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Historia 27515 — capítulo 6
Ginny y yo estábamos sentadas en un poyete de la lechuzería esperando a Harry y los gemelos.
-Explícame por que estamos aquí- dijo Ginny por decimocuarta vez.
-Ya te lo he dicho, tenemos que esperar aquí a Harry y a tus hermanos- dije yo repitiendo la misma respuesta por decimocuarta vez.
-Pero, ¿por qué aquí?, este sitio da asco- dijo Ginny poniendo cara de asco.
-¡Porque sí!- grité yo enfadada.
-Vale. Lo siento- respondió Ginny sobrecogida.
-No lo sientas, me he puesto muy furiosa porque tardan mucho- dije yo agachando la cabeza. Por fin son ó el ruido del aleteo de los thestrals. Los gemelos y Harry, que eran los jinetes, les hicieron pararse a escasos centímetros de nuestra cara.
-¡Hola!- saludaron a coro lo gemelos.
-Encantada de volver a veros, chicos- dije yo sonriendo.
-¿Traéis la mercancía?- peguntó Ginny.
-La mejor de nuestra tienda- dijo Fred.
-¡Genial!-chilló Ginny.
Harry y los gemelos liberaron a los thestrals y todo se quedó en silencio hasta que Harry decidió romperlo.
-¿Dónde vais a dormir?- preguntó Harry mirándome a mí.
-En la habitación de mi torre, es muy grande- dije yo mirando a Harry altanera, como diciéndole que yo era la jefa.
-Bien, pues vamos- dijo George.
Subimos la escalera del comedor y al llegar arriba nos separamos. Fred y George conmigo y Harry y Ginny solos agarrados de la mano. Entramos en la habitación.
-Está bien, en el sofá puede dormir uno y en la cama suplementaria otro, ¿ok?- dije yo autoritaria.
-Si, señora- dijo George y no pude evitar reírme. Me metí en el baño con el pijama en la mano, no iba a cambiarme con esos mirando.
Salí del baño totalmente desmaquillada y con el pelo rizado otra vez, “todo lo bueno se acaba”, pensé yo. Me tumbé en la cama y me dormí enseguida, tengo el sueño pesado, además madrugo mucho.
Me desperté con los gritos de Fred y George.
-¡Ja, Ja!- se reían.
-¿Qué os hace tanta gracia?- pregunté algo contrariada por el hecho de que me hubieran despertado.
-De la cara que ha puesto Malfoy al ver la bromita que le hemos hecho- dijo George aún riéndose.
-¿¡Que le habéis hecho!?- grité yo.
-Nada, nada importante- dijo Fred acabando la frase en una caracajada.
-La tomará conmigo, seguro- dije yo aún alterada y en pijama.
-¡¡¡¡¡Granger!!!!- gritó una voz bien conocida por mí desde la puerta.
-Es culpa vuestra, idiotas- dije girándome y mirando a los gemelos, pero habían desaparecido.
-¿Por qué has entrado en mi cuarto y has hecho un encantamiento de humedad en mi ropa?- dijo él chillando y poniendo una voz que me hizo estremecerme.
-¡¡Yo no he sido!!- grité yo.
-A mi no puedes engañarme, Granger- dijo él con voz peligrosa- ya lo verás.
Se fue de mi habitación y yo comencé a temblar, sin duda estaba a punto de vengarse de mí.
Bajé al comedor cuando me crucé con Pansy y sus amigas, Julia y Helena.
-Hola, Granger, ya me ha contado Draco lo de tu broma de esta mañana- dijo ella con aires de superioridad. Ella salía con Draco desde principio de curso y Helena salía con Zabinni.
-Bueno, Pansy, ¿por qué no te vas y me dejas en paz?- dije yo con calma.
-¿Por qué iba a hacerlo?- dijo ella mandona, como siempre.
-¿Porque si no te hecho una maldición?- dije yo con un tono algo peligroso, lo había aprendido de Malfoy. Ella se fue con el rabo entre las piernas, que se dice, al igual que su perrita Iris. Iris era muy parecida a Pansy en todo, hasta en la cara. Era un pequeño jorkshire, pero daba más miedo que su dueña. Me dirigió una mirada de odio y se fue siguiendo a su ama, si, sin duda lo había aprendido todo de Pansy. Y crokshans todo de mi…¡Crokshans! Con la prisa me lo había dejado en casa, en Navidad iría a buscarlo. De repente pasó algo muy raro, Pansy se dio la vuelta y comenzó a sonrojarse, todo ello sin dejar de cuchichear con sus amigas. Noté una presencia a mi lado, la de Draco, era inconfundible. Me tomó por los hombros y me besó lenta y apasionadamente, pero el beso era mentira, por eso me dolió más que el crucio y el imperius juntos. Pansy abrió la boca y se puso roja, pero esta vez de ira. Sus amigas la imitaron. Malfoy dejó de besarme y se dirigió hacia Pansy, esta intentó abofetearle, pero él era más fuerte y la sujetó del brazo clavándole la mirada. Ella se petrificó y le sostuvo la mirada. Sabía lo que estaba haciendo, le estaba cambiando los recuerdos. Paró de mirarla y se fue. PAnsy me dirigió una mirada asesina.
-¡¡¡Tu!!!- dijo roja de ira- ¡¡¡¡Tu has besado a mi novio!!!
-No, Pansy, lo has visto, ha sido él- dije yo tratando de hacerla entrar en razón, pero ella no atendía a ellas.
-Esto no se va a quedar así, Granger, tenlo claro.