Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 27387 · de

Historia 27387 — capítulo 40

Le gustaba la oscuridad, ya estaba acostumbrada a estar siempre en ella y más en esos momentos que lo tenía todo para ella; de la única forma que no podría tenerlo despierto y a la luz del sol.

Se veía tan lindo dormido, tan tranquilo y tan pacifico que parecía imposible perturbar su dormir. Se le había vuelto obsesión verlo dormir desde aquella vez que la llamó entre sueños, sabía que nunca la amaría pero todas las noches se sentaba al filo de su cama y esperaba pacientemente a que la volviera a llamar; lo había hecho un par de veces más y en todas esas ocasiones que le habían parecido el más maravilloso de los sueños su estático corazón había estallado de felicidad.

Ella aún tenía muy fresco en su memoria la forma en que lo había conocido o mejor dicho cuando por fin habían hecho las presentaciones oficiales y eso es algo que Leanne había preferido mantener en secreto, nadie podía saber de su existencia pero que él lo supiera no tenía importancia, él podía saberlo todo. Y es que Leanne había ocultado muchas cosas mientras relataba su historia y lo que había relatado la semana pasada también lo había hecho, pero a ella le gustaba recordarlo.


Kingsley estaba recostado en la cama de su habitación; eso de andar detrás de Leanne en verdad lo agotaba y aún más el intentar salvarla con todas sus fuerzas cuando ella no quería ser salvada.

--- ¿Pensando en mí?--- le preguntó Leanne saltando dentro de la cama de Kingsley

--- ¿Cómo es que siempre llegas en el momento más inadecuado?--- le preguntó sonriente

--- ¡Tengo un talento!--- Leanne se sentó y lo miró sonriente--- Ven conmigo--- le pidió jalándolo para que saliera de la cama

--- ¿A dónde vamos?--- le preguntó mientras se dejaba arrastrar por Leanne; no esperaba respuesta, sólo preguntaba por reflejo y Leanne sonrió al darse cuenta de eso

---A darle una razón a mi héroe eterno para no rendirse

Salieron del castillo y se adentraron en el Bosque Prohibido, hasta un claro; Leanne lo dejó en el centro y después salió corriendo hacia los árboles.

--- ¡Leanne!--- le gritó Kingsley pero no obtuvo respuesta.

La risa de Leanne le llegó a sus espaldas pero estaba completamente seguro que había oído pasos a su derecha, algo parecido a un susurro en frente de él y diferentes sonidos en diferentes lugares del bosque.

--- ¡Hola!--- lo saludo Leanne dándole un beso en la mejilla; había salido de algún lugar a su izquierda

---Te ves lindo--- le dijo dándole otro beso; esta vez había salido justo detrás de él

---Eres un encanto cuando luces confundido--- le dedico una sonrisa radiante; ella había aparecido de la nada frente a él

--- ¡¿Qué demonios?!--- preguntó molesto sin poder comprender

--- ¿Aún no lo entiendes?--- le preguntó divertida apareciendo justo a su lado

--- ¿Qué es lo que se supone que tengo que entender?--- le preguntó molesto

Leanne sonrió e inmediatamente aparecieron… ¿cinco Leanne?

A Kingsley casi le da un infarto cuando comprendió la situación; sintió vértigo y tuvo que sujetarse a una de las seis Leanne para no caerse

--- ¿Cómo lo hiciste?--- le preguntó sin poder creerlo

--- ¡Fácil!--- le contestó sonriente--- La proyección astral es muy sencilla cuando aprendes a manejarla--- le dijeron las seis al mismo tiempo--- Pero…--- esta vez sólo habló una--- ¿Dónde está?--- preguntó la que él supo que era la verdadera

--- ¿Dónde está quién?--- le preguntó interesado

---Sal, que él quiere verte--- dijo nuevamente la Leanne original y apareció otra Leanne más

Aunque las siete eran idénticas, Kingsley no tuvo problemas para identificar a la verdadera y a… ¿Quién era ella?

Cinco de ellas, las que no eran ni Leanne ni Ella, tenían una expresión ausente y desaparecieron inmediatamente. A pesar de que eran idénticas a Leanne tenían algo que las hacia completamente diferentes.

Pero Ella era… era…

---Ella es Leonor--- la presentó Leanne

--- ¿Todas tienen nombre?--- preguntó sorprendido Kingsley; porque desde su punto de vista, parecían no tenerlo

---No, solamente Leonor--- le contestó Leanne--- Le gusta tener su individualidad. Se moría de ganas de conocerte, ella siempre esta pensando en ti, hablándome de ti y deseando verte--- Leanne le dedicó una mirada de complicidad que Leonor no correspondió

De todas, Leonor era la que más se parecía a Leanne, eran idénticas, sólo que… Kingsley la miró con más detenimiento y también se dio cuenta de que a pesar de que eran idénticas, eran completamente diferentes.

