← Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados. · de
Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados. — capítulo 17
Capitulo 17: Por vos, lo doy
La familia daba vueltas en torno a la estatua de Dumbledore, sin embargo, no lograban encontrar la pista. Harry les explicaba a todos mientras escarbaba el suelo.
-Entonces, antes de perder la memoria, Demian me dijo algo sobre el 24 de este mismo mes y año. Al principio me llamo la atención pero luego lo olvidé. No entiendo todavía por que…
-¿Cómo por qué?-preguntó Ron que con una gran barra de hierro hacia palanca inútilmente tratando de arrancar la estatua de sus cimientos-por que esta loco, como lo dije siempre. No era de otro planeta pero si era de otra época. Probablemente lo haga por que te tiene bronca, por que le ganaste. O por cualquiera sea el problema que tubo en el futuro. No fue buena la idea de darle ese chip, Harry, tendrías que haberlo dejado sin memoria.
-No se… porque… si vos le pusiste el chip, es raro que ataque a las chicas. Era muy honorable.
-Pero si vos mismo hiciste que rompiera su honor, quiere decir que no es difícil que se vuelva loco y haga lo que hizo.
-Igualmente no creo que sea este Demian-Harry pensaba rápidamente mientras se daba vuelta y volvía a cavar al lado de donde estuvo haciéndolo hasta recién.
-¿De que hablas? ¿También este se clonó?
-No… pero el me habló algo de que cada segundo es una dimensión… y vaya a saber cuantos segundos hay en la vida de alguien, entonces… estamos una vez en cada dimensión… pero si Demian sabe viajar por esas dimensiones… podría estar mil veces en cada una. Es muy engorroso, pero asi mismo me parece extraño que sea Demian el raptor
-Oigan… tienen que ver esto-dijo George. Había encontrado un aro, justo debajo del pulgar de la estatua-¿no es de mamá?
Arthur y los demás sonrieron al ver esto. Por fin encontraban por menos una pista, aunque sea pequeña. Arthur recogió el aro tiernamente y desapareció instantáneamente, pero volvió a aparecer unos metros más lejos.
-¿Qué pasó?-preguntó Lupin una vez que Arthur apareció.
-E… es un traslador… pero, no entiendo para que. ¿Se puede trasladarse en los terrenos de Hogwarts?
-No se si se puede trasladarse, pero entiendo para que sirve-dijo Charlie-conozco grandes magos piratas que esconden tesoros de esa forma. No dudo que Demian haga algo como eso. Sostén esto, Harry-Charlie le tendió el aro y se puso a saltar sobre el suelo. De pronto se empezaron a sentir ruidos como de madera crujiendo. Se miraron todos un instante y empezaron a cavar. En tan solo un momento se encontraron con un piso completamente de madera y no les tomo ningún trabajo romperlo. Al hacer esto entraron en una cueva que era un tiro como de un kilómetro inclinado hacia abajo. Con lumos iluminaron el túnel, hasta que llegaron al tope… y ahí si que no había salida. Se pusieron a cavar nuevamente, pero era imposible hacerlo por mucho tiempo… a medida que cavaban el túnel se iba desgranando y tenían la probabilidad de quedar enterrados vivos.
-Basta-dijo Arthur pensando-es peligroso… salgamos de aquí y cavemos desde arriba-alegó.
Todos estuvieron de acuerdo y comenzaron a salir lo más rápido que podían. Cuando llegan casi al final se dan cuenta de la ausencia de alguien.
-¿Dónde esta papá?-preguntó Fred. Todos se detuvieron apuntando sus varitas en todas direcciones pero no estaba. En eso se siente un temblor. Los Weasley se miraron y corrieron por el túnel. Cuando llegaron al final, se dieron cuenta que había un montón de tierra removida y una mano sobresalía inerte de la pila de terrones.
-¡Papá!-gritaron todos sus hijos e intentaron sacarlo con todas sus fuerzas. Cuando lograron retirar el cuerpo se dieron cuenta que no respiraba.
-Probablemente tenga tierra en los pulmones-alegó Charlie-tenemos que sacarlo para que pueda respirar aire puro ¡rápido!
Entre todos corrieron llevándolo a cuestas para sacarlo de la cueva.
-¡Por que lo habrá hecho!-se lamentó Ron-podíamos entrar por arriba.
-No-dijo Bill-arriba, exactamente, hay una montaña ahora que hago cálculos… Arthur debió saberlo y además debe haber pensado que la cueva no esta hecha en vano… a algún lado debe conducir.
Cuando salieron del pozo se pusieron a discutir quien lo llevaría a San Mungo.
