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Atada al Destino — capítulo 24
No comentaron el incidente de aquella noche con nadie. Selene pasó varios días recorriendo la Fábrica y viendo todos los tapices que vió el primer día de pasada. Su abuelo le narraba los hechos de cada uno de ellos y su primo los acompañaba siempre silencioso. También, en los ratos libres que tenía entre tapiz y tapiz, continuaba su entrenamiento físico, para no perder la práctica. A parte de eso, su abuelo la había llevado a la biblioteca privada de su familia, donde miles de libros ansiaban ser leídos. Pasaba allí varias horas al día o de la noche, conociéndo más detalles sobre su familia. Cada día que pasaba echaba más de menos a Héctor, sobre todo sus peleas. Un día, dando un paseo a caballo por los alrededores con su tío, le preguntó por la madre de Héctor, ya que sentía curiosidad por la dueña de su pulsera. -Tio ¿qué sabes de la madre de Héctor? -¿Por qué lo preguntas? -No sé. Siento curiosidad. Sé que la pulsera de esa mujer es el único recuerdo que Héctor tiene de sus padres y me la dejó cuando se fue. -Bueno, hasta que murió, ella fué lo único que tuvo. Su padre nunca tuvo tiempo para ellos, siempre estaba demasiado ocupado. -¿Tú los conocías? -Conocí a su madre. Vivió un tiempo con nosotros y al morir dejó a Héctor a mi cargo. Era una buena mujer, muy hermosa y con un gran corazón. Supo darle a su hijo lo que su padre no fue capaz de darle, pero aún así, Héctor a heredado el temperamento de su padre. -¿Cómo se llamaban? -Thomas y Mérope. Esa pulsera que llevas puesta fue el único regalo que le pudo dejar. Era un regalo de boda, Thomas se lo regaló a Mérope y Héctor te la ha regalado a ti. Eso significa algo. - Supongo. Hay tanto de él que desconozco que no sé como tomarme ese regalo. -El tiempo dirá como has de tomártelo. Por el momento preocúpate por otras cosas, como la sesión de reconociemiento que tenéis esta tarde. -¿Vamos a salir? -Sí, creo que ya es hora de que pongas en práctica tus habilidades adquiridas. Saldréis cuando esté anocheciendo para que nadie os vea. -¿Quienes iremos? -Tus primos, Dóminic, Celine y tú. Cuantos menos mejor. Ellos conocen bien el sitio donde vais y te orientarán en todo. Hazles caso, aprende de ellos. Son los mejores exceptuando a Héctor claro. -Ojalá estuviese aquí. -No te preocupes, volverá pronto. -¿Lo dices en serio? -Totalmente. Volvieron a la Fábrica a media tarde. Los demás estaban esperándolos para ultimar los detalles de su partida. Ya lo tenían casi tdo listo pues llevaban días preparando las cosas que necesitarían. -Iremos hacia el norte hasta llegar al río. Hace mucho tiempo que no revisamos esa zona y podemos encontrarnos cualquier cosa. La última vez los túneles no estaban en muy buen estado que digamos, así que iremos preparados para entrar. -¿No será peligroso? -No si vamos con cuidado. A las 22:30h os espero a todos en la puerta. Llegad puntuales. Se fueron a descansar para estar listos cuando llegara la hora de partir. Selene vio a su primo y a Savitri marchándose juntos y entonces cayó en la cuenta de algo. -Jeff ¡¡JEFF!! -¿Qué pasa? -¿Puedo hablar contigo un momento? -¿No puedes esperar? -No, es importante. -Está bien, habla. -A solas. -Ya empezamos otra vez con los secretos ¿y tú te llamas amiga? -Sav, no te enfades pero... -Pero nada, ya me tienes harta. Te espero dentro Jeff. -Sav espera.. -Déjala prima, ya estaba cabreada contigo por no contarle nada de la reunión. -Pero si no me dejan contarle nada. -Si, aunque ella no lo entiende. Además, como después de ese día pasas muy poco tiempo con ella. -No puedo estar cerca de ella sin acordarme de mi sueño. No lo soporto. -Pero ella eso no lo sabe. ¿Qué querías contarme? Habla rápido, voy a intentar calmarla. -Tiene que ver con el sueño. Me he acordado de algo. Sucederá esta noche. -¿Estás segura? -Sí, totalmente. En el sueño tú le decías que volveríamos pronto del reconocimiento. También algo de "cuando volviesemos a la Base". Estoy segura de que será esta noche. -Vamos a ver a mi padre, tenemos que hacer algo.-¿Estamos todos listos?
-Si Jeff, solo faltan tu prima y tu hermano.