Leanne era el día y Leonor la noche, como el blanco y el negro, el agua y el aceite, la felicidad y la furia.

Leonor era increíblemente hermosa, su belleza había dejado pasmado a Kingsley, pero esta era una belleza fría, no calida como la de Leanne; pero aún así había un aura de misterio y seducción que envolvían a Leonor y que hacían que Kingsley se perdiera en ella.

A diferencia de las demás, Leonor no vestía la misma ropa que Leanne, sino que llevaba el pantalón y la blusa blanca de algodón con las que Leanne entrenaba.

Nunca antes la había visto, sin embargo parecía que la conocía de toda la vida; Leonor era verdaderamente hermosísima.

--- ¿Verdad qué es hermosa?--- le preguntó Leanne sin saber que él ya lo había pensado--- ¡Venga Leonor! ¡Sonríe un poco que aquí tienes a King!--- le dijo divertida--- Ella siempre esta esperando que te valla a ver, se muere por que hable contigo y no podía esperar más a conocerte--- le dijo a Kingsley--- ¡Casi le da un ataque de alegría el saber que por fin hoy te iba a conocer!

--- ¡Basta!--- le ordenó Leonor a Leanne. No gritó ni se inmutó por las confesiones que estaba haciendo Leanne, sólo hubo frialdad y luego simplemente desapareció.

---No le hagas caso--- le pidió Leanne a Kingsley--- Sólo se molesto un poco por el poco tacto que tuve al hablar de sus sentimientos

---Está bien--- le contestó distraído Kingsley; aún tenía grabada en la retina la bella imagen de Leonor

---Son muy útiles--- le dijo Leanne--- Absorben la magia como esponjas. Cuando peleo y ellas reciben los hechizos y maldiciones sólo desaparecen por un segundo y luego regresan como si nada, eso me ha evitado bastantes heridas--- Kingsley regreso al escuchar eso

--- ¿Quién más sabe de su existencia?--- preguntó interesado

---Solamente tu y yo--- le dijo sonriente

--- ¿Qué fue eso?--- le preguntó Kingsley al escuchar un sonido hueco y sordo

---Viene del Sauce boxeador--- Leanne y Kingsley se miraron por un segundo y después salieron corriendo para ver de que se trataba. Hoy era luna llena.


La había encontrado hermosísima y se había perdido por completo en ella; por primera vez en mucho tiempo Kingsley había dejado de pensar en Leanne para dedicarle toda su atención a ella, a Leonor.

Y aún así ella lo había arruinado todo. Leanne nunca se había enterado de nada pero lo había arruinado y no pasaba ni un solo segundo en el que no se lo recriminara.


--- ¿Me llamaste?--- Kingsley dio un respingo al escuchar esa voz tan fría; era idéntica a la de Leanne, pero la de Leonor era increíblemente fría.

---No sabía si ibas a venir o no--- le dijo Kingsley; no sabía como pero no podía evitar perderse en la fría belleza de Leonor--- Y tampoco sabía si ibas a poder salir sin que Leanne se enterara--- se sentía como un estúpido al estar hablando con ella de Leanne

Kingsley intentaba mantenerse a flote; era imposible no perderse en Leonor. Llevaba un hermoso vestido blanco y su largo cabello ondulado bailaba en el aire aún cuando no había viento que lo moviera.

---Ella no se da cuenta de lo que hago o dejo de hacer--- le aseguró Leonor--- No tiene control sobre mi

--- ¿Qué?--- preguntó Kingsley sin poder comprenderlo

---Ella controla a las otras cinco pero no a mi--- le respondió Leonor

--- ¿Por qué?--- Leonor sonrió maliciosamente ante la pregunta de Kingsley

---Porque…--- le dijo acercándose a él---… yo no nací con ella--- le susurró al oído--- Y eso me da libertad de hacer lo que yo quiera--- Leonor lo miró de una forma que se sintió visto bajo un aparato de rayos X, ni siquiera Leanne había conseguido leerlo de esa forma, desarmarlo sería la palabra correcta. Es verdad que siempre terminaba haciendo lo que Leanne le pedía pero lo hacia porque quería hacerlo, en cambio, con Leonor y su mirada, haría cualquier cosa que le pidiera sin poner resistencia. Leonor sonrió al comprender los pensamientos de Kingsley

--- ¿Quién más sabe de tú existencia?--- le preguntó Kingsley desviando la mirada de Leonor

---Solamente tú--- le dijo dedicándole una sonrisa maliciosamente seductora--- Aunque el viejo Camus me creó no esta seguro de que si existo o no

--- ¡¿Qué?!--- Kingsley casi se mata de la impresión

---El viejo loco no es tan tonto como aparenta--- le sonrió Leonor--- Grindelwald le enseño algunos trucos antes de que Dumbledore lo "rescatara" de sus garras. Me ha llamado en infinidad de ocasiones pero como no estoy obligada a contestarle no lo he hecho

--- ¿Leanne lo sabe?

