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Cuando no queda nada más que recordar — capítulo 4
Capítulo 4: Hiel y fuego [Slytherin vs. Gryffindor]
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TE LO PIDIÓ?- me cuestionaba muy sorprendida Ginny horas más tarde.
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Pues sí Gin- le confirmé azorada, la verdad todavía me daba pena, y ni sabía como reaccionaría ella, a fin de cuentas no dejaba de ser Draco Malfoy, una serpiente y de las más ponzoñosas.
Pero para mi sorpresa….
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Vaya! Eso sí que es nuevo- dijo de lo más tranquila- porque fuera de que es un maldito patán puedes considerarte afortunada Herms, es de los tíos más asediados del colegio.
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Ya lo sé, pero el caso es que también…me dijo que… estarías dispuesta a ir?
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Yo? O_O
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Sí ^ ^, me pidió que te llevara
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A mi?
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Si Ginny, a ti…que así podría ser la envidia de la noche- le comenté riéndome.
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Vaya!, pues claro!!!, iremos o no? o
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Pues….ese es el plan Gin
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Bueno señorita Granger, a arreglarnos se ha dicho, no pensarás ir de mezclilla con tenis ah?
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No sé dónde escuché eso antes- comenté como si tal cosa y rodé los ojos.
Subimos a las habitaciones de chicas y cuando Ginny se hubo cambiado como una exhalación, me casi arrastro a mi cuarto (no podemos perder tiempo!!!-me decía) y se puso a sacar toda la ropa que encontró en mi baúl.
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Pero chica! No tienes nada apropiado!
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Bueno, mi idea de venir a la escuela es a estudiar no a ir de fiesta en fiesta con disfraz…
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No seas exagerada…hay una alternativa- me miró de forma peligrosa xD- voy a componer algunas de tus prendas, te gustará…
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Deberías ser modista Ginny ¬¬
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No te creas, me lo he planteado seriamente…pero me gana más la adrenalina del quidditch.
Al poco rato sacó una falda larguísima negra a la que por cierto le hizo un gran gesto de disgusto, como si la pobre falda le hubiera hecho algo imperdonable y después una blusa de sueva tela blanca.
- Por lo menos las botas sobreviven- me dijo en tono burlón y la verdad estaba de acuerdo, eran unas botas negras bellísimas, me encantaban, con algo de tacón.
Al final y con ayuda de unos cuantos hechizos “destazadores” de tela, otros cuantos encantamientos “surcidores” y lo que yo llamaría una verdadera obra de arte del maquillaje sin excesos (de verdad no quisieras trabajar como asesora de imagen Gin?- le pregunté)….mi aspecto había cambiado completamente.
La falda tan larga había desaparecido, su lugar lo ocupaba una más pequeña vaporosa, parecía hecha de pedazos de niebla materializados que caían delicadamente dando mayor gracilidad a mis piernas, era muy suave y me gustaba; después vino la blusa blanca, la hizo sin una manga y la otra era larga, igual…qué demonios le hizo a mi ropa?, se veía tan linda…el remate fueron las botas y en mi cabello…no lo alacié, solo lo desenredé (acaso quería más? ¬¬’) y marqué las suaves ondas. El decorado fue una simple diadema que Gin me tejió de lo que sobro de la blusa blanca…
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Wow Hermione! Soy la mano derecha de la diosa de la belleza!!!- me comentó mi amiga con un gran brillo en los ojos.
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Vaya! Hermione que linda te ves! Ya vemos que irás a la fiesta!- era ahora Parvati que me hizo el comentario risueña, yo seguía cohibida.
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Y quién es el afortunado?- me cuestionó Lavender igualmente sonriendo haciendo que la sangre terminara de subir a mi rostro.
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Bueno si, verán yo…iré con…
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Draco Malfoy- dijo Ginny con toda determinación.
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DRACO MALFOY???
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Pues…sí- sonreí casi insegura.
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Bueno Hermione, será todo un cavernícola, pero está hecho un bombón!!!
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Toda la boca llena de razón Parv, eso le decía yo hace unos instantes- me sonrió mi cuñada favorita desde el marco de la puerta- lista Herm? Ya es hora…
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Sí, ya voy…bueno chicas, nos vemos al rato…o mañana, ya les cuento!
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Pero por supuesto que nos tienes que contar!!!
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Suerte Hermione!!!
