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Historia 27991 — capítulo 33
CAPITULO XXXIII
Una boda y el cuadro
Al otro día en la mañana, ya todo estaba listo para que se fueran.
Todavía era temprano.
Hermione estaba en su habitación, terminando de componer su baúl, cuando entró Winky y le dijo:
“Amita, vine a avisarle que la sra. Weasley dice que la están esperando”
“¿no es muy temprano para irnos?” dijo Hermione
“A Winky le pareció, que quieren hablar con usted amita” Dijo Winky “Si quiere, Winky puede llevarla a donde la están esