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Cuando no queda nada más que recordar — capítulo 9

Angelique Chestría [Frustraciones]+[Inseguridades]

Íbamos camino a la torre, recuerdo que la luz de las antorchas arrojaba extrañas figuras sobre las paredes de roca, en ese momento casi negras por la oscuridad, y todo estaba desierto. Nuestros pasos armaban una extraña melodía nocturna al mezclarse con el eco que ellos mismos provocaban, pero no había otro ruido exceptuando éste, y eso me ponía nerviosa.

Le miré de nuevo porque no podía concebir ese tormento sin notas, no por lo menos a unas horas de haber iniciado una relación, era ilógico que estuviera enojado, había razones, no las niego pero…estaba bien y eso podría reconfortarlo, pero aceptando algo también me tenía a mí, y también podría reconfortarlo…pero seguía mal y eso me ponía a mí peor.

  • Ron?- me atrevía a dirigirle la palabra, hacía por lo menos 20 minutos que no hablaba y se la pasaba bufando o volteando para otro lado. De hecho me había percatado de que habíamos dado un rodeo bastante largo e inusualmente indirecto hacia la torre.

  • Si?- contestó sin mirarme aún.

  • Estas enfadado?- resopló una vez más- es que no me gusta verte así, no te pasó nada, estas bien, actuamos rápido. No pasa nada…fue un accidente

  • No pasa nada?-me miró incrédulo- que no pasa nada? Hermione…alguien provocó ese “accidente”, personas a quienes yo conozco, en quienes creí…pero eso no es lo peor!!!- golpeó una armadura cercana- te pudieron haber lastimado!!! No comprendes?? Lo hicieron con esa intención!! Maldita sea!!!

  • Pero no me pasó nada Ron, no- empecé a decir alarmada pero me cortó enseguida.

  • No pasó porque estaba ahí, te imaginas si no? La que hubiera tenido los malditos vidrios enterrados serías tu! Y qué si se les hubiera ocurrido tirarte por las escaleras? O echarte una armadura encima? O… qué sé yo!

  • Vamos, pero no pasó Ron! Tranquilo! Ya no hay por qué enfadarse!- si a esas íbamos yo también iba a sacar mi carácter- y no grites ni gastes tu bilis más porque no vale la pena, entendido?

Me miró todavía enfadado pero ya no parecía dispuesto a seguir gritando, y bajó la mirada.

  • Además- seguí con algunos tonos menos de voz- no me has dejado agradecerte. Así que…gracias- le dije apenada y con las manos hechas un lío.

  • Por qué?- preguntó en voz baja.

  • Pues porque gracias a ti no me pasó nada….y no sabes cuánto siento que lo hayas hecho, fue horrible…- terminé con voz ahogada pero una de sus cálidas manos tomó las mías y las apretó. No me había dado cuenta que nos habíamos quedado plantados a media escalera, hasta que ésta se movió para cambiar de rumbo.

  • No fue nada, nunca dejaría que te pasara nada y además- acarició mis mejillas y sonrió travieso. No me había fijado en cuanto le había crecido el cabello, tanto que le caía a mechones sobre la cara cuando me miraba ladeando la cabeza, como ahora- te lo merecías por el beso que me diste.

  • Que te di?- protesté sonrojada y sonrió aún más- pero si tu me besaste!!!

  • Oh vaya! Perdón por no aclarar que beso señorita “meticulosamente-fijada-en-cada-detalle”- le miré con gesto enfadado pero divertido-el segundo beso Hermione, me lo diste tu- me señaló con su índice.

  • Pero el primero fuiste tu!- me defendí- y tenía que responder o sería de mala educación.

Entonces el ofendido-divertido-sorprendido fue él.

  • Así que si llegara otro idiota a besarte le responderías solo por no ser “mal educada”? vaya!!! Que buenos modales!!!

  • No seas tarado! Al único que le respondería por educación sería a un solo idiota!

  • Aja!!! A quién???

  • A TI!!! Sonso!!! ¬¬’ y…

  • Nada- me cortó- Hermione…por qué siempre me dejas sin respuestas viables para defenderme?

