia ella mientras subía la mano por su espalda sintiendo como se estremecía, llegando hasta su cabeza enredando sus dedos en los sedosos cabellos rojos
Con un suave movimiento inclinó a Sol hacia atrás, abandonando sus deliciosos labios para descender besando su barbilla, bajando por la cálida piel de su cuello, sintiendo como su pecho subía y bajaba con cada respiración disfrutando de ese panorama, siguió su recorrido depositando suaves roces, respirando el dulce perfume que emanaba, lo que lo incitaba a seguir, hasta donde el escote de la pelirroja se lo permitió, por lo cual maldijo mentalmente la ropa, por interrumpir su delicioso recorrido.
Regresó por sus anteriores besos hasta presionar nuevamente los labios sonrosados, Sol estaba extasiada con las caricias que él le daba, dejándose llevar por el momento, al sentir de nuevo sus labios presionados respondió instintivamente, después de unos minutos intensos, se separó para recuperar su aliento, no sin antes darle pequeños besos para después deslizar sus labios imitando al ojiverde por su cuello besándolo con vehemencia mientras sus manos descendían por el bien moldeado torso de Potter.
Harry se estremecía con el roce de los labios y las caricias de la francesa, sintiendo sensaciones que nunca antes había experimentado, pero no solo era eso, era algo más allá… comenzaba a adueñarse de su razón un sentimiento, una sensación que invadía su cuerpo llenándolo de calidez, la francesa volvió a los labios del león, besándolo con pasión, para después separase, mordiendo su labio inferior suavemente, provocándolo a continuar.
Potter se resistió con gran dificultad, deseaba seguir, pero era mejor parar o no podría detenerse después, depositó a la francesa en el suelo, separándose un poco de ella, tratando de recuperar un poco de oxigeno, observando cada detalle de la pelirroja, la cual mostraba un color rojo en sus mejillas lo que la hacia ver sencillamente más hermosa ante sus ojos, caminó unos pasos hacia el barandal, con el corazón latiéndole con fuerza, sintiéndose al mismo tiempo extasiado y emocionado, trató de calmarse, respirando profundamente. "Tranquilízate, relájate, piensa en otra cosa, no lo arruines por esto…"
La francesa no entendía lo que había pasado, estaba algo confundida por la actitud del ojiverde, así que se acerco a él por la espalda, colocando sus manos en ella, mientras aspiraba su loción hasta llegar a su cuello donde depositó un beso sintiendo como él reaccionaba, estremeciéndose - ¿Qué pasa Harry? - cuestionó en un suspiro.
Harry se giró, para mirarla, aún se sentía acalorado, sus mejillas seguían teniendo ese color rojo que no era natural en él, su respiración seguía siendo irregular y esas sensaciones seguían viajando por su cuerpo, impidiéndole controlarse del todo.
-
¿Estas bien? ¿Qué te pasa? ¿Te sientes bien? - cuestionó Sol, algo preocupada y extrañada, calló al sentir el dedo del chico en sus labios.
-
Lo siento, es solo que no creo que debamos continuar, no es el momento indicado, hemos tomado, además este no es un buen lugar, hay demasiadas personas, jamás te exhibiría ante tus amigas, no quiero que hablen de ti por esto... yo quiero que cuando pase estemos consientes y no bajo los efectos del alcohol, además de que sea el momento ideal en un lugar más intimo, que si este a la altura del momento - al mencionar esto acarició delicadamente la mejilla de la francesa, mirándola tiernamente.
Soleil lo miró sorprendida y al mismo tiempo con admiración, no podía creer que existiera un chico así, y además caballeroso, sin duda cualquiera en su lugar hubiera aprovechado el momento, pero él era único… se sonrojó apenada por el momento, sintiendo que sus mejillas ardían, desviando su mirada, no sabía qué decirle.
- Además yo no solo quiero esto, no sabes lo que me haces sentir… despiertas en mi sentimientos y emociones que no conocía y no sabía que podía sentir - confesó abochornado.
Sol regresó sus pupilas a él, para después mirar el cielo, el cual estaba nublado por lo cual no dejaba ver las estrellas, trató de tranquilizarse, después de las palabras del buscador, no sabia qué decirle, Harry se había sincerado con ella, diciéndole lo que sentía y era justo que ella también lo hiciera. Respiró profundamente antes de comenzar - Harry… nunca nadie me había hecho sentir así tampoco, siempre que alguien me pretendía lo que buscaba era el reconocimiento por tenerme, como si fuera solo un trofeo que lucir, o no resultaba ser lo que yo esperaba, pero tu eres distinto - explico suspirando después de decir eso, se sentía apenada por el momento.
Harry al escuchar esto tomó su barbilla haciendo que lo volteara a ver - Yo jamás te haría sentir así, se lo que eso… - mencionó seriamente, acercándose a su cara y rozando su nariz con la de él - tu vales mucho, cualquiera que tenga el privilegio te estar contigo debería sentirse honrado y tratarte como te mereces - mencionó abrazándola protectoramente, dándole un beso en la frente, mientras sus respiraciones volvían a un ritmo normal, después de varios minutos de silencio.
-
¿Tienes frío? La noche es fresca - comentó aún teniéndola en sus brazos.
-
No, si estoy en tus brazos - replicó desde el pecho del león aferrándose a él.
-
Es tarde… creo que es hora de que me vaya - exclamó difícilmente ya que no quería separarse de ella.
-
Lo se - menciono separándose, sacudiéndole los brillos que se le habían caído y habían quedado en la ropa del buscador, en sus manos, en su cara - estas lleno de brillos.
Harry se miró notando como pequeños puntos destellaban en la oscuridad, se sacudió para después mirar a la francesa algo embelesado cuando una nube dejó ver la luz de la luna - Que lindo es ver tu rostro iluminado a la luz de la luna - musitó sin siquiera razonarlo.
Las mejillas de Sol se tornaron rojas, mientras dibujaba una sonrisa en sus labios, atreviéndose a deslizar sus labios bajo los de Potter, en un tierno roce.
-
¿A qué hora, quieres que pase por ti mañana para ir a Hogsmeade? - inquirió acariciando la cara de la francesa.
-
¿Te parece 11:00 am? - respondió haciendo planes mentales.
-
Perfecto, a esa hora estaré aquí - indicó robándole un beso - ¿entramos? - cuestionó al separarse, tomando su mano y besándola.
-
Si… - respondió mientras comenzaba a caminar entrando a la Sala donde la fiesta seguía, aún había bastantes personas, la pareja caminó hasta el sillón donde Harry había dejado su saco, tomó lo último que quedaba de whiskey en su copa, para después caminar hacia la puerta donde el cuadro les dio el paso hacia afuera.
-
Me voy, gracias por invitarme a la fiesta y por dejarme estar contigo, me siento honrado - profirió abrazándola.
-
No me lo agradezcas - negó agitando su cabeza.
Harry tomó el mentón de Sol, dándole un fugaz beso para después besar el dorso de sus manos - Hasta mañana, descansa.
-
Tu también, que tengas dulces sueños - deseó con sinceridad.
-
Solo si son contigo - acotó acariciando su cara - vamos, es mejor que entres hace frió aquí.
Soleil le brindó una última sonrisa para después desaparecer tras el cuadro, en el cual se recargó colocándose las manos cerca del corazón - Wow…
-
Tranquila, no quiero que te desmayes aquí - bromeó Domy.
-
Es el chico más lindo que he conocido Domy, creo que me estoy enamorando…
-
Si, ya lo note, por cierto mientras estabas en la terraza con Harry "tomando aire", llegó Iván, ya esta en su cama, quería verlos pero no lo creí prudente - menciono insinuándole que sabía en parte lo que había estado haciendo - quiero los detalles por que no creas que no me di cuenta que Harry iba llenó de brillos y no creo que haya sido solo por tomar aire - Sol se ruborizó totalmente ante el comentario de su amiga.
En Gryffindor...
- A ti te estaba esperando, ¿no crees qué es un poco tarde para llegar? ¿Qué significa ese brillo rosado en tus labios y esos brillos en la cara y el cuello?… exijo saber lo qué pasó, Harry - cuestionó con una sonrisa picara Ron, observándolo con suma atención, queriendo encontrar más evidencia de lo sucedido.
El ojiverde sintió como la sangre se le iba al rostro, al recordar la escena por la cual tenía los brillos de Sol en su cara y boca, se quitó el saco aventándolo sobre una silla, para después dejarse caer sobre su cama entrecruzando sus manos detrás de la nuca.
-
Solo te puedo decir que se veía hermosa… como un ángel, me gusta mucho, simplemente una noche perfecta - mencionó entre suspiros, aún podía sentir en su boca el sabor agridulce resultado de la combinación de whiskey con fresa. Su cuerpo aún reclamaba la calidez de la figura francesa, era extraño lo que le sucedía.
