← Historia 25347 · de
Historia 25347 — capítulo 7
7
Pruebas de Quidditch
Los días de la semana se pasaron tan rápido, la primera semana, según los profesores era para repasar lo que habían visto el curso anterior, apenas y habían tocado los libros de texto.
Conforme los días pasaban Harry, Ron y Hermione se familiarizaban mas con el colegio, para felicidad de todos y decepción de Hermione los profesores aun no les habían encargado muchos deberes, pero, según Alejandra a partir del Lunes no se la iban a acabar con la tarea que les esperaba.
El jueves por la noche Harry se anotó en la lista para hacer las pruebas para buscador del equipo de Quidditch de Fénix.
-Las pruebas son mañana a las seis- le dijo Pablo a Harry en quien ponía todas sus esperanzas para que venciera a Emerald- No olvides lo que te dije acerca de los puntos débiles de Emerald
- ¿No crees que lo de la Bludger será hacer trampa? -le preguntó Harry a Pablo
-Por supuesto que no, siempre usamos Bludgers para las pruebas-dijo Pablo en un tono no muy convincente- bueno ¿quieres quedarte con el puesto si o no?
-...si... pero... -titubeo Harry-esque me gustaría ganar por mis meritos no haciendo trampa.
-Ya te dije que no es trampa-dijo Pablo perdiendo la paciencia-nos vemos mañana, tengo cosas que hacer
Pablo subió al dormitorio de los chicos, dejando a Harry entre la espada y la pared, se sentó un rato en la sala común pensando en Emerald y en el equipo, estaba confundido de verdad quería jugar pero no quería perder la amistad con Emerald, la única chica en el mundo que lo entendía y se sentaba a escucharlo sin contradecirlo o insinuarle de una forma u otra que estaba loco.
La sala común se fue vaciando poco a poco hasta que Harry empezó a sentir que el cansancio se apoderaba de el decidió subir a su dormitorio. Cuando entró todos sus compañeros ya dormían, así que sin hacer ruido se puso el pijama y se acostó a dormir.
A la mañana siguiente cuando se dirigían a la clase de pociones en un aula que se encontraba en el segundo piso a lado de la sala de duelos, Harry decidió contarle a Ron y a Hermione todo lo que le había dicho Pablo, para que su amiga le diera su opinión.
-Claro que eso es hacer trampa, Harry-le dijo Hermione muy agobiada- alguno de los dos podría lastimarse, ¿Qué tal si Greck falla?
-Según Pablo, es un gran golpeador y tiene muy buena puntería-aclaró Ron
-De todas formas, Harry eso no es justo-insistió Hermione-además al final pase lo que pase, te quedaras con el puesto.
-A que te refieres- inquirió Ron muy curioso.
-No a nada, olvídenlo los dos
-Tú sabes algo y no nos quieres decir
-No se nada y si lo supiera no se los diría, se lo prometí a Emerald
-Por favor Hermione- insistió Harry
-ay, está bien-dijo Hermione resignada que sabía que sus amigos no la iban a dejar en paz hasta que soltara todo-Emerald no pretende quedarse con el puesto de buscadora
- ¿Qué, entonces para que va a hacer las pruebas si no quiere ser buscadora? -preguntó Ron
-solo quiere demostrarle a Pablo que si puede, al principio si quería quedarse con el puesto, pero dice que Harry le cae muy bien y le gustaría que estuviera en el equipo.
Al escuchar esto Harry sintió un vuelco en el estomago, y empezó a ponerse rojo.
Cuando llegaron al corredor del segundo piso, vieron que ya había unos cuantos alumnos allí, en esa ocasión compartían clase con los de Drakon.
- ¡Miren quien viene! -dijo la voz de Draco Malfoy que en tan solo una semana ya se había ganado la “confianza” casas de los Drakon y el odio de los chicos de las otras- el famoso Harry Potter
-Cállate, Malfoy- dijo Hermione cuando pasaron a su lado para reunirse con sus compañeros de Fénix.