-¡Que lo lleve, Harry!-optó Charlie-no tengo nada contra él, pero ningún pariente cercano suyo sufre peligro- Y en eso quedaron cuando sintieron un grito:
-¡Hey, chicos!-era Percy que llegaba con un nutrido grupo de Aurors del ministerio-¡Vine en cuanto pude! Cualquier cosa que pueda hacer, aunque luego ustedes se pongan en mi contra, mis Aurors lo harán.
-¡Bien!-festejó George- todos váyanse, lleven a papá a San Mungo y no molesten.
-E… esta bien, lo haré… -Percy indicó a sus empleados que cargaran al padre y se fueron.
-Bueno… ya era hora de que hiciera algo-dijo Fred
-¿Qué vamos a hacer nosotros?-preguntó Remus
Todos se pusieron a pensar. No era fácil entrar en donde fuera que estén. Quedaba una hora para las diez… probablemente ya estaban muertas, pero no podían rendirse ahora.
-Vamos por el túnel-dijo Harry-lo único que podemos perder, ya lo perdimos… vamos a buscarlas.
Cuando se encontraron nuevamente en el tope, removieron un poco la tierra nueva y se dieron cuenta que el padre de Ron había cavado un buen trecho… posiblemente con un aturdidor o algo por el estilo.
-AGUAMANTI-gritaba Charlie a las paredes del pozo. Cuando la tierra se mojaba se convertía en algo blando pero uniforme, por lo que no podía desgranarse-Usen el hechizo y caven… no se por que no se me ocurrió antes… igualmente no se confíen, el techo se escurre muy rápido.
No necesitaron cavar mucho hasta que toparon con un metal. Era como la tapa de un tacho de 20, de esos que usan los albañiles, y no les costo tampoco darse cuenta que estaba cerrado con la magia más poderosa del mundo: unos cuantos remaches y bulones.
-ALOHOMORA… ALOHOMORA… ALOHOMORA… es imposible-se quejó Ron- No podremos.
En eso llega Harry y con el mismo hierro que utilizaron para abrir la madera, el joven hizo saltar los remaches. Y con un poco de fuego y agua de su varita, los bulones se rompieron.
-Solo hace falta un poco de conocimientos MUGGLE-dijo este
Se dispusieron a entrar en el lugar y cuando penetró Lupin, todos se dieron cuenta de que estaban en problemas. El licántropo cayó abatido por una lluvia de hechizos aturdidores. Los demás entraron y se refugiaron entre unas grandes rocas que había y comenzaron a defenderse con hechizos. Había en el lado opuesto una cantidad no menor a cincuenta magos que los acosaban con cruciatus.
-No vamos a poder hacer nada, siento que estamos cerca, pero si hay tantos, no podremos contra ellos-dijo Ron
-Este Demian esta cada vez mas raro-exclamó Harry y sacó de su chaleco una ametralladora pero… era descomunal… no era una de esas Uzi chiquititas, no, era un escopetón y la puta madre. Los demás se quedaron fríos viendo como la cargaba-nunca pensé que mandaría magos a atacarnos-terminó y cortó el aire con el arma de fuego.
Era un poco drástico. O sea… era obvio que no importaba a quien mataban con tal de recuperar a las chicas, y menos si eran villanos, pero eso era cosa de otro mundo.
-Me acostumbré un poco a usar lo MUGGLE en esta semana-dijo Harry nuevamente escondido en la roca y cargando el arma.
Los magos, del otro lado, no sabían que hacer. Ya había caído la mitad, con un artefacto extraño que lanzaba maleficios asesinos hacia cualquier parte.
Mientras los enemigos pensaban esto, los Weasley salieron de las rocas y dispararon AVADA KEDABRA hacia ellos.
-¡Pero que hacen!-dijo Harry alarmado-yo solo les disparo a las piernas, no los maten que ellos no son los que las secuestraron-claro que más de un tiro le pegó a alguien en la entrepierna, o en el estomago, pero esa gente total iba a ir a Azkaban y era algo peor.
Mientras los Weasley vieron como Harry cambiaba la ametralladora por una pistola, le preguntaban.
-¿Cuántas cosas tenes en ese chaleco?
-Son unas cuantas cosas de defensa personal-abrió el chaleco y de un lado tenía cartuchos como para treinta armas diferentes, y del otro se podían ver armas blancas y de fuego, granadas, una bomba molotov… ¡era suicida el hijo de puta! Sus amigos se quedaron callados y al ver que los demás magos se arrojaban al piso pidiendo piedad, decidieron preguntar nuevamente.
-¿Qué hacemos con Remus?
