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Historia 27253 — capítulo 6
Lily se alejo rápidamente, dejando a su novio con la palabra en la boca y un sin fin de preguntas que lo agobiaban.
Max sabía que no quería perder a Lily, que desde que la conoció vivir en Inglaterra no era tan difícil, pero no podía soportar que ella se preocupase tanto de aquel Potter, aunque ella nunca le había dado muestras de que sintiese algo por el merodeador, por otro lado su relación estaba bien hasta que comenzó a sentir celos, quizás Lily sólo se preocupaba por Potter, como se preocuparía de cualquier otro, sí, tenía que ser eso, ella siempre se preocupa de todos, él mismo lo había comprobado al poco tiempo de conocerla, cuando ella había acudido rápidamente al Hospital de San Mungo a verlo aquella vez que tuvo su accidente. – Estoy volviéndome un paranoico- pensó Max. Ideó un plan para recuperar a SU Lily, sólo tenía que tener cuidado, porque si se cruzaba con Potter, este iba a conocer de lo que él era capaz.
En la sala común de Griffindor, dos chicos trataban de calmar a su amigo:
-
Lo voy a matar, ¿cómo se atreve? ¡¡Ese recién llegado me las va a pagar!!
-
James, no sacas nada ahora con estar enojado
-
Cornamenta tiene razón, Lunático, ese tipo nos desafió, y él no sabe con quienes se esta metiendo, alguien debe enseñarle a respetar su lugar como mugroso Slytherin, y quien mejor que nosotros para hacérselo saber. – Sirius estaba casi tan molesto como James.
-
Lo que trato de decir, es que esto sólo nos traerá problemas
-
Eso nunca nos a detenido – le interrumpió el moreno de ojos almendra.
-
James, debes entrar en razón, esto sólo te alejará más Lily – eso caló hondo en su amigo, y Remus lo sabía, pero el tenía razón, si Lily se enterase de la cantidad de planes que tenían para torturar a su novio, no habría quien salvase a James de la furia de la pelirroja y finalmente ella se quedaría con Max.
-
Esa pelirroja no tiene nada que ver, él nos retó a nosotros, no podemos quedarnos tan tranquilos de varitas cruzadas
-
Lunático tiene razón, Sirius – Sirius se quedó desconcertado, nunca antes James había hablado así, pero decidió cambiar de tema, su amigo se veía más abatido que otras veces, prefirió dejar la venganza para otra ocasión.
-
Será mejor que veamos como arreglar tu escoba, sino no tendrás como demostrarle a ese idiota quien es mejor. – Sirius lucia su mejor sonrisa, eso animaría a su amigo, al menos un poco.
-
Siento decirles esto chicos, pero ya lo he intentado todo, he estado tratando de arreglarla desde que llegué aquí ayer por la noche, pero el nivel de destrozo es demasiado grande, la única solución es una escoba nueva. Sentenció el castaño con tristeza.
-
Es lo que he estado pensando toda la noche – dijo James con pesar – no puedo pedirle a mis padres otra escoba – El moreno recordaba la vez que le regalaron aquella escoba ultimo modelo, que ahora estaba hecha pedazos.
Su padre sonreía al ver que su hijo disfrutaba aquel regalo como ningún otro, pero fue drástico en aclararle que sería la última que ellos le comprasen, porque si él no era capaz de cuidarlas no habría una próxima vez. Y era cierto, el moreno había tenido tantas escobas como chicas detrás de él, pero esa escoba era especial, lo supo desde que voló en ella la primera vez, cuando, con su capa de invisibilidad, voló hasta la casa de los Evans y observó desde la ventana a su pelirroja sonreír mientras leía un libro en su habitación, ella nunca supo que él estuvo ahí observándola durante horas.
-
¿Qué otra opción tenemos? – dijo Sirius sacando al moreno de anteojos de sus recuerdos.
-
No lo sé, las escobas que hay aquí no se comparan a la que tenías, tenemos que hacer algo.
Pasaron 2 semanas, y los merodeadores aún no sabían donde conseguir una escoba decente, en el ínter tanto James, no había esperado los 3 días para dejar de usar el cabestrillo y había vuelto a los campos de Quidditch a los dos días, debido a que Sirius y Remus lo obligaron, porque por él hubiese comenzado el mismo día a entrenar nuevamente.
El equipo de Griffindor mejoraba constantemente, aunque a los ojos del moreno le faltaba mucho más para ser mejor que el resto de la escuela, sin embargo aquel día James decidió no hacer entrenamiento debido a que sería la primera visita a Hogsmade desde que iniciaron el año escolar.
Por otra parte Sirius había decido que postergaría su apuesta con Ashley, quería sacarle provecho a esa semana y aún no estaba seguro de que es lo que quería que la chica hiciera, así que para terror de Ashley, el moreno le anunció que él se encargaría de hacerle saber cuando comenzaría a pagar su apuesta. La chica sabía que Sirius sólo estaba tratando de atormentarla un poco más, jugando con sus nervios, pero él seguía sin saber que no sólo jugaba con sus nervios, sino también con su corazón que latía acelerado.
Aquella mañana, Lily y sus amigas desayunaban tranquilamente en el Gran Salón, cuando un súbito aletear de alas les hizo alzar la vista, para ver que el correo estaba llegando.
Una bella lechuza le dejo caer a la pelirroja, por enésima vez esa semana, una carta. Las había estado recibiendo desde que discutió con Max.
Las cartas y los regalos; no la ayudaban en su tarea de pensar con claridad, aún no podía definir que sentía por Potter y si lo que sentía por su novio seguía teniendo la misma intensidad que en un comienzo.
Ante la sonrisa cómplice de sus amigas, la abrió y en ella leyó:
Preciosa, ¿cómo estas esta mañana?, he estado esperando encontrarme con tus ojos toda la semana, pero el destino no me ha concedido esa suerte, te extraño tanto…
Quisiera poder acercarme a ti y disfrutar el dulce de tus labios, pero sigues tan alejada, ¿Cuándo me perdonarás?, ¿Cuándo terminare de pagar el precio de tan pequeñísimo error?
