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Historia 27387 — capítulo 41

Ella sonrió, ella los felicito, ella les deseo la mayor de las felicidades, ella estuvo presente ese día, "más de lo que deberían de esperar de mí, dadas las circunstancias", pensó con ironía. Ahora lo único que quería hacer era tirarse a llorar como una magdalena y descargar todo el dolor que llevaba dentro.

--- ¿Estás bien, querida?--- preguntó Camus desde su retrato

---Si, abuelo, todo está bien--- le contestó Leanne secándose las lágrimas que surcaban su rostro

---Creo que te sucede alg…

---Ya está de regreso--- le dijo molesta Leanne--- Y ni siquiera tuvo la bondad de avisarme. ¡Cuando yo regrese de mi luna de miel, apenas si puse un pie en Londres le avise!--- Leanne parecía una niña berrinchuda a quien le habían negado un capricho--- ¡Las dos ocasiones!--- Camus rió ante la inocencia de su nieta

---Pareciera que estoy hablando con una niña de 5 años--- le dijo sonriente; le enternecía verla de esa forma

---Tal vez lo estás haciendo--- le dijo enfurruñada--- Me hubiera bastado con que pensara: "Ya estoy de regreso, no te preocupes", pero ni siquiera hizo eso

---Y si lo hubiera hecho, no te hubiera bastado; cuando se trata de Kingsley estando Candence nada te basta--- le dijo divertido

---Me dijo que no lo haría pero no lo prometió--- dijo más que nada para ella misma--- Y lo hizo; ya se que yo le dije que estaba bien que lo hiciera pero esperaba que no lo hiciera, en recuerdo de esa promesa, que a fin de cuentas no lo fue--- reflexionó, estaba verdaderamente furiosa

--- ¿De qué me estas hablando, querida? Porque no entiendo nada--- le dijo entre divertido y preocupado Camus ante las desvariaciones de su nieta.

---Nada abuelo, sólo estoy desvariando--- le dijo Leanne recobrando un poco de cordura.

Leanne regresó a su habitación, con su abuelo en su despacho no podría llorar a lágrima tendida y desquitar todo el coraje que sentía.

Era verdad eso de que las mujeres embarazadas son muy temperamentales, "¡en eso debió de pensar Kingsley antes de ir a casarse con Candence!", Leanne contuvo un grito de furia.

Se recostó en la cama muy lentamente para no despertar a Charlie.

*"¡Ese estúpido tendría que haberme pedido permiso antes de casarse!".*Le había dicho que no lo haría, que no se casaría "¡Pero claro! ¡NUNCA LO PROMETIÓ!", Leanne ahogó otro grito de furia usando su almohada. Después se tranquilizo un poco.

Kingsley tenía derecho a ser feliz y su felicidad estaba al lado de Candence, pues ella lo soportaría. En realidad no estaba molesta, ni triste, sólo quería hacer berrinche para ver si de esa forma él le prestaba más atención, era lo único que ella quería. Leanne se quedo dormida con ese pensamiento.

Todos estaban sentados alrededor de la mesa en eljardín; el día estaba maravilloso como para estar encerrados dentro de la casa. Estaban felices, no hacían más que hablar de la boda de Kingsley y Candence la semana pasada, todos excepto Leanne, quien ocultaba su ansiedad y malhumor bajo una sonrisa bien ensayada.

Kingsley y Candence llegaron tomados de la mano y visiblemente felices; recibieron abrazos y felicitaciones de parte de todos, para después sentarse a la mesa y disfrutar de la deliciosa comida que había preparado Molly

--- ¿Qué sucedió después?--- preguntó incapaz de contenerse más tiempo Ron; Leanne se había negado a continuar su historia si no estaban todos presentes--- La boda de Kingsley y Candece se realizó en muy mal momento

"Yo opino lo mismo", pensó maliciosamente Leanne

--- ¡RON!--- le gritó molesta Molly

---No te preocupes Molly--- intervino tranquilizadora Candence--- Entendemos a lo que se refiere Ron, la historia se quedo en un punto muy interesante

---Si, muy interesante…--- coincidió Leanne divagando--- Porque no vemos las cosas desde el punto de vista de alguien más--- dijo Leanne--- Porque no se ustedes, pero yo ya me aburrí de ver las cosas a través de mis ojos.

---Definitivamente sería completamente interesante--- coincidió Hermione--- Me fascina el funcionamiento de tu medallón y me gustaría ver sus funciones completas

--- ¿De quién serán los recuerdos?--- preguntó Harry

---De tu madre--- le dijo Leanne guiñándole un ojo.


Ahora lo comprendía todo, por fin había entendido las palabras que le había dicho Kingsley ya hace un tiempo atrás.

"Las apariencias lo son todo", pensó Lily. No hacia ni tres días que Leanne estaba en la enfermería y los ataques a los alumnos se habías quintuplicado. Nadie sabía con certeza quiénes eran los causantes pero algo que si sabían era que los habían llevado a cabo los alumnos de Slytherin.

Los más perjudicados eran los alumnos de primero y segundo de Gryffindor. Eran blancos de bromas de mal gusto, mientras que los mayores sufrían de maldiciones desagradables, al menos los que no eran muy diestros en duelos.

Los prefectos de Gryffindor, Ravenclew y Hufflepuff también eran atacados constantemente pero los perpetradores eran muy hábiles y hasta ahora no habían podido atraparlos.

Hasta ahora Lily se daba cuenta de la presencia que ejercía Leanne en todo el colegio y como su simple presencia bastaba para controlar situaciones como las que se estaban presentando. Todos se sentían menos seguros al saber que Leanne no estaba ahí para contener la situación y ponerle un alto a los de Slytherin.

Lily sabía que era una tontería depender de una persona como lo hacían con Leanne, pero todos se habían acostumbrado a saber que cuando alguien indefenso fuera atacado, ella estaría ahí para castigar a los culpables.

Y para colmo tenía que hacer las rondas completamente sola porque no tenía corazón para pedirle a Remus que se separa de Leanne más que lo estrictamente necesario. Eso no le molestaba en lo más mínimo cuando tenía que vigilar el patio o los pisos superiores pero ahora se encontraba en el pasillo más oscuro y desierto que había visto en su vida. No es que fuera cobarde, ya había estado en ese corredor millones de veces pero siempre le había parecido más agradable cuando Remus estaba a su lado.

--- ¡Valla, valla! ¡Pero si es sangre sucia Evans!

La fría voz de Narcisa Malfoy la sacó de sus pensamientos. Ahí estaba ella con sus dos gorilas que tenía por guardaespaldas: Crabbe y Goyle; aunque también estaban Avery y los hermanos Carrow.

--- ¿Qué pasa Evans?--- le preguntó con sorna Narcisa al ver que Lily no reaccionaba--- ¿Es posible que seas más idiota de lo que ya eras?

---No--- le contesto con una sonrisa en los labios--- Estoy esperando que me ataques para así tener las pruebas necesarias para que sean expulsados--- le dijo bajando su varita y mostrando una actitud completamente abierta

---No somos tan estúpidos como tú--- el brillo en los ojos de Narcisa era de malicia pura. Los demás se dedicaron a observar y escuchar pero tenían sus varitas preparadas para atacar--- No vamos a arruinar nuestro plan por una sangre sucia como tú

Lily había escuchado esas palabras en demasiadas ocasiones como para que le afectaran en lo más mínimo.

--- ¿Qué ocurre?--- le preguntó burlonamente Lily--- ¿No será que no tienen el valor necesario? ¿Qué necesitan al desquiciado que tienen por amo para actuar?

Amycus sujetó con fuerza a Alecto, su hermana no tenía la sangre tan fría como él. Todos estaban expectantes por ver que más decía Lily.

---Sólo espera--- le dijo llena de rabia Alecto--- Sólo espera y no volverás a ver la luz del día

--- ¡Huy, que miedo!--- dijo Lily con toda la burla y desprecio del que fue capaz, y dándose vuelta sonrío con satisfacción al ver la cara de odio ahogado en el rostro de los Slytherin

--- ¡Cruc…!

--- ¡Protego!

La maldición salió disparada en dirección contraria a Lily

---Atacar cuando el oponente esta de espaldas es de cobardes, Cissy--- la profunda y tranquila voz de Kingsley le pareció increíblemente hermosa a Lily--- Pero que se podía esperar de una serpiente traidora como tu.

Esta vez nadie se movió, los gemelos Carrow se veían muy tensos pero lo que más le llamó la atención a Lily fue el miedo en los ojos de Narcisa, estaba más que claro que no estaban dispuestos a enfrentarse a Kingsley.

