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Historia 25347 — capítulo 8

8

El beso a media noche

Harry, estaba muy nervioso por lo que había sucedido la noche anterior y no se atrevía a mirar a Emerald a los ojos, por fin se había dado cuenta de que sentía algo muy especial hacia aquella chica, algo mas que una simple amistad, pero tenía miedo de confesarle la verdad ¿que pasaba si ella lo rechazaba? ¿Si lo llegaba a tratar igual que a Pablo? y peor aún ¿si ella quería con Pablo como le decía todo el mundo y al igual que les pasó a sus padres en realidad se amaban? Esas preguntas y muchas más le daban vuelta en la cabeza una y otra vez.

La mañana del sábado Harry, Ron y Hermione se levantaron muy temprano, porque todos los fines de semana los alumnos de Greenwitch tenían permiso de ir a la playa, los tres estaban ansiosos de que se llegara la hora para salir del colegio; metieron ropa y algunas cosas en sus mochilas y se encontraron en la sala común, que ya estaba abarrotada de alumnos, todos llevaban ropas muggles muy veraneadas.

-Espero que la pasemos bien-dijo Hermione cuando iban bajando las escaleras de la torre de Fénix.

-¿Bromeas? será genial, nunca he estado en la playa, Pablo dice que es genial y aunque han ido tantas veces nunca es aburrido- exclamó Ron radiante de felicidad

-por cierto Harry- dijo Hermione- ¿como te fue en las pruebas? ¿qué pasó? ayer ya no te vi en la cena

-Es verdad-dijo Ron- ayer ya estabas dormido cuando subí al dormitorio; por la cara de funeral que tienes imagino que Emerald te ganó, pero no te preocupes acuérdate lo que dijo ayer Hermione

-Si Emerald atrapó la sitch primero, pero lo malo es que no se quien se quedó con el puesto- dijo Harry con desánimo

-que vergüenza Harry te ganó una chica-se burló Ron y se rió tontamente-Nunca me lo hubiera imaginado

-¡Cállate, Ron!-lo regañó Hermione al ver la cara de Harry-pero ¿que fue lo que pasó exactamente? Emerald no me contó nada parecía estar en su mundo, como siempre... estaba como... ida

-Emerald se peleo con Pablo y...

-¡que sorpresa!-lo interrumpió Ron con sarcasmo- creo que hemos visto suficiente esta semana como para sorprendernos

-No pero esta vez creo que fue enserio, ella le dijo que lo odiaba y que no quería volver a hablar con él

-Yo sabía que su "fabuloso" plan terminaría de esa forma-dijo Hermione escéptica

Los tres entraron al salón-comedor donde se percibía un ambiente muy relajado, el cielo estaba de un azul claro y ligeramente despejado, el sol brilla en su máximo esplendor, simplemente era un día perfecto, en especial porque en la mesa de Fénix estaba sentada ella, tan linda y sencilla como de costumbre, sonriendo; Emerald se veía diferente ese día, llevaba su cabello tan castaño oscuro como siempre solo que lo traía un poco mas corto y recogido en una cola de cabello ligeramente despeinada y con unos cuantos mechones fuera de su lugar.

Harry se sentó a su lado, había intentado evitar sentarse ahí pero el resto de las sillas estaban ocupadas, Harry se limitó a mirar a Pablo que estaba enfrente de ellos dos y en cuanto Harry se hubo sentado lo fulminó con la mirada.

-Hay que disfrutar los últimos días agradables que quedan-dijo Alejandra observando el techo del salón

-Y ¿quien es el nuevo buscador, Pablito?-preguntó Iza cambiando el tema

-No me digas Pablito- le contestó el chico

-Ok, pero ¿quien es el nuevo buscador?- volvió a preguntar Iza

-Harry, a petición de Emerald- respondió Pablo con pesadumbre como si lamentara esa decisión

-¡Que bien! felicidades Harry- lo felicitó Iza con entusiasmo

-Gracias- contestó Harry con una sonrisa e Iza se la devolvió

-Emerald ¿porqué tan seria?- preguntó Ale- antes de que llegaran Harry, Ron y Hermione ni quien te callara

-Eh... no por nada, me quedé pensando en algo... ya sabes en mi mundo, nada importante.

