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Atada al Destino — capítulo 22
Dos semanas después de ese día, a eso de las once de la noche, las chicas salieron del teatro después de escuchar a los grupos. Fueron a casa de Selene, donde habían dejado las cosas para vestirse. El baile empezaba a las 12:30, por lo que solo tenían una hora para arreglarse.
-¿Dónde hemos quedado con mis primos?
-En la puerta del teatro. A menos cinco hemos quedado en vernos allí.
-Creo que no nos dara tiempo, y menos a ti.
-Si tú te pintases sola si que nos daría.
-Vamos Sav, si sé que a ti te encanta.
-Bueno si, pero no te quejes, que nos sobra tiempo. Por suerte nos hemos arreglado el pelo antes de ir al teatro.
-Una idea genial salida de tu brillante cabezita ¿qué te queda?
-Encontrar los zapatos y ponérmelos.
-Creo que los vi antes en la cocina.
-¿Quién los ha puesto allí?
-A saber...
-Ya los tengo ¿lista?
-Sep.
-Pues vámonos.
Las chicas salieron de la casa, cogieron el coche y se fueron al baile. En la puerta las estaban esperando los tres chicos, aunque no pudieron distinguir cual era cada uno, pues llevaban el mismo disfraz. Jeff se acercó a Savitri y le dio un beso. Luego saludó a su prima. Los otros dos se habían quedado embobados mirando a las chicas, pero sobre todo a Selene. El primero en reaccionar fue Febo, quien se acercó a su prima y le ofreció el brazo.
-Estás preciosa Luna. Pareces toda una princesa de cuento.
-Gracias Sol. ¿Entramos?
-Será lo mejor.
Las dos parejas entraron primero en el teatro. Al pasar por su lado, Selene y Héctor se miraron, pero el chico le volvió la cara. La chica se sintió un poco decepcionada, pero no lo demostró. Siguió con los demás como si nada. Al poco rato llegaron las amigas de las chicas. Hacía varios meses que no se veían, por lo que los saludos y los abrazos duraron bastante. Luego hicieron las presentaciones correspondientes. Cinco minutos después todos hablaban animadamente. A la hora prevista comenzó el baile. Todos salieron a bailar con sus parejas. Selene lo hizo con Febo, aunque para sus adentros ella deseaba estar con otro. Todos se divertían y se lo pasaban en grande.
-Sel ¿me acompañas al baño?
-Claro Sav. Ahora volvemos chicos.
Las dos chicas se alejaron del resto y fueron a los servicios. Como Selene había supuesto, su amiga quería criticar con ella a solas.
-¿Has visto el traje de Maya? Parece que la ha vestido un ciego. Vaya colores más feos.
-Y que lo digas. Nunca ha tenido gusto, pero esto es pasarse.
-Y mejor no hablar del de Haizea, parece que va a un entierro. A mi me gusta el negro, pero al menos hoy he variado. Es carnaval.
-Llevas razón, es carnaval...no se que será para ella.
-Cambiando de tema ¿cómo te lo estás pasando?
-No me puedo quejar.
-Yo sé de uno que se está muriendo de celos al verte bailar con Febo.
-No sigas por ese camino Sav.
-Vale, perdón, pero Jeff me ha dicho que Héctor intentó que Febo no viniese al baile. Será por algo ¿no?
-Sav, basta.
-Ay nena, no te enfades, si es solo una broma.
-Menuda broma ¿volvemos al baile?
-Si, será lo mejor.
-Una cosa...¿Crees que Lara tiene algo con Dani? Se les ve muy acaramelados.
-Ni idea, pero ya lo descubriremos.
Las chicas volvieron a la fiesta y se reunieron con los demás. Se separaron en dos grupos, los chicos a un lado y las chicas al otro.
-Tías, ese amigo vuestro, el que está alli solo ¿tiene novia? Porque es que está como un queso.
-Emm..no, no tiene novia, pero está de rollo con alguien ¿verdad Sel?
-Creo que si, no suele hablar de su vida privada. Es muy reservado.