-Siempre metiéndote donde no te llaman Granger- insistió Malfoy- claro que se puede esperar de una sangre sucia.
-
¿Qué no escuchas? -Saltó enojada Emerald, quien se había desesperado de la situación, Malfoy le caía muy mal- ¡Cállate!
-
La novia de Potter está enojada- dijo Gladys con una voz tiernamente falsa
-Tú no te metas y no es mi novio-dijo Emerald sin siquiera voltear a verla
-Yo me meto si quiero- dijo Gladys amenazadoramente-pero claro, defiendes a Granger porque sabes perfectamente que tu madre también era una asquerosa sangre sucia.
Emerald asió fuertemente su varita y apuntó a Gladys con ella arrinconándola contra la pared, Gladys estaba completamente arrepentida de haber provocado a Emerald. Pablo, se acercó a su amiga y le puso una mano en el hombro para tranquilizarla, el sabía bien que cuando Emerald se enojaba se enojaba y lo peor que le podían hacer era meterse con la memoria de sus padres.
-Emerald... no cometas una locura-titubeó la voz de Iza mas allá
-No... olvides...D...darrow...soy prefecta
-Yo también
-
¡Darrow, Emerald! Por Merlín ¿Qué está pasando aquí? -Dijo la voz de una mujer que iba entrando al pasillo, era la profesora Silvia Darrow (sin parentesco alguno), una mujer delgada con gafas y de cabello corto color rubio- ¡Baja la varita ahora mismo! ¡Entren todos al aula, ahora! ¡Cinco puntos menos a Fénix!
-
¡Pero ella empezó! -Empezó a gritar Emerald furiosa-Usted siempre me culpa por todo lo malo que pasa en Greenwitch
-Nada mas lo que es cierto-dijo la profesora Darrow-ahora entra si no quieres que le quite otros puntos a Fénix y te castigue esta tarde, se que tienes pruebas de Quidditch hoy así que no me provoques Darrow
Emerald entró a regañadientes delante de la profesora, se sentó en la mesa donde se encontraban Harry, Pablo, Ron e Iza. En la mesa de adelante, Gladys y las otras chicas de Drakon e las que iba incluida Pansy Parkinson, trataban de disimular su tonta risa.
Emerald se sentó entre Harry e Iza.
-Ay no les hagas caso-le dijo Iza en voz baja-sabes que son unas tontas que no tienen el cerebro suficiente mas que para criticar
-No es eso, es que esa maldita vieja la trae contra mi-dijo Emerald mirando de reojo a la profesora-solo porque me apellido igual que ella
-También está loca, ya sabes- dijo Iza con una Sonrisa cómplice que Emerald le devolvió
-Bien, abran su libro en la página diez-dijo la profesora-hoy comenzaremos a preparar Veritaserum ¿Alguien me quiere explicar en que consiste el veritaserum?, Señorita Granger
-El veritaserum, es una poción que hace que quien lo beba diga la verdad, su uso está estrictamente controlado por el Ministerio de Magia y usarlo en estudiantes está completamente prohibido, claro, que aunque siendo una poción muy poderosa no es infalible; además es incolora e inodora, es decir que no tiene color ni olor.
-Muy bien, señorita Granger, cinco puntos para Fénix-dijo la profesora con aburrimiento-creo, que con la extensa explicación de la señorita Granger nos basta para entender lo que es el Veritaserum
Después de un rato empezaron a preparar el Veritaserum mientras la profesora Darrow se paseaba entre las mesas. Una hora después el aula estaba llena de humo de diversos colores y el calor se dispersó por todo el salón.
Al final de la clase todos guardaron su poción en botellas de vidrio, le entregaron una a la profesora y ellos se quedaron con la otra.
Cuando salieron del aula ya era hora de la comida, así que se dirigieron al salón-comedor que estaba ya abarrotado de alumnos sentados en sus mesas correspondientes.
Los de Fénix se dirigieron a su mesa y empezaron a hablar del incidente que había ocurrido en el aula de Pociones.