-Está bien Rana te creeré por ahora-dijo Ale con una sonrisa de oreja a oreja quien empezaba a sospechar algo- yo ya me voy con Mando, los veo allá

-Está bien- dijo Emerald-Vámonos también Iza, el tiempo es oro

-Si, ya voy, le dije a Alex que lo vería allá por eso de las once y media

-Ay mi hermanito no te deja en paz ni un minuto

-¿Podemos ir con ustedes?-preguntó Hermione- esque no conocemos el camino

-Si, claro, no hay problema-decía Iza mientras Harry y Emerald suplicaban en voz baja algo así como "No, que voy a hacer"

Los cinco salieron del comedor y se dirigieron a la plaza donde ya estaba congregada una multitud de alumnos esperando a que la profesora Richards los anotara en la lista, se formaron detrás de un grupo de chicas de Wolf que no paraban de mirar a Harry y cuchichear entre ellas. La fila avanzaba lentamente, entonces las miradas de Harry y de Emerald se encontraron por un momento y después ambos las bajaron rápidamente.

-Pero ¿Qué les pasa a ustedes dos?- preguntó Ron quien se había dado cuenta de la situación

-Nada-contestaron los dos al unísono

Después de haber pasado por la profesora Richards y por el conserje, el señor Lafter quien los examinó minuciosamente; el señor Lafter era un hombre un tanto amargado lo que le hizo pensar a Harry que todos los conserjes del mundo deberían de ser amargados. Los cinco salieron a los jardines del castillo y se dirigieron a las puertas principales, bajaron por el camino estrechó, el camino era un poco largo; cuando por fin llegaron empezaron a echar un vistazo por el pueblo, era un lugar grandioso, realmente parecía un paraíso.

Empezaron a ver los escaparates de las tiendas, Ron quedó fascinado con la dulcería, él y Harry se compraron todo lo que pudieron, Hermione en cambio entró a una librería con Iza y Emerald a una tienda de ropa y otras chuchearías mas.

Después de las diez y media por fin se dirigieron a la playa, Harry y Ron se fueron a cambiar a los vestidores de chicos mientras que Hermione, Iza y Emerald fueron a los de chicas; quince minutos mas tarde se encontraron fuera de un Pub, Hermione se había dejado la misma ropa solo se había puesto otra blusa un poco mas fresca, Iza se había puesto un bikini y Emerald un short muy corto y una blusa de tirantes un poco arriba de la cintura, Harry se quedó mirándola como bobo y por un minuto se lamentó que la chica no se hubiera puesto también un bikini como el de Iza.

-Harry-dijo la voz de Hermione-¿Estas ahí, Harry? te estoy hablando

-Si, aquí estoy-contestó Harry un poco molesto

-Creo que alguien está enamorado- se burló Ron

-Cállate- le dijo Harry

-¿Porque no vamos a hacer algo?- preguntó Iza

-Como que- dijo Hermione observando a su alrededor

-no lo se, vamos a meternos al mar, que se yo

-vayan ustedes-dijo Hermione- yo los espero aquí

-Ok, ustedes dos no se van a negar- dijo Iza jalando a Harry y a Ron

-Por supuesto que no-dijo Ron entusiasmado

Los cuatro se dirigieron hacia el mar mientras que Hermione puso su toalla sobre la arena, sacó uno de los libros que había comprado y se puso a leer. Harry no podía dejar de mirar a Emerald ni un segundo, se veía muy linda...

-"tal vez debería pedírselo ahora"-pensaba Harry- "no, mejor cuando estemos solos, así si me rechaza no será tan humillante..."

Pero en ese momento Harry recibió un golpe en la cara con un montón de agua, tragó un poco y percibió el desagradable sabor a sal, un metro mas ayá Emerald se burlaba de él, junto con Ron e Iza.

-Deberías estar más alerta- dijo Emerald con una sonrisa maliciosa- no sea que te vayas a ahogar

Harry no pudo evitar devolverle la sonrisa.

-¡Iza!-gritó la voz de Alex desde la orilla

-Mi hermano, ¡tenía que ser!