  • No sé…porque quizá en ocasiones como ésta yo tengo la razón-dije triunfante- ya no te duele tanto ah?

  • No ¬¬ hace un rato que no me duele nada

  • Bien, entonces sigamos porque nos hemos desviado mucho.

  • No Herms!!!- me jaló de la única mano que aún me sostenía- es tan temprano…vamos a…no sé, pasar más tiempo juntos…si no hubiera pasado lo de esta tarde habríamos hecho muchas cosas más.

  • Ay Ron!, no te quejes, vamos!- le jalé con esfuerzo a través de un atajo detrás de un retrato.

  • En serio Hermione! Podemos continuar!

  • Con qué?- luchaba por jalar su pesado cuerpo que se resistía a ceder.

  • Con …- y de nuevo me tenía entre él y la pared…y yo sonrojada y el corazón a 1000 por hora…y algo me dijo que terminaría por aprenderme esas escenas de memoria antes de que dejáramos de hacerlo- los besos dados y respondidos con educación- me sonrió de nuevo y me eché a reír.

  • Te gustan mis modales eh?

  • Me encantan.

  • Pero nos pueden ver o///o

  • No me importa.

Y se disponía a besarme cuando…

  • Ay no!!!- escuchamos una voz irritada y cuando volteamos alcancé a ver a Ginny que miraba en dirección contraria y con el ceño fruncido- tienen que hacer eso en todos lados?

  • Jaja- rió sarcástico Ron- te recuerdo hermanita que hace un año te encontré en la misma posición con Thomas, y mira!!! En este mismo pasillo!!! así que no te quejes…y ni siquiera la había besado bien ¬¬

  • Te dije- le regañé a él y, aún sonrojada, me dirigí a Ginny caminando- a donde ibas Gin?

  • A buscarlos, todo el día afuera sin saber nada de ustedes, y luego un desorden en los pasillos del primer piso porque se rompió una estupida ventana y… qué pasó Hermione? Sabes algo?

No pude evitar que se diera cuenta de la suspicaz pero preocupada mirada que hubo entre su hermano y yo, además de que reparó por primera vez en la camisa rasgada y manchada de sangre de Ron…así que le siguió el cuestionario.

  • Gin, vamos adentro sí? Ya es tarde y…mejor en mi habitación, no en la sala común, por favor.

Mi amiga estuvo de acuerdo y me despedí de Ron al llegar al cuarto en el que habían algunas personas, a una la pude identificar como parte de su secta, lo dejé con Harry que se quedó asombrado por su aspecto pero después subieron a su habitación, un poco después que nosotros porque escuchamos sus pasos y voces airadas detrás.

  • Ya me dirás Herm?

  • Sí- contesté abriendo la puerta y me encontré con Parvati y Lavender- hola chicas!!!

  • Hermione!- dijeron al unísono y después me asombraron con sus preguntas- estás bien? No te pasó nada?

Ginny me miró más intrigada y, después de convencerlas de que se sentaran en mi cama, proseguí a contarles lo que había pasado en el pasillo, lo de la ventana, las heridas de Ron, la mía, la enfermería, la advertencia de McGonagall…todo.

  • Nos habíamos enterado de algo, pero…cómo se atreven??? Ratas asquerosas!!!- rezongó enojada Lavender.

  • No puedo creerlo- dijo Ginny lívida de coraje- malditas ardidas, porque lo hicieron por eso por supuesto. Pero actúan rápido no? Apenas hoy nos enteramos que son novios y ya hacen algo para que la pases mal…ay Herms!!! Pero yo le dije!!! Se lo advertí al idiota!!! Que esas gatas solo eran unas víboras!!!...y me perdonaran por la contradicción de adjetivos.

  • Lo sabemos Gin, tranquila- la tranquilizó Parvati- pero en verdad estas bien?

