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Historia 25347 — capítulo 3

3

Magic Center

Harry, Ron, Hermione, Draco y Pansy observaron con atención la habitación, delante de ellos se encontraba un hombre de aspecto alegre y generoso, que al igual que ellos llevaba ropas muggles.

—Bienvenidos, —los saludó con los brazos abiertos—ustedes deben ser los alumnos de Hogwarts, ¿cierto? Mi nombre es Edward Parker, trabajo para el departamento de Cooperación Mágica Internacional y estoy para servirles, primero iremos a comprar sus útiles. Acompáñenme, por favor.

El hombre abrió la puerta y salió, los cinco chicos lo siguieron y salieron a una calle normal llena de muggles haciendo sus compras. Edward los guió por entre la multitud y pronto Harry recordó como Hagrid lo había llevado hace cinco años al Caldero Chorreante por primera vez.

Edward se detuvo frente a una tienda poco vistosa y donde al parecer vendían artículos viejos y pasados de moda como zapatos de los años 60s y bolsos que ni siquiera una anciana se atrevería a usar, el hombre entró en la tienda y a los chicos no les quedo mas que seguirlo, en el fondo había un mostrador y detrás de el se encontraba una mujer regordeta de cabello gris, Edward se dirigió hacia el viejo mostrador mientras hurgaba en sus bolsillos.

—Queremos ir al Magic Center—dijo casi en un susurro mientras ponía seis sickles de plata sobre el mostrador.

La mujer tomo las monedas y se dirigió hacia unas raídas cortinas moradas, las abrió y les pidió que la siguieran; Edward y los chicos fueron tras ella y entraron en otra habitación igual que la anterior excepto por el mostrador y en esta había una puerta de madera con un tapiz de unas hadas jugando en un bosque.

—Bien, que tengan un buen día—les deseo la bruja amablemente y salio de la habitación.

Edward se acerco a la puerta de madera con el tapiz de hadas, sacó su varita y con la punta tocó a cada una de derecha a izquierda; las hadas empezaron a bailar y una luz iluminó la parte de atrás de la puerta. Edward la abrió y entró en ella seguido de los chicos, era un lugar asombroso con un segundo piso, estaba abarrotado de amplias y numerosas tiendas con vistosos letreros multicolor, había una gran multitud de magos y brujas haciendo sus compras; Harry quedó asombrado, ese lugar era mejor que el callejón Diagon, pensó.

—Bien, este es el Magic Center, el mejor centro comercial del mundo—dijo Edward mientras los guiaba—este lugar es fabuloso, lo mas fabuloso son sus precios, esto les va a encantar chicas—dijo dirigiéndose a Hermione y Pansy—. Bueno, denme su equipaje, lo pondré en un lugar seguro y los veré aquí mismo a las 3:00 p.m. ¡ah se me olvidaba!, esto es cortesía de la ministra de magia— dijo mientras ponía unos pesados sacos marrones en las manos de cada uno de los chicos—, es dinero para que compren lo que van a necesitar en Greenwitch y estas son sus listas; les recomiendo que compren el uniforme en Fashion Fantasy. Bien, aquí a las 3:00 en punto.

Harry, Ron y Hermione se apartaron de Pansy y Draco; miraron a su alrededor, no sabían por donde empezar, Ron miraba su saco y lo agitaba con felicidad.

— ¿Por qué no vamos a comprar los libros?—sugirió Hermione— allá hay una librería.

— ¿Ya vieron la cantidad de libros que piden?— Dijo Ron alarmado—son demasiados, incluyen Estudios Muggles, Aritmacia y Runas Antiguas

— ¿Creen que también debamos estudiar esas materias?—preguntó Harry sin comprender

—No lo se, supongo que si, pero ¿ya leyeron la primera carta?—les preguntó Hermione mientras sacaba de su sobre un trozo de pergamino y lo leyó en voz alta:

Estimada Señorita Granger:

Estamos muy orgullosos de contar con su presencia en la Academia de Magia y Hechicería Greenwitch y haber aceptado participar en el programa de intercambio escolar Greenwitch-Hogwarts, Hogwarts-Greenwitch. Las clases darán comienzo el día 5 de septiembre; el crucero partirá a las doce en punto de la mañana del 4 de septiembre en el puerto principal de New York.