-Lo siento me tengo que ir-dijo Iza- ¡los veo en el castillo!

-De acuerdo-dijo Emerald-¿No tiene sed?

-Yo si-dijo Ron

-Voy a comprar algo-dijo la chica-¿quieren que les traiga algo?

-Si-contestó Ron-Cerveza de mantequilla

-Está bien, ahora vuelvo.

Emerald salió del agua y se dirigió hacia el Pub dejando sus huellas sobre la arena. Harry y Ron también salieron del agua pero se dirigieron hacia donde se encontraba Hermione leyendo su libro muy a gusto.

-Emerald-dijo la voz de Pablo detrás de ella

-Que quieres-le respondió la chica en tono cortante y seco-no te dije bien que no quería volver a hablar contigo

-si, pero...¿porque no me perdonas?-le dijo el chico con voz suplicante- ya te dije que no fue mi culpa, fue ese Greck, ¿porque no me dejas explicarte como pasó todo?

-No, no quiero escucharte, siempre es lo mismo contigo, me tratas como si fuera basura ¡me tienes harta!-le gritó y por fin lo volteó a ver-para ti no soy mas que tu juguete, no paras de insultarme y molestar, te he dado muchas oportunidades y siempre es lo mismo, siempre... terminamos igual

-esque no puedo... evitarlo-susurró el- pero si tan solo me dejaras explicarte

-No, ya se todo lo que tengo que saber-dijo dándole la espalda a Pablo-quizás mi vida sería mejor si jamás te hubiera conocido, todo lo malo que me pasa es tu culpa

-eso no es verdad-se defendió Pablo-lo que pasa es que muy orgullosa y caprichosa, no me quieres escuchar porque sabes que tengo razón y que al final me tendrás que perdonar, tu ego es tan grande que no puedes aceptar que te equivocaste y no eres lo suficientemente madura como para saber perdonar y quieras o no me vas a tener que escuchar

Pablo la tomó bruscamente del brazo para evitar que se fuera.

-Déjame en paz- forcejó Emerald, intento inútil pues Pablo era mucho mas fuerte que ella

-No hasta que me escuches

-¿Qué me vas a decir? ¿qué planeaste todo eso porque no querías que yo fuera buscadora?

-No, así no fue en realidad

-No mientas-le dijo ella con cara de asco-ahora, Suéltame

-No-dijo Pablo jaloneándola

-¡Que me sueltes te digo!

En ese momento Harry, que desde lo lejos había estado observando esa escena junto con Ron y Hermione se acercó furioso, no soportaba que Pablo la tratara así, no tenía derecho sobre ella...

-¡Te dijo que la dejaras en paz!

Harry cerró su mano y le dio un puñetazo a Pablo en la cara tirándolo a la arena y rompiéndole la nariz, Pablo se incorporó de inmediato limpiándose la sangre con el brazo y se abalanzó sobre Harry dándole también un golpe en la mandíbula rompiéndole el labio.

-¡Harry No!- gritaba Hermione asustada- ¡Ron haz algo!

-¡Deténganse!- gritó Emerald- Harry déjalo en paz, no lo hagas

Pero Harry no las escuchaba, el y Pablo se estaban dando con todo en la arena, Harry tenía ganas de hacer eso hacía mucho tiempo, la gente empezó a juntarse a su alrededor unos vitoreando y otros abucheando; entonces Harry sintió que alguien lo jalaba de la camisa y lo estiraba hacia atrás, era Ron quien lo sostenía con fuerza para evitar que se fuera de nuevo contra Pablo quien estaba siendo sostenido por Alex.

-¡Que pasa aquí!-Gritó alarmada la profesora Richards, que se había acercado al escuchar los gritos de los alumnos-¡Potter! ¡Harthman! ¿Pero que les pasa a ustedes dos?, largo todo el mundo menos ustedes cinco

La multitud empezó a despejarse y solo se quedaron Harry, Pablo, Alex, Ron y Emerald; Hermione dudó un momento pero después se fue con Iza quien estaba ahí por Alex.

-Al castillo, ahora, ustedes tiene mucho que explicarme.