-Bah si solo es un rollo no tiene importancia. Es una pena que esté tan solo...Quizás le haga compañia un rato.
-Inténtalo, a ver que tal.
-Luna ¿podemos hablar?
-Claro Sol; chicas ahora vuelvo.
-Vaya, ¿está con ese tio? No nos ha contado nada.
-No tiene porque. Es solo un buen amigo.
-Ya claro.
-Me gustaría saber de que hablan.
-Cotilla.
-Ya claro, como que a ti no te gustaría.
-Cállate, ahí vuelve Selene.
-Ya estoy de vuelta chicas.
-Ya te vemos. ¿Nos vamos a bailar? Me aburro si me estoy mucho tiempo quieta.
-Tú siempre igual Úrsula ¿dónde está tu novio?
-Fuera, no le gusta bailar. Aunque cuando suene una lenta lo hago bailar como sea.
-Cuando te prepones algo lo consigues.
-Y tanto que si. Selene ¿por qué te ha llamado ese chico Luna? Teneis mucha confinza vosotros dos.
-Eso a ti no te importa Úrsula.
-Desde luego, os habéis vuelto muy raras las dos desde que estáis estudiando. No sois las mismas.
-Puede que no, pero eso..
-¡Atención chicas! Maya va por el bombón.
-Pobre de ella.
Las chicas observaban divertidas como su amiga intentaba ligar con Héctor. Él parecía pasar de Maya y hacer como sino existiese. Selene y Savitri se miraron disimuladamente y se echaron a reír, pero Selene no pudo evitar sentir una punzada de celos.
Varios minutos después Maya volvía cabizbaja y con lágrimas en los ojos.
-Ese amigo vuestro es un cretino, un maleducado y un borde.
-¿Qué te ha dicho?
-Que si me ha vestido un ciego o que si yo lo soy. Ha sido horrible.
-Vamos tranquila; te invito a tomar algo en la barra.
Las dos amigas se quedaron solas, aunque no por mucho tiempo.
-¿Qué tal se lo pasan mis dos mujeres favoritas?
-Cuidado con lo que dices Jeff, voy a ponerme celosa.
-Vamos cariño, con mi prima hay confianza ¿verdad?
-Si claro. Anda parejita, que sé que quereis estar un rato a solas.
-Reconozco que si, pero espera a que vuelva Febo, a ido al coche a coger algo.
-De acuerdo. Espero que no tarde mucho.
-Madre de Dios Sel, mira tras de ti.
La chica se dio la vuelta y lo que vio la dejó helada. Héctor estaba bailando con otra chica y parecían muy acaramelados. ¿Cuándo había sucedido eso?
-Si no lo estuviese viendo no me lo creería.
En ese momento Héctor miró en dirección a Selene. La chica vio la burla reflejada en su mirada y se sintió herida. Lo estaba haciendo a posta. Dejó que pasara un rato en el que aparentó no darle importancia al asunto. Luego buscó una escapatoria. No podía seguir viendo aquello.
-Chicos, voy a buscar a Febo, está tardando mucho.
-Te acompaño Sel.
-No déjalo. Ya es hora de que paseis un rato a solas. Yo no voy a tardar nada.
-De acuerdo.
Salió de la carpa y sintió que ni la pareja ni Héctor le quitaban los ojos de encima en ningún momento. La chica se fue al callejón que estaba al lado del teatro y se apoyó en la pared. Hacía frio y pronto comenzó a tiritar, pero no le importó; aquello la hacía olvidarse de todo lo demás. Se quitó la máscara y se enjugó las lágrimas. Cerró los ojos e intentó calmarse. Si tardaba demasiado saldrían a buscarla y no quería que la viesen así. Al abrirlos se llevó una gran sorpresa: delante de ella, dándole la espalda, estaba Él. Había salido a fumarse un cigarrillo, pero no la había visto aún. Maldita casualidad. Quiso marcharse sin hacer ruido, pero al dar el primer paso pisó un cristal roto. Héctor se dio la vuelta rápidamente, alerta a todo y la descubrió. Parecia sorprendido de verla allí. Ella aprovechó el momento e intentó irse, pero él fue de nuevo más rápido que ella y la sujetó del brazo evitando así que escapase.