-No podemos volver-expresó Harry con pesar viendo que estaba completamente inconsciente-temo que tendremos que dejarlo acá. Lo más importante son las chicas y si lo llevamos hacia esa puerta donde seguramente esta Demian o quien quiera que sea, solo va a ser una carga.
Lo ocultaron un poco y se aseguraron de que respiraba acompasadamente, luego entraron en la siguiente puerta.
Al entrar, cerraron esta tras de sí, y ahí los esperaba otro grupo de unos diez magos grandes, y a la derecha una jaula que concentró la atención de todos. Allí estaban las mujeres, todas ella vivas, lo que los dejo muy felices, pero muchas se veían agotadas, con bolsas en los ojos, pálidas y afeadas… sobre todo Fleur… me refiero a esta chica por que era un cambio muy grande de una esbelta y hermosa francesa a una sucia, llorosa y semidesnuda rehén. Molly parecía haber entrado en una locura, pero esa como las de antes, que las viejas se sentaban en la mecedora y estaban horas con la vista perdida sacudiéndose. En la falda de esta, se encontraba la pelirroja, que en esos momento era mas bien, un bordó grisáceo el pelo. Se notaba que no había comido nada en días, o por lo menos nada bueno. La novias de los gemelos estaban juntas llorando, por que era obvio que faltaba poco para que las ejecutaran, y mientras hacían esto murmuraban “mi padre me dijo que esta familia era problemática” “sabia que juntarme con un pelirrojo solo traería desgracias” y cosas por el estilo. Tonks… bueno… si se acuerdan la explicación que les di el día en que Harry fue atacado por Demian… era el triple peor. Era un zombie. Un Inferi. El pelo era blanco, las arrugas se le marcaban en la cara y en las manos. Pero la peor de todas era Hermione. No físicamente, tal vez no superaba a Tonks en lo maltratada que estaba. Pero estaba tirada, de costado, mirando directamente los barrotes de la jaula, y cantaba una canción de cuna mientras se frotaba el vientre. Aun tenía puesto el vestido de novias de la boda. Era una visión desoladora. Daba pena mirarla con sus ojos opacos, y su pelo todo raído.
No bien los chicos las vieron, se alegraron y se echaron a llorar, de pena y de alegría.
-¡Hermione!-gritó Ron con un nudo en el pecho. La chica no reaccionó. Ninguna reaccionó, ni siquiera a los demás gritos de los sus hijos, amantes y parientes. Era como si estuvieran en un sueño. Pero en realidad, las chicas estaban cansadas… hartas de escucharlos día y noche en ilusiones creadas por su imaginación, y que las voces no sean más que eso… ilusiones y espejismos. De pronto gritó una voz… una que jamás habían oído en sus sueños.
-¡Chicas!-gritó Harry
Todas voltearon a verlo. Ellas habían soñado cientos de veces que las rescataban, pero nunca soñaron con él. Era imposible que las pudiera rescatar. O sea que también era imposible que en ese momento las estuviera por rescatar, era otra ilusión.
De pronto, antes de que los magos enemigos atacaran, se escuchó una voz que dijo:
-Deténganse… váyanse… y lleven a todos los demás. Yo solo puedo contra ellos.
Los magos se fueron al escuchar esta voz y solo quedaron dos. Era una vos fría y monstruosa. Repugnante… les hizo correr a todos más de un escalofrió. Sin embargo… no era la voz de Demian. Claro que nadie se percató de que si la voz era diferente o era la misma, todos seguían pensando que era Demian. Salvo Harry. Con tan solo entrar y ver el estado de las chicas, sobre todo el estado de una, se dio cuenta que no era él. Era otra persona. Y es más que obvio que no se le ocurría si quiera con quien trataba.
Se hizo la luz y fue Malfoy quien apareció. Exactamente. El rubio, estaba parado al lado de la jaula con una expresión triunfante y una túnica gris que se arrastraba como el vestido de novias de Hermione.
El paraíso que creamos
a punto de desbarrancar,
los sueños ponderados
a punto de derrumbar.
Tiempos de pasión quebrados
por el mismo tiempo
¿Acaso el tiempo
estrépito su decisión?
No se de donde salía la canción… ah, sí, había un disc jockey a un costadito que animaba eventos, casamientos, fiestas de quince y en este caso un enfrentamiento a muerte.
-Buenas noches-dijo Malfoy-llegan tarde. Ya me estaba cansando de esperar. Iba a empezar a jugar un poco con ellas.