Harry, Emerald y Ron recogieron sus cosas y caminaron en silencio hacia el castillo, Harry sangraba del labio, pero eso no le importaba, no sabía si lo que sentía en ese momento era pánico por lo que les podría hacer la profesora o triunfo par haberle dado su merecido a Pablo.

En cuanto llegaron al colegio se dirigieron a la oficina de la profesora Richards quien aún no se encontraba, cinco minutos después llegó Pablo acompañado de Alex; Pablo le lanzó una mirada de odio a Harry y este se la devolvió, en ese instante llegó la profesora muy enojada.

-¡Entren!-dijo con voz atronadora mientras abría la puerta

Los cinco entraron lentamente, uno detrás del otro; la habitación era grande y espaciosa, los muros estaban cubiertos con un tapiz realmente feo, enfrente de la puerta se hallaba un escritorio de madera cuidadosamente ordenado. Había muchos estantes llenos de libros de todos los tamaños y colores, la chimenea estaba apagada y el sol iluminaba el lugar colándose por la estrecha ventana. La profesora entró y cerró la puerta bruscamente tras ella.

-Y bien-dijo con voz fuerte-¿como explican su bárbaro comportamiento?

-El empezó-dijo Pablo

-¡Silencio! no pregunté quien empezó, peleándose como muggles, les dan permiso de pasar el fin de semana fuera del colegio y lo aprovechan para pelearse; lo peor de todo ¡Tres prefectos incluidos en esa pelea y dos de los nuevos!-dijo alarmada la profesora- Emerald explícame como pasó todo y no excluyas ningún detalle

-Bueno... yo...-balbuceó Emerald

-adelante niña no tengo todo el día

-Esque Pablo empezó a molestarme, le dije que me dejara en paz y el no me hacía caso entonces Harry... se fue sobre... Pablo y los dos empezaron a pelearse, Ron y Alex llegaron para separarlos y... llegó usted

-Así que Weasley y Darrow no tienen nada que ver

-No

-Está bien, ustedes dos-dijo señalando a Ron y a Alex-pueden irse

Ron y Alex salieron sin hacer ruido, como temiendo que con el mas leve sonido del viento la profesora estallara contra ellos.

-Ustedes dos, sufrirán castigos-dijo señalando a Pablo y a Harry-sin mencionar los cincuenta puntos que se le retarán a las casa, si cincuenta puntos para cada uno, incluyéndote Darrow ya que en cierto modo fue quien provocó todo esto.

-pero...no es justo-saltó Emerald

-tu no vienes a decirme que es justo y que no, además los tres tienen prohibidas las salidas hasta nuevo aviso. Ahora váyanse a la Sala Común y no quiero mas peleas.

Los tres salieron del despacho y se dirigieron a la Sala Común sin dirigirse la palabra, Harry se fue derecho a uno de los sillones que se encontraban frente a la chimenea, Emerald se dirigió hacia él entre preocupada y apenada.

-Harry-dijo la chica-lo siento

-¿por qué lo sientes?-preguntó Harry volviéndose hacia Emerald quien se había hincado en la alfombra a lado del sillón donde se había sentado Harry

-Esque... todo es mi culpa, te agradezco que me hayas ayudado pero, no tenias que golpear a Pablo

-El te estaba molestando... no soporto que sea así contigo

-Pues...gracias, de todas formas se lo merecía-dijo ella muy sonriente-Harry, tienes roto el labio

-No es nada-dijo Harry tocándose el labio- de verdad

Emerald sacó la varita y apuntó con ella a Harry, "Episkey" dijo y el labio de Harry se curó de inmediato

-Gracias- dijo Harry que ya no sentía dolor

-Estamos a mano-dijo levantándose del suelo-bueno me voy a cambiar

Emerald se dirigió hacia el dormitorio de las chicas puso la mano sobre el pomo de la puerta cuando Harry la detuvo.

-Emerald

-Si-se volvió ella sin quitar la mano del pomo

-No, nada...

-Bien, nos vemos en la cena

Emerald desapareció por la puerta dejando a Harry suspirando. En ese instante Ron y Hermione entraron por el retrato de la dama de fuego.