  • Si Parvati, solo fue la herida en la mano y ya esta arreglada, y luego el susto y bueno, que cuando salimos de la enfermería Ron no podía ni con su alma, estaba fúrico!!!...la pasé mal, en serio…yo tampoco creo lo que esas niñas hicieron y no quiero imaginar lo que son capaces de hacer…tenía razón Ginny y ahora la tiene McGonagall al decirme que me cuide. No puedo creerlo.

  • Ya, ya pasó….no podrán hacer nada, porque si no esta Ron contigo lo estaremos nosotras…y ellas tampoco saben de lo que somos capaces…solo déjalas, déjalas y a ver quién la pasa peor si siguen con su jueguito. La ventaja es que si llega a suceder otra cosa que parezca más apropósito que circunstancial, y en contra tuya….nuestra jefa de casa ya tiene el antecedente, así que no te preocupes. Todo estará bien.

  • Pero Gin…

  • Pero nada, mañana seguirán con su idilio y ellas seguirán retorciéndose y planeando que hacerte así que tranquila.

  • Eso es lo que me preocupa…no creo que esas chicas hayan actuado por decisión propia- mis amigas me miraron fijamente analizando la información.

  • Quieres decir…

  • Sí, Lavender-contesté su pregunta- les ordenaron hacerlo.

  • Pero quié…ahhhh!!!!- se auto contestó Parvati antes siquiera de formular su pregunta bien.

  • Lena- escupió Ginny que no había hablado- maldita serpiente, debió haber estado en Slytherin, bueno no…pero eso no le quita lo perra.

  • Gin, me he dado cuenta de que tienes una extraña fijación con los animales esta noche- le recriminé como broma y reímos.

  • Tienes razón, pobres seres, no tienen la culpa de ser objetos de semejantes comparaciones. Lo correcto sería recurrir a ET (N.A.:“Eso” el payaso xD) Alien o Gremlins…no, hasta ellos se me hacen respetables para compararlos con tal bazofia.

  • Vaya!!! Instruida en el un arte muggle!!!- me quedé sorprendida.

  • Bueno- me miró satisfecha- me entró el gusto por el cine de horror, he de decirte que lo gore nada más no me gusta, pero en la ciencia ficción Gizmo es de lo más lindo o y alien un baboso…y el payaso una pesadilla ºwº

Y pasamos el resto de le noche desestresándonos con bromas y chistes, o simplemente pláticas de chicas…las que incluían la nueva clasificación de besos: los dados y respondidos por educación….Y por supuesto: chismes, especialidad de el dúo dinámico comunicador de Gryffindor: Lavender y Parvati.

  • Bueno chicas, ya saben la nueva de nuestras amadas vacaciones?- metió intriga Parvati porque, desde luego, nosotras no sabíamos.

  • No empieces niña ¬¬ si sabes bien que no, así que mejor cuéntanos- le urgió Ginny y Lavender explicó.

  • Bueno pues que, a pesar de lo avanzado del año escolar, parece que tendremos una nueva compañera.

  • Cómo?- pregunté sorprendida- pero…de donde viene o qué?

  • Según nuestra fuente, la chica nueva es de Francia.

  • Beuxbatons supongo- afirmó Ginny- un traslado por cuestión de vivienda o algo parecido, no lo sé.

  • Pues no querida cuñada de Hermione- sonrió Parvati- parece que la niña nueva ni siquiera había ido a un instituto como tal.

  • Bueno, y como piensan admitirla si no sabe nada? O recibió clases privadas?- cuestioné.

  • Al parecer sí Herms, nada en dinero la niña y bueno, supongo que nada le habrá costado conseguirse a los mejores profesores de Europa o el mundo hasta la puerta de su casa.

  • Vaya, me suena un poco al estilo Malfoy- frunció el ceño Ginny y la miré con reproche- bueno, bueno, ya sabemos que Draco cambió, al punto que pensé que terminarías de novia con él y no con Ron por más que te rogara.

  • Ginny!!! O///O

  • Oh pues!!! El caso es que la chica se pudre en dinero igual que nuestro nuevo amigo…solo que, por qué decidió entrar a una escuela a estas alturas?

  • Capricho de niña rica quizá- aventuró Lavender.