Ninguno sabía que hacer. Era Malfoy, no había duda. Harry suspiró extrañamente aliviado. Pero los Weasley se sentían estafados. No hacía falta que le preguntaran estupideces como “¿vos las secuestraste?” Era más que obvio que era él. Y ahora lo entendían. Si cada noche que secuestraban a alguien, Malfoy tenía que retirarse a su extrañamente ocupado trabajo. Los había despistado bien… aportó dinero para ayudar a buscar, lloró mucho cuando le dieron la noticia del secuestro. No podían creer que lo hayan dejado entrar en la casa, y que lo trataran como un familiar, si al final nunca había dejado de ser… Malfoy.
Ron no pudo ya esconder el odio que sentía hacia él, lo había ocultado pensando que podría haber cambiado, pero ahora, era peor, y más furia le daba. Sin pensar, se adelantó unos pasos y lo ataco con un tormento. Harry no pudo detener a Ron, y cuando el hechizo llegó hasta Malfoy rebotó con algo que lo rodeaba y se volvió contra Ron, desplazándolo a un costado con fuerza. El cuerpo del pelirrojo quedó inmóvil en un costado.
-¡Pero que tonto!-se enojó Harry, pero luego miró a Hermione y lamentó echarle tanto la culpa. El hubiera hecho la misma estupidez
-Esa basura Weasley, igual que todos los demás-se quejó Draco-es con vos que quiero pelear Potter-y si no con quien mierda va a pelear.
-Me lo imagino-supuso Harry que ya cualquier mago maligno que aparecía, estaba reservado para él. La sangre corrió rápido por sus venas. Volvió a sentir calor. Volvió a sentir la adrenalina. Volvió a tener 12 años como aquel histórico día que luchó por primera vez como los dioses mandan contra el rubio. Harry sonreía alegremente.
-¿Y pienso que querrás explicaciones?
-Las que puedas darme-dijo el morocho.
-Harry… ¿Por qué no es Demian?-preguntó Charlie
-Pensé que podía ser él, pero… si te fijas en las mujeres es muy obvio que Demian no tiene nada que ver. Si lo tuviera Ginny estaría hecha una fiera y no descorazonada. Molly estaría enojada, y no pensativa. Hermione… posiblemente lo estaría insultando. Tonks… bueno, estaría igual. Y Fleur estaría en una cama.
Bill no tomó muy bien esto. Los gemelos tampoco.
-¿Y las nuestras?
-¿Ah? ¿Esas chicas? No las conozco, pero pienso, sin ofenderlos, pero le estarían pidiendo acostarse con él por libertad-declaró Harry al ver bien como eran las chicas.
-Oh…-los gemelos sonrieron-que valientes.
-¿Me dejan explicarles?-interrumpió un enfurecido Malfoy
-Si, por que no entiendo muy bien-dijo Harry- pensamos que habías cambiando, pero no lo hiciste, hasta ahí sé. ¿Por qué desobedeciste a Voldemort si al final terminarías siendo tan malo como él?
-Eso es fácil. No iba a dejar que arroje ese ContraRes, para morir yo junto con él. Mi padre no volvió a hablarme desde ese día. Pero si había una cosa que siempre me cayó mal son los sangre impura y los traidores ¡Por eso los secuestro y los mato!-Harry hizo un recuento y efectivamente, las victimas que conocía eran hijos de MUGGLES-
-Vos también traicionaste a Voldemort-dijo Harry
-Yo no considero traición desobedecer a un muerto. Y si hay algo que odio más que a los impuros y traidores, es a Granger y a los Weasley. Y a vos, Potter. Sabía que iba a ser fácil secuestrar a estas mujeres, pero tenía que esperar un momento en que vos estuvieras muy lejos de ellas. Entonces busque esa noche. Si las atrapaba, seguramente seria cuestión de tiempo para que te presentaras y me dieras la posibilidad de matarte. Hasta que me enteré de algo bastante malo… ¡Moriste! O desapareciste, mejor dicho. Me enojé mucho. Si te suicidaste no tenía sentido venir haciéndome el malo hasta ahora, y al final no poder matarte. Por suerte, antes de darles a tus mujeres a mis amigos magos para que hagan con ellas, lo que hicieron con las otras, escuché que estabas vivo. Eran solo rumores, pero no quería que salieran mal las cosas, asi que las dejé. Temí que no me encontraras.
-¡RICTUMSEMPRA!-el hechizo que Bill le aplicó a Malfoy, rebotó nuevamente y quedó tirado en el piso sin poder levantarse.