--- ¿Por qué no se retiran antes de que salgan lastimados?--- les dijo con una tranquilidad de plomo, cosa que impresiono a Lily; ella nunca había visto la forma que utilizaban Kingsley y Leanne para mantener a raya a los Slytherin.

--- ¿Qué va a decir Leanne cuando se entere que no pasaste cada segundo de su convalecencia al pie de su cama como el perro fiel que eres? Y que en cambio te la pasaste con la sangre sucia Evans--- le dijo con malicia Narcisa

Kingsley quiso atacar pero Lily lo retuvo, no valía la pena.

---No lo se—le dijo más tranquilo--- Lo que debería de preocuparte es la reacción de "tu amo"…--- Lily contuvo el aliento al escuchar esas palabras salir de la boca de Kingsley. Conocía los rumores pero no los había tomado en serio---… porque dudo mucho que Bella o Lucius puedan llegar aquí tan rápido como para evitar que algo te suceda por las tonterías que has estado cometiendo. A "tu amo" no le va a agradar nada que estropees sus planes

---Vámonos— le ordenó Narcisa a sus acompañantes.

Lily se impresiono, la verdad no esperaba verlos reaccionar de esa forma, pero eso no hacia más que confirmarle los rumores que había escuchado.

---Gracias--- le dijo sinceramente Lily

---No hay de que--- le sonrió Kingsley--- Pero la próxima vez que insultes a alguno de ellos, procura no darles la espalda.

---Ahora lo se--- le dijo sonrojada--- Pero la verdad no esperaba que atacaran de esa forma, con maldiciones torturadoras

--- ¿Cómo pensabas defenderte? ¿Con Depulso, Desmaius ó Expelliarmus?--- le preguntó--- Porque ellos no se andarían con juegos, estaban pensando en verdaderas maldiciones--- Lily simplemente se encogió de hombros

---Tampoco lo soportas, ¿verdad?--- le preguntó sonriendo tristemente--- El ambiente de la enfermería es muy pesado como para pasar más de dos segundos ahí

---Todos estamos algo irritables estos días--- contestó simplemente Kingsley.

Lily procuraba acompañar a Leanne cuando no estuvieran los merodeadores pero las pocas ocasiones que lo había hecho no había sido nada agradable, sobre todo para Kingsley, Sirius le dedicaba miradas asesinas a cada instante.

---No es que no agradezca tu compañía, pero ¿Qué haces aquí?--- Lily se dio cuenta de que Kingsley la seguía o caminaba con ella para no verse tan paranoica

---Las cosas se están poniendo de color verde…--- comentario que no paso desapercibida para Lily---… y he hablado con la profesora McGonogall para que me permitiera acompañarte en tus rondas, Remus no está para estas cosas ahora. Creo que esperaba que me ofreciera desde el primer día y ahora se siente más tranquila.

---Yo le aseguré a la profesora que podía hacerlo sola, pero al parecer no he cumplido con eso--- le dijo sonriente Lily. Era muy agradable la compañía de Kingsley, tranquilizadora, con razón Leanne pasaba tanto tiempo con él.

Pero también su presencia era imponente, cosa que había comprobada gracias a las reacciones de Narcisa y sus gorilas. El miedo era un buen motivo para no atacar. Ahora sabía como mantenían el control Leanne y él: con miedo.

---No creo que sea miedo lo que inspiramos--- le dijo Kingsley metiéndose en la cabeza de Lily

---Yo… no… ¿Cómo lo hiciste?--- le pregunto molesta. Kingsley simplemente se encogió de hombros--- Me gustaría que me respetaran en lugar de que me temieran--- le dijo Lily segura

---Con magos como ellos nunca encontraras respeto--- le aseguró Kingsley--- Pero ten por seguro que hay mucha gente que te respeta por lo que eres y por lo que has logrado.

---A Leanne le temen porque no tiene miedo de jugar sucio como ellos, de romper las reglas--- caviló Lily

---En realidad Leanne modifica las cosas, las moldea, reacomoda la verdad--- le dijo Kingsley.

---Puedo hacerte una pregunta, King… sley--- Lily prefirió completar su nombre

---Puedes llamarme King, no es algo exclusivo de Leanne--- le sonrió Kingsley

---No, es solo que he notado que nadie más que ella te llama así y cuando Candence lo hizo casi le da un infarto

---Leanne es demasiado territorial, pero no te preocupes por eso, pregunta y llámame como quieras--- le dijo alegre

---Se ve que naciste para esto y que serías un excelente auror pero no puedo evitar preguntarme porque prefieres esto en lugar de ser diplomático como tus padres, es decir, viajar por todo el mundo, conocer mucha gente y vivir cómodamente es algo que sin lugara dudas le llamaría la atención a todo el mundo--- le dijo Lily

---He sido diplomático desde el día en que nací; tenía que asistir a todas las fiestas a las que me invitaban aún cuando no me agradaban, tenía que sonreírle a todo el mundo para evitar conflictos entre los adultos… créeme, no es nada agradable ser amable con alguien que tú sabes que no lo es con todos los demás--- le contestó Kingsley--- Prefiero la limpieza de la batalla a la hipocresía de la diplomacia

---Si, supongo--- dijo reflexionando Lily--- He estado vigilando a los de Slytherin pero son muy listos todos o uno es demasiado listo como para proteger a todos--- Lily cambió de tema

---Si…

---Severus a estado muy feliz estos días pero en mis vigilancias no he logrado atraparlo in fraganti

---Dudo mucho que Snape sea el responsable de los ataques; Leanne y yo también lo vigilamos muy de cerca y él no… no ha hecho más de lo que ya todos sabemos--- le aseguró Kingsley--- Vamos a terminar las rondas

Lily nunca había pasado tanto tiempo a solas con Kingsley, a pesar de que lo consideraba un buen amigo ahora comprendía que se compañía era muy agradable como para alejarse de él.


---Lily pensaba lo mismo que yo--- les aseguró Leanne

---Además de que pude cumplir mi sueño de ser prefecto aunque fuera de manera no oficial--- dijo Kingsley contento

---Cuéntanos más--- pidió Ron


La situación ya había sido controlada; los sanadores les habían explicado que el veneno que había ingerido o aspirado Leanne era unos de las más potentes y peligrosos que existían en el mundo mágico, pero no letal. Su recuperación dependería de la cantidad que hubiera ingerido o aspirado y del tiempo que tardaron en darle el antídoto. Les habían dicho que no serían más de dos semanas pero que no esperaran resultados en menos de una.

Todos habían felicitado hasta el cansancio a Kingsley por su excelente maniobra al extraer el veneno de Leanne, cosa que le había ayudado mucho.

Que te quedaras conmigo una vida entera

Que contigo los inviernos solo primavera

Que las olas son de magia y no de agua salada

Yo te creo todo y tú no me das nada, tú no me das nada

Pero nada de eso ayudo mucho a Sirius, quien se sentía la persona más inútil del mundo, la había dado por muerta y él, Kingsley, no.

Los cortes en sus muñecas ya se habían cerrado, era como si nunca hubieran estado ahí. Su piel continuaba tan pálida y fría como la nieve, sus ojos estaba cerrados pero aún así el no podía borrar de su mente la negrura que había en ellos. Su cuerpo había perdido la rigidez pero ahora perecía estar hecho de elástico, le habían explicado que el veneno primero la había petrificado por completo pero ahora atacaba los huesos y los hacia demasiado elásticos. Eso no lo ayudaba en nada.

Melinda, Octavio y Camus habían tenido que regresar al Ministerio; las cosas estaban fuera de control con todas las desapariciones que se estaban suscitando y era necesario que ellos estuvieran ahí. Pero aún así Melinda se negó a poner un pie fuera de esa enfermería si no le daban una conexión directa desde la chimenea de su despacho hasta la de la enfermería y desde que se había marchado, como relojito, cada cinco minutos aparecía su cabeza para ver como estaba su hija.

Moody también hizo acto de aparición en cuanto se entero de lo sucedido e inmediatamente comenzó a hablar de conspiraciones y espías dentro del colegio que intentaban quitarla de en medio. Había insistido en comenzar una investigación oficial y mandar a todos los presentes a Azkaban para ver si de esa forma confesaba alguno, pero Melinda logro controlarlo. Al final, también tuvo que regresar al Ministerio.

Sebastián y Melody también fueron a visitar a la inconsciente Leanne, llevándole todo tipo de galletas y el pastel de frutas que tanto le gustaba. Pero Sebastián también tuvo que ir al Ministerio por petición de Melinda.

Augusta y Frank Longbottom enviaron sus mensajes de bienaventuranza para la rápida recuperación de Leanne, al igual que los padres de Alice.