---No, ella cree que soy creación suya--- le dijo con burla--- Lo peor del caso es que con su magia bien podría haber podido realizar la proyección astral pero yo nunca hubiera existido

--- ¿Por qué?

---Porque el viejo no podía permitir que la verdadera heredera fuera un remanso de bondad; no podía permitir que su bondad se interpusiera en el camino hacia la grandeza y por eso me creó a mí, yo soy…

---Maldad pura--- dijo en un susurro Kingsley

---En realidad iba a decir magia pura pero si es lo que deseas creer…--- le dijo en tono de burla Leonor

--- ¿Dónde está Leanne?--- no supo porque pero tenía que saberlo

---Jugando el papel de mártir--- le respondió Leonor con malicia--- Le encanta ser la que se sacrifica por el bien mayor

--- ¿Dónde?--- le preguntó molesto. No sabía como era posible que llegara a gustarle esa mujer diabólica. ¿Y es qué acaso poseía solidez?

---Intentando convencer a Severus que la deje protegerlo---Leonor sonrió--- Puedes tocar si lo dudas--- su sonrisa fue tan provocativa y maliciosa que Kingsley lo tuvo que pensar dos veces--- Eso pensé--- le dijo con burla

--- ¿Por qué haces esto?--- le preguntó molesto--- ¿Por qué me provocas de esta forma?--- ahora Leonor llevaba un hermoso vestido rojo--- ¿Es qué acaso me odias?

---Ese es el problema--- le dijo sonriente Leonor acercándose de nuevo a él hasta quedar a unos centímetros de distancia--- Que debería de odiarte… pero te amo--- le susurro al oído. Kingsley se sintió electrificado al sentir los labios de Leonor tan cerca de él, ella sonrió--- Supongo que pasar tanto tiempo junto a Leanne me a ablandado un poco y es una lastima porque de esa forma puedo salir muy lastimada--- le sonrió, pero esta sonrisa no fue como las anteriores, fue una sonrisa triste, una sonrisa que parte el alma, el primer sentimiento verdadero y genuino que Kingsley había visto en ella, una que te hacia amarla--- Te parecí hermosísima, la más hermosa de todas. Pensaste que mi belleza era fría y tienes razón, soy completamente fría, mi corazón no late y el aura de misterio y seducción se vio reducido a maldad pura--- le dijo sonriendo diabólicamente, ya no había rastro de sentimiento alguno en ella--- Ya no soy hermosa, soy mala, diabólica, un ser que nunca debió de haber existido, un ser que nuca conocerá el amor

---Yo…

---No sientas lastima por mi--- le ordenó Leonor---No puedo esperar que sientas algo por mi que nunca llegaras a sentir. Sólo vez oscuridad en mi y no me importa porque siempre me he movido entre sombras, soy una sombra opacando la belleza de la luz que desprende tú querida Leanne--- le susurro al oído con maldad--- Es tonta, la pobre. Ella no lo sabe pero yo se a la perfección que es lo que más deseas que te dé, el deseo que quieres que te cumpla--- le dijo mirándolo directamente a los ojos--- Ella te lo concedería sin pensarlo, te daría eso y más, lo disfrutaría, se entregaría toda ella si con eso te hiciera feliz pero tu eres demasiado tonto como para pedirlo--- Leonor le sonreía con una maldad que Kingsley nunca antes pensó que pudiera existir pero no podía apartar sus ojos de los labios rojos de Leonor. Al diablo los suaves y tersos labios de Leanne, quería probar los rojos, carnosos y venenosos labios de Leonor--- Pero no quieres convertirte en algo menos que humano, en un ser salvaje, un ser mezquino, una bestia salvaje--- Leonor sonrió y se acercó peligrosamente a Kingsley, sus labios apenas si estaban separados por milímetros--- Yo se lo que es esperar algo que nunca va a suceder--- su aliento lo mareo, era embriagante--- Pero al igual que tú nunca podría arrebatarte ese anhelo, ese deseo, quieres besar los labios de Leanne y yo lo no lo voy a impedir--- el rose de los labios de Leonor en su oído lo dejo sin aliento, su corazón se acelero y ya no supo nada más que el suave rose y la falta de él una vez que Leonor se separó de él.

