Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 27991 · de

Historia 27991 — capítulo 32

CAPITULO XXXII

La cita de tres

En el día, Hermione se la pasó dando vueltas en su cuarto.

Tenía que hablar con Sirius y Remus, pero no se atrevía.

Respiró profundo y tomó valor.

Bajó a la cocina a ver a la sra. Weasley para preguntarle en donde estaban.

Y es que a pesar de que ahora los Weasley tenían dinero, la sra. Weasley seguía cocinando.

Entró a la cocina nerviosa.

La sra. Weasley al verla, sonrió ampliamente.

“Hermione, querida, ¿necesitas algo? ¿Tienes hambre?” Dijo la sra. Weasley.

“¡no! ¡Si mi amita tiene hambre me dirá a mi!” Dijo la voz chillona de Winky, que desde que Hermione volvió no dejaba que nadie más la atendiera.

“Gracias Winky, pero solo necesito hablar con la sra. Weasley. Que tal si mejor vas a componer mi ropa del colegio” Dijo Hermione, y rápidamente Winky salió no sin antes hacerle una reverencia.

“¿pasa algo malo? ¿te sientes mal?” Dijo la sra. Weasley con voz maternal.

“No, estoy bien… es que… yo solo… necesitaba saber…mmm… en donde se encuentran… Remus y Sirius” Dijo Hermione nerviosa.

“oh! Claro cariño, están en un despacho que tienen juntos. Ahí pasan mucho tiempo. Está subiendo las escaleras, hacia la derecha, la cuarta puerta del lado derecho del pasillo” Dijo la sra. Weasley.

“Ah, bueno, muchas gracias” Dijo Hermione y se dio la vuelta para irse.

“Hermione… quisiera pedirte un favor. Es que todos tenemos miedo de que ese par salan de aquí. Podrían atraparlos. Y Sirius no se va a quedar tranquilo por mucho tiempo aquí y corre mucho riesgo, ya que los mortifagos querrán atraparlo porque sigue vivo después del ataque de Bellatrix” Dijo la sra. Weasley.

“No se preocupe” Dijo Hermione volteando a verla “Yo hablaré con ellos” Dijo Hermione y salió.

Siguió las instrucciones de la sra. Weasley y se paró frente a la puerta de madera.

Estaba nerviosa.

Pero tenía que hacerlo, así que tomo valor y tocó la puerta.

“Adelante” Dijo la voz de Remus.

Hermione tomó la perilla de la puerta y lentamente abrió.

“Hola, ¿puedo pasar?” Dijo Hermione.

Sirius y Remus estaban sentados junto a un escritorio lleno de pergaminos y libros.

Al verla, se levantaron rápidamente, tirando muchos papeles y libros al piso.

“Si están ocupados, puedo volver después” Dijo Hermione con esperanzas de irse de ahí en ese mismo instante.

“No, no, pasa” Dijo sirius haciendo desaparecer todo lo que estaba en el escritorio y en el piso con su varita.

Hermione entró y cerró la puerta.

“Pero siéntate” Dijo Remus poniendo una silla para ella.

“Gracias” Dijo Hermione sentándose.

Ellos también se sentaron.

“¿necesitas algo?” Dijo Remus

“¿o te sientes mal?” Dijo Sirius preocupado.

“No, estoy bien. Es que… necesito dos favores de ustedes” Dijo Hermione.

“Tú solo pide” Dijo Sirius sonriendo.

“Bueno, es que… yo tengo algo en mi poder que no es mío… porque… porque no fue hecho para mí y por eso… creo que debo… devolverlo” Dijo Hermione y de su bolsillo sacó los dos diamantes extendiéndolos hacia ellos “y… aquí están”

Remus y Sirius se sorprendieron enormemente.

“Nos los estás devolviendo” Dijo Remus.

“Aun cuando te los a…” Dijo Sirius

“devolvieron” Dijo Hermione interrumpiendo a Sirius “me los devolvieron. Y sí, se los doy porque son de ustedes. Los tuvieron por mucho tiempo, y lo más justo es que se los regrese”

Sorprendidos, tomaron los dos diamantes, cada quien el suyo.

“Gracias” Dijo Remus apenado.

“De que, son de ustedes. Y todavía me falta el segundo favor” Dijo Hermione.

“¿De que se trata?” Dijo Sirius.

“Pues, verán… como ahora tiene los diamantes y como los diamantes siguen teniendo poder. Deben cuidarlos y cuidarse. Los mortifagos y el mismo Voldemort estarán interesados en su poder… y en ustedes. No salgan, no se arriesguen. Sé que es difícil estar encerrados, pero es lo mejor, para todos” Dijo Hermione.

“Solo con una condición” Dijo Sirius.

“¿Cuál?” Dijo Hermione sorprendida.

“Que tu también prometas no salir de Hogwarts, no hacer nada arriesgado. Nos preocupas. Como tu misma dijiste, Voldemort estará interesado en el poder del pozo. Y en ti” Dijo Sirius con tono preocupado.

“Bueno, entonces, lo prometemos los tres” Dijo Hermione sonriendo “Yo lo prometo”

“Yo también” Dijo Remus.

“Yo también lo prometo” Dijo Virus.

Los tres sonrieron.

“Bueno, pues eso era todo. Siento haberlos interrumpido” Dijo Hermione.

“No, no interrumpiste nada importante” Dijo Remus.

“Ahora que esté en Hogwarts ¿nos escribirás?” Dijo Sirius.

“Si ustedes prometen escribirme también, entonces todos los días” Dijo Hermione.

“Entonces todos los días será” Dijo Remus.

“Entonces, ¿es una cita?” Dijo Sirius sonriendo.

“Una cita de tres canuto” Dijo Remus.

“Si, es una cita de tres” Dijo Hermione contenta “Bueno, nos vemos luego”

Se levantó y abrió la puerta, pero antes de salir se acordó de algo.

“Remus, sé que no soy nadie para darte consejos, pero… si tienes la oportunidad de ser feliz no lo dudes, porque si lo rechazas puedes hacer sufrir a más personas” Dijo Hermione “Piénsalo”

Remus asintió.

Hermione le sonrió y salió muy contenta.

Estaba simplemente feliz, al fin sus amigos la habían perdonado por lo que pasó. Porque a pesar de lo que dijera Zay o cualquier otra persona, ella siempre se sentiría culpable de la muerte de Lily y de James, de que Alice y Frank estuvieran en el hospital y de que Sirius pasara 12 años en Azkaban.