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Historia 27991 — capítulo 29
CAPITULO XXIX
A donde perteneces
Al otro día, Felipe y Zay les enseñaron ataque y defensa de hechizos. En unas cuantas horas los entrenaron muy bien y es que eran muy buenos maestros.
A Hermione le costo mucho más aprender, porque solo podía con una mano, pero también aprendió mucho.
En la tarde, los futuros esposos, les enseñaron a bailar vals.
Al otro día practicaron un poco, y el resto del día lo dedicaron a conocer el pueblo, hicieron un día de campo en el pueblo y Luna conto sus típicos chistes malos, de lo que Neville y Hermione se morían de la risa.
En la mañana del siguiente día, Neville y Luna se despidieron porque debían volver.
Fue un poco triste, pero prometieron volverse a ver, sin decir ni cuando ni donde.
Hermione se quedó un poco triste, pero muy contenta por haber visto a sus amigos.
Volvieron al castillo Van Tassel y cuando iban pasando por el salón de música, escucharon que alguien tocaba el piano.
Era la reina, la madre de Zay, Zay entró y acompaño la melodía cantando.
Era una canción hermosa.
La mamá de Zay invitó a Hermione para que las acompañara. Y como Hermione sabia un poco de piano, se puso a tocar a dueto con la reina, mientras que Zay cantaba.
Sin que se dieran cuenta, se pasó toda la tarde. Y es que la música era muy tranquilizadora.
En la mañana, Hermione preguntó por Zay, pero los sirvientes le dijeron que había salido a arreglar asuntos. Así que Hermione decidió ir al jardín a esperarla, porque prefirió esperarla para desayunar juntas.
Se sentó en un columpio y se empezó a mecer muy poco con los pies (ya que no se podía agarrar con un brazo) Estuvo así un rato hasta que llegó Zay. Se veía un poco preocupada y se sentó en el columpio de al lado.
“Hola Zay ¿Pasa algo malo con tus asuntos?” Dijo Hermione
“Si… es que… a veces… las cosas no salen como uno quisiera” Dijo Zay
“Que mal ¿no?” Dijo Hermione
“Un poco, pero es lo debido. Perdona por no avisarte que ibas a salir, pero me llegó la carta esta mañana” Dijo Zay
“No te preocupes” Dijo Hermione “Tu debes atender tus asuntos”
“Es que… la carta… era… era del profesor Dumbledore” Dijo Zay
Hermione se dejó de mecer y volteó a ver a Zay con rapidez.
“¿que? ¿Qué quería?” Dijo Hermione
“Es que… quieren que vuelvas” Dijo Zay
Hermione no podía creer lo que le estaba diciendo.
“Y déjame decirte que… que el profesor Dumbledore tiene mucha razón. Debes volver porque es el lugar y tiempo a donde perteneces. No aquí y si te quedaras a vivir aquí… quebrantaríamos como 100 normas de las leyes del tiempo” Dijo Zay
“¿QUIEREN que vuelva?” Dijo Hermione
“Si, todos. Porque ahora ya entendieron lo que hiciste. Los Weasley son inmensamente ricos y… todos se arrepienten de… lo que pasó” Dijo Zay
Hermione se levantó de golpe del columpio, no lo podía creer.
“Pero… es que… no sé… si voy a poder… verlos de nuevo” Dijo Hermione nerviosa.
Zay se le acercó un poco.
“Es que no estamos pensando en todos, hay quienes te esperan y no te han hecho nada. Yanet, Severus y Jacqueline ya volvieron de sus misiones. Y no sabes como lloró Tonks por que se creía culpable de lo que pasó” Dijo Zay
Era cierto, ellos no tenían la culpa de nada. Y la estarían esperando.
“Tienes… tienes un semana para volver. Es precipitado y sé que las heridas se volverán a abrir. Pero debes volver” Dijo Zay “y enfrentar todo… porque el profesor Dumbledore dijo… dijo que debes hablar con tus amigos”
“¿Hablar con… mis amigos?” Dijo Hermione
“Si, deben aclarar todo. Y tu elfina doméstica te está esperando” Dijo Zay
“Yo no tengo elfina doméstica” Dijo Hermione
“Pues nosé, pero una elfina doméstica llamada Winky dice que eres su amita. Ella ayudó para que pudiéramos salir de la mansión del profesor Dumbledore” Dijo Zay
“No lo recuerdo” Dijo Hermione
“Creo que debemos obedecer, pero antes de que te vallas, quiero darte esto” Dijo Zay y le extendió una cadena de plata con un dije de corazón grande que se abría.
Hermione lo agarró y lo abrió.
Tenía fotos adentro.
En el lado izquierdo estaban los papás de Hermione saludando y sonriendo, del otro lado estaban Harry, Ron y Ginny un poco más chicos, al pasar esa pequeña hoja estaban los merodeadores t las chicas juntos y en la ultima foto estaba Zay y Hermione juntas.
A Hermione se le llenaron los ojos de lágrimas. Abrazó a Zay y le dijo:
“Gracias Zay, eres la mejor hermana mayor”
“De nada, es que como no usas el diamante (que por cierto me traje entre tus cosas) y como finalmente aunque tu lo tengas no es tuyo, creo que esta bien que tu tengas algo con lo que me recuerdes a mi y a tus amigos. Por que no olvides que ellos son tus amigos y tal vez solo se equivocaron al tratarte de la peor manera, pero son tus amigos” Dijo Zay
“De verdad, gracias por ser mi hermana” Dijo Hermione
“Bueno, pero no hay que ponernos tristes, porque aun nos queda una semana de diversión. Y sí puedes venir a mi boda, ya le pedí permiso al profesor Dumbledore, así que la canción sigue en pie ¿eh?” Dijo Zay
“Claro que si” Dijo Hermione sonriendo.
Ahora solo le quedaba pasarla bien y no pensar en lo que iba a pasar cuando regresara.
Porque finalmente, ahora, era ella quien debía perdonar.
Ahora debía demostrar si de verdad sabia el verdadero significado de la amistad.