30 maneras de verlo. — capítulo 29
Infierno Por Cheis
Corrió como alma que lleva el diablo. Corrió y saltó por medio del horror. El fuego se arremolinaba a su alrededor, sentía gritos, angustia. Asfixia. Faltaba el aire, pero seguía corriendo. No sabía como identificar el camino, pero avanzaba. Maldiciones volaban de un lado a otro, algunas incluso hechas por él. No entendía cuando había empezado todo, solo recordaba correr.
- Expelliarmus.
Un mortifago salió volando por la fuerza de su hechizo, golpéandose contra una pared. Notó sangre saliendo de su rostro, pero no se detuvo allí. Corrió hasta la chica incada en el suelo. Se arrodilló a su lado y observó sus ojos café.
-
¿Cómo te encuentras?
-
No puedo. No puedo.
-
¿Qué no puedes? Hermione... - la observó preocupado. Tenía la mirada perdida.
-
Ésto. Esta guerra. Este cementerio. No puedo contra esto. - cerró los ojos y un escalofrió recorrió su cuerpo. - Son demasiados.
La tomó entre brazos y le obligó a levantarse. Tenía sus ropas rasgadas y más de una herida cruzaba su cuerpo. Lágrimas comenzaban a escapar sus ojos y su varita estaba tirada en el suelo. Olvidada. Zacharias la tomó entre sus manos sin soltarla a ella, y le obligó a mirarle.
-
No estás sola. No tienes que hacerlo sola. - Viendo que ella ya podía sostenerse por si misma, la soltó, sin embargo, ella tomó su mano con fuerza.
-
No me dejes. - suplicó.
-
No lo haré. - Ella imitó una sonrisa que fue cortada por un ataque de tos. El humo comenzaba a ser demasiado. - Debemos salir de aquí.
-
No... - besó sus labios ligeramente callando sus palabras.
-
Juntos lo haremos. Juntos saldremos de este infierno.