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Historia 27991 — capítulo 31

CAPITULO XXXI

El primer día

Hermione iba corriendo por el bosque de la bruja, algo la iba persiguiendo, tenía miedo, se acercaba más y más. Hasta que tropezó y cayo a la tierra húmeda y fría.

Se levantó rápidamente sacando su varita y apuntando hacia donde estaba lo que la perseguía.

No había nada, solo oscuridad.

Entonces se dio media vuelta y vio a sus padres, de pie, frente a ella. Pálidos con la mirada fija en ella.

Extendieron sus brazos hacia ella y le dijeron:

“Ayúdanos Hermione. Tenemos frío en donde nos dejaste… por favor ayúdanos”

Y repetían muchas veces “ayúdanos”.

Ella cerró los ojos llorando y gritó.

Se empezó a mover y… se cayó de la cama.

Había tenido una horrible pesadilla.

Se levanto con dificultad. Vio a Croockshanks dormido.

El reloj marcaba las seis de la mañana apenas.

Todavía estaba oscuro, pero no quería seguir durmiendo.

Fue al baño para verse en el espejo y lavarse la cara. Se veía pálida y ojerosa.

Se metió a bañar, se cambió y luego se quedó con la vista perdida hacia el mar por un buen rato.

Aún no podía… entender lo que había soñado, aunque… no… tenia que dejar de pensar en eso, solo era una pesadilla y nada más. Si, una pesadilla.

Así que ahora un poco más convencida de eso, bajó a caminar un poco en la playa, ya que cuando estuvo ahí la vez pasada, siempre quiso salir a caminar. Y ahora que estaba de nuevo ahí y que podía salir de su habitación cuantas veces quisiera, no se iba a quedar con las ganas.

Estuvo un buen rato caminando y pensando, hasta que se dio cuenta de que era tarde y debía volver para desayunar con los demás. Uff… desayunar con todos, no es que le molestara, pero si la ponía nerviosa el tan solo hecho de verlos y no saber que decir.

Para su sorpresa, cuando regresó Jacqueline, le profesor Dumbledore, Yanet y Severus ya se habían ido, no se despidieron de ella porque pensaron que estaba dormida.

Pero eso no evitó que Hermione no dejara que Tonks se fuera poniendo miles de excusas y logró que se quedara a desayunar con ellos.

Era muy incomodo estar todos ahí, juntos., sin hablar y sin siquiera levantar la mirada.

Aunque era muy bueno deleitarse con la comida de la sra. Weasley.

“Y… ¿Qué hay de nuevo en el ministerio Tonks?” Dijo Hermione, al ver lo nerviosa que estaba Tonks al estar frente a Remus, tanto que había tirado como 5 veces su jugo de calabaza.

“Pues… el ministro quiere hacer muchas cosas que Fudge hizo cuando estaba como ministro, y eso es un gran error” Dijo Tonks nerviosa.

“Que mal” Se limito a decir Hermione al darse cuenta de que todos los demás las estaban escuchando atentamente.

“Sí y encima está esa Rita Skeeter que escribe muchas criticas y puras mentiras y no solo contra el ministerio, también contra la orden” Dijo Tonks con rencor y odio en la voz.

“Con que ya volvió, pero ¿también ha escrito cosas de los miembros de la orden? Bueno, aunque con ella nadie se salva” Dijo Hermione

“Si, hasta a escrito cosas de ti” Dijo Tonks, pero un instante después se dio cuenta de que había cometido un error.

Todos la voltearon a ver, enojados por lo que acababa de decir.

“No me extraña, ya lo veía venir y no te preocupes por haberme dicho, de todos modos en Hogwarts me voy a enterar, gracias por prevenirme” Dijo Hermione

“De… de nada” Dijo Tonks de nuevo nerviosa.

“Entonces, también ha escrito cosas sobre ti ¿no es cierto?” Dijo Hermione

Tonks solo asintió con la cabeza.

“Según ella ando con Kingsley y que tuve amoríos con ojoloco, ¡puedes creerlo! ¡Amoríos con ojoloco para llegar a donde estoy!” Dijo Tonks enojadísima “Y… lo peor de todo… es que existen personas… que le creen” Dijo dolida.

Hermione volteó a ver a Remus que estaba como tomate, mientras que Sirius, Harry, Ron, Ginny y la sra. Weasley miraban hacia otro lado.