Charlus y Dorea Potter también habían ido a visitar a Leanne. Pero no se quedaron mucho tiempo. Charlus tuvo que salir de su retiro como un favor especial hacia a Moody y regresar como su mano derecha al Departamento de Aurores; Moody confiaba en pocos y Charlus era unos de esos. Mientras Dorea se marchó a casa pero continuaba enviando tartas de melaza y golosinas para cuando despertara Leanne.

Los únicos que no enviaron notas ni hicieron acto de presencia fueron los padres de Sirius y Peter, aunque a nadie le sorprendió

Que si sigo tu camino llegare hasta el cielo

Tú me mientes en la cara y yo me vuelvo ciego

Yo me trago tus palabras tu juegas un juego

Y me brilla el mundo cuando dices fuego, cuando dices fuego

Sirius estaba sentado en una silla junto a la cama de Leanne y mantenía su mano derecha entrelazada en las suyas. No se separaba de ella más que para lo absolutamente necesario.

James estaba sentado a la izquierda de Leanne en la cama, observándola impaciente porque despertara, no soportaba ver la forma en que estaba sufriendo Sirius, además de que él mismo estaba sufriendo por verla de esa forma.

Remus estaba a los pies de la cama leyendo el tema que habían visto en Historia de la Magia; el leía todos los temas que habían visto pues pensaba que Leanne podía escuchar; aunque en realidad estaba molesto con sus amigos por haberlo utilizado de esa forma y no quería decirles nada que los lastimara aún más de lo que ya estaban.

Peter estaba acostado en la cama de a lado engullendo enormes cantidades de ranas de chocolate, todas ellas regalos para Leanne; no era que estuviera muy cómodo viendo dormir a Leanne (porque eso era lo que él había comprendido de la explicación que les habían dado los sanadores, Leanne estaba haciendo berrinche y nada más estaba dormida) pero por lo menos podía comer todas las golosinas que le enviaban.

Frank y Alice ya se habían marchado para ayudarles a los Merodeadores con sus tareas; la cena ya había terminado y muy pronto la señora Pomfrey los enviaría a todos a su sala común, por lo que ellos se habían adelantado. Además, alguien tenía que hacer el trabajo de Leanne.

Candence sólo pasaba por momentos, entre clases. No le gustaba la forma en que la miraba Sirius, como si la culpara por el hecho de que ella estuviera sana y Leanne al borde de la muerte; cosa que le parecía exagerada, dado que según las palabras de los sanadores (y que ella tomaba como la más pura y llana verdad) ella estaría bien. Asimismo, Kingsley no estaba de su mejor humor y eso a ella le molestaba.

Lily también pasaba por ratos; en realidad se apuraba para llegar antes que ellos y estar un rato a solas con ella, pero sólo soportaba unos minutos ese velorio anticipado. Porque así es como lo veía Lily, podía ver claramente que ellos (o por lo menos Sirius y James) pensaban que Leanne podía morir en cualquier momento y estaban velando por ese suceso. Además, aLily le dolía ver mucho como James se desvivía por Leanne, sabía que estaba mal que sintiera celos de la condición de su amiga, pero ya le gustaría a ella que James sintiera lo mismo por ella. Después de unos minutos y cuando ya no podía contener más las lágrimas, salía lo más aprisa que podía y no volvía la vista atrás.

Kingsley pasaba la misma cantidad de tiempo que Sirius, James, Remus y Peter al lado de Leanne; pero este nunca se había acercado a ella, en cuanto entraba a la enfermería se recargaba en la pared que estaba frente a la cama de Leanne y ahí se quedaba hasta que la señora Pomfrey los sacaba. Tampoco decía más de lo estrictamente necesario. Se pasaba la mayor parte del tiempo observándola intensamente pero después de mucho observarla desviaba la vista y se perdía en la ventana.

---Puedes dejar de hacer eso--- le dijo Sirius de mal humor. Remus dejó de leer

James se había pasado la última media hora levantando la mano izquierda de Leanne todo lo que podía para después dejarla caer

---Lo lamento--- se disculpo James mientras acomodaba la mano de Leanne y se paraba de la cama para ir a tomar otro pedazo de torta de melaza

---Esos son para Leanne--- le dijo con reproche--- ¿Qué es lo que va a encontrar cuando despierte? ¿Las migajas?

---Pensaba comérmelas también--- le dijo intentando sonar gracioso, para ver si así se relajaba su amigo

Pero que equivocado estaba

Sirius se paró de golpe y le quitó el trozo de torta y a Peter las golosinas que tenía en la cama.

---De seguro va a tener mucha hambre--- les dijo molesto y comenzando a acomodar todo compulsivamente

---Sirius…--- intentó tranquilizarlo Remus

Cuando dices siento, siento que eres todo

Cuando dices vida yo estaré contigo

Tomas de mi mano y por dentro lloro

Aunque sea mentira me haces sentir vivo

Aunque es falso el aire siento que respiro

--- ¡Y TÚ!--- gritó señalando acusadoramente a Kingsley--- ¡TÚ ERES EL PEOR!--- gritó estallando por completo--- LEANNE SE PASO LLORANDO POR TI DURANTE DÍAS CUANDO CASI TE MUERES Y TÚ APENAS SI TE DIGNAS A MIRARLA--- le recriminó furioso--- ¡NO HAS DERRAMADO NI UNA SOLA LÁGRIMA POR ELLA! ¡NO SE SEPARÓ NI UN SOLO SEGUNDO DE TI, SE ABRAZABA A TU CUERPO HELADO Y LLORABA TODO EL DÍA! ¡Y TÚ… TÚ NO… TÚ NO PUEDES…!--- pero las palabras le parecieron insuficientes. Sirius se lanzo sobre Kingsley y alcanzó a darle un puñetazo antes de que los separaran

--- ¡SIRIUS!---- le gritó Remus al separarlo--- ¡Este comportamiento salvaje no ayuda en nada a Leanne!

--- ¡LÁRGATE!--- le ordenó Sirius fuera de sus casillas a Kingsley--- ¡Lárgate antes de que te mate!

James se acercó a Sirius para detenerlo, mientras Remus salía detrás de Kingsley, quien había salido como un bólido.

--- ¡Kingsley!--- le llamó Remus corriendo detrás de él--- ¡King!--- pero el no se detenía--- ¡Por favor!

--- ¿QUÉ?--- le preguntó furioso Kingsley--- ¿Vienes a pedirme que lo olvide todo? ¿Qué lo haga por el bien de Leanne? Porque eres muy malo realizando su trabajo diplomático

---Sirius esta… esta…--- Remus no sabía como explicar las cosas---… muy presionado en estos momentos y no sabe como lidiar con esta situación--- le dijo preocupado--- Él estaba preparado desde el momento en que la vio caer a hacerse a un lado y dejarte estar cada segundo a su lado, pero la frialdad que demuestras los descontrolo

--- ¿FRIALDAD? ¿FRIALDAD, DICES?--- le gritó furioso

---Eso es lo que no deja de repetir Sirius cuando estamos solos--- le dijo Remus excusándose--- Pero yo se que tú también estas sufriendo, sólo que a diferencia de Leanne, tú si piensas en los sentimientos de Sirius, cuando ella no pensó en los de Candence

---Supongo que tienes razón--- le dijo algo más tranquilo Kingsley

---Pero tú tampoco estás pensando en ella--- le dijo Remus con seguridad

--- ¿Qué?--- preguntó Kingsley sin comprender a lo que se refería Remus

---Le sucede lo mismo que a Sirius--- le contesto sin inmutarse--- Ella esperaba que te destrozaras la garganta llamándola a gritos, lloraras todo un mar por ella y que te aferraras a ella tal y como ella lo hizo contigo--- le explicó--- Pero como no lo hiciste, no sabe como reaccionar

---Tienes razón, no… ya no se que hacer--- le fue sincero--- Esto es lo que quería evitar y al parecer lo provoque

---La próxima vez que entres, si no puedes llorar delante de nosotros, por lo menos finge que lo haces, eso en verdad aliviaría mucho a Sirius y a Candence--- le dijo antes de darse la vuelta y regresar a la enfermería

---Remus, yo…

---De nada--- le dijo sonriente. No era necesario que se lo agradeciera.

Remus regresó a la enfermería para continuar con su vigilia.

---Si yo fuera tú--- comenzó a decir Remus--- No estaría tan preocupado por Leanne. Deberías tranquilizarte el hecho de que Kingsley este tan tranquilo.

---Creo que tienes razón--- dijo Sirius algo indeciso

---Si, Sirius--- estuvo de acuerdo James con Remus--- Kingsley sabría si algo malo le pasa a Leanne o aún más malo de lo que le paso.

La señora Pomfrey los mandó a su sala común. Como lo habían hecho, todos se despidieron de Leanne, inclusive Peter, era la primera vez que lo hacia.

