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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 16

OoOoOoOoOoO**¿Mentiras o Verdades?** Afuera de las Tres escobas…

  • ¿Qué pasa Sirius? - preguntó acomodándose las gafas, para tener una mejor visión.

  • Harry, ha habido un ataque de mortífagos en Irlanda - dijo con seriedad, frunciendo ligeramente el entrecejo.

  • ¿Hay heridos? - indagó preocupado.

  • Unos cuantos, nada de gravedad, pero se están acercando… hay que tener cuidado - avisó posando una mano en el hombro de su ahijado.

  • Entiendo, ¿Remus y los demás lo saben?

  • Si, venimos de una junta de la Orden - informó apretando su mano sobre el hombro del ojiverde.

  • ¿Y por qué no nos avisaron? - replicó desconcertado.

  • Porque son niños, es mejor mantenerlos un poco al margen, y solo sepan cuando es necesario… ustedes en el Colegio están protegidos, así que no tendría mucho caso que supieran lo que pasa afuera…

  • ¿Protegidos? ¿Qué no recuerdas cuando entraron los mortífagos? - recalcó ligeramente molesto.

-. Lo se, pero ahí es un lugar más o menos seguro, hay que estar alertas - pidió tranquilizándolo.

  • Pero ¿no recuerdas lo qué pasó? Por eso todo lo que estamos haciendo, yo no quiero perder a nadie más… ¿no recuerdas lo que estuvo a punto de pasarte? ¿Y a Dumbledore? - interpeló dejando salir su sentir.

  • Tranquilo Harry, disfruta de tu día no permitas que esto te sobrepase, no estas solo y mientras podamos, te protegeremos a ti y a todos los demás ¿entiendes?

-. Pero es mi misión, eso es lo que dice la profecía… y Dumbledore dijo…

  • No Harry, olvida la profecía, y lo que dijo Dumbledore… tu misión es vivir, no pensar en matar a alguien, es justo que te diviertas. Hasta que por fin hiciste caso a lo que te enseñe, tienes grandes amigos, una linda chica…

  • Sol no es mi chica - negó con tristeza.

  • ¿Cómo qué no? ¿Y qué esperas?

  • Es que… ¿no crees qué es muy rápido? - señaló con lógica.

  • ¡Por Merlín!… de verdad que tu padre se moriría si te oyera hablar así, eres hijo de James Potter, eres mi ahijado… y no solo mi ahijado, casi mi hijo…

  • Pero… - trató de defenderse.

  • Nada de peros… en este momento le pedirás que sea tu novia ¿entiendes? - pasó su mano por su espesa melena negra.

  • Pero…

  • No hay excusa, ¡por Merlín Harry!, no puedo creer que toda la sabiduría que intente enseñarte no aflore ¿o eres de otras prefe…?

  • ¡Sirius! - cortó de un tajo.

  • No eso no es posible, después de todo ya anduviste con Ginny y para tu desgracia con Chang, así que hombre si eres - recordó divertido de la manera en que avergonzaba a su ahijado.

  • ¡Claro que si! Además, ni tu ni Remus son el mejor ejemplo de relaciones ¿recuerdas? - farfulló con una sonrisa, aunque estaba algo ofendido por lo que implicó antes - tu andas de una mujer a otra y más desde que te declararon libre, mientras que Nym esta enamorada de Remus y este solo esquiva la relación… como tu dices, si mi padre los viera, moriría de la vergüenza.

  • Pero no es lo mismo - debatió ofendido el animago.

  • Claro que no, yo todavía estoy joven… y ustedes ya pasan de los 30 - recordó ahora era su turno, de hacerle una bromita a su padrino.

  • Eso no tiene importancia y ese no era el tema, entonces vas a entrar y le pedirás a esa niña que sea tu novia, ¿entiendes?

  • Si, pero no lo haré porque tu me lo dices, lo haré porque así lo quiero - se disponía a entrar, pero la mano en su hombro lo detuvo.

  • Y dile quien eres… - expresó con seriedad.

  • ¿A qué te refieres? - interrogó desconcertado.

  • No le has dicho quién eres, lo supongo por la forma en que nos miró hace un momento, no tiene idea de que eres "el elegido", ¿cierto? Ni todo lo que has pasado…

  • No… yo, no le he dicho nada de eso - respondió bajando su vista.

  • Hazlo mi querido niño, no es bueno ocultar lo que uno es - comentó con firmeza.

  • Entiendo, se lo diré…

  • Hazlo ¿y qué le vas a dar?

  • ¿Dar? ¿Qué… tengo qué darle algo? - no entendía lo que su padrino trataba de decirle, nunca antes lo había hecho.

  • Claro, ¿qué nunca escuchas mis sabios consejos? - antes de que pudiera responder, levantó la mano - olvídalo, veamos… - de su pantalón sacó varios galeones y se los tendió - toma esto y ve a comprarle algo…

  • Pero… ¿qué? - dudó esperando la respuesta del animago.

  • No lo se, una joya, flores… ya sabes… esas cosas, ven vamos - caminó al lado del chico, alejándose un poco del lugar, en ese momento la puerta se abrió y salió la aurora amiga de Nym, así que se detuvo de repente.

  • Harry, acabo de notar un detalle que pase por alto, te alcanzo en la joyería, ¿bien? - se alejó antes de que el buscador pudiera responder, cuando llevó su mirada más allá de la figura de su padrino, notó a la mujer, que caminaba unos pasos adelante.

  • Vaya… deben de tener asuntos de la Orden que tratar.

Mientras tanto en el interior de las Tres escobas…

Sol, se había quedado sola con el castaño, platicando de nimiedades, cuando la chica lo miró fijamente.

  • ¿Usted es licántropo, verdad? - cuestionó de manera sencilla, sorprendiendo a Remus.

  • ¿Te lo dijo Harry? - interrogó, algo confundido por la temeridad de la francesa.

  • No, es deducción… sus gestos, su mirada, y otras cosas. En la escuela nos enseñaron a identificarlos - expuso con una media sonrisa.

  • Ya veo, eres muy observadora - musitó analítico.

  • Lo intentó - sonrió tenuemente - según entiendo, usted fue maestro de Hogwarts, ¿no?

  • En efecto, hace algunos años - respondió recordando esos tiempos.

  • ¿Y no le gustaría dar clases en Beauxbatons? - cuestionó con sencillez.

  • Mmmm - murmuró, recargándose en el respaldó de la silla - ¿no crees qué tu propuesta es algo peligrosa?

  • ¿Peligrosa? ¿Por qué? - inquirió extrañada.

  • Porque cuando me convierto puedo perder la conciencia, además de que las leyes son muy severas al respecto - exclamó con seriedad.

  • Pero en Francia las leyes son más flexibles con los licántropos, mientras mantenga sus transformaciones vigiladas no habría problema, mi padre es el Ministro y si usted quiere, lo podría ayudar - expuso con tranquilidad.

  • ¿Con qué Ministro eh? - murmuró divertido, eso no era algo que él no supiera.

  • Si, solo que no nos gusta pregonarlo.

  • Entiendo, es una buena propuesta… lo pen…. - fue interrumpido por la abrupta llegada de la pelirrosa.

  • Hola Remus, Sol, ¿puedo unirme a ustedes? Yann ya se fue…

  • Si el Monsieur Lupín acepta, por mi esta bien - contestó con una sonrisa mientras el castaño caballerosamente se levantaba esperando que Dora tomara asiento arrimándole una silla, después de todo no podía decirle que no y menos frente a Sol.

  • Gracias - pronunció mirando a Remus, el cual disimuladamente buscaba a Sirius y a Harry - y dime Sol… ¿de dónde eres?, porque no pareces ser de aquí ¿o me equivoco? - curioseó Dora.

  • Ahhh no, yo vengo de Francia, estoy aquí por lo del Torneo - anunció risueña.

  • Ya veo, por cierto lindo pearcing - comentó al haberlo visto cuando Harry las presentó.

  • Mmm gracias, usted si sabe apreciar mi estilo - mencionó divertida, mientras tanto el castaño las observaba platicar al parecer se llevaban muy bien.

  • Claro, ¿por qué no habría de apreciarlo?

  • Si, por lo que veo, usted también tiene buen gusto puedo reconocer la marca de su ropa, en Francia existe esa boutique- explicó con una sonrisa admirando el estilo de vestir de la aurora

  • No me hables de usted, solo dime Nym o Tonks… y si de hecho yo compre varias cosas en esa boutique, en una de las tantas visitas que hemos hecho con Yannel después de que terminamos misiones… en ese país - explicó sonriente, mirando al licántropo.

  • Ya veo… - respondió estudiando la forma en que la chica miraba al castaño y este a ella

  • ¿Y eres la novia de Harry? - inquirió apenando un poco a la francesa

  • Yo eh… no… - respondió apenada con las mejillas teñidas de rojo, ¿cómo se le ocurría preguntarle eso enfrente del amigo del padre de Harry?

  • ¡Ahh! pero se nota que le gustas, sabes él no sale comúnmente con muchas chicas, además es guapo, ¿no? - comentó con una sonrisa picara, mientras que el licántropo la miraba con una sonrisa, a veces debería se un poco más discreta al preguntar, notando como hacia que la francesa se ruborizara con sus comentarios.

  • Ahhh si… bueno - pronunció intimidada, no sabiendo exactamente qué palabras elegir.

  • Vamos acéptalo, ¿no me vas a decir qué no te habías dado cuenta? - insistió pícaramente.

  • Er… ¿me disculpan? - pidió levantándose para dirigirse al tocador, mientras Remus también se levantaba cortésmente, la francesa se acercó a Nym susurrándole al oído mirando de reojo al licántropo - si lo es, así como el Monsieur Lupín y si me gusta, así como a ti te gusta Monsieur Lupín… voy al tocador así que… - con esto último se retiró dejando a la pelirrosa ruborizada ante tal comentario, lo cual no pasó desapercibido por el ojiámbar

  • ¿Y qué te dijo? - interrogó con curiosidad más después de notar que las dos chicas lo miraron.

  • Ahhh nada - contestó nerviosa tomando un sorbo de su cerveza.

  • ¿Nada?

  • Bueno… solo que le gustaba Harry, es todo - divulgó sin mirarlo, ¿era tan obvia, qué hasta la amiga de Harry se había dado cuenta en cuestión de segundos de lo que sentía por el licántropo?, eso era lo que pasaba por su mente en ese momento tan incomodo y a la vez perfecto, por fin estaba sola con Remus y gracias a la ayuda de la pequeña pelirroja.

  • No creo que fuera muy cortes de tu parte preguntarle sobre Harry, solo hiciste que se apenara Nym - comentó tratando de sacar la platica, no le gustaba estar en silencio, más cuando este se volvía incomodo.

  • Solo tenía curiosidad, además no tiene nada de malo - espetó clavando sus pupilas en las de él, provocando una conexión inevitable entre los dos, nadie podía negar que un sentimiento los unía.

  • ¿Y a dónde va ha ser tu misión? - logró decir, después de unos momentos, despegando su mirada de ella.

  • A Francia por dos semanas o más - respondió algo triste por separarse de nuevo de él.

  • Ya veo… ¿también ira Yannel?

  • Si, sabes que somos compañeras de misión - añadió jugueteando con una de sus pulseras.

  • Nym yo… - pronunció tratando de explicarle de nuevo las cosas, no le gustaba que ella creyera que algún día él cambiaria de opinión respecto a su relación.

  • Remus, no importa, ya lo entendí - profirió sin mirarlo, ya que si lo miraba, él podrá notar que sus ojos se estaban llenando de lágrimas.

  • Nym - susurró llenó de sentimientos encontrados - yo solo quiero lo mejor para ti.

  • Entonces no elijas que es lo mejor para mi, por ti y déjame hacerlo a mi, ¿qué importa lo que diga el mundo?… creo que él que tiene que revalorar la situación eres tu Remus - interpeló firme Tonks.

En tanto Sol observaba la escena desde la puerta del tocador. "V**aya él también la quiere… pero ¿qué sucede?, ¿por qué no estarán juntos?". Entró al tocador, dirigiéndose al espejo observando que ningún detalle de su vestuario estuviera fuera de su lugar, al menos agradecía siempre estar presentable no esperaba conocer a los amigos del padre de Harry, pero tenía que dar buena impresión, después de todo de seguro les contarían.

Se retocó ligeramente su maquillaje pensando en que era lo que pasaba alrededor del ojiverde, ¿por qué lo cuidaban tanto? y esos comentarios sobre lo que acontecía en las noticias de los periódicos, al parecer Harry llevaba una vida demasiado interesante y no tan simple como aparentaba… esas dudas acechaban su mente, además nunca le había prestado atención a la cicatriz en la frente de Harry, pero esa no es una de las que te haces todos lo días, pero tampoco le preguntaría incomodándolo.

No entendía muchas cosas que le daban vuelta en la cabeza, espero más tiempo del que debía después de todo para eso había venido al tocador para darles espacio para hablar esperaba que cuando saliera Harry hubiera vuelto.

En el Versucht…

Blaise Zabinni reposaba cómodamente en una cama, con la sabana hasta la cintura, después de tener un placentero encuentro, sus brazos estaban cruzados en su nuca, mientras miraba el intrincado dibujo del techo, a un lado, una chica de lencería provocativa, lo miraba con expresión absorta, él sabia que la mujer lo miraba, pero no hizo el intentó por regresar la mirada, solo dijo.

  • Ve a la otra habitación y dile a Draco que tengo que atender otro compromiso, que si va a ir conmigo o se queda y regreso por él…

La chica salió y regresó poco después, con los labios rojos y una sonrisa en el rostro, anunciando lo que el caballero había dicho. - Lo acompañaría, pero que más le valía que valiera la pena para sacarlo de ese placentero lugar.

  • Estúpido - profirió burlonamente, se levantó y así como nació, se paseó por la habitación, ante la mirada ávida de la chica con la que había retozado hasta hacia unos momentos.

Se vistió sin prisa, cuando estuvo listo, salió de la habitación y regresó al lugar privado al que llegaran en un principio, ordenó una copa y esperó la llegada de Malfoy, 15 minutos después, con una expresión de satisfacción en su rostro que no intentaba ocultar para nada, se sentó al lado del moreno.

  • ¿Todo bien? - preguntó divertido Blaise.

  • Zabinni, conmigo siempre todo resulta bien - aclaró firme.

  • Mmmm - degustó el licor en su boca, para después pasarlo y mirar de frente a su amigo - yo tengo mis dudas al respecto, pero bueno, no las manifestare aquí… vámonos…

  • Estúpido - se puso de pie, dejando caer unos galeones en la mesa, caminaron a la puerta, se pusieron sus túnicas y salieron del lugar con arrogancia.

  • Vamos por acá - dijo, adentrándose en la parte más tenebrosa del callejón.

  • ¿Y por fin, me vas a decir a dónde vamos? - preguntó exasperado.

  • A tomar venganza - habló con brillo especial en su mirada.

  • ¿Venganza? ¿De quién? - interrogó sin entender.

  • Ya lo veras - se detuvieron en la entrada de un lugar con puertas oscuras y un extraño símbolo en ella. El moreno le habló a la oscuridad - necesito unSchall.

De entre la sombras se oyó una voz fúnebre, la cual preguntó a quién y cuánto iban a pagar.

  • Michael Corner, en Hogsmeade… estudia en Hogwarts es Ravenclaw, esta es su foto - sacó de entre su ropa un trozo del profeta con la foto de toda la selección y un circulo sobre el rostro de Corner - pagaré 50 galeones, 25 ahora y 25 al terminar, si me complacen los resultados… tal vez te pagué más.

La voz cuestionó acerca de cuánto daño quería que recibiera el blanco, a lo que él moreno contestó con una sonrisa maliciosa.

  • Lo suficiente para que regrese a Hogwarts y cuando termine quiero que le diga "que esto le pasa por querer pasarse de listo con Ginny y esto solo es una advertencia, la próxima vez no lo va a contar".

Draco solo lo miraba con expresión seria, cuando oyó las palabras de su amigo, una sonrisa sarcástica apareció en su rostro.

La voz susurró "en 30 minutos regresen y estará listo", Blaise extendió una pequeña bolsa con los galeones, esta fue envuelta por una sombra y desapareció de las manos de él, después se disipó entre las sombras, dejando a los Slytherin solos.

Zabinni volteó y miró a su amigo, mostrando su satisfacción tras haber atendido su asunto.

  • Eres un idiota Zabinni, ¿para esto me sacaste de Versuch? - incurrió molesto.

  • Yo no te saque, yo te pregunte si venias o me esperabas y como me adoras, tenias que venir conmigo - aclaró curvando sus labios.

  • Imbécil, ¿pagarás porque le pequen a ese? - expresó con desdén, sin entender.

  • ¿No creías, qué yo me iba a ensuciar mis manos con ese o si? - repuso con altanería.

  • No pensé que gastarías tal cantidad en una estupidez como esa… y mucho menos por ella - prorrumpió despectivo.

  • Mmm es dinero bien invertido, en cuanto a Ginny, no vuelvas a dirigirte a ella como "esa" - sentenció serio.

  • Blaise… yo me dirijo a quien quiera, como me plazca… no te pediré permiso - recordó su líder.

  • Bien, pero después no te enojes por lo que yo te diga o te haga - calló riendo de ceja alzada de su amigo - ¿a dónde vamos?

  • No lo se, es muy temprano para regresar a Hogwarts y gracias a tu tontería tenemos que regresar a pagar tu trabajito - señaló peyorativo.

  • Ya no te quejes, es más para compensarte vamos a las Tres escobas para matar el tiempo - sugirió pasando su brazo por los hombros de Draco.

  • Bien, pero quita tu brazo de mi túnica, la arrugas - caminaron con paso lento, deteniéndose abruptamente en medio de calle al toparse con…

Afuera de las Tres escobas…

Sirius caminaba apresuradamente, siguiendo los pasos de Yannel, la cual se detuvo a mirar los escaparates de ropa, situación que aprovechó para acercarse a ella por la espalda.

  • ¿Hay algo, qué te gustaría tener? - cuestionó hablándole muy de cerca al oído.

  • Para empezar un poco de soledad - manifestó, dando un paso, para alejarse del ojigris.

  • Eso no te lo puedo dar - comentó el hombre, dando también un paso al frente.

  • Claro que si, solo aléjate de mí - objetó con cansancio.

  • Digo que eso no te lo puedo dar, porque cenaras conmigo - avisó sin pedirle su consentimiento.

  • ¿Yo? No puedo…

  • Paso por ti a las ocho, estés lista o no… así que tú decides como quieres lucir - tomó su mano y le dio un ligero beso en el dorso - nos vemos más tarde…

  • Pero…

Sin dejarla decir más, se alejó de ahí, rumbo a la joyería, donde esperaba estuviera su ahijado.

Mientras que la castaña lo miró alejarse con sorpresa "estés lista o no".

  • ¡Por Merlín!, este tipo me va a volver loca - se giró y se encaminó a su casa.

En la tienda…

Después de varios intentos vanos de hacer comprender a Lavender el hecho de que atractivo, no quería decir exhibicionismo, ni mostrar todos los encantos al publico, ante la mirada atónita de Ron, la morena hizo que Ginny se pusiera una blusa con un escote muy llamativo, además de una minifalda demasiado corta.

  • ¡Claro que no se vestirá así! - gritó furioso, mirando a su hermana y a su novia.

  • Pero cariñito… - intentó convencerlo.

  • Nada, mi hermana no saldrá así a una fiesta, ni hablar - sentenció, y al notar la seriedad de sus palabras y sus gestos. Su novia desistió.

Ginny estaba feliz, era bueno tener un hermano celoso de vez en cuando y por la expresión de Ron, estaba a punto de estallar.

  • ¿Lo ves Lav? Te dije que Ron no lo aprobaría, me llevare esta - tomó una minifalda, la cual era más decente que la que Lavender pretendía que usara - con esas botas altas y esa blusa rosa, listo… ¿y tu qué llevarás Hermy?

  • Mmm este… - mostró un vestido que tenia a su espalda, apenas dejando ver el color ya no digamos el estilo - con estos - tomó una caja de zapatos, de la cual tampoco dejó ver su contenido.

  • ¿Ese? ¿Es un vestido? - preguntó sin haberlo visto bien, Ginn.

  • Si, vamos - rápidamente Hermione pagó, antes de que Ginevra notara lo que había comprado.

  • Me lo mostraras en el Colegio - expresó curiosa Ginny, pagando su ropa y zapatos.

En la entrada, notaron la cara de suspicacia en el rostro de Bilius, así que optaron por la huida.

  • Bueno chicos, nos vemos después - empezó Ginny, jalando el brazo de Hermione.

  • ¿No van a venir con nosotros? - preguntó extrañada Lavender.

  • No queremos ser mal tercio - argumentó apresurada Mione, apenas logrando curvar sus labios en una sonrisa forzada.

  • Si, además nosotras regresamos a Hogwarts ahora, nos vemos después - se terminó de despedir Molly.

Antes de que la pareja pudiera objetar, salieron de la tienda, caminando rápidamente por las calles.

  • Date prisa Hermy, no quiero que Lav nos siga y nos haga regresar - apuró la pelirroja.

  • Lo intentó - se río un poco de la situaición, de verdad parecía que huían de una manada animales - oye Ginny ¿notaste la mirada de Ron?

  • Claro que la note, Lav se tiene que andar con cuidado, no debería de… - iban con tanta prisa, que no miraban a la gente que pasaba, no hasta que frente a ellas aparecieron los Slytherin.

Draco y Blaise se quedaron estáticos, el segundo le sonrió a la pelirroja, esta lo último que pensaba encontrarse era a él en ese momento y con la cantidad de sentimientos confundidos que tenia por lo de Harry, solo atinó a quedarse mirando sin siquiera hacer el intentó de hablar.

Mientras tanto Draco no perdía detalle de la castaña frente a él, su mirada pasó desde los zapatos, subiendo por las esbeltas piernas, notando lo bien que le sentaba la falda color amarillo, que llegaba un poco más arriba de su rodilla, la blusa del mismo tono, resaltaba su tono bronceado y sus labios tenían un suave tono natural, su cabello no era la maraña acostumbrada, estaba acomodado sostenido a los lados, al llegar a sus ojos se detuvo, lo miraban fijamente, expresando un dolor que no pasó inadvertido, sin saberlo frunció un poco el ceño sus ojos tomaron un tono más oscuro.

Hermione hacia una revisión similar, lo observaba desde el calzado perfectamente brillante, el pantalón de corte perfecto, lo bien que le sentaba la camisa del mismo tono que sus pupilas y la túnica que colgaba elegantemente de sus hombros, sus labios tenían un tono rojo, un poco subido, su cabello peinado hacia atrás en su clásico estilo y sin saberlo clavó su mirada en esos ojos mercurio, recibiendo a cambio una mirada apreciativa, "Si tan solo…" pensó, expresando en sus ojos un gesto de dolor, que él notó y sus pupilas se volvieron oscuras, frunció el ceño, pensando que era desprecio sostuvo la mirada por unos segundos para luego agacharse.

Draco se percató de como bajaba la mirada, recordó cómo lo había visto esa mañana al verla salir del cuarto de Gerry, su expresión se volvió una máscara de desprecio absoluto y caminó altivo, esperando que Blaise lo siguiera.

  • Vamos Blaise, hay muchas chicas que ver por aquí, como para toparse con las sangre sucias…

Esas palabras le dolieron a la castaña, que imitó los movimientos del Slytherin y caminó con cierta dificultad, no porque los zapatos le lastimaran sino por aquellos sentimientos que le provocaba Draco que solían dañarla, más cuando él se comportaba como un autentico patán, pero qué podía esperar él la despreciaba ¿no? Ginevra la siguió sin brindarle una última mirada a Blaise, ocultando su rostro en lo posible de aquellas pupilas que no comprendían su actitud.

Ninguna de las dos pronuncio palabra alguna hasta llegar a Hogsmeade, donde abordaron un carruaje para regresar al Castillo.

En la joyería…

Harry miraba los escaparates, inclinado sobre estos, indeciso en que comprarle a Sol, cuando Sirius apareció en la puerta… al verlo ahí, notó la similitud con James, que poseía y tuvo un deja vu de lo ocurrido hace años, cuando había acompañado a su padre a comprar el anillo para Lily, la misma postura, el mismo nerviosismo, la misma manera de mirar los escaparates, hasta en como movía los galeones en su mano, eran gestos que había visto antes en su amigo. "Ahhh James, ojala estuvieras aquí".

Con una sonrisa nostálgica, entró en el local, deteniéndose a un lado del ojiverde, colocando su mano en su hombro.

  • ¿Ya elegiste algo? - interrogó con calma - no deberías tardar tanto, solo es anillo… y toma en cuenta que no estas comprando el de compromiso.

  • Sirius - se quejó apenado - lo se, pero…

  • Relájate Harry, mejor dime ¿cuál te gusta? - espetó divertido.

  • Yo… si creo ¿qué te parece ese? - señaló un lindo anillo de plata, de tres delgados lazos, con una pequeña estrella en la parte alta hecha de esmeralda.

  • Me gusta, es sencillo ¿le gustan las estrellas?

  • Espero que si - repuso dudoso, pasando su mano por su melena azabache.

  • Bien, cómpralo y regresemos… ya nos tardamos y seguramente Nym se unió a Sol y a Remus - dedujo pensando en que Remus, debería estarse preguntando dónde estaban.

  • Si, Remus estará algo aturdido por la incesante plática de Nym - se rió Harry, para después pedir la pieza y pagar por ella, salieron de la joyería, encaminándose de regreso a las Tres escobas.

  • ¿Tienes algo planeado para el momento? - interrogó curioso.

  • No, no… nada - manifestó con nerviosismo.

  • ¿Qué te parece si…? - susurró a su oído, a lo que Harry sonrió alegre, complacido por la sugerencia.

  • Perfecto - asintió con la cabeza.

  • Bien, regresa tu solo, arreglo todo y enseguida te alcanzo - sin más desapareció.

Harry regresó rápidamente a las Tres escobas. Notó la ausencia de Sol y que la pareja sentada en la mesa no hablaba, solo miraban hacia abajo, al parecer algo se habían dicho en su ausencia.

  • Ya regrese, alégrense ¿dónde esta Sol?

  • Fue al tocador - informó Nymphadora, esbozando una sonrisa tibia.

  • Bien… - Remus ordenó una copa para Sirius y tres cervezas más, cuando Nym lo miró, extrañado le dijo - los niños no beben alcohol pequeña…

  • ¡Por Merlín, deja de decirme niña! - calló al ver regresar a la francesa a la mesa, ante lo cual los hombres se pusieron de pie.

  • ¿Por qué tardaron tanto? - cuestionó apresurada, aliviada de volver a ver a Harry.

  • Teníamos unos asuntos pendientes - respondió con simpleza, mientras le tendía una silla caballerosamente y tomaba asiento a su lado, tomándola de la mano.

Ese gesto puso algo nerviosa Sol, sobre todo por hacerlo frente a los amigos de sus padres, poco tiempo después llegó Sirius, tomando asiento al lado de Nym y Harry, con una sonrisa y una mirada significativa le hizo saber a Harry que todo estaba listo.

  • ¿Me pediste algo Lunático?

  • Claro Canuto, toma - le tendió una copa, mientras Sol, miraba extrañada a Sirius que no había dicho nada con respecto al apodo. Cuando este captó su mirada sonrió ligeramente.

  • Así me dicen mis amigos pequeña, yo soy Canuto, él es Lunático - explicó sonriente.

  • Y mi padre Cornamenta, son animagos, por eso - agregó el buscador.

  • Ya veo…

Después de un rato, notaron la presencia de Draco y Zabinni en el lugar.

  • Ahí esta Malfoy - comento al descuido. Sol, giró instintivamente, notando la presencia del rubio. "¿Qué habrá pasado entre él y Hermione?".

Sirius miraba discretamente los alrededores, con expresión fría, mientras Remus platicaba con Sol y Harry, con una que otra intervención de Nymphadora.

En la Mansión Diggory…

La comida se desarrolló en una tensa cortesía, Cedric y Amos intentaban disimular la frialdad de parte de la madre del ojigris, mientras que Gotty, sentía sobre ella la mirada de la señora, poniéndola cada vez más nerviosa.

En el momento del postre, la señora se levan diciendo que ordenaría los licores que irían con el café, salió yendo directo a la cocina, Cedric se encontraba bastante molesto por la actitud de su madre, sobre todo porque ella fue la que había puesto las reglas de la casa, y ahora se enojaba porque eran estrictamente obedecidas, se incorporó rápidamente ante las miradas expectantes de su novia y su padre.

  • Disculpen, iré a ayudar a mi madre - le sonrió tranquilizadoramente a su novia y salió del comedor, siguiendo los pasos de su madre.

En la cocina, la vio dando ordenes a los elfos, mientras mantenía su pose de frialdad.

  • Mamá - la señora giró y sonrió fríamente a su hijo.

  • Cedric, no tenías porque molestarte en venir, estaba a punto de regresar…

  • Tenemos que hablar - pidió con firmeza.

  • Claro hijo ¿qué pasa? - preguntó con suavidad.

  • ¿No crees, qué te estas portando un poco descortés? - reprochó con seriedad.

  • ¿Yo? Pero…

  • Vamos mamá, tu actitud desde que llegamos deja mucho que desear… fuiste tu la que me dijo que el día que trajera a mi novia aquí, era porque seria ella con quien estaría, ¿no? - recordó su hijo, mirándola con molestia.

  • Si, es verdad, pero…

  • No hay peros mamá, no puedes cambiar lo que dijiste, es mi novia y con ella quiero estar… así que respeta mi decisión, así como yo obedezco tus reglas - exclamó firme.

  • Pero Cedric, esa niña…

  • Se llama Maigre Goutte Doplet... y es mi novia, así que te pido que respetes mi decisión - la señora Diggory, miró la cara decidida de su hijo, entendiendo la firmeza en sus sentimientos.

  • De acuerdo, comprendo lo que sientes, ya no me portare con frialdad… pero no acepto tu relación con ella, al menos no aún - Cedric hizo un gesto de desesperación, tomó la bandeja de los postres de manos de Kinky y siguió a su madre al comedor, donde su novia platicaba animadamente con su padre, al sentarse la señora ya no intentó ignorarla, ahora se dedicaba a cuestionarla y valorar si era digna de su hijo.

En las Tres escobas…

En tanto Draco y Zabinni habían seguido su camino llegando a las Tres escobas, Rosmerta los vio entrar y rápidamente les dio una mesa, no porque tuviera preferencias, era más por mantenerlos un poco alejados de la mesa, donde sabia estaba Harry Potter… lo que menos necesitaba ahora era una pelea entre ellos, sobre todo porque tenia mucho trabajo ese día.

Ambos ordenaron sus tarros con cerveza y se sentaron a beber.

  • Mmmm este lugar esta atestado - exclamó con molestia, no le gustaba estar entre tanta multitud.

  • Es por el Torneo, Rosmerta esta muy atareada - Blaise miró alrededor y notó la presencia de los Gryffindor en una mesa algo alejada - allá están Potter y su noviecita, junto con tu prima, tu tío y Lupin…

  • No me importa, no tengo ganas de discutir - puntualizó chasqueando su lengua.

  • ¿Qué te pasa? ¿Es por qué la viste? Te dije que hoy se veía muy bien - mencionó notando casi de inmediato el enojo en el rostro de su amigo.

  • Cállate…

  • Vamos Malfoy, reconoce que te quedaste paralizado cuando la viste - siguió provocándolo.

  • ¿Y tu cómo sabes eso?, si solo mirabas a la Weasley - refutó sin querer darle explicaciones.

  • Porque soy muy observador - comento risueño - además no olvides que estuvo con el americanito.

  • Vamos Zabinni, ¿detecto un tono de rencor en tu voz? - analizó Malfoy, encontrando la forma de desviar la conversación de él y Granger.

  • El maldito se atrevió a amenazarme - informó con recelo.

  • ¿A ti? ¿Y con qué? ¿Acaso además de Granger te ganará a la Weasley? - comentó desdeñoso, aunque no podía dejar de sentir odio hacía el americano, por meterse con la leona.

  • No seas imbécil, al contrario de ti, a mi nadie me gana… me dijo que con una palabra suya y Ginny me mandaría al diablo - comunicó enojado.

  • ¿Y eso a qué vino? - frunció ligeramente su entrecejo.

  • Porque le dije que había caído muy bajo al estar con la Granger - rió recordando su comentario, más al saber lo que a su amigo le pasaba.

  • ¿Lo afirmó? ¿Estuvo con ella? - preguntó apurado sin darle importancia al bajo comentario del moreno en contra suya.

  • No, solo me amenazó y se fue, pero le deje claro que conmigo nadie se mete - refirió curvando la comisura izquierda de sus labios.

  • Tranquilízate Blaise, si sigue siendo una molestia puedes pagarle a otroSchall, para que le de una lección - dijo tratando de relajarse.

  • ¿O podrías hacerlo tu, no?, después de todo te ganó a la sangre sucia - replicó aún molestándolo.

  • ¿A mi?, ya te dije que a un Malfoy nadie le gana, digamos que se la cedí… - habló sin pensar realmente en lo que decía.

  • No te creo, pero si tu lo dices…

  • Es más… podría tener a la Weasley si lo quisiera - expuso haciendo que la irá apareciera en las pupilas de su amigo.

  • Maldito, solo inténtalo y no necesitare a un Schall, para darte una lección - Malfoy solo rió de la cara de cinismo en el semblante de su amigo - además yo podría hacer lo mismo, ir con Granger…

  • Tranquilo Zabinni, el problema no somos nosotros… es el americanito - evidenció Draco, bebiendo un tragó de su cerveza.

  • Más le vale no pasarse de listo o se enterará de lo que es meterse con un Slytherin - levantó su tarro y brindó con su amigo, con una sonrisa altanera en su rostro.

En el camino al Castillo…

El carruaje brincaba ligeramente, las dos únicas ocupantes, miraban hacia fuera, sin ganas de platicar, los paquetes de sus compras estaba colocados a un lado de cada una.

Hermione regresaba una y otra vez sus cavilaciones a Malfoy. "¡P**or Merlín!... se veía tan guapo… pero no cabe duda de que me odia su mirada fue tan fría, mostró desprecio como nunca antes lo vi en él… ni siquiera hace años, cuando intentó escabullirse en la fiesta del profesor Slughorn y no haba sido admitido, la miró con desprecio por estar ahí, pero no tan grande como en ese momento". Un profundo suspiro salió de su pecho y sin querer sus ojos se llenaron de lágrimas y antes de que fuera consiente de hacerlo, una gota solitaria resbaló por su mejilla.

Ginny por su parte decidía sus sentimientos. "¿Qué hago? o sea, no puedo enojarme porque Harry y Sol estén juntos, después de todo yo lo anime a verla… le di confianza y ahora que ya esta con ella me porto como una tonta. Además esta Blaise, me gusta... es tan diferente a Harry… a todos los que he conocido es tan lindo conmigo ¡y por Gryffindor que bien besa! no como Harry… aunque él tiene su manera, incluso en nuestro primer beso, siempre fue tierno si mostraba emoción por ser el primero pero… nunca fue conmigo como lo es con ella, es tan diferente… entonces debería dejarlos ser, pero no puedo ¡por Merlín! ¿Por qué no fue así conmigo? ¿Qué pasó?, se que Voldemort lo tiene muy preocupado… pero no era para romper así porque si… claro mucho tuvo que ver Cho, pero… incluso con Cho él nunca fue como lo es ahora con Sol… ¡por Merlín que confuso!".

Cerró sus ojos con tristeza mientras sacudía su cabeza tratando de alejar todos esos pensamientos tormentosos.

"Hermione tiene razón, le estoy pidiendo muchas pruebas a Blaise y él se esta arriesgando, no es justo que le pida sacrificios si pienso en Harry… además Sol, me cae bien y no puedo ser hipócrita tampoco, pero ella solo estará aquí algunos días más… se ira después del Torneo… ¿y Harry? ¿Podría…? Pero ¿y Blaise? ¡Por Merlín!, ¿Qué hago?" Giró el rostro abriendo lso ojos, notando como una lágrima resbalaba por la mejilla de su amiga.

  • ¿Estas bien? - cuestionó mirando la expresión de la castaña que ladeó el rostro, intentado limpiarse discretamente.

  • Si, solo… desearía haber pasado a las Tres Escobas por una cerveza de mantequilla - barboteó tratando de ocultar su tristeza.

  • Si yo también - no creía que fuera verdad lo qué decía, pero había que darle espacio - tengo la contraseña de la Torre de los gemelos… ¿sí quieres podemos ir por unas cervezas y llevarlas a Gryffindor?

  • Perfecto - intentó sonreír - me caería genial…

  • ¿Hermy?

  • ¿Dime?

  • ¿Todo esta bien con Malfoy? ¿Te ha hecho algo? ¿Le decimos a los chicos? - preguntó la pelirroja sospechando que el estado de su amiga era por ese hurón.

  • ¿Bien? Vamos Ginny, tu sabes como son las cosas con Malfoy… y lo que me hace, lo hace desde siempre y no, es mejor no decirle a los chicos, esto es entre él y yo… todo esta bien - explicó tratando de tranquilizarla, lo último que necesitaba era a los chicos inmiscuidos en eso.

  • Pero Hermy… - trató de debatir.

  • Olvídalo Ginny, mira ya casi llegamos - a la distancia se podían ver las puertas del Castillo.

  • Si… oye Hermy… - la castaña la miró interrogante mente - no llores…

  • No te preocupes… oye, regresando a nuestro tema, Ron no estaba de muy buen humor ¿no?

  • No, tal vez se esta cansando de cargar bolsas y de ir tras Lav a todos lados - aseveró su hermana con una mueca.

  • Además no lo dejó ir a ver los artículos de quidditch - evidenció con pesar Hermione.

  • Cierto, si sigue así no les doy más de tres meses… va a hartar a Ron y la va a dejar - profetizó sintiendo tristeza por su amiga.

  • Espero que no, Ron la adora, pero no tiene porque ser agobiante ¿no?

  • Yo opino igual y te apuesto lo que quieras a que no lo va a dejar ir a las Tres Escobas - mencionó sintiendo pena por su hermano.

  • Pero a Ron le encanta ir ahí…

-. Pues si, pero a Lav no - recordó Ginevra.

El carruaje se detuvo y ambas chicas bajaron de él, Hermione estaba algo sorprendida por la discreción de su amiga, sabia que algo le pasaba, pero se mantenía atenta sin intentar presionarla…

Caminaron por los corredores, rumbo a la Torre de los gemelos cuando se toparon con Luna Lovegood.

  • Hola Luna - saludó Mione sin mucha energía.

  • ¿Dónde esta Neville? - cuestionó Ginny, extrañada de verla sola.

-. No lo se… estamos enojados - respondió Luna entre suspiros.

  • ¿Otra vez? - preguntó poco discreta.

  • Mmm si Ginny, esta mañana ya lo había perdonado… pero volvió a estropearlo todo - señaló con meláncolia.

  • A ver ¿qué hizo esta vez Neville? - interrogó interesada la pelirroja.

  • Fuimos a Hogsmeade a ver a mi papá, estábamos con el platicando de su artículo y Neville se empezó a reírse de mi papá…

  • Pero Luna… - trató de hablar Ginny.

  • Y en vez de disculparse, me dijo que nadie creería eso… que prefería ir a ver escobas - pegó en el suelo con un gesto de frustración - lo deje y regrese al Castillo.

  • Tranquila Luna - murmuró calmándola Ginevra.

  • Si… no es para tanto - acusó Hermione, pensando que si ella hubiera leído E**l Quisquilloso también reiría y que sus historias no eran muy lógicas.

  • Claro que si es para tanto - debatió obstinada.

  • Mira, nosotros vamos a la Torre de mis hermanos por unas cervezas de mantequilla… ¿quieres venir? - invitó con una sonrisa.

  • No, mejor vengan a mi cuarto - sugirió la Ravenclaw.

  • Pero ¿las cervezas?

  • No hay problema… yo tengo, vamos - tomó ambos brazos de las chicas, llevándolas a Ravenclaw.

De regreso a las Tres Escobas…

La platica se desarrollaba entre los presentes en la mesa, excepto por cierta pelirrosa, que miraba disimuladamente a Draco que platicaba con ese moreno… una sonrisa irónica apareció en su rostro al recordar como había encontrado a Harry en el vagón del expresó de Hogwarts a principio de 6º con la nariz rota e inmovilizado a causa de ese rubio, el cual lo había hechizado y aprovechándose de su incapacidad para defenderse, le había rotó la nariz. Su primo si que le había hecho la vida pesada a Harry… además de estar molestando siempre a Ron y a Hermione.

  • Ese chico, sí que les ha dado problemas - susurró quedamente Tonks, expresando sus pensamientos en voz alta, sorprendiendo a todos los presentes en la mesa.

  • Nym ¿de qué hablas? - interrogó Sirius.

  • Yo… lo siento, solo pensaba en voz alta - tartamudeó Dora.

  • ¿Y qué era, lo qué pensabas? - cuestionó curioso Remus, ya que él había oído bien y esperaba que ella no supiera el secreto.

  • Yo… pues en Malfoy - respondió Nym, ingnorando que la mirada de ambos Merodeadores se oscurecía un poco - recordaba cuando le rompió la nariz a Harry…

  • ¿Te rompió la nariz? - preguntó sorprendida Sol.

  • Si a principios de 6º, él muy maldito me petrificó y me rompió la nariz. Nym me encontró y me curó ¿verdad? - explicó aún molesto Harry.

  • Mmm entiendo - Sol ahora comprendía lo que le había dicho Hermione el día anterior, acerca de lo que los chicos le harían a Draco si se enteraran de los sucedido "son capaces de matarlo".

  • Pero tuve la oportunidad de cobrar venganza y fue muy satisfactorio - rió Potter provocando las risas del grupo. Los Slytherin salieron de ahí poco después, y el tema fue olvidado o al menos eso parecía.

Después de un rato más, Harry y Sol, se despidieron, el grupo se puso de pie, para abrazarse, Sol abrazó a Remus susurrándole al oído.

  • Es muy hermosa la forma en que usted mira a madeimoselle Tonks y ¿sabe por qué?.... porque en sus ojos hay amor, sí la quiere tanto no debería estar lejos de ella y menos si usted es correspondido.

Remus se sorprendió por las palabras de la francesa, mientras abrazaba a Harry, una sonrisa conocedora apareció en su rostro "esta niña es demasiado observadora".

  • Suerte y no olvides mis consejos - murmuró Sirius al odio del buscador, abrazándolo cariñosamente, para después soltarlo.

  • No lo haré - respondió sonriéndole y avanzando hacia su ex profesor.

Black miró con cierto agradecimiento a Sol, pocas veces Harry lograba distraerse de esa manera y vivir su vida como un chico normal - Cuídate pequeña, espero verte más seguido.

  • Gracias, fue un placer conocerlo - manifestó abrazándolo.

  • Cuídate Harry - se despidió el licántropo con una gran sonrisa.

  • Ustedes también, cuida a Sirius y a Nym - tomó la mano de la francesa y salieron de ahí.

Nym miró la extraña expresión en el rostro de su tío - ¿Qué te pasa, Sirius?

  • Nada, solo… tengo un raro sentimiento de deja vu y orgullo paterno creo…

  • ¿Tu? ¿Por qué? - interrogó Remus sin comprender.

  • Porque Harry le pedirá a Sol que sea su novia y le va a dar un anillo, cuando estábamos en la joyería… lo vi… y fue… como revivir lo que hicimos con James ¿recuerdas? - prorrumpió lacónico Sirius.

  • ¿Cuándo le compro el anillo de compromiso a Lily? - preguntó Lupin compartiendo el mismo sentimiento.

  • Si, la misma postura, el nerviosismo, la mirada… era como ver a James nuevamente… - expuso mientras sus ojos se ensombrecían.

  • Vaya… - una sonrisa nostálgica iluminó los rostros de ambos Merodeadores

  • Es mejor que nos vayamos - murmuró Canuto, levantándose, sacando algunos galeones para pagar.

  • Si, tengo cosas que hacer - agregó Lupin, miró a su amigo y se puso de pie, arreglando su túnica.

  • ¿No vienes Nym? - cuestionó Sirius al ver que Nymphadora no se había levantado.

  • No, váyanse ustedes, yo iré después - contestó mirando a Remus con una carga de emociones, no necesitaba decirle que lo amaba, eso ya no hacia falta… entre ellos hacia mucho tiempo que las palabras salían sobrando, pero ya estaba cansada de tanta negativa y pretextos esto no podía seguir así, ella ya había jugado su ultima carta, ahora él era el que tenía que esforzarse por esta relación.

Esa afirmación no le agradó a ninguno de los dos caballeros, pero no podían obligarla a irse con ellos, se despidieron y salieron de ahí, ya afuera Sirius miró a su amigo con ira.

  • ¿Quién demonios esta cuidando a esos niños? - interrogó con desesperación.

  • No lo se… creo que le tocaba a Nates y a Baily - evidenció Remus.

  • ¿Y dónde están?, no los vi por ningún lado cuando estábamos allá adentro - mencionó enfurecido.

  • No lo se, caminemos a la casa y tal vez los veamos - sugirió el licántropo. Unos pasos después notaron la presencia de un par de tipos que se hallaban a un lado del Callejón knocturn.

  • ¿Son ellos? - cuestiono extrañado Black.

  • Así es, vamos - se pararon frente a ellos, mirándolos con reprobación.

  • ¿Dónde han estado? - reclamó molesto el animago.

  • Cuidando a estos niños ¿dónde más? - respondió con ironía Baily.

  • ¿Y por qué no estaban con ellos en las Tres escobas? - reclamó serio Sirius.

  • Porque estaban ustedes adentro, eran demasiados guardianes para un par de niños - contestó con ligereza Nates.

  • Ni tan niños, se divierten bastante bien - dijo burlonamente Baily.

  • ¿A qué se refieren? - interrogó Remus, tratando de averiguar lo que sabían.

  • Al llegar fueron directo a Versucht y no con cualquier chica eh, les dieron trato preferencial - informó agrandando su sonrisa Nates.

  • Después fueron a contratar un Schall para que golpeara a un tal Corner y después a las Tres escobas, en este momento regresaron con Schall, para pagarle - comunicó dándole una calada a su cigarro.

  • Vaya, estos niños son muy precoces - exhaló Sirius, retirándose un mechón negro del rostro.

  • Vámonos - acotó Remus - continúen vigilando hasta que regresen al Castillo - se alejaron de ahí, mientras los guardianes se fundían con las sombras para vigilar a los Sly.

  • De prisa Lunático, que tengo algo que hacer a las 8 - apuró Sirius a su amigo, ya que él tenía una cita.

  • Mmm por tu expresión adivino que se trata de una dama - comentó burlón.

  • No supones mal mi querido amigo - sonrió enigmáticamente - Yannel…

  • ¿Y ya le dijiste a Harry? - preguntó curioso el castaño.

  • No aún no, pero hablando de eso… ¿qué te pareció Sol?

  • Mmm es linda… personalidad positiva, además muy, pero muy observadora - resumió Remus, recordando a la francesa.

  • ¿Por qué lo dices?

  • Adivinó que era licántropo por mis actitudes, además de que me hizo una propuesta interesante - espetó con una sonrisa enigmatica.

  • ¿Propuesta? ¿De qué? - indagó curvando su negra ceja.

  • Mmm ser profesor en Beauxbatons, me dijo que sí quiero su padre me ayudaría y que en Francia las leyes sobre licántropos son más flexibles que aquí,..

  • En eso tiene razón, pero… ¿tu… no te iras, verdad? - preguntó dudativo.

  • Yo se que no vivirías sin mi Canuto y hasta que no se resuelva todo esto estaré aquí, pero reconozco que su propuesta es interesante, tal vez en el futuro…

  • Eres un idiota Lunático - aseveró el pelinegro, sonriendo de lado, con un recordatorio de deja vu que se estaban volviendo frecuentes esas mismas palabras las había dicho Cornamenta años atrás - pero como dijo Harry, ni tu ni yo somos los mejores ejemplos de estabilidad emocional, yo según él ando de una chica a otra…

  • Cosa que yo creo que es verdad - comentó, riendo de la cara de Sirius.

  • Pues de ti dijo, que eres un cobarde que se la pasa huyendo de Tonks por miedo a relacionarte seriamente con ella - completó, mirando burlonamente el rostro sorprendido del licántropo.

  • ¡Por Merlín! ¿Qué pasa con los niños ahora? A mi Soleil me dijo que sí la quiero tanto no debería estar lejos de ella y menos porque soy correspondido - expuso, mirando las pupilas azul-grisáceas de su amigo.

  • ¿Qué le pasa en esta época a los chicos? Antes no éramos así ¿no? - se rió el hombre, recibiendo una mueca escéptica de su castaño amigo - vámonos - así, ambos desaparecieron de ahí, yendo directamente a Grimmauld Place.

En otro punto del Hogsmeade…

Se encontraba un grupo de chicos de Hogwarts, de todas las casas, mirando embobados a las chicas que pasaba por el lugar, entre ellos se encontraba el susodicho Michael Corner… al Schall no le tomó mucho tiempo ubicarlo y separarlo de los demás fue realmente muy fácil.

La carnada siempre era la más atrayente, una mujer se acercó y le dio un papel… citándolo "Te espero en 5 minutos a un lado del Callejón Knocturn", obviamente él no se podía resistir a una invitación como esa y menos ante la mirada atónita de sus compañeros, los cuales interrogaban si iría.

  • Claro, no puedo dejar que una dama como esa, se prive de mi compañía ¿no creen? - dijo vanidosamente, separándose del grupo y dejándolos a todos con mirada de envidia.

Llegó a la entrada del Callejón casi corriendo, no creía en su suerte, no todos los días una chica así te aborda, se recargó en el muro en espera de que llegara, repentinamente un sonido llamó su atención, era la chica que lo llamaba para que entrara al oscuro callejón, sin pensarlo mucho hizo lo que pedía.

Las sombras lo envolvieron y de la nada aparecieron unos fuertes brazos que lo arrastraron unos pasos más adentro, sujetándolo, mientras que otro, golpeaba incesantemente su rostro y estómago, la chica que el viera antes, se desvaneció entre las sombras.

  • Si quieren diner… - fue interrumpido abruptamente por el certero puño en su rostro.

Cayó al suelo, cuando los brazos dejaron de sujetarlo, ahí recibió más golpes, se sintió elevado y dejado caer como un fardo unas cuantas veces, no podía moverse… miraba todo oscuro, solo sentía los golpes en su estómago, en la espalda, su rostro… no supo si pasaron minutos u horas, solo que cuando los golpes dejaron de llover sobre su inerte cuerpo, una voz desconocida le murmuró "esto te pasa por querer pasarse de listo con Ginny y esto solo es una advertencia… la próxima vez no lo vas a contar", sorprendiendo, el Ravenclaw, abrió sus ojos, bueno al menos lo intentó, porque estos estaban algo hinchados por los golpes recibidos.

Después de eso, no oyó nada más al parecer se habían ido, levantó la mirada lentamente… una luz se alcanzaba a distinguir en la lejanía, así que con muy poca dignidad y gateando, se fue acercando a ella, le dolía todo, las costillas, las piernas, su rostro… llegó a la luz, mirando a los lados, alcanzó a ver a la distancia a unos cuantos chicos de Hogwarts, caminó lento y ya cuando estaba a punto de alcanzarlos, se desvaneció con lamento lastimero, cayendo al suelo, donde sus compañeros lo reconocieron, observando su lamentable estado, pidieron ayuda, para llevarlo a St. Mungo, esperando que no tardaran en llegar.

De regreso en el Callejón Knockturn…

Una pequeña bolsa de dinero fue intercambiada, mientras el chico de rizos sonreía.

  • ¿Qué tal quedó? - indagó Zabinni con una mueca divertida.

La voz respondió en un susurro "creo que no podrá llegar a Hogwarts… lo iban a llevar a St. Mungo"

  • Perfecto, algún día tiene que llegar a Hogwarts y ahí lo veré, por su buen servicio, aquí tienen - les tendió unos galeones más, se dio media vuelta y salió de ahí en compañía del rubio.

  • ¿Y todavía les diste más? ¡Por Slytherín Zabinni! ¡Estás loco! - manifestó fríamente el ojoplata.

  • Mmm si llevan al estúpido de Corner a St. Mungo, es porque estaba muy mal, eso merecía una buena recompensa - replicó riendo por lo bajo.

  • Si tú lo dices…

  • Por favor Malfoy, ¿me vas a decir que tú no harías lo mismo con Gerry si se pasara de listo?, pagarías más que yo…

  • Idiota - señaló malhumorado, evadiendo el tema - tengo hambre, vamos a comer - sin consultarlo con su amigo, caminó directo a un restaurante, cuando una voz los detuvo, giraron encontrándose con la delgada figura de Theodore Nott.

  • Hey chicos ¿a dónde van? - interrogó sereno, caminando elegantemente hacia ellos.

  • ¿Qué no es obvio?, vamos a comer - manifestó, señalando con la cabeza el lugar - ¿dónde te has metido?

  • Mmm por ahí pero deberían de darse una vuelta por allá - indicó con el dedo un lugar tras el - Corner esta bastante golpeado, es un gran espectáculo.

  • ¿Corner? vamos - el trío avanzó hacia el lugar, donde se reunía un grupo de gente, mientras Zabinni se reía interiormente, aunque por fuera solo mostrara una sonrisa fría.

El lugar estaba algo tumultuoso porque querían ver al "herido", el primero en acercarse fue Blaise, notando con satisfacción el buen trabajo que habían hecho los tipos. "Por algo así, si vale la pena pagar esa cantidad", mientras Draco solo vagaba su mirada entre la cara de complacencia de su amigo y el cuerpo tendido en el suelo. "V**aya Blaise… no pensé que fuera capaz de esto y menos por la Weasley".

Después de ver ese grato espectáculo, el trío se alejó unos pasos, intentando regresar al restaurante.

  • Mmm mejor los invito a mi casa, mi padre no está, así que no hay restricciones, comida o whiskey… lo que nos plasca - ofreció Theodore, expectante de su respuesta.

-. Perfecto, vamos - aceptó Malfoy, caminaron con Nott, hasta donde este tenía su carruaje listo, el cual los llevó a la mansión de tan honorable familia.

En las orillas del pueblo…

Sol, caminaba tomada de la mano, guiada por Harry - ¿A dónde vamos? - preguntó curiosa.

  • Es una sorpresa - llegaron a un lugar a la orilla, el clima había enfriado, cuando arribaron al lugar, la brisa movía suavemente su ropa, mientras la hojas de los árboles se paseaban por las calles - cierra los ojos…

  • ¿Otra vez? - dijo sonriendo desconfiadamente.

  • Confía en mí - expresó, besándola ligeramente en los labios.

  • Esa es una buena manera de convencer - murmuró, obedeciendo la petición.

  • No te asustes - la tomó en brazos, cargándola hasta dar la vuelta, ahí un Abraxan blanco, esperaba pacíficamente, sin soltar a la francesa el ojiverde hizo una pequeña reverencia y caminó hasta colocar a Sol sobre el lomo blanco del animal, subiendo él después, se acomodó, abrazándola para que no cayera - cuando yo te diga, abres lo ojos.

  • Harry ¿estas seguro de esto?, ¿qué montamos?, ¿es una criatura? - cuestionó ligeramente asustada.

  • Tranquila, todo está bien - tomó las riendas, y con un ligero tirón, el animal se elevó, lentamente. Cuando hubo alanzado la altura deseada, Harry se acercó al oido de la francesa - abre los ojos - murmuró quedamente, logrando que Sol abriera sus pupilas avellana y se topara con un hermoso paisaje.

El astro rey se ocultaba tras las majestuosas montañas que rodeaban el lugar, dando un espectáculo de luz sombra, Harry colocó una mano en el hombro de la francesa, la cual apoyó su mejilla en esta, sintiendo como él depositaba un beso en la coronilla de su melena roja.

  • Nunca había visto un atardecer así - comentó extasiada, miró su alrededor notando que montaban un Abraxan pequeño, color blanco - pero ¿cómo?

  • Magia - profirió sonriente, para después poner un rostro serio - Sol… yo… bueno… yo quería… - Soleil volteó a ver a los ojos, haciendo que sus miradas se conectaran, Harry tenía ganas de besarla, pero sabía que ese era el momento indicado para declararse.

  • ¿Harry? ¿Qué pasa? - inquirió al notarlo extraño.

  • Yo… - nerviosamente jugaba con el anillo en su dedo meñique dentro del bolsillo de su pantalón - y-yo… me gustas Sol, me gustas mucho, y… se que no nos conocemos mucho y… que la distancia será mucha, hay muchos inconvenientes… pero… yo… este bueno… yo… - respiró hondamente, cerró los ojos y habló rápida y fuertemente - ¿quieresserminovia?

  • ¿Harry? - pronunció con los ojos muy abiertos, no sabía si había entendido bien lo que él había dicho.

  • Yo… - la miró a los ojos, esforzándose por pronunciarlo con calma - ¿quieres ser mi novia? - tomó su mano y deslizó el anillo delicadamente en su dedo anular.

  • Yo… - sin palabras se acercó y atrapó sus labios emocionada, beso al cual Harry respondió instantáneamente, abrazándola por la cintura, la estrechó un poco, sus respiraciones se volvieron agitadas, el contacto no duró mucho, pero para ellos fue como si se les hubiera ido el aliento en ello, se separaron lentamente, mirándose a los ojos. Harry, volvió a posesionarse de sus labios, pero esta vez fugazmente.

  • Mmm ¿debo interpretar eso cómo un "si"? - preguntó sabiendo la respuesta de antemano.

  • ¿Tú qué crees? - enterró el rostro en el pecho del león, mientras los brazos de este la rodeaban por la cintura, con una gran sonrisa, Harry se sentía aliviado por la respuesta, pero no podía negar que sentía una alegría que invadía su cuerpo y eso no era algo que podía disfrutar todos los días.

Se quedaron así un momento, disfrutando del calor del otro, hasta que el Abraxan se movió un poco nervioso, Harry hizo descender al animal, bajando sentándose en el pasto debajo de un árbol.

La francesa miró al horizonte, la luz se había extinguido, dando paso a la oscuridad de la noche… a lo lejos alcanzaron a distinguir la primera estrella, Harry la rodeó con su túnica, protegiéndola del frió nocturno.

  • ¿Quieres regresar ya a Hogwarts?

  • En un momento - Sol levantó el rostro, mirando de frente las pupilas esmeralda, escondidas detrás de sus lentes, cuando un toque ligero como una pluma cayó sobre la frente del león - esta nevando - anunció sorprendida tocándo ligeramente el copo de nieve, colocándolo en su mano - pide un deseo - pidió con una sonrisa, Harry cerró los ojos y deseó algo.

  • Ya… - murmuró curvando sus labios, la francesa sopló ligeramente el punto blanco, el cual salió de su mano, cayendo en la brisa invernal.

  • Listo, tu deseo se cumplirá.

  • Mi mayor deseo ya se cumplió, esta aquí conmigo… entre mis brazos - susurró galantemente.

  • Gracias - resopló emocionada, mientras sus mejillas se teñían de un suave rosado, observó el anillo en su mano, sin duda era perfecto.

  • ¿Te gustó? - cuestionó notando como Sol observaba el anillo.

  • Claro, no debiste molestarte solo tenías que… - comentó siendo interrumpida.

  • No, es lo mínimo que tú te mereces - replicó seguro.

  • Harry…

  • Esta bien - aseguró besando su frente dulcemente - parece que es la primera nevada de la temporada.

  • Es un gran espectáculo a pesar del frío - exclamó temblando ligeramente.

  • ¿Tienes frío? ¿Quieres regresar ya? - indagó buscando su mirada, mientras la estrechaba un poco más, protegiéndola del gélido clima.

  • ¿Y dejar de ver esto? No aún no, dejame disfrutar un poco más este momento - se recargó en el pecho del león nuevamente, aspirando la varonil loción que despedía su ropa.

  • ¿Y qué te pareció mi familia? - inquirió interesado, ya que importante para él, no podía estar con una persona que no supiera ver lo valiosos que eran sus amigos.

-. MonsieurBlack es muy interesante, me cayó muy bien sin duda te quiere mucho, Monsieur Lupín es demasiado ecuánime, divertido a su vez, es muy observador, sabe muchas cosas, además es un licántropo.

  • ¿Te dijo qué era licántropo? - cuestionó un poco sorprendido

  • Mmm no, lo deduje - contestó sin darle mucha importancia.

  • Vaya… - murmuró sorprendido.

  • Y madeimoselle Tonks me cayó genial, es muy linda, extrovertida… además su sentido de la moda me agrada y los tres te quieren mucho.

  • Si lo se y yo a ellos - aseguró con una linda sonrisa en sus labios.

  • ¿Y crees qué yo les haya caído bien? Ya sabes son los amigos de tus papás… y yo bueno…

  • No te preocupes de seguro que si - aseguró recordando que tenía que decirle quién era, pero, ¿cómo decirle?

  • Eso espero, Harry, ¿qué imagen tiene tu playera? - inquirió tratando de encontrarle forma

  • ¿Cómo que, qué? Es un león.- afirmó orgulloso el Gryffindor.

  • Ahhh... pues con mucha imaginación, porque de león no tiene mucho - se burló la pelirroja.

  • ¡¿Qué?!... claro que si - aseguró divertido haciéndole cosquillas, haciendo que Sol riera defendiéndose hasta que se recostó en el pasto muriendo de risa, Harry la miró ahí debajo de él, sin duda el mundo paraba cuando estaba con ella.

  • ¿Qué pasa? - preguntó entre risas

  • Solo te admiró - expresó dejando a Sol observándolo fijamente con una sonrisa, mientras él se acercaba a su rostro - eres hermosa más cuando sonríes, tu sonrisa es muy cálida.

Soleil lo miraba algo embelesada mientras quitaba un mechón azabache de su rostro permitiéndole ver sus hermosas pupilas - Me gustan mucho tus ojos…

Harry sonrió pícaramente - ¿Solo mis ojos? - incurrió divertido - ayer no pensabas eso cuando me viste llegar, ¡prácticamente me desnudaste con la mirada.! - dijo burlonamente.

  • O sea Harry, ¡claro que no! - respondió con una pequeña sonrisa mientras su rostro se volvía del mismo color que su cabello - ¿vas a besarme? - preguntó ya que prácticamente él estaba rozando sus labios, Harry sonrió juntando sus labios, dándole pequeños besos juguetones, para después fundirse en un beso apasionado pero dulce a la vez. Al separase para tomar aliento ambos mostraban una sonrisa y sus miradas dejaban ver destellos de sus sentimientos.

  • ¿Qué va a pasar, cuándo el Torneo termine, Harry? - inquirió con un tono de voz débil, mientras su mirada se tornaba triste.

  • No lo se, pero por ahora que eso no te preocupe aún faltan días para eso y mucho tiempo para pasar juntos - contestó con seguridad acariciando su rostro suavemente.

Sol sonrió ante la respuesta abrazándose más a él - Tienes razón.

  • Tienes frío ¿cierto? - apuntó sintiendo como temblaba bajo él.

  • Es solo que, creo que soy demasiado primaveral para este clima - acotó dibujando una sonrisa.

  • Vamos, volvamos a Hogwarts antes de que te congeles - aseveró rozando su nariz con la de ella cariñosamente, dándole un pequeño beso para después levantarse y ofrecerle su mano para ayudarla a incorporarse.

En la mansión Nott…

Varios elfos domésticos limpiaban el Comedor lo utensilios de la cena, llevándolos a la cocina, todo excepto las copas de Whiskey, que su amo y sus amigos se habían llevado a la Sala, en elfo domestico miró con desaprobación la botella que su pequeño amo había pedido, pero era solo un elfo, el no podía dar su opinión, acomodo otra botella en una bandeja y la llevó a la Sala, dejándola al alcance de los chicos. Entre tanto Nott platicaba con Draco y Blaise, acerca de sus próximas vacaciones navideñas.

  • Mmmm solo espero que no me hagan volver a ir a casa de Parkinson, para navidad - bromeó rogando porque no fuera así.

  • Te compadezco - musitó Zabinni que había perdido cierto interes en la pelinegra - yo creo que mi madre querrá ir a Francia ¿y tu Draco?

  • Todavía no lo se, no tengo ganas de estar en mi casa - profirió serio.

  • Pero no te puedes quedar en Hogwarts - expuso Nott, extrañado de la actitud de su amigo.

  • Cierto, estarías prácticamente solo - agregó lógico Zabinni, ya que la mayoría de Slytherin solían irse a sus casas.

  • Mmm eso no es raro, pero es preferible a estar apretado como seguramente lo estarán en la casa de los Weasley - dijo burlonamente, sin perder la oportunidad de molestar al moreno.

  • Y ahí vas de nuevo ¡por Salazar Slytherin Draco!, ¿qué te obsesiona estarme fastidiando? - exclamó malhumorado Blaise.

  • ¿A ti? ¿Y eso por qué? Ni que fueras un Weasley… - replicó extrañado Nott.

  • No, no lo es pero tal vez pronto lo adopten - sonrió su líder, esperando que Nott se uniera en su burla, al captar lo que sucedía.

  • ¿Adoptarte? Pero no pue… - se interrumpió cuando Blaise habló escuetamente.

  • Me gusta Ginny Weasley ¿ok?... y antes de que empieces con una perorata de lo que me van a hacer en la Casa te diré que….

  • Yo no te diré nada, a mi tampoco me importara lo que digan cuando se enteren con quién pasare la mitad de mis vacaciones navideñas - ante ese comentario, ambos chicos se enderezaron, mirándolo con curiosidad.

  • ¿De qué hablas? - inquirió Draco, fijando sus pupilas plateadas en las de Theo.

  • Mmm en vista de que pronto todos se enteraran no hay porque ocultarlo, mi novia es Emilie Lumière - confesó con simpleza.

  • Pero es…. - trató de hablar Zabinni impresionado por la noticia.

  • Mestiza, si lo se… pero no me importa - refirió confiado Nott.

  • Pues debería - prorrumpió con voz siseante Draco, fulminándolo con la mirada.

  • Cierto, por mi no hay problema, pero en Hogwarts te van a martirizar - advirtió Blaise.

  • Ya te lo dije, no me importa… ella me quiere, yo la quiero y lo demás no importa - explicó con ligereza, como si se trátese de cualquier nimiedad, que dejó descolocados a los otros dos, ¿qué le había sucedido a su amigo?

  • ¿Y tu padre? - indagó Draco, tocando un terreno frágil.

  • Mmmm eso tampoco me importa, si lo acepta bien, si no es problema de él, no mío - replicó valiente - y la opinión de mi madrastra no me interesa en lo mínimo.

  • Pero hay tantas… ¿por qué ella? - preguntó intrigado Blaise, Nott siempre había sido reservado, pero siempre que habían sabido de alguna de sus chicas, esta siempre había sido una sangre pura.

  • Lo mismo podría preguntar yo, si hay tantas, ¿por qué la Weasley? - interrogó con una sonrisa confiada - ¿y tu qué Draco?, ¿te pondrás en mi contra? - cuestionó desafiante, mientras Zabinni volteaba la cabeza para mirar a Draco.

  • Mmm a mi tu vida no me importa, aunque he de reconocer que tienes mucho valor para hacer algo así - señaló conflictuado, no podía creer lo que les estaba pasando a sus amigos.

  • ¿Cómo es eso? A él le dices que tiene valor y sin embargo a mi te la pasas criticándome porque me gusta Ginny - reprochó el moreno, molesto.

  • No te enceles Blaise - comentó Theo con una sonrisa seca - sabes que Draco te quiere…

  • Estúpido - murmuró Malfoy, mientras le lanzaba un cojín del cómodo sillón.

  • Eres un idiota Nott - respondió Zabinni, mirando hacia Draco, quería estudiar su reacción así que preguntó - ¿y qué pasaría si en vez de sangre mestiza, fuera sangre sucia Nott? - ante esa pregunta, Malfoy levantó la mirada.

  • Igual no me importaría - dijo sin preámbulos - yo no soy como el resto, que se deja influenciar por tonterías, esa época de diferencias de sangre se esta acabando… además eso no ha traído nada bueno, solo lean El Profeta, siempre salen los ataques de los mortífagos ¿y de qué les sirve? la mayoría ni siquiera vive para contarlo - contestó fríamente.

  • ¿De cuándo acá piensas así, Nott? Tú eras de los fieles creyentes de la sangre ¿no? - atacó Malfoy sorprendido por las creencias de su amigo.

  • Pues si, pero ella me a enseñado que las cosas pueden ser diferentes, no creas que fue fácil, incluso ahora, me cuesta admitirlo, luche contra esto, pero ella siempre se mantuvo firme - evidenció imperturbable - tuve que darme cuenta de tantas cosas, no sabes con quién tuve que hablar para comprenderlo…

  • ¿Y por qué no te alejaste de ella? Era más fácil qué cambiar todas tus creencias ¿no? - interpeló Malfoy, tratando de entender por qué lo hacia.

  • Idiota… ¿crees qué no lo intente? Tu lo has dicho, yo era de los creyentes de la sangre, no le permitía siquiera mirarme, mucho menos acercase a mi, la insulte, me aleje, es más… ¿recuerdas que hace como 6 meses salí del Colegio por dos semanas? - ante el asentimiento de los chicos continuó - fue por eso… tenerla cerca era demasiado agobiante, así que después de un tiempo, por fin acepte mi derrota, claudique ante ella - con eso, la sonrisa en su rostro se volvio cálida.

  • Mmm ya veo - Zabinni no apartó la mirada del líder de Slytherin, mientras hablaba, notando como este, cerraba lo ojos al oír las palabras de Nott.

  • ¿Has pensado lo qué va a sufrir ella por estar contigo? - interrogó Malfoy, mirando el contenido de su copa, llamando la atención de los otros dos.

  • ¿Sufrir? - indagó Theo sin comprender, la actitud de su amigo lo conflictuaba.

  • Si, aquí no solo intervienes tú, a ella le van a hacer la vida pesada - explicó su líder sin levantar la vista, recordando su propio caso.

  • Cierto… - murmuró pensativo Blaise, cavilando en su caso y en como Ginnevra sabría llevar las cosas - Ginny ya se enfrentó a Parkinson, así que ella se sabe defender.

  • Pero ¿Lumière lo hará?, ¿la aventaras al nido de las serpientes? - atacó el líder con mirada fría.

  • No la aventare a ningún nido, él que se meta con ella, se mete conmigo, y yo no me tentare el corazón para ponerlos en su lugar, en cuanto a ella… se sabe defender - manifestó seguro.

  • Pues buena suerte Theo… porque no sabemos lo que esta por venir - farfulló Blaise; levantó su copa en dirección de sus dos amigos - por las mujeres que son el regalo más bello de la naturaleza.

  • Por algunas de ellas - corrigió Draco seriamente, captando la mirada de los otros, por lo cual tuvo que arreglar su frase - yo no quiero brindar por Parkinson - agregó con burla, riendo de las caras de sus amigos.

  • Cierto, yo tampoco - aceptó el moreno con una sonrisa en su rostro, los tres chicos bebieron de sus copas, Nott levantó una mano y su elfo se acercó presuroso a servir más licor a los magos.

  • ¿Y donde vive Lumière, Nott? - indagó curioso Draco.

  • En Buckingham Palace Road, cerca del Caldero Chorreante - contestó despreocupado.

  • ¿Iras al mundo muggle? - interrogó sorprendido el rizado.

  • Así es mi querido amigo - afirmó con una sonrisa de lado.

  • ¿Has estado ahí antes Nott? - preguntó incredulo Malfoy.

  • Si, unas cuantas veces - replicó evasivo.

  • Mmm ya veo… ¿y cómo es? - curiosó el ojiplata.

  • Muy parecido al mundo mágico, solo que ahí no vuelan, no hacen magia, no hay elfos, además hay edificios enormes… más grandes que tu mansión… o la mía… en algunos se puede ver toda la ciudad… a decir verdad se me hace algo aburrido, pero a Emy le gusta…

  • Ya veo - murmuró pensativo Blaise, recordando su cita con Ginny y como se divirtieron ahí, sin necesidad de magia.

  • ¿Y de dónde venían cuando los vi? - cuestiono Nott después de un momento de silencio.

  • De Versucht - anunció Draco con una sonrisa placentera en su rostro.

  • Vaya… ustedes si que se entretienen ¿no? - interrogó irónicamente.

  • Claro, como debe de ser… - una ligera sonrisa ocupo los labios de Zabinni - estar encerrados no es muy sano, hay que buscar entretenimiento.

  • Vaya que si… - arguyó el otro

  • Hace mucho que no visito ese lugar - confesó Nott.

  • Deberías de ir - sugirió el moreno con una sonrisa bonachona.

  • Si, hay chicas nuevas - completó el buscador con una expresión de satisfacción en su rostro.

  • Tendré que ir y hacer una prueba por mi mismo - indicó curvando sus labios.

Los tres rieron burlonamente, mientras el tiempo pasaba, el licor de la botella descendía.

  • Es hora de irnos - expresó con cansancio Draco.

  • Si, no quiero un regaño más por no llegar temprano, esa bruja de McGonagall, siempre nos espera como si fuéramos reclusos - comentó desperesandose Blaise.

  • A mi no, será a ustedes por pendencieros - aclaró divertido Nott.

  • Cállate - Draco se levantó y caminó a la puerta, donde se colocó la capa, detrás de él, sus amigos imitaba sus movimientos.

Un elfo se acercó y aviso que el carruaje estaba listo.

  • ¿Vamos directo a Hogwarts o quieren regresar a Hogsmeade? - la negativa de los chicos se hizo presente - bien, vámonos.

Los tres salieron de ahí, abordaron el carruaje y se encaminaron a Hogwarts.

En las calles de Londres mágico…

Sirius viajaba cómodamente en el asiento posterior de un elegante carruaje, que lo llevaba a la residencia de la familia Cornwell, su aspecto no podría ser mejor, un traje hecho a la medida, cubría su bien formado cuerpo, su oscuro cabello lo llevaba sujeto en una coleta a la nuca, despedía un aroma bastante satisfactorio, además de que en su rostro, se dibujaba una sonrisa coqueta…

  • Veamos que haces ahora Yann… - murmuró para si mismo, al sentir que el carruaje se detenía, espero un momento a que el lacayo bajara y le abriera la puerta, cuando lo hubo hecho, descendió con gracia, y con todo el porte que destaca a su familia, camino hasta la puerta, donde azoto ligeramente la aldaba, anunciando su llegada, poco después hizo su aparición en la puerta la chica. - buenas noches - saludó galantemente, haciendo una ligera reverencia, pero más que esto, fue para deslizar la mirada por el cuerpo de la mujer frente a el.

  • Buenas noches - contestó con expresión seria.

  • Me alegra ver tu entusiasmo a aceptar mi invitación ¿nos vamos? - Sirius extendió su mano, señalando el carruaje que esperaba con el lacayo a la puerta.

  • ¿Tengo otra opción? - interrogó la castaña, caminando frente a él y subiendo al vehículo con su ayuda.

Ya sentados, la chico miró con curiosidad al hombre, no se podía negar lo bien que se veía.

  • ¿Y a dónde vamos? - inquirió mirando de frente las pupilas de Sirius.

  • Es una sorpresa - musitó Black en enigmática respuesta, ante esto la auror no dijo más, hasta llegar a su destino.