Tú y yo nos merecemos una nueva oportunidad, o ¿es que me has olvidado? Porque si es así, sólo debes decírmelo y me alejaré de ti, aunque mi corazón se paralice por el dolor.
Mis brazos necesitan de tu cuerpo y mis días están faltos de la luz de tu sonrisa.
Vuelve a mí, por favor.
¿Vendrías conmigo a Hogsmade hoy? Si la respuesta es sí, sólo tienes que voltearte y mirarme con esos ojos que amo para que nos veamos en la salida del castillo hoy a las 11.00.
Max.
Max podía derretirla si así lo quería, Lily estuvo toda la semana luchando contra sus ganas de volver a sus brazos, tenía que estar segura.
Sin embargo, se volteo y le buscó con la mirada, lo halló en el medio de la mesa de Slytherin, mientras la miraba atentamente. Cuando sus miradas se cruzaron, Lily sonrió y con ello aceptó una cita con su novio.
¿Qué importaba si no estaba segura? ¿Potter jamás podría ser tan dulce con ella? Él sólo se preocupa de su escoba, ganar aquel estúpido partido de Quidditch, eso sin contar la infinidad de chicas que lo perseguían y le coqueteaban esperando que él les mirase, al menos un instante.
La misma mirada por la cual la pelirroja se derretía y que tan pocas veces le dedicaba desde que ella era novia con Max. - además sólo quiere hacerse el lindo, le encanta que las mujeres lo persigan, seguro esta jugando con alguna novia de turno por ahí, NO, yo no seré una más en la larga lista de Potter – a Lily se le retorcía el estomago de sólo pensar que James podía estar con otra chica en estos momentos, besándola, acariciándola… - BASTA, LILY – pensó con furia – No le interesas a Potter más que para ser su acompañante mensual, después de eso te dejará – y la dulce pelirroja no estaba dispuesta a hacer pasar a su corazón por semejante tortura, porque aunque lo negase, si se acercaba más a James, ella se enamoraría perdidamente de él y todo sería dolor cuando él la deje por otra, por Potter no se enamoraba, y ni toda su magia lograría ese milagro.
Lily no podía saber cuan equivocada estaba.
Los Merodeadores entraron en el gran salón, causando un gran revuelo, sobre todo entre las chicas, pero ellos estaban ya acostumbrados y hacían caso omiso a la expresión que ponían las jóvenes al verlos pasar.
Se sentaron a la mesa de Griffindor, cercanos a donde estaba Lily y sus amigas, James siguió con su mirada, a quien iba dirigida semejante sonrisa de parte de la pelirroja, y su estomago comenzó a fundirse en acido al ver a Max observándola como un tarado.
Por su parte, Sirius miraba sorprendido a su mejor amiga, se veía más hermosa que de costumbre, con aquella ropa muggle, unos jeans que realzaban sus caderas y una polera con un escote discreto, que realzaba sus curvas. – Será una excelente semana de esclavitud – pensó el moreno de ojos grises, que ahora miraban a Ashley como un León acechando a su presa.
Remus caminaba cabizbajo, se le notaba pálido y ojeroso, la cercanía de la luna llena estaba comenzando a afectarle, al sentarse levantó la mirada y esta se cruzo con la de una castaña de ojos que ahora tenían tonos verdes, eso lo animo enormemente, no pudo saber si esa mirada era para James, que estaba a su lado, pero poco le importaba.
Se enfrascaron en una conversación, el tema era la escoba destrozada de James.
-
Te digo Lunático, las escobas del colegio son peor de lo que imaginaba – se lamentaba James.
-
Quien es bueno volando en una escoba, debiera de serlo en cualquier escoba, sin importar que tan mala sea esta – Remus se estaba cansando del tema.
-
He visto entrenar a Cornamenta, y esas escobas están más locas que Sybill Trelawey, y eso es decir harto, la ultima vez casi vuelve a caer porque la escoba estaba vibrando y saltos.
-
¿Y tú como sabes lo que sucedió en el entrenamiento? ¿No me digas q te integraste al equipo, canuto? – Remus lo miraba incrédulo.
-
Te has vuelto loco, Lunático, sólo estoy interesado en una de las chicas del equipo, Lizzy Jones.
-
Es la nueva buscadora del equipo, vuela como las diosas – exclamó admirado James que hace mucho no había visto volar tan bien a una mujer, después de Allison era la segunda mejor. – Le he enviado una lechuza a mi padre, rogando porque se apiade de mi y me regale una nueva escoba, pero –
-
¿Sigues encaprichado con tu escoba, Potter? – Allison le interrumpía con una sonrisa irónica y algo cansada, el moreno no había hecho más que hablar de lo mismo durante las dos semanas.
-
Supongo que a ustedes también les ha comentado lo de su terrible perdida – El licántropo de ojos dorados reía.
-
Es insoportable, soy capaz de regalarte mi escoba si con eso dejas de hablar de lo mismo – exclamo exasperada Allison.
-
Es muy amable de tu parte, pero tú la también necesitas.
-
James – los merodeadores se sorprendieron, ella nunca le había llamado por su nombre, pero esta vez era algo importante – Con la cantidad de entrenamientos que hemos tenido, te aseguro que el pequeño detalle de tu escoba pasará inadvertido, además vuelas mejor que cualquier otro en el castillo, así que por favor deja de quejarte y ten más fe en tu equipo, porque no te defraudaremos – Allison nunca le había hablado de esa forma, pero por alguna razón eso caló hondo en James, que dejo de hablar del tema, y le dedicó una mirada agradecida.
Por su parte All, ya había puesto en marcha un plan para solucionar el pequeño problema de Potter, del cual todos en Hogwarts estaban enterados, y la fase final estaba por completarse ese día, el partido se llevaría a cabo al día siguiente, por lo cual no tenía mucho tiempo.