Quien la abrazó durante algunos segundos.


"Espero que mueras", retumbaron las palabras de Peter en los oídos de Leanne. Sonrió esperando que pasara desapercibida para todos los presentes.

Todos le susurraban que se recuperara pronto o le decían que todo estaba bien, que regresara y ella les había hecho caso, pero en esos momentos sonrió con satisfacción al no haberle concedido ese deseo a Peter.

--- ¿Qué es tan gracioso?--- preguntó Kingsley al ver su sonrisa.

"Claro que King tenía que notarlo", pensó para sus adentros mientras le sonreía con cariño--- Nada, sólo estaba recordando sin mostrárselos--- le dijo sinceramente, aunque la mentira estuviera presente.


Las cosas entre Sirius y Kingsley ya se habían tranquilizado pero la situación no se podía catalogar como casual. Los movimientos de Kingsley eran robóticos cada vez que se acercaba a la cama de Leanne y es que todos ya habían comenzado a pensar que tal vez ella no regresaría. Y es que ya habían pasado dos semanas desde lo sucedido.

Mientes tan bien

Que me sabe a verdad

Todo lo que me das

Y ya te estoy amando

Mientes tan bien

Que he llegado a imaginar

Que mi amor llenas tu piel

Y aunque todo es de papel

Mientes tan bien

"Todo va a estar bien, ella siempre lo ha dicho, no hay nada de que preocuparse"--- se repetía por enésima vez James mientras veía como el pálido rostro de Leanne no le transmitía nada--- "Remus tiene razón, Kingsley ya hubiera enloquecido si ella no va a regresar. No hay nada de que preocuparse, todo va a estar bien"--- James le sonrió aún cuando sabía que no lo podía ver, por lo menos alguien tenía que sonreírle, todos los demás tenían rostros de entierro.

"¡Todo va a estar bien!"--- pensó con ironía Remus, ya había pasado la etapa de negación y ahora estaba viviendo la etapa de la ira, a diferencia de todos, quienes se habían quedado instalados en la negación---"¿Cómo va a estar todo bien? ¡Eh, Leanne! ¡Respóndeme! ¿Cómo va a estar todo bien cuando nada esta bien?"--- Remus se las había ingeniado para ocultar su rostro a sus amigos y mirar con ira a Leanne--- "Espero que estés contenta, porque aquí todos estamos mal. Y por cierto:"--- pensó sonriendo con ironía--- "Aquí, nada esta bien"

"Despierta, despierta, despierta, despierta"--- pensaba una y otra vez Kingsley, desesperado mientras por fuera mantenía esa serenidad y ecuanimidad que había heredado y desarrollado gracias a la diplomática crianza de sus padres. Sabía que era una tontería, pero Remus tenía razón: todos se habían tranquilizado en cuanto vieron que él se acercaba a ella--- "Cumple tu promesa, aún no es tiempo, no puedes morir así, prometiste seis años, no puedes morir así"--- le recriminó Kingsley; ella lo había prometido--- "¡Despierta!"--- le ordeno, pero ella no obedeció--- "¡DESPIERTA DE UNA MALDITA VEZ!"--- Kingsley apretó con furia sus puños y dio gracias de tenerlos metidos en las bolsas de los pantalones.

"Todo va a estar bien, todo va a estar bien, todo va a estar bien, todo va a estar bien"--- se repetía compulsivamente Sirius mientras miraba intensamente el rostro de Leanne, mantenía sus manos entrelazadas y conservaba en el rostro lo que el consideraba una sonrisa tranquilizadora, pero para los demás había pasado a ser algo maniática y desquiciada; quería que su rostro fuera lo primera que viera Leanne al despertar--- "Remus tiene razón, James tiene razón y San Kingsley tiene razón. Yo soy el que estaba equivocado, por supuesto. Ella siempre lo ha dicho: todo va a estar bien; sólo hace falta esperar un poco y ella va a despertar y todo va a continuar como si nada hubiera sucedido"--- su sonrisa maniática se ensancho aún más--- "Todo va a estar bien, todo va a estar bien, todo va a estar bien, todo va a estar bien"


---Leanne despertó dos días después de eso--- se adelanto Kingsley a la pregunta que pensaban hacer Harry, Hermione y Ron.

---Creo que me merecía un poco de descanso y hacerlos sufrir un poco--- les dijo sonriente Leanne

---Puedes llegar a ser muy cruel cuando quieres--- le dijo George sonriente por el comentario de Leanne

---No tienes idea de cuanto--- le contesto divertida

"¡Y valla que no la tiene!"--- pensó con ironía Kingsley

---Y a todo esto, ¿Cómo es que te envenenaron?--- preguntó curioso Ron

--- ¡Oh, no nos adelantemos a los hechos!--- le dijo guiñándole un ojo Leanne--- Vamos por partes


Cuando dices siento, siento que eres todo

Cuando dices vida yo estaré contigo

Tomas de mi mano y por dentro lloro

Aunque sea mentira me haces sentir vivo

Aunque es falso el aire siento que respiro

No le gustaba verla así, no le gustaba sentir su piel fría y sin color, no le gustaba pensar en ella con los ojos negros y vacíos. Le dolía en lo más profundo de su ser saberla tan lejos y tenerla durmiendo junto a él, en su cama; le dolía la distancia que los separaba aunque la escuchara respirar, kilómetros de distancia.

Su desesperación estaba llegando a los limites de la locura, se empeñaba en decirse a si mismo que todo estaba bien, fingir que todo estaba perfecto. Sonreía y continuaría sonriendo hasta que ella abriera los ojos y le sonriera y le borrara de la memoria esa imagen de muerte que tenía.

Todos fingían y continuaban fingiendo, mintiéndose tan descaradamente hasta que la autora de la mentira les volviera a mentir y a pintarles su mundo de color.

Un suspiro y todo volvió a la normalidad.

---Hola--- la voz entrecortada de Leanne, con ese sonido rasposo de quien no la usa en mucho tiempo

---Leanne…--- Sirius no pudo continuar porque sus pulmones se quedaron su aire, su garganta se cerró y sus ojos estallaron en llanto.

---Todo va a estar bien--- le dijo tranquila, como si nada hubiera pasado. Sirius apretó con fuerza su mano, no podía decir si lo que estaba viendo era real o si su cerebro por fin había fallado y ahora le cobraba la broma más cruel de todas; sonrió, pero ya no era la sonrisa de desquiciado que había mantenido todo ese tiempo, era una sonrisa sincera, la más hermosa de todas--- Estoy bien.

Y Leanne ya no pudo decir nada más porque todos los presentes se le vinieron encima. Los abrazos, los besos, las sonrisas, las lágrimas de felicidad; todo eso y más la abrumo hasta el punto de que ya no supo quien era quien.

---Tranquilos, tranquilos--- la señora Pomfrey intentaba en vano quitárselos de encima--- Vamos, déjenla respirar

De uno por uno los fue separando hasta que sólo quedo Sirius aferrado a ella, incapaz de separarse de la mujer que amaba.

--- ¿Qué fue lo que pasó?--- pregunto sin rodeos Melinda después de sacarse las lágrimas de los ojos

---Yo… bueno, yo…--- Leanne miraba a todos y no sabía que decir. Sirius le sonrió con tranquilidad

--- ¿Pudiste ver quien te enveneno?--- le preguntó el profesor Dumbledore

Mientes tan bien

Que me sabe a verdad

Todo lo que me das

Y ya te estoy amando

Mientes tan bien

Que he llegado a imaginar

Que mi amor llenas tu piel

Y aunque todo es de papel

Mientes tan bien

Y aunque todo es de papel

Mientes lo se

---Nadie me enveneno--- le dijo Leanne desviando la mirada de los ojos grises de Sirius, eran demasiado…, sólo para encontrarse con los ojos castaños de Kingsley, los cuales la taladraban con preguntas silenciosas

--- ¿Cómo dices?--- preguntó incrédulo el profesor Slughorn--- Entonces, ¿Cómo fue que te envenenaste?

---Bueno, yo…--- Leanne miró de nuevo a Sirius, sus ojos eran comprensivos con ella y no acusadores como los de Kingsley

--- ¿Leanne?--- la severidad en la voz de su madre la hizo sentir un escalofrió

--- ¿Qué paso, querida?--- le preguntó amablemente su abuelo, demasiado amable, como si quisiera hacerle ver a Melinda como es que se trata a los seres queridos.

