← Historia 27515 · de
Historia 27515 — capítulo 4
Malfoy caminaba por los pasillos con sus dos gorilas (Crabbe y Goyle) cuando, por un casual (já) topó conmigo. Me arrastró hasta una pared y me sujetó por los hombros mientras yo me revolvía. Indicó con la cabeza a sus “gorilas” que se fueran.
-Granger, este viernes no puedes usar el laboratorio, digamos de seis a ocho de la tarde-dijo él con tono de superioridad.
-Sigue soñando Malfoy, el laboratorio es para mí los viernes- dije yo irguiéndome tanto como pude.
-No te conviene enfrentarte a mi, ya viste lo de ayer, eso solo era una muestra de todo lo que te podría pasar- dijo poniendo voz de paciencia, como quién le explica algo a un niño.
-No tenía varita, eso prueba que me ganaras, además, soy la mejor bruja de Howarts, no tienes nada que hacer contra mí.
-Ya lo veremos- contestó él con voz peligrosa.
-Tú vas a ver lo que es bueno, Malfoy- susurré yo- pronto lo verás.
Corrí por los pasillos en dirección a la escalera, había quedado allí con Lyla.
-Perdón por hacerte esperar, soy un desastre para recordar citas- dije yo excusándome.
-Tranquila, yo acabo de llegar- dijo ella tranquila, era increíble, siempre tan relajada.
-Vamos a ir subiendo- dije yo cogiéndole unos cuantos libros de sus manos y cargando con ellos. Llegué a la torre exhausta, como siempre, pero Lyla no parecía cansada.
-“Gominolas de sal”- dije alzando la voz.
Como siempre, el corredor apareció ante nostras.
-Pasa- dije esperando que se sorprendiera, pero ella ni se inmutó, parecía conocer Howarts casi mejor que yo.
-Por dónde empezamos -dije yo sentándome en una de las butacas de mi estudio.
-Por la transformación de animales en objetos- dijo ella tranquilamente.
-Eso no se da hasta segundo, deberíamos empezar por tus deberes de Transformaciones…
-De acuerdo, tengo que aprender a transformar el líquido en sólido dentro de un cáliz, sólo eso.
-¿Sabes cómo se hace?- pregunté yo amablemente.
-Si, por eso quiero aprender encantamientos de segundo grado, aunque ya me sé algunos.
-Bien, te enseñaré algunos, pero no sé si podrás…-dije yo con un gesto de aprobación.
-Los he apuntado en esta hoja- dijo ella rápidamente mientras sacaba un pergamino de su mochila.
-Vas a por lo difícil, ¿eh?- dije yo sonriendo.
-Sí- dijo ella riéndose. Me encantó su risa, cantarina, infantil, daba más tranquilidad que cualquier otra cosa.
Lo cierto es que pasar esa tarde con Lyla no era tan malo, era muy parecida a mi, en todos los aspectos. Bajé la escalera acompañada por ella.
-Un placer haberte ayudado, Lyla- dije
-El placer ha sido mío por estar con la mejor bruja de Howarts, algún día yo llegaré a serlo- dijo ella risueña.
-No me cabe duda- dije yo sonriente.
-Me voy, adiós Hermione- dijo ella como siempre con tranquilidad.
-Adiós, hasta cuando quieras- dije yo mientras me despedía de ella con la mano.
Bajé al jardín para sentarme junto al árbol de siempre con mis amigos de siempre.
-Buenas, chicos- saludé
-Hola, parece que ya te has repuesto de lo de Malfoy- dijo Ron sonriéndome, a veces creo que me tira los tejos, no, imposible, sólo somos amigos.
-Es pasado, hay que pensar en el presente… y ese presente es lo que yo llamo un PCM- dije murmurando las últimas palabras.
-¿¿¿¿Un qué????- dijeron los tres casi a coro.
-Un Plan Contra Malfoy- dije yo con una sonrisa malévola- lo tengo todo pensado, pero necesito vuestra ayuda, por favor- dije mientras ponía ojitos a mis amigos.
-Por mí vale, cumplo mi palabra cuando digo a alguien que lo va a pagar- dijo Harry extendiendo el brazo.
-Cuenta conmigo- dijo Ginny poniendo la mano sobre la de Harry.
-Si va Ginny voy yo- dijo Ron poniendo también la mano.
-¡Genial- dije yo poniendo la mano sobre las de mi amigos. Deshicimos el embrollo de manos y nos miramos las caras, parecía una peli.
-He pensado una cosa. Malfoy pretende usar el laboratorio el viernes por la tarde, momento perfecto para atacar. Ron, ¿podrías pedirles a tus hermanos los mejores objetos de broma de su tienda?- pregunté yo desviando mi mirada hacia la de Ron, notando cómo sus ojos azules se derretían al ver los míos. “Le gusto”, pensé.
-Claro que se lo puedo pedir, pero no puedo asegurar que me lo den- dijo él algo decaído.
-Accederán si ellos pueden formar parte de la broma, Fred y George son así- dijo Ginny.
-Nos vendrá bien asesoramiento experto- dijo Harry sonriendo.
-Bien, porque había pensado…, es un poco estúpido, pero puede funcionar- dije yo- Había pensado en poner petardos de dragón en la chimenea, petardos invisibles por toda la habitación y unos de los gordos en la lámpara.
-No es mala idea…-dijo Ron.
-Pero es difícil que funcione, haría falta mucho calor para encender los petardos, los de la chimenea y la lámpara no tanto, pero para lo demás haría falta un hechizo de mimetismo, y es muy complicado…- dije yo algo decaída.
-No pienses eso, Hermione, si te lo propones, podrás hacerlo- dijo Harry dando palmadas en mi hombro mientras Ron se sonrojaba ligeramente.
-De acuerdo, pero tenemos que comunicarnos con Fred y George…- dijo Ginny rompiendo la escena de celos de Ron.
-¡¡¡La chimenea!!!- dijo Harry de repente.
-Es verdad, tu te comunicaste mediante la chimenea- corroboró Ginny.
-Pues comencemos, el plan ya está en marcha- dijo Ron sonriéndome.
-Si, ya está en marcha- dije yo poniendo sonrisilla malévola.