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Gracias Lavender, hasta al rato…
Y justo escaleras abajo una desagradable sorpresa me aguardaba:
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Ronnie! Ya vámonos es tarde!
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Oye no te invité para que estuvieras molestando, además no tengo ganas de ir…
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Pero Ron!!!- le suplicó una chica de cabello negro y largo: Romilda Vane.
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Ya, ya….aghhhh Harry nos vamos?
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Sí claro- e contestó un ojiverde acompañado de una chica a la que nunca le presté mayor atención.
Seguimos avanzando como si tal cosa, con toda la dignidad en el porte…cuando Harry nos vió…y nos saludó:
- Hola Hermione… hola Ginevra- era claro que en el saludo para mi amiga había cierto recelo, aún así no pude evitar darme cuenta de la significativa mirada que le lanzó. Ginny lo ignoró olímpicamente.
En ese momento Ronald volteó, y si no tuviera ya cara de tonto diría que la puso, pero no le hice menor caso y respondí al saludo fríamente:
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Hola Potter.
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Ahhhh!!! Desde cuando soy Potter para ti?- cuestionó sorprendido y algo dolido.
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Desde que Ginny es Ginevra para ti- le espeté- vamonos Gin.
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Sin pareja? No las dejarán pasar- comentó sarcástico el pelirrojo, y vi claramente prendida de su brazo a la ex admiradora de Harry.
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Quién dijo que nuestra pareja era un Gryffindor?
Y con ese último comentario, que lo dejo fuera de lugar, salimos por el hueco del retrato.
En el camino mi amiga iba de muy mal humor, al igual que yo, para que les miento pero, al llegar al lugar de la cita el expresión de Ginny, que hasta el momento era de enfurruñamiento total, cambió por completo y al dejar de mirarla para constatar yo misma que había hecho que cambiara su semblante la comprendí perfectamente:
Un joven rubio nos esperaba de espaldas, recargado al barandal de las enormes escaleras en espiral, su camisa blanca casi se confundía con la piel del cuello y manos, lo que en conjunto provocaba un enorme contraste con la oscuridad de la estancia; su pantalón de vestir hacía perfecto juego con la vestimenta, sus zapatos…indudablemente Draco Malfoy…o Draco Black tenía un porte para cortar la respiración a cualquiera, llevara lo que llevara puesto.
- ehm…- dudé un poco y Gin seguía sin poder cerrar la boca, no la culpaba- ho-hola Draco!
Al escucharme volteó y cuando nos dio el frente por completo nos percatamos de que unos cuantos botones de su impecable camisa estaban desabrochados, los suficientes para entrever una fina cadena de oro con un anillo brillando a la luz de las pocas antorchas que nos iluminaban.
Bien, para que miento de nuevo?, entramos en compostura después de soltar unos insonoros e imperceptibles suspiros y me sonrió, nos sonrió…o quizá ya nos sonreía desde antes pero no me di cuenta…el caso es que tuve que aceptar lo atractivo que se veía, la verdad es que esa sonrisa le quedaba mil veces mejor que los gestos de asco que ponía cada que vez que me miraba.
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Hola Hermione- miró a mi acompañante- hola Ginevra- saludó serenamente.
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Hola Draco!- contestó la pelirroja y sonreí por su entusiasmo xD- Ginny, puedes llamarme Ginny y no gastas tanta saliva.
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Ah bien, sí …Ginny- sonrió más ampliamente y movió la cabeza de lado a lado, quizá nunca se hubiera imaginado una escena de esas…creo que ninguno de los tres- se ven muy…- y con una evaluadora mirada de rayos X nos calificó- muy bien. Creo que sí seré la envidia de la noche.
Los tres nos reímos y nos tendió un brazo a cada una para que lo tomáramos y así subimos.
- Oye Draco, qué sucedió? Por el cambio digo…-al ver su semblante serio mi amiga se corrigió- no es que nos moleste, para nada! Solo que, bueno, no escuchar de ti un: “traidora a la sangre” o “sangre sucia” –añadió mirándome- es como no estar contigo.
Pareció que se lo pensaba, y sonrió de nuevo.
- Bueno Ginny, verás, sucede que pacté con Hermione, hicimos una tregua y quedamos en común acuerdo, es decir, nuestro objetivo esta noche es lo mismo, comprendes el dicho: el enemigo de mi enemigo es mi amigo?
Gin asintió seriamente.
- Chica lista, bien, pues eso son ahora: las enemigas de mis enemigos, y eso en una estrategia de guerra solo significa una cosa: aliadas.