-¿Qué haces aquí sola?
-No es asunto tuyo. Suéltame.
-¿Cuántas veces tengo que recordarte que soy el responsable de tu seguridad?
-Ninguna. Ya me ha quedado muy claro, pero eso no te da derecho a retenerme contra mi voluntad.
-¿A qué crees que juegas? Sales sola, te metes en callejones oscuros donde cualquiera podría hacerte daño y...
-Y ¿qué? ¿Acaso te importa que me pase algo? Para ti supondría una liberación.
El chico se quedó mirándola a los ojos muy serio. Selene se asustó. Nunca lo había visto así antes. Se acercó peligrosamente a ella, quedándose a escasos centímetros de su cara. Cuando le contestó, parecía otra persona.
-Me volvería loco si te pasase algo malo. Movería cielo y tierra para matar a quien te ponga una mano encima, bajaría al mismo infierno si fuese necesario para encontrarlo, porque a ti no te toca nadie, y mucho menos para hacerte daño ¿te queda claro?
Ella lo miró sin saber como reaccionar. ¿Eso era una declaración? ¿De verdad ella le importaba tanto? ¿No era solo por una orden por lo que cuidaba de ella?
-Me ha quedado muy claro. Ahora suéltame, quiero volver dentro.
El aspiró su aroma y la acorraló contra la pared. Estaba perdiendo los papeles y eso le traería consecuencias, pero no le importaba.
-¿Qué pasa si yo no quiero que vuelvas? ¿Y si quiero que te quedes conmigo?
-¿De verdad quieres eso?
Sin pararse a pensarlo dos veces, el chico acortó la distancia que quedaba entre ellos y la besó dulcemente en los labios. A la vez que profundizaba el beso la agarró por la cintura y la atrajo hacia si. Quería fundirse con ella. Conmenzó a besar y mordisquear su cuello como un loco. Selene disfrutaba del más mínimo roce. Puso sus manos sobre los hombros de él y lo apretó más contra su cuello. No podía creer lo que estaba pasando, pero tampoco quería que acabase nunca.
Cuando Héctor comenzó a recorrerle todo el cuerpo con sus manos, Selene creyó morir. Buscó de nuevo sus labios y él se los ofreció. La besó como si le fuese la vida en ello, pero cuando el momento comenzaba a ser más mágico un grupo de borrachos los interrumpió y estropeó todo.
Los dos se miraron algo azorados. Héctor adoptó de nuevo su actitud prepotente. Había perdido el control, de nuevo lo había hecho, y eso no podía volver a pasar.
-Vuelve dentro y no salgas más sola. No puedo estar tras de ti a cada momento.
Ella lo miró con reproche y, poniéndose nuevo el antifaz, entró al baile. Se reunió con Jeff y Savitri, a quienes se había unido Febo mientras ella estaba ausente.
-Sel, estábamos preocupados ¿dónde estabas?
-Buscando a este, pero nos perdimos por el camino.
-¿Estás bien?
-¿Por qué no iba a estarlo?
-No lo sé amiga, te noto algo agitada.
-Fuera hace mucho frio ¿bailamos? A ver si asi entro en calor.
Las chicas se fueron a bailar en el preciso momento en el que Hécto volvía a netrar. Se miraron por un segundo, pero Selene apartó la vista en seguida. No quería ni verlo ni pensar en él. Su amiga se dio cuenta del gesto pero no dijo nada.
-Sel ¿quieres tomar algo?
-No gracias.
-¿Qué te ocurre? Y no me digas que nada porque te conozco.
-Después te cuento ¿tardaremos mucho en irnos?
-No lo sé. Tu primo me dijo que cuando nosotras quisiesemos. Yo la verdad es que me lo estoy pasando bien, aunque las chicas está insoportables.