-Ellos han salido un poco antes que nosotros para comprobar el camino. Nos esperan en lo alto de la colina.
-Entonces todos preparados. ¿Os importa adelantaros? Me gustaría despedirme.
-Claro, te esperamos un poco más allá.
Jeff y Savitri se quedaron solos en la puerta de la Fábrica. Él la abrazó y le dijo unas cuantas cosas al oído. Ella sonrió y le dió un beso.
-Entra ya, no quiero que cojas frío.
-Tranquilo. Eres tú el que debe tener cuidado.
-Ya soy mayorcito.
Tras un último beso el chico echó a correr hasta donde estaban los demás esperándolo. No miró atrás, ni falta que hizo. Se escondió en el primer sitio que encontró fuera de la vista de Savitri, que seguía parada de pie ante la puerta viéndolos marchar.
Llevaba casi una hora escondida en la sombra de la almena, con el arco preparado. Casi no se atrevía a moverse por miedo a llamar la atención y que la viesen. Sabía que Febo vigilaba desde el otro lado. Nada podía salir mal. Escuchó vagamente la señal de Jeff. Todos estaban preparados. Se asomó evitando la zona iluminada por la luz de la luna. Allí estaba Savitri. Si entrase y se quitase de en medio nada pasaría. Cuando su amiga se dio la vuelta con la intención de volver dentro de la Fábrica lo vio. Salió de la nada, rápido como un rayo y la agarró. Le tapó la boca y sacó una daga oculta en el cinturón. Era muy rápido, pero ella lo fue más. Soltó la flecha que tenía preparada, sin dudar, sin que le temblase el pulso. Iba directo a su brazo, como lo habían planeado. En el momento justo en el que la flecha se clavó en su objetivo, otra salió silbando desde la almena que tenía en frente y fue a clavarse en la pierna del hombre. La atravesó como si fuese mantequilla. Por último ella disparó su segunda flecha, cuyo destino era la otra pierna, pero en el último momento el muchacho, que a causa de las dos primeras flechas se hayaba doblado sobre si mismo, se levantó de golpe y la flecha le atravesó el cuello. Jeff apareció corriendo, seguido por su hermano y su padre. Abrazó a Savitri que se encontraba conmocionada y muerta de miedo. Los otros dos se agacharon sobre el cuerpo del hombre. Dominic yacía muerto en el suelo bañado en un charco de sangre. Como era de esperar pospusieron la salida. Se llevaron el cuerpo de Dominic y limpiaron el lugar donde había muerto. No querían dejar rastro, ya que nadie podía saber lo que había pasado. Despertaron al abuelo de Selene para que le echara una mano. Savitri todavía estaba en estado de shock y Selene no había pronunciado palabra desde que bajó de la almena y preguntó con voz queda si estaba muerto. Agarraba el arco con tanta fuerza que tenía los nudillos blancos. Solo Febo se daba cuenta de este hecho. Hablaban rápido y hacían conjeturas precipitadas. En lo único que se pusieron de acuerdo fue en que Dominic era un espía y estaba cumpliendo órdenes de su superior. La discusión se prolongó hasta altas horas de la madrugada, pero Selene no se sentía con fuerzas para seguir allí. Se levantó de su sitio con sigilo, sin que nadie la viese y salió. Sus dos primos se dieron cuenta de ello y Jeff le hizo una seña a Febo para que la siguiera. La buscó durante unos diez minutos, hasta que, cuando pasaba por delante de la cuadra de Shadow vio la puerta entre abierta. Se asomó y vio a la chica sentada bajo el pesebre del caballo abrazándose las rodillas. Estaba pálida, con la mirada perdida y se mecía adelante y atrás. El animal tenía la cabeza agachada hacía ella pero cuando lo oyó abrir la puerta se puso nervioso. Acarició al caballo y se agachó junto a su prima, que ni siquiera se había percatado de que alguien había entrado en la cuadra. -Tranquilo Shadow, soy yo. Luna, ¿te encuentras bien?- ella asintió secamente pero no hizo más movimientos. Febo se preocupó, no era muy común verla así.-Pequeña, ¿qué te ocurre? Y no me digas que nada. No obtuvo respuesta. Se sentó a su lado sin molestarla. Hablaría cuando ella estuviese preparada para hacerlo. Había que tener paciencia con esa muchacha, era algo que había aprendido en los últimos meses. Pasaron un par de horas callados y sin apenas moverse hasta que Selene rompió el silencio. Su voz sonó débil y distante, como si hablar le costase un gran trabajo. -Está muerto. -¿Qué dices? -Está muerto, Dóminic. -Si pequeña. -Yo lo maté. Lo maté...