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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 37
OoOoOoOoOoO
En Premios anuales…
Hermione sentía los labios de Draco quemándole la piel de su abdomen, corrientes eléctricas recorrían su medula, enviando toda clase de sensaciones a sus terminales nerviosas, intentaba pronunciar palabras, pero el aire en sus pulmones era insuficiente, solo movía los labios, mientras sus manos se deslizaban entre los mechones rubios, húmedos por el sudor del Sly.
Draco internó la punta de la lengua en el hueco del ombligo, disfrutando los espasmos que contraían a la castaña, hipnotizado por su aroma, por seguir descubriendo la textura de su piel, comenzó a deslizar sus labios hacia arriba, sintiendo el sube y baja que se aceleraba más cada ves que se acercaba a la plenitud de su pecho.
Hermione lo tomó de las mejillas, levantándolo para poder besarlo, notando en la mirada de Draco el disgusto por haber sido interrumpido - Me interrumpes - riñó frustrado, callando cuando sus labios se encontraron, disfrutando de aquel dulce néctar que solo ella le podía brindar, colocó su brazo en su espalda, impulsándolos a ambos, hasta quedar sentados, con el a horcajadas sobre ella, sin despegar sus alientos.
La castaña acomodó sus manos en su cuello, deslizándolas hacia abajo, liberando el primer botón y haciendo a un lado la estorbosa tela, bajó un poco más, tomó el segundo botón en sus manos dispuesta a liberarlo también cuando la tenebrosa voz de la puerta se escuchó en el recinto. "Alguien esta en la puerta"
Draco se separó, maldiciendo interiormente - Ignóralo, quién quiera que sea no me importa - afirmo, reanudando el contacto de sus labios.
Pero la voz de la puerta volvió a escucharse insistentemente - Pero Draco… puede ser… - intentó decir entre besos.
- No me importa, que se larguen - arguyó, besándola nuevamente.
Pero esta vez Hermione lo separó ligeramente - Debe ser importante o ya se hubiera ido - declamó sin aire - tal vez tus amigos…
Draco se detuvo en seco al recordar el peligro en el que se encontraban - ¡Demonios! - la besó fugazmente para después abandonar el lecho, mirándola con esa sonrisa que a Hermione le fascinaba, una sonrisa que hacia tiempo no veía en él.
Malfoy bajó las escaleras, en un intentó de acomodar sus ropas se medio fajó la camisa, sin abrochar su botón abrió la puerta, quedándose de piedra al ver a su visitante - ¡Tu! - masculló entre dientes - ¡lárgate!
-
No vengo a verte a ti - aseveró con desdén, estudiando su apariencia desaliñada, sus mechones que caían desordenados, el sonrojo de sus mejillas, el intenso tono en sus labios carmesí poco natural en él, el sudor que perlaba su frente… eso solo podía significar una cosa - ¿esta Hermy?
-
¡¡No!! - gritó furioso al ver la mirada despectiva del francés y sobre todo escuchar el mote cariñoso para referirse a ella, haciendo que sus celos brotaran al instante - ¡lárgate! - lanzó la puerta furiosamente, azotándola en la cara de Carlo.
-
¡Aaagggghhhh! - bramó rabioso colorándose de coraje contra todo, el haber visto a Carlo lo había hecho salir de su estado aletargado, donde la ensoñación moría y la realidad golpeaba cruelmente su ser.
Se tomó varios minutos tratando de ordenar sus pensamientos y esperando a que su sed de Hermione se calmara pero era demasiado intensa, su cuerpo clamaba por ella y era más que evidente - ¡Maldición! - rugió cansado, aspirando fuertemente, miró sus ropas, preguntándose cómo demonios llegó a ese estado, acomodó los faldones de su camisa dentro del pantalón, avanzó un par de pasos hacia la escalinata, cuando el sonido de la puerta se escucho - ¡Maldita sea! Lo voy a matar.
Deshizo sus pasos hasta la puerta, abriéndola con brusquedad - ¿No te dije qué te larga...?
-
Malfoy quítate, tengo que ver a Hermione - manifestó Potter, mirándolo destellando furia en sus verdes pupilas, intentando hacerlo a un lado.
-
No esta aquí imbécil, ve y busca a la sangre su… a esa en otro lado - expresó sin convicción, pero era claro el miedo en su tono de voz y no era solo miedo por él, sino porque sabia que no debían verlos así, no quería que Potter la viera así, ella no sabría cómo reaccionar, discretamente tanteó su pantalón en busca de su varita, pero no estaba ahí.
Harry apuntó con su varita al cuello justamente donde el pulso errante del Malfoy saltaba - Más te vale que no me mientas - amenazó con expresión sombría, dejando escapar un tono parecido al pársel.
-
¡Imbécil! - lo aventó, cerrando la puerta antes de que Harry se recuperara.
-
Te lo dije - se escuchó la voz burlona del francés - no estaba de buenas.
Potter pateó el cuadro impulsivamente, asiendo su varita dispuesto a romper el seguro cuando el cuadro se quejó, amenazándolo con decirle a Dumbledore - ¡Maldito Malfoy!... ¿La premio anual esta adentro? - inquirió al cuadro, recibiendo una respuesta afirmativa.
Tanto Harry como Carlo se quedaron en silencio, cada uno sacando sus propias deducciones, hábilmente el francés optó por cambiar el tema al ver la determinación del ojiverde por atacar el cuadro - No es prudente que hagas eso, quizás Hermione ya este dormida, además no es una hora apropiada para sacar a una dama de su habitación.
-
Entonces ¿qué hacías aquí si no era para verla? - atacó Potter aún con el animo encendido.
-
Cálmate Potter, no te había visto así - evidenció tratando de serenarlo - Malfoy no se arriesgaría a hacerle daño, en cuanto a qué hago aquí, vine a preguntarle por ti secuestrador… ¿Qué hiciste con mi prima? - interrogó, apuntándole al pecho ágilmente con su varita, la cual sacó con un movimiento rápido de su ropa, obtenido de su habilidad con las batacas de la batería.
-
No le hice nada - respondió, sonriendo al ver la varita en su pecho, mientras discretamente le apuntaba con la suya.
-
Ya vi tu varita Potter, ni se te ocurra porque me llevo a Sol y hago que no la vuelvas a ver jamás ¿oíste? - lo amenazó divertido.
-
Antes de que tú siquiera lo intentaras, ya te habría dejado fuera de combate - replicó, deshaciéndose de la varita del francés de un manotazo.
-
Mmmmm - lo estudió analítico - dejaremos esta pelea para otro momento, ahora dime ¿Dónde esta mi prima?
-
Soleil esta en su habitación desde hace mucho, la lleve antes de que ustedes terminaran de tocar - mintió Harry sonriente - después de todo esta frágil por la caída y no le hace bien agitarse, que inconciente eres, ¿no qué la quieres mucho?
Con eso Potter caminó dejando a un Carlo sorprendido por segunda vez desde que lo conocía - Claro que me importa… ¡es mi prima idiota!
-
Entonces ¿qué haces aquí en vez de estar en Beauxbatons asegurándote que descanse? - atacó sin detenerse camino a Gryffindor, riendo interiormente.
-
De cualquier manera, ojala te hayas despedido bien de ella porque jamás la volverás a ver, nunca regresaremos a este lugar, donde hay rateros, bandidos, mequetrefes, barbajanes y demás criaturas, que roban los bienes más preciados de alguien - exhaló con una lagrimita de tristeza asomando en sus pupilas.
Harry lo miró conteniendo la ganas de carcajearse - ¿De qué estas hablando? - indagó fingiendo demencia.
-
No lo entenderías, pero lo sabrás cuando no vuelvas a ver a Sol jamás - atacó dolido por la perdida de su más preciado tesoro.
-
Estas sobreactuando y no entiendo a qué te refieres, pero me explicas de camino al lago, vamos - musitó, aventándolo para que siguiera caminando, quería disfrutar su venganza y era la oportunidad perfecta.
En el lago…
Después de un gran alboroto, reinaba la felicidad, los franceses abrazaban sus instrumentos con delirio, Iván acariciaba su bajo con delicadeza, mientras Andoni le susurraba palabras suaves a su guitarra, algunos los miraban con temor, eso era raro, Rodrigo se aisló con su micrófono y su guitarra, como pidiendo perdón por abandonarlos, mientras los demás franceses y los gemelos los miraban con cansancio y con alivio.
-
¿Y por esto me sacaron de mi habitación y asustaron a Iván? - reclamó Soleil, cruzándose de brazos - ¿y dónde esta Carlo? Ese pariente que hace mucho alboroto.
-
No lo se, dijo que te buscaría - replicó Marlon encogiendo sus hombros.
-
¡Ahhhh mi niña! - se dejó oír un sonoro grito atrás de ellos y una ráfaga paso a su lado, llegando hasta la batería - ¿dónde estabas? ¿Quién te secuestro? ¿Estas bien? - le preguntaba como si el instrumento le respondiera.
-
¡Ridículo! - musitó Sol poniendo sus ojos en blanco, sintiendo unos brazos que la rodeaban por atrás, mientras Harry escondía su rostro en el cuello femenino muriendo de risa - Harry… eres malo.
-
Tu sabes que lo merecían - replicó burlón.
Los gemelos se colocaron al lado de Potter, entregándole sendas fotos en donde se retrataban los rostros de aquellos mientras sufrían - Tómalo como un bono de nuestra parte, no podíamos dejar que te perdieras esto - señaló Freddy.
- Si, fue de lo más divertido que hemos visto - replicó George, mirando nuevamente a los franceses.
En Premios anuales…
Hermione miraba su pie con furia, no podía ponerse de pie para averiguar que era lo que pasaba en la parte baja de la sala, Draco había salido hacia un rato y no había retornado, había escuchado su vos subir de tono así como el azote de la puerta en dos ocasiones y lo que más la alarmó fue la voz de Harry, no esperaba que él se apareciera por ahí.
Unos pasos se escucharon fuera, interrumpiéndose por el nuevo sonido de la puerta anunciando a otro visitante.
En tanto Draco respiraba profundamente, tranquilizando su agitado corazón, haber corrido así a Potter solo le auguraba problemas en el futuro, pero no podía dejar que pasara, miró la escalera con pesar, lentamente avanzó hacia ella, cuando la voz de la puerta anunciaba nuevamente que había alguien afuera - Maldita sea Potty, ¿qué no entiendes? - regresó furioso sobre sus pasos, tenia que hacer que ese imbécil se largara de una buena vez, abrió la puerta con rudeza, pero esta vez no era Potter el que estaba ahí, sino el campeón de Durmstrang lo que lo hizo enervar aún más.
-
Malfoy, busco a Hermione - manifestó el búlgaro, mirando hacia el interior.
-
No esta, ¡lárgate! - bramó con furia.
-
La esperare - expresó intentando adentrarse en la Sala.
-
Pues espérala afuera, en mi Sala no - replicó de mal talante, cerrando la puerta en la cara del hosco.
Algunas palabras se escucharon afuera, pero poco le importó - Maldito mastodonte… lo que me faltaba, que el club de fans de Her… de ella viniera justamente ahora - se ofuscó al no saber cómo nombrarla.
Miró a su alrededor, en busca de algo que tranquilizara sus nervios y le diera valor para hacer lo que pensaba, dio una patada a su escritorio, dejando ver una botella de vino tinto - No es lo mejor pero servirá - musitó, llenando una copa y vaciando su contenido de un solo trago, rellenándola rápidamente.
Reinició su camino rumbo a la escalera, subiéndola con pasos furiosos, que hicieron resonar las viejas tablas, anunciándole a Hermione su regreso.
Hermione oyó aquellos pasos, la duda de lo que estaba sucediendo abajo no le permitía estar tranquila, lo vio aparecer, apoyándose en el umbral de su puerta, mirándola con una extraña expresión en su rostro mientras sostenía una copa con un liquido rojizo en su interior - ¿Qué pasó? ¿Quién era? ¿Pasó algo con Nott o Zabinni?- indagó presurosa.
Malfoy se debatía entre seguir avanzando y poder acercarse a ella y el odio por necesitarla además de los celos que le carcomían al ver a esos tres preguntando por la castaña - No, no eran Zabinni ni Nott, era tu maldito club de fans - contestó con desdén - inició con el estúpido enano ese del francés, luego llegó tu inseparable amiguete Cara rajada y para terminar el mastodonte de Krum - aseveró dejando escapar un tono de celos en su voz.
Mione lo miró extrañada por sus palabras, pero sobre todo por su manera de referirse a ellos - ¿Y qué querían? - interrogó de manera automática.
-
¡Yo qué se! No se cómo se atreven a venir a mi Sala ¿acaso querías qué les preguntara? - bufó malhumorado, dejando escapar un destello venenoso por sus plateadas orbes.
-
Recuerda que también es mi sala y eran mis amigos, pudo haber pasado algo, recuerda lo que pasó en el partido - aseveró preocupada.
-
Lo que pasó ahí no te incumbe, eso ya lo arregle - replicó evasivo.
-
¿Cómo qué lo arreglaste? ¿A qué te refieres? - indagó sin comprender, uniendo los cabos sueltos, resumiendo sus ideas - ya veo… así que lo que pasó en el partido fue obra de los Slytherin ¿no?
-
Ya te dije que ese no es tu problema, además no estábamos hablando de eso, hablábamos de tu maldito club de fans que llegan a buscarte - evadió con malicia, apretando con fuerza la frágil copa que estuvo a punto de reventarse en su mano.
-
¿Te estas dando cuenta qué peleamos por una tontería?, yo sigo aquí, y minutos antes también estaba contigo, no hay punto a discutir más que tu furia contra ellos - señaló lógica, cuando cayó en cuenta de algo que la hizo sonreír - ¿estas celoso?
-
¡Claro que no! No puedo estar celoso de seres tan inferiores como esos - se defendió abruptamente, no podía admitir ante él ni ante nadie más el sentimiento que lo atormentaba.
-
Tranquilízate Draco - pidió extendiéndole los brazos, invitándolo a acercarse.
Malfoy miró esas manos con premura, su necesidad de avanzar era fuerte pero su tenacidad de terminar lo dominaba más como todos esos años de agresiones y de creer en las teorías de la sangre, era como luchar contra sus 16 años de educación y de control paterno, era una tendencia de la que aún no era posible liberarse - ¿Qué no te das cuenta de lo qué pasa?
-
Si, solo vinieron mis amigos a buscarme y tú te pones todo raro…
-
No es solo el que esos imbéciles te buscaran, es todo, es esto… que no puede ser, todo esta en nuestra contra, siempre hay algo que nos impide estar juntos, ¿en qué estábamos pensando? - barbotó rápidamente.
-
¿Volvemos a los mismo? - indagó cansada.
-
Te lo explicare de esta forma, has pensado ¿qué le dirás a tus padres?, supongamos que me convences de ir a tu miserable mundo muggle, yo puedo encajar en tu familia, pero ahora volteemos la situación, ¿te imaginas sentada a la mesa con Lucius Malfoy? ¿y a mi diciéndole "mi… algo"? - expresó con una sonrisa sarcástica - ni siquiera te permitirían entrar a mi casa, además ¿estarías dispuesta a olvidar lo años de insultos de mi padre? ¿Te verías con él hablando de cosas banales? - manifestó irónico.
Entonces a Hermione la golpeó la realidad en el rostro, una cosa era luchar por Draco y estar con él, pero… su padre era otra historia, la angustia invadió su rostro, ella no se sentía inferior a Lucius Malfoy, pero se atrevería ella a pedirle a Draco revelarse contra su padre?, después de todo era su familia y eso implicaba un alejamiento.
-
¿Lo ves? Simplemente el hablar de mi padre te conmociona, y aún no sabes de lo que es capaz mi padre, ¿me ves diciéndole lo que tenemos?, seria como una sentencia de muerte tanto para ti como para mi - puntualizó lúgubre, en sus pupilas destellaba un ligero temor, ocasionado por el recuerdo de su progenitor.
-
¡Eres un cobarde! Nos tomaríamos el tiempo para hacerlo, veríamos la mejor alternativa, habrá mucha gente que nos apoye - rebatió con unas lagrimas de furia brotando de sus pupilas, mientras apretaba los puños.
-
¿Apoyarnos? ¿Quién? ¿Tus amiguitos que me detestan? Por favor no seas ilusa, tu sabes que no es posible, yo jamás dejare de ser quien soy y tu tampoco, yo no estoy dispuesto a arriesgar todo por algo que quizá no funcionara, nuestras diferencias pesan demasiado, no te conozco, no se que te gusta, a qué eres alérgica o lo que te disgusta, y tu tampoco sabes nada de mi, mucho menos mi pasado - acusó con premura, gesticulando con las manos en cada uno de sus movimientos, mientras el liquido de la copa se agitaba fuertemente.
-
Pero lo que sentimos es verdadero y con el tiempo aprenderíamos a conocernos - manifestó en retrospectiva.
-
El problema es que yo no quiero conocerte más - acotó lastimosamente, mirando como el semblante de la castaña se descomponía ante sus palabras.
-
¡No puedo creer que seas tan cobarde!, ahora entiendo porque presentaste a esa… creí que eras diferente, que lo que se decía de ti eran mentiras, pero eres más cobarde todavía de lo que dicen, quédate con tu vida llena de hipocresías y de fingimientos, nunca vas a llegar a ser feliz si vives de lo que tus padres dirán, no eres más que un títere, eso es lo que nos hace diferentes, que yo si se luchar por lo que quiero, soy valiente, estaba dispuesta a luchar contra todo, mientras que tu solo huyes y te escondes… ¡lárgate de mi habitación! - ordenó lanzándole su varita así como una almohada y lo que tuviera a la mano.
Draco escuchó su exabrupto con dolor, cuando la varita pegó en sus pies se inclinó a levantarla, siendo golpeado por la almohada, abandonó la habitación, adentrándose en la suya cerrando de un portazo.
En el lago…
Los franceses seguían ensimismados con sus recuperados instrumentos, cuando la risa de Potter llamó la atención del baterista, que con batacas en mano descendió del escenario, encarando al ojiverde - ¡Tuuuú!, tu tuviste que ver con esto ¿no es verdad? - acusó, señalándolo con la bataca de su batería - es una lastima que no sea mi varita porque si no…
-
Basta Carlo, déjalo en paz - pidió Sol con cansancio.
-
No pasa nada nena, y tu, ya probamos que tu no eres tan hábil como yo con la varita, así que deja de fastidiar - musitó Potter repitiendo el golpe en la bataca como lo había hecho antes con la varita del francés,
-
¿Hábil? ¿Acaso te enfrentaste con Carlo? - interrogó consternada.
-
Claro que no, es un salvaje Sol, deberías de haberlo visto, golpeó el cuadro… ¡un cuadro!, ¿qué no tiene respeto por el arte? - cuestionó enfadado por la altanería de Harry.
-
¿Golpeaste un cuadro? ¿Qué pasó? ¿Y por qué? - interrogó confundida, mirando a Harry.
-
Si, en la habitación de Hermione, claro que Malfoy no se portó muy amistoso cuando preguntó por ella, pero no son maneras de hablar con la gente Potter, casi lo sacas de su Sala como si fuera tuya, ¿Qué clase de educación tienes? - atacó Douglas negando con la cabeza mientras se divertía ante el sonrojo del buscador.
-
¿Malfoy? ¿Fuiste a ver a Hermione? - preguntó tratando de callar a su primo.
-
Si Sol, yo estaba ahí, pateó el cuadro y casi le lanza un hechizo, quería entrar a la fuerza, Malfoy dijo que Hermione no estaba ahí - musitó viperino Carlo.
-
Pero el cuadro dijo que si, seguramente Malfoy trama algo contra Hermione y él muy imbécil no me dejó pasar a verla - replicó el león con furia.
-
Harry tranquilízate, ¿y para qué querías hablar con Hermy a estas horas? - indagó desconfiada, después de todo había estado en su habitación solo, podría haber descubierto algo.
-
Solo para saber cómo estaba - evadió Potter - para preguntarle sobre el estado de Gerry, quería saber si estaba mejor.
-
Ya veo, mañana hablaremos con ella, por ahora es mejor ir a descansar - miró a su primo con pesar - Carlo en lo que ustedes recogen yo me voy, ya es tarde, nos vemos mañana - se encontraba bastante cansada por el ajetreo del día y el hechizo que había hecho con los espejos, con un gesto de su mano se despidió de ellos, bueno, de los que la miraban, ya que los demás estaba absortos en los suyo.
-
De ninguna manera, tú te esperas a que te llevemos - ordenó el francés.
-
No seas inconciente, ella esta cansada y resultó lastimada en el partido, la llevare a su habitación y ustedes recojan sus preciados instrumentos - sin darle tiempo a más, avanzó con la pelirroja rumbo al castillo.
-
¡A su habitación no, a la Sala, no te intentes pasar de listo! ¡Esto no se queda así Potter! ¡Me las pagaras! - le gritó a la lejanía, mientras la pareja se reía por lo bajo.
Se habían adelantado un par de metros cuando el sonido tras ellos les llamó la atención, mirando a Cedric de la mano de su pequeña novia Gotty - Cedric, Gotty - saludó Potter a la pareja, esperando a que se acercaran.
-
Buenas noches Harry, Señorita Mounet - replicó Diggory, haciendo una leve inclinación en dirección a la pelirroja.
-
Por favor, díganme Sol - puntualizó sonriéndoles, aunque quería quedarse a solas con su novio para interrogarlo sobre su visita a la Sala de Hermione.
-
¿Ya se van? - indagó Cedric, avanzando con ellos.
-
Si, Sol esta cansada y después de su caída de hoy necesita reposar - replicó el buscador.
-
Si, hay que cuidarse, aunque Dumbledore y los demás intentan averiguar que fue lo qué pasó hoy - mencionó serio Cedric.
-
Espero que lo resuelvan pronto… porque… - siguieron la platica hasta internarse en el Castillo.
En Gryffindor…
Ronald besaba a Lav, mientras paseaba su mano a lo largo de su espalda, por una parte, en tanto su otra mano acariciaba la tersura de su pierna que gracias a la falda que ostentaba dejaba al descubierto la satinada piel, deslizó su mano de manera ascendente por la extensión de su espalda hasta alcanzar la nuca, afirmándola para permitirse un mejor acceso a las profundidades de la boca de la leona.
Lavender por su parte jugaba con los mechones pelirrojos de la nuca, y deslizaba suavemente sus manos por el cuello de Ron, feliz por volver a ser quienes eran, después de todo parecía que el coraje del ojiceleste ya había sido apaciguado, bajó la mano hasta alcanzar el pecho masculino, acariciándolo con soltura, afortunadamente la mayoría de sus compañeros seguían en la fiesta.
Poco después el sonido de la puerta al ser abierta se escuchó, Lav rápidamente acomodó sus ropas y se incorporó, mirando con premura al recién llegado, sonrojándose al toparse con las pupilas oliváceas, y la sonrisa cómplice del chico.
-
Hola chicos… Ron, este… yo, hablamos arriba… - tartamudeó Harry, algo turbado por la mirada algo perdida de su amigo.
-
No Harry, no te preocupes, ya me estaba despidiendo - se acercó nuevamente al pelirrojo el cual respondió a su gesto, besándola suavemente - hasta mañana.
-
Hasta mañana Lav, descansa - respondió el pelirrojo, mirándola avanzar - Lav, si Ginny ya esta arriba, ¿me podrías avisar?
-
Ron no tienes remedio - bufó molesta - con permiso Harry, que descanses.
-
Igualmente Lav, hasta mañana - replicó a modo de despedida, observándola perderse por la escalera, desde donde se dejó oír el sonoro grito avisando que Ginny ya se encontraba en su habitación.
-
Bueno, al menos no tendré que pasarme la velada esperando que llegue - manifestó con cansancio Bilius, señalando el sillón a su lado - ¿qué pasa Harry?
-
Ron, deberías dejar a Ginny en paz, no te conviene enemistarte con ella - le aconsejó el buscador, tomando asiento a su lado.
-
Si, lo se, pero… olvídalo, después del sermón de mis hermanos y las palabras de Luna, ya no se que pensar - aseguró cansinamente.
-
¿Por qué? ¿Qué te dijo? - indagó curioso, después de todo no era común ver al menor de la dinastía de ese humor.
-
Mmm cosas, ya te contare, ahora mejor dime, ¿dónde te metiste? Tu "primito" fue a preguntarme por ti como si yo supiera, ¿dónde estabas? ¿Qué hiciste? Hermione dijo que algo que tenia que ver con los instrumentos - barbotó curioso Ron, mirando aparecer la sonrisa culpable en su amigo.
-
Bueno, eso fue solo una pequeña venganza por lo de ayer, pero ya quedó resuelto, no te preocupes, ya hable con Carlo y Sol esta segura en su habitación - acotó sereno, recargándose en el sillón.
-
¿Venganza eh?, entiendo, bueno, pero entonces ¿Dónde has estado? - interrogó levantando las cejas con picardía.
-
Mmmm por ahí, le tenia preparada una pequeña sorpresa a Sol - respondió evasivo.
-
Ya veo, te quieres congraciar con ella después de lo de Cho ¿eh? - lo embromó, riendo al ver su gesto.
-
Cállate Ron, te pueden oír, y no, no me estoy congraciando, es solo que… bueno… - se defendió titubeante.
-
Mmmm vaya, así que esa información todavía es valiosa, ¿Qué te parecería si la comparto con los gemelos?, seguramente ellos le encontrarían algún beneficio - amenazó en broma, mientras las pupilas esmeralda se abrían desmesuradamente.
-
No te atrevas Ron, esos serian… - pidió, callando al verlo reír eufóricamente,
-
De acuerdo, de acuerdo, este secreto seguirá entre nosotros, pero dime ¿dónde estabas? ¿Qué pasó entre ustedes? - interrogó nuevamente.
-
Mmm por ahí, solo… con Sol ¿contento? - informó sin dar detalles.
-
Mmm me ocultas cosas, por cierto ¿cómo esta Sol,? Por lo que vi estaba bien, pero ya vez que las lesiones duelen - profirió preocupado.
-
Sol esta bien, fue solo una ligera caída, pero ya la lleve a su habitación para que descansara - informó calmado - por lo que veo tu y Lav ya están bien otra vez ¿o no? - espetó interrogante, dejando atrás el tema de su relación.
-
Bien completamente pues no, pero estamos intentando, solo espero que entienda lo que hablamos - comentó, mirando de nuevo la escalera que conducía a los dormitorios.
-
¿Y Luna? - murmuró siseantemente, no quería que la pelinegra bajara furiosa si llegaba a escucharlo.
-
Luna… es una amiga, y bueno ella es… Luna - acotó de manera inexplicable.
-
Mmm te noto raro, ¿Qué te dijo para ponerte así? - cuestionó, notando el gesto nervioso de Bilius, así como la evasión de su mirada.
-
Pues… que actúo con Zabinni como los demás actúan con ella… con prejuicios… sin conocer a fondo las cosas, no se… digo, nunca creí que ella lo defendiera, y yo no soy como esos idiotas que la critican sin conocerla, es solo que, yo protejo a Ginny - se defendió, aunque era notorio que las palabras de la rubia le dolieron.
-
Pues no es que yo lo defienda Ron, no soy la persona adecuada para hablar a su favor, pero Hermione no se ha opuesto a la relación de ellos y después de todo como Gerry escuchó varias cosas - acotó con una vaga sonrisa, no es que le gustara mucho ese asunto pero tampoco podían contralar la vida de Ginny..
-
Esa es otra cosa ¿Qué les pasa a las niñas con los Slytherin? No lo entiendo… por cierto, ¿viste a Hermy? Estaba con nosotros pero después de tu broma ya no la vi - manifestó extrañado.
-
Si, bueno, fui a buscarla a su habitación, pero el idiota de Malfoy dijo que no estaba y no me dejó entrar - expresó con sus pupilas denotando furia.
-
Imbécil, ¿quién se cree que es? Ya arregláremos eso, no puede impedi… - espetaba, pero en ese momento varias personas arribaron a la Torre haciendo imposible que continuaran su platica.
Notaron a Dean y a Neville, los cuales traían cargando un bulto que Ronald reconoció como Seamus - ¿Pero qué le pasó? - indagó Potter.
-
Demasiado whiskey de fuego - respondió en un susurró Thomas.
-
Pero si no habia whiskey - alegó Ronald, ayudando al moreno, mientras que Harry ayudaba a Neville a sostenerlo.
-
Lo hay si sabes dónde y con quién buscarlo - aseguró Neville, avanzando con los otros dos a su habitación, en donde dejaron a Seamus como un fardo en su cama y se prepararon para dormir, claro que los gritos y la ayuda al chico etílico impidieron que esto ocurriera a una hora optima.
En tanto en la habitación de Ginevra, Lavender escuchaba a las chicas del dormitorio de su cuñada interrogar a Ginn sobre su relación con el moreno de Slytherin, ante lo cual, opto por ayudarla -No soporto a estas chicas, vamos - sin más la sacó de ahí, llevándola a su habitación, donde la sentó - ahora dime… detalles, ¿qué pasó con Zabinni?
-
Pues, todo estaba bien mientras estábamos en un bote en el lago, pero esta molesto por la intromisión de Hermione en Slytherin, por lo cual reñimos, y bueno, caímos al lago… además, me dijo que pensara qué quiero hacer, que él no es premio de consolación porque Harry esta con Sol y que si no estoy segura de lo que quiero, que es mejor que lo deje así… - respondió sin detenerse, cansada por tantas cosas que no sabia como sobrellevarlas.
-
¿Y qué le dijiste?, por supuesto que negaste que él sea un premio de consolación, por Merlín es Blaise Zabinni, uno de los mejores partidos de Slytherin, no es que haga menos a Harry, pero Zabinni tiene algo - prorrumpió la pelinegra, paseándose por la habitación.
-
Bueno… no, es que… - intentó mencionar, pero la mirada de su amiga la detuvo en seco.
-
¿Cómo que no? ¿No se lo dijiste?, Ginny, no me digas qué ves a Blaise como premio de consolación - intentó razonar Lavender.
-
¡No!, bueno, no se… yo se que es Blaise y todo, pero no dejó de pensar en que tal vez cuando Sol se vaya Harry y yo… podamos… - masculló incierta ante la mirada fulminante de su amiga.
-
No Ginny… tú y Harry nada, aunque Sol se vaya él seguirá estando con ella, además si Harry quisiera estar contigo ¿no crees qué ha habido mucho tiempo incluso antes de que Sol apareciera? No quiero sonar a regaño amiga, pero deberías de pensar en que Harry y tu jamás volverán a estar juntos, al menos no así, y Blaise no estará siempre para ti, por ejemplo esta Parkinson, tu sabes que esa chica no deja de molestar y no tardara en insistir con Blaise ¿acaso permitirás qué este con él? - atacó, mencionando a la Némesis de su amiga.
-
No, claro que no… pero bueno… - musitó indecisa.
-
¿Acaso Harry a demostrado tener algún interés en ti más allá de la amistad?
-
Bueno, no del todo, pero se preocupa por mi… - se defendió.
-
Y Zabinni a demostrado no solo preocuparse por ti, sino un interés más allá de eso, ha sabido estar para ti, arriesgando mucho, ¿no crees qué merece algo más que un "solo hasta que Harry vuelva"?, cuida lo que haces, porque quizás lastimes a la persona que más te puede querer. Zabinni tiene razón en algo, si no te decides, será demasiado tarde y cuando quieras que las cosas sean, ya no habrá oportunidad, además valora lo que ha hecho, ¡por Gryffindor!, no solo te bailo a ti, si no que tu sabes que los de su Casa están furiosos con él y con Nott, esta arriesgando demasiado como para que tu le salgas con un… mejor no - la regañó, tomando en cuenta lo ocurrido en el Estadio y las miradas que había notado en la fiesta.
-
Lo se, pero… temo no ser lo que él quiere, no estar preparada para una relación, él me ha dicho que me quiere… y yo... una parte de mi quiere responderle… siente algo por él, pero temo que el recuerdo de Harry me persiga - acotó desanimada.
-
¡¿Te dijo que te quiere?! ¡No lo puedo creer!… y aún así… no terminas de decidirte por él - expuso incrédula - Ginny despierta y ve lo que tienes enfrente…
-
Lav… es que…
-
Nada, piensa bien en lo que haces Ginny, no sea que te quedes sola y mirando como los demás son felices - musitó con sabiduría la pelinegra, después de todo era conciente de cuantas chicas estaban tras los huesos de Zabinni y que decir de Potter que estaba embelesado con su novia francesa - Harry y Sol están bien… tu deberías pensar en tu felicidad.
Con eso Ginny se quedó estática por un par de minutos, poco después se puso de pie y con un susurrante "buenas noches" salió de la habitación.
En Slytherin…
Ya acostados en las camas, Zabinni miraba a Nott en espera de algún comentario que delatara que era lo que el rubio sabia - ¿A qué vino ese comentario Nott? ¿No me dirás qué ahora estas de parte de la sangre sucia? - murmuró intentando provocarlo.
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Blaise, no te esfuerces en entender un tema más allá de tus posibilidades, es mejor dejarlo como esta - espetó con sequedad.
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Mmmm como sea, ya lo averiguare tarde o temprano, por ahora me preocupa más el estar preparados para el futuro ataque de nuestros "compañeritos", hace un rato estaba con Ginny y casi inició un duelo con un par de imbéciles, pero no dudo que volverán a intentar atacarnos de un modo u otro.
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Lo se, es mejor estar preparados, ¿Qué has pensado? - indagó, mientras lanzaba un hechizo a la puerta para asegurar que estuviera cerrada y uno más que aislara los sonidos del interior.
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Vaya Theo, eres precavido ¿eh? - indagó con ironía - pues hay que tener un plan de reserva, estaba pensando en…
En Gryffindor…
El elegido ya se encontraba recostado, aunque la habitación no estaba totalmente en silencio algunos ronquidos y murmullos entre sueños sobre todo procedentes de Seamus contrastaban con la quietud reinante por instantes, el ojiverde miraba el dosel de su cama sin verlo realmente, hundido en una serie de pensamientos confusos que esperaba no fueran lo que parecían.
"Ese estúpido de Malfoy no me dejó entrar, pero ¿qué tramara? Hermione estaba adentro, de eso estoy seguro, pero… ¿qué esta pasando entre ellos? Malfoy bajó todo… raro, los botones… era como si estuviera… ¡No! eso no puede ser… ¡¿Él y Hermione?!"- Imposible… pero… - murmuró perturbado.
"Pero también esta el recuerdo en el pensadero de Sol… Malfoy con Hermione ¿besándose? Bueno… quizás, pero seria demasiado extraño, imposible… no puede ser…" cerró su puño con furia, arrugando su cobija.
"Quizás podría estar jugando con ella… ¡maldición!... pero Hermione es demasiado lista para caer, pero entonces ¿qué hacia en su habitación? … ¡Por Merlín!, tengo que hablar con ella para aclarar esto… no puede confiar en un Slytherin, y mucho menos en él… él tiene un oscuro secreto que no debe ser revelado"
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El un lugar oscuro, no había más que una pequeña luz que se colaba por una ventana, el único mobiliario en el lugar era una mesa vieja así como una silla ruinosa la cual se encontraba ocupada en ese momento.
Potter avanzó con pasó furioso por entre las sombras, fijando sus oliváceas pupilas en un solo punto en aquella figura que apenas resalía de entre la oscuridad, el resentimiento bullía en su interior, no podía evitarlo, después de todo estaba frente a un criminal - ¿Sabes lo qué hiciste? - indago furibundo, su voz hizo eco en las paredes, dándole un toque tétrico.
Aquella figura siguió sin levantar la mirada, no era capaz aún de hacerlo.
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¡Responde! Si no quieres que… - dejó la amenaza inconclusa.
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Lo sé…- se escuchó un susurró proveniente de aquel personaje, al tiempo que levantaba la mirada temerosa en un rostro desencajado, con gruesas lagrimas surcando su rostro, la luz reflejaba su cabello platino.
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El sonido en la ventana lo sacó bruscamente de sus recuerdos, después de todo era mejor alejar sus pensamientos de esos oscuros recuerdos, sepultados bajo las mentes de solo los que sabían lo que había sucedido y habían jurado llevárselo hasta la tumba, sacudió su cabeza fue entonces que escuchó el picoteó insistente en el vidrio, tomó sus lentes y notó una lechuza desconocida, abrió la ventana recibiendo la nota, aventó un tazón de semillas, mientras el analizaba el pergamino, la desdobló con premura…
"Casa de los gritos, ahora.
C. & L.
PD: ¿qué tal estuvo tu fiesta?"
- ¡Por Gryffindor!, están en la casa y los gemelos no han recogido… - tomó sus pantalones, vistiéndose con prisa, alcanzó un suéter y salió de la habitación y de la Torre en silencio - esto será una de esas platicas que quisiera no tener - avanzó hacia el lugar donde lo esperaban los Merodeadores.
En Premios anuales…
El rubio líder de Slytherin no podía estar tranquilo, los acontecimientos de las ultimas horas danzaban en su cabeza, el recuerdo del sabor de los labios de ella estaba marcado en su boca, la sensación de sus malos por su espalda aún lo hacía estremecerse impidiéndole conciliar el sueño, sobre todo por tenerla tan cerca y a la vez tan lejos, miró la puerta con indecisión - ¡No! Draco, no seas débil... - tomó la almohada bajo su cabeza, tapando su rostro con furia - ¡maldita, maldita, maldita! ¿Por qué no te puedo sacar de mi cabeza? - se escuchó la voz apagada bajo el almohadón, mientras golpeaba con furia el colchón.
Arrojó la almohada lejos de él, mirando nuevamente la puerta, que era como un imán que lo atraía sin posibilidad de poder resistirse, se podían escuchar movimientos en la otra habitación, señal de que la castaña se movía por el lugar - ¡Tonta! ¿Qué no ve que tiene lastimado un pie?, ¿cómo se le ocurre caminar así?... - barbotó molesto.
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Déjala en paz Malfoy… no te le acerques, recuerda que le acabas de decir las cosas claras y no serás un cobarde como para regresar con ella, ¿escuchaste? Se fuerte… piensa en otra cosa… lo que sea… - cerró los ojos, evocando la imagen de Nurit, en su escoba, en una snitch… nuevamente en Nurit, en sus labios… esos labios que sonreían, en esos rizos castaños, las mejillas sonrosadas, sus manos en tu espalda… en el calor que…
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¡Por Slytherin! Me voy a volver loco si sigo así - lanzó las mantas a un lado, poniéndose de pie, bastante ligero de ropas ya que al entrar a su habitación había aventado todo sin pensar, preso de la frustración había tomado una ducha bastante fría, pero aún así la oleada de calor no lo había abandonado ni un solo minuto. Salió de su habitación con el menor ruido, al llegar a la puerta de madera que lo separaba de la castaña, la empujó suavemente, esta se abrió dejando ver el lugar en penumbras, seguramente ya estaría dormida, avanzó con precaución, no quería despertarla… solo quería…
De pronto el sonido del agua lo asustó, dando un paso atrás, notó la puerta de lo que suponía era su baño entreabierta, desde donde un haz de luz y el sonido de una voz lo atrajo, como si el canto de la sirenas que atraían a los marineros, él se aproximó sin hacer notar su presencia…
Mientras Hermione había logrado llegar trabajosamente al cuarto de baño, llenando la tina con el calido liquido, esperaba que el pie no se le inflamara, además de que no sabría cómo explicarlo, y necesitaba algo que la relajara y la sacara de ese torbellino emocional en el que se encontraba desde que se había enamorado de alguien imposible.
Se despojó difícilmente de sus ropas para después hundirse en aquella calidez, dejando escapar un suspiro de desconsuelo, sentía que el mundo se le venia encima, saber la verdad de su relación con Víktor, que los chicos supieran que ella es Gerry y que no la dejaran estar con los Slytherin, justamente en ese momento que necesitaba estar con él… que Zabinni se pusiera como loco al saber su verdadera identidad, la extraña platica que había tenido con Theodore Nott, ya no sabia qué pensar ¿era aliado o enemigo? Y lo peor era saber que quizás Harry sospechaba de sus sentimientos.
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¡Por Merlín! Todo es demasiado complicado… si tan solo Draco entendiera, si pudiera comprender que lo que me hace sentir vale la pena, que me hace ser capaz de enfrentar a todos, de mandar todo al demonio por solo estar con él… ¿qué me importan los estúpidos modales frente a su padre? ¿O las estúpidas reglas de Voldemort? Al infierno con todas esas ridiculeces, !pero no!, es tan cobarde que prefiere conformarse con vivir su vida de falsedad y estar con la esa… esa… infeliz rubia, que si cumple con sus estándares, ¡idiota! - una lagrima se deslizo por su mejilla, cayendo en el calido liquido que llenaba la bañera.
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No se por qué estoy sufriendo por esta estupidez, por qué me aferro a algo que quizás nunca tuvo un inicio ni un final, él esta matando todo lo que yo pueda sentir por él, y en cambio llega Viktor como un soplo de aire a aliviar viejas heridas, puede ser una oportunidad de salir de esto, después de todo no estuvimos tan mal, claro, hasta que llegó la supuesta prometida, pero… ¿podría volver a estar con él después de haber conocido un sentimiento más fuerte que lo que pasó con él? - se hundió en la bañera, como si quisiera que la tierra la tragara.
Draco escuchaba todas aquellas palabras, petrificado ante ellas, por un lado tenia la imagen de ella sugerente, que lo invitaba a seguir y tomarla en sus brazos, sin impórtale nada más que el momento existente, pero el haber escuchado una confesión tan sincera, tan desgarradora para él era darse cuenta de que tal vez estaba arruinando el único sentimiento sincero que había sentido por alguien o incluso que alguien había podido sentir por él, mirando más allá de las apariencias.
Una intensa punzada atravesó su pecho, no era como si tomara una decisión en ese momento una decisión arrebatada e imprudente, podría hacerlo, pero ¿y después? Sabia que volvería a recorrerlo ese rechazo, ese sentimiento de obligación y traición, quizás la lastimaría más que si ella tomara la decisión de dejarlo, después de todo no había pasado nada más allá de lo que ella había dicho, no habían tenido un inicio ni un final, pero si algo más profundo que todo eso que los había marcado de por vida, algo que dejaba cicatrices en el corazón…
Salió del agua y respiró hondo pero cansadamente, más como una exhalación de dolor, limpiando su rostro de la combinación del agua y de las lagrimas, que se confundían entre si; lanzando sus rizos hacia atrás, fijando su mirada en el techo, en una suplica silenciosa.
- ¿Qué debo hacer ahora?, mañana tendré que enfrentar a Viktor y tengo que darle una respuesta sincera, no es justo que lo haga esperar ni que lo haga ilusionarse, pero… el problema es ¿qué le responderé? ¿Acaso esto ya no tiene remedio?, ¡Por Gryffindor! - se mantuvo sollozado en silencio mientra su mente daba vueltas en busca de respuestas.
Draco la podía oír y ver llorar, impotente y llenó de remordimientos de cientos de ordenes contrarias en su mente se permitió dejar salir un poco de esa maldita sensación desgarrante que le quemaba le pecho y dejó correr esa liquido que se estaba acumulando en sus ojos, cuando nuevamente escuchó la voz angustiosa de su Hermione.
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Debo averiguar que tanto sabe Harry… él vino aquí por algo, ¿de verdad habrá descubierto lo de Draco?, es bueno que haya estado con Sol cuando los escuchó en el bosque, porque si hubiera estado con Ron, no se que es lo que hubiera pasado… pero ¿cómo demonios se les ocurre hablar de eso en un lugar en donde cualquiera puede oírlos? - se detuvo meditando un momento, analizando que no todo era totalmente negativo, ya que contenía otro significado - pero… ¿y si no fuera tan malo que lo supiera?, quizás… - una oleada de esperanza inundó su maltrecho cuerpo.
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Quizás y solo quizás Harry pueda entenderlo, entre lo inconcebible que pueda sonar, quizás él entienda mis sentimientos, quizás si hablo con él, asimile las cosas de diferente manera, creo que es mejor eso a que vaya pensando otras cosas a su manera y que sean equivocadas, solo espero que no le haya dicho nada a Ron, porque no se de qué serian capaces - negó con la cabeza, preocupada por lo que le pudieran hacer al rubio.
El rubio se petrificó, una palidez mortecina lo invadió, alcanzando incluso sus labios, un sudor frío lo azotó, olvidándose incluso de respirar… el pánico se reflejaba en sus pupilas "lo sabe… Potter lo sabe, por eso estuvo aquí… ¡y yo salí así!" recordó el estado en que se encontraba en ese momento, sus ropas, su cabello, todo lo delataba, incluso para un cuatro ojos como él era evidente lo que estaba haciendo "¿y por qué ella no me lo dijo?, pudo haberme advertido, ¡estoy muerto! La Comadreja y el Cara rajada acabaran conmigo, la escuela se enterara, mis padres… todo esta perdido".
Sus neuronas trabajaban a miles de revoluciones, pensando en las mil maneras en las que esto podía ser cada vez peor, había entrado en estado de shock.
"Malfoy tranquilízate, respira… debe de haber una solución" fue entonces que ese pensamiento atravesó su mente ¿y si ella tuviera razón en lo que decía? Si ese pudiera comprenderlo, después de todo Nott ya le había dicho que lo apoyaría y Blaise no lo dejaría, después de todo el solapaba lo que ellos hacían, aunque se merecían un castigo, pero aún así, podría haber una esperanza.
"Draco tranquilízate… ¿Qué estas pensando? No puedes volver a caer, estas alucinando, lo de ellos no es como esto, aunque lo supieran eso no cambia al resto del mundo, esta mi padre y Voldemort".
Lo meditó unos minutos, tratando de enfriar su cabeza y poner sus pensamientos en claro, colocó una mano en la puerta, dispuesto a abrirla completamente, cuando las palabras de Hermione lo detuvieron.
- Y luego están lo de los ataque… quizás fueron los Slytherins, tal vez eso es otro de sus motivos, si fueron para Nott y para Zabinni y se preocupa por ellos, debo pensar las cosas por él también, tiene gran presión sobre si, si esto le están haciendo a ellos, ¿qué le podrían hacer a él? Es que, si, entiendo su cobardía… ¡pero me enfurece que sea así! ¿Qué más puedo hacer para darle confianza?, para que se atreva a dar ese paso - elevó la mirada, como si esperara iluminación divina, dejando escapar un hondo suspiro.
Draco escuchó, mirando su mano aun en la puerta, había mencionado palabras muy ciertas, lo de Nott y Zabinni era un riesgo, pero él corría el peor de todos, él era un Malfoy… no cabía duda que era un cobarde como ella decía, él saber que estaba dispuesta a hacer hasta lo imposible por conseguir que él tuviera confianza y estuviera con ella, lo atormentaba, lo quemaba, nunca había visto a alguien desgastarse de esa manera por él, si solo pudieran… imprimió un poco de fuerza en su mano, las bisagras se deslizaron sin hacer ruido.
En Hogsmeade…
El lugar se encontraba prácticamente deshabitado, solo una o dos luces cintilaban en algunos lugares, sin embargo dos figuras masculinas caminaban por entre las calles, atisbando en las esquinas.
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Many ¿crees qué ya hayan encontrado a Sol? - indagó Buggy
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No lo se… pero sigamos buscando, Carlo nos avisara si la encuentran en Hogwarts… - replicó confiado, mirando a su alrededor en busca de la pelirroja.
Así, el par de franceses, siguieron avanzando entre las tenebrosas calles…