Apenas si estaba a unos pasos de distancia pero Kingsley no pudo salvar la distancia que los separaba, había algo en su mirada que se lo impedía, un vacío en sus ojos que le obligó a permanecer clavado en el mismo lugar

---Me conoces--- le dijo con una frialdad que lastimaba--- Me has visto con anterioridad--- el vacío de sus ojos le hacia pensar a Kingsley que era imposible que ella estuviera viva--- Yo era ese vacío en los ojos de Leanne que te impedía ver el brillo de su mirar cuando Sirius le rompió el corazón, yo soy la frialdad de su cuerpo, el olvido con el cual tanto luchaste, yo soy esa coraza que te impedía escuchar el melodioso sonido que es el latir del corazón de Leanne--- le dijo burlándose; Kingsley nunca había conocido a nadie que fuera capaz de escupir tanta maldad en las palabras que salían de su boca--- Ya no te parezco tan hermosa ahora, ¿verdad?

Kingsley se abalanzó sobre ella y la sujetó fuertemente por el brazo ¿Cómo era posible que pensara que ella era hermosa? ¿Cómo era posible que pensara siquiera en enamorarse de ella? Cuando era claro que no era más que un monstruo. Leonor se deshizo del aprisionamiento de Kingsley sin ningún problema y le sonrió con maldad alejándose de él.

---Es una lastima, ¿sabes?--- le dijo sonriendo con maldad--- Leanne pensaba dejarme a tú lado una vez que ella se marchara, yo sería algo así como su regalo de despedida--- su sonrisa se ensanchó aún más y la frialdad que despedida era asfixiante--- Ya sabes, cuando ella muera

Kingsley quiso matarla pero ella fue más rápida y se movió lo suficientemente rápido como para impedirlo. Le dolió tan hondo y tan profundo la mirada de odio que Kingsley le dedicó pero prefirió ocultarlo con otra de sus sonrisas cargadas de frialdad

---Ella te va a necesitar, pronto…


Se maldijo a si misma.

No estaba segura en que momento había sucedido pero de lo que si estaba segura es que estaba perdidamente enamora de alguien que nunca llegaría a amarla y no sólo por lo que era sino porque ese alguien estaba enamorado de otra persona, con la que casualmente ella compartía cuerpo y rostro, a quien había dañado tanto que él nunca se lo perdonaría.

Estos sentimientos la abrumaban; a ella no la habían creado para sentir, la habían creado para servir de escudo humano a Leanne, ella estaba diseñada para no sentir otra cosa que no fuera la imperiosa necesidad de protegerla pero todo había cambiado en el momento junto en que se dio cuenta de que estaba enamorada de Kingsley.

Leonor continuo observándolo dormir y es que Kingsley se veían tan hermoso cuando dormía que no podía evitar escaparse para mirarlo, simplemente alimentar una falsa esperanza que se nutría de deseos que iban a morir con los primeros rayos de sol y de sentimientos sintéticos que él nunca llegaría a conocer.

Sus suspiros se sincronizaron, el de ella por él y el de él no por ella.

Y es que él siempre estaría ahí para proteger y darle su amor a Leanne y ella no sería nada más que una simple espectadora de un teatro de dolor y amargura del que nunca saldría.


---Severus espera--- grito Leanne, era bastante noche y ambos estaban en el límite del Bosque Prohibido

--- ¿Qué es lo que quieres?--- pregunto molesto Snape sin darle la cara

---Saber si te encuentras bien

---Porque no vas y se lo preguntas a tus amiguitos, ya se que convenciste a Dumbledore de no expulsarlos

---Son mis amigos

---Pudieron haberme matado

---Estás vivo, no te paso nada

---Solo porque el cobarde de Potter se quiso hacer el héroe, de no ser por eso ahora estaría muerto, esto no se va a quedar así Leanne, me voy a vengar--- le escupió esas palabras con todo el odio del que fue capaz

---Yo puedo protegerte--- le aseguro Leanne

Snape se volvió completamente furioso y apunto a Leanne con su varita, directo a la yugular dejándola completamente inmóvil

---Los has protegido demasiado, y es esa misma protección lo que va a acabar con ellos, no sabes como deseo ver el día que ya no estés ahí para hacerlo porque cuando ese día llegue lo vas a perder todo--- estaba fuera de sí, la locura que lo embargaba era inigualable--- Lo se todo--- le dijo con una sonrisa diabólica--- Tantos años perfeccionando mi Legilimancia y lo único que necesitaba era que te rompieran el corazón