Los merodeadores, se encaminaron a Hogsmade acompañados de Ashley y Allison, todos conversaban animadamente
-
Creo que iré a ver unas túnicas a la tienda, necesito uno algo nuevo urgentemente – Ashley miró extrañada a su amiga, era raro ese comportamiento en ella, nunca le habían importado tanto las túnicas nuevas como hasta ahora.
-
Si quieres te acompaño.
-
No Ash, no te preocupes, es algo muy tedioso, tardaré poco en volver, mientras podrían ir ustedes a las 3 escobas, les alcanzaré ahí.
-
Pero…
-
Ya la oíste princesa, vamonos a las 3 escobas – Sirius le tomó la mano a la castaña, que seguía extrañada por el comportamiento de su amiga.
-
Desde cuando tengo que hacer lo que tu digas, Black – la mano del moreno en la suya le estaba causando estragos en su interior, así q se soltó lo más rápido que pudo.
-
Pues he decidido, que Hoy comenzarás a pagarme la apuesta que perdiste, así que puedes empezar a llamarme, Sr. Black
-
Sirius, por favor, pensé que lo habías olvidado – Ash estaba muy nerviosa, necesitaba urgentemente, mantenerse lo más lejos posible de esos ojos grises.
-
¿Qué harás con ella Canuto? – James se había incorporado a la conversación
-
Pues tengo muchas ideas en mente, pero por ahora podemos conversar para ir a las Tres escobas a relajarnos un rato.
-
¿Dónde está Lily? – James dio gracias al cielo, que por fin Remus haya preguntado lo que él mismo venía planeando preguntar sin que se notara demasiado su ansiedad por saber.
-
Salió con Max
-
Se han contentando esos dos, pensé que la pelirroja había entrado en razón – Sirius parecía molesto, ya que seguía odiando a Max por la ofensa que quedó pendiente.
-
Pues después de llenarla de cartas y regalos, ella no pudo negarse, nuestro cuarto esta repleto de todo lo que le ha enviado. – En ese instante James desapareció, Remus y Sirius se miraron, sabían que su amigo seguía afectado por la relación de la pelirroja.
-
Será mejor que vayamos pronto, sino todas las mesas estarán ocupadas – señaló Sirius.
-
Yo les alcanzo luego – y Allison se fue corriendo hacia la calle principal.
James sacó su capa, y se dispuso a buscar a Lily por todo el pueblo, tenía que encontrar la forma de alejarla de aquel idiota. Después de varios minutos los localizó caminando por una especie de plaza alejada del pueblo, iban de la mano, y ella le sonreía, James se acercó lo suficiente como para oírles hablar.
-
¿Ya has decidido terminar con nuestro distanciamiento preciosa? – Max la tomaba por la cintura y la apoyaba contra un árbol.
-
No estoy segura si has cambiado, en cualquier momento puedes volver a pelearte con Potter por alguna estupidez.
-
¿Como puedo probarte lo contrario?, no me interesa lo que haga ese estúpido, sólo me importa lo que hagas tú – Max le miraba con una cara de niño bueno.
-
Eso no fue lo que demostraste la última vez
-
Pero ahora has vuelto a ser MI mujer, así que lo que haga o deje de hacer ese me tiene sin cuidado –
El rubio se acercaba lentamente a los labios de la pelirroja, hace mucho que no se besaban, al menos no de esa forma, Lily se dejó llevar, mientras su novio la abrazaba con más fuerza y acariciaba su espalda.
James por su parte estaba apunto de explotar, no podía seguir viendo eso, tomó su varita y le apuntó al rubio, que de pronto comenzó a ponerse verde y el rostro perfecto comenzó a calentarse de tal forma que los dos chicos asustados se alejaron, Max estaba completamente verde y de su piel crecían ampollas que amenazaban con reventarse en cualquier momento, además de que estaban desconfigurando la cara del chico.
Lily, asustada no sabía como reaccionar, sin saber cual era el hechizo no podía hacer mucho, probó con Finite Incantatem, pero eso no funcionó, por lo cual se llevó corriendo a su novio a la enfermería, y en su mente solo había un pensamiento – esto tiene que ser obra de Potter – Mientras un joven moreno de ojos avellana sonreía satisfecho encaminándose hacia las Tres escobas.
En el pueblo, después de comprobar que nadie la seguía, entró en una tienda especializada en escobas, donde tenían todo lo que un jugador de Quidditch pudiera necesitar. – No debería estar tan nerviosa, soy del equipo de Griffindor, es normar que tenga que venir a buscar algo para el juego de mañana – pero Allison sabía muy bien, que no era lo que todo el mundo pensase, sino lo que un moreno de anteojos pudiera pensar al verla ahí.
-
Hola Srta Leigh, la estaba esperando – dijo el mago que atendía el local.
-
Hola Leo – la chica sonrió.- ¿Ha llegado ya?
-
Sí, Srta, esta lista, desea llevársela ahora.
-
No, necesito que me hagas un favor más, podrías enviarla con esta nota mañana como a las 10 am a este lugar.
-
Claro – dijo alegre el mago
-
Y una ultima cosita, por favor, esto es lo más importante, no le digas a nadie que yo la he comprado, por favor- suplicó la chica.
-
No se preocupe Srta Leigh, sabré guardar el secreto.
Allison salio de la tienda mucho más tranquila, dirigió hacia las tres escobas, cuando se encontró en el camino con James.
-
y Tú, ¿Por qué vienes tan sonriente?
-
Sólo estoy animado por el partido de mañana, y … - James se puso serio pero sin quitar la gran sonrisa de tu rostro – quería agradecerte lo que dijiste hoy en el desayuno, es bueno saber que confías en que podamos ganar mañana.