Mi amiga se detuvo abruptamente y soltó su brazo con gesto peligroso… amenazante. Nunca juegues con una Weasley… Y Draco pareció percatarse de la situación.
- Eso significa que nos estas usando?- inquirió la pelirroja y la miré asustada, era capaz de pegarle un puñetazo y tirarlo por las escaleras ahí mismo.
En cambio, el gesto de Draco era serio e impasible. Frío como un témpano de hielo.
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No- contestó al cabo de un rato- significa que hay una oportunidad de aceptar más resignadamente un cambio que ya se dio…sin avisarnos ni preguntando nuestras opiniones. Significa que si quieren- me miró ahora también- nuestra relación puede cambiar, pues estoy comprobando que todo es posible: El cuarteto de oro se separó…dos payasos se creen lo máximo en el Universo…una chica abandonó al chico más famoso del mundo mágico…y un Slytherin hijo de magos pactó con una Gryffindor hija de muggles. Alguna duda de las pruebas irrefutables que la vida pone ante mis ojos?
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Yo…- Ginny pareció confundida, sin embargo era cierto, qué más daba que termináramos de poner el mundo de cabeza?- esta bien, lo siento.
Y era verdad, bajó la cabeza apenada, quizá intimidada ante la mirada gélida de nuestro acompañante, pero Draco volvió a tomarla del brazo y cuando ella le miró de nuevo, él le sonrió.
- Esta bien, comprendo la confusión de la situación, no creas que es fácil ni siquiera para mí, deshacerme de todos los prejuicios que tenía…en fin, ya fue.
Los miré aliviada y sujeté de nuevo el brazo que Draco me ofrecía, por alguna razón no intervine, y creo que la razón era que, en el fondo, yo ya sabía lo que él le acababa de decir a mi amiga…y lo más extraño era que sabía que iba a funcionar.
Ya más relajados y con sinceras sonrisas, llegamos por fin a la puerta en donde un chico ya nos esperaba para no desperdiciar tiempo ni propagar contraseñas. Nos dio la bienvenida y me extrañó que no se escuchara nada, pero pronto me di cuenta que había un encantamiento silenciador y en efecto, al poner un pie dentro de la estancia éste se rompía y el ruido tan infernal te insonorizaba casi por completo.
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Te tendrás que acostumbrar al ruido- me casi gritó Draco al oído, pero pronto algo más captó mi atención: todo el mundo nos miraba.
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Vamos a otro sitio, no?- pidió Ginny y aceptamos.
Draco nos dirigió a un sillón vacío, bajo el alfeizar de uno de los grandes ventanales de la torre. Segundos después llegaron dos elfos domésticos, de las cocinas me imagino, con sendos tapones de algodón en los oídos y ofreciéndonos bocadillos y bebidas. Ginny y yo tomamos unas cervezas de mantequilla, y Draco optó por una copa de flameante whisky de fuego.
La música, después de un buen rato ahí, parecía tocar a un volumen más moderado invitando a todos a la improvisada pista de baile, pero nosotros 3 habíamos comenzado una plática bastante agradable y no parábamos de reír.
He de decir que muchas niñas se comían con los ojos a nuestro atractivo acompañante, incluso algunas se atrevieron a invitarlo a bailar, pero él, con un gesto de gélida cortesía les decía que no podía “lo siento, vengo acompañado” era su frase más recurrida; lo peor era que no podía evitar el rojo granate en mis mejillas cuando, al decirla por trigésima vez en la noche, Ginny me miraba con in disimulada burla al percatarse de que Draco me tomaba de la mano delicadamente para hacer evidente “quien” era su pareja.
Pasadas las 10 de la noche, Draco animó a Ginny para que se atreviera a bailar con un chico que no le quitaba la vista de encima, era Michael Corner y ella bueno, aceptó encantada. Nos dejó solos y no pasó mucho tiempo para que la sonrisa se borrara de mi rostro. Y al escuchar una acusadora voz dictando sentencia solo cerré los ojos…pero debía ser fuerte, así que me repuse.
- Así que, por esa basura, no quisiste venir conmigo… la verdad Granger era preferible que me lo hubieras dicho desde al principio a optar por hacerte la mártir y salir corriendo cuando te lo pedí.
La mayoría de la sala se quedó en silencio y nosotros pasamos a formar parte del centro de atención. Me di cuenta de que Ron ya traía unas copas encima, no las bastantes para estar ebrio, pero sí las suficientes para armarse de valor y hacerme frente con tanta gente alrededor.
