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Historia 27991 — capítulo 28
CAPITULO XXVIII
Visitas
Hugo, todo el tiempo felicitaba a Hermione por aprender tan rápido. En un par de días ya había aprendido todo lo que tenia que aprender para vivir ahí.
Era un tanto agotador bailar y por ello, en la noche Hermione estaba muy cansada.
Una noche, cuando Hermione ya estaba en la cama, cuando tocaron la puerta, era Zay.
“¿puedo pasar?” Dijo Zay
“Si, claro” Dijo Hermione desde la cama
“Ya me dijo Hugo que ya estas lista para vivir aquí. Por cierto, siento mucho no haber estado contigo en estos días, pero tengo miles de cosas que arreglar, tu sabes por eso de ir al futuro descuido todo lo de acá” Dijo Zay mientras se sentaba en los pies de la cama.
“No te preocupes, ya has hecho por mi mas de lo que deberías” Dijo Hermione
“No, yo lo hago con mucho gusto. Se me olvidaba, tenemos una plática pendiente. En estos días tendrás visitas, mañana vendrá Felipe, mi futuro esposo y en la tarde llega mi prima” Dijo Zay muy contenta.
“¿de verdad?” Dijo Hermione contenta
“Si, mañana un ratito vendrá mi Felipe, dice que quiere conocer a mi hermana” Dijo Zay
“Que bueno ¿y tu prima también vendrá? ¿Quién es?” Dijo Hermione
“Se llama Fáthima Van Garreth. Ella es una persona muy importante, a su corta edad, bueno ni tanto yo tengo menos, es reina de gran parte de Europa y es heredera de los creadores del pozo” Dijo Zay
“¿el pozo iskall?” Dijo Hermione
“Si, de ese mismo. Ella me hizo guardiana, aunque por nacimiento me correspondía ser guardiana pero solo por un tiempo. Pero la ayudo más de lo que debería porque ella está enferma” Dijo Zay
“¿de que?” Dijo Hermione
“No lo sé Bien, creo que nació débil o algo así, pero un día está como si nada y al otro día no se puede levantar. Por eso yo la ayudo mucho, ella solo me supervisa y me ayuda y por eso está muy agradecida conmigo, por mi gran sacrificio” Dijo Zay.
“¿Cómo que sacrificio?” Dijo Hermione
“Lo que pasa es que no es tan fácil tener doble vida. Me refiero a vivir aquí y ayudar allá, es muy agotador y es tener una vida incompleta” Dijo Zay
“Ah, ya entiendo. Lo siento mucho” Dijo Hermione
“No te preocupes, estoy acostumbrada de cierta manera. Pero bueno, cuando ella llegue debes hacer una reverencia, poniendo una rodilla en el suelo y la otra no. Es por cortesía a ella” Dijo Zay
“Si, claro no se me olvida” Dijo Hermione.
“Hermione… quisiera pedirte un favor… muy especial” Dijo Zay un tanto apenada.
“El que quieras” Dijo Hermione
“Es que… hace tiempo… cuando era niña, siempre soñaba con tener una hermana y un día fui a una boda y vi que… que la hermana pequeña de la novia… le… le cantaba una canción que ella misma había escrito y que se la dedicaba a la novia. A mi me encantaría que… pues si tu quieres, claro… pues… tu sabes” Dijo Zay.
“Pero yo no sé escribir canciones” Dijo Hermione
“Ah! Eres muy inteligente, yo sé que podrás” Dijo Zay “Pero si tu no quieres…” Dijo Zay.
“No, no es eso. Pero si quieres déjame pensarlo ¿si?” Dijo Hermione
“Claro. Y se me olvidaba, en dos días tendrás una gran sorpresa” Dijo Zay emocionada
“¿Cuáles?” Dijo Hermione
“Oh!! Es sorpresa, ya lo verás te va a encantar. Pero bueno, ahora duerme que mañana tenemos muchas cosas que hacer” Dijo Zay “bueno, hasta mañana hermanita”
“Hasta mañana hermana mayor” Dijo Hermione y Zay se fue a dormir.
Al otro día en la mañana, Zay llevó a Hermione a un jardín que tenía, en el que todo el tiempo era otoño.
Era muy bonito.
Las hojas secas de los árboles cubrían la tierra, había un par de columpios en el centro y en un lado había banquitas de metal muy bonitas.
Los árboles formaban arcos unos con otros y siempre se sentía la brisa de invierno.
Después de estar un rato ahí, regresaron al castillo a desayunar. Los reyes no estaban, así que desayunaron solas.
Estaban muy alegres desayunando, cuando entró Felipe. Era muy guapo, alto, todo un caballero.
Zay al verlo se levantó corriendo y lo abrazó.
Se amaban mucho, se podía ver a kilómetros.
“Mira Felipe, te presento a mi hermana Hermione” Dijo Zay.
“Hola, mucho gusto” Dijo Felipe
“Mucho gusto” Dijo Hermione.