-Se retorcía las manos con nerviosismo, como intentado eliminar algo que tuviese en ellas. -Tranquila Luna. No fue tu culpa. Ha sido un accidente. -No, no, no. Yo lo maté, le disparé. La flecha... -Luna, pequeña, tú no querías matarlo. Fue un accidente. Él se movió en el último momento y tú no pudiste evitarlo. -No,no, yo no debí disparar, debí preveerlo. Era previsible. -Selene mírame- le levantó la cara y la obligó a mirarlo- No fue tu culpa. No pienses más en eso. -No puedo evitarlo. Me vió, me estaba mirando directamente cuando le disparé. Su cara...No puedo borrármelo de la cabeza. -Ven, te llevaré a tu habitación. Necesitas descansar. La cogión brazos, ya que era incapaz de moverse. Tendría que avisar a alguien, a su padre quizás. La muerte de Dominic los había cogido desprevenidos a todos. Sabían que ese día llegaría, que la chica mataría por primera vez, pero no lo esperaban tan pronto. Se encontró con su hermano por el camino. Al ver que tardaban tanto había salido a buscarlos y al ver como su hermano llevaba a su prima se preocupó aún más de lo que estaba. -¿Qué ha ocurrido? -Avisa a papá y dile que lo necesito, pero que nadie más se entere. Jeff no hizo preguntas. Se dio la vuelta y fue en busca de su padre, que seguía reunido con los demás. En menos de cinco minutos ambos entraban en la habitación de Selene. -¿Qué ha pasado? -Me la encontré así en los establos. Es por lo de Dominic. -Lo imaginaba. Por el momento no hay nada que podamos hacer, solo estar a su lado. Tiene que superarlo por si sola. -En algo podremos ayudar ¿no? -Haciéndole ver lo que ha conseguido al matarlo. Aunque no sea agradable. -Está bien. -Pospondremos la salida para cuando se recupere. Mientras tanto no es conveniente que permanezca mucho rato sola. -Nos turnaremos para estar con ella. Savitri nos ayudará. Fueron días muy largos. Selene apenas probaba bocado, no hablaba y no daba señales de estar escuchando a quienes intentaban consolarla. Su amiga intentó hacerle ver que gracias a su acción le había salvado la vida, pero era inútil. Las noches eran aun peor. Estaban plagadas de pesadillas en las que se veía fallar más tiros y matar a muchos de sus seres queridos. Se despertaba gritando y envuelta en sudor, sin saber donde estaba. Los demás estaban cada día más preocupados. No era muy normal que le sucediese aquello. A las dos semanas de lo sucedido, Savitri hablaba con Braulio en la puerta de la habitación. -¿Qué podemos hacer? ¡Está cada vez peor! -Creo que tiene que haber algo más, algo que hayamos pasado por alto. -¿Algo más? ¿Cómo qué? -Algo que le pasase antes de lo de Dominic, cualquier cosa. Tú eres su mejor amiga, algo tienes que saber. -Bueno, últimamente no hablamos mucho y además, yo estaba enfadada con ella por no querer contarme algo. Ahora me doy cuenta de que era su sueño y que no quería preocuparme. También estaba preocupada por Héctor y lo echaba de menos. -Vaya, ahora si que comprendo algunas cosas. -¿Cuáles? -Eso ahora no importa. Vete a descansar, yo me quedaré con ella hasta la noche. Antes de que Savitri se despidiese de Braulio la puerta de la habitación se abrió. Vieron a Selene agarrada al marco, pálida, con ojeras y mucho más delgada que dos semanas atrás. Ambos se sorprendieron de verla fuera de la cama, pero también se alegraron. -Selene, ¿te encuentras bien? ¿Necesitas algo? -Bueno, digo yo que no me iba quedar así toda mi vida. He de levantar cabeza. -Así se habla Sel. Te he echado de menos- le dio un abrazo a su amiga que se lo devolvió apenas sin fuerza. -Bueno, ahora que he vuelto, ¿cuando salimos? -En cuanto te hayas recuperado un poco, estás bastante débil. -Entonces no tardaremos mucho en irnos. Les sonrió a ambos y se volvió al cuarto. Abrió las ventanas y se metió en el baño para darse una buena ducha. Savitri se quedó con ella y Braulio fue a buscar algo de comer para las dos. Selene tenía razón, muy pronto se pondrían en camino. ************************************************************************************* Bueno, lo prometido es deuda ^^ ¿Qué les ha parecido? Espero que dejen muchos comentario, ¡¡¡animaos!!!Siempre respondo y digo más cosas de las que debo jajaja. Gracias a todos los que comentaron y los que no ¡háganlo! Me hace muchísima ilusión Un beso a todos! #Selene#