-
Eres un gran capitán, James, en eso radica mi confianza – dijo la castaña sin pensar, hasta q se dio cuenta de que no era bueno que él se diera cuenta de lo que ella sentía y añadió – además que nos has hecho entrenar como locos con más de 3 semanas de anticipación, si no ganamos, me encargaré de matarte, después de que vaya a algún masajista para que me alivie el dolor de espalda. – el chico río, sabía que había sido especialmente exigente desde que se enteró que jugarían contra el equipo de Max, y todos estaban igual de adoloridos, sin contar él mismo desde hace unos días sentía que su brazo fracturado estaba resintiéndose, pero eso no se lo diría a nadie.
Al llegar a las Tres escobas, vieron a sus amigos en una mesa en la esquina del local, Ashley y Sirius discutían mientras Remus se reía a carcajadas de ellos.
-
¿Qué es tan gracioso? – dijo All mientras se sentaba al lado de Remus.
-
Sirius quiere que le de un masaje
-
Eso no es tan terrible, ¿o sí? – James no entendía.
-
Pero quiere que lo haga estando yo con un traje de baño y cantando Cruel Summer
-
Uyyy que cursi Canuto, deberías pedirle que cante otra canción
-
¿Y tú le apoyas Potter?
-
Claro, será un buen espectáculo, pero sigo creyendo que es una canción muy cursi, porque no Naugthy Girl – Todos reían a carcajadas, mientras Ash se enrojecía completamente.
-
Tienes razón Cornamenta, esa es una buena proposición.
-
No, mejor One Wild Night – Remus no se quedaba atrás.
-
Ya dejen de molestarla – Allison parecía enfadada – aunque ella canta excelente I’m A slave for you.
-
¿Tú también?, pensé que eras mi amiga – Ashley estaba muy mortificada – Por favor Sirius ¡no me hagas esto!
-
Tú te lo buscaste.
Siguieron charlando animadamente hasta que se hizo tarde y decidieron volver al castillo y a ver como Ashley cumplía con su primer mandato como esclava de Sirius.
Al llegar a la sala común, los chicos reían, hasta q vieron a Lily sentada en uno de los sillones frente a la chimenea, echaba chispas por los ojos, cuando les vio entrar se le acercó a James.
-
¡Tú!
-
Me estabas esperando, cariño
-
Si me vuelves a llamar Cariño, haré que tragues pus de bubotubérculo, me oíste.
-
Veo que estas algo enfadada
-
Ahh te parece muy gracioso lo que le has hecho a Max – Todos entendieron al fin lo que estaba sucediendo, y era mejor alejarse antes de que Lily les arrancase los ojos a todos.
-
Y ¿que le pasó? Al pobre Max- con una cara de niño inocente
-
Debes saberlo muy bien, estoy segura de que has sido tú.
-
¿Y porque tendría yo que hacerle algo a tu novio? – dijo esto con especial acidez en las ultimas palabras.
-
Porque sigues molesto por lo sucedido hace dos semanas, porque el juega en el equipo de Slytherin y mañana es el partido
-
No tiene nada que ver con que juegue mañana – exclamó James enojado, como si estuviese acusándolo de boicotear el partido.
-
¡Con que lo admites!
-
No, no lo he hecho, sólo te estoy aclarando que no tengo porque hacerle algo a tu noviecito, sabiendo que hay partido, mi interés es demostrarle quien es mejor volando en la cancha, así que no me acuses infundadamente pelirroja. – James podía tener razón, pero Lily estaba segura de que él era el culpable de lo sucedido.
-
Entonces, ¿Por qué lo hiciste?
-
Te he dicho que no he sido yo, no tengo interés en arruinar tus citas.
-
¿cómo sabes tú que yo estaba en una cita con él? – lanzó una mirada fulminante a sus amigas que subían discretamente a su habitación.
-
No me interesa lo que hagas o no con tu noviecito – estando enojado mentir se le hacía muy fácil – si quieres revolcarte con él, a mi ni me va ni me viene, así que deja de culparme por idioteces. – Ya no le intereso, pensaba Lily, eso le dolió muy en lo profundo, cuando por fin pudo reaccionar
-
Mas te vale que no hayas sido tú, Potter, porque si me entero de que así ha sido, te arrepentirás
-
No le tengo miedo a tus amenazas, Cariño – James tenía una sonrisa maliciosa en los labios, que provocaba comérselo en cualquier momento.
Lily se levantó y se fue furiosa a su habitación.
En ella estaban Ashley y Allison, que se preparaban para recibir al Huracán Evans en cualquier momento.
-
Ustedes le dijeron a Potter que estaba con Max
-
Lily, cálmate, él lo hubiese averiguado de todas formas, era notorio que no estuvieses con nosotros.
-
Y ustedes le facilitaron el trabajo, o no?
-
Ehhh, pues… un poco, sí, pero fue sin querer
-
¡¿pero como?!, se supone que son mis amigas
-
Y lo somos Lily, ya por favor, perdónanos
-
No – Lily se tiró en su cama, y antes de cerrar las cortinas vio a Ashley que se cambiaba de ropa. - ¿Qué haces?
-
Ni lo preguntes, mira q me moriré de vergüenza
-
Black le dijo que debía comenzar a pagar su apuesta esta semana, y le ha pedido que le haga un masaje estando en bikini, mientras canta una canción.
-
Supongo que no lo harás, ¿O sí? – Lily la miraba perpleja, la rabia con sus amigas ya había pasado.
-
No tengo otra opción, le di mi palabra que cumpliría esta estúpida apuesta, en que momento se me fue a ocurrir – dijo disgustada Ashley.
-
Y donde debes hacerlo – preguntaron intrigadas y divertidas las chicas.
-
En la terraza de la pieza de los chicos.
-
¿Irás a su habitación? – Lily la miraba incrédula
-
¿Tengo alguna otra opción? – Ashley salió de la habitación, hacia la de los chicos, vestía un precioso bikini negro que se veía realmente espectacular en su cuerpo, encima llevaba una abrigo largo para que nadie la viese caminar así vestida. Lily y Allison le siguieron. Tocó la puerta y Sirius abrió.