Pero Hermione Granger sería de nuevo la de antes: la chica segura, la que no le importaba que dirían los demás, la que no se dejaba romper por algo tan insignificante y pasajero como lo es el amor de adolescentes. La Hermione enamorada de Ronald Weasley se había quedado bajo llave en un baúl al otro extremo del castillo, y no pensaba salir en mucho tiempo. Así que yo también lo afronté con porte altivo y digno:
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Pues, fíjate que no Weasley, no vine contigo porque no soy ninguno de tus animales de exhibición en turno….animales que como veo, consigues bastante fácilmente- y sonreí con suficiencia al ver la cara de enfado de Vane.- No hay de qué quejarte.
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Claro que sí!- refutó molesto- viniste con Malfoy!!! Hermione, Malfoy!!! Con esa maldita víbora de …
Pero me levanté de un salto de mi cómodo asiento, sintiendo el esfuerzo casi imperceptible de Draco porque no lo hiciera, pero la furia borboteaba en mi sangre, recorriendo centímetro a centímetro mi tenso cuerpo…
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No voy a permitir que te dirijas a él de esa manera!- le grité dando un paso adelante y él retrocedió confundido. En realidad todos los presentes estaban boquiabiertos.
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Hermione, Ron tiene razón- esta vez era Harry y estaba molesto- ya se te olvidó todo lo que te decía? Todo lo mal que se portó contigo? O ya es tu “amigo”?En verdad, me decepcionas, pensé que…
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Mira…Potter- dije entre dientes y con furia contenida mientras lo señalaba con mi índice- no tienes…no tienen derecho a decirme semejante estupidez porque, por si no lo recuerdas, hace mese, MESES, que tú con esfuerzo me diriges la palabra!!! Y tú- esta vez volteé a ver a Ron con todo el odio que podía transmitirle mi mirada- …Weasley , no me buscas más que por beneficio personal, así qué… maldito par de egoístas, no me vengan con el cuento de quién se porta mal con quién y quién es mi amigo y quién no, porque ese derecho lo perdieron en el mismo instante en que le dieron preferencia a su descarriada, inestable e irresponsable vida libertina de adolescentes a nosotras que somos…- me corregí casi dolorosamente- ÉRAMOS sus amigas. Me comprendieron??? O también necesitan que se los anote con sus respectivos nombres en un maldito pergamino para que se les grabe?
Al terminar respiraba agitadamente con los ojos cristalizados y ellos dos no tuvieron otra opción que fuera la de bajar la mirada avergonzados y al mismo tiempo tragarse su coraje, porque sabían perfectamente bien que todo lo que les había echado en cara era verdad.
Ginny me veía desde un extremo entre sorprendida y satisfecha.
- Herm, vamonos…
Era Draco, que también se había levantado a mi lado y que en ese instante tomaba mi mano dispuesto a perderse conmigo en cualquier recóndito lugar de este inmenso universo.
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Ah no! Maldito cretino! No te la vas a llevar a ningún lado, me escuchaste? Y SUÉLTALA!!!- explotó Ron y parecía…estaba enojado y se le crispaba el rostro de odio- DÉJALA!
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Mira- dijo calmadamente Draco, sin inmutarse siquiera- si Hermione quiere venir conmigo, ni tu ni nadie –miró a Harry- se lo van a impedir.
Y dicho esto último soltó mi mano, dando a entender claramente que, si yo la tomaba de nuevo, nadie me impediría salir de esa sala con él. Eso era hacer arder Troya y me sentía la responsable de esta guerra…tanto como Helena lo había sido en la suya.
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Hermione no quiere, ni se va a ir contigo- le dijo muy seguro Ron, con cada palabra impregnada de un potente veneno capaz de paralizar a cualquiera, pero con Draco no funcionaba así, seguía tan tranquilo como si le cantaran el estado del tiempo.
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Ah no?- le reté- quién diablos te crees para decir eso? Mi amigo? Ya te dije que perdiste ese título hace mucho Weasley, así que ve a tomar las riendas de las vidas de cada una de tus múltiples amiguitas.
Y como sentencia final tomé la mano de Draco dejando muy en claro mi postura, pero pareció que hubiera hecho algo peor por la cara que puso Ron, era de profundo dolor y abatimiento…bien, eso hubiese pensado antes, ahora no venía al caso hacerse ilusiones.