-lo sé y o son las únicas. Después dicen que las que estamos cambiadas somos nosotras.
-Y vienen de nuevo estos dos pelmazos ¿qué pasa? ¿no podemos tener una conversación de mujeres?
-Vamos cariño, no me digas esas cosas que sabes que soy muy sensible. Hemos venido a bailar un poco con vosotras.
-Oh, que amable por vuestra parte.
-Hemos pedido esta canción para vostras, así que, mi princesa ¿me concedéis este baile?
-Jeff, eres idiota.
Savitri tomó la mano que jeff le tedía y e mezclaron con las demás parejas. Empezó a sonar una canción lenta, para bailarla bien agarrada a la parejaa. Pronto la pista empezó a llenarse de ellas. Selene miró delante suyo y vio a Febo, que le sonreía y le tendía la mano.
-¿Bailas?
-Claro Sol.
Agarró su mano y él la agarró por la cintura. Comenzaron a moverse al son de la música, mezclándose ellos también con el resto. Él parecía encantado, pero ella no podía evitar comparar el contacto de su primo con el de él.
-Luna ¿qué te pasa? Estás en otro mundo.él
-Os ha dado esta noche por esa pregunta.
-Te has peleado con Héctor ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-Atando cabos. Tú sales, él sale; tú entras con cara de funeral y él de la misma manera. No ha sido difícil.
-No quiero hablar ahora de eso.
-Luna, no puedes seguir así. Acabarás mal.
-Lo sé, pero no puedo evitarlo.
-Deberías olvidarte de él, buscarte a alguien que de verdad te quiera y te valore.
-Sol ¿qué estás diciendo?
-Que me des una oportunidad. Te quiero Luna.
-Sol..no puede ser. Eres mi primo, yo no..
-No lo digas, por favor...
-Sol lo siento.
Si darse cuenta habían dejado de bailar. Nadie les prestaba atención, excepto una persona. Selene intentó soltarse, pero su primo la retuvo. Dos veces en la misma noche. Sin darle tiempo a reaacionar Febo la besó. Ella se quedó estática, sin responder y sin saber que hacer a continuación, pero no hizo falta que hiciese nada. Sintió un brusco tirón en el brazo y como se liberaba de Febo. Alcanzó a ver como Héctor se abalanzaba contra el muchacho. Tenía la mandíbula apretada y los puños cerrados. La miró furioso y luego se dio la vuelta hacia Febo, como si tuviera intención de matarlo. Los siguientes instantes pasaron a cámara lenta. Héctor le propinó a Febo tal puñetazo que lo tiró al suelo. Luego siguió pegándole. Selene logró reaccinar y agarró la mano de Héctor con la intención de detenerlo, pero él se liberó de la chica sin dificultad. Pronto apareció Jeff, que fue directo hasta su amigo y lo obligó a soltar a su hermano.
-¿Qué demonios haces?
Toda la gente se había congregado a su alrededor y estaba pendiente de cada movimiento. Héctor no dijo nada y se fué. Los demás miraban a Febo, quien se estaba levantando con la ayuda de su hermano.
-Luna yo...
-Cállate.
Ella salió disparada hacia la puerta, seguida de cerca por Savitri. Dentro, un muy desconcertado Jeff intentaba que las cosas volvieran a la normalidad. Sacó a su hermano de allí a empujones.
-La has hecho buena hermanito.
-Yo no quería que esto pasara.
-¿En qué pensabas? Es nuestra prima idiota. ¿Sabes lo que dirá papá cuando se entere?
El chico no dijo nada. Las chicas se reunieron con los muchachos y se fueron a la Base. Febo intentó hablar con Selene, pero ella ni tan siquiera lo miraba. Finalmente Savitri lo mandó callar.
Cuando llegaron a la Base estaba completamente desierta. Selene buscó alguna señal de Héctor, pero su moto no estaba en su sitio, lo que significaba que no había regresado. ¿Dónde podría estar?
-Yo me voy a dormir, buenas noches.