-
¿Es todo? ¿No me vas a contar?… Detalles… ¿qué pasó? Yo siempre te he contado - reclamó el ojiazul, indignado por la poca información.
-
Es porque tú eres un indiscreto y yo soy un caballero - mencionó con una sonrisa burlona, mirándolo fruncir su ceño, en un clásico gesto de desacuerdo.
-
Eres un pesado - comentó mientras chasqueaba su lengua y se recostaba en su cama, aventándole una almohada la cual Harry esquivó con facilidad, sonrió al ver que su charla había acabado, pero ahora podía dejar que sus pensamientos se dirigían solamente a la pelirroja, con la que había compartido momentos mágicos… sintiendo un ligero aceleramiento en su ritmo cardiaco, al recordar sus labios y el sonrojo que adornaba sus mejillas combinando con el tono de su cabello y vestido. Nunca había sentido algo así, ni por Cho ni siquiera por Ginny a pesar del cariño que le tenía como amiga y el sentimiento que habían compartido en su relación, pero esto era diferente, ¿cómo un beso podía producir frió y calor a la vez?.
Curvó sus labios tomando un largo respiro, abrumado por tantas sensaciones.
En la habitación de Gerry…
Hermione lloraba dolorosamente sobre la cama, afligida aún por las palabras de Sly.
No podía entender bien su reacción, nunca antes le importó lo que ese estúpido hurón pensara o dijera, pero esas palabras le habían dolido demasiado… Krum como lo dijo el hurón, solo la había utilizado como un juguete, una diversión veraniega, después del Torneo de los 3 magos, a decir verdad esas eran las palabras que la "otra" novia de Viktor le había dicho, una novia formal en Bulgaria, prometida para casarse con él en un futuro… así que las palabras de Malfoy no eran más que la pura y cruel verdad. Ella no era adecuada para pertenecer a una de las familias puras de más alto linaje en Bulgaria, solo había sido el juguete del "pequeño Vik" como la tipa le decía.
En cuanto a Gerry, no era más que un hechizo muy bien utilizado, no había posibilidad de que hubiera más hombres interesados en ella, la mayoría se intimidaba por su inteligencia y los que consideraba sus amigos estaban descartados, por un momento imaginó estar enamorada de Harry, pero después de unos cuantas semanas se dio cuenta de que solo eran celos de hermana o amiga, pero no eran el tipo de celos que se sienten por un novio, por Ron siempre fue un sentimiento muy fraternal, aún cuando el cortejaba a otras chicas, ella nunca sintió el menor rastro de atracción hacia él, Neville siempre había sido demasiado despistado para su gusto, Seamus un buen amigo pero igual que Neville muy despistado… en general los chicos que la rodeaban no tenían la agilidad mental que a ella tanto le gusta en un hombre.
Y en el mundo muggle, bueno había muy pocas probabilidades que un chico se fijara en ella, ya que a mayor parte del año estaba en Hogwarts, y en las vacaciones prefería quedarse en casa, disfrutando de estar ahí, además de que no comprenderían el hecho de que no estuviera siempre disponible y mucho menos que fuera bruja… solo había un hico que era capaz de comprenderla, el único al que le había contado su secreto y no la había juzgado… Gerry, el verdadero Gerry, no había cerrado su mente a otras probabilidades en este mundo, así que cuando ella le contó el motivo de sus constantes salidas y el hecho de que donde estaba no tuviera teléfono, por eso no podía contestar sus llamadas… él había sido un gran apoyo siempre, a él las lechuzas como carteros no le molestaban en lo más mínimo, así como cuidar de Crookshanks… cuando ella tenia que dejarlo en casa por algún motivo o el hecho de que sus dos amigos fueran brujos, aunque no los conocía, respetaba la vida de cada uno.
- Gerry… tu si eres un hombre de verdad, no ese estúpido hurón teñido pervertido - entre más insultos salían de su boca, nuevas lágrimas resbalaban por sus mejillas - ¿qué es lo que te duele Hermy? Conoces a Malfoy, se ha pasado casi toda la vida molestándote, te ha dicho cosas peores…
De pronto la luz se hizo en su cabeza, le dolían las palabras pero aún más le dolía que hubiera sido Draco Malfoy, quien las dijera y sobre todo con esa crueldad.
- ¡Maldito Malfoy! ¿Por qué me importa lo que tu digas? - enterró la cabeza en la almohada, intentando borrar la imagen del rubio de su cabeza.
Una voz interior le respondió, "¿Será porque Malfoy te importa más de lo quieres aceptar? ¿Por qué no aceptas que te gusta como te besa, las caricias que te hace, la manera que tiene de reír con burla... las miradas que te dirige? Admítelo Hermy ¡Te gusta Draco Malfoy!… y tal vez hasta… te estésenamorando".
- No, no, no, no, no... ¡De él no! Él no me quiere, nunca me querrá… no es más que otro Viktor, lo mejor será alejarte de él… ¿entiendes? Si lo voy a hacer, de ahora en adelante lo ignorare como el hurón que es.
No pensó en regresar a su Torre, no tenia ánimos para verlo… simplemente se quedó ahí, mirando a la nada. Después de un rato, se quedó dormida mientras en sus mejillas aún había rastros de gotas de cristal.
En las habitación en Slytherin…
Dos niños se encontraban recostados en sus respectivas camas, uno de ellos sumido en sus pensamientos, mientras que el otro se deshacía en palabras de amor y alegría, con respecto a lo ocurrido con Ginny.
- Pero Draco… fue genial, si no fuera por Pansy que estaba ahí mirándome como idiota seguramente me hubiera extralimitado un poco, pero Ginny es genial, me puso los puntos claros… espero que lo que le dije a Parkinson funcione ¿tu crees qué debería hacerle algún hechizo? - miró a su amigo, pero este no le prestaba atención alguna - Draco, Draco… Draco Malfoy.
El rubio siguió sumido en sus pensamientos, ignorando el monologo de Blaise, hasta que un almohadazo directo en su rostro, lo despertó.
-
¿Qué demonios te pasa Zabinni? - bramó molesto.
-
¿Cómo que, qué me pasa? Te he estado hablando y tu no me atiendes - reclamó indignado.
-
Claro que si, pero oír tanto hablar de la Weasley me aburre - disimuló esperando que su amigo le creyera.
-
¿Ya ves cómo no me atendías? Hace tiempo que deje de hablar de Ginny, te estaba diciendo de Pansy…
-
Mmm ¿qué con ella? - no intentó disculparse, después de todo Blaise lo conocía bien.
-
A ver… Draco Malfoy Black, cuéntale a tu amigo lo qué te pasa - invitó concentrando sus pupilas en la figura del rubio.
-
¿A mi? Nada - se levantó, intentado volver a llenar su copa, pero Zabinni dejó fuera de su alcance la botella.
-
Vamos Malfoy, te conozco… ¿es por lo de Granger? - enarcó su ceja, notando el titubeo de su amigo al mencionar a la castaña.
-
¿Granger? ¿Qué con ella? - inquirió evasivo.
-
Desde que llegue a tu Torre, note como estabas muy raro… las palabras que le dijiste fueron muy crueles, ¿no crees? - indagó analizándolo.
-
¿Y de cuándo acá, tu defiendes a sangre sucias, Zabinni? ¿Qué el hecho de que te guste la pobretona te hace el defensor de todos? - interpeló tratando de alejar la platica de él.
-
No le vuelvas al llamar pobretona… y no, no es que me importe lo que pase con Granger, pero me importa lo que te pase a ti, estas actuando muy raro…
-
¿Raro? No, yo soy el mismo de siempre - replicó fingiendo seguridad, aunque no podía negar que su amigo era demasiado inteligente y astuto para poder ver que algo le estaba ocurriendo.
-
Vamos Draco, no soy estúpido, primero lo de la fiesta… la persigues y regresas con una cara de que no fue una pela normal, además de que resaltemos el hecho de que tus labios brillaban ligeramente, cuando Gerry mencionó que sus intereses no eran Ginny sino tenia gustos más castaños, disimulaste muy bien, pero se notó que no te gustó el comentario, hoy oímos que estaba con Granger… y si mis sospechas no están mal, hiciste algo para causar en el enfrentamiento de hace un rato, así que... cuéntame.
-
Yo no hice nada - repuso, sorprendido por lo bien que su amigo reconstruyó los hechos - solo invite a comer a Nurit ¿bien?
-
¿A tu Torre? - cuestionó, comenzando a comprender lo que había pasado.
-
Pues claro, ¿acaso ves restaurantes franceses aquí? - preguntó con ironía.
-
¿Y?
-
Pues… nada… después de la comida Nurit y yo nos pusimos… digamos… amigables - reveló con una sonrisa clásica en él, esperaba con eso calmar a Blaise.
-
¿Amigables? ¿Qué tan amigables?
-
Lo normal y ahí fue cuando entró la estúpida de Granger y salió como su nos hubiera encontrado desnudos en pleno acto - curvó sus labios forzando una sonrisa burlona.