También le comunicamos que ha sido elegida para la casa de Fénix.

Atentamente,

Wndolyn Dumbledore, directora.

Olga Richards, subdirectora.

— ¿Fénix? ¿Dumbledore? —Preguntó Ron—la mía también dice lo mismo y que dice la tuya Harry

—Lo mismo—contestó el chico sin darle importancia.

— ¿Por qué Dumbledore no nos dijo antes que tenía una hermana?

—Ron, que Dumbledore no comparta su vida privada contigo no significa que no la tenga— le dijo Hermione abatida—Bueno eso no importa ahora—corrigió Hermione doblando su carta y metiéndola nuevamente en el sobre— Vamos a aquella librería, no debemos perder el tiempo.

—Está bien, vamos—dijo Ron apesadumbrado

— ¿Por qué no mejor vamos a comprar primero las túnicas? —Opinó Harry

—Buena idea, Harry, así no tendremos que ir cargando con los libros a todas partes

—Edward dijo que las compráramos en “Fashion Fantasy”— les recordó Hermione—.

—Si, pero donde queda ese lugar—se preguntó Ron mirando a su alrededor.

Ninguno de los tres sabía por donde empezar, era un lugar tan grande así que empezaron a caminar y a ver los escaparates de las tiendas, en el camino se encontraron con tres librerías, varias tiendas donde comprar plumas, pergaminos y esas cosas, dos tiendas de mascotas, una oficina de correos y una tienda donde comprar varitas.

Como no encontraron ninguna tienda de túnicas subieron a la segunda planta, ahì tuvieron mucho mejor suerte, encontraron dos tiendas de artículos de Quidditch donde Harry y Ron dirigieron la vista pero Hermione no los dejó entrar antes de que compraran sus túnicas, se encontraron con una joyería y un montón de tiendas de artículos para chicas, hasta que al fin encontraron como cuatro tiendas de túnicas entre las que estaba Fashion Fantasy, era una tienda grande de color rasa y con un letrero en la parte superior que decía “Fashion Fantasy” con letras fiushas llenas de volutas, parecía algo femenino.

Harry y Ron se miraron antes de entrar pero cuando Hermione puso cara de “que esperan” no les quedó mas remedio que seguirla; cuando abrieron la puerta se oyó el tintineo de una campanita.

— ¿Puedo ayudarlos en algo?—preguntó la voz de una mujer

—Si, necesitamos túnicas para Greenwitch—contestó Hermione

—Solo las túnicas, ¿no quieren el uniforme completo? —Preguntó la bruja intrigada—Son nuevos ¿verdad?, ¿a que casa van?

—Somos alumnos de intercambio de Hogwarts, los tres vamos a Fénix

—ya veo, bueno pues la chicas llevan falda y corbata negras, blusa y calcetas blancas y los chicos pantalón y corbata negros y camisa blanca, a y ambos una túnica negra con el escudo de la casa a la que van en este caso Fénix.

—Ok, entonces queremos el uniforme completo.

—Bien; Ana, Rose, ¿pueden venir un momento? —Dijo la mujer llamando a dos muchachas que estaban acomodando unas túnicas—

Los chicos necesitan uniformes para Greenwitch.

Ron y Hermione se fueron con las dos chicas mientras que Harry se quedó con la mujer.

—Veamos querido, ven conmigo— dijo pero en eso sonó la campanilla de nuevo, había entrado una bruja que vestía de manera muy extravagante— Oh... bueno discúlpame, esa mujer que acaba de entrar es una clienta algo difícil, Emerald deja de estarte mirando en el espejo muchacha y ven a ayudarme con el chico.

—Si, tía ya voy

La dueña de la tienda fue a donde estaba su clienta dejando a Harry solo.