-No Rana yo que tu le hubiera lanzado un hechizo a la cara de perro chihuahua y a la profesora de paso-dijo la loca de Karen emocionada-no es justo maldita bruja
-Shh... Ya cállate monstruo, hasta parece que la injusticia fue contigo-dijo Pablo
-No te metas nadie ésta hablando contigo-le espeto Karen dándole un golpe en el brazo
-Ya cálmense los dos-dijo Ale
-Eh Sapo tienes el ensayo de Aritmacia, me lo pasas esque no le entiendo-dijo Raymon
-Si, está en mi mochila. -dijo Emerald lanzándole su mochila a Raymon
-No han visto a Iza-Preguntó Chris que era el mas callado del grupo-esque... traigo sus notas de Runas.
-Si, se fue con mi hermano a la plaza-le contestó Emerald-si quieres yo se los puedo entregar
-No, gracias, yo la busco-terminó Chris y se levantó de la mesa
-Ese chico es muy extraño ¿no? -dijo Ron una vez que Chris se marchó
-Lo que pasa es que a Chris le gusta Iza-dijo Ale
-Yo le digo que le consigo una novia y si quiere de paso un novio también pero no quiere-dijo Karen
-Para mí que es gay-dijo Pablo
-Que tu seas gay no significa que todo el mundo lo sea ¿o si? -dijo Emerald sarcásticamente provocando que todos se rieran
-Te consta que soy gay-dijo Pablo un poco ofendido- ¿quieres que te demuestre que no lo soy?
-No, gracias ni te me acerques-dijo Emerald alejándose de el
Después de la comida tenían clase de encantamientos con la profesora Holey Clifford, una mujer de rostro severo y de cabello castaño rojizo, sumamente alborotado.
En esa ocasión estaban practicando un hechizo para congelar y la profesora los había puesto por parejas. A Harry le tocó con Hermione, el odiaba tener que trabajar con ella porque aunque no lo expresaba no le agradaba mucho que su amiga lo superara en todo, aunque claro, ya estaba acostumbrado.
-Ahora, lo único que tienen que hacer es, tocar el agua con la punta de su varita y dibujar un circulo imaginario-dijo la profesora anotando las instrucciones en la pizarra-recuerden bien las palabras Gla-cius
Parecía lo más fácil del mundo pero a Harry le resultó muy difícil convertir el agua de su vaso en hielo, en cambio Hermione ya lo había logrado y no paraba de corregirlo cada vez que iba a pronunciar el hechizo; en la mesa de a lado Emerald no tenía tanta suerte con Pablo.
-Lo estas haciendo mal-le dijo Pablo-no tienes que sumergir toda la varita hasta el fondo...
-No la sumergí-le reprochó Emerald a regañadientes
-Entonces porque tocaba el fondo del vaso
-No hubiera tocado el fondo del vaso si no me hubieras puesto tu mano encima y la hubieras empujado
-No la empujé, solo te estaba dando una ayudadita
-Mejor no me ayudes ¿si? -Dijo Emerald desesperada-Gla...gla...ci...glaci.., ¡Ya no hagas esas caras!
Emerald ya no podía contener la risa, Pablo había empezado a hacer unas caras muy graciosas que no la dejaban pronunciar su hechizo. El resto de la clase Pablo y Emerald se la pasaron platicando y riendo, cosa que se le hizo muy extraña a Harry, pues, nunca los había visto así, siempre estaban peleando hasta por la más mínima tontería y ahora como si nada platicaban de lo más a gusto.
Cuando la clase de Encantamientos terminó todos se dirigieron a la sala común antes de las pruebas.
-Maldito hechizo congelador, rompí mi vaso como cinco veces antes de poder transformarlo en aguanieve-se quejó Ale, que iba acompañada de Iza, Emerald, Karen y Hermione.
-Tu Rana lo lograste, de seguro que si, siempre lo haces todo bien-dijo Karen con recelo
-Pues no, no lo hice porque Pablo no me dejó hacerlo, no paraba de hacerme reír...