-¡Dejen de atacar invéciles!-gritó Malfoy furioso, luego les mostró una especie de medallón rustico que traía en el cuello- Esto se llama… amuleto. Me lo vendió un MUGGLE que encontré en un antro nocturno… la verdad es que no creía mucho en esto pero, no se que clase de artilugios hacen los MUGGLES para saber como ahuyentar la magia. No podrán tocarme mientras lo lleve puesto… ¿Qué se siente que ahora sea yo el hombre que sobrevivió, Potter?
-Si me querías matar, hacelo, pero deja ir a los demás-dijo Harry
-No… ya te dije, no me gustan los traidores ni los sangres sucias, los voy a matar y te voy a matar a vos también. ¿Qué te parece?
-Entonces no me queda otra que pelear contra vos-dijo Harry apuntándole con el revólver
-¿Qué porquería es eso?-preguntó Malfoy divertido.
-Es un arma MUGGLE, que voy a usar para mandarte al otro mundo-le explicó Harry cargando una bala en la recamara.
-No me digas que vas a usar esa ridiculez… ¡por favor!
-Si, lo voy a usar… si no te puedo atacar con magia te voy a atacar con esto.
-No seria muy justo usar un arma que no conozco. Vamos Potter, vos que tanto te destacas en la justicia-repuso Malfoy
-No tengo varita, la olvidé en mi casa-dijo Harry
-No hay problema. AVADA KEDABRA-el asesino le pegó a un mago ayudante y cuando este cayó al piso, pudo destacarse muy claramente la cara de Goyle. Malfoy se inclinó y le quitó la varita sin la menor perturbación.
Del otro lado, Harry se percató que estaría Crabbe, posiblemente, y este se puso muy nervioso.
-¡Pero que es lo que le ha hecho!-le gritó al rubio
-Callate si no queres que te pase lo mismo-Draco le lanzó la varita a Harry
Al parecer Crabbe no confió en Malfoy y pensando que su turno llegaría en cualquier momento que Malfoy necesitara una varita, se lanzó en ataque hacia él.
-AVADA KEDABRA-gritó el compañero de Draco como loco, pero el hechizo rebotó y le pegó de lleno en el cuerpo.
-Ja, que tonto inservible. Ya ninguno de los dos a volver a molestar… después de todo, ya pasó la época en que necesitaba que me protegieran. ¿Estábamos…? Ah, si, ¿podes usar una varita que no sea la tuya?
-No es lo mismo. Pero puedo. Te vas a sacar ese amuleto ¿no es cierto?
-¿Por qué debería hacerlo?-preguntó sorprendido el rubio
-No seria justo si no lo hicieras-le aclaró Harry
-¿A mi que me importa lo que es justo? Te digo que la honradez no es mi fuerte.
-Ya veo-Harry se quedo pensativo mirando la varita de Goyle. De pronto habló Charlie:
-Ataquemos juntos, posiblemente no tenga el poder suficiente como para rechazarlos.
Harry no se sintió muy alentado por la propuesta del Weasley pero decidió darle la razón.
-Hagámoslo, ataquemos todos con aturdidores, por la dudas.
Si bien los cuatro atacaron juntos, la protección del amuleto de Malfoy era superior y lo único que lograron fue quedar reducidos por sus propios hechizos.
-Imposible-dijo Malfoy sonriendo-con este artefacto es imposible que alguien me haga algo. Incluso puedo entrar y salir de Hogwarts sin que las barreras anti-aparición funcionen-les tiró a Fred, George y Charlie aturdidores en la cabeza y estos quedaron inconscientes-nada me va a gustar más que ver la cara de sufrimiento de todos los Weasley cuando vean a mis Malfoyfagos violando y asesinando lentamente a sus familias-Malfoy rió estrepitosamente-. Arriba Potter quiero jugar un rato más con vos.
-Mmm-Harry se mordió el labio, aparentando pensar en lo último que dijo Malfoy, pero realmente estaba pensando un plan rápidamente, y se le cruzó por la mente lo que dijo su contrincante sobre las barreras de Hogwarts-es malísimo ese juego de palabras. ¿Por qué no les pusiste Dracofagos? Queda mejor ¿no te parece?-el morocho sacó del chaleco un cuchillo fino sin que Malfoy se diera cuenta.
-No se me había ocurrido-el secuestrador se rascó la cabeza-pero no creo que diga lo mismo. Me parece que poner mi nombre le quita personalidad… lo mejor es poner el apellido, si no, ponete a pensar como le pondrías vos ¿Harryfagos o Potterfagos? Hay mucha gente llamada como vos y como yo también (nota mental de Harry: mentira), asi que es mucho mejor Malfoyfagos y… ¿pero que estas haciendo?-le inquirió el rubio al ver que la oreja de Harry sangraba-si te queres matar, por lo menos dejame hacerte sufrir un rato ¡CRUCIO!