Si de por si Leanne pensaba en no moverse, ese comentario la dejo de piedra

---Tú mente se me abrió por completo y me dejó ver todos tus secretos--- le sonrió, en verdad estaba disfrutando ese momento--- Algunos ya los había supuesto pero fue un placer poder confirmarlos--- su voz era como una caricia, tan suave y sedosa como envenenada --- Mira que estar enamorada de James al mismo tiempo que de Sirius y tener todos esos pensamientos tan impuros al ver con el torso desnudo a Kingsley--- le recitó con malicia--- Todos esos entrenamientos con Dumbledore, toda esa magia negra… debo admitir que sigue impresionándome que ames a Kingsley, a ese King al que te empeñas a decirle que solamente lo quieres como amigo pero que apenas si puedes evitar lanzártele encima…--- Leanne sintió como si la atravesaran mil puñales, esta completamente expuesta, todas las barreras que se había empeñado en poner y ahora no había nada, estaba mentalmente desnuda---… y hacerle cosas que harían ruborizar a cualquier santo y que mataría de tristeza a Sirius--- la malicia con la que hizo ese último comentario le corto definitivamente la respiración

¿Eso es lo qué había estado esperando? ¿Una razón para atacar? Ya había esperado demasiado tiempo conteniendo hechos que terminarían con acabar con ella; ya había clavado el primer puñal, causado la primer herida, ahora sólo quedaba matar

--- ¿Dónde está?--- le preguntó Snape maliciosamente--- A pesar de que tus deseos lujuriosos son tú secreto más oscuro, tienes un secreto aún más deliciosamente magnifico--- sonreía como si hubiera sido nombrado Ministro de Magia y el mundo entero se hubiera rendido a sus pies--- ¿Dónde está Leonor?--- le preguntó lenta y lastimosamente

¿Es qué acaso se podía petrificar más? El cerebro de Leanne estaba paralizado, cada músculo de su cuerpo se volvió de piedra y sucorazón se detuvo por un segundo. Lo único que podía sentir era la varita de Snape marcando el acelerado palpitar de su corazón

---No se de que me estás hablando--- su voz se escucho de ultratumba y su cerebro no alcanzaba a registrar nada; no sabía porque se empeñaba en negar algo que claramente él ya sabía con seguridad. Snape sonrió

--- ¿Dónde está esa sombra que a diario te acompaña? ¿Por qué se esconde cuando quiero verla?--- giró la cabeza intentando ubicar algo que claramente no estaba ahí

---Como tú dijiste…--- dijo una voz a sus espaldas, tan fría y áspera que lastimaba aunque a Leanne le pareció una dulce canción---… prefiero ser una sombra--- Snape se volteo y la miró directo a los ojos; no había diferencia alguna, al menos para él--- Ahora, por qué no bajas la varita y dejas de amenazarla--- le ordenó apuntándolo con la espada de Gryffindor directo a la yugular--- Puede que Leanne piense que aún hay esperanza para ti pero yo no tengo ningún inconveniente en degollarte como la serpiente que eres.

Snape bajó lentamente su varita; sabía de lo que era capaz Leonor, había estado demasiado tiempo aprendiendo su forma de pensar que no lo dudo un solo segundo

---En verdad esperaba estar equivocada--- le dijo Leanne

---Yo lo supe desde el primer segundo--- Leonor sonrió maliciosamente--- ¿Cuáles son tus secretos? ¿Qué hay debajo de toda esa grasa que tienes en el cabello?

---No necesitamos usar Legilimancia para saberlo--- Leanne también sonrió maliciosamente y Leonor se acercó a ella; estaba decidido, Snape había atacado, ahora ellas atacarían--- En verdad esperaba no tener que llegar a esto

Dos Lilys aparecieron de pronto; su largo cabello rojo, sus hermosos ojos verde esmeralda, todo al cuadrado

---Nunca más--- le dijo una de ellas al oído--- Nunca más me volverás a tenerasí de cerca--- Snape cerró los ojos, era como si en verdad fuera Lily

---Porque yo nunca estaría así de cerca de un asqueroso como tú--- le dijo la otra Lily

--- ¡MALDITA!--- Snape cerró su mano izquierda alrededor del cuello de la segunda Lily furioso por su comentario

--- Lily equivocada--- le dijo Leanne sujetando con fuerza la mano izquierda de Snape; Leonor sonreía maliciosamente al ver como Snape se sorprendía al ver que no necesitaba respirar--- Veamos que tenemos aquí--- dijo corriendo la manga y dejando ver la marca tenebrosa tatuada en la blanca piel de Severus Snape--- Entonces ¿es verdad?--- Leanne no podía creer lo que veía, en verdad esperaba que fuera mentira