  • Bueno, y ustedes cómo se enteran de todas estas cosas eh?- interrogué todavía sorprendida.- parece que tenemos a las mejores reporteras del mundo mágico.

  • Bueno, tanto no te equivocas Hermione- sonrió con suficiencia Parvati- lo que sucede es que, desde que la profesora Trelawney baja más de su torre y convive con el profesorado se entera de más cosas, y ella nos comentó por la tarde después de dejar a Ginny con Harry en el campo.

  • Oh!!! Pensé que se los había dicho por una predicción- me burlé y Ginny rió conmigo, pero al ver sus caras me retracté- bien ya, lo siento. Y saben para cuando?

  • Al parecer es cuestión de días- respondió Lavender un poco ofendida todavía- quizá esta misma semana.

  • Interesante, contaremos con una compañera nueva dentro de poco. Por qué no regresando oficialmente a clases?

  • No lo sabemos Ginny, a lo mejor porque no quería tanto escándalo.

  • Pero Lavender, si esas personas lo que buscan es eso, escándalo para llamar la atención.

  • Creo que estamos llenas de prejuicios Ginny ¬¬- le dije.

  • Ay ya no te enojes Hermione, pero no me lo puedes negar, así era Dr…

  • Una sola mención más de Draco en comparaciones así y se lo diré.

  • Ok, me callo- dijo de mal talante y cruzando los brazos con un puchero gracioso- solo deja que Ron se entere de cómo lo defiendes y verás.

  • Pensé que de las que me tenía que cuidar era de las integrantes de su secta oficial no de mis amigas ¬¬

  • Sabes que no mensa.

  • Bien, entonces a dormir!- grite.

  • Me dejan dormir aquí?- pidió Ginny con cara de perro a medio morir- si llego a mi cuarto puedo descuartizar a la extraterrestre mientras duerme ¬¬…es enserio.

Todas estallamos en carcajadas e improvisamos una cama al centro de la habitación, la misma que al final tuvimos que agrandar para dormir las cuatro en ella, como en una pijamada.


Después de ese viernes de pesadilla no quería saber nada más de “leonas”, ni de ventanas, de advertencias, ni castigos, ni enojos…así que el sábado fue realmente una liberación, pero el nerviosismo llegó de nuevo al castillo el domingo por la noche. Y me sorprendí que más gente lo supiera.

  • Draco!!! Cómo estás???- le saludé al llegar a uno de los límites del bosque, cerca del lago, aunque le veía algo decaído y pensativo.

  • Ah…hola Hermione, hacía días que no te veía- trató de sonreírme pero no dio resultado su esfuerzo.

  • Bueno es que…sucede algo Draco? – le miré preocupada.

  • No, no, nada, no te preocupes.

  • Es que pareces triste.

  • En cambio tu pareces de lo más feliz…pero sé la razón.

  • Si?- me sonrojé, por alguna razón me daba vergüenza que él lo supiera.

  • Por supuesto, no se habla de otra cosa- me comentó sonriendo de lado- la nueva pareja de Hogwarts, dos eminencias juntas…aunque diría que solo una es la eminencia y la otra…en fin, qué has hecho?

  • Yo, nada…en realidad.

  • Creo que me he dado cuenta, no te he visto en la biblioteca tampoco. Eso de tener novio parece que sí distrae.

Y me sentí más apenada que antes. Draco tenía razón, qué me pasaba??? Y por qué me sentía tan mal?

  • Draco…te molesta que yo salga con Ron?- pregunté apenada y él pareció sorprendido por la pregunta.

  • No, por supuesto que no, solo que…no sé, pensaba que eras casi imposible de persuadir, no te imagine tan…

  • Fácil???- pregunté dolida.

  • No, no eres fácil, solo te dejas llevar por lo que sientes…eres débil, uno de los factores que influyen en mi frialdad cada día.

  • Eres frío por ser débil?- no comprendía y el rió al ver mi cara. Caminamos alrededor del bosque, los árboles nos hacían sombra.

  • No, soy demasiado débil y me pongo una máscara de frialdad.