- No…no- gimió primero y después lo gritó- NO!!! POR QUÉ? Hermione…NO!!! No te vayas con él!!!
Podía jurar que veía lágrimas en sus ojos, ja! Era ridículo pensarlo si quiera.
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Ronald déjame en paz!!! Así como yo te dejé en paz cuando decidiste qué camino tomar!!! Nunca te pedí explicaciones!!! Nunca pregunté con quién ibas!! Ni a qué hora regresabas!- mi voz se cortó de llanto- nunca pedí eso, jamás te exigí nada, porque no soy nada tuyo…fui tu amiga, y al serlo me bastaba con verte contento, con verte feliz…pero te pasaste de la raya, me utilizaste!!! Y eso yo…
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NO!!! Jamás!!!No te utilicé!!! Hermione yo hubiera preferido mil veces que me exigieras algo!!! Que me pidieras explicaciones de mis actos!!! Que me regañaras por llegar tarde!! Que me celaras aunque sea un poco por salir con otras chicas!!- y esta vez la voz quebrada por un nudo en la garganta era la de él- pero nunca diste muestra de que te importara si quiera, me dejaste…y yo pensé que no te importaba, pensé que hacer mis tareas era solo un favor al que cumplías por ser mi amiga, y que no te costaba nada…a pesar de todo cuando rechazaste al seguir haciéndolos me puse feliz porque eso significaba que te importaba algo!! Que estabas molesta conmigo por algo! Me entiendes?
No, la verdad no entendía, todo era tan irreal, tan increíble…él ya no estaba parado, se había arrodillado ante mi y el llanto pugnaba por salir de sus hermosos ojos celeste,…solo podía ver en ellos rabia y enojo… celos y furia contenida.
Todos se quedaron sorprendidos, Romilda lo miraba como si no captara lo que había dicho ni lo que estaba haciendo.
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Ron yo creo que has tomado mucho, párate!- le insistió Harry- vienes acompañado, contrólate!
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No Harry no!!! Ya no me importa nada! Que me vean aquí arrodillado ante la única chica con la que quería estar desde hace mucho tiempo, con la que hubiera ido a cada fiesta, a cada entrenamiento, con la que me hubiera quedado la noche entera fingiendo que estudiaba y que le ponía atención…
Sentía mi corazón palpitar con tanta fuerza que pensaba que si perdía ritmo se pararía en cualquier instante, mis lágrimas salían sin control alguno y la mano de Draco era casi imperceptible ante mi tacto aunque me tenía firmemente agarrada. No podía ni hablar y solo escuchaba lejanos murmullos de asombro…puro cotilleo, pero él siguió…
- Ya no me importa que se enteren que ella- y me señalo con una triste sonrisa- a la que todos hipócritamente saludan y a sus espaldas le llaman “ratón de biblioteca”; “cerebrito”, “come libros”, “sabelotodo insufrible”…ella: me tiene vuelto un loco, y que he sido un estúpido y el peor de los idiotas por no haberme dado cuenta desde el principio todo, todo lo que esa mujer vale…
Shock… mis piernas parecían incapaces de reaccionar, mi corazón casi deja de latir, Ginny se tapó la boca, Harry se quedó muy serio, Romilda dio una fuerte patada en el suelo enfadada y Draco dio un resoplido de incredulidad…unos cuantos vasos cayeron al suelo haciéndose añicos y alcancé a ver a Luna con los ojos más abiertos que de costumbre….
Salí de mi estupor al sentir la mano de Draco soltando la mía y escuchar su molesta voz alzándose por encima de todo el murmullo para enfrentarse de nuevo a Ron, para decirle algo que en mi vida imaginé escucharle decir:
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Pues que mal Weasley, cómo ves? Vale mucho y qué, pero qué tarde te diste cuenta!- era la primera vez que se alteraba en la noche.
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Ah Malfoy!!! Te lavaste correctamente la boca para ya no llamarla “sangre sucia”?
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Y a ti ya te creció lo suficiente el cerebro para ya no pedirle las tareas? Es lo único que sabes pedirle hasta donde sé!
Mis ojos iban como pelotas de pin pon, de un lado a otro de la cancha viendo como se peleaban.
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Y tú de donde sacaste la maldita vergüenza para si quiera atreverte a mirarla a la cara?