-
¿Y no fue así? - inquirió frunciendo su ceño.
-
Claro que no, solo eran unos cuantos besos y algunas caricias - minimizó ayudado de un gesto de su mano.
-
¿Así qué te dijo que eras un sucio asqueroso…?
-
Para ser más exactos... me dijo que la Torre no es hotel, y que llevara a mis amiguitas a mi habitación y no en la Sala común…
-
¿Y qué contestaste?
-
¿Cómo qué? La puse en su lugar... también es mi Sala y yo hago lo que quiera. Además de que le explique que no era nadie para imponer ordenes y que era la mujer más idiota, que era juguete de los hombres porque nadie la tomaría en serio, que era fea y sin gracia, un ratón de biblioteca etc, etc...
-
¿Así qué fue eso? ¿Le viste la cara? Fue genial… iba más que triste - se burló, intentando ver la reacción del rubio.
-
¿Genial? - curvó sus cejas desconcertado, notando la mofa en la cara de su amigo, pero por qué eso le molestaba, él también debería burlarse ¿no?
-
Si su expresión era de puro dolor… como si le hubieras clavado un puñal en el corazón - no apartó ni un centímetro la mirada del rubio, necesitaba averiguar si los remordimientos ante sus palabras atacaban a su amigo.
-
¿Tu crees? - hundió sus hombros, llenó de sentimientos encontrados, por un lado él normalmente se burlaría sin piedad de lo qué le había hecho a la castaña, pero ahora sentía un mal sabor de boca al hacerlo ¿Qué diablos le estaba pasando?
-
¿Qué pasa? ¿No querías eso? ¿Qué sufriera? Pues lo lograste. Entonces ¿por qué esa cara de pena?
-
¿Pena yo? Estás loco... el alcohol ya te atrofio - repeló colocando su mascara de frialdad e indiferencia.
-
Vamos, Draco, te conozco… la hiciste llorar, la hiciste sentir que no valía nada a propósito, por venganza y ahora te sientes mal por lo que le dijiste - explicó sonriendo confiado de sus palabras.
-
Claro que no Zabinni, no digas idioteces…
-
Ya te lo había dicho Draco, aléjate de ella… como líder de Slytherin tienes un deber que cumplir, ella es sangre sucia… ya que la heriste de esa manera, aprovecha y no la veas más, podría ser fatal para ti, además piensa en tus padres, tu reputación… todo se te vendría encima su vuelves a hablar con ella - aconsejó con seriedad, pensando más que nada en su amigo y en lo qué le podría ocurrir.
-
Zabinni deja de decir idioteces, ya te dije que yo…
-
Mejor bebe - sugirió Blaise, dándole la botella.
Ninguno dijo nada durante un rato, Draco bebió rápidamente copa tras copa, sin impórtale lo mareado que pudiera sentirse… quería la liberación que el alcohol le podía ofrecer.
-
¿Sabes Blaise? - habló con voz pastosa.
-
¿Mmmm? - asintió sin mirarlo.
-
Me gusta Granger - las palabras se le atoraban en la garganta, como si estuviera tomando algo asqueroso.
Blaise tardó un par de minutos en responder, el anuncio no le cayó por sorpresa, eso él ya lo había deducido - ¿No me digas? ¿Solo te gusta? - su expresión se mantuvo sin movimiento.
-
Pero tienes razón, debo de alejarme de ella… soy un Malfoy, un sangre pura…
-
Te pueden desheredar si esto se sabe ¿lo sabias? - interrogó, con parsimonia.
-
Pero ¿te confieso algo? - no hizo caso de las palabras de su amigo - por un momento, me sentí como tu con la Weasley… por un momento fue… genial… pero la realidad pesa demasiado, igual que el apellido y la sangre ¿no?
-
Mi caso es diferente… la mía es…
-
Si, lo se, es sangre pura… pero yo…no tengo esperanzas, ¿entiendes porqué es mejor hacer que me odie? -expuso arrastrando las palabras, sintiendo una opresión en su pecho que podía tomarse como dolor, no físico sino sentimental.
-
¿Y no crees qué a ella le gustes? - hizo la pregunta que tanto miedo le había dado a Draco, esa pregunta que lo había rondado últimamente, taladreando su mente en una tortura.
-
Claro, yo le gusto a todas… pero esto es diferente, después de todo lo que le he hecho a través de los años… debe odiarme - confesó con un suspiro de cansancio.
-
Pues no fue odio lo que vi en su mirada hoy, fue dolor puro y sincero… y aunque no deba de decirlo, no besas a alguien que odias ¿o si? - reveló dándole un poco de consuelo a su amigo, aunque sabía que eso podría resultar contraproducente.
Draco no respondió, las palabras de Blaise lo hicieron evocar el recuerdo de los besos que había compartido con la leona… sin saber qué decir, se quedó callado, pensando en aquello que era casi imposible de concebir, ¿cómo es qué había llegado a ese punto? La verdad es que no lo sabía. Después de un rato se quedó dormido, el único testigo de una solitaria lágrima en sus pestañas fue Blaise.
- ¿Lagrimas?... ¿en Draco? - no lo podía creer, eso lo había sorprendido de sobremanera.
Se acomodó para dormir, pensando en lo dichosa que era su vida ahora y en el sufrimiento de su amigo… un sufrimiento que el mismo se producía y que le fue heredado simplemente por ser un Malfoy.
En el 12 de Grimmauld Place…
Sentados plácidamente frente a la chimenea, dos caballeros degustaban sin prisa una copa de whiskey.
-
Aaahhh cierto - Remus se levantó y del mueble cercano tomó una carpeta y se la aventó - te trajeron esto.
-
Mmm ya veo - atrapó la carpeta en el aire, la abrió y la ojeó con interés.
-
¿Y bien? - cuestionó queriendo saber de qué se trataba, mirando como Sirius estudiaba los papeles.
-
Es un informe acerca de Sol - respondió sin apartar los ojos del informe.
-
No quiero parecer entrometido mi querido amigo, pero ¿quién es Sol? - enarcó su ceja, curioso.
-
Mmm - murmuró, ocasionando que el licántropo lo mirara con expresión de interrogación.
-
Sirius, Sirius… !Canuto! - exclamó, enojado por la poca atención que recibía.
-
¿Qué? - respondió, riendo de la expresión de disgusto de su amigo.
-
¿Quién es Sol? - repitió el licántropo - ¿Es otra de tus mujeres?
-
No, claro que no. ¿Por qué piensas eso? - al ver el gesto de Remus, lo entendió - Olvídalo, digamos que es la chica en la que esta interesado Harry.
-
¿Harry? ¿En serio? Yo pensé que ya había perdido el interés en las mujeres - se burló, para carcajearse después de la mirada furica de su acompañante.
-
No digas idioteces Lupín, estas hablando del hijo de James… además de que por supuesto es mi ahijado - se vanaglorio.
-
Por eso mismo lo digo, James solo vio a Lily y se olvido del resto del mundo… mientras que tu… bueno… no podemos decir que seas el mejor ejemplo de estabilidad en pareja ¿no?... tu "relación" con Yannel Cornwell no es muy estable que digamos, es más… creo que es inexistente - se mofó Remus.
-
Idiota, pero Lupín, tu tampoco te quedas atrás - recalcó irónico - solo te la pasas corriendo de Tonks… al menos yo persigo, tu corres…y eso que viven en la misma casa y no es precisamente fácil.
-
Bueno… - los colores estuvieron a punto de subirle al rostro, así que miró el fuego - eso es otro tema, pero estábamos en Harry…
-
Si, antes de que tu empezaras a atacar mi vida - rió Black, divertido de las reacciones de su amigo.
-
Y tu la mía, bueno ¿y quién es Sol? ¿Y por qué la investigas?
-
Pues… como te decía mi amigo, es la chica en la que Harry esta interesado, es francesa, así que hice que la investigaran, no me confió de las actividades de Voldemort y sus mortífagos, es mejor evitar que alguno de ellos se acerque a Harry, así que investigue en su vida, y cosa maravillosa para Harry, descubrí que esta limpia como sabana de predicador, su padre es el Ministro de Francia, tiene un hermano menor de nombre Allen Iván, su madre es una dama de lo más prestigiada en los círculos sociales de Francia, conocida por las excelentes fiestas que se dan en su hogar, además de que también trabaja en el Ministerio, tiene uno de los mejores promedios de Beauxbatons, cursa el 6 grado, juega en el equipo de quidditch, es cazadora, además es bonita, según la foto… y según Harry… mira - le tendió un papel, donde aparecía la foto a color de una sonriente Sol, en movimiento.
-
Es linda - acotó, mirando la foto y sonriendo instintivamente - vaya, vaya… Harry tiene buenos gustos.