  • Comprendo. Me perdonas?- y una vez más pareció sorprendido.

  • Por qué he de hacerlo?

  • Por ser débil, por no estudiar, por salir con alguien que me hizo tanto daño.

  • Yo no soy quien para perdonarte por nada, y …por dios!!! En primera, ser débil es parte de ti, y esa parte ya la acepté hace mucho así que no hay problema en ello; segunda, has dejado los libros dos días! Y yo diría que ya te hacía falta y tercera…solo- calló un momento y desvió la mirada- sales con alguien a quien quieres…y pobre de él si no lo aprovecha.

Y lo abracé, por muchos motivos, porque me sentía culpable, porque me sentía en deuda, porque en lo más hondo de mi ser sentía que lo había traicionado. Porque no lo había buscado, porque se suponía que era mi amigo y lo había sacado de mi vida dos días…porque estaba triste, lo veía, lo intuía y me sentía culpable porque quizá me había necesitado y no estuve con él, porque él sí estuvo conmigo cuando lo necesité…desde el primer momento, y yo… yo le había fallado.

  • En serio, perdóname- se me cortó la voz y, segundos después sentí su mano acariciando mi cabello, su mejilla recargada en mi cabeza, y su otro brazo correspondiendo a mi gesto.

  • Hermione, no te preocupes, ya pasó, y lo importante es que estés feliz…si eres feliz con ese tipo, esta bien. Yo seguiré aquí…como tu amigo, recuerdas? “Amigos”.- y asentí con la cabeza.

  • Pero ahora me dirás que te sucede?

  • Ya te dije que nada, niña, no me pasa nada.

  • No te creo- le reproché.

  • Bueno…te diré una mentira piadosa- volteé a verle y me sonrió- quizá me deprimí por no verte.

  • Ahhhh no seas mentiroso!!! Y no vengas a querer hacerme sentir mal! Te pasa algo más!

  • Mmm…que poco perceptiva eres, no, no sucede nada.

  • Por qué no me quieres decir?

  • No es eso…pero dime, en donde están tus amigos? Ginny?

  • Ehmmm-dudé en dejar por la paz el tema, pero en vista de que no me iba a soltar nada…- en el campo, jugando, querían aprovechar al equipo completo y entrenar un poco- terminé poniendo los ojos en blanco.

  • Vaya, bien pues, creo que debemos ir al castillo, es tarde y recibiremos a un nuevo huésped.

  • Tú también lo sabías?- pregunté intrigada . Todavía sentía su brazo en mi cintura mientras me guiaba por los campos al interior del colegio.

  • Lo de la chica nueva? Claro.

  • Y por qué? Quién te dijo?

  • Pansy, es un poco difícil no escucharla cuando habla- nos carcajeamos- además de que es un poco más difícil no saber nada de las familias multimillonarias cuando tu mismo formas parte de una.

  • Vaya, interesante, sabes algo más?

  • Si- rió un poco más- que Pansy está que se muere de rabia porque al parecer conoce a esta chica por parte de unas amigas de su madre, igual de ricas las brujas, y dice que: “es una presumida, se cree la última maravilla del mundo, es patética”- me contó imitándola con sus ademanes femeninos y voz chillona, con lo cual me carcajeé.

  • Wow!!! Pero tenía entendido que no quería público o si? Porque quieren a los estudiantes adentro?

  • Bueno, supongo que por primeras impresiones, además de que no estamos todos, solo la mayoría de 7º y otros cuantos.

  • Bueno.

Así seguimos nuestro recorrido al gran comedor, en donde ya todo estaba puesto, lo mejor presentable y me dije que su intento de pasar desapercibida no había rendido muchos frutos. Draco se despidió de mi en la entrada, dirigiéndose ya a su mesa, y yo me fui al lado contrario, a la mía.

Pasando una media hora, todo el comedor estaba lo más completo posible y estaban entrando los más rezagados, Ron se sentó a mi lado y me saludó con un beso, Harry y Ginny delante de nosotros. Y unos minutos después el director pidió silencio y nos explicó la situación de la nueva estudiante, al parecer no muchos más sabían pues se veían muy sorprendidos.