--- ¿Qué más se podía esperar de un ser tan ruin como él?--- preguntó burlonamente Leonor--- No sabes como deseo enfrentarme a ti en batalla y eliminarte--- le dijo ácidamente al oído

---Aún puedes rectificar el camino--- le dijo esperanzada Leanne--- Lily no tiene por qué enterarse…

---Y no lo hará--- le dijo con odio--- Porque nunca se lo dirás--- Snape fue más rápido que las dos, metió su mano en la bolsa de su túnica y le soplo un polvo directo a la cara.

Leanne lo respiro sin poder evitarlo y lo que sintió… fue un dolor indescriptible. Leonor desapareció inmediatamente.


Pero por supuesto que ella no les había contado nada de eso. Ella no podía permitir que se enteraran que Snape había intentado matarla y mucho menos que ella, Leonor, había estado presente, por lo que les había contado la versión depurada, pero a ella le gustaba recordar tal y como había sucedido.


--- ¿Dónde está?--- le preguntó completamente fuera de sí Sirius a Kingsley

--- ¿Dónde está quién?--- le preguntó Kingsley soltándose de los brazos de Sirius.

Kingsley acababa de salir de entre unos árboles y Sirius se le había abalanzado en cuanto lo vió; estaba como desquiciado

--- ¡No te hagas el tonto Kingsley!--- le gritó enojado Sirius--- Sabemos que Leanne esta contigo, lo vimos en el mapa--- dijo sin pensar Sirius

--- ¿Mapa? ¿Qué mapa?--- le preguntó Kingsley haciendo como si no entendiera; Leanne ya le había contado del Mapa del Merodeador y también le había asegurado que lo había alterado para que ella y él no aparecieran, así que ahora no se explicaba como es qué eso había sucedido. "¡Claro!", pensó cayendo en la cuenta: "Leonor"

---Sirius…--- intervino Remus antes de que su amigo cometiera más estupideces--- Leanne no aparece por ningún lado y Sirius jura que algo malo está por pasarle, pensamos que tal vez estaría contigo--- le explicó algo alterado, él pensaba lo mismo que su amigo.

--- ¿Está contigo?--- le preguntó también desesperado James

---No ella esta…--- pero Kingsley no continuó porque en esos momentos lo golpearon las palabras de Leonor: "Ella te va a necesitar, pronto…"; su corazón se acelero pero mantuvo la calma al hablar---… con Hagrid, se supone que tiene que cumplir castigo con él todas las noches…

Sirius salió corriendo hacía la cabaña de Hagrid y los demás se apresuraron a seguirlo. Tenían que comprobar que ella estaba bien. Kingsley quería probar que Leonor se equivocaba.

Y ahí estaba ella, medio oculta entre unos árboles a medio camino hacia la cabaña de Hagrid. Estaba quieta, simplemente parada.

--- ¡Leanne!--- la llamó aliviado Sirius, ella estaba bien. Él se detuvo

Pero ella no volteo y eso hizo que se le acelerara aún más el corazón a Kingsley.

--- ¡Leanne!--- la volvió a llamar Sirius, estaba aterrado sin saber por qué.

Leanne volteó por fin y lo que vieron los dejó aterrados.

Quiero ser tu héroe

Si una vez yo pudiera llegar

A erizar de frió tu piel

A quemar que se yo, tu boca

Y morirme allí después

Y si entonces

Temblaras por mí

Lloraras al verme sufrir

Ay sin dudar tu vida entera dar

Como yo la doy por ti.

Leanne estaba tan pálida como la nieve, finas lágrimas recorrían sus mejillas, los miró durante un segundo y después simplemente se desmayo.

--- ¡LEANNE!--- el grito de Sirius les desgarro el alma. Él corrió, tenía que estar fingiendo.

Los demás se quedaron clavados en el mismo lugar. Tenía que ser una broma.

--- ¡Leanne!--- Sirius se arrodillo a su lado; estaba tan fría y tan pálida como la nieve y ella no, ella no estaba…--- ¡No respira--- les gritó y eso los congelo aún más. Sirius acercó desesperado su oído al pecho de Leanne pero no escucho su corazón latir--- ¡No, no, tú no, tú no puedes…!---- Sirius apenas si podía respirar, un nudo se estaba formando en su garganta--- ¡Leanne, por favor!--- Sirius comenzó su desesperada carrera por salvarla: le daba respiración boca a boca y masaje cardiaco, pero ella no reaccionaba; sus venas se marcaban en su pálida piel--- ¡Esta muerta!--- gritó, no esperaba que nadie se lo confirmara, él lo sabía. Se abrazó a ella y comenzó a llorar amargamente, la había perdido.