-
Pasa preciosa – él tenía una sonrisa seductora en sus labios, y le miraba fijamente.
-
Vas a dejar que la torture así – Lily miraba a Remus reprochándole.
-
¿Qué puedo hacer? , Vamos q no es algo tan difícil, tal vez la parte del canto, pero es algo interesante de ver.
-
¿Qué es interesante de ver? – James salía del baño, se estaba duchando, y llevaba puesto sólo un pantalón y una toalla al cuello, el cabello seguía alborotado aún cuando estaba mojado, se veía extremadamente guapo, cualquiera se derretiría al verlo, su espalda era ancha, sus músculos tonificados y fuertes, con un abdomen plano y ejercitado, las chicas se impresionaron, nunca lo habían visto así, y parecía haber mejorado desde las vacaciones, Lily pensó – Bendito Quidditch, al fin le encuentro algo de sentido a ese deporte –
-
La tarea que Black le pidió a Ash – dijo Allison con la poca voz que le quedaba después de verlo así, nunca lo había visto tan sexy.
Todos se encaminaron a la terraza, justo para ver cuando Ashley se sacaba el abrigo, esta vez fue el turno de los chicos de quedar impresionados, Ash tenía un cuerpo precioso, unas caderas prominentes que ocupaban excelentemente bien aquel bikini y su pecho se veía precioso y tentador. Sirius se quedó sin habla cuando la vio, nunca se imagino que ella podía verse tan hermosa.
-
Guau, Ashley, te lo tenías bien guardado – James la mirada entre admirado y divertido.
-
De saber que tenías ese bikini tan lindo, te habría invitado antes al lago – rió Remus, cuando All escuchó esto no pudo evitar sentirse molesta - que tenía Remus q admirar a Ashley, puede ser muy idiota cuando quiere, pero que estoy pensando, es un merodeador, porque habría de ser diferente al resto – pensaba molesta la castaña que en esos instantes tenía los ojos color miel.
-
Se quedarán ahí mirando embobados a Ashley – dijo Lily visiblemente enojada – deberían dejarlos solos.
Cuando Sirius logró salir de sus asombro, se acerco a la puerta que separaba la terraza de el cuarto de los chicos y antes de cerrarla dijo
-
Es mejor que se retiren, harán q se intimide, además esta apuesta, al menos por hoy, la disfrutaré yo solito – dijo con una sonrisa maliciosa.
-
Que egoísta eres, Canuto
-
Lo siento, Cornamenta, pero el que Sabe, Sabe.
-
Creo que yo debería apostar más a menudo – dijo Remus molestando a Sirius.
Luego de eso, el moreno cerró la puerta.
En la habitación
-
Ves Lily, no pudimos impedirlo, pero estoy seguro de que nuestro amigo la cuidará
-
Remus tú eres prefecto, debiste hacerte valer
-
No te das cuenta que él también lo estaba disfrutando, Lily – con un tono algo celoso en la voz de la castaña.
-
No lo estaba disfrutando, sólo molestaba a Sirius, además, Lily, tú también eres prefecta, porque no los detuviste tú
-
Porque no pude con ustedes babeando en la puerta
-
Alguien parece que esta molesta
-
Ya quisieras Potter, y ten la delicadeza de no hablarme.
-
Como quieras – tenía una expresión de fastidio en sus ojos – All que haces despierta aún, deberías estar descansando para mañana
-
Ya Potter no te pongas paranoico, no es tarde, además tú sigues en pie, ley pareja no es dura.
-
La verdad es más tarde de lo que crees, ya deberías estar acostada
-
Y tú que te metes, yo me quedo despierta hasta la hora que se me antoje, detesto que me estén mandando – dijo mientras ahogaba un bostezo – además no me iré de aquí sin Ash.
-
Entonces tendrás bastante que esperar.
En la terraza.
-
Ten por seguro que apenas termine esta semana, me encargaré de matarte lo más lenta, cruel y dolorosamente que pueda.
-
No tienes que ponerte así –
Sirius estaba divertido, se tendió en un sillón largó que servía para descansar al aire libre cuando hacía mucho calor. Estaba sin polera, dejando su torso desnudo, que era tan impresionante como el de James, era claro que los paseos nocturnos de luna llena tenían un excelente efecto en su físico.
Ashley temblaba levemente, y no porque tuviese frío, su tortura estaba comenzando, y por más que quería alejarse del chico de ojos grises estaba obligada a permanecer a su lado.
Ashley comenzó el masaje en los fuertes músculos de las espalda del joven, que comenzaba a relajarse ante el suave contacto de las manos de ella, mientras susurraba una canción, Sirius dejó que ella escogiese cualquiera, y no cantaba mal, su voz sólo hacía que el ambiente se hiciese más acogedor, mientras Ashley trabajaba mentalmente para no acercase y besarlo, aunque si esperaba mucho tiempo más, sus sentimientos por el merodeador saldrían a la luz y su amistad se iría a la basura.
Sirius, por su parte, se relajaba pero sólo imaginar a la joven con aquel bikini, que haría suspirar a cualquiera; sentía q era capaz de darse vuelta y besarle, pero ella era su amiga, él no podía estar pensando así de ella, sin embargo por más que trataba de no pensar, la voz de ella se metía muy profundo en su interior, más de lo que él mismo se podía imaginar.
De pronto Ashley se paró, Sirius le miró con los ojos entornados
-
¿Qué sucede?
-
Ya se acabo el masaje – dijo la chica tratando de mantener la sonrisa
-
¿Cómo que se acabó?
-
Tú no has dicho cuanto debía durar, así que yo podía parar cuando se me antojase – tenía que alejarse, pero ya – me voy, nos vemos mañana, Sr. Black. – Y salió rápidamente de la terraza.