-y Vero no paraba de verte con esa mirada asesina que acostumbra cuando alguien está cerca de Pablo
-Ay ni que le fuera a quitar a su odioso noviecito
- ¿Verónica es novia de Pablo?-preguntó Hermione
Verónica era una chica de Unicorn, delgada y de cabello castaño claro, era novia de Pablo desde el tercer año, pero cada vez que una chica se acercaba a Pablo ella le lanzaba miradas asesinas y más si se trataba de Emerald.
-Si, pero es muy celosa y no le gusta que ninguna chica se le acerque a Pablo, por eso odia a Emerald
-Vaya-profirió Hermione sorprendida
-Pero Emerald hace mas bonita pareja con Pablo-dijo Iza en tono soñador- ¿verdad que si ranita?
- ¡POR SUPUESTO QUE NO! ¡Yo con el nunca en mi vida ni aunque fuera el ultimo hombre sobre la tierra!
Unas horas después, cerca de las seis, Harry dejó la Sala Común para dirigirse al campo de Quidditch. Era muy similar al de Hogwarts con cientos de asientos elevados en tribunas alrededor del estadio para que los espectadores estuvieran a suficiente altura para observar de cerca lo que ocurría. En cada extremo del campo había tres postes dorados con aros en la punta. Pero alrededor del terreno de juego corría un arroyuelo de agua cristalina y en el fondo parecía que había rocas de colores. A los lados del campo había dos puentes levadizos por donde entraban los jugadores.
Cuando Harry llegó al campo con su Saeta de Fuego ya se encontraba todo el equipo de Fénix y se dio cuenta de que solo había dos mujeres, Emerald y otra muchacha de séptimo.
Cerca de los postes de gol se encontraban tres chicos y dos chicas, aspirantes al puesto de buscador, así que Harry se dirigió hacia ellos, había un chico de primero, dos de tercero y una de cuarto y otra de quinto.
Pablo y el resto del equipo se acercaron.
-Estas segura de que todavía quieres hacer las pruebas-le preguntó Pablo a Emerald
-Por supuesto que si, sabes que cuando digo algo no desisto hasta alcanzarlo-le respondió la chica acercándose a los aspirantes y se colocó a lado de Harry.
-Ten cuidado, no sea que vayas a hacer el ridículo frente a todos-le susurró Pablo con una sonrisita maligna
Sin hacerle caso Emerald se dirigió a donde estaban los demás aspirantes y se colocó a lado de Harry.
Después de un rato de estar observándolos con ojo crítico, Pablo decidió empezar con las pruebas, les pidió que volaran alrededor del campo esquivando unas bludgers, solo Emerald, Harry, el chico de primero y la muchacha de cuarto pasaron la primera prueba; los demás eran un poco torpes y lentos.
Después de un par de pruebas mas solo quedaron Harry y Emerald por lo que Pablo decidió soltar la sitch.
Harry y Emerald empezaron a volar sobre el campo en busca de la pequeña pelota dorada; Harry volaba un par de metros arriba de Emerald. Después de quince minutos Harry logró ver un destello dorado cerca del centro del campo, pero al parecer no había sido el único, Emerald también lo había visto e iba volando a toda velocidad hacia el centro, fue entonces cuando Harry aceleró para alcanzar a la chica.
Cuando por fin logró alcanzarla, instintivamente Harry dirigió su vista hacia donde se encontraba el resto del equipo y vio como Greck tomaba su bate y una de las Bludgers.
Greck golpeó con fuerza la bludger que se dirigió a toda velocidad hacia Harry y Emerald.
Harry se apresuró a atrapar la sitch extendió su brazo hacia adelante y Emerald hizo lo mismo; después de unos segundos la mano de Emerald se cerró alrededor le la pequeña y alada sitch, en una fracción de segundo la mano de Harry se cerró alrededor de la mano de Emerald.