Si pudiera ser tu héroe

Si pudiera ser tu dios

Que salvarte a ti mil veces

Puede ser mi salvación.

--- ¡No esta muerta!--- Kingsley lo empujó sin ninguna consideración. Su corazón estaba desbocado y las lágrimas le escocían los ojos, peleando por salir.

Remus y James ayudaron a Sirius a ponerse de pie y se acercaron a Kingsley, quien observaba desesperado a Leanne, como si buscara una respuesta.

---Leanne--- su nombre en los labios de Kingsley les pareció una orden

Leanne dio un respingo y comenzó a jalar aire desesperada; sus ojos estaban desencajados, respiraba con dificultad y el latido de su corazón estaba desbocado.

Si supieras

La locura que llevo

Que me hiere

Y me mata por dentro

Y que más da

Mira que al final

Lo que importa es que te quiero

De pronto sus venas se marcaron sobre su piel, su respiración se corto y sus ojos se apagaron. Podían ver como el color de sus venas cambiaba, eran de un color negro que lastimaba y fue subiendo lentamente hasta llegar a sus ojos, eran completamente negros. Leanne dio un último suspiro y después se puso completamente rígida.

No respiraba, su corazón no latía y su piel tan blanca y fría como la muerte se veía escalofriante.

Si pudiera ser tu héroe

Si pudiera ser tu dios

Que salvarte a ti mil veces

Puede ser mi salvación

---Está muerta--- dijo en un susurro casi inaudible Sirius; se dejo caer al lado de Leanne, frente a Kingsley. Sentía como su corazón latía desesperado y un dolor descomunal se apodero de él. No sentía nada, ni siquiera sintió el puñetazo que le dio Kingsley, sólo sentía el dolor que lo carcomía por dentro.

---No está muerta--- el nudo en su garganta no hacía más que empeorar las cosas--- No lo está--- Kingsley sacó una daga de plata de su bolsillo e hizo dos cortes en las muñecas de Leanne

Ahaa......

Déjame tocarte, quiero acariciarte

Una vez mas, mira que al final

Lo que importa es que te quiero

--- ¿Qué haces? ¿Estás loco?--- James se abalanzó sobre Kingsley al ver que intentaba hacer otro corte.

---El veneno tiene que salir--- le dijo luchando contra James

Remus no podía retirar su vista de la espesa sangre negra que salía de los cortes que había hecho Kingsley, no podía creer lo que estaba viendo.

---Déjalo--- Sirius había recuperado un poco de la cordura que había perdido.

Aún parecía muerta, pero por lo menos ahora respiraba superficialmente y su corazón latía de nuevo.

Si pudiera ser tu héroe

Si pudiera ser tu dios

Que salvarte a ti mil veces

Puede ser mi salvación

Kingsley la tomo en brazos y corrió como un desquiciado hasta la enfermería, la sangre negra aún continuaba brotando de sus cortes.

Su respiración era entrecortada, su corazón estaba desbocado, su mente estaba en blanco y un zumbido en sus oídos lo aturdía aún más. El miedo se apoderaba lentamente de él.

¿Cómo había sido tan estúpido como para caer en la broma de Leonor? ¿Por qué no se había dado cuenta de lo que pasaba? ¿Por qué…?

"¡Valla héroe que soy!", pensó con ironía Kingsley, "¡Ni siquiera la puedo salvar de ella misma!"

Quiero ser tu héroe

Si pudiera ser tu dios

Porque salvarte a ti mil veces

Puede ser mi salvación

Puede ser mi salvación

Quiero ser tu héroe....

Todo sucedió muy rápido; la señora Pomfrey tomo a Leanne en brazos y la colocó en una cama, la examino con mucho detenimiento pero apenas si había empezado cuando las puertas de la enfermería se abrieron de nuevo, el profesor Dumbledore y la profesora McGonagall hicieron lo mismo que la señora Pomfrey.

Kingsley se quedó en el mismo lugar sin ver más allá de los ojos negros de Leanne, sintió como Remus, James y Sirius se unían a su silenciosa vigila.

--- ¡La salvaste, eres un héroe!--- la voz de Melinda le llegó muy lejana. Kingsley no podía borrar de su mente los ojos negros de Leanne


Leonor sonrío con ironía. Kingsley en verdad era un héroe.

