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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 15

OooOOoOooOooOoHogsmeade catastrófico... Mientras ellas continuaban con su charla, en otro punto del Estadio para ser más específicos en las alturas, Draco Malfoy miraba disimuladamente al trío de chicas, esperando que en algún momento hiciera su aparición la castaña, pero ella no aparecía, lo que incrementaba la furia que sentía al ver al chico de pupilas oscuras jugar frente a él.- Maldito Gerry - murmuró receloso, recordando la imagen de Hermione saliendo de su habitación esa mañana - Maldita Granger…

Volvió a emprender la marcha, pasando justo arriba de la cabeza del castaño, sin tocarlo pero si con la intención de asustarlo, lo miró por sobre su hombro, notando la sonrisa irónica que había en su rostro.

Gerry por su parte no podía dejar de evadir los constantes intentos del rubio por derribarlo de la escoba… "¿qué te pasa hurón? ¿Estas enojado?", se repetía internamente una o otra vez.

Después de un rato más, por fin Cedric descendió de su escoba, ordenándoles hacer lo mismo. Cuando todos estuvieron abajo, los hizo formarse en un a fila y le enumeró uno a uno sus defectos.

  • Fred… deja de jugar con George a distancia, pon atención en lo que haces, lo mismo para ti George, les concedo que son buenos unidos, pero si en algún partido los separan estarán perdidos… pongan atención en su juego individual - los pelirrojos solo asintieron agachando al cabeza - Dean, hay que ser más arriesgado, no tienes porque siempre ir a la segura; lo mismo que a ti Justin.

Se giró y miró a los Slytherins - Zabinni, esto no es un circo de tres pistas para que tú te luzcas "*juego en equipo"*toma eso en cuenta. D`Granchester, pon atención por todos lados, Malfoy te atacó varias veces, tomándote desprevenido en algunas y tu solo te quedaste pasmado, Malfoy… igual que Zabinni esto no es para que tú te luzcas, tienes que atacar, pero tu principal misión es la snitch, deja de agredir a los demás… Bole, Montague… son Slytherin, pero también son parte del equipo, compórtense con profesionalismo y dejen de mirar con asco a cada persona, Nott, estar oculto tras Malfoy no es bueno y deja de preocuparte tanto por sudar, juegas bien así que procura demostrar eso.

Pasó sus pupilas al menor de los Weasley - Ron, atención con las bolas altas, eres muy lento en el ascenso. Zac, te hace falta más velocidad, Samuels… bien, pero no te centres en la quaffle, tienes que estar atento a la bludger, casi te golpea cuatro veces, Davies, hay que poner empeño en cazar, no es solo que te la arrojen, tienes que buscar la quaffle… Corner y Potter, no se distraigan con lo que hay en las gradas… note como se quedaron estáticos cuando voltearon - ante esto, todos los miraron con burla, incluso algunos notaron los extraños destellos que salían del rostro del ojiverde.

  • Pero miren como esta Potter ¡todo le brilla el día de hoy! - se burló, mordazmente, Bole.

  • Pero si de distracciones hablamos, el capitán no puede regañarnos ¿o no Diggory? - espetó Montague, señalando con la cabeza a la Enfermería, donde la pequeña Ravenclaw seguía esperando.

Todos rieron del cometario, bueno, todos excepto el capitán.

  • Cállense, Montague… otro comentario así, y no jugaras el resto del Torneo - amenazó el Hufflepuff. - aunque tu padre interceda por ti.

Con eso, todos se quedaron callados. Después de un minuto de silencio el ojigris por fin dio por terminado el entrenamiento, mandándolos a los vestidores, mientras el caminaba a la Enfermería.

Los demás caminaron cansados a los vestidores, Draco era uno de los lideres, esperaba que Blaise estuviera a su lado, pero este se había quedado relegado, hablando con D`Granchester.

  • Traidor - masculló, entrando furioso al vestidor, donde se despojó de sus ropas sin impórtale nuevamente hacerlo frente al grupo de chicos que entraron con él. Se metió bajo el chorro de agua, intentando calmar un poco su cólera.

En las gradas…

Las chicas, los vieron descender y algunos de los regaños de capitán de la selección, después los vieron dirigirse a los vestidores, rápidamente bajaron hasta ahí, esperando poder ayudar a Hermione a no ser vista.

  • Vamos chicas, no se cuanto más dure la poción de Hermy - musitó Ginny, discretamente la pelirroja, esperando que Iván no la oyera.

  • De prisa… - respondió Lav, apurando el paso, aunque ninguna de las tres podía negar un segundo motivo para querer ir a los vestidores.

Ya ahí, buscaron con la mirada a Gerry, el cual platicaba al parecer no muy alegremente con Blaise. Caminaron cautelosas a su encuentro.

Entre tanto Zabinni no se iba a quedar con la duda de lo que había pasado entre Granger y el americanito, así que se acercó a él.

  • Gerry - gritó, logrando la atención del castaño - ¿quieres venir con nosotros hoy al Hogsmeade? - interrogó con premura.

  • Yo… bueno… yo… - tartamudeó, sin dejar de caminar, ya que temía por el termino de los efectos de la poción.

  • Vamos… solo Draco tú y yo ¿o ya tienes planes? - cuestionó curiosamente.

  • Pues… si, a decir verdad si, yo… iré a… a… a ver a… - "piensa Hermy", se repetía, de pronto la luz se hizo - a ver a mis abuelos a Londres, el Director Dumbledore ya me dio permiso...

  • Puedes ir otro día, anda…iremos a un lugar que te gustara - sonrió pícaramente, alzando las cejas, dando a entender a que se refería.

  • No puedo, gracias… otro día, ahora discúlpame - respondió apurado.

  • ¡Oye Gerry! - lo llamó con paciencia, cuando este volvió su cabeza para mirarlo, le dijo - no pensé que cayeras tan bajo… ¿tu con Granger? - mencionó al pasar junto a él, quería averiguar que tanto apreciaba ese a la sangre sucia.

  • Hey Zabinni - le gritó, caminando a su lado - ándate con cuidado… una palabra mía acerca de lo que dijiste y Ginny te mandara a diablo tan rápido que no veras ni el polvo - con eso se alejó de él, mirando como las chicas se acercaban.

Blaise se quedó estático por la ira ¿cómo se atrevía ese imbécil?, caminó más rápido, hasta llegar a la par del chico, deteniéndolo con una mano en su hombro, colocó una sonrisa gélida.

  • No sabes con quién te metes - amenazó siseántemente - una palabra a Ginny en mi contra y te haré pagar muy cara tu osadía, te vas a acordar de quien soy - en su mirada se dejaba ver una expresión asesina, como pocas veces había visto en él.

Después, lo soltó y caminó con paso elegante, como si ese encuentro no hubiese sucedido hasta encontrarse con el trío de chicas y el niño, que caminaban en sentido contrario.

Cuando estuvieron cerca, le sonrió a la pelirroja, deteniéndose justo frente a ella.

  • Ginny, buenos días - galantemente, tomó su mano y besó el dorso de esta.

  • Yo... b-buenos días Zabinni - contestó nerviosa, al ver que no le había dirigido ni un saludo a las demás y que ante esto ellas habían seguido su camino, hasta Gerry, dejándola a solas con el moreno.

  • Por favor Ginny, dime Blaise - la tomó de la mano jalándola un poco hacia un rincón oscuro - ahora, ya puse en su sitio a Parkinson, no te volverá a molestar y en cuanto a las consecuencias de mis actos, estoy seguro de que quiero estar contigo… no lo dudes - se acercó sensualmente, acercando sus labios a los de la chica, rozándolos - nunca lo dudes, los demás me importan un comino… ahora solo te queda decidir ¿sí quieres estar conmigo? - volvió a rozar los labios suavemente, para después tomar posesión de ellos con más fuerza y seguridad de que Ginevra le respondería.

  • Yo… Blaise… - se encontraba algo aturdida, por los sensuales besos del Slytherin - yo… - respiró hondo, recobrando un poco el aliento, se alejó de él dando un paso atrás.

  • ¿Ginny? - intentó atraerla, pero esta lo detuvo con un dedo en el pecho.

  • Meritos Blaise, meritos… esto no se resuelve solo con la loca de Parkinson, conquístame, convénceme, necesito saber que no juegas - sabiendo que los dos podían jugar el mismo juego, delineó los labios del moreno con un dedo - porque si juegas… atente a las consecuencias - se acercó y le habló prácticamente en los labios - nos vemos, Blaise - con eso, se alejó, dejándolo en un estado de aturdimiento muy raro en él.

Con una sonrisa, entró al vestidor, olvidándose de Gerry y de lo que le había dicho momentos antes, para él en ese momento solo contaba Ginny y lo que le había mencionado ¿conquistarla? Eso iba a ser fácil, era su especialidad… conquistarla seria muy fácil, pensaba felizmente.

Mientras tanto Lav platicaba algo preocupada con Gerry, en tanto Sol, mandaba a Iván a los vestidores a buscar a los gemelos.

  • ¿Estas bien? - cuestionó preocupada.

  • Si… no se preocupen - respondió Gerard, abrumado por la amenaza del moreno.

  • Malfoy atacó con todo, ¿verdad? - murmuró Sol, mirándola a los ojos, cuestionando silenciosamente.

  • Yo… si un poco, vamos tengo que salir de aquí o al menos llegar a los vestidores de niñas, la poción no tarda en terminar - los tres caminaron hacia el vestidor femenino, deteniéndose frente a la puerta, discretamente miraron en todas direcciones, solo estaba Blaise en un rincón hablando con Ginny… necesitaba que la chica lo soltara cuanto antes, afortunadamente esto sucedió rápido, así que el moreno entró y la pelirroja se unió a ellas para poder entrar.

Ya adentro Gerry caminó al locker donde su ropa estaba, tenia que esperar a que los efectos de la poción terminaran, así que se sentó en una banca, invitando a las chicas a hacer lo mismo.

  • Gracias chicas, les debo otra.

  • No hay problema ¿verdad, chicas? - replicó Ginn, ambas asintieron con una sonrisa, todas esperando que la poción terminara sus efectos.

  • Mmm ¡ahora ya se de dónde los sacó! - exclamó Gerry con una sonrisa, al notar en Sol los brillos que cubrían la cara de su amigo.

  • ¿Qué cosa? ¿De qué hablas? - inquirió Ginevra sin comprender.

  • De Harry, tiene la cara llena de brillos ¿adivinen de dónde los sacó? - indicó pícaramente, señalando con la cabeza a la francesa.

  • Yo… yo… bueno… - tartamudeó nerviosa por la mirada de las leonas, mientras sus mejillas delataban lo que estaba recordando.

  • Genial ¿con qué toda la cara, no? ¿Qué pasó ayer, eh Sol? Cuéntanos… - cuestionó curiosa Lavender, en tanto que Ginny se quedaba estática.

  • Nada, solo… nada ¿ok? Lo normal. Dejen de mirarme así - pidió apenada, ya que las miradas de las leonas eran bastante elocuentes, miró a Gerry sentado en la banca muy cómodamente - ¿Y a ti qué tal te fue ayer? - interrogó, cambiando de tema.

  • Si ¿qué pasó con Malfoy? ¿Se desato una guerra? - preguntó curiosa la menor de los Weasley, ya que no quería saber más de lo que había hecho Sol, con Harry.

  • Pues algo así, nos gritamos, lo insulte… me insultó, llegó Zabinni, así que me fui a dormir al cuarto de Gerry y hoy por la mañana él y Blaise me vieron salir de esa habitación - contestó escuetamente, no quería revelar las palabras tan dolorosas que le había dicho el rubio.

  • ¿En serio? - inquirió Ginn curvando sus cejas.

  • ¡Por Merlín! deben de pensar que pasaste la noche con él - se rió Lav, Ginny la imitó, pero Sol, solo se limitó a mirar el rostro de Gerry, y adivinar que había algo más que no les estaba diciendo.

Repentinamente un escalofrió recorrió la columna de Gerard, logrando que comenzara a temblar su cuerpo.

  • Ya va a terminar - los lacios cabellos se empezaron a rizar, su estatura empezó a disminuir dejando a la vista los femeninos rasgos de la leona.

  • Listo, ahora báñate… cámbiate y vámonos - apresuró Ginevra.

  • No hay prisa, Harry me espera hasta dentro de un rato - exclamó calmada Soleil.

  • Por cierto creo que se fue a la Torre, porque no traían ropa para cambiarse ¿o si? - comunicó Ginn.

  • No lo creo, pero iré a averiguar - la pelinegra salió discretamente del vestidor, regresando poco después - Nadie trajo ropa, al parecer Ron y Harry se fueron al Castillo, y los gemelos se llevaron a Iván a su Torre, así que apúrate…

Rápidamente Hermione se duchó, se cambió y salieron de ahí… ya que tanto Lav como Sol, estaban ansiosas por ver a los leones.

  • Apúrate Ginny - la tomó de la mano y la jaló un poco más rápido, dejando unos pasos a atrás a la francesa y a la castaña.

  • Mmm ¿Hermy?

  • ¿Si? - respondió sonriente,

  • ¿Algo más pasó en la Torre ayer, no? - indagó la francesa, buscando la mriada castaña.

  • No ¿por qué?- contestó lo más firme y segura que pudo, no quería hablar de eso, aún no, era muy reciente y no quería preocupar a las chicas.

  • Vamos Hermy, se nota que te dijo algo más, además de que el hecho de que te viera salir de la habitación de Gerry lo molestó ¿no viste la manera que tuvo de atacarte en el entrenamiento?

  • No, no te confundas… a él solo le gusta jugar conmigo y no lo dejare hacerlo más - caminó más rápidamente y gritó - espérenos… - tomó la mano de la francesa y la jaló, para correr a alcanzar a las otras dos chicas.

A Sol no la convencieron sus palabras, pero no podía insistir si la castaña no quería decirle nada… se preguntó si debería decirle a Ginny y a Lav, pero había prometido no decirle a nadie y tenia que cumplir.

Entre bromas de de Ginny y Lav, llegaron al Castillo, ahí se separaron, Ginny y Hermy fueron a la Torre de premios anuales, mientras que Sol y Lav, fueron directamente a la Torre Gryffindor.

De regresó a los vestidores…

El lugar estaba algo saturado, los chicos se cuestionaban si bañarse ahí o en el Castillo, algunos solo dejaron las escobas y se retiraron, como Harry y Ron… al igual que los gemelos, mientras que Draco se olvidaba de que había más gente, queriendo ocupar la ducha, quedándose ahí durante un buen rato. Zabinni se internó en el cubícalo contiguo, sin importarle que hubiera gente esperando. Estos solo lo miraron con odio y resignados salieron de ahí, era preferible bañarse en el Castillo que pelear con un Sly. Pronto el vestidor quedó vacío.

  • Vamos Draco - apuró el moreno a su amigo, mientras sacaba la ropa de su locker - apúrate que tengo hambre.

  • Mmmm - contestó indiferentemente, él ya casi acababa de vestirse.

  • ¿Draco? - volvió a cuestionar, mirándolo de frente.

  • ¿Qué quieres Zabinni? - espetó de mala manera.

  • ¿Qué te pasa? - cuestionó extrañado.

  • Nada, vamos - terminó de arreglarse, avanzando con pasos seguros hacia la puerta, siendo detenido por su amigo.

  • Vamos Draco ¿qué tienes?

  • ¡Que nada! ¿Qué no entiendes? - replicó fastidiado.

  • Como quieras - manifestó con furia - invite a Gerry a venir a Hogsmeade con nosotros.

  • ¿Qué? Pero… - calló al ver el gesto burlón de Blaise.

  • No te preocupes, no vendrá, tiene otras cosas que hacer - profirió divertido, al menos le habái sacado una expresión a su amigo.

  • Mmmm ¿a sí? - pensando que podría ir al Hogsmeade con Hermione, su mirada se tornó más fría que de costumbre, hecho que notó el moreno.

  • Si, tiene que ir con… - hizo una pausa dramática, estudiando el rostro de Draco - sus abuelos…

  • Mmmm - contestó indiferente, aunque su mirada había dejado de ser tan helada.

  • Draco, Draco, Draco… no te preocupes, no estará con Granger - comentó sarcásticamente, cuando el rubio lo miró con furia solo dijo - aunque seria lo mejor, así tu te dedicarías a lo tuyo y dejarías de perseguirla.

  • Y a ti eso ¿qué demonios te importa? - interrogó con cólera.

  • Me importa porque soy tu amigo y se lo que te podría pasar si alguien se entera que te gusta - divulgó serio.

  • Primero preocúpate por ti, todos los Slytherin se pondrán en tu contra cuando se enteren que andas con una traidora de sangre - interpeló ignorando la advertencia.

  • Tal vez, pero al menos Ginny es sangre pura… no una…

  • Cállate - sin más salió de ahí, azotando la puerta. No le gustaba que nadie le dijera lo que él ya sabia. Pensó en irse solo, pero optó por esperar a Zabinni, así que se recargó en la pared.

En el interior de los vestidores Zabinni solo meneó la cabeza de un lado a otro, terminó de arreglarse y salió, sin medir palabra con el rubio, caminaron en un tenso silencio al Castillo, cada uno metido en su líos propios.

En la Torre de Gryffindor…

En su habitación, Harry acaparó el baño en cuanto entró, tenia que apurarse si quería estar listo para la hora acordada.

  • Vamos Harry, apúrate - gritó Ronald a través de la puerta cerrada - también nosotros queremos bañarnos eh, no solo tu tienes que quedar bien.

  • Ya voy…- por la prisa no había traído una toalla larga, así que se amarró una pequeña toalla roja a la cintura y salió del baño, dejando escapar a su paso una ligera nube de vapor.

Afuera los demás ocupantes de la habitación lo miraron extrañado.

  • ¿Qué? - interrogó, algo extrañado.

  • Yo… es que… ¿desde cuándo te exhibes así? - preguntó burlonamente Ron.

  • Si, digo… esta bien que nos presumas los brillos en tu cara, pero el exhibicionismo ya es demasiado - expresó Neville siguiendo la broma.

Harry se puso rojo como un tomate, volteó y se miró en el espejo lateral, la pequeña toalla le cubría lo estrictamente necesario, su pecho desnudo quedaba a la vista, notó como varias gotas resbalaban por él, hasta desaparecer en la toalla, esta solo le llegaba hasta poco más arriba delimitad de sus muslos, dejando a la apreciativa vista del publico sus piernas.

  • Idiotas - murmuró muy ruborizado, caminando hasta su closet, tenia la intención de sacar una toalla más larga, pero la mirada de sus amigos a través del espejo le dio una idea, un brillo muy de su padre, apareció en sus pupilas - No tengo porque privar al mundo de mi belleza, ¿no creen?

Ante ese comentario, los otros dos se miraron confundidos, para después soltar sonoras carcajadas.

  • Ese fue un comentario muy Malfoy - comentó Dean todavía riéndose.

  • Cierto - afirmó Ronald, dejándose caer en la cama.

  • No, fue un comentario muy Sirius - explicó el ojiverde, buscando en un cajón su ropa - Ron métete a bañar que se hará tarde y Lav te va a regañar.

  • Si y no quiero volver a oír gritos como los de ayer - repusó Thomas, llevándose una mano a su oído - aún retumban en mi cabeza.

El pelirrojo asintió sin decir palabra, sin duda ligeramente molestó por los comentarios, ya en el baño les gritó.

  • Por ese comentario me tardare mucho Dean, así que llegaras tarde con Katie - manifestó, logrando que el otro pegara en la puerta.

  • Más te vale apurarte Ron, si llego tarde eres hombre muerto - amenazó a través de la puerta cerrada.

Harry solo se reía de las palabras de ambos, mientras buscaba entre la ropa algo que ponerse que le gustara a Sol. Optó por hacer caso a las sabias palabras de su padrino "No importa lo que te pongas… es el estilo con que lo luzcas" así que eligió una playera blanca con un estampado en color rojo oscuro, que mostraban lo que podría ser un león en puros trazos… con un pantalón de mezclilla azul claro y unos tennis converse azules, regaló de Hermione… se peinó el cabello hacia atrás, dejando escapar un pequeño mechón en su mejilla, loción y listo, esta preparado para salir.

Desafortunadamente su amigo hacia poco que había salido del baño y no podía irse sin él, así que se sentó en la cama con expresión impaciente mirando a Ron cambiarse.

  • Apúrate - manifestó impaciente el ojiverde.

  • Tranquilo Harry, todavía hay tiempo - lo tranquilizó el pelirrojo.

  • Mmm - se limitó a contestar, mirando con premura el reloj una y otra vez.

En los pasillos del Castillo…

Una pelirroja y una morena, caminaban con paso presuroso a la Torre de Gryffindor, expectantes por pasar ese día con los chicos.

  • ¿Y a dónde van a ir? - interrogó Lavender con su poca discreción.

  • No lo se todavía, espero que Harry ya tenga algo planeado.

  • Mmm pues creo que deberías de ir a Florean Fortescue y a Honeydukes - comentó, para después decir su contraseña y pasar a la Sala común de los leones.

  • ¿Y eso qué es…? - interrogó la francesa, sentándose en un sillón.

- Florean Fortescue es la heladería… y Honeydukes es la dulcería, son lugares geniales…

  • Ya lo creo, el helado es la luz de la vida - comentó con ensueño, que hizo reír a Lav.

  • Creo que tienes razón - asintió la pelinegra

  • Espero poder comprar algo de ropa - expusó con una sonrisa.

  • Yo necesito mucha… las fiestas son proliferas últimamente - agregó Brown.

  • Cierto ¿crees qué los chicos lleguen a tiempo? - cuestionó mirando el reloj.

  • Ron no lo se, pero Harry es seguro que llega a tiempo - arguyó con una sonrisa.

Soleil solo se rió, siguieron su plática acerca de ropa y estilos, cuando los chicos hicieron su aparición.

Por fin, faltando 10 minutos para las once de la mañana, Ronald Bilius dio por terminado su arreglo, con una ultima mirada en el espejo.

  • ¿Qué opinas? - cuestionó a un impaciente Harry, señalando su playera color café, con un pequeño estampado de costado con las iniciales "LB", combinada con un pantalón y zapatos del mismo tono.

  • Si, si, te ves bien… vámonos - apuró jalándolo, ambos chicos salieron de ahí, despidiéndose de un apurado Dean, al cual se le había hecho tarde gracias a Ron.

Llegaron a la Sala justo cuando faltaban 5 minutos para las 11 del día, ahí se encontraron con las chicas.

Harry se detuvo instantáneamente al verla ahí, reteniendo un suspiro y cuando Sol, se puso de pie, no pudo evitar el recorrer con la mirada su frágil silueta, ataviada con un conjunto rosa, desde los zapatos, pasando por la falda que llegaba por arriba de las rodillas, un top de delgados tirantes, cubiertos por una ligera chaquetilla corta hasta mitad de su espalda, de tul transparente, que combinaba perfecto con la parte baja del top que era de la misma tela transparente, en su cabello un delgada cinta, del mismo tono, daba color a su rostro, que en esos momentos mostraba un linda sonrisa.

Sin poder resistirse, avanzó hasta ella y besó sus labios con un toque ligero.

  • Buenos días hermosa - murmuró suavemente, ante la mirada sorprendida de sus amigos.

  • Buenos días Harry - contestó, sorprendida por la inesperada muestra de afecto.

  • ¿Lista? - interrogó tomando su mano.

  • Cuando quieras - respondió, apretando la mano que sostenía la suya.

Voltearon a ver a los otros dos, que por la sorpresa ni siquiera se habían acercado.

  • ¿Nos vamos? - interrogó con impaciencia Potter.

  • Si, vámonos - replicó asombrado Bilius, se acercó a Lav, y besó sus labios de manera distraída.

Ambos parejas salieron de la Torre, llegando hasta el lugar donde salían los carruajes para Hogsmeade, abordaron uno y enfilaron al lugar, donde esperaban pasar todo el día.

En el Castillo…

Draco llegaba a su Sala acompañado de Zabinni, ni siquiera habían hablado de ir a Slytherin, simplemente habían caminado por inercia a la Torre de el rubio. Después de dictar la contraseña, ambos pasaron a la Sala, no tenían prisa por irse, así que se sentaron en la Sala.

  • ¿Qué haremos en Hogsmeade? - cuestionó Malfoy, rompiendo el silencio.

  • Iremos a Versucht - comentó con una amplia sonrisa.

  • Mmmm me parece bien - respondió con una sonrisa de lado - me hará bien…

  • Ya lo creo, además tengo otros planes… es tu decisión si me acompañas - exclamó el moreno con una sonrisa malevola al recordar sus planes.

  • Ya veremos - murmuró el ojigris con pereza.

Después de un rato, el silencio fue rotó por el sonido de la puerta al abrirse, la castaña y la pelirroja hicieron su aparición, sonrientes, ya que hablaban de la forma en que Lav manipulaba a Ron.

La expresión de la castaña se apagó al instante al ver a Draco, que instintivamente clavó la mirada en ella… por unos segundos nadie hizo nada, después de un incomodo silencio, Blaise se levantó y se acercó a la pelirroja, abrazándola sin más, a lo que Ginny le correspondió.

Mientras Hermione y Draco los miraban, las manos de la castaña empezaron a sudar, mientras regresaba la mirada y notaba las pupilas grises clavadas en ella.

Draco tenia ganas de imitar a Zabinni y abrazar a la castaña tal y como lo hacia él, con la menor de los Weasley, pero la imagen de Gerry le vino a la mente, dando a sus ojos una expresión helada, que Hermione interpretó como odio. Sin palabras subió a su habitación a arreglarse, cerrando la puerta con un ligero clic.

El rubio la miró abandonar la habitación, cuando oyó el sonido de la puerta cerrarse, la imitó y subió por las escaleras, internándose en su cuarto, se dejó caer en la cama, no creía que Blaise subiera, después de todo tenia a la Weasley en privado y para él solo, así que con un sonoro suspiro se levantó y se miró en el gran espejo de su closet.

  • Bien Draquito… qué te pondrás hoy - de pronto un pensamiento asalto su mente "le enseñare quien soy… y con lo poco que se conforma". Buscó entre las prendas de su armario, sacando una y otra, aventándolas a la cama, cuando no le gustaban… era el mismo caso que Blaise el día de la fiesta, y si él estuviera con él, se hubiera reído de lo ridículo de sus actos, pero estaba solo… y no había testigos.

Mientras en la habitación contigua…

Hermione no estaba de humor para prestar demasiada atención a su apariencia, pero recordó las palabras de la noche anterior "No eres nada… no les sirves más que para lamerle las botas… eres como su juguete por un rato… porque ninguno de los dos tomaría en serio a una escoria como tu"

  • Ahora veras… te enseñare quién es la escoria - se acercó a su armario y sacó un atuendo que nunca pensó utilizar, un regalo de su madre… que tenia arrumbado en un rincón; lo sacó y lo sacudió un poco. Era una falda corta color amarillo pastel, combinada con una blusa corta del mismo tono - ¡por Merlín! nunca pensé que usaría esto aquí… pero ahora vera ese hurón - como estaba recién bañada, solo se cambió con un hechizo, combinó su calzado al tono de la ropa, arregló su cabello sujetándolo de ambos lados en la parte trasera, dejando un par de mechones libres al frente, cuando por fin estuvo lista, se miró con ojo critico en el espejo, se sonrió satisfactoriamente y salió de ahí, esperando que el rubio estuviera en la Sala, pero para su decepción solo encontró a la pareja, que estaba sentada en uno de los sillones, platicando.

Al verla aparecer, Ginny se sorprendió, al igual que Blaise "nunca vi así a la sangre sucia" para no ser obvia que quería ver al rubio, Hermione se dirigió a su amiga, mientras caminaba a la puerta.

  • Vámonos Ginny - manifestó con una sonrisa, a lo que la pelirroja solo asintió, despidiéndose de Blaise, con un suave roce, se levantó y abandonó la Sala en compañía de la castaña.

Blaise estaba sorprendido "vaya, vaya… no es nada fea", recordó a Draco y se sentó a esperar la aparición del chico, gritándole.

  • Vamos Draco, date prisa…

El rubio oyó el grito de su compañero de Casa y amigo, pero lo ignoró... tenia que verse perfecto, así que puso más empeño en su apariencia, mirando su reflejo en el espejo, un pantalón beige cubría sus piernas, mientras que una camisa amarillo suave resaltaba su rubio cabello, peinado hacia atrás, rizándolo ligeramente en las puntas, su calzado era del mismo tono que el pantalón, así que según las reglas de la etiqueta, estaba perfectamente combinado, el aroma que desprendía era estupendo, había destapado una de sus más caras lociones, no podía estar mejor si se lo propusiera, con una ultima mirada, abandonó la habitación, si la Weasley todavía estaba con Zabinni, podía esperar un poco y disfrutar la expresión de azoró de la castaña.

Pero la decepción se manifestó en su rostro, al bajar y notar únicamente la presencia de Blaise, no había rastro de las mujeres.

  • ¿Y la Weasley? - interrogó curioso.

  • Se fue hace un rato con Granger, mi querido amigo te puedo decir que he visto lo que te gusta de la Granger y no esta nada mal, aunque a mi me sigue gustando Ginny…

  • Estúpido - gruñó enojado, no le gustaba nada la mirada del moreno, y mucho menos las palabras de este.

  • ¿Listo? Vámonos, todavía tengo que cambiarme, con suerte alcanzaremos un carruaje… no quiero esperar ahí parado - exclamó Zabinni, saliendo de la Sala y encaminándose a la Casa de las serpientes.

Afuera del Ministerio de magia…

Nym esperaba pacientemente la salida de su compañera, ya estaba un poco aburrida de estar ahí, después de todo casi no había visto a Remus, y era probable que la misión que les asignaran los mantuviera separados por lo menos dos semanas.

  • Nym… lamento haberte hecho esperar - musitó Yan.

  • No, no te preocupes… ¿quieres ir a comer algo? - interrogó la pelirrosa.

  • Más que hambre tengo sed… quisiera una cerveza de mantequilla o hidromiel - respondió la ojiplata.

  • Pues ahora que lo mencionas una cerveza seria genial - espetó Nymphadora.

  • Hecho… entonces vamos a las 3 escobas - afirmó Yannel.

  • ¿Ahorita? Pero debe de estar lleno de gente - comentó la metamorfaga.

  • No importa… anda Nym vamos, ¿sí? - trató de converserla, sabiendo que el animo de su amiga andaba por los sueños.

  • Bien… vamos - por un momento deseó negarse, quería regresar a casa y ver aunque fuera fugazmente al licántropo. Aunque este se la pasara huyendo de su presencia, estaba cansada de escuchar el mismo argumento, que ni siquiera lo convencía a él "demasiado viejo, pobre y peligroso"

Caminaron con un destino fijo, sin notar la presencia tras la puerta de Sirius, él había oído todo claramente…

  • Mmmm así que a las Tres escobas eh - una sonrisa traviesa iluminó su rostro. Se recargó en la puerta, esperando la llegada del licántropo, cuando este por fin apareció, inmediatamente lo jaló - vamos Lunático, no tenemos tiempo que perder…

  • Canuto, tranquilo… no me jales… ¿qué te pasa? - cuetsionó sim comprender la efusividad del animago.

  • Mmm tengo un plan, pero necesitamos ir a las Tres escobas - comentó distraídamente.

  • ¿Plan? ¿De qué se trata? ¿Por qué? ¿Voldemort?

  • No, no es Voldemort… por el momento él no esta en mis planes… es Yannel, se fue con Nym a las Tres escobas - informó apresurado, avanzando rápidamente hacia el lugar.

  • Sirius, Nymphadora puede cuidarse sola… ya es una adulta - recalcó el castaño.

  • Lo se, no es por eso… tengo algo en mente para enseñarle a Yannel, lo que un anciano puede hacer, vamos…

El licántropo solo suspiró fuertemente, no le gustaba la idea de ir a las 3 escobas y mucho menos de que Nym estuviera presente, ya tenia suficiente con evitarla cuando estaba en la mansión como para ahora andar siguiéndola. Pero si Sirius quería ir, no había obstáculo que se lo impidiera…

En las afueras del Castillo…

Las chicas, caminaban algo calladas rumbo al sitio donde esperaban encontrar un carruaje.

  • Hermy, nunca te había visto así - profirió Ginn aún asombrada.

  • Es solo uno de los regalos que me mandó mi mamá, vamos - la instó a que se apresurara, ya que notó que solo quedaban dos carruajes… y uno se disponía a partir.

Lo abordaron rápidamente, en el interior se encontraron a Cedric y Gotty.

  • Vaya Cedric, no pensé que el sanador te permitiera venir al Hogsmeade - comentó Ginny, notando como ante sus palabras la Ravenclaw se sonrojaba.

  • Bueno, es que… mi padre nos invitó a comer - dijo, algo nervioso, pero sin dejar de abrazar a la pequeña.

  • Genial… - exclamó la pelirroja notando el porque de las mejillas sonrosadas de su amiga.

  • ¿Y qué tal ves a Gerry, Cedric? - interrogó la castaña, ya que como capitán de la selección, le interesaba la opinión que este pudiera dar de su desempeño.

  • Me agrada, tiene muy buen estilo, muy parecido al tuyo - expuso el ojigris, sin notar las miradas algo espantadas de las leonas.

  • Si, yo… ya lo había notado - respondió evasivamente.

  • Tiene buena velocidad en el vuelo, se maneja bien en la caza de quaffle y tiene buena coordinación con Harry y con Ron, es como si ya hubiera jugado antes, además de que es muy amable… ¿no te parece Gotty? - cuestionó a su novia, la cual estaba algo nerviosa.

  • Yo… pues… si, no lo he tratado mucho, pero se me hace un chico amable - argumentó la Ravenclaw.

  • ¿Gotty estas bien? ¿Qué te pasa? - inquirió preocupada la pelirroja.

  • No… nada - respondió desviando la mirada.

  • No estés tan nerviosa - aconsejó la castaña, adivinando la razón de su nerviosismo - no te van a comer y Cedric estará contigo.

  • Cierto… - manifestó, apretando la mano de su novia.

  • Tranquila, solo conocerás a tus suegros - expresó con picardía Ginevra - Cedric es muy asediado, así que tienes suerte.

  • ¿Lo ves? Te lo dije… - exclamó el ojigris, intentando tranquilizar a la pequeña, con lo que se ganó un ligero golpe en el brazo.

  • ¡Cedric! No seas vanidoso - espetó con una sonrisa, dejándose abrazar más estrechamente por el Hufflepuff.

Después de un rato más en el que siguieron platicando acerca del quidditch y de las probabilidades de ganar el Torneo, por fin legaron a Hogsmeade, en donde se separaron, ya que Cedric y Gotty tenían que abordar otro carruaje que ya los esperaba para ir a Ottery St. Catchpole.

Mientras el carruaje emprendía la marcha, a Cedric le vino el recuerdo de las palabras de su padre.

«´¨·. .FlashBack**· .·´¨»**

Días antes, cuando su padre se disponía a regresar a su hogar, lo miró a los ojos y le dijo.

  • Papá…

  • ¿Qué pasa? - preguntó su padre, se giró a verlo.

  • ¿Qué opinas sí llevo a Gotty a comer el jueves a la casa? - cuestionó con firmeza.

  • ¿A la casa? - eso lo tomó por sorpresa, ya que muy pocas veces Cedric invitaba a chicas a su casa y siempre como amigas, nunca había invitado a su novia.

  • Si, ¿te molestaría? - interrogó sondeando el terreno.

  • Claro que no, adelante, pero… ¿estas seguro? Tu madre… - se interrumpió, ya que la madre del ojigris siempre había tenido la prerrogativa de que la chica que entrara como su novia formal, seria con la que se casaría, claro que esto no lo sabia Gotty.

  • Si, estoy seguro, quiero que mamá la conozca - se mantuvo firme en sus palabras.

  • Cedric, no quiero que pienses que no me agrada, la estimo, pero hay muchas chicas en la Universidad, ¿no crees qué deberías darte una oportunidad de conocerlas? - sugirió su padre, pensando en el futuro de su hijo, no quería que se apresurara.

  • Yo… si, se que hay muchas mujeres en la Universidad, pero ninguna como ella - repuso con seguridad.

  • Entonces… ¿es ella? - indagó con seriedad, frunciendo su entrecejo.

  • Si, es ella - contestó categórico, ganándose una sonrisa comprensiva de parte de su progenitor, y un abrazo.

  • Muy buen hijo, llévala a comer, tu madre debe de conocerla… tienes mi apoyo - aseguró sintiéndose alegre por su hijo, no iba ser él quien le impidiera sentirse así.

  • Gracias papá…

Después de unos minutos Amos se despidió, con una gran sonrisa, dejándolo solo en su Torre.

«´¨·. . FinFlashBack**· .·´¨»**

Hermione y Ginny se despidieron, deseándole suerte a Gotty, mientras se reían de la cara de la chica, los vieron alejarse, después de unos segundos, empezaron a caminar por Hogsmeade, rumbo al callejón Diagon, en busca de lo que necesitarían para hacer más poción multijugos…

De regreso al Castillo, los Slytherin por fin caminaban rumbo al lugar done abordarían un carruaje.

  • ¡Por Slitherin, Zabinni!, de verdad que tardas en arreglarte…

  • Vamos Draco, tu no digas nada, nos tardamos más en tu arreglo que en el mío - recalcó el moreno.

  • Pues si, pero al menos a mi me luce, tu eres siempre lo mismo - se mofó Malfoy.

  • Idiota, yo soy guapo con lo que use, pero al menos tu arreglo me dio la oportunidad de hablar a solas con Ginny - señaló con alegría.

  • ¿Lo ves? Hasta te proveo de mujeres y tú simplemente me haces esperar los años - farfulló fastidiado.

  • ¿Y qué querías? ¿Qué te llevará a Parkinson, para que te distrajeras? - se burló - ¿o a Nurit?

  • Nurit estaría bien - expresó, recordando los sucesos del día anterior.

  • La otra opción no te la doy, porque jamás la dejarían entrar a Slytherin - comentó Blaise, pensando en cierta leona.

  • Acaba con ese tema Zabinni, quiero divertirme… al menos por hoy - manifestó algo molesto el rubio.

  • Por mi bien… - espetó, pero no cesaría en su empeño de saber que tan profundo era lo que sentía Draco por la castaña y esperaba que con alcohol y demás, se le soltara un poco la lengua.

Abordaron el carruaje únicamente ellos dos, partiendo inmediatamente a Hogsmeade, donde sin siquiera dar las gracias se dirigieron al callejón Knocturn.

En las Tres escobas…

El lugar se encontraba bastante abarrotado, la Señora. Rosmerta invocaba más mesas y sillas, para poder dar cabida a tanta gente, que debido al Torneo se había multiplicado, afortunadamente Yannel y Nymphadora, habían conseguido mesa rápidamente, la pelirrosa se había levantado y regresando poco después, con dos tarros con espumosa y fría cerveza de mantequilla.

  • ¡Por Merlín! Esto esta abarrotado - exclamó Nymphadora observando a toda la gente.

  • Debe de ser por eso - señaló Yannel un cartel en una pared, que hablaba del Torneo.

  • Cierto, había olvidado el Torneo, Harry debe de estar muy emocionado - comentó la pelirrosa con una vaga sonrisa.

  • Ya lo creo, se me hace un niño muy tierno es un lastima que sea el elegido, podría tener una vida normal como cualquier niño.

  • Si, pero nosotras estamos par ayudarlo… sobre todo Sirius y Remus - acotó recordando al par de hombres.

  • Por favor Nym, no los menciones, no sea que los invoques - y como si sus palabras fueran proféticas, notaron la presencia de dicho hombres en la puerta - ¿lo ves?

  • ¡Por Ravenclaw! Mis palabras deben de ser proféticas - se rió la pelirrosa, mientras miraba a si amiga, beber de su tarro, e ignorar la presencia de los hombres.

Mientras que los Merodeadores, las habían visto e intentaban conseguir una mesa cercana, así que Sirius tuvo que hacer uso de su encanto con la dueña de lugar.

  • Rosmerta… mi querida señora, ¿seria posible conseguir una mesa en su bello lugar? - preguntó el pelinegro galantemente.

  • Tengo espacio en la zona para adultos - respondió apresurada la mujer.

  • No mi querida señora, por hoy eso no es posible, por el momento necesito mantener vigilada a mi sobrina… allá - señaló la mesa donde dicha chica, platicaba amenamente con su compañera.

  • Ya veo - murmuró pensando en como resolver la situación.

  • ¿Podría colocarnos en una mesa cercana? - inquirió Sirius, utilizando su sonrisa despanpanante.

  • Mmm no lo se, estoy un poco apretada por el Torneo - se resistió la mujer.

  • Lo sabemos mi querida señora, pero seria un favor muy especial - pidió Sirius, inclinándose y tomando su mano, besándola delicadamente.

  • Bien, bien… - acotó ligeramente sonrojada. Con un hechizo, invocó una mesa y la puso a un lado de las mujeres.

  • Muchas gracias - con una reverencia ligera, caminó a la mesa y se sentó, quedando de frente a la castaña, mientras que Remus se sentaba frente a él y le daba la espalda a propósito a la pelirrosa.

  • ¿Por qué tan cerca Sirius? ¿Estas cazando? - preguntó Remus, sonriendo ante el gesto de su amigo.

  • En efecto mí querido amigo - aseguró Sirius sin retirar la vista de su presa.

La sonrisa de Remus se amplió, le gustaba ver a Sirius así…

En las calles del callejón Diagon…

Harry y Sol, caminaban de la mano por entre la gente que estaba en el callejón, varias de las cabezas femeninas volteaban a mirar al chico de las pupilas verdes, que sonreía complacido de estar con la francesa, a la cual, al igual que a Harry, varias miradas masculinas giraban a su paso, pero ninguno de los dos prestaba atención a la demás gente.

Acababan de salir de "Sortilegios Weasley", donde fue su primer parada, ya que Sol, quería averiguar si Iván se comportaba educadamente, pero al llegar notó con diversión que no había que preocuparse por la integridad de su hermano… a decir verdad por los que habría que preocuparse, seria por los gemelos, ya que entre los 3, se divertían en grande… después de dar varias recomendaciones al chico, los pelirrojos aseguraron que después de estar ahí, irían a la Madriguera, así que ellos se encargarían de llevar a Iván a Hogwarts por la noche.

Dando las gracias, ambos salieron de ahí, caminando por las calles hasta que la chica, se detuvo de repente exclamando "he visto la luz"… y rápidamente lo llevó hasta la heladería, donde pidió un gran vaso con helado de diferentes sabores… Harry solo la miraba divertido, mientras miraba los varios sabores que había en el lugar y se mordía la uña indecisa al no saber cual de todos pedir… cuando por fin tuvo lo deseado, tardaron un poco más mientras Harry escogía el suyo, que por insistencia de la pelirroja era de varios sabores… ya que en un principio él había pedido uno pequeño de crema y caramelo, pero después optó por seguir los consejos de la chica, ambos salieron del lugar con vasos de helado de diferentes sabores, siguieron caminando por ahí, entre risas y coqueteos, llegaron a una gran tienda, donde Sol, se detuvo repentinamente.

  • Harry ¡quiero una falda! - exclamó y sin darle tiempo a más, caminó en dirección de la puerta, como si no existiera nada más, pero se detuvo al leer el anuncio en la puerta "No se permiten alimentos" así que regresó y espero a terminarse su helado, no iba a desperdiciar un buen helado… así que caminaron unos pasos más hasta Artículos de Calidad para Quidditch.

  • Mira… una Saeta de Fuego - expresó, admirando una hermosa escoba en el escaparate.

  • Si, es muy bella, ven - entraron al lugar, ya que en este no había anuncio de alimentos, examinaron varios de los artículos del lugar.

  • Genial, un guante con adhesión a la escoba…

  • Mira, el uniforme de la selección de Francia… lo usaron en el Mundial - señaló emocionada la pelirroja.

  • Ahí esta el de Inglaterra - caminó por otro pasillo, mientras Sol buscaba algo que todo cazador requería.

  • Una bludger de entrenamiento, con esta puedes hacer varios dribles, intentando escapar y no te pegara muy duro si llega a hacerlo - explicó la cazadora.

  • También hay una snitch de invisibilidad… Cedric alguna vez nos hizo practicar con ella, ni yo ni Malfoy logramos verla hasta una hora después...

Así siguieron por la tienda, hasta que los helados por fin se terminaron y regresaron a la tienda de ropa, en busca de la prenda que Sol deseaba.

En otro lugar de el callejón…

Hermione y Ginny buscaban entre los estantes de una tienda de artículos para hechizos y pociones la piel de serpiente hervores africana, junto con uno que otro ingrediente para la multijugos.

  • Listo, ya la tengo, ¿qué hace falta? - prgeuntó Hermione.

  • Eso es todo… ¿todavía tienes cabello de Gerry? - indagó tratando de ayudarle Ginny.

  • Si, me mando un mechón de su cabello, solo espero que no haya destrozado su bella cabellera por mi culpa.

  • ¿Es muy guapo? - increpó interesada, con un brillo travieso en la mirada.

  • O sea Ginny es Gerry, el Gerry que tú conoces… y como has visto, es idéntico a él...

  • Lo se, pero me refiero a si es… tu sabes… amable y todo eso - comentó pícara.

  • Ginny, Gerry es la persona más amable casi tanto como Harry y cuando te mira con esos ojos castaños sientes que las rodillas te flaquean - expuso alegre.

  • ¿Y nunca te ha dicho nada por ser bruja? - cureosó mirándola expectante.

  • Nunca, él es algo así como mi hermano, siempre amable y compresivo - aseveró remembrando algunos momentos con el chico.

  • Vaya… quisiera conocerlo, ¿por qué nunca habías hablado de él? - preguntó extrañada.

  • Pues… porque era algo así como mi hermano secreto, alguien que era solo para mí en mi casa…

  • Mmm pues tener hermanos no es tan genial eh - exclamó bromeando.

  • Eso lo dices porque tienes a Charlie a Bill a los gemelos y a Ron… pero yo no tengo hermanos, así que él es lo más próximo a algo que así tengo.

  • Ya veo, bueno Hermy… si ya no hay nada más que hacer aquí, paga y vamos por ropa.

  • Bien, vámonos - se dirigieron apagar y con todo en bolsas de compra, salieron del ahí, en busca de una buena tienda donde hacer sus compras…

En la calle principal, llegaron a Twilfitt y Tatting… donde entraron en busca de algo para usar en la fiesta del día siguiente, cada una tenía alguien en mente para impresionar, una por gusto, y la otra por venganza.

  • ¿Qué te parece esto? - interrogó Mione, levantando un pantalón con varios agujeros en lugares estratégicos.

  • ¿Para ti? Como que no va contigo - profirió negándo con su cabeza.

  • No tonta… para ti…

  • Mmm es bonito, pero no es lo que busco el día de hoy - denegó siguiendo su búsqueda.

  • Vaya… así que quieres impresionar a Zabinni ¿no? - inquirió mirándola divertida.

-. Mmm digamos que algo así.

  • Ven vamos por acá - caminaron un poco más y cerca de la puerta de los vestidores, notaron una figura familiar - ¿ese es Harry?

  • No… ¿o si? Si es él… - terminó de afirmar Ginevra, Hermione tenía la intención de acercarse, pero la mano de Ginny la detuvo - espera…

Se acercaron por detrás, ya que seguramente estaría con Sol y no querían interrumpir, bueno al menos Hermy no lo quería, pero Ginny se encontraba en un estado de sentimientos encontrados.

Notaron como el ojiverde se acercaba a una de las cortinas de los vestidores, esta se corrió y dejó ver la figura de la pelirroja, con una falda muy favorecedora, a la distancia oyeron las palabras de ambos.

  • ¿Qué te parece? - preguntó indecisa Soleil.

  • Mmm - murmuró Harry únicamente deleitándose, recorriendo con la mirada la figura de la chica sin expresar nada.

  • ¿Mmm? ¿Eso es todo? ¿No te gusta? ¿Acaso no me veo bien? - se miró en el espejo, cuando Harry la abrazó por detrás.

  • Lo que luzcas se te ve genial, pero con esta falda de ves demasiado hermosa - Sol giró con una sonrisa, complacida por las palabras de ojiverde, le echó los brazos al cuello y lo abrazó fuertemente.

Las leonas fueron testigos de esos actos, Hermione sonreía complacida de ver a Harry así, alejado de Voldmeort y la guerra, sin embargo Ginny, solo los miró con una expresión de desencanto, para después tomar la mano de su amiga y jalarla hasta la puerta.

  • ¿Ginny? ¿Qué pasa? ¿No vamos comprar? - preguntó desconcertada.

  • Vámonos de aquí Hermy, vamos comprar otro lado - exclamó con la voz quebrada.

  • Ginny ¿Estas bien? ¿Qué tienes? - interrogó preocupada.

  • No lo se, o sea es que… él nunca fue si conmigo, ¿entiendes? Siempre fue tierno, poco expresivo en ciertas situaciones, algo tímido, menos coqueto y ahora no puede dejar de abrazar a Sol y coquetearle - confesó con tristeza.

  • Ginny, ¿estas celosa? - inquirió utilizando su lógica.

-. No lo se, tal vez… si… un poco, o no… bueno no lo se, estoy confundida - concluyó con pesar.

  • ¿Entonces estas jugando con Zabinni? - puntualizó pensando en los sentimientos de su amiga.

  • No, o sea si me gusta y mucho, pero no puedo evitar sentir algo raro cuando veo a Harry con Sol, ¿entiendes? - trató de explicarle su sentir.

  • Ginny, analiza bien lo que haces eh, no seria justo que hicieras que Zabinni haga varios sacrificios por ti y tu solo juegues con él - amonestó poniéndose en el lugar del Slytherin, que aunque no eran amigos, tenía parte en este lío.

  • ¿Y si él solo juega conmigo? - contestó temerosa.

  • No lo creo, esta arriesgando mucho por ti… su reputación como Slytherin, su apellido, hasta su integridad si tomamos en cuenta lo que le podrían hacer los de su Casa si se enteran - señaló lógica.

  • Mmmm - sin palabras, empezó a caminar, después de unos pasos miró a Hermione… compremos algo rápido y regresemos a Hogwarts, ya se me fue la emoción por hoy…

  • Bien - caminaron en silencio, cuando a la castaña se le ocurrió una idea - ven Ginny… vamos por un helado y después regresamos la tienda - la pelirroja asintió y siguió a su amiga a la Heladería.

En el callejón Knocturn…

Varios hombres entraban a un extraño lugar al final del callejón, entre los presentes en el establecimiento que era bastante lujoso y por lo tanto costoso, se encontraban dos Slytherin en la sección privada.

Sentados en cómodos sillones color negro, disfrutaban del sabor que les brindaba en whiskey servido en sendas copas, miraban confiadamente a la chica que bailaba frene a ellos, no era raro ese tipo de espectáculos en ese lugar, desde que cruzaron el umbral, fueron atendidos por una dama de ropa provocativa, varias bellezas femeninas caminaban por los pasillo, algunas en busca de clientes, otras llevando bebidas y otras más acompañadas de caballeros, a su entrada la dama les hizo la pregunta acostumbrada. "¿L**a misma de siempre Señor Zabinni?", el moreno asintió después la mujer se volvió hacia el rubio "¿Ya usted cuál le gustaría Señor Malfoy?" cuestionó, mirando al rubio con ojos apreciativos, era una dama de edad, pero no por eso, dejaba de admirar la postura de los caballeros frente a ella.

  • No lo se todavía - miró, a su alrededor, buscando una que le agradara, a lo lejos notó la presencia de una castaña, sentada en una mesa, en espera de algo - esa… - señaló con la cabeza. La dama la observó, era raro que Malfoy pidiera a una chica así, por lo regular sus gustos se dirigían más hacia lo que eran las chicas rubias con curvas pronunciadas, pero en ese lugar el cliente mandaba, solo asintió. "E**n seguida señor… por aquí".

Los condujó a los sillones, donde esperarían entretenidos, la llegada de las mujeres, mientras observaban el baile exótico de una pelirroja frente a ellos.

Poco tiempo después, en el que ellos casi no pronunciaron palabra más que uno que otro comentario con respecto a las chicas del lugar, hasta que Blaise rompió el silencio.

  • ¿Fantaseas qué es ella Draco? - murmuró burlonamente.

  • ¿A qué te refieres? - inquirió sin apartar la mirada de la mujer que bailaba frente a ellos.

  • Vamos Draco, no te engañes… tu siempre escoges mujeres rubias, como Nurit ¿y ahora de la nada te sale el amor por las castañas? - interrogó sarcásticamente.

  • Solo me gusta la variedad Blaise, no como a ti, que siempre escoges a la misma… eso es aburrido - comento mordaz, aunque sabía que el moreno tenía razón.

  • Mmm eso es mentira, fantaseas con que es Granger, algo que no puedes tener y que a decir verdad no deberías mirar - evidenció desdeñoso, pero firme.

  • Lo que yo pueda o no pueda hacer, no te importa Zabinni. Déjame en paz o le diré a la Weasley que te gusta venir a este lugar y que tienes un amorío con esa - señaló a la chica que camina hacia ellos. - a ver qué te dice la pobretona después.

  • Eres un maldito - masculló, sabiendo que si lo hacia enojar, el rubio era muy capaz de cumplir su amenaza.

  • Mejor dedícate a disfrutar el tiempo Zabinni y no te metas en mi vida - con eso, levantó su copa y vacío el contenido de un solo trago.

Blaise tenía ganas de decir más, pero la chica llegó a su lado, se sentó en sus piernas y lo besó con pasión.

  • Cuanto tiempo sin verte cariño - Zabinni solo sonrió ligeramente, colocando su mano en la pierna de la joven.

  • Lo se ¿me extrañaste? - preguntó divertido, siendo ignorado por Draco.

  • Mucho ¿nos vamos? - interrogó la chica, tomándolo de la mano y jalándolo hacia ella, el moreno asintió y se levantó, salieron de ahí dirigiéndose a un lugar privado en la parte alta.

Poco después arribó la castaña, se sentó al lado del líder de las serpientes.

  • Hola, me dijeron que requerías mi compañía - Draco solo la miró sin pronunciar palabra al parecer la chica entendió el mensaje, porque lo tomó de la mano y lo sacó del privado, llevándolo a la parte alta del lugar, justo al lado de la habitación en la que había entrado Blaise.

  • Tú amigo esta al lado - comentó, intentando iniciar una conversación, mientras cerraba la puerta.

  • No me importa, solo quiero "relajarme" - respondió secamente, acostándose en el lecho.

  • ¿Qué te gustaría? - preguntó la castaña con falsa inocencia.

  • Acércate - pidió Malfoy, cuando estuvo a su lado, la tomó de la cintura, colocándola de un solo movimiento a su lado sobre la cama - solo hay una cosa, se hace lo que yo digo… como yo digo y cuando yo digo - después de eso, la besó fuertemente, provocando una sorpresa en la joven, cuando la soltó, lo miró extrañada - y sí te digo Hermione o Grangerno digas nada ¿entiendes? - susurró amenazadoramente, sobre los labios de la mujer.

Esta solo asintió, sabiendo que más allá de esas palabras, él parecía tener sentimientos raros con respecto a esa chica - ¿Cómo te llamas? - interrogó suavemente.

  • Draco… Draco Malfoy - respondió, bajando su cabeza, enterrándola en el hueco del hombro de la mujer, repartiendo besos en su piel, esta asintió.

  • Bésame Draco - susurró con voz acariciante, ante ese gesto él empezó a acariciarla con más pasión.

"*No puedo tenerte a ti**Hermione Granger,*pero al menos por hoy… pensare que eres tú y serás para mi".

Solo se dejaban escuchar susurros ahogados en ambas habitaciones. Abajo, la mujer sonrió alegremente, su lugar era bastante frecuentado por ellos, ya eran algo así como "clientes distinguidos" a los cuales se les daba el mejor trato, las mejores chicas… o sea lo mejor de lo mejor y ellos regresaban una buena retribución… monetaria.

En la mansión Diggory…

El carruaje se detuvo lentamente a la puerta de la mansión de la respetada familia Diggory, del carruaje salió Cedric, ayudando caballerosamente a su novia a descender, le apretó la mano intentando darle confianza.

  • ¿Lista? - preguntó con una linda sonrisa en su rostro, ya que él también estaba nervioso, pero intentaba darle seguridad.

  • No, pero vamos - apretó un poco más la mano del ojigris y subieron por la escalinata hasta la puerta principal, la cual el Hufflepuff abrió con confianza.

En el hall no había nadie, caminaron con paso quedo hasta la sala, donde tampoco había nadie, de pronto en la puerta apareció una elfa domestica, la cual sonrió complacida al ver al "niño Cedric" en la casa.

  • ¡Niño Cedric! ¡Que bueno que llego! ¿Necesita algo, café, jugo, agua? - preguntó servicialmente.

  • Hola Kinky - saludó con una sonrisa - ¿dónde están mis padres?

  • La señora y el señor, están en la veranda en el jardín - respondió, con una sonrisa, la cual se apagó al notar la presencia de la pequeña chica tras Cedric - ¿debo preparar una habitación? - cuestiono con desconfianza.

  • No, solo vinimos por un rato, nos iremos hoy mismo. Kinky ella es Maigre Goutte, mi novia, así que trátala bien.

  • Así será - se inclinó amablemente.

-Tráenos dos jugos por favor Kinky - caminaron y salieron de la Sala, yendo directamente al jardín.

La elfa obedeció al instante, dejando que la pareja llegara al lugar donde los padres del Cedric, leían el profeta mientras disfrutaban del bello día.

Gotty sentía más nerviosismo con cada paso, no por el padre de Cedric, a él ya lo conocía, si no por su madre, al llegar donde ellos, el ojigris hizo notar su presencia.

  • Hola padre, madre - se acercó y depositó un cariñoso beso en la mejilla paterna y después en la materna.

Sus padres se pusieron de pie, alegrándose de verlo llegar, después de todo pasaba la mayor parte el año en la Universidad y Hogwarts para los entrenamientos y las vacaciones no eran suficientes para ellos.

  • Cedric, pero mira la hermosura de niña que trajiste contigo - expresó Amos, intentando romper el hielo. - Gotty, un placer en volver a verte.

  • Igualmente señor - la Ravenclaw estrechó la mano del señor, el cual se inclinó sobre esta.

  • Mamá, me gustaría presentarte a Maigre Goutte Doplet, mi novia, Gotty… ella es mi madre, Scarlet Diggory - la abrazó a la chica acercándola.

  • Es un placer señora - la pelinegra extendió su mano, la cual fue estrechada con frialdad por la dama.

  • Igualmente - expresó la señora, pero en su tono había un dejo de frialdad que no pasó inadvertido para nadie.

  • Y bien… ¿qué me cuentan de nuevo? - preguntó Cedric, mientras le ofrecía una silla a Gotty y él se sentaba en una más a su lado.

  • Pues no mucho, ya sabes los chismes de sociedad de siempre… empezó a platicar acerca de amistades que la Ravenclaw no conocía, así que entre Amos y Cedric, intentaron incluirla en la conversación, mientras la señora casi no prestaba atención a la chica.

De regreso a Twilfitt y Tatting…

Después de más de media hora, por fin la pareja salía el lugar con unas cuantas bolsas de más, las cuales Harry se encargo de mandar con un hechizo a la Sala de la francesa en Hogwarts.

  • Bien ¿y ahora a dónde quieres ir? - interrogó felizmente tomando la femenina mano.

  • Mmm no lo se ¿vamos a tomar algo?, tengo sed - expuso acalorada por el clima y la caminata.

  • Bien, vamos a las Tres escobas - sugirió Harry, caminaron al lugar, y entraron, topándose con los mejores amigos de su padre - ¡Sirius! ¡Remus! - gritó emocionado al verlos.

Ambos hombres voltearon rápidamente, sonriendo ampliamente al reconocer al chico.

  • ¡Harry! - exclamó Sirius, se levantó y avanzó a su encuentro, abrazándolo fuertemente.

  • Harry, que bueno verte - Remus ocupó el lugar de su amigo, abrazando al ojiverde.

Al separarse Harry se giró tomándo la mano a Sol, acercándola a los hombres.

  • Sirius, Remus… me gustaría presentarles a Soleil Moon Mounet de Beauxbatons - la miró sonriéndole dándole confianza - Sol, ellos son Sirius Black, mi padrino y Remus Lupín, son los mejores amigos de mi padre.

  • Un placer señorita Mounet - manifestó Black, tomando su mano e inclinándose sobre ella, besándola ligeramente.

  • Encantado - murmuró el licántropo, imitando a su amigo, ambos habían reconocido a la chica, por el informe que Sirius había mandado a hacer, pero no era conveniente que Harry lo supiera.

  • El placer es mío - respondió Soleil al pelinegro, mientras que tras las palabras del castaño, sonrió e hizo una leve inclinación.

  • ¿Qué hacen aquí?, no pensé que tuvieran tiempo - manifestó sorprendido aún el león.

  • Pues ya ves, siempre te vigilamos - respondió sonriente su padrino.

  • Cierto, te mantenemos bien vigilado - bromeó el castaño, guiñándole un ojo.

  • Tranquilos - miró a la francesa - estoy en la mejor compañía.

  • Ya lo vemos, pero vengan sentémonos - Sirius los guió a la mesa, donde estaban pero antes de sentarse miró a la mesa de las auroras.

  • Mmmm - murmuró Harry burlonamente, mirando a Remus - ven Sol, quiero presentarte a alguien - caminaron unos pasos a la mesa de al lado - Hola Nym, Yannel.

  • ¡Harry, que bueno verte! - exclamó Nym besando ligeramente su mejilla, para que después lo hiciera la castaña y revolverle el cabello con travesura - ¿y cómo se ha portado el nene?

  • Igualmente - sonrió con exasperación - me he portado bien, les presentó a Soleil Moon Mounet, Sol, ellas son Nymphadora Tonks y Yannel Cornwell, ellas son auroras… Nym es sobrina de Sirius.

  • Encantada…

Las tres mujeres se saludaron, después de unas cuantas palabras, los chicos regresaron a la mesa donde los hombres los esperaban.

  • ¿Qué te parece Inglaterra hasta el momento, Soleil? - interrogó cureoseando Sirius.

  • Interesante… no he tenido mucha oportunidad de explorarla, pero en los viajes de papá procuro aprender cosas de los lugares.

  • ¿Viajas mucho? - indagó el ex profesor sabiendo de antemano la respuesta.

  • En algunas ocasiones… mi padre es diplomático en Francia…

  • Interesante ¿y qué opinas de…?

La plática se desarrollo amenamente, por un rato, hasta que los sucesos recientes tomaron importancia en Sirius, así que discretamente se disculpó y salió con Harry.

En Florean Fortescue…

Las leonas disfrutaban de sus enormes helados, mientras platicaban de intrascendencias… las vacaciones de los Weasley en Rumania era el tema en ese momento.

  • Es que fue genial Hermy… hubieras visto la cara de Ron cuando Charlie le dijo que podía tocar al Cola-cuerno.

  • Me lo imagino - musitó, mientras reía sonoramente.

  • Y después Fred y George… intentando que Charlie les dejara tomar fotos del interior del hocico del dragón para venderlas…

  • ¡Por Merlín!… los gemelos no tienen límite - meneó la cabeza, negando.

  • Y eso no es todo, querían vender boletos para una cita con Charlie, a un galeón cada boleto ¿te imaginas? Todas las chicas querían boletos…

  • Es que Ginny, hay que admitir que Charlie, es buen prospecto es inteligente, dedicado, guapo…

  • ¡Por Merlín Hermy! es mi hermano…

  • Lo siento, pero es realidad - bromeó la castaña, riéndole la mueca de su amiga.

  • Mmmm en las próximas vacaciones iré a tu casa y conoceré a Gerry - comentó con malicia la pelirroja.

  • Oye, oye… con Gerry no te metas eh - mencionó con falso enojo.

  • ¿Celosa?- preguntó Ginn divertida.

  • Claro que no, solo que él no es brujo, así que no tendría oportunidad contra Zabinni - comentó con una sonrisa - a mi pobre hermano postizo lo haría picadillo.

  • Cierto… - un suspiró hondo salió del pecho de la pelirroja - ¿dónde estará Blaise?

  • Seguramente con Malfoy, divirtiéndose por ahí - comentó con resentimiento, se levantó y tiró el vaso vacío en la basura. - vamos… regresemos a la tienda, necesito algo de ropa para la fiesta.

  • ¿Hermy? ¿Tú… quieres comprar ropa? - inquirió sorprendida la pecosa pelirroja.

  • ¿Qué? ¿Qué tiene de raro? - murmuró desviando la cabeza.

  • ¿Cómo que, qué? Tú siempre piensas en pociones y demás… es la primera vez que tu interés principal es la ropa y no la escuela - explicó aún perturbada.

  • Créeme que por el momento no estoy de humor para nada, pero no olvides que también soy chica - caminó seguida de su amiga.

  • Lo siento, tienes razón, vamos a comprar ropa - caminó alegremente, intentado contagiar a su amiga. Ella no era tonta, y sabia que la castaña ocultaba algo, pero no podía interrogarla al respecto.

Llegaron a la tienda, antes de que Ginny entrara, Hermione miró el interior, después salió y con un gesto negativo, le sonrió a la pelirroja, en señal de que Harry y Sol, ya no estaban ahí, ambas entraron, pasearon por los estantes de ropa, mirando y pensando en que les quedaría mejor, cuando una voz les gritó.

  • ¡Ginny! ¡Hermy! ¿Qué bueno verlas, ya escogieron algo? - indagó curiosa Lavender.

Ambas chicas voltearon a ver la morena que se acercaba rápidamente con un cansado pelirrojo tras ella, con cara de fastidio.

  • ¿Qué les parece este? - inquirió, señalando un vestido que Ron traía consigo.

  • Mmm demasiado provocativo para mi creo - señaló Hermione.

  • Claro tonta, por eso es para mí - respondió con una sonrisa Lav.

  • Lo suponía - aseguró Ginevra.

  • Veamos, les ayudare a buscar algo idóneo para la fiesta - se dio la vuelta, mientras la castaña y la pelirroja se miraban con espanto.

  • No te molestes, nosotras pode…

  • No es molestia, veamos ¿qué les parece esta falda? - la colocó frente a la cintura de Ginny. Ron suspiró cansado y se recargó en un mueble.

  • Esto durara años - dejó caer las bolsas mirando como su novia, su hermana y su amiga, discutían acerca de lo conveniente de usar falda o pantalón.- Lavender, me voy a la tienda de quidditch - murmuró aburrido.

  • No Won-won, no te puedes ir… ¿qué opinas de esto? - le enseñó un conjunto bastante feo en color verde, el pelirrojo solo levantó los hombros en señal de no tener idea, y se sentó, en el suelo, mirando el correr de las mujeres frente a él.