-
Cierto, aunque tenga sus tropezones… como con Cho Chang - de pronto empezó a reír al recordar las ocurrencias de Ron - no vas a creer lo que dijo Ron.
-
¿Qué? - inquirió, levantando una ceja.
-
Que Chang, esta acosando a Harry… y que es capaz de violarlo en cualquiera rincón oscuro que lo encuentre - dijo, satisfactoriamente, imaginando la escena.
-
Vaya… esa chica si que esta obsesionada con Harry - indicó Remus, bebiendo de su copa.
-
Mmm como dijo Ron, esta psicópata, aunque puede que solo siga interesada en él, pero no hace lo correcto para reconquistarlo.
-
Puede ser, pero yo creo que él ya piensa en otra chica, aunque ¿en dónde quedó Ginny? - inquirió Remus, pensando en la hija de los Weasley y la anterior relación que había tenido con Harry.
-
Pues creo que Harry es él que debe contestar eso, pero ¿me acompañaras a verlo jugar el viernes?
-
Si claro, hace mucho que no lo veo jugar, ¿a qué hora es?
-
Mmm a las 11… creo… - respondió tratando de hacer memoria.
-
No lo puedo creer, ¿sabes mejor los horarios de juego de Malfoy que los de tu ahijado? - molestó divertido Remus.
-
No, solo que a veces me confundo, y si el juego es a las 11. Estoy seguro - afirmó tomando un sorbo de su whiskey.
-
Esta bien, estaré ahí - afirmó degustando su bebida.
-
Por cierto, hay algo que te tengo que contar ¿no lo vas a creer? - comentó sonriendo travieso.
-
¿Qué pasa?
-
No se lo digas a nadie...
-
Vamos Sirius ¿cuándo he dicho lo que tu me cuentas eh? - reclamó por la desconfianza.
-
Cierto, aquí te va… hay un jugador en el equipo de Hogwarts que espero que veas el viernes… se llama Gerry - divulgó divertido.
-
Mmm entiendo ¿qué tiene de especial eso? ¿Es mortífago? ¿Lo conoces? ¿Puede ser tu hijo?
-
No, claro que no - escupió su bebida de golpe, ensuciando su ropa, mientras Lunático reía - no es nada de eso… y si, si lo conozco y tu también.
-
¿Yo? - se quedó pensativo, intentando hacer memoria de la gente que conocía.
-
Si, pero la conoces como Hermione Granger - aseveró Canuto con una gran sonrisa en el rostro.
-
¿Hermy? ¿Hermy juega? - preguntó atragantándose con su bebida.
-
Si, recordaras que fui como Lucius al Consejo de padres para impedir que hubiera chicas en el equipo - manifestó haciendo una pausa para arreglar su ropa con un sencillo hechizo.
-
Si, lo recuerdo, fue tu primera aparición como Lucius no… casi te dan un premio por tu actuación - profirió esbozando una sonrisa.
-
Si lo se, soy un excelente actor… bueno, regresemos al tema… a Hermy no le agradó mucho esto y como ella juega bien, se empeñó en jugar, así que con una poción multijugos ella es Gerry.
-
Diablos, esa chica podría haber sido una excelente Merodeadora ¿no crees? - dijo, riéndose de la cara de pocos amigos de Sirius, ya que él no admitía chicas en su grupo de amigos. A excepción de Lily claro.
-
Mmm bueno, pero nadie sabe esto, así que no se te ocurra reírte ni mirarla mucho en el partido - pidió acomodándose en el sillón.
-
Bien ¿y qué hay de los chicos? ¿Se los dijo? ¿O lo oculta?
-
No lo se, pero note algo en mi última visita - indicó enigmático.
-
¿Qué? - indagó frunciendo su ceño.
-
"Gerry"… digamos que desarrolla una cierta preocupación por Malfoy - divulgó aún sorprendido de ello.
-
¿Malfoy? ¿Draco Malfoy? ¿Nuestra Hermy? - inquirió sin creerlo del todo.
-
Si, a nuestra Hermy creo que le gusta Malfoy - confirmó con una sonrisa de lado.
-
Diablos, esto podría ser un problema… y Malfoy ¿cómo lo ves? ¿Acaso él...?
-
Pues de él no se, solo es una teoría, no creas que ya es un hecho, además conocemos a Hermy y a Malfoy… él cree en la pereza de sangre, no olvides como la insulta.
-
Cierto, ¿y Zabinni?
-
Esa es otra sorpresa, al parecer el chico esta interesado en Ginny Weasley - soltó sorprendiendo más a su amigo.
-
¿Nuestra Ginny? - cuestionó Remus, abriendo sus ojos desmesuradamente.
-
Pues cuántas Ginnys conoces, claro que Ginny.
-
Eso no le gustará a Arthur, mucho menos a Molly. ¿Qué les pasa a esos chicos? Creo que el hechizo los esta volviendo locos - prorrumpió incrédulo.
-
¿O inteligentes? No sabemos - admitió retirando de su rostro unos mechones negros que le opacaban la visión.
-
¿Y Ron? ¿Qué piensa de eso?
-
Pues Ron se tendrá que resignar según Harry no hay nada qué pueda hacer - informó lo que su ahijado había dicho, dejando caer un poco sus hombros.
-
Habrá que ver qué pasa…
-
Si, por lo pronto Ginny no le habla a Zabinni y Malfoy no sabe lo de Hermy…o Gerry… además creo que esta por ahí Parkinson y la chica Slange, ese chico si que es acosado - negó con su cabeza, mientras sus labios se curvaban instintivamente, él sabía muy bien lo que era eso.
-
¿Podría ser tu hijo, no? - se mofó el castaño.
-
Estúpido - respondió con una mirada asesina dirigida al licántropo.
-
Tranquilo Canuto, fue solo una broma - se burló divertido de poder molestar a su amigo - cambiando de tema. Se acerca la ejecución de Crabbe y Goyle… ¿crees qué eso haga que Lucius piense bien sus actos?
-
Eso espero, después de la ejecución de Bellatrix y Colagusano algo se movió en su interior, espero que con esto cambie su actitud - señaló cambiando su semblante, frunciendo su ceño, logrando que su voz sonara preocupada.
-
Eso espero, después de todo, lo estamos haciendo por el bien de su hijo - agregó Remus, dejando salir un hondo suspiro, pensando en aquel secreto que guardaban celosamente.
-
Cierto, ¿recuerdas la cara de Pettigrew en su ejecución? - preguntó Sirius dejando que sus recuerdos volvieran a aquel fúnebre momento.
I - I - Flash Back - I - I
La noche era fría y húmeda, dentro de Azkaban había bastante movimiento, después de todo se llevarían acabo dos ejecuciones.
Sirius se encontraba sentado al lado de Harry y Dumbledore, todos los miembros de la orden del fénix se encontraban presentes, gracias a la intervención del director de Hogwarts, por fin Peter había confesado y el había quedado exonerado de toda culpa.
Frente a él, en una silla se encontraban sentados Colagusano y Bellatrix, ambos atados con esposas mágicas a la silla, esperando el cumplimiento de sus sentencias.
La primera en morir fue su prima, pero antes de morir no pudo evitar seguir con su adoración a su gran Señor Oscuro, atacando al ojiverde el cual tan solo la miró con pena.
- Moriré yo… pero jamás podrás vencer al Señor Oscuro, ni tu padrino, ni el viejo de Dumbledore ni nadie te podrá librar de eso, él te matara y yo estaré esperándote en el infierno.
Sus palabras fueron acalladas, cuando un dementor se acercó a ella, y prácticamente cubriendo su cuerpo, le otorgó el tan temido "Beso del Dementor", matándola al instante, soltándola después, mientras de la boca de la mujer salía una pequeña esfera brillante, en señal de que la vida, se había escapado de ese cuerpo.
Después tocó el turno de Colagusano, que como el cobarde que era, gritaba y lloraba en busca de su "Amo", para después mirarlos y rogarles a ellos por piedad.
- Canuto, por favor… Lunático… somos amigos ¿recuerdan? - gritó, mirándolos de frente, con su feo rostro mostrando una sonrisa - vamos, ustedes saben que James me habría perdonado.
Harry no pudo contenerse más tiempo y se levantó gritando.
-
¡Mis padres están muertos por tu culpa! ¡No mereces piedad! ¡Eres un maldito traidor! - una mano en su hombro lo tranquilizó, regresándolo a su sitio en la banca.
-
Pettigrew… actúas como la rata que eres, ten el valor de enfrentar tu destino y espero que James en el otro mundo te haga pagar todo lo que le hiciste a su hijo - bramó Sirius furioso.
-
Aunque no creo que lo veas, donde tu vas es el infierno y James esta en otro lugar, que jamás alcanzaras… traidor - agregó Remus.
Dumbledore hizo una señal, y el dementor fue liberado, abarcado con su extraño ropaje negro a la figura sentada en la silla, de pronto se alejó y la esfera salió de la boca de la rata, dándole la muerte a ese personaje que tanto dolor y muerte había causado.