—Hola—saludó amablemente una vocecilla detrás de Harry

El chico se dio la vuelta, lo que sus ojos veían era algo asombroso, no lo podía creer, una chica de cabello rojo oscuro hasta los hombros y de ojos verde esmeralda lo saludaba como si nada, esa chica se parecía mucho a su madre cuando estaba joven.

—Necesitas uniforme para Greenwitch, ok sube ahí—dijo señalando un escabel

Harry obedeció de inmediato, pero no podía dejar de verla la chica era el vivo retrato de su madre.

La muchacha le empezó a tomar medidas

—Así que vienes de Hogwarts ¿a que casa vas?

—A...Fénix, voy en sexto —dijo Harry nervioso

—A eso me suponía—dijo mirando a Harry a los ojos—ya puedes bajar en un momento te traigo tu uniforme

La chica se fue y en un minuto ya estaba de regreso con el uniforme de Harry envuelto en un paquete.

—Aquí tienes, puedes pasar a pagar; gracias por tu compra

—...de nada—titubeo Harry

Harry se dirigió a un mostrador donde ya estaban pagando sus amigos, después cuando salieron de la tienda lo primero que hicieron Harry y Ron fue dirigirse a una de las tiendas de quidditch mientras que Hermione prefirió ir a comprar los libros.

Una hora mas tarde Hermione regresó con las manos vacías.

— ¿Y nuestros libros?—preguntó Harry al ver que su amiga no llevaba nada.

—No me digas que no los compraste— le dijo Ron escéptico

—Por supuesto que los compré, pero se los di a Edward para que los guardara con nuestro equipaje— dijo Hermione— ¿Qué compraron?

—Golosinas—le contestó Ron

—Era de esperarse

—Que insinúas

—Que pareces un niño chiquito

— ¡Basta!—saltó Harry enojado —no empiecen a pelear otra vez, mejor vamos a tomar algo tengo calor, hace rato Ron y yo vimos un Pub

—Está bien, ya no nos falta comprar nada y todavía tenemos una hora—aceptó Hermione

Harry y Ron guiaron a Hermione por entre las tiendas hasta que llegaron a un Pub, era amplio y en la parte superior había un letrero que decía “Freds & Leos Pub”, los tres chicos entraron, era un local grande y fresco con muchas mesas redondas, estaba lleno de gente y bullicios que se perdían entre la música. Dos chicos como de su edad se encontraban detrás de la barra.

Harry, Ron y Hermione se sentaron en una mesa pequeña que quedaba en medio del lugar, uno de los chicos saltó la barra y de dirigió a su mesa.

—Buenas tardes—dijo, era un muchacho guapo de cabello castaño oscuro y unos grandes ojos azules, no era muy alto tenía mas o menos las estatura de Harry, él sentía que en algún lugar lo había visto pero no recordaba exactamente donde—desean ordenar algo

—Si, tres cervezas de mantequilla—dijo Hermione

—Bien, enseguida se las traigo

El muchacho se dirigió nuevamente a la barra y regresó cinco minutos mas tarde con tres jarras de fresca y espumosa cerveza de

mantequilla.

—En que piensas Harry—le preguntó Hermione a su amigo cuando lo vio muy callado

—Lo que pasa es que Harry está pensando en la muchacha que lo atendió en Fashion Fantasy, dice que se parecía mucho a su madre—contestó Ron antes que Harry

—Pero eso es imposible, no creerás que...

—Por supuesto que no—se adelantó Harry—solo dije que se parecía mucho a ella no que fuera

De pronto la puerta del Pub se abrió nuevamente y por ella entró una chica delgada, de cabello castaño claro largo por debajo de los hombros y unos grandes y brillantes ojos grises. La muchacha se dirigió a la barra y besó al chico que los había atendido.

—Hola, Pablo—saludó al otro muchacho— ¿Qué tal les está yendo?

—Voy a matar a Leo—dijo Pablo aburrido

—Vamos no debe ser tan malo

—Si que los es Iza—dijo el chico de ojos azules—el lugar está lleno

—Vamos Alex no seas pesimista—dijo Iza

Harry, se les quedó viendo, y pensó en Cho, si ella no hubiera echado todo a perder el año pasado probablemente ambos serían igual de felices que esa pareja. De pronto la voz de Ron interrumpió sus pensamientos.