El hechizo de Malfoy se estampó contra una especie de burbuja que protegía a Harry, rebotó y le pegó en el pecho. A esto Harry se sorprendió. Las chicas deliberaban en la jaula.
-¡Que ilusión más emocionante! Si no tuvierrra tanto hambrrre, ni tanta grrripe, ni el peligro de serr prrrontamente asesinada me pondrrría mucho más eufórrrica y alentarrría a Harry-pobre chica, no habla como corresponde.
-Si… y esta tan lindo-dijo Ginny desde el regazo de su madre-parece como si tuviera nuevamente 17 años… que lastima que ahora esta un poco más… muerto-la pelirroja largó un sollozo sin fuerzas, como si quisiera romper a llorar de una manera imparable pero no supiera como hacerlo.
-¿Y que importa?-dijo una de las novias de los gemelos-¡Están perdiendo! No le van a poder ganar a ese monstruo hijo de puta.
-El nombre de tus vasallos es tan malo como el que te diste… Monstruo Oscuro… que nombre de puto. ¿Es por Draco Malfoy?-nota del editor: no se hagan los que no saben, en ingles es Dark Monster, las iniciales son muy obvias.
-¿Cómo rechazaste mi ataque? O mejor dicho… ¿Cómo hiciste para que me pegara?
Harry le mostró rápidamente la oreja derecha en la que tenía un aro dorado. Le quedaba un poco ridículo, por que el agujero estaba mal hecho y entonces parecía la oreja de una de esas viejas como de ochenta años que el agujero es como el ojal de una aguja. Además el aro era para mujeres mayores, de esos que cuelgan y al final hay una bolita.
-Regalo de un amigo del futuro ¿te gusta?-dijo Harry satisfecho
-Pe… pero se supone que es imposible que un hechizo afecte a la persona que tenga este amuleto.
-A menos que la magia ya haya sido rechazada por otro amuleto. Obviamente fueron construidos para desechar las malas ondas, pero si la magia ya fue purificada no tiene por que defender al usuario de nada. Se aprende mucho cuando uno visita curanderas MUGGLES. ¡FILIPENDO!-Harry se arrojó el hechizo a si mismo y le pegó a Malfoy dejándolo escarchado contra la pared.
-Obviamente no vamos a seguir usando estas estupideces-dijo Malfoy quitándose el medallón y partiéndolo en mil pedazos contra la pared.
Harry se sacó el aro y sin desviar la mirada del rubio se lo arrojó a Ginny.
-Ma… mamá. Es el aro que perdiste-tartamudeo Ginny sorprendida al ver que era real.
-Oh, no te preocupes, ni siquiera recuerdo quien me los dio.
-Pero no importa eso… lo que importa es que es real.
-¿Y?
Ginny se restregó los ojos.
-Harry también lo es mamá. Estoy segura.
-No lo creo, es una ilusión, siento decepcionarte pero el chico esta muerto.
-¡Claro que no! Es ese que esta peleando con Malfoy, yo voy a apoyarlo. ¡Vamos Harry!
Yo por vos, lo doy
no preguntes mas,
este escenario va a explotar.
Yo por vos, lo doy
no preguntes mas,
este escenario va a explotar.
Harry volteo a verla y sonrió. Malfoy en ese momento aprovecho para un ataque sorpresa con un tormento. Le pegó en el pecho a Harry, y como estaba tirado en el piso, Malfoy se levantó de un salto, se subió a una tarima, trepó dos escalones, pegó otro salto de allá arriba, se tiró un pedo, salio volando, cayó sobre Harry y le empezó a pegar por todos los rincones que tenía. Le pegaba sin compasión. Harry se dio cuenta que había perdido su estado. Ya no era el de antes, ahora las piñas dolían. Y Malfoy más allá de ser mago, sabía como usar un puño. Sació su furia con Harry y después se dispuso a eliminarlo completamente. No le fue difícil, con dos movimientos de varita, elevar en el aire una colección de rocas enormes. Harry desde el piso, cargado de moretones se trató de levantar, pero estaba muy dolido, física y psicológicamente.
-Potter, no voy a tener piedad con vos. Siempre que te dan un segundo de vida, escapas, ahora no vas a poder-y le arrojó las rocas contra él.
Lo único que pudo sentir Harry fue el indescriptible terror de morir sin saber que les iba a pasar a los demás. Malfoy estaba loco, ¿simplemente morirían? ¿O el maldito los maltrataría hasta que la muerte los desmaye? Pero se supone que no tiene por que importarle a él. Él ya esta muerto. Es imposible esquivar esas rocas que van directo a su cara.