---La última vez que estuve en Hogsmeade…--- comenzó su relato mirando al techo, no podía decirlo mirando a los ojos a Sirius, no mientras decía esa tontería---… tome poción multijugos y me aparecí en el Callejón Diagon, necesitaba reabastecer mis ingredientes para pociones y tome un pequeño paseo al…

---Al callejón Knocktur--- terminó por ella su madre--- ¿Cuántas veces te hemos dicho que no puedes pasearte por ahí?--- le preguntó molesta

---Aparentemente no las suficientes--- secundo su padre, más preocupado que molesto

---No pude resistir la tentación--- Leanne intento levantarse pero un dolor sobrehumano se apodero de ella y finas lágrimas recorrieron su rostro

---Estás paralizada, querida--- le dijo la señora Pomfrey--- Solamente podrás mover el cuello, el resto de tu cuerpo no, a menos que quieras sentir un dolor insoportable.

Sirius le secó las lágrimas con todo el amor del mundo.

---Continua--- le pidió el profesor Dumbledore

---Pues que me encontré con un vendedor que me dijo que por una buena cantidad de oro podía comprar un veneno capaz de infligir más dolor del que un hombre podría resistir, que no mataba pero que si causaba mucho dolor--- les relato Leanne--- Yo lo compré con la intención de mostrárselo al profesor Slughorn, porque yo nunca había escuchado hablar de un veneno como ese. El vendedor me dijo que era imprescindible que no lo mirara o podría traerme consecuencias, así que lo guarde en mi túnica. Se me olvido de la mente por completo y no fue hasta anoche que lo volví a recordar…

---Querrás decir hace más de dos semanas--- la corrigió James

--- ¿Tanto?--- preguntó Leanne sorprendida pero al ver la mirada de su madre continuo hablando--- Pensé que después de ayudar a Hagrid en el bosque, se lo llevaría al profesor, sólo que abrí la bolsa, lo vi y yo…

--- ¿Qué?--- preguntaron todos impacientes

---Eran tres bolitas, parecían piedras preciosas y extremadamente apetitosas, así que yo…

---No lo digas, por favor--- le pidió su madre

---… me los llevé a la boca--- terminó de hablar Leanne e inmediatamente Kingsley golpeó con todas sus fuerzas la pared--- King…--- pero él no le hizo caso, sino que salió enfurecido de la habitación. Leanne hizo una mueca de dolor, aún cuando no se había movido.

Remus se sintió apartado, por la forma en que se habían visto Leanne y Kingsley y por la forma en que este había reaccionado, estaba seguro que sin la menor necesidad de pedirlo Kingsley lo había visto todo y ellos solamente habían escuchado.

James estalló en carcajadas incontrolables, todos lo miraban con cara de susto y reprobación pero él continuo como si nada

--- ¿Recuerdan cuándo se convirtió la lengua en brócoli por meterse la varita en la boca solo porque quería ver como sabía?--- preguntó James en medio de carcajadas estruendosas--- ¿O cuándo se la convirtió en gelatina porque quería saber a que sabían las chispas que arrojaba cada que hacía un hechizo?

--- ¡Tenía cinco y seis años!--- intento defenderse Leanne

---O a los once cuando se la pasó arrojando babosas el día entero sólo porque quería ver a que sabían y se hechizo a sí misma--- James estaba llorando de risa mientras los demás dejaban escapar carcajadas ahogadas al recordar lo que decía James--- ¡O… o…!--- James no podía hablar claramente porque se estaba ahogando con su propia risa--- ¡O cuando se llevó a la boca un Bowtruckle en tercero y este le partió la lengua a la mitad!

--- ¡Basta!--- dijo Leanne entre divertida y molesta. Recordaba a la perfección todas las cosas que había hecho

--- ¡Y Moody que pensaba comenzar una investigación y encarcelar a tu atacante!--- dijo ahogándose de la risa--- ¿Qué va a decir cuando se entere de que has sido tú misma la que se enveneno?


Todos los presentes la miraban con la boca abierta, todos excepto los que ya conocían la historia.

--- ¿En verdad… tu de verdad…?--- pero Ron no pudo continuar, era demasiado para él

---Sí, me envenene a mí misma--- contestó a la pregunta inexistente pero que estaba en la mente de todos.

--- ¿También hiciste todas las cosas que dijo mi padre que hiciste?--- preguntó Harry incapaz de creerlo

---Todas esas cosas y más--- contestó por ella Kingsley

--- ¿Aún hay más?--- preguntó sin poder creerlo Hermione

---Demasiadas cosas como para resumirlas en un solo día--- dijo esta vez Candence. Cuántas veces Kingsley la había dejado esperando por ir a salvarla.

---Todos pensaron lo mismo que están pensando ustedes: ¿Cómo es posible que alguien como yo cometiera tantas tonterías?; pues les voy a contestar con la verdad: no lo sé, simplemente las hacía--- les dijo sonriente Leanne; ella era la única que lo hacía--- ¿Y cómo es que llegué a sobrevivir a mí misma? Eso se lo debo a King, sin él salvándome de mí misma ahora no estaría aquí--- le dijo dedicándole una sonrisa sincera a su amigo.

---Yo también termine vomitando babosas durante un día--- le dijo Ron

---Si, lo recuerdo. Aunque tus motivos fueron mucho más nobles que los míos--- le dijo sonriendo Leanne. Hermione se sonrojo un poco

--- ¡Cuéntales los que vino después!--- le dijo emocionado Frank--- Siempre lo encontré increíblemente divertido, completamente impropio de él

--- ¿A qué se refiere?--- preguntó Neville al ver la cara de su padre; más de un niño de cinco años que de un adulto

Leanne simplemente sonrió


Ya no había rastro de sus ojos negros en su memoria, ahora sus ojos color café le daban la bienvenida, brillantes, hermosos y llenos de vida; su piel había dejado de ser pálida para tener un hermoso color rosado y su sonrisa iluminaba el lugar, como siempre había sido, como tenía que ser.

--- ¿Qué tanto me miras?--- le preguntó sonriente Leanne.

Sirius se había pasado los últimos 10 minutos observándola fijamente, como si quisiera absorberla por completo.

---Sólo… sólo me estaba llenando de ti--- le dijo acariciando su tibia mejilla.

Les habían concedido un tiempo a solas y ahora Sirius estaba recostado junto a ella, no quería volver a dejarla.

---Tengo algo para ti--- dijo tendiéndole un sobre. Leanne simplemente sonrió--- Lo había olvidado--- Sirius abrió el sobre y le mostró un escrito--- Son dos de mis poemas favoritos, estuve pensando mucho en ellos mientras tú… bueno…

---Léemelos--- le pidió Leanne

Sirius se aclaró la garganta:

Volaba alto, en los aires,

Fue lo más bello de mi vida,

Era el reflejo del cielo,

El color de la alegría.

Pero era muy pequeña,

Muy pequeña fue mi vida,

Fue muy leve, casi nada,

El tiempo en que yo reía.

Por ella conocí el cielo,

Por ella volteé al azul,

Por ella mire lo eterno,

Con ella, llegaste tú.

Pero una mañana fía

Ella se fue tras el sol;

Se hizo pequeña… pequeña

Y quedó sola la flor.

Se esfumaron los colores

Y mi cielo se alejó,

Mi pequeña mariposa

Fue con Dios y no volvió.

Como extraño sus colores,

Como murieron las rosas

Voy a sembrar en mi vida

Un árbol de mariposas.

Leanne se quedó pasmada, nunca había escuchado hablar a Sirius con la seriedad, la ternura, el amor y la tristeza con la que había recitado el poema. Quiso llorar, pero contuvo sus lágrimas, ya lo había hecho sufrir demasiado como para que ahora lo hiciera sufrir aún más; así que sonrió, sonrió tanto que bien podría opacar al sol.

---Este es el otro:

Amor es un pájaro cruzando el cielo,

Es una flor roja en tu pelo,

Es un beso, una palabra,

Es retener un momento

Sin querer pensar en nada.

Puede ser una sonrisa

O algún lucero lejano…

¡El amor somos nosotros

Al tomarnos de la mano!

---Son hermosos, Sirius, los más hermosos que había escuchado en mi vida--- le dijo Leanne radiante de alegría.

---Son sólo lo que me haces sentir--- le dijo algo colorado; nunca le había recitado y mucho menos dicho que leía poesía, era algo que no iba con él, o eso creía--- Yo…

--- ¿Qué?--- preguntó Leanne al ver que Sirius no continuaba

---Yo… yo te escribí…--- dijo sacando de su bolsillo un papel arrugado y manchado--- Pero no es tan bueno como esos dos--- dijo volviéndolo a ocultar

---Quiero escucharlo--- Leanne estaba seria, pero en sus ojos había amor

Sirius estaba aún más colorado y se fue poniendo aún más conforme leía:

Ella ha regresado

Con su cabello largo,

Ondeando.