En el cuarto, Lily y Allison la esperaban mientras los merodeadores las fastidiaban, Ash salió tan rápido que ni siquiera las vio, y se fue directo a su cuarto. Las chicas le siguieron, no sin antes dar un portazo.
Cuando Ashley llego a su cama se lanzo a ella y lloraba desconsoladamente, no le importaba q sus amigas la viesen.
-
¿Qué sucedió? ¿Te hizo algo Black? Porque si es así, voy y lo mato – y Lily tenía tantas ganas de matar a alguien q no lo dudaría ni un segundo. Sus amigas se acercaron a Ash y le acariciaban la espalda, dejando que ella se desahogara.
-
No, no me ha hecho nada – dijo con la voz entrecortada
-
Pero mira como has acabado, algo debe haberte hecho ese tonto
-
No, él no tiene la culpa, él no tiene como saber
-
Saber ¿Qué?, Ash, ¿Qué es lo que no sabe? – Allison estaba preocupada por su amiga pero podía intuir lo q sucedía
-
… - Ash no sabía como decirle a sus amigas lo que sentía por el merodeador.
-
Vamos, Ash, sabes que puedes contar con nosotras – Lily tenía una voz maternal q sólo guardaba para sus amigas.
-
Es que… creo… creo que estoy enamorada de Sirius – Espero una reacción diferente de sus amigas, pero ellas seguían mirándola con ternura
-
Eso lo sabemos cariño, hace mucho que nos habíamos dado cuenta
-
¿cómo es que supieron?
-
No crees que es un poco lógico, no has salido con nadie seriamente, desde que te has hecho la amiga de Sirius, siempre incondicional con él, incluso aconsejándole con las chicas.
-
¿Era muy obvia? – pregunto asustada
-
No, cariño, pero nosotras somos tus amigas, y te conocemos
-
Pero como puedes dejar que Black siga tratándote así, te hace daño
-
Sí, Lily tiene razón, sólo estas haciéndote daño, él no tiene idea lo que tu sientes, mientras él sale con todo Hogwarts, tú sigues aquí esperándole como si se lo mereciera.
-
Él no es malo, lo conozco bien
-
No estamos diciendo que lo sea, pero no se compromete con nadie, y mucho menos se enamora, sólo se divierte, y por alguna razón él no te ve así a ti, te respeta demasiado como para jugar con tus sentimientos, no creo q él quiera hacerte daño a propósito, pero lo hace.
-
Pero, Lily, ¿Qué puedo hacer? He tratado de olvidarlo, pero es difícil.
-
Claro que lo es, si sigues estando ahí para él a cada momento, tienes que conocer a otros chicos, quizás eso te ayude.
-
Puede que tengas razón All, él no se fijará en mí, sólo soy una amiga para él. – le dolía aceptarlo, pero era cierto, tenía que sacarse del corazón a Sirius, sino su destino era seguir sufriendo y ya estaba cansada de eso.
-
Vamos Ashley, no te desanimes, eres preciosa, las exclamaciones de Potter y Remus al respecto de tu bikini lo corroboran, encontraras a alguien que vea lo hermosa que eres, en todos los aspectos, sólo debes darte la posibilidad. – Lily sabía que darse la oportunidad de salir con otras personas podía ayudarle, ella misma lo estaba viviendo, aunque esperaba que le diese mejor resultado a su amiga del que le estaba dando a ella.
-
Sólo debes terminar con esa tonta apuesta, y serás libre de Black, no dejes que te siga afectando.
-
Gracias, chicas, son las mejores amigas que podría tener.
-
Lo sabemos – ambas rieron ante la coincidencia, y se fueron a dormir, mañana sería un día muy largo para todas.
La mañana del Domingo había un sol precioso, no había nubes en el cielo, era un excelente día para el Quidditch como pensó cierto moreno al despertar.
Los merodeadores bajaron a desayunar animados, el ambiente se tensaba era típico de cuando las dos casa rivales se enfrentaban, para la mayoría era extremadamente entretenido el ambiente electrizante que se generaba.
James se animo mucho más al ver a Max que aún permanecía verde, con múltiples cicatrices en la cara, pero estaba en perfecto estado para jugar contra él.
En la mesa desayunando, se encontraban las tres amigas, que reían mientras conversaban
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Lily, ¿qué le hiciste a tu novio? – dijo Allison sorprendida
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Tan mal se porto ayer, que lo castigaste convirtiéndolo en Hulk
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No sean así, alguien le lanzó un hechizo ayer, y estoy casi segura de que fue Potter
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¿En que momento fue eso?
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Cuando paseábamos ayer por una plaza cercana a Hogsmade, nos estábamos besando y …
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¿Se reconciliaron? – preguntaron ambas amigas a la vez
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Mmm algo así, no estoy completamente convencida
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Yo creo que esto tiene mucho que ver con un chico de lentes pertenecientes a los merodeadores – dijo Allison casi en un susurro para que nadie pudiera oírles.
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Claro que no, me da igual Potter y su ego gigantesco
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¿Porque eso no logra convencerme?
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Pues debería, Ashley – Lily comenzaba a enfadarse, pero en el fondo sabía que ni ella estaba tan convencida.
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Hey! Potter no comas tanto, no vaya a ser que vomites en el campo – Allison le miraba divertido mientras el moreno tragaba su cuarta ración de pastel.
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No me molestes Leigh, que mi estomago esta excelente, sólo preocúpate de meter la Quaffle en el aro opuesto
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Lo que usted diga, capitán
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Esa es la actitud que me gusta – Y el moreno le sonrió, muchas chicas se derritieron al verle. – nos vemos en el campo –.
James y Sirius subieron rápidamente la escalera hacia la sala común, había olvidado la vieja escoba de la escuela, cuando llegaron a su habitación, el moreno de lentes se acercó a donde tenía su escoba, mientras Sirius iba por algo a su cama.