-Sel, te acompaño.
-No Sav, necesito estar sola.
-Como quieras.
Se fue a su cuarto y se tiró en la cama sin cambiarse de ropa. Solo quería llorar. Estaba siendo una noche fantástica, pero acabó convirtiéndose en una catástrofe. ¿A qué había venido ese ataque? ¿Estaba Héctor celoso? Recordó sus palabras, pero no terminaba de creérselo. No consiguió dormirse hasta bien tarde y los sueños que tuvo no le gustaron en absoluto.
Cuando se levantó al día siguiente tenía ojeras y un dolor de cabeza espantoso. Por debajo de la puerta le había colado un papel: su tio quería verla. Genial, más quebraderos de cabeza. Se dió una ducha rápida para despejarse, se vistió y fue al despacho de Braulio. En la puerta estaban Savitri y Jeff. Los interrogó con la mirada.
-Tu tio está echándoles la bronca a esos dos. Estamos intentando oir algo.
-¿Cuánto tiempo llevan ahí dentro?
-Alrededor de media hora. Les estará echando un buen sermón.
-No lo creo;mi padre primero habrá escuchado las dos versiones. Cuando les eche el sermón nosotros también lo oiremos.
Hasta pasados unos quince minutos no oyeron la voz de Braulio. Ni siquiera Jeff lo había escuchado tan enfadado, y eso que él mismo le había dado motivos.
-..¡¡Nunca en mi vida había escuchado algo semejante!! Os comportasteis como dos niños pequeños peleándose por un caramelo. Ya sois mayorcitos para saber lo que haceis y teneis muchas responsabilidades. Lo de anoche...
Así siguió durante un rato que a los dos muchachos se les hizo eterno. Los tres que estaban fuera escuchaban todo atentamente, sin perder detalle. Cuando Braulio se calló, se quedaron esperando a ver que pasaba. La puerta se abrió y Febo salió, dejando a Héctor dentro con Braulio. Miró a Selene como queriendo decirle algo, pero Jeff le dio una empujón y los dos se fueron, dejándo solas las dos amigas.
-¿Qué crees que estarán hablando?
-Ni idea. Sel, ¿qué pasó anoche con Héctor?
-Es una larga historia.
-Un resumen rápido.
-Me besó de nuevo, pero esta vez de una forma diferente.
-¿Cómo de diferente?
-Como si no quisiese separarse nuca de mi. Además, lo que me dijo...
-¿Qué fue?
No tuvo tiempo de contestarle. La puerta del despacho se abrió por segunda vez. Héctor salió con cara de pocos amigos. Le lanzó una mirada despectiva a Savitri y luego se volvió hacia Selene.
-Tu tio dice que entres.
Y siguió sin agregar nada más. Tras mirar a su amiga, entró en el despacho, cerró la puerta y se sentó frente a su tio. No dijo nada, simplemente esperó a que su tio hablase primero.
-¿Cómo estás?
-No lo sé, no he tenido tiempo de pensar.
Los dos volvieron a quedarse en silencio. Braulio parecía de repente más mayor que antes. Se le veía cansado y decepcionado.
-Tio, fue culpa mia. No debí dejarme llevar.
-Selene, ¿qué pasó exactamente anoche? Cada uno me ha contado su versión, pero no son objetivos. Necesito que tú lo seas y me aclares las cosas.
-Ni yo misma sé lo que pasó. Estaba siendo una noche perfecta, pero todos perdimos un poco los papeles. Yo en primer lugar, me dejé llevar por los celos...
-Lo amas ¿verdad?
-Más de lo que yo pensaba. Lo siento.
-No tienes que sentir estar enamorada. Es algo maravilloso, único y que no todos tienen el privilegio de sentir.
-No lo es si no te corresponden, y Héctor no siente lo mismo por mi.
-¿Estás segura? Nunca había visto a ese muchacho comportarse así con nadie y mucho menos pelearse por una mujer.
-No entiendo nada. Unas veces me trata como si fuese un perro y al siguiente me besa y me dice cosas que...