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De aceptar mis errores Weasley!!!, de ahí saco el valor suficiente para mirarla a los ojos y dirigirle la palabra cosa que tú no podrías hacer nunca porque, como tú mismo aceptaste hace un momento: estas ciego! Lo suficientemente ciego para no haberle dado el lugar que merecía desde hace más de 6 años!
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Ya lo acepté! Sé que soy un idiota! El peor de los imbéciles…solo, solo me equivoqué. Hermione, perdóname- ahora era a mi a quien se dirigía- perdóname, solo era un pretexto para estar cerca de ti, lo de la invitación a esta fiesta era un pretexto, las noches que llegaba de entrenar y me quedaba contigo…eran los únicos momentos que teníamos a solas, que nadie nos viera, yo no quería… no quería…
Y en ese instante una verdad peor que todo lo que creía hasta el momento me deslumbro dolorosamente la existencia…por qué no estar conmigo frente a todos? Por qué a solas? Por qué…por qué ahora sí le importa? Las lágrimas regresaron con más intensidad que antes, hubiera llorado sangre si no la hubiera tenido congelada…en ningún otro momento me apeteció más estar muerta y no sentir nada….
- Que te vieran conmigo?- dije como una autómata recordando sus suspicaces miradas, sus discretas tretas para estar, efectivamente conmigo, pero ocultos del mundo…- tanto valgo pero tan poco me valoras para esconderte de los demás? D-De verdad te de vergüenza estar conmigo en público?
Rogaba a un solo Dios, si es que existía, que me contestara que no, pero su poca práctica en la mentira lo delataba…siempre se delataba el muy cretino, no era capaz de mentirme, nunca lo había sido… y, mientras, mis oídos seguían oyéndolo todo:
“Es obvio!, sólo mírala! Cómo estaría con ella así nada más?” escuché decir a una vocecita tonta que venía de la muchedumbre.
Que humillación! Quería salir de ahí, correr, llorar, gritar, no podía contener más las lágrimas de tristeza y coraje que tenía…lo miré, pero él a mi no me miraba…no sé si no era capaz, no sé que sucedía…
- Eres un imbécil- siseo Draco- halagado deberías sentirte en su presencia, afortunado deberías sentirte cuando está contigo…es mucho mejor persona, en todos los aspectos posibles, que la jauría de perras en celo que te rodean siempre, no hay punto de comparación…Eres el peor pseudo galán que conoceré en mi vida…me das asco.
Hubo algunos bufidos de ciertas chicas ofendidas por el comentario y muchos murmullos de aprobación de varios chicos.
Ronald seguía en su hiriente silencio, su furia era evidente, pero no podía decir nada en su favor.
- Vamonos Draco- le casi supliqué con un hilo de voz
Sin embargo no podía quedarme con la duda y aunque me doliera igual, tanto una afirmación como un silencio afirmativo, me quería arriesgar, quizá hubiese alguna esperanza…supliqué por ello sabiendo de ante mano la respuesta:
- Ron…por favor…Ron- mi voz de ahogó en llanto, todo era tan sencillo! Podría decirme que no! Que no era verdad! Mentirme!!! Podría hacerlo y yo le creería!!! Le creería como siempre lo había hecho…- es…e-es por eso? De verdad no quieres que te vean conmigo?
Seguía sin contestar….cerró los ojos y dos cristalinas lágrimas recorrieron su rostro hasta perderse en su cuello…
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CONTÉSTAME!!! POR DIOS CONTÉSTAME!!!- me puse de rodillas, a su altura, me desgarré la voz pidiéndole, rogándole una respuesta que no fue capaz de darme- RON POR FAVOR!!! Por favor….dime…por f…
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Herm, no tiene caso- me dijo Draco levantándome por los codos- no tiene caso, déjalo ya…
Y en efecto, Ronald Weasley no tuvo el valor de levantar la mirada, menos el valor de negarlo y mucho menos el valor de aceptarlo… No sé que era peor.
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Eres un cerdo Ronald- le escuché decir a Ginny.
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Un verdadero idiota- esta vez habló Luna.
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Cómo fuiste capaz?- titubeó Neville.
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El espectáculo terminó- declaró Harry y agregó a Ginny y Luna- y ustedes ya, basta de ofender a Ron, por favor…
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Por favor nada!- lo fulminó Ginny furica- si tú eres igual de patético que él!!!
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Vamonos- dijo Draco por segunda vez y me sacó de ese hervidero de murmullos.
El colegio tenía de qué hablar durante mucho, mucho tiempo.
Continuará...