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Cornamenta, ¿qué esa caja que tienes en tu cama?
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¿Qué caja?, yo no he dejado nada esta mañana al salir
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Pues ahora hay una ahí
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A ver – James se acercó a su cama, y se sorprendió con una caja alargada bien envuelta, que tenía una pequeña tarjeta pegada a ella. La sacó y en ella leyó- Que la disfrutes, te la mereces, espero te agrade. – Canuto, q será lo que quiere decir esto – Mientras Sirius ya había abierto la caja.
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Cornamenta tienes que ver esto – dijo emocionado
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¿Qué cosa? – ahí estaba ante sus ojos, la mejor escoba que el moreno haya visto en su vida (y había visto muchas), no podía creerlo, superaba 10 veces a la ultima que había tenido. - Es una Saeta de Fuego – dijo con un temblor en la voz.
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¿La que salió en la revista de Quidditch el fin de semana? –
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Así es, no puedo creerlo, esto vale una fortuna, mi padre no puede haberme comprado semejante regalo – claro que podían, eran millonarios, pero se la habían negado un millón de veces antes.
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Seguro se apiadaron de ti, Cornamenta, debemos bajar, el partido debe estar por comenzar
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Ohhh, sí el partido, lo había olvidado
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Con la impresión cualquiera lo olvida, vamos, corre.
Ambos jóvenes llegaron tan rápido como pudieron, el estadio estaba repleto, y Kevin Fawcett era el comentarista del partido, era un chico de Ravenclaw, aficionado al Quidditch que parecía disfrutarlo tanto como los jugadores.
James le oyó decir que faltaban 5 min para el inicio del partido, para cuando llegó a los vestidores, todo el equipo estaba ya vestido con el uniforme, se metió en uno de los camarines y comenzó a cambiarse
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¿Donde estabas?, Potter, no ves q estamos por comenzar – Allison le regañaba
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No creerás lo que sucedió, hallé una escoba nueva en mi habitación, es la mejor escoba que existe hasta el momento.
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Increíble, Potter, ¿Dónde la has conseguido? – Lizzy Jones, la buscadora del equipo se acercaba a la nueva adquisición.
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Te dije, estaba en mi cuarto, con una tarjeta
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Sabías que estás escobas hay que mandarlas hacer a pedido – David Mcmillan golpeador del equipo de Griffindor.
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No tenía idea, aún sigo sorprendido – dijo James al salir del camarín
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Será mejor que salgamos a la cancha, nos acaban de llamar.
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Den lo mejor de ustedes, sé que son los mejores, esto será divertido – le alentaba el capitán con una sonrisa.
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Gracias James – dijeron las chicas del equipo al salir.
Mientras en la caseta Kevin, alentaba al público.
Madame Hoch se hallaba en medio de la cancha, sería el árbitro y estaba esperando a los equipos, todos montaron las escobas, sonó el silbido del árbitro y las quince escobas se elevaron en el cielo.
- y la Quaffle es tomada de inmediato por James Potter el capitán del el equipo de Griffindor, pero que es lo que veo, ¡esta montado en una espectacular Saeta de Fuego!, ¡cómo lo habrá hecho! – decía Kevin asombradísimo como la mayoría de los presentes en el estadio. – le da un pase a Allison Leigh, ¡que bien vuela la bella cazadora!, de vuelta a Potter que se acerca peligrosamente al aro contrario donde esta el guardián Will Zeller y anota!!!, 10 – 0 ganando Griffindor. – La multitud de gente aplaude y las chicas gritan felicitando a James, en las gradas se encuentran Sirius, Remus, Ashley y Lily que observan atentamente el partido.- y la quaffle la tiene Xavier Robins de Slytherin, y ahí va! Excelente jugada de la Guardiana de Griffindor Camile Johnson, deteniendo esa Quaffle, y Ohhh! Una Bludger lanzada por Max Stevens de Slytherin estuvo a punto de botar de su impresionante escoba a Potter.
Max estaba tratando de derribar de la escoba a James, lanzándole a cada momento la bludger, tenía serias intensiones de hacerle el máximo daño posible y Potter lo había notado, pero esa escoba era muy rápida, y él sabia dominarla a la perfección.
- Allison Leigh tiene la Quaffle y ohh cuidado, una bludger casi le rozo de no ser por Michel Brand que alejo la Bludger hacia Robins de Slytherin, Leigh se acerca al aro enemigo, y logra anotar, 20 – 0 para Griffindor!!, ahora la quaffle esta en manos de Ryan Smith de Slytherin y es detenido por una Bludger de Mcmillan de Griffindor, la Quaffle vuelve a manos del mejor jugador de Quidditch del castillo James Potter que toma velocidad hacia los postes para hacer un gol, una nueva bludger es lanzada a Potter por Stevens, ¡ese chico quiere matar al capitán de Griffindor! – exclamaba Kevin, mientras Lily estaba segura de que Max quería matar a James, y ella no podía ayudarle.- Colin Radulf de Griffindor tiene la Quaffle se la pasa a Potter y es tanto para Griffindor!, 30 – 0 ¡!! – el público vitoreaba entusiasmado, el partido se ponía cada vez mejor - Thomas de Slytherin tiene la Quaffle va directo al aro de Griffindor, y anota! 30 – 10! Esta competencia es excitante señores y señoras, Potter tiene la Quaffle y es alcanzado por una Bludger en su brazo derecho, ¿no era ese el mismo brazo que se había fracturado el capitán?- dijo Kevin con voz temerosa, y así era, James gritó de dolor, pero se mantuvo en la escoba firmemente agarrado, no dejaría q le ganaran, de pronto oyó a Kevin – y al parecer Los buscadores han visto la Snitch y se lanzan en picada, Lizzy Jones y Tom Vance se estrellarán contra el suelo si no la alcanzan, y una Bludger le llega a la buscadora de Griffindor y se desequilibra, Vance tiene la Snitch, y Slytherin gana!!! 160 – 30 ¡!!