  • Buenas noches queridos alumnos- sonrió como siempre- en vista de lo vacío del colegio y queriendo dar por cumplidos algunos deseos, es decir la mayor privacidad que se nos permite dentro de Hogwarts, quiero informarles que a partir de hoy una nueva alumna nos acompañará para terminar sus estudios.

Espero que puedan darle la mejor de las bienvenidas y que se muestren amigables y respetuosos. Es una alumna muy inteligente, casi apostándoles que en su selección privada quedará en la casa que mejores cerebros acepta- rió y varias carcajadas se unieron a las suyas mientras sus claros ojos azules se dirigían a los Ravenclaw.

Profesora McGonagall, si es tan amable de hacer pasar a la señorita Chrestía.

Y unos minutos más tarde la profesora entro por la puerta del comedor acompañada por lo que me pareció, al principio, una veela.

La chica aparentaba la edad que tenían la mayoría de los alumnos de 6º y caminaba con la gracia de una bailarina. Su cabello de un color particular, ni castaño ni rojizo sino una combinación perfecta de ambos, le llegaba hasta la cintura en perfectos rizos, y se movía como por voluntad propia al compás de sus delicados pasos.

Algunas exclamaciones me sacaron de mi arduo análisis y, si al principio pensaba que su hermoso cabello era lo que más llamaba la atención, comprendí que no era verdad, no era solo su cabello, sino la prodigiosa armonía de todo su ser: su piel bronceada (indicio de que la chica era de la Francia del mediterráneo), unos ojos de un tono gris que solo había visto en los ojos de Draco…aunque con los destellos de luz eran…violetas? Eso tendría que investigarlo más adelante; su porte era digno de una verdadera portadora de sangre real y su cuerpo digno de semejante presencia.

Cuando me di cuenta, la chica había llegado al frente de la mesa de profesores y los saludaba con aquella gracia que solo podía irradiar un ángel.

  • Bien señorita Chrestía, temo que debo pedirle una disculpa, pero en Hogwarts en casi obligatorio presentarse a sus compañeros al inicio de el curso, así que, gusta presentarse a sus compañeros?

Solo pudimos percibir el asentimiento de la joven y luego volverse hacia nosotros; sacó su varita se una bolsa al interior de su discreta túnica color negro y amplificó su voz lo suficiente para no lastimar los oídos, pero sí para poder escuchar sus palabras con claridad.

  • Buenas noches- saludó con una voz dulce y tranquila, no había asumo de nervios en ella ni en su semblante. Todo era seguridad y su inglés era perfecto, aunque se podía percibir un leve acento de su lengua madre- Mi nombre es Angelique Chrestía y es un honor que esta distinguida institución me haya aceptado como parte de su alumnado. Espero no defraudarles y llegar a ser de las mejores estudiantes y compañeras que puedan tener. Gracias. Gracias profesores- dijo esto último dirigiéndose a la mesa que tenía detrás.

El director le dio la libertad de sentarse en la mesa que quiso, y decidió ir a la de mi amiga Luna, con los Ravenclaw, y no supe si la razón era que esa mesa era de las más vacías o porque presentía que se quedaría en esa casa.

Cuando desperté de lo que bien pudo haber sido un sueño, me di cuenta que la mayoría de los chicos la miraban idiotizados, pero ella ya había empezado una plática con las chicas de la mesa cuando los platos se sirvieron.

  • Muy mona la niña- comentó Ginny indiferente, pero no se me escapó la mirada que le dirigió a Harry, quien ya tenía la suya puesta en su banquete.

  • Te diré- sonó la voz de Neville- es guapa, pero supongo que tendrá competencia.

Por alguna razón no quería mirar a Ron, no sabía por qué, pero desvié mi mirada y se paró justo frente a Draco, quien estaba comiendo de lo más apacible y no tenía la expresión embobada que la nueva chica había dejado detrás suyo, como estela. Segundos después me miró y sonrió.

  • Qué miras Hermione?- preguntó Ron a mi oído y brinque un poco.