-Eso no significa que tú tengas la culpa de lo que pasó anoche. Ellos son mayorcitos para saber lo qye hacen y su rango les exige compostura y mente fría. Lo de anoche fue algo imperdonable y más en un lugar público. Además, no es la primera vez que tienen encontronazos de ese tipo. Antes de que tú llegaras también se pelearon y de nuevo por tu causa. Ambos están enamorados de ti y no sé en que momento mi hijo empezó a sentir eso por ti.
-Yo tampoco, pero lo siento muchísimo por él. Le quiero, pero no como a Héctor. ¿Qué puedo hacer?
-Lo que tú consideres correcto. Habla con Febo y explícale lo que sientes.
-Y con Él ¿qué hago?
-Eso ya no puedo decirtelo. Héctor es muy raro y complicado. No tengo ni idea de como podría reaccionar.
-Lo quiero tanto que, a veces, incluso duele. No puedo seguir soportando tener bronca con él todos los días.
-Míralo por el lado positivo, vas a tener unos días para pensar tranquilamete, y él también.
-¿A qué te refieres?
-Héctor sale mañana por la mañana de misión. He pensado que es lo más conveniente en estos momentos. Todos necesitamos tranquilizarnos.
-Puede que tengas razón, aunque me gustaría aclarar algo antes de que se vaya.
-Tienes el resto del día para hacerlo, pero ahora quiero proponerte algo.
-Tú dirás.
-¿Te gustaría visitar la tumba de tus padres? De Adolph y Helena.
De todo lo que había pasado por su cabeza, eso era lo único en lo que no había pensado.
-¿Mis padres? Nunca me lo había planteado.
-Creo que es un buen momento para hacerlo, además, allí hay muchas cosas que pueden interesarte.
-¿Cómo qué?
-Respuestas. Podemos ir en un par de semanas. Primero hay que organizarlo todo bien. No podemos dejar que descubran ese lugar.
-Está bien, entonces iremos.
-Ahora márchate y aprovecha el tiempo.
La chica se levantó y abrazó a su tio. Luego salió y se reunió con los demás. Estuvo toda la tarde atenta por si veía a Héctor por algún lado, pero parecía que se lo había tragado la tierra. Cuando se acostó por la noche no podía dejar de pensar en que a la mañana siguiente Él se iría y no sabía por cuanto tiempo. Se quedó dormida con esos pensamientos. No se dió cuenta de que alguien entraba a hurtadillas en su habitación y se sentaba al borde de su cama.
Se inclinó y le dio un beso en la comisura de los labios. Luego le puso en la mano su puñal de la suerte: quería que ella estuviese proteguida mientras él no estaba. Luego Héctor se quitó la pulsera que su madre le regaló de pequeño. Era el único recuerdo que le quedaba de ella y era muy especial; el mejor regalo que podía dejarle a quien había logrado meterse en su corazón.
-Hasta pronto mi pequeña. Te quiero.
Ella se removió un poco en sueños, pero continuó durmiendo. Salió del cuarto igual que había entrado, como un fantasma. Salió al patio y se fue directo a su moto. Hacía frío, así que se abrochó la chaqueta de cuero hasta el cuello, se puso el casco y los guantes, arrancó y se fue. Pasaría una larga temporada fuera antes de volver a casa.
Hola de nuevo! Bueno, espero que me digáis que os ha parecido el capítulo. A mi al menos me ha encantado escribirlo, pero hay cosas que no me han quedado como quería…si lo modifico os aviso en el siguiente ^^ Si hay errores decídmelo. Aunque lo reviso varias veces, puede que se me haya ido alguna letra o algo. ¡¡Necesito sus comentarios!! Decidme que os ha parecido el capítulo, que esperáis que pase en el siguiente, etc. Si os gusta el misterio y el antiguo Egipto, os recomiendo el fic The Best Guarded Secret, de Adara_Black. ¡¡Espero que os haya gustado!! ¡¡Un beso enorme a todos!! #Selene#