Entonces Harry recordó que había olvidado por completo la bludger pero era demasiado tarde, cuando Emerald se dio cuenta intentó esquivarla pero la bludger pasó muy rápido a su lado, cayó de su escoba dando una voltereta impresionante y quedó tendida en el suelo. Harry bajó de inmediato de su escoba y corrió alarmando a donde se encontraba Emerald.
-Estas bien- le preguntó Harry
-si, eso creo, solo me raspé el brazo- le respondió Emerald haciendo una mueca de dolor mientras se sentaba en el césped
En ese momento Pablo y Greck se acercaron discutiendo:
-¡Eres un idiota!-gritó furioso Pablo- ¡te dije que no lo hicieras!
-No te escuché- mintió Greck tratando de justificarse, pero la verdad era que si lo había hecho intencionalmente pues todavía le tenía rencor a Emerald por haberlo cortado.
-¡Dijiste que no le harías daño!-le dijo Harry muy enojado a Pablo
-yo no hice nada le dije a este que no lo hiciera-dijo Pablo señalando a Greck- yo puedo curar eso, no es para tanto
Pablo sacó su varita del interior de su túnica y con la otra mano tomó el brazo de Emerald
-¿Qué, tú planeaste todo?-le preguntó Emerald a Pablo-¿Como pudiste? no creí que cayeras tan bajo, ¡No me toques! ¡Te odio y no quiero que me vuelvas a dirigir la palabra!
Emerald se puso de pie, tomó su escoba y se dirigió hacia uno de los puentes levadizos, Harry la siguió sin no antes lanzarle una mirada llena de odio a Pablo y a Greck. Mientras tanto, Pablo parecía hundirse en el campo con las palabras que le había dicho Emerald.
Harry, perdió de vista a Emerald, quizás estuviera ya en el salón-comedor pues ya era hora de la cena, él no tenía hambre así que salió del vestíbulo y se dirigió hacia la plaza.
La plaza era un lugar muy agradable, había árboles frondosos con buena sombra, varias bancas de madera finamente detalladas rodeaban una gran fuente circular circular con una hermosa estatua de mármol, eran los cuatro animales que distinguían a las cuatro casas: un Fénix, un Dragón, un Unicornio y un Lobo; la fuente se encontraba en el centro y ocupaba una considerable extensión del lugar.
El clima era agradable y el viento arrullador, Harry creyó que estaba solo, pero en una de las bancas había sentada una persona, Emerald se volteó y miró a Harry a los ojos.
-Hola-dijo el chico sentándose a su lado- ¿interrumpo algo?
-No, para nada tú nunca interrumpes. De hecho-dijo Emerald- le traes alegría a mi vida cuando mas lo necesita.
Harry sonrió y se puso un poco rojo y luego dirigió la vista hacia el brazo de Emerald
-Oye, yo puedo arreglar eso
Tomó el brazo de la chica delicadamente entre sus manos y luego sacó la varita y dijo en voz baja "Episkey" y el brazo de Emerald quedó como nuevo.
-Gracias
-De nada- dijo Harry
-Que eficiente eres, creo que todo mundo debería traer un Harry Potter multiusos en su bolsillo- dijo Emerald con una sonrisa provocando que Harry riera
-Solo hasta agotar existencias-dijo Harry y ahora le tocó a Emerald reír
Harry tomó las manos de Emerald y se acercó a ella lentamente, su corazón latía a mil por hora, Emerald se acercó a él y...
-¿Que hacen ustedes dos aquí, solos?-dijo la voz de la profesora Hale detrás de ellos- deberían estar en el salón-comedor
Harry soltó a Emerald y ambos se separaron lo mas que pudieron.
-Nosotros... no estábamos haciendo nada malo-dijo Emerald agachando la mirada, esa profesora le causaba miedo
-Nada malo, casi los descubro besándose-dijo la profesora alarmada
-¡No nos estábamos besando!-dijo Emerald cada vez mas roja
-Oh por supuesto que no, solo estaban jugando ¿verdad?-dijo la profesora en tono sarcástico- Si los vuelvo a descubrir así los pondré en detención, ahora vayan al comedor o a su Sala Común.