James no podía creerlo, o era el dolor de su brazo, que tenía una recaída; o ¿Habían perdido?, el moreno descendió con rapidez hacia Lizzy que estaba en el suelo con una pierna fracturada.
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¿Lizzy estas bien? –
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Perdimos, James, ese idiota de Stevens me lanzó la bludger a propósito – la chica lloraba de impotencia, sabía lo importante que era ese partido para su capitán.
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Tranquila Lizzy, diste tu mayor esfuerzo, tranquila, te llevaremos a la enfermería – llegaron todos los demás jugadores, Allison hizo aparecer una camilla, y subieron a la buscadora en ella y se la llevaron.
James buscaba con la mirada a Max, lo mataría esta vez, el muy maldito estuvo a punto de matarlo varias veces y además le lanzó a propósito la bludger a Lizzy, cuando lo localizo, caminó enfurecido hacia él. Remus y Sirius que veían la escena se acercaron rápidamente a su amigo.
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James, calma, no vayas por él
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No me digas lo que tengo q hacer, Remus
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Cornamenta, no hagas una estupidez, después podemos agarrarlo juntos
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No, Sirius, esto es entre él y yo. – James llegó donde estaba Max riéndose de cómo había caído Lizzy
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Te parece muy gracioso, maldito imbecil! – James temblaba de la cólera que sentía, con su brazo izquierdo sacó su varita y le apuntó, pero Lily se interpuso entre Max y James.
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¡No lo hagas, James! – gritó Lily
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Quítate Evans – mascullo el moreno, nunca había estado tan enfurecido, le haría pagar.
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James, por favor, NO! – James seguía apuntándole con la varita, hasta q descendió su brazo, aunque el hecho de que la pelirroja estuviera defendiendo a su novio, sólo lo enfurecía más, no podía atacarlo con ella en medio y aunque se lo pidiera ella no saldría de ahí.
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¿Qué Pasó, Potter? Tuviste miedo, ¿acaso obedeces las ordenes de Mi mujer ahora? – al escuchar eso, el moreno estuvo tentado de volver a apuntarle, pero Sirius y Remus le detuvieron, y lo alejaron de ahí.
Sus amigos seguían sujetándole, y unos metros más allá el moreno hizo q le soltaran
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Ya déjenme – el moreno echaba chispas por sus ojos almendra.
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James, volvamos al castillo
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No, Remus, quiero estar solo, vayan a ver como esta Lizzy
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Pero, James
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No Sirius, necesito estar solo. – El moreno tomó su escoba y se alejó con dirección al bosque prohibido.
Cada fibra de su ser clamaba venganza, ese idiota se las pagaría, ¿Por qué Lily tenía que estar con él? ¿Por qué tenía que estar de su parte? ¿Por qué se había interpuesto? Seguro esta enamorada, ese pensamiento fue un golpe que lo dejo sin aliento, Lily enamorada de Max, James golpeo tan fuertemente como pudo con su brazo izquierdo el tronco de un árbol.
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¿Qué estas haciendo? Quieres romperte el otro brazo
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Evans, aléjate de mi, ve a celebrar con tu noviecito, ha tenido suerte esta vez, pero la próxima me las va a pagar
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Yo voy donde se me da la gana
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Ahh sí, quieres explicarme porque no estas revolcándote con tu novio en vez de estar perdiendo el tiempo aquí
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Eso no te importa Potter
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Entonces ándate, quiero estar solo
Ambos estaban tan furiosos, que durante la discusión se fueron acercando sin darse cuenta, sus rostros estaban a unos centímetros de distancia.
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¿Quieres explicarme que le ves a ese saco de estiércol?
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No es algo de tu incumbencia Potter
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Eres SU mujer, vete a defenderlo
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Él no necesita que lo defiendan
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Entonces que hacías interponiéndote entre mi varita y él –
Casi no quedaba distancia entre sus labios, ambos temblaban debido a la rabia y a la cercanía de sus cuerpos. James se acercó y tomó a Lily por la cintura con fuerza, la tenía abrazada a su cuerpo y le besó, primero intensamente, descargando toda la rabia q sentía, y ella le correspondió con la misma intensidad.
Poco a poco el merodeador fue suavizando el beso, haciéndolo cada vez más tierno, más lento, explorando cada rincón de los labios de la pelirroja, sus besos sabían a frutas dulces, mejor de lo que él tantas veces había imaginado, una electricidad recorría todo el cuerpo del moreno, y en su estomago había una fiesta de snitchs revoloteando. James nunca se había sentido así con una mujer, y quiso quedarse besándola para siempre.
Lily sentía los calidos labios de James, se sentía atrapada en un millar de sensaciones que desconocía, él la abrazaba con suavidad, y sus labios reconocieron a los de chico, recorriendo cada milímetro, Lily sintió que se elevaba al más alto de los cielos, James sabía besarla, acariciarla, la chica no podía pensar mas que en esas sensaciones, de pronto un pensamiento vino a su mente – Ojala Max lograse que sienta la mitad de lo que siento ahora… Max, Mi novio! –
Lily se aparto abruptamente, James le miraba sorprendido, ella no sabía que hacer, que decir – Tengo que salir de aquí – fue lo único q hizo, el merodeador la vio correr alejándose de él, aún no podía salir del trance que significó besar a SU pelirroja.
Lily salió del bosque con dirección al castillo, no quería pensar, no sabía que hacer, cuando alguien la alcanzó por la cintura y un escalofrío le recorrió el cuerpo.
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Mi amor, estabas aquí, he estado buscándote por todos lados, quería decirte algo
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Max, ahora no puedo, necesito ir a la sala común – tenía que alejarse
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Preciosa, escúchame por favor, es algo simple…
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¿Que cosa?
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Creo… Creo
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¿Qué?
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Te Amo – Max tomó a Lily por la cintura y la besó.