Felipe le besó la mano (como era costumbre).
Después de desayunar juntos, Felipe se fue, pero prometiendo volver al otro día para enseñarle a Hermione defensa y ataque de hechizos, junto con Zay que era muy buena en eso.
En la tarde, cuando Hermione y Zay estaban en el jardín, un elfo les informó que ya había llegado Fáthima.
Las estaba esperando en el salón del té, en una silla muy elegante.
En cuanto entraron, Hermione y Zay hicieron la reverencia.
“De pie” Dijo una voz muy serena.
Fátima era de la misma edad de Zay, se veía muy tranquila y sabia. Era blanca y del tamaño de Hermione, sus ojos eran de color café claro. Llevaba puesto un vestido rojo, muy bonito, con una capa larga. Tenía una corona de oro de reina, Zay una de plata de princesa.
Se levantó para recibirlas.
“Hola, Zayra querida” Dijo Fáthima
“Hola fáthima” Dijo Zay “Mira te presento a Hermione, ella es…”
“…quien pidió el deseo” Dijo Fáthima “Sí, claro que lo sé. Mucho gusto Hermione Granger” y le extendió la mano derecha.
Hermione le estrechó la mano y de pronto Fáthima la abrazó delicadamente. Era un abrazo muy parecido a los que le daba su madre.
“Un placer conocerte al fin” Dijo Fáthima separándose de ella” Zay me ha platicado mucho de ti. Pero bueno, tomemos el té”
Con tronar los dedos de Fáthima muchos elfos llevaron el té para las tres.
Ellas se sentaron y tomaron el té.
A Hermione se le dificultaba mucho por solo usar la mano izquierda, pero ya tenia avances.
“Bueno, creo que esta será una charla un poco corta, ya que debo volver a mi palacio a atender asuntos urgentes” Dijo Fáthima “Pero como me sorprendió mucho saber que Hermione estaba aquí, debía venir a saber el motivo de tu agradable visita”
“Ya te explique que fue por que Hermione estaba enferma” Dijo Zay
“Sí, me doy cuenta. Pero presiento que existen más motivos ¿puedes decírmelo Hermione?” Dijo Fáthima
“Es que… creo que… tuve muchos problemas… la vida… me dio… golpes muy fuertes” Dijo Hermione triste
“La vida es una caja llena de sorpresas.” Dijo Fáthima “Ahora estas confundida y herida. Pero al final, aún cuando te arrebaten algo, tendrás una gran recompensa. Sólo debes no perder la esperanza. Bueno, siento no quedarme a terminar el té, pero después nos volveremos a ver” Se despidió y se marcho, dejando a Hermione muy confundida.
Hermione volteó a ver a Zay, para que le explicara algo de lo que había dicho Fáthima. Pero Zay solo levantó los hombros y dijo:
“Yo no sé nada. Nunca entiendo lo que dice”
Decidieron pasar el resto del día en el jardín y es que estaban enamoradas de él, por lo tranquilo que era.
Hermione estaba triste por lo que le dijo Fáthima, eso le hizo recordar y ella lo que quería era olvidar.
Zay intentó subirle el ánimo platicando de su boda y los preparativos, cuando un elfo doméstico entró al jardín.
“¿Qué pasa Duck?” Dijo Zay.
“Acaba de llegar sus visitas ama, ¿las hago pasar?” Dijo el elfo
“Claro, claro” Dijo Zay aplaudiendo muy contenta “Ya llegó tu sorpresa Hermione”
“Ah, gracias” Dijo Hermione con poco entusiasmo.
“¿no te alegran las sorpresas?” Dijo Zay
“Sí, claro. Solo que estoy un poco cansada y quisiera ir a dormir” Dijo Hermione pensando en lo que le dijo Fáthima.
“¿y no harías el sacrificio por nosotros?” Dijo una voz muy conocida para Hermione.
Volteó a ver emocionada y vio su gran sorpresa.
“Neville, Luna” Dijo Hermione sin poderlo creer.
Eran ellos, estaba ahí vestidos con ropa de época y muy sonrientes al ver a Hermione.
Hermione no se aguantó las ganas y salió corriendo a abrazarlos.
“Me da tanto gusto verlos” Dijo Hermione.
“Y nosotros a ti” Dijo Neville
“¿Cómo estas? Supimos que estuviste enferma a causa de lo que te hicieron y de la muerte de tus padres” Dijo Luna
“Estoy… b-bien, y al verlo aquí mucho mejor” Dijo Hermione tratando de asimilar lo que dijo Luna “Gracias por traerlos Zay y claro que te escribiré la canción”
“¿De verdad? Entonces creo que hice bien en darte la sorpresa” Dijo Zay “Pero, entremos ¿no?”
El resto de la tarde se la pasó jugando, bromeando, platicando muy contentos los 4.
Cuando Hermione se acostó a dormir, estaba agotada, pero feliz por ver a sus amigos que se quedarían un par de días.
Pero esos días serían de mucha felicidad.