-¡A un lado Harry!- Ron lo empujo con todas sus fuerzas hacia el costado donde estaba la jaula. Las piedras lo golpearon sin cuartel.
Fueron unos golpes increíbles. Y Harry pudo percibir como la primera que le pegó le rompió cada una de las costillas. Si hubiera muerto, se habría perdido ese terrible espectáculo. La segunda roca le dio de lleno en la sien y el cuerpo de Ron ejecutó dos mortales hacia el costado opuesto a las rocas y se aplastó contra la pared. Solo quedó un largo chorro de sangre donde estaba.
-¡Roooooooon!-el grito de Harry y Ginny a la vez fue desgarrador, por que empezó muy grueso y terminó en una fina nota, como si hubiesen terminado de hablar con el estomago.
Harry se tiró de bruces al suelo y lo golpeo con todas sus fuerzas. La cara de Ginny se desfiguró con el llanto y el dolor.
-Solo… espero que sea ilusión. ¡Hermione mira lo que le pasó a Ron!-le gritó Ginny a la cara. Hermione dirigió su mirada hacia la pared, donde debajo de tantas rocas debía estar el cuerpo sin vida de su marido. Sin inmutarse, se volteo hacia el costado opuesto y abrazó su vientre, mientras le cantaba una canción de cuna.
Harry se paro de pronto. Esta vez si que era el colmo. Ni siquiera sintió tanto la pérdida de Ron cuando pensaba que Demian lo había matado en el duelo contra Voldemort, o cuando Demian lo había convertido en piedra en el Royal Opera House. Esta vez verdaderamente se sentía furioso. Sentía que era impotente, que su amigo se había sacrificado por él, y que ahora le sería imposible salvar a su familia para componer el hecho. Tenía que ganarle a Malfoy cueste lo que cueste. Ya no podía seguir siendo el dueño de esa vida llena de libertades que tenía. Él era Harry Potter, poseía muchas habilidades y responsabilidades. Cuando alguien quiere cambiar tiene que hacer lo imposible para lograrlo. Si Ron estaba muerto, por que Harry hasta no averiguar su pulso no se conformaba, le había enseñado que tenía que ponerse las pilas y madurar, por que los compromisos que el tenía para con la sociedad, eran muchos, y empezando por Malfoy, había que cumplirlos a todos.
-¡Te mato hijo de puta!-le dijo Harry
-Mierda… no quería que el pobre de Weasley muriera tan pronto… se va a perder como tiramos a su hijo de la torre más alta de Hogwarts. Pensaba dejarlo vivo un tiempo hasta que la sangre sucia tuviera su mesticito y así ver hasta donde puede sufrir, pero bueno. Que se le va a hacer.
-¡AVADA KEDABRA!-gritó fuertemente Harry
-¡PROTEGO!-Malfoy reía ante la debilidad y la torpeza de su enemigo-¡FILIPENDO!
El golpe fue fuerte contra el débil cuerpo del joven.
-¡AVADA KEDABRA!-atacó nuevamente Harry cuando logró levantarse
A Malfoy no le costó mucho trabajo esquivarlo.
-¡EXPELIARMUS!-la varita de Harry giró en aire, y cuando Harry se dirigió a recuperarla un ataque del rubio lo hizo retroceder-¡INCENDIO!
Solo cayeron cenizas de la varita. Y esta no se reconstruía. Malfoy se acerco, lo tomó del cuello y le disparó un aturdidor en la cara.
Y ahora que los corazones
envenenados están
y la cura se hace
difícil de alcanzar.
El alcohol juega su juego
tramposo o ideal
eso es parte del juego
no queda otra que jugar.
-Ya estas Potter, y ahora no hay Weasley que te salve. ¡AVADA KEDABRA!
Harry se alcanzó a incorporar y entonces oyó como salía esa frase de la boca del ex Slytherin. Solo cerró los ojos, imaginando que le había fallado a todos… que con lo que él representaba no había podido acabar con Malfoy. Probablemente seria el próximo innombrable. Solo esperaba que alguna extraña profecía volviera a amenazar la empresa del rubio. En el último segundo Harry se encogió para recibir ese impacto que ya había sentido anteriormente, pero esta vez ¿sobreviviría?
Si, sobrevivió, es Harry Potter. Una extraña aura rodeaba el cuerpo de Harry como si el hechizo Protego hubiera sido aplicado por alguien a él.
-Uff… que miedo que me das-le dijo Malfoy seriamente- ahora usas hechizos sin varita. Vos sos la peor alimaña que ha pisado este mundo.