Ella ha regresado

Con su sonrisa ligera.

Ella ha regresado

Con su brillo en los ojos

Y mejillas sonrojadas.

Ella ha regresado

Con su latido que ilumina.

Ella ha despertado

Y me ama todavía.

Leanne dejó escapar una lágrima de felicidad y estiró el cuello para besar a su amado Sirius, tan tierno y avergonzado como lo había amado siempre.

---Es mi favorito--- le dijo cuando se separaron--- El más hermoso de todos y es todo mío, tal y como su creador

Sirius sonrió embobado, era todo lo que necesitaba para ser feliz

---Sabía que despertarías--- le dijo acomodándose de nuevo a su lado--- No podías marcharte ahora que ya tengo planeada nuestra vida--- le dijo al oído

--- ¿En serio?--- le preguntó sonriente--- Cuéntame lo que tiene planeado

---Bueno…--- dijo sonriendo---… nos casaremos cuando salgamos de Hogwarts y nos mudaremos a una hermosa casita en el Valle de Godric, con un enorme jardín y al lado vivirán James y Lily

--- ¿También van a estar juntos?--- le preguntó sorprendida Leanne

--- ¡Pues claro!--- le dijo como si fuera lo más obvio--- Al año de matrimonio nacerá nuestra primera hija: Ariel

--- ¿Una pequeña Black?

---Será hermosa: tendrá tus largos cabellos castaños, tus labios pequeños y rojos y tú linda piel--- la describió Sirius

---Y con tus hermosos ojos grises, tu carácter rebelde y enorme egocentrismo--- Leanne sonrió, Sirius la besó.

---Y será novia del primer hijo de James y de Lily

--- ¿También tienes planeado el futuro de nuestros hijos?--- le preguntó fingiendo enojo

---Y después vendrá el pequeño Sirius, será más bien como yo, pero con tu carácter e inteligencia

---Me parece perfecto

---Será novio de la hija de Remus--- Leanne lo miró sorprendida--- ¿Qué? Nuestro pequeño Lunático ya tiene la vista puesta en alguien--- le dijo con aire misterioso--- Y después…--- continuó poniendo los ojos en blanco---… vendrá Kingsley

--- ¿Tendremos un hijo llamado Kingsley?--- le preguntó sorprendida Leanne--- ¿Me estas hablando en serio?

---Él maldito merece un altar--- le dijo fingiendo enojo--- Además, no puedo alejarte de él, así que lo mejor será que lo mantenga lo suficientemente cerca como para vigilarlo.

--- ¿Y de quién será novio?--- preguntó aún más enamorada de Sirius

---Pues de la hija de Kingsley y Candence--- le dijo sonriendo

--- ¿Y qué me toca a mí?--- le preguntó sonriente--- Ya lo tienes todo decidido

---Sólo a grandes rasgos, a ti te tocan los detalles como de que color será la casa, los muebles y pintar nuestra vida de felicidad--- dijo besándola de nuevo--- Pero tenemos que tener un gato

--- ¡No!--- ledijo haciendo berrinche--- Yo quiero un perro con el que puedan jugar los niños

--- ¡Pero si ya van a tener un perro!

--- ¡Tú eres su padre! No su mascota--- le dijo divertida

---Bueno, pero yo voy a ser el favorito--- le dijo dándole un beso

---Quiero darte algo--- le dijo mientras le pedía que se acercará--- A donde quiera que vayas, iré, pues por el viento me transportare para estar siempre a tu lado, cuando sientas un ligero viento, no dudes… pues soy yo--- se separo de él y le dio un fugaz beso en los labios

--- ¿Qué fue eso?--- le preguntó sintiendo un extraño cosquilleo en el cuerpo

---Es un hechizo, con el siempre me podrás tener cerca y nunca me alejare de ti, pues el viento siempre te traerá noticias mías


--- ¿Sirius leyendo poesía?--- preguntó Ron conteniendo la risa--- ¿Escribiéndola?

---Pues yo creo que el poema que escribió Sirius es verdaderamente hermoso y con unos sentimientos bellísimos--- dijo Hermione molesta por la actitud de su novio--- A mí me gustaría que me leyeran y escribieran poesía como lo hizo Sirius con Leanne

---Bueno yo…--- Ron no supo que decir y prefirió guardar silencio

---Es una lastima que no pudieran realizar sus sueños--- dijo Charlie mirando el abultado vientre de su esposa. Él estaba viviendo la vida que Sirius había soñado con ella.

---No pasa nada--- Leanne lo beso tiernamente

--- ¿Qué paso después?--- preguntó Harry intentando cambiar de tema

---Pues no mucho, me pase poco más de dos semanas sin poder moverme en la enfermería hasta que estuve completamente restablecida, aunque si recuerdo una conversación con Lily muy divertida--- les dijo sonriente y agradecida con Harry por el cambio de tema.


--- ¿Cómo te sientes?--- le preguntó Lily mientras se sentaba en la silla que estaba al lado de la cama de Leanne, ella simplemente sonrió.

¿Cuántas veces le habían hecho esa misma pregunta? Ni ella misma lo sabía, tal vez era porque esperaban que ella les preguntara: ¿Cómo están ustedes?, tal vez ya iba siendo hora de que lo hiciera.

---Mucho mejor, ¿y tú?

---No tienes que preocuparte por nosotros, tú eres la que importa--- le respondió con una sonrisa sincera.

Eso le gustaba de Lily, siempre pensaba en los demás antes que en ella, pero eso a veces no deja cosas buenas, sí lo sabía ella.

---Estoy agotada--- le dijo sonriendo avergonzada--- Algo extraño en alguien que se la pasa haciendo nada

---La rehabilitación es muy pesada--- Lily le dijo comprensiva--- Moverte cuando todos tus músculos están completamente rígidos es extremadamente doloroso

---La señora Pomfrey es muy buena y se disculpa a cada rato pero lo que menos me gusta es la sensación de títere que siento cada vez que realizamos los ejercicios, como si estuviera completamente indefensa y desprotegida ante los que me rodean

---Lo supuse--- Lily sonrió--- No eres de las personas a las que les agrade sentirse indefensas. King dijo…

---… sley--- terminó Leanne por Lily--- Es Kingsley

---King dijo que lo harías, que te pondrías celosa--- Lily estaba divertidísima por la reacción de Leanne; era como una niña pequeña haciendo puchero

---As estado pasando mucho tiempo con él--- no fue una pregunta, fue una afirmación y una amenaza disfrazada de recomendación para que dejara de hacerlo.

---Si es muy agradable y totalmente interesante hablar con él, tiene unas historias…--- le dijo sonriente, ignorándola por completo

--- ¿Cómo están las cosas?--- preguntó cambiando el tema, no quería enojarse con ella--- James y Sirius me aseguran que todo esta perfecto y Remus me ayuda con las tareas pero no me dice mucho, él esta molesto conmigo.

Lily ya lo sabía. Remus estaba enojado con Leanne porque Kingsley había visto como sucedían las cosas mientras que a todos los demás los dejaba a ciegas.

---Cuando no es Remus, es King y cuando no es King, es Remus--- le dijo Leanne adivinando los pensamientos de Lily

---Las cosas ya se tranquilizaron, ya no ha habido ataques, sólo los normales--- le contestó Lily--- Inclusive los merodeadores no se han mentido en problemas, tal vez tengan miedo de que los castiguen prohibiéndoles el venir a verte

---Si, eso debe de ser

---Leanne…

---Ya lo sé--- se adelantó Leanne--- Todos saben que me envenene a mi misma, no te preocupes, tenía que saberse, aunque creo que de esa forma va a ser más fácil

--- ¿Por qué?--- preguntó sin comprender Lily

---Porque eso reafirma la idea de que para borrarme del mapa es necesario que yo misma lo haga--- le respondió sonriente Leanne

---La mayoría lo ha tomado como una broma de Peter

"Claro que tenía que ser él", pensó Leanne sin preocuparse ni sorprenderse.

---Otros continúan pensando que alguien en verdad te enveneno pero estoy segura que los de Slytherin tomaron por cierta la palabra de Peter

---Y son los únicos que me interesan que lo crean.

--- ¿Por qué…?

--- ¿Por qué me envenene?--- le preguntó sonriente--- No estaba pensando, simplemente lo hice, además, no es como si tuviera verdaderas oportunidades de morir

---Frank y Sirius están hablando de formar brigadas de vigilancia y evitar de esa forma que vuelvas a hacer lo que hiciste--- le dijo sonriente Lily

---Creo que me inclino más por la idea de James: usar un bozal; es practico y no tienen que estar a mi lado todo el tiempo--- le dijo divertida Leanne

---King y yo hemos estado hablando--- no la iba a dejar ganar--- Y por todo lo que has hecho pensamos que Freud podría ayudarte mucho

--- ¿Así qué eres tú quien le ha estado metiendo esas ideas locas a King?--- Leanne comenzaba a platearse seriamente la idea de que Lily no era completamente desinteresada y más bien era mala--- ¿Qué son esas cosas de una desviación en la fase oral?