“Pues yo pienso, que Rita Skeeter es una mujer… despreciable y patética, que como no tiene vida propia le encanta hacer chismes de la gente. Y creo que todos sabemos lo mentirosa que es. Y tan culpable es la persona que le cree, como la misma Rita Skeeter. No sé, ni quiero saber que clase de persona le creería, cuando ha hablado muy mal de todos” Dijo Hermione

Tonks le agradeció con una sonrisa.

Remus y Sirius se voltearon a ver, también Harry, Ron y Ginny. Y los sres. Weasley permanecieron a raya, sabiendo que no debían entrometerse en conversaciones ajenas.

“Hermione… nosotros quisiéramos hablar contigo, si no te molesta” Dijo el sr. Weasley.

“Dígame” Dijo Hermione dejando a un lado su tenedor.

“Es que… estábamos hablando… y…. creo que ya sabes que nos dieron el dinero de la tinta invisible” Dijo el sr. Weasley sin saber como comenzar.

Hermione asintió con la cabeza.

“A Arthur le tocó una cantidad muy grande de dinero, exageradamente” Dijo la sra. Weasley.

“Y a Harry, Remus y a mí también nos tocó bastante” Dijo Sirius.

“Y por eso creemos justo que a ti te diéramos parte de lo que nos tocó” Dijo Remus.

“Porque finalmente, tu también firmaste el papel y gracias a ti nos dieron los galeones” Dijo Harry.

“No, de ninguna manera” Dijo Hermione “Yo no lo hice para que a mi también me tocara. Además, firmé con un nombre falso y por lo tanto no me toca nada”.

“No importa, aún así lo justo sería que te tocara una parte” Dijo la sra. Weasley.

“Además, tenemos lo suficiente para darte” Dijo el sr. Weasley.

“Les agradezco su buena intención, pero no lo voy a aceptar porque no es correcto. Ese dinero es para ustedes, no para mí” Dijo Hermione

“Se te olvida que tus padres murieron y ahora talvez si lo necesites” Dijo Ron

“No, no te preocupes, no se me olvida que asesinaron a mis padres” Dijo Hermione enojada, recordando el sueño que tuvo.

Ron se puso rojo.

“Lo que Ron quiere decir, es que, nos preocupa que tal vez no tengas dinero” Dijo Remus.

“Mis padres me dejaron bien asegurada, soy hija única, así que por eso no se preocupen. Así que no hay motivos por los cuales me tengan que dar dinero, tema olvidado” Dijo Hermione que ya se estaba cansando de hablar de eso y aun se sentía mal por lo del sueño.

Todos se quedaron sorprendidos, pero nadie se atrevió a decir nada, porque sabían que no la harían cambiar de opinión.

Momentos después, el sr. Weasley se fue a trabajar (quien ya tenia un mucho mejor puesto por su dinero).

“Hermione… queremos invitarte a jugar quidditch, terminando de desayunar” Dijo Harry tratando de pulir asperezas.

“mmm… no lo siento, no me gusta el quidditch y además le tengo miedo a las alturas. Pero tengo entendido que Tonks es muy buena cazadora” Dijo Hermione tratando de que incluyeran a Tonks.

“No, ya no hay lugar para cazadores” Dijo Remus rápidamente.

“Bueno, yo tengo que irme. Nos vemos luego” Dijo Tonks y salió como rayo sin que Hermione pudiera decir nada.

“Tal vez no soy quien para hablar” Dijo Hermione “Pero considero que oportunidades no se nos dan todos los días. Mas en estos tiempos en que hoy estamos y mañana quien sabe y sobre todo si trabajamos para la orden. Y claro, después vienen los arrepentimientos”

Remus agachó la cabeza, arrepentido y por lo que Hermione pudo ver durante el desayuno, Remus si sentía algo por Tonks, solo que de verdad tenía complejo de Licántropo.

“Bueno, les deseo suerte en su partido” Dijo Hermione poniéndose de pie y sin ver a nadie “Que pasen un buen día”

Y luego se fue a su habitación.

Es que era tan difícil ver a todos sin saber que decir, y todavía tenía el horrible recuerdo de esa espantosa pesadilla que le daba vueltas y vueltas en la cabeza.

Además (como una buena excusa para estar en su habitación) tenía que arreglar su baúl porque al otro día se iría o Hogwarts.