Harry anteriormente había usado magia sin la varita para su satisfacción, pero nunca una magia tan avanzada. Tal vez la muerte de Ron… no, ni así, Harry se oponía a pensar que su amigo haya muerto. Era especial y lo sabía. Desde chico había sido especial. Ahora ya era un adulto, no un niño. La protección que su madre le había dejado no podía llegar más allá de la pubertad, ahora se podía proteger solo, no necesitaba la ayuda de nadie. ¿Pero ahora que podría hacer? No tenía varita, no tenía ningún arma.
-Estoy desarmado-dijo Harry
-Claro que no-dijo Malfoy sonriendo-podes usar hechizos sin magia y sin hablar… ¿Qué más podes pedir? De hecho yo estoy en desventaja-Draco tomó la varita de Crabbe y comenzó a dispararle al chico con las dos.
Poco pudo usar esos hechizos sin varita, ya que ahora no parecían estar presentes en su cuerpo. No iba a resistir mucho tiempo sin desmayarse ante los aturdidores de Malfoy. No podía ver por que un aturdidor le había hecho saltar los lentes de contacto, buscaba sus lentes redondos que posiblemente, si aun estaban sanos, estarían en su chaleco. Mientras era golpeado por los hechizos del rubio, revolvía los bolsillos de este. Los encontró cuando un hechizo le pegó directamente en la ingle.
-Perdón Potter, eso debe doler bastante… lo que pasa es que no sé usar bien la izquierda. ¡FILIPENDO!-gritó Malfoy pero un destello lo cegó haciendo que su hechizo se deslizara hacia otro lado. Los lentes de Harry devolvieron el brillo del hechizo, que ahora rebotaba por todas las paredes de madera del lugar. Sin parar su velocidad le pegó a Malfoy un golpe fuertísimo en la nuca.
Harry, tirado en el piso, aprovechó este momento para descansar y acostumbrar su vista al vidrio. Un espejo estaba roto, pero el otro estaba bien y veía a su alrededor con facilidad. No logró encontrar ninguna varita, ni algún arma que lo ayudara. Igualmente no sentía las piernas y estaba muy golpeado, por lo que le sería imposible atacar si encontraba una mínima piedra aunque sea. Malfoy se incorporó con su cabeza temblando, traspirado y los ojos perdidos en el piso. Se tiró hacia atrás como si fuera algo sorprendente que estuviera vivo. Se tocó la cara y miró las dos varitas que tenía en sus manos. Al verlas, arrojó la de Crabbe lejos y se levantó desesperadamente en dirección opuesta a Harry. Este ultimó no entendía la actitud de Malfoy, pero la aprovechó para mantener un poco de estabilidad en las piernas. El rubio se detuvo en seco cuando comprobó que sus dos guardaespaldas estaban muertos. Se giró hacia las jaulas y vió allí a todas las mujeres y se frenó con horror. Observó la desgarradora imagen de las siete y salió corriendo hacia donde le había pegado el hechizo y se puso a mirar en todas direcciones como si estuviera loco, o como si buscara a alguien.
-¿Qué es lo que haces?-le preguntó Harry que recogía la varita de Crabbe
-NOOOO-gritó Malfoy como un idiota queriendo romper en llanto. Respiraba aceleradamente y a veces una sonrisa malévola cruzaba por su rostro-. No es posible. ¡No quiero! ¡Yo no fui!
Harry lo miró extrañado y frunció el seño.
-¿Qué te pasa?
Malfoy por ultimo sonrió y se llevó la varita a la sien. Fue caminando hacia atrás y tropezando mientras se apuntaba con la varita y susurraba que él no lo había hecho.
-¡No, Malfoy! No te atrevas… no te mates. Tenes que pagar por la gente que mataste-le gritó Harry desde donde estaba apoyado sin poder moverse.
-¡Es que yo no maté a nadie!-Malfoy había perdido completamente el juicio-¡A nadie! ¡AVADA KEDABRA!
-¡Nooo, Draco!-aulló Harry, cuando este recibía su propio hechizo.
Tu mirada me atrapo
tu sonrisa me atrapo
yo por vos, lo doy.
Yo por vos, lo doy
no preguntes mas,
este escenario va a explotar.
Todo quedo en silencio. Harry cayó al piso y quedo inconsciente maldiciendo a Malfoy. Ginny se desmayó también al ver el destello que había fulminado a su ex novio. Y mientras esto sucedía, el cadáver inmóvil del Slytherin, tirado en el piso, auto-asesinado, como pago de sus propios pecados, como el fin de las calamidades, como fin de la oscuridad.
Oh, por favor no preguntes más…