-¡Harry!-dijo Hermione acercándose a su amigo-¿Qué pasó?

-Nada...solo nos castigaron -dijo Harry con amargura mirando a Pablo que se encontraba en el balcón mirando hacia afuera

-¿Como se te ocurre comportarte de esa manera?-lo regañó Hermione-Pudieron haberte expulsado

-No necesito que tu también me regañes-dijo Harry enfadado- ya suficiente tengo con lo que nos dijo la profesora Richards y si no les importa me voy a bañar

Harry entró por la puerta del dormitorio de los chicos dejando solos a Ron y a Hermione.


El domingo por la tarde Harry y Pablo fueron a la oficina de la profesora Richards para cumplir su castigo que consistía en ayudar al señor Lafter a limpiar todas las aulas, Harry nunca se había imaginado que fueran tantas, terminaron después de las once de la noche, pues el amargado señor Lafter los hacía limpiar dos veces el mismo lugar.

-Eso es para que aprendan- farfullaba continuamente el conserje

Cuando terminaron con la última aula, Harry lo que quería era llegar y recostarse en su cama, el castillo estaba oscuro y en silencio, Harry subió hacia la torre de Fénix, estaba completamente desierta, pero decidió esperar un momento allí antes de subir a su dormitorio pues no quería verle la cara a Pablo, subiría mas tarde cuando quizás Pablo ya estuviese dormido. Se sentó en uno de los mullidos sillones, cuando estaba a punto de levantarse para ir a la cama el retrato se abrió y por el entró Emerald.

-¡Harry!-dijo la chica alarmada y a la vez asustada-¿que haces aquí? no deberías estar dormido ya.

-Si, bueno esque acabo de llegar de mi castigo- dijo Harry-y tu ¿que haces tan tarde fuera?

-Eh... no nada ya sabes tengo que dar rondas en los pasillos debes en cuando... si eso

-Ah...

-Ya te ibas a dormir

-No, pensaba quedarme otro rato aquí, no tenía sueño- mintió Harry

-¿Puedo acompañarte?-preguntó Emerald

-Si, claro

-oye Harry

-¿Si?

-No te gustaría hacer algo interesante esta noche, dar una vuelta prohibida por el castillo tal vez

-Pues... ¿has estado bajo una capa invisible alguna vez?

-No

-Esta bien-dijo Harry-espera aquí, no tardo

Harry subió rápidamente al dormitorio y fue por su capa, era su oportunidad de impresionar a Emerald, su oportunidad de pedirle que fuera su novia. Cuando Harry bajó Emerald lo esperaba ansiosa.

-¡Tienes una capa invisible!-dijo Emerald sorprendida-es fabulosa, con esta seguro que no nos descubren, vamos

Harry los cubrió a los dos con la capa, ambos salieron por el retrato y se encaminaron por los pasillos, era algo emocionante él y Emerald solos sin interrupciones.

-A donde vamos-susurró Harry en voz baja

-No lo se, que tal si vamos a la plaza-opinó Emerald

Los dos caminaron cautelosamente por el pasillo de vestíbulo y salieron a la plaza

Se quitaron la capa invisible y se sentaron en una de las bancas de madera

-Harry, sabes patinar sobre hielo-preguntó Emerald

-No, ¿porqué?

-Genial, pues te enseñaré

-¿Qué? ¿Cómo? ¿Dónde?

-Que te enseñaré a patinar sobre hielo, aquí mismo, ahora

-Estas loca-dijo Harry

-Si, creo que si

Emerald sacó su varita y se acercó a la fuente entonces tocó el agua con la punta y susurró "Glacius" formando un circulo sobre el agua, con un ruido sordo el agua fue solidificándose, Harry estaba asombrado de lo loca e imprescindible que podía ser aquella chica, quizás era por eso que le gustaba tanto.

-Ven, acércate

Harry dudó un momento pero al final cedió, parte de él reflejaba pánico

-Bien, solo nos faltan los patines

Emerald se sentó en el borde de la fuente y con un ligero toque de su varita sus tenis se convirtieron en patines de hielo. Después le indicó a Harry que hiciera se sentara y con el mismo movimiento sus zapatos también tomaron forma de patines de hielo, Emerald tomó la mano de Harry y lo ayudó a entrar a la fuente.