Él se movió un poco y Leonor se levanto de la cama para no molestarlo. Hacia una semana que no lo veía y ahora que lo tenía así de cerca se sentía mejor y es que el mayor tiempo que había pasado sin verlo fue cuando estuvo aprisionada junto con Leanne en el retrato por Voldemort.

Afortunadamente Candence tuvo que irse de emergencia a San Musgo a atender a un paciente y ella había podido verlo a sus anchas esa noche.

Pero ahora no lo había visto por su culpa, sino por la culpa de Candence. Ella y él apenas habían regresado de su luna de miel y es que eso del matrimonio en verdad los había alejado.

Si, Candence y Kingsley por fin se habían casado y a ella le habían roto el corazón. Lo miró desde la ventana y no pudo evitar sonreír, aún recordaba el truco que había utilizado Leanne para evitar que su matrimonio no se realizara hace tanto tiempo ya.


Kingsley estaba realmente cansado, eso de trabajar horas extras para evitar pensar en la boda de Leanne y Sirius en verdad lo agotaba.

Lo único que quería hacer era dormir y descansar un poco, después de todo mañana ella se casaría con Sirius y ya no abría vuelta atrás.

Su habitación estaba en penumbras, ni siquiera se molesto en prender la luz, lo único que quería hacer era dormir.

---King…

Kingsley casi sufre un paro cardiaco. Prendió la luz y lo que vio lo llevó al borde de la locura.

Leanne estaba sentada en una silla, con su vestido de novia puesto y el maquillaje corrido a causa del llanto

--- ¡Leanne! ¡Casi me matas del susto!--- le dijo acercándose a ella preocupado--- ¿Está todo bien?

--- ¡Vamos!--- le dijo poniéndose de pie y jalándolo para que salieran de ahí

--- ¿Qué?--- le preguntó Kingsley sin comprender

---Si, vamos muy lejos, a donde no nos encuentren y podamos estar siempre juntos--- le dijo desesperada

--- ¡Pero si te casas mañana!--- le dijo Kingsley sorprendido

--- ¡Por eso mismo! No quiero que nada ni nadie nos separe y si me casó y tú te casas con Candence nos iremos separando cada vez más hasta que no nos volvamos a ver--- Leanne lo miraba suplicante

---Eso no va a pasar nunca--- le aseguró Kingsley al ver la preocupación de Leanne

--- ¡Si, si va a pasar!--- le dijo Leanne llorando desesperada--- ¡Huyamos, por favor!

---Leanne…

--- ¡Por favor!--- le suplicó Leanne

---No puedo Leanne--- le dijo Kingsley--- Es lo único que no te puedo cumplir--- le dijo adelantándose al siguiente comentario de Leanne--- Ahora piensas de esa forma, pero más adelante te vas a arrepentir y ya va a ser demasiado tarde

---Entonces prométeme una cosa--- le dijo Leanne derramando aún más lágrimas. A Kingsley eso le rompía el corazón

---Lo que sea--- le contesto sin pensarlo

---No te cases con Candence--- le dijo sollozando--- Se que es muy egoísta de mi parte, pero no lo soportaría

---No lo haré, no me casaré con ella--- Kingsley abrazó a Leanne y comenzó a consolarla

---Lo lamento--- Leanne redoblo sus sollozos y se abrazó con fuerza a Kingsley

---Yo no--- le dijo seguro y mirándola a los ojos le dijo--- ¡Anda! Ve a descansar que mañana te casas. Te acompaño

---No, gracias--- le dijo separándose de él y dándole un suave beso en la mejilla--- Gracias--- dijo antes de dar la vuelta y empezar a caminar.

Leanne salió de la casa de Kingsley con lágrimas en los ojos pero una sonrisa se formo en sus labios, en realidad había resultado más fácil de lo que había pensado: el corazón de Kingsley nunca podría decirle que no.

Había logrado su cometido: Kingsley nunca se casaría con Candence.

Podía soportar que vivieran juntos, que tuvieran hijos pero nunca soportaría que se casaran.

Leanne sonrió aún más.


Sólo ella lo sabía, solamente ella conocía toda la verdad y aunque lo gritara a los cuatro vientos nadie le creería:

Leanne era diabólica pero ante los ojos de los demás era la perfecta princesita de los cuentos de hadas.

OoOoOoOoOoOoOo

muchas gracias:

airammery,          alevpa,          Annita Granger,          brenda,          brujaloka,           caroo,    clau granger,           evana_tpo_black,            gatita_oesed,         ginnynena,             Hermione_95,         katherinblack, Lara Riddle,          marurs,minerva_dlp,              Mr Betancourt, Nicole_rovimalfoy,          richi1017,         susigabi     y vir_pottermania