---La mayoría de la gente no intenta envenenarse solo porque sí--- le dijo sonriente Lily--- Además, a King le encanta la lectura muggle, además de los estudios psicológicos que tenemos

Leanne puso los ojos en blanco, nunca llegaría a entender las locura de las hablaban Lily y Kingsley con tanto interés


--- ¿En verdad usaste un bozal?--- preguntó Ron sin poder creerlo

---No, pero James compró uno de todas formas--- le contestó sonriente Leanne

---Ahora que lo mencionas, creo que tenían razón--- Hermione estaba sumergida en sus pensamientos--- He leído las obras de Freud y aunque discrepo en muchas de sus opiniones… si no desarrollas completamente todas las fases, puedes desarrollar actitudes un tanto perjudiciales, como envenenarte a ti misma

---Hermione tiene razón--- estuvo de acuerdo Kingsley

Leanne puso de nuevo los ojos en blanco, seguía sin poder comprenderlo.

Leonor sonrió. Ya estaba acostumbrada a las mentiras de Leanne y como en la mayoría de los casos siempre eran para encubrir su existencia.

Pero eso había dejado de importarle hace mucho, si es que alguna vez le había importado, ya nada le importaba, bueno, casi nada.


--- ¿Qué fue lo que pasó?--- pregunto sin rodeos Melinda después de sacarse las lágrimas de los ojos

---Yo… bueno, yo…--- Leanne miraba a todos y no sabía que decir. Sirius le sonrió con tranquilidad. Miró de reojo a Kingsley, no quería decírselo pero impedir que lo viera era tan imposible como detener la trayectoria del sol.

--- ¿Pudiste ver quien te enveneno?--- le preguntó el profesor Dumbledore

"Dime la verdad", le ordenó Kingsley

---Bueno, yo…--- Leanne miró de nuevo a Sirius, sus ojos eran comprensivos con ella y no acusadores como los de Kingsley

--- ¿Leanne?--- la severidad en la voz de su madre la hizo sentir un escalofrió

--- ¿Qué paso, querida?--- le preguntó amablemente su abuelo, demasiado amable, como si quisiera hacerle ver a Melinda como es que se trata a los seres queridos.

---La última vez que estuve en Hogsmeade…--- comenzó su relato mirando al techo, no podía decirlo mirando a los ojos a Sirius, no mientras decía esa tontería. "Tenía que verlo King, tenía que asegurarle que si me permitía ayudarle nada malo le volvería a suceder; nunca pensé que algo sí podría suceder", intentaba explicarse Leanne---… tome poción multijugos y me aparecí en el Callejón Diagon, necesitaba reabastecer mis ingredientes para pociones y tome un pequeño paseo al…

---Al callejón Knocktur--- terminó por ella su madre--- ¿Cuántas veces te hemos dicho que no puedes pasearte por ahí?--- le preguntó molesta

---Aparentemente no las suficientes--- secundo su padre, más preocupado que molesto

---No pude resistir la tentación--- Leanne intento levantarse pero un dolor sobrehumano se apodero de ella y finas lágrimas recorrieron su rostro

---Estás paralizada, querida--- le dijo la señora Pomfrey--- Solamente podrás mover el cuello, el resto de tu cuerpo no, a menos que quieras sentir un dolor insoportable.

"No todo es color rosa", le dijo sin inmutarse por el dolor de su amiga, "Quiero la verdad, no las tontería que les estas contando a ellos"

Sirius le secó las lágrimas con todo el amor del mundo.

---Continua--- le pidió el profesor Dumbledore

---Pues que me encontré con un vendedor que me dijo que por una buena cantidad de oro podía comprar un veneno capaz de infligir más dolor que un hombre podría resistir, que no mataba pero que si causaba mucho dolor--- les relato Leanne--- Yo lo compre compré con la intención de mostrárselo al profesor Slughorn, porque yo nunca había escuchado hablar de un veneno como ese. El vendedor me dijo que era imprescindible que no lo mirara o podría traerme consecuencias, así que lo guarde en mi túnica. Se me olvido de la mente por completo y no fue hasta anoche que lo volví a recordar…

---Querrás decir hace más de dos semanas--- la corrigió James

--- ¿Tanto?--- preguntó Leanne sorprendida pero al ver la mirada de su madre continuo hablando--- Pensé que después de ayudar a Hagrid en el bosque, se lo llevaría al profesor, sólo que abrí la bolsa, lo vi y yo…

--- ¿Qué?--- preguntaron todos impacientes

---Eran tres bolitas, parecían piedras preciosas y extremadamente apetitosas, así que yo…--- "Intente razonar con él pero me dijo cosas, él pudo penetrar mis barreras mentales cuando sucedió lo de Sirius y se entero de todos mis secretos, inclusive de Leonor. Quise hacerle entender, pero me provoco y yo lo provoque, me amenazo con contarlo todo y yo lo provoque aún más y…"

"¿Qué?", preguntó molesto y sin comprender de todo Kingsley

---No lo digas, por favor--- le pidió su madre

---… me los llevé a la boca---*"A pesar de que Leonor estaba conmigo no pudo hacer nada, Severus fue más rápido y me hecho el veneno a la cara, yo lo respire y después…"*terminó de hablar Leanne e inmediatamente Kingsley golpeó con todas sus fuerzas la pared. --- King…--- pero él no le hizo caso, sino que salió enfurecido de la habitación. "Ve con él", Leanne hizo una mueca de dolor, al momento en que Leonor se fue detrás de Kingsley


"Sí, Leanne podía mantener a todos en la oscuridad, a todos menos a su amadísimo Kingsley", pensó con ironía Leonor, "Pero su amadísimo Kingsley sí que podía mantenerla en la oscuridad a ella". Solamente él y ella conocían la verdad de lo que había sucedido cuando él se había ido a enfrentar a Snape. A Leanne le habían contado una versión bonita, una como las que ella contaba.


--- ¿Qué piensas hacer?--- le preguntó con malicia Leonor

---Que te importa--- le respondió con todo el odio del que fue capaz

---En realidad no me importa lo que hagas con él, en realidad no creo que le importe a nadie… más que a ella--- le susurró al oído

Kingsley se sintió mareado. Leonor ejercía en el un poder que nadie más había tenido. Tenerla cerca, sentir su cuerpo pegado al suyo, respirar su aroma, la completa malicia con la que se movía.

---Me va a gustar verlo--- le sonrió abriendo una puerta inexistente segundos antes--- Es más rápido por aquí

Kingsley sintió de nuevo el veneno corriendo por sus venas, el odio que sentía por él era mucho mayor que el que sentía por ella.

Lo próximo que supo Snape es que sus pies no tocaban el piso y que alguien lo ahorcaba. Intento separarse de su agresor pero no lo consiguió, así que busco desesperado su varita, el oxigeno no tardaría en acabarse.

---Buscabas esto--- la voz fría a su espalda le produjo mayor temor que el que lo ahorcaba--- Vamos, vamos, estos métodos muggles dejan demasiadas evidencias--- dijo separando a su agresor de él--- Un suicidio es más conveniente, además, conociendo su pasado y sus actividades ilícitas nadie hará demasiadas preguntas

Leonor terminó de separar a Kingsley de Snape, quien cayó al piso intentando desesperadamente llevar oxigeno a sus pulmones.

--- ¿Qué haces?--- le preguntó entrecortadamente a Leonor al ver que le pasaba su varita a Kingsley.

---Pudiste haberla matado--- le dijo fuera de sí Kingsley mientras lo apuntaba directo al corazón

--- ¿No piensas hacer nada?--- le dijo a Leonor. Snape no sabía que hacer, Kingsley podía matarlo a mano limpia o con un Avada Kedravra y él no podría hacer nada para evitarlo, no sin su varita.

---Me importa más bien poco lo que haga contigo--- le contesto con malicia Leonor--- Intentas matar a su querida Le y eso estuvo muy mal--- le dijo como si pensara que la actitud de Kingsley fuera algo malo y pensara detenerlo

--- ¡Mátame!--- le ordenó Snape a Kingsley--- ¡Anda, mátame!

---Sí yo fuera tú, no lo provocaría de esa forma, ya esta decido a hacerlo--- le dijo Leonor sonriendo con malicia

Kingsley parecía estar sumido en un trance.