—Harry, mira quien va entrando

Era la chica de Fashion Fantasy, justamente iba cruzando la puerta con un montón de bolsas de compras. La chica, pasó por un lado de la mesa donde estaban Harry, Ron y Hermione y le sonrió a Harry haciendo que el chico se sonrojara, luego se dirigió a la barra y saludó a los tres muchachos que se encontraban en ella.

—Que onda Iza, hola Alex—dijo saludando a la pareja de beso—ah...hola Pablo

—Oye mujer ¿asaltaste las tiendas? —preguntó Iza al ver la gran cantidad de bolsas que llevaba

—Jajaja, ay pero si no es mucho—se rió Emerald—solo venía a ver si Alex me las podía guardar en la bodega

—Mi hermana es compradora compulsiva—dijo Alex cargando las compras de Emerald—ya tiene la bodega llena

—Um... eso no me suena—dijo Iza con una sonrisa burlona

—Todas las chicas son iguales—dijo Alex

—Pablo que te pasa porque tan serio—preguntó Emerald

—Esque ese chico de lentes no deja de verte—susurró Pablo al ver que Harry no le quitaba la vista a su amiga

— ¿a si? —Dijo Emerald interesada—pues no está feo

Mientras tanto en la mesa donde se encontraban Harry, Ron y Hermione

—Será mejor que nos vayamos—dijo Hermione— ya van a ser las tres

—Si está bien—dijo Harry distraído—iré a pagar la cuenta

Harry se dirigió a pagar a la barra mientras Ron y Hermione lo esperaban afuera. Un minuto después los tres se dirigían al primer piso donde ya los estaban esperando Edward, Draco y Pansy.

—Se la pasaron bien chicos—Preguntó Edward y los tres asintieron de inmediato—Me alegro, será mejor que nos vayamos, los llevaré a comer comida rápida, supongo que les gustará, a mi me encanta.

Los seis salieron por la puerta de madera y nuevamente se encontraron en la vieja tienda de artilugios viejos, cruzaron las raídas cortinas moradas y salieron al la abarrotada calle donde los esperaba un coche negro; Edward metió el equipaje de los chicos en el maletero que estaba ensanchado mágicamente para que cupieran los cinco baúles.

En la parte de adelante iban Edward, Draco y Pansy, mientras que en la parte trasera iban Harry, Ron, Hermione, Hedwig, Crookshanks y Pigwidgeon la pequeña lechuza de Ron que ululaba alegremente.

Edward los llevó a comer Pizza y pasear por las calles de New York. La noche cayó y como a las ocho Edward los llevó a un lujoso hotel que se encontraba cerca del muelle donde tomarían el crucero para ir a Greenwitch. A petición de Malfoy se hospedaron en una Swet muy lujosa donde cada uno tenía su propia habitación.

—Bien, vendré por ustedes mañana a las once—se despidió Edward después de ayudar a los chicos a instalarse.

—Wow, este lugar es genial—exclamó Ron fascinado tirándose en un sofá

—Ah se me olvidaba que Weasley no está acostumbrado a este tipo de lugares—le dijo Draco burlonamente a Pansy quien soltó una estupida carcajada— Tu casa cabría dos veces aquí ¿no Weasley?

—Cállate Malfoy—Dijo Hermione tomando por el brazo a Ron para evitar que se abalanzara sobre Malfoy

—A ti quien te habló sangre sucia inmunda—espeto Malfoy con cara de asco

Harry se abalanzó sobre Malfoy furioso

— ¡No Harry!—gritó Hermione muy asustada—No vez que eso es lo que quiere

Harry soltó a Malfoy tirándolo sobre la alfombra.

—Mejor, vamos a dormir mañana nos levantaremos muy temprano—dijo Hermione aun asustada.

La chica tomó a sus amigos por el brazo y se los llevó de la pequeña sala donde estaban Malfoy y Pansy.