  • Nada, pero…viste la reacción de todos?- mis manos jugaban con los cubiertos- estaban como

  • Tontos?

  • Si.

  • Bueno, es normal, es nueva y una belleza extraña- mi corazón se retorció un poco- pero bueno, todavía recuerdo a las veelas en el mundial de quidditch o a Fleur hace tres años.

  • También te quedaste embobado con ella?- pregunté un poco insegura.

  • No, al menos no más que tu- sonrió- te gustó la nueva, Hermione?- siguió su broma.

  • Ay no seas bruto ¬¬

  • Ya, ya vamos a comer…no te enojes

Y tampoco se me escaparon las miradas de soslayo que le dirigía a la mesa de enfrente.

  • Y a ti, Ron?

  • A mi que?- contesto con otra pregunta “indiferente”.

  • Te gustó la nueva?- contraataqué y quise aparentar indiferencia, pero lo cierto es que me inquietaba hasta lo mas profundo de mi alma.

Sabía que no me diría la verdad…a menos que la verdad fuese que no le gustara. Y se lo pensó.

  • Mmmm…por qué nena?- me miró intrigado y para mi sorpresa sonrió, y los ojos le brillaron un poco más- te pondrías celosa?

  • Cómo? Celosa? Ay Ron, por favor…- negué y sonreí fríamente. No podía dejar que él, precisamente él se diera cuenta de todo lo que yo sentía con respecto a esa diosa bajada del mismísimo Olimpo. Solo que no sabía si iba a dar resultado mi actuación.

  • Oh- pareció decepcionado, en serio, bajo la mirada a su plato lleno de papas con ensalada y carne- solo pensé…nunca te has…bueno, en tal caso da igual si me gusta o no, correcto? Es decir, no harás berrinches, ni le darás importancia, porque no te pondrás celosa- terminó con aire resuelto, como si fuera lo más fácil del mundo

  • Supongo- ahora la mirada que se dirigió a la mesa fue la mía, algo me decía que me podía arrepentir de eso.

  • Bien, sí, es guapa, muy guapa, pero no la conozco- fueron sus últimas palabras antes de sumirse en un profundo silencio seguido de su comida…y de mis más frustrantes pensamientos.

Creo que Lena tenía de qué preocuparse y ese “qué” no era precisamente yo. Esta sensación de ardor y de pesimismo no me dejaban en paz, me sentía tan mal, tan…no sé, dime tu como explicas este sentimiento? Esta sensación de nada? Esto que no tenía razón de ser? Esto que había sentido por primera vez al admirar la perfección de Lena?

Miré de nuevo a Ron y no pude evitar preguntarme por qué había gente tan perfecta, y por qué había gente tan…común, gente tan… como yo, hasta Ginny era más guapa y esto…y esta inseguridad hería mi orgullo…yo no era así, que me sucedía? No lo sabía, pero el ardor en mi estómago seguía como mal perdurable… y sentía que el ácido que me quemaba por dentro tenía nuevo nombre y apellido: Angelique Chrestía .

Se me cortó el hambre y engullía la comida como una autómata, miré a Ginny quien me sonrió, Harry igual, Neville estaba mirando un numero del profeta de en la tarde…Y Draco me sonreía como hasta hacía un rato, desde su mesa, sin mirar a la nueva maravilla del mundo mágico, parecía tan indiferente a ésta novedad que sonreí y me dije, con más ánimos de los que había demostrado hasta el momento, que tal vez no fuera tan maravillosa como lo suponía, tal vez no habría por qué preocuparse, porque a fin de cuentas era tan mortal y tan humana como cualquier chica del comedor.

El cambio fue instantáneo ante estos pensamientos, la comida comenzaba a tomar sabor en mi boca y sentí lo hambrienta que estaba, casi pase por alto el silencio de Ron y mis amargos pensamientos…casi me olvidé de mis frustraciones gracias a esa maravillosa sonrisa que había descubierto, no hacía mucho, en la persona más inesperada: Draco Malfoy…Black.

Continuara...