-Verás que no es difícil-dijo Emerald-solo mueve tus pies hacia adelante primero uno y luego otro, como si estuvieras bailando

-No se bailar-dijo Harry

-Bueno tu haz lo mismo que yo.

Emerald empezó a patinar alrededor de la fuente mientras Harry trataba de mantener el equilibrio.

-Ven vamos, si te caes te levantas

Emerald tomó a Harry de ambas manos y lo empezó a impulsar hacia adelante poco a poco, Harry se sentía un poco tonto, en lugar de que el le enseñara algo interesante a ella...

-Verdad que no es difícil

-No, claro que no- dijo Harry sarcástico

Pero en ese momento Harry estuvo a punto de resbalarse y para evitar caer tomó a Emerald por la cintura, ella se sonrojó, estaban tan cerca, él se acercó mas...

-Emerald... me gustas mucho-dijo Harry poniéndose muy rojo, "ya lo dije" pensó

-Harry... tu también me gustas- dijo ella rodeando el cuello de Harry

Harry se acercó mas a Emerald y sin pensarlo dos veces la besó, ella sin dudarlo le correspondió el beso, pasaron segundos, minutos quizás hasta que por fin se separaron.

-¿Quieres ser mi novia?-le preguntó Harry sin soltarla aún

Ella no le respondió solo le dio otro beso apenas tocando sus labios

-Si-dijo ella un segundo después

Entonces un ruido se escuchó en el pasillo y ambos volvieron a la realidad.

-Alguien viene-dijo Emerald asustada y en un minuto hizo que sus zapatos volvieran a ser como antes, ambos salieron de la fuente y con un simple hechizo Emerald descongeló la fuente

-Vamos-dijo Harry envolviéndola con la capa invisible

Los dos se dirigieron cautelosamente hacia el vestíbulo, ahí estaba la profesora Hale con alguien

-Está seguro de lo que dijo señor Harthman

-Si, profesora-dijo la voz de Pablo-le he dicho que he visto a dos alumnos besándose ahí afuera y era mi deber como prefecto informarle

-Muy bien, creo estar segura de quienes eran-dijo ella en voz baja-dígame Harthman se encontraba Potter en su habitación

-No... no me di cuenta

-Está bien no deben estar muy lejos, ahora por favor regrese a su Sala Común

-Si, profesora

Emerald estaba petrificada no podía creer lo que había visto

-Maldito traidor-susurró furiosa

-cálmate-le dijo Harry-ahora tenemos que regresar pero hay que tardar mas que Pablo porque si llegamos antes o al mismo tiempo es capaz de acusarnos

-Si, está bien

Harry y Emerald tomaron el camino mas largo pero cuando estaban a punto de llegar, el señor Lafter estaba haciendo guardia en ese pasillo, Harry y Emerald se miraron asustados, que iban a hacer, no podrían abrir la puerta para subir sin que el conserje se diera cuenta.

-ya se, hay que tirar algo del otro lado del pasillo así creerá que estamos allá y tendremos tiempo para subir-dijo Emerald-el señor Lafter no es muy listo que digamos

Entonces Harry tomó una pequeña piedra y la tiró hacia el otro lado lo mas fuerte que pudo, haciendo que un ruido hueco se escuchara, el señor Lafter lleno de triunfo se dirigió hacia donde provenía el ruido.

-Ya los atrapé mocosos-farfullaba enojado-se creen muy listos ¿eh?

-¡Corre!

Los dos se dirigieron hacia la puerta que daba a la torre de Fénix, la abrieron rápidamente y entraron, prácticamente ya estaban a salvo entraron por el retrato de la dama de fuego y se tiraron en la alfombra

-Genial-dijo Emerald-hay que hacerlo mas seguido ¿no?

-tu si que estás loca-le dijo Harry sonriendo

-Creo... que ya deberíamos estar en la cama-dijo Emerald bostezando

Ambos se despidieron con un beso y se dirigieron a sus respectivos dormitorios, Harry aún no podía creer lo que había pasado, sin duda cada vez le gustaba mas Greenwitch.