---Parece ser que ya lo tienes completamente dominado--- le dijo con malicia Snape

---Sólo cuando se deja llevar por el odio y la locura--- le sonrió de la misma forma Leonor--- Sus emociones nublan sus sentidos, pero en realidad prefiero que me oponga resistencia

---Algún día…--- la amenazo Snape

---No vivirás lo suficiente

---Y él nunca llegara a quererte de la forma que tú quieres; podrás tener su imagen, su cuerpo, su rostro, pero nunca serás Leanne. Estas podrida por dentro--- le dijo con todo el odio del que fue capaz

---Puede ser--- le dijo sin inmutarse--- Pero siempre podré ser lo que él quiera que sea. La maldad y lo prohibido siempre tientan más que la bondad, la pureza y la belleza--- dijo mientras se acercaba a Kingsley--- A Leanne no le va a gustar nada que lo mates--- le susurró al oído mientras le quitaba la varita de la mano

Kingsley se sorprendió alsentir el tacto tibio de Leonor, en verdad esperaba que fuera de un frío mortal y es que ella esta jugando con él, lo dominaba y lo hacía someterse a su voluntad, sea cual fuere esta

---Pero creo que espera que yo haga algo al respecto…--- Leonor guardo la varita de Snape dentro de su túnica y en su lugar sacó otra, la "otra varita"--- ¡Crucio!

Snape se retorció de dolor, nunca en su vida había experimentado semejante dolor; ya había sido sometido a esa maldición, pero nunca con tanto dolor. Deseo con todas sus fuerzas que parara.

--- ¡DETENTE!--- le ordenó Kingsley y Leonor paro de inmediato. Snape perdió el conocimiento--- ¿Qué vamos a hacer con él?--- le preguntó sin apartar la mirada de la varita, nunca antes la había visto

---En realidad soy más del ataque cuerpo a cuerpo, pero en esta ocasión lo mejor es la varita. Sí ella no te lo ha dicho y tú no lo has averiguado, no es problema mío --- le dijo dándose cuenta de cómo Kingsley miraba la varita--- Modificaremos su memoria, borrando todo lo que sepa de mi y de los secretos de Leanne y creando recuerdos falsos de lo que paso en el bosque y lo que ha pensado en todo este tiempo sobre lo que sucedió

---- ¿Lo puedes hacer?--- preguntó preocupado Kingsley. Leonor simplemente sonrió y sin decir más palabras apunto de nuevo a Snape con su varita y comenzando el proceso.

---Vámonos, mañana tendrá un horrible dolor de cabeza--- dijo Leonor mientras salía por donde había entrado

Kingsley por fin comprendió el papel de Leonor en la vida de Leanne; él podría odiarla todo lo que quisiera, pero sin ella Leanne estaría completamente desprotegida y aunque no lo admitiría nunca, había empezado a querer a Leonor, aunque se relación siempre sería de amor-odio.


A ella nunca la querría de la forma en que quiere a Leanne, pero prefería un millón de veces su relación de amor-odio a la indiferencia.

¿Qué importaba que no la quisiera? ¿Qué no pensara en ella? ¿Qué no pensara en salvarla?

Que la condenara, que la odiara, que la prefiriera muerta una y mil veces. Ella sólo necesitaba tenerlo cerca y todo lo demás no importaba.


--- ¿Estás molesto conmigo?--- le preguntó mientras sentía como sus brazos la rodeaban.

---Nunca podría molestarme contigo--- le aseguró Kingsley mientras la besaba en la frente--- Sería una blasfemia.

---Lo lamento…

---Yo no--- era su rutina. Ella lo miraba con esa mirada de infinita tristeza, intentaba disculparse por dañarlo, pero él no se lo permitía, no había nada que perdonar. Le habría una herida sangrante, nunca cerraría y se uniría a todas aquellas que ya le había provocado, pero no había nada que perdonar.

---Pude sentirte todas las noches a mi lado--- le dijo mientras se acomodaba en su pecho--- Pero era demasiado cómodo estar en la oscuridad como para salir de nuevo al dolor.

Kingsley simplemente la dejo hablar. Ella quería explicarse y él se lo permitiría como siempre.

---Todo era tan tranquilo, tan callado; no sentía ni miedo, ni frío. Me gustaba estar anestesiada

--- ¿Y por qué decidiste regresar?--- le preguntó sin culparla. Ella sonrió.

---Porque te podía sentir y podía sentir que no eras feliz--- le dijo. Al menos era sincera--- Todos estaban sufriendo y yo era la causante. Además, la comodidad es peor que el miedo, te anestesia y al final ya no puedes sentir nada

---Me alegra que regresaras

---A mi también--- le dijo sonriente

---Leanne…--- Leanne lo miró preocupada, pocas veces le hablaba de esa forma---… no puedo aceptar tu regalo

---A Leonor no le va a gustar nada que la rechaces--- le dijo sonriente pero triste--- Entonces permíteme darte otro obsequio--- le pidió que se acercara--- A donde quiera que vayas…

--- ¡No!--- le dijo alejándose de ella--- No quiero escuchar de tus labios el hechizo del condenado--- Sí vas a morir…--- ahora era su turno de hablar---… quiero poder odiarte con todas mis fuerzas, sacarte de mi corazón y enterrar tú recuerdo junto a tú cuerpo. No quiero que él viento me traiga noticias tuyas, no quiero vivir anestesiado por la espera de tú regreso. Quiero maldecirte y olvidarte. Guardar tú recuerdo en lo más profundo de mi memoria y olvidar que alguna vez te quise, que alguna vez exististe. Quiero llorar y saber que ya más nunca vas a regresar--- le dijo mirándola intensamente, con la misma maldita sinceridad con la que ella le había dicho que moriría--- Y no podré hacerlo si el fantasma de tú recuerdo me persigue.

---Yo…

---Pero también quiero volver a quererte, quiero sonreír cada vez que vea tu fotografía o te recuerde; quiero saber que aunque ya te habré perdido, en otro momento, en otro lugar, nos volveremos a encontrar.

---La esperanza crea eternidad

---Y eternidad es lo que busco--- le dijo mientras le daba un beso en la mejilla


Sí alguien le hubiera preguntado cuáles eran sus flores favoritas no habría sabido que contestar puesto que no estaba en su naturaleza que esas cosas le importaran, pero si alguien le preguntara ahora cuáles eran sus flores favoritas, contestarían sin vacilar: las rosas negras.


Leanne había recibido montones de regalos cuando todos se enteraron que había despertado, pero los más preciados eran las rosas rojas y los tulipanes amarrillos que había recibido de sus mejores amigos. Ellos la habían llenado de sus rosas favoritas y eso la hacía muy feliz.

Y Leonor ya estaba harta de tanta melcocha por lo que se había alejado lo más posible de Leanne y su abrumadora felicidad.

Era más de la media noche, todos estaban dormidos, Kingsley estaba durmiendo junto a Leanne y ella por fin podía estar en su elemento.

La oscuridad y el frío que emanaba la espesura del bosque prohibido siempre la calmaban y le hacían olvidar las ganas que tenía de matar a la que tantos dolores le había causado.

--- ¿Leonor?

No quería verlo, estaba harta de él y sus pensamientos de amor y felicidad por el regreso de Leanne. ¿Qué no había entendido las indirectas que le había lanzado los últimos tres días?

--- ¿Leonor?

--- ¿Qué es lo que quieres?--- le dijo molesta apareciendo frente a él

---Esto es para ti--- Kingsley le puso en los brazos un enorme ramo de rosas negras--- No sabía cuales eran tus favoritas, así que improvise

---No…--- Leonor no supo que contestar. A ella nunca le habían dado nada---… estás son mis favoritas.

---Para esto quería hablar contigo, quería dártelas en agradecimiento y esto…--- le dijo dándole un beso en la mejilla.

Leonor no supo cuanto tiempo estuvo como tonta ahí parada, pero eso no le importo en lo más mínimo. ¡Kingsley le había dado un enorme ramo de rosas y un beso!

No sabía lo que era la felicidad, pero por lo menos en ese momento, nadie fue más feliz que ella. Su estático corazón latió con fuerza y una sonrisa sincera apareció por primera vez en su rostro.


Ella había sembrado un jardín de rosas negras en el exacto lugar donde Kingsley le había dado ese ramo; jardín que ahora estaba muerto porque cuando se vio encerrada con Leanne en el cuadro por Voldemort nadie había ido a cuidar de el. Pero aún conservaba una rosa negra de ese ramo, la había hechizado para que nunca muriera y siempre la tenía consigo para evitar morir.

OoOoOooOooooOoooooOOO

la de la imagen es Leonor, así es como me la imaginaba cuando Kingsley le dio las rosas y el beso