I - I - Flash Back - I - I
-
Claro que la recuerdo, es algo que no se olvida - indicó Remus serio.
-
Con esa muerte por fin quede libre de culpas, libre para estar junto a Harry… ayudándolo en su lucha contra Voldemort - comentó Sirius, apretando sus puños, aún había tanto por hacer.
-
Vamos Canuto, no te deprimas… mejor vamos a salir ¿te parece?
-
Mmmm ok, vamos - se levantaron, tomando sus túnicas salieron de la mansión a algún lugar donde pudieran pasar un buen rato.
rn**°°°°°°°°°*°**rnAl siguiente día en Hogwarts… En la habitación de Zabinni…
El rubio platinado abría sus somnolientos parpados, miró desorientado el lugar, después de unos segundos cayó en cuenta de que no estaba en su habitación en la Torre de premios anuales, sino en su antiguo dormitorio en Slytherin, en la cama contigua su inseparable amigo Blaise Zabinni dormía placidamente… era raro, en algún momento de la noche el chico lo había abrigado con las mantas… no había otra opción, ya que él si tenia puesta su pijama verde, mientras que el rubio tenia toda la ropa arrugada por dormir con ella, se movió ligeramente y su varita se le clavó en el costado, con una mueca de disgusto se removió y logró sacarla de su bolsillo. La colocó en el buró contiguo, pero ya no pudo conciliar nuevamente el sueño, así que se levantó, mirando con expresión de disgusto su aspecto, su cabello esta desordenado, debido a la falta de gomina, su ropa, se notaba demasiado arrugada, lo único decente que hizo Blaise además de arroparlo, fue quitarle los zapatos, así que se calzó y con un hechizo de su varita, compuso su aspecto lo mejor que pudo.
Seria bueno ducharse, pero prefería hacerlo en la comodidad de su baño, así que sigilosamente salió sin siquiera despedirse y se encaminó a su Torre, cuidando de no ser visto con ese aspecto por las chicas del Colegio.
Llegó a su Torre en un tiempo realmente corto, no hubo incidentes o gente que lo cuestionara, así que entró y se refugió rápidamente en su habitación, se recostó… a decir verdad no tenia muchos ánimos de asearse, todavía tenia un poco de sueño, así que volvió a acomodarse y dejó que el sueño lo venciera, pensando en que haría cuando tuviera su próximo enfrentamiento con su compañera de Sala.
En Gryffindor…
Una linda chica de cabellos oscuros se levantaba con pereza de su cama, una sonrisa asomó a sus labios al recordar lo que haría ese día.
- Hoy pasaremos el día en Hogsmeade, voy a hacer que Ron me compre muchas cosas - sabiendo que desde que los gemelos eran independientes le habían aumentado la mesada.
Se metió rápidamente al baño, que compartía con una de las gemelas Patil y con otras dos chicas, ya que Hermione ya tenía su propia habitación en Premios Anuales. Se vistió con un ligero atuendo rosa, ya que esperaba que hiciera calor ese día en el mágico pueblo, el color le favorecía, ya que tenia un buen conocimiento de los colores, aunque a la castaña no le gustara mucho su estilo algo exuberante, ya que su blusa era solo atada por el cuello, dejando media espalda descubierta, dándose un último vistazo en el espejo, salió rumbo a la habitación de su "cuñada", esperando que ya estuviera despierta… tenia muchas noticias de las que ponerse al corriente, además de planear que harían para ayudar a Hermy en los siguientes partidos…
Entró sin siquiera tomarse la molestia de tocar, desafortunadamente sus esperanzas fueron vanas, ya que la pelirroja todavía estaba hundida entre las mantas de su cama, al igual que su vecina, mientras que las otras dos camas ya estaban desocupadas.
- Ginny, Ginny - dijo, sacudiéndola sin misericordia. - levántate, ya es tarde y recuerda que hoy es día de Hogsmeade…
De pronto la chica de la cama contigua se levantó como impulsada por resortes, gritando…
- Es verdad hoy es Hogsmeade… ¡y ya es tarde! - sin más se levantó y se metió en el baño, donde poco segundo después se dejó oír el inequívoco sonido del chorro de agua de la ducha.
Mientras que Lavender volvía a su misión anterior, intentar levantar a Ginevra que aún seguía acostada.
- Vamos Ginn, levántate… tienes muchas cosas que contarme, ayer encontraste a Hermione, ¿te dijo algo del plan?
Sin muchas ganas, la pelirroja salió de entre las mantas, mirando con confusión a la morena frente a ella…
-
¿Lav? Es muy temprano, apenas amanece… déjame dormir un poco más - volvió a acomodarse, pero no pudo dormir, por las incesantes preguntas de la chica de cabellos negros.
-
Vamos Ginny, cuéntame… ¿qué pasó ayer? ¿Encontraste a Hermy o a Gerry? ¿Qué te dijo? - volvió a cuestionar, sacudiéndola ligeramente.
Desesperada por acabar con ese parloteo, la pelirroja se sentó en la cama, mirando a su "cuñada" con odio.
-
Si Lav, si la encontré, tranquila, respira. Te pareces a mí - aseveró enfadada.
-
Pero es que eres muy lenta, necesito que me cuentes qué pasó ayer - comunicó ansiosa.
-
Pues bueno, veras… ayer cuando tu tan cruelmente me dejaste, para irte con mi hermano, fui en su busca, pero eso no es lo mejor me encontré a…. - calló, al ver salir del baño a su compañera de cuarto, prácticamente lista para salir, solo les sonrió y se despidió, sin más.
-
¿Qué? ¿Qué pasó? ¡Cuéntame! - se desesperó porque Molly había callado justamente en lo importante.
-
Pues veras… - le contó los detalles de lo que había pasado con Zabinni, expresando su total emoción y casi un desmayo, al describirle el beso que habían compartido y lo que pasó después, además de lo ocurrido con Hermione y lo que esta le contó acerca de Draco y Nurit.
-
¡No lo puedo creer! ¿Nurit?, tan fría que se ve… y resulta que deja salir el fuego con Malfoy - exclamó sorprendida.
-
Tal como lo oyes - entró al baño y desde ahí le gritaba a Lav los detalles que le había dado Hermione mientras se duchaba. Al salir la miró, sentada en la cama contigua.
-
¿Y hoy vas a salir con Zabinni? - cuestionó, mirándola pícaramente.
-
No, ya quede con Hermy de ir al Hogsmeade, le hace falta algunos ingredientes para la poción, además de que hay que comprarnos algo de ropa, para la fiesta del viernes ¿tu qué te pondrás?
-
No lo se, creo que también comprare hoy algo de ropa, espero que Ron aguante una salida de compras conmigo - murmuró divertida.
-
Lo dudo… ya ves como es Ron, pero siendo por ti, yo creo que iría hasta hincado - agregó con simpleza.
-
Bueno… ¿qué puedo decir? Won-won me adora - dijo vanidosamente, mirándose las uñas.
-
Algo le has hecho al pobre de Ron para traerlo así, ¿no? - la miró con desconfianza fingida.
-
Mmmm pues te diré que tengo mis tácticas - acotó con una sonrisa maléfica.
-
Si, te lo creo - respondió pícaramente, para depuse reír de la cara de lujuria de su amiga.
Después de terminar de arreglarse, salieron de ahí, rumbo al Comedor, donde esperaban que Hermione ya estuviera…
En la casa de Hufflepuff…
El entrenador y capitán de la selección, arribaba a la que fuera su casa, con paso lento ya que todavía no podía jugar, pero si podía ordenar… así que en cuanto entró, dejó oír un sonoro grito.
-
¡Justiiiiiiiiiiiin! - vociferó, logrando que el chico apareciera por las escaleras en pijama y descalzo.
-
¿Cedric? ¿Qué pasa? - interrogó con preocupación.
-
¿Cómo que, qué pasa? No puedo creer que en mi ausencia no haya entrenamiento ¿acaso no quieren ganar? - preguntó molesto.
-
Pero Cedric… no hemos dado aviso - comunicó tallandose los ojos.
-
No importa, hay entrenamiento sorpresa… reúne a todos y los espero en 30 minutos en el Estadio principal para entrenar - ordenó firme.
-
Pero Cedric…
-
Nada de peros Justin, si no entrenamos no ganaremos... y no permitiré que se la pasen holgazaneando. - mandó con voz sonora.
-
Esta bien, en 30 minutos - subió corriendo y bajó minutos después mal vestido pero más pudoroso que como había salió en un principio. - iré a la Lechuceria para mandarlas…
-
Perfecto, en 30 minutos Justin - sin más, lo vio salir corriendo a cumplir su orden - no permitiré que Hogwarts pierda ante nadie, además han tenido muchas fiestas últimamente… el alcohol los va a atrofiar.
Salió de la Sala, yendo directamente al Estadio, donde esperó pacientemente la llegada de los jugadores de su equipo, él no entrenaría… pero no escatimaría esfuerzos en hacerlos trabajar.
En Slytherin…
Un insistente golpeteó punzaba en las sienes del moreno, pensando que era la resaca, sólo se cubrió más, pero el sonido no ceso, salió de debajo, notando que el insistente golpeteó no provenía de su cabeza, sino de una lechuza extraña que golpeaba en la ventana… sin ganas se levantó y la dejó entrar, quitándole la nota de la pata, sin siquiera un palabra, sacó la ave de su cuarto y cerró la ventana.
Leyó la nota sin entender muy bien las palabras, su cerebro todavía estaba algo atrofiado por el alcohol de la noche anterior, así que regresó a su cama y se sentó releyendo la nota…
Buenos días chicos… por orden de Cedric hay entrenamiento sorpresa… hay que estar en el Estadio principal a las 8:15. Ya listos para entrenar, con uniforme y escobas…
Justin.
- ¡Por Merlín!… ¿qué esta loco? - se dejó caer en la cama - no estoy en condiciones de ir a entrenar - recordó que su amigo se había quedadó, pero al mirar la cama a su lado, notó que estaba vacía - un adios o gracias no te hubieran matado eh Draco - manifestó al aire, ya que sabia que esas palabras eran casi imposibles de sacárselas al rubio.
Con paso lento caminó al baño, esperando que el agua lo hiciera regresar a la realidad… después de 5 minutos, salió con un ligera toalla en las caderas, tomó su uniforme y se lo puso con rapidez, se tendría que bañar nuevamente después del entrenamiento, así que solo se puso muy poca gomina lo sufiicnete para tener el cabello aceptable, salió de ahí topándose con sus compañeros que con trabajo se movían, al parecer el whiskey corría mucho últimamente y estos tampoco estaban en condiciones de entrenar.
- Resignación amigos, resignación - salió enfilando hacia la habitación de Malfoy, cociéndolo era muy poco probable que hiciera caso a la lechuza, además de que el estado de ánimo del chico no era precisamente el más festivo.
Pero aún así no pudo dejar de ir a su Torre, era como un masoquista que tenia que mirar lo que le era prohibido… sabia que nada bueno tendría una relación con Granger, pero no podía dejar de llegar a su maldita Torre para verla.
En la habitación de Gerry….
La castaña abrió sus ojos, mirando alrededor con extrañeza, segundos después se levantó y se miró en el espejo… Por Merlín, su aspecto era desastroso, su cabellera estaba enmarañada, bajo sus ojos una ligeras ojeras aparecían, mientras que sus parpados estaban algo hinchados por las lágrimas derramadas la noche anterior…
-
¡Por Merlín!, me siento fatal… solo falta que un centauro me aplaste, para acabar conmigo - se arregló sus ropas lo mejor que pudo, de pronto un sonido le llegó, un ligero repiqueteó, mirando hacia la ventana notó la presencia de una lechuza, con paso lento, logró llegar a la ventana dando paso al animal, el cual solo le entregó la nota y se marchó, en cuanto leyó, sus ojos se abrieron sorprendidos.
-
No puede ser que justo hoy Cedric me haga esto - murmuró tristemente, mirando alrededor - ¿dónde demonios esta el uniforme? - dijo, levantando las ropas regadas por el lugar, de pronto la luz se hizo en su cerebro - ¡Por Gryffindor!… mi uniforme esta en el Estadio - recordó que lo dejo allá, cuando el efecto de la poción se terminó y tuvo que salir con la ropa de Sol, tenia que darse prisa y llegar a los vestidores lo más rápido posible, tomó el frasco con la poción, lo rellenó un poco más y salió apresuradamente de la habitación,
Para su mala fortuna, cuando ella salía de ahí, se topó con la persona menos deseada…
En Gryffindor…
En la habitación del ojiverde, se oían solo las acompasadas respiraciones de los habitantes del lugar, todos dormían plácidamente, hasta que el sonido de un ligero golpeteó obligó al ojiverde a levantare, en la ventana reposaba una lechuza, a la cual le abrió y tomó la nota de su pata, extendiéndole con torpeza un pequeño tazón con semillas, en recompensa. Apenas se acomodara los lentes leyó la nota.
Una cara de asombró se pintó en su rostro al entender lo que está decía, rápidamente miró el reloj, no les daría tiempo de bañarse a los dos, así que solo sacudió con fuerza al pelirrojo.
- Ron… Ron… vamos Ron, despierta, hay entrenamiento sorpresa - lo movió durante unos instantes más, para después soltarlo y empezar a despojarse de la pijama, mientras sacudía a los demás - vamos chicos, hay entrenamiento…
Del interior de las mantas, solo salió un ruido inentendible, para después caer y dejar ver el rostro pecoso de Ronald - ¿Cómo qué sorpresa? - murmuró mientras bostezaba - ¿de qué hablas? - sin palabras, el ojiverde le aventó la nota, el chico la leyó y miró el reloj con flojera. Al registrar la hora, se levantó rápidamente e imitó a su amigo - ¿cómo es posible que Cedric nos haga esto?, ¿qué no es consiente que también tenemos vida social?, no todo es jugar Quidditch…
-
Sobre todo de que tenemos que descansar - se quejó Dean, acompañando a Ronald.
-
Vamos, no se quejen… ya es tarde, no vamos a llegar - murmuró el buscador, mientras se calzaba las botas del uniforme.
-
¡Por Merlín! ni tiempo nos da de bañarnos - su voz se oyó apagada, ya que se estaba poniendo la camiseta.
-
Nos bañaremos después, vamos - apresuró Harry.
-
Harry, yo creo… - trató de advertirle el pelirrojo al verlo.
-
Vamos Ron, date prisa - espetó, sin darle importancia a lo que le quería decir.
-
Pero Harry, deberías de… - intentó nuevamente decirle.
-
Vamos Ron - salió apresuradamente, seguido por el grito de su amigo.
-
¡Harry! ¡Deberías de lavarte la cara, te brilla toda! - la afirmación de Bilius, hizo que elegido, se detuviera en el acto, regresando corriendo al recordar que la noche anterior solo se había cambiado, sin preocuparse por limpiar el exceso de brillos de su cara.
Entró al baño y mojó una toalla, se limpió lo mejor que pudo, pero no había duda de que varios puntos le brillaban en la cara; resignado salió del cubículo, notando la mirada burlona de su amigo.
- Vamos y no digas nada - ambos salieron corriendo, rumbo al Estadio, seguidos de cerca por sus otros compañeros.
Llegaron al Estadio, jadeantes y de muy mal humor, mirando a Cedric con cara de reproche, a lo que este ni se inmuto.
En la Torre de premios anuales…
El incesante sonido en su puerta, hizo levantar al rubio de ojos grises, con paso lento se acercó a la puerta de su habitación, bajó las escaleras, apenas asomó su cara por la rendija, para notar que su visitante era nuevamente su amigo.
-
¡Por Merlín! yo se que me adoras, pero podrías dejarme dormir un poco más - argumentó molesto, mientras miraba el reloj de la Sala y notaba lo temprano que era.
-
Que gracioso… sabía que no ibas a hacerle caso a la lechuza - repuso con fastidio.
-
¿Qué lechuza? ¿Ahora me mandas cartas de amor por lechu…? - calló al oír la puerta contigua abrirse, ambos voltearon por instinto, quedándose estáticos, al notar que la persona que salía de la habitación de Gerry era la castaña.
Los tres se quedaron estáticos por un momento, la primera en moverse fue Hermione, que sin dirigirles la palabra caminó aprisa por el pasillo, lo que ellos no sabían era que corría hacia el Estadio…
Después de verla desaparecer al doblar la esquina, Zabinni miró discretamente el rostro de su amigo, notando la mirada helada que en esos momentos reflejaban sus pupilas…
-
Draco ¿estas bien? - murmuró, sabiendo de antemano la respuesta.
-
Claro que si, vamos - dio media vuelta, entrando en la Sala, mientras su cabello ocultaba su rostro - ¿qué decías de una lechuza?
-
Que sabia que no le harías caso a la lechuza que enviaron - manifestó Blaise, mirando como su amigo, no le daba la cara.
-
¿Y a qué viene esa lechuza? - preguntó con voz gruesa, ocultando el nudo que embargaba su garganta, después de ver a la leona salir de esa Sala.
-
Cedric convocó a entrenamiento sorpresa, pero como supuse, tú ni siquiera prestaste atención a la lechuza que te enviaron - entraron al cuarto, Draco se dirigió directamente a la venta donde una lechuza al parecer agotada reposaba en la parte de arriba del tejado. Él le quitó la nota, leyó rápidamente y miró a Zabinni.
-
¿Acaso Hufflic esta loco? ¿Qué no ve, qué hora es? - interpeló molesto, canalizando su ira con eso.
-
No me preguntes, solo se que es tarde… vámonos o no llegaremos - musitó, mientras el ojigris se ponía en movimiento vistiéndose con el uniforme de entrenamientos.
Malfoy se vestía automáticamente, solo por inercia, ya que sus pensamientos estaban dirigidos hacia otra parte.
"¡Maldita Granger! ¿Con qué durmiendo con Gerry, eh? Y ese maldito… ¿qué se cree?... cuando lo vea lo voy a…", giró el rostro, mirando de frente a Blaise, por primera vez desde que entraran a la Sala.
-
¿Qué me ves? - interrogó con impaciencia.
-
Nada - sondeando el terreno preguntó - ¿quieres qué pasemos por Gerry?
-
Como quieras - fingió desinterés, esperando poder engañarlo, mientras Blaise se mantenía sereno y neutral, simplemente analizándolo, era más que obvio que le había afectado la escena que había presenciado.
-
Te espero abajo - salió de ahí, al igual que de la Sala y acudió al cuadro de la Dama de blanco, la cual le expresó que el ocupante de esa habitación no se encontraba.
Regresó a la Sala común, justo cuando Draco bajaba las escaleras.
-
No esta, ya debe de haberse ido - divulgó concentrando sus pupilas en las plateadas.
-
Mejor vámonos se hace tarde - su voz ahora era más fría que lo normal, cosa que Zabinni interpretó como furia reprimida.
Sin más palabras entre ellos, caminaron juntos hasta el Estadio, donde se alistaron para el entrenamiento, tomando sus escobas del vestidor. De repente la mirada Malfoy se tornó más oscura, al notar la presencia en el lugar de…
En los corredores del Castillo…
Hermione corría velozmente, notó en el camino la presencia de algunos de los chicos de la selección en el Comedor, al parecer querían desayunar antes de entrenar, así que apuró más el paso.
Llegó al Estadio, rápidamente entró en los vestidores de las niñas y del último de los lockers sacó su uniforme, estaba algo arrugado por estar arrumbado desde hacia dos días, pero no importaba, lo primordial era estar lista. Bebió la poción y mientras se trasformaba se vistió con el uniforme, dejando su ropa doblada en el lugar donde antes estuviera el uniforme, ya como hombre, arregló su cabello lo mejor que pudo y salió de ahí, cuidando que nadie lo viera.
Ingresó directamente al vestidor masculino, donde encontró su escoba arrumbada en un rincón, al parecer el día anterior nadie había reparado en la escoba abandonada. La tomó y salió de ahí, de repente un escalofrió le recorrió la columna, se giró buscando la causa, cuando notó la mira severa que le lanzaba el rubio de Slytherin.
"¿Qué te pasa hurón?", se acercó al centro del Estadio, pero antes de poder llegar donde estaban los Slytherins la voz de Ron lo detuvo.
-
Gerry, buenos días - saludó aún bostezando.
-
Buenos días chicos ¿se sienten en condiciones de entrenar? - preguntó con naturalidad.
-
Claro, somos Gryffindor ¿y tú? ¿Dónde te metiste? Ayer no te vimos - replicó el ojiceleste haciendo memoria.
-
Por ahí - contestó queriendo esquivar el tema, pasó su vista de Ron a Harry, notando cierto brillo en su cara exclamó - Harry, no es por incomodarte pero... ¡que brillante estas hoy!
-
Y-yo… yo… bueno… - tartamudeó el león, mientras sus mejillas se tornaban sonrosadas y los otros dos chicos se reían de él.
-
Yo te lo advertí Harry - exclamó con burla, Ronald.
-
Mmm Harry, yo diría que has estado algo ocupado, ¿no? - agregó divertido Gerry, ya que como Hermione sabía que había estado con Sol.
-
Si… algo - agachó la cabeza, mientras una tierna sonrisa asomaba en sus labios.
De pronto la voz del capitán de la selección los interrumpió.
-
Bien chicos… es hora de entrenar, suban a sus escobas: 4 grupos de 4, unos contra otros… equipo rojo, Potter, Ron Weasley, Davies y Bole. Equipo azul, Nott, Malfoy, Thomas y Fred Weasley - señaló, observando el pergamino donde tenía escrito los nombres.
-
Equipo verde Finch-Flechney, Zabinni, George Weasley y Smith, equipo amarillo D`Granchester, Montague, Corner y Samuels…
-
Pero Cedric… - se intentó quejar Ronald.
-
Nada de peros Weasley, sube a tu escoba - ordenó el ojigris enérgicamente. - equipo rojo contra verde y azul contra amarillo.
Ante ese tono, nadie se atrevió a protestar, incluso los Slytherins se quedaron callados, obedeciendo las órdenes del Hufflepuff.
El entrenamiento comenzó, todos los chicos se elevaron en sus escobas, incluso Cedric, pero este sólo se limitó a elevarse un poco más y gritar la orden de inicio, mirándolos fijamente.
Nadie notó la sonrisa malévola que iluminó el rostro del rubio, al ser oponente de Gerry, eso le daba un poco la oportunidad de desquitar su coraje "deportivamente".
En la Sala designada a Beauxbatons…
Una linda pelirroja, despertaba de su letárgico sueño, con una sonrisa dibujada en su rostro, animadamente, se bañó, y salió de ahí, yendo directamente al cuarto de su hermano, lo encontró ya vestido, esperándola, juntos salieron de la Sala y entraron directo al Comedor, donde esperaban que los leones ya estuvieran desayunando, pero no encontraron a nadie, así que se sentaron a su mesa y se dispusieron a desayunar.
Después de unos minutos llegaron Lavender y Ginny, en cuanto las vieron sentarse, el chico se levantó y se sentó al lado de estas, siendo seguido más lentamente por su hermana.
-
Buenos días, pequeño - saludó risueña Ginny.
-
Buenos días Iván, Sol ¿qué tal te fue anoche con Harry? - interrogó pícaramente la pelinegra.
-
Bien, yo diría que se esta ganando mi amor - se rió, sentándose al lado de las leonas.
-
¿Dónde están los chicos? - cuestionó impaciente Allen.
-
No lo se, tal vez no tarden en bajar a desayunar - informó con una sonrisa Molly.
-
Pues yo esperare un poco a Ron, no le gusta desayunar solo - dijo, melosamente la morena.
De pronto una tercera voz tras ella hizo su aparición.
-
Pues esperaras bastante Lavender - refirió la rubia lunática de Ravenclaw, haciendo que las cuatro cabezas voltearan a verla.
-
¿Y eso por qué? - peguntó interesada, esta vez fue Neville, que iba al lado de la rubia el que respondió.
-
Pues porque están en entrenamiento - manifestó, con una mirada risueña.
-
Así es, al parecer Cedric no los dejara descansar - expresó Luna, mientras jugaba distraídamente con su collar de rábanos.
-
Esta mañana les mandó una lechuza ordenándoles ir a entrenamiento sorpresa, por eso me despertaron con sus prisas - comunicó Longbottom.
-
¿Y por qué Ronald no me avisó de esto? ¿Qué cree, qué lo esperare toda la vida? - manifestó incrédula Brown.
-
Lav… ¿qué no oíste?, dijo que Cedric mandó entrenamiento sorpresa, o sea que ellos no sabían - explicó pacientemente Molly.
-
Tienes razón, bueno, solo por eso lo perdonare - se rió de su tonta broma, mientras los demás se miraban sin entender muy bien lo qué pasaba.
-
¿Podemos ir a verlos? - preguntó ansioso el pequeño francés.
-
No lo se… tal vez no me dejen entrar por ser de Beauxbatons - comentó Sol, mirando a sus interlocutoras.
-
No digas tonterías, nadie te impediría el paso a un Estadio en Hogwarts - aclaró la pecosa Weasley - además a mi también me gustaría ir a ver el entrenamiento - exclamó con una mirada pensativa.
-
Mmm pero no creo que sea por ver a mi Won-won… yo creo que seria por cierto moreno... ¿no crees Sol? - expresó Lavender, guiñándole el ojo.
-
Es posible, pero ¿no crees qué Ginny sea tan buena hermana y amiga, como para ir a apoyar a su hermano y a Harry sin intereses secundarios? - interrogó burlonamente, al ver el sonrojo de la leona.
-
Bueno… basta, desayunemos y vamos a verlos, ¿esta bien? - todos asintieron, a excepción de Luna y Neville que sin despedirse se habían ido a sentar a la mesa de Ravenclaw.
Terminaron de desayunar y salieron de ahí, encaminándose al Estadio…
En el Ministerio de Magia…
Se reunía en esos momentos la Orden del Fénix, en calidad de urgencia, claro que no todos los miembros de esta, ya que faltaban algunos.
La habitación era bastante iluminada y espaciosa, con cabida para todos los miembros, entre ellos destacaba la presencia de Sirius Black, Remus Lupin, Nymphadora Tonks, entre otros, el tema de la reunión era el ataque ocurrido el día anterior, hecho por los mortífagos, en Irlanda.
Varios de lo miembros se miraban entre si, consternados por la nueva aparición de los mortífagos, varios murmullos se dejaban oír por toda la habitación, mientras que Black, Lupin y Tonks miraban con expresión seria, de pronto una mano en el hombro de la pelirrosa la hizo voltear, topándose con la mirada de su compañera en algunas ocasiones en varias misiones.
-
¿Todos están aquí por el ataque? - cuestionó seria Yan.
-
Así es… ¿dónde estabas? - replicó cureosa Nymphadora.
-
Por ahí, haciendo mi trabajo - miró de reojo a toda la gente reunida en la habitación,
De pronto la tranquila voz del Director de Hogwarts y sobre todo líder, se dejó oír en el lugar, silenciando inmediatamente a los presentes, como si hubiese gritado fuertemente.
- Queridos amigos, no creo que haga falta mencionar la causa de nuestra reunión - las miradas de todos estaban clavadas en el anciano. - bien… lo importante ahora es coordinar las fuerzas de la orden, para evitar que estos ataques se propaguen y puedan herir a cualquier mago y bruja, así que hay que estar muy atentos - miró fijamente a su derecha, donde estaba uno de los coordinadores de las misiones en busca de mortífagos - bien Richard…
Ante sus palabras el susodicho se dispuso a planear una estrategia, donde todos tenían una misión que cumplir, a todos se les asignaba un sobre con un horario, para que pasaran más tarde al despacho, donde se le otorgarían sus misiones, por seguridad no se mencionaban en público y era estrictamente prohibido mencionarlas a otros de la Orden, por muy confiables que fueran, claro que esta mandato no era seguida por varios de los miembros, sobre todo por los siempre rebeldes Merodeadores y su ahora siempre acompañante la sobrina de Canuto.
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Mmmm - murmuró pensativo Sirius.
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Hay que avisar a los chicos acerca de esto ¿no crees? - señaló serio Remus.
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Si lo se, pero no quisiera tener que hacerlo… últimamente Harry a estado muy tranquilo y no quisiera que rompiera su rutina preocupándose por esto - puntualizó preocupado.
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Pero es mejor que este alerta - agregó lógico. Nym llegó justo en ese memento, ya que se estaba despidiendo de su compañera de misiones, de la cual Sirius no perdió detalle hasta que salió de la habitación.
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Así es, además de que Hermy y Ron deberán estar atentos - añadió el hombre.
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Lo se, vámonos - caminaron los tres, siguiendo de cerca al Profesor Dumbledore, que caminaba delante de ellos con paso lento.
En el Estadio principal…
Diggory miraba como un águila los movimientos de sus pupilos, notando las faltas que cada uno cometía, así como los errores en cuanto a defensa y ofensa, además la poca habilidad de algunos de sus jugadores.
- Malfoy deja de portarte como un berrinchudo, juega como un ingles - gritó fuertemente, llamando la atención del rubio.
Él cual ya había cometido varias faltas sobre sus oponentes, pero ponía especial saña en lo relacionado con el "americanito", este solo se dedicaba a esquivarlas… después de todo no quería hacerle daño, pero en un momento del entrenamiento, quaffle le fue habilitada y él paso justo a la altura de su cabeza, casi arañándole la cara con la escoba, mientras que según él, perseguía una snitch imaginaria…
Mientras que Zabinni no se quedaba atrás, como buen Slytherin se había dedicado a lazar bludgers con singular alegría, después de todo él si podía presumir de estar alegre… Ginny estaba en las gradas y lo miraba disimuladamente, mientras se sentaba al lado de sus amigas.
En tanto Harry había visto el arribo de la chica francesa con sus amigas, por un momento perdió la concertación, pero cuando una bludger le pasó justo frente a sus ojos, regresó su atención a lo que estaba antes de que Cedric lo amonestara.
En las gradas del Estadio…
Unas lindas chicas, se acomodaban felizmente junto con un pequeño niño, en la parte Gryffindor del Estadio, podían notar la mirada de Cedric fija en ellas, al parecer al capitán de la selección no le agradaba mucho que estuvieran ahí, pero mientras no interrumpieran el entrenamiento no podía decirles nada.
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Creo que a Diggory no le agrada mi presencia - comentó la francesa con pesar.
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No te preocupes, no es por ti, o porque seas francesa, Cedric es así con todo aquel que venga a desconcentrar al equipo - aclaró Ginevra.
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¿En serio? Vaya… que severo es, ¿no? - espetó sol, mirándolo fijamente.
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Si así es, solo hay una persona capaz de dominar a Cedric - aseveró Lavender con una gran sonrisa.
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¿En serio? ¿Sus padres? - murmuró, de pronto las oyó reír fuertemente.
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No mi querida amiga… ella…. - señaló la morena a la pequeña chica de Ravenclaw que miraba al capitán desde la puerta de la Enfermería.
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¿Ella? ¿Esa pequeña chica? - interrogó soprendida Soleil.
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Así es… esa pequeña chica, aunque no lo creas es capaz de dominar al capitán - afirmó alegre Ginny.
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¿En serio? - inquirió asombrada Moon.
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Si, ya lo veras en un rato… cuando Gotty chasquea el látigo, Cedric se dobla como papel en agua… ya lo veras - profirió divertida Brown.
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Es que aunque la veas así de tierna… tiene su carácter - mencionó Ginn.
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No lo creo…. - volvió a mirar a la chica en la Enfermería, notó que no miraba en otra dirección que no fuera directo al capitán - vaya… eso es amor del bueno, ¿no?
Todas rieron fuertemente, pero luego callaron al ver que Diggory las miraba recelosamente, y que a Harry casi lo golpeaba una Bludger.
- Será mejor callarnos o Cedric es capaz de corrernos - acordaron.
Todas miraban a los chicos en las escobas, Ginny fijó su vista en varias personas… primero en Zabinni, que alardeaba con la bludger intentando golpear a quien fuera, después en Gerry… o Hermy, que al parecer en ese momento no gozaba mucho, Malfoy lo atacaba con bastante ira… eso era notorio.
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Al parecer la pelea estuvo muy buena - murmuró, por lo bajo, llamando la atención de la extranjera y de Lav.
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Mmmm creo que tienes razón - respondió Lavender, al notar la mirada interrogante de la francesa, se puso a explicarle lo ocurrido entre Malfoy y Hermy en su Sala.
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¿Quieres decir qué Malfoy y Hermy comparten Sala? - interrogó sorprendida Sol, ante el asentimiento de las leonas regresó su mirada al castaño en el aire "seguro esto le hizo mucho daño a Hermy".
Volvió a mirarlos y notó que al contrario de lo que las chicas pensaran, no era Gerry el que atacaba a Malfoy, sino al revés.
- Pero algo ha pasado, Malfoy se ve enojado… y ataca demasiado a Gerry - manifestó con preocupación la francesa.
Ambas chicas miraron más específicamente al rubio, notando que la pelirroja tenía razón.
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Cierto, hay que hablar con Hermy, algo esta pasando - concordó la cazadora Gryffindor. Las otra dos asintieron, para después cambiar el tema.
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¿Qué harás hoy Sol? ¿Saldrás con Harry? - interrogó pícaramente la morena.
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Yo… pues si, iremos al Hogsmeade - contestó ligeramente sonrojada.
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Genial… - expresó Ginevra, con un sentimiento raro dentro de ella, últimamente había sentido como si algo se le hubiera removido, posó sus pupilas en el ojiverde *"él nunca estuvo así por mí",*pensó tristemente.
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Si, genial, yo iré con Ron; ya saben como es mi Won-Won, compraremos ropa ¿verdad Ginny? - intentó cambiar el tema, ya que ella conocía muy bien a su cuñada y había notado la rara expresión que había aparecido en su rostro.
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Genial, ese es uno de mis deportes favoritos - aseveró la francesa.
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Y de nosotras también - completó la pelinegra - el problema es lo que va a sufrir Ron para seguirme el paso - aseveró con una gran sonrisa maquiavélica en su rostro que hizo reír a las otras dos chicas, mientras que Iván, solo hacia un gesto de compasión por el pobre pelirrojo.
Mientras ellas continuaban con su charla, en otro punto del Estadio para ser más específicos en las alturas, Draco Malfoy miraba disimuladamente al trío de chicas, esperando que en algún momento hiciera su aparición la castaña, pero ella no aparecía, lo que incrementaba la furia que sentía al ver al chico de pupilas oscuras jugar frente a él.
- Maldito Gerry - murmuró receloso, recordando la imagen de Hermione saliendo de su habitación esa mañana - Maldita Granger…
Volvió a emprender la marcha, pasando justo arriba de la cabeza del castaño, sin tocarlo pero si con la intención de asustarlo, lo miró por sobre su hombro, notando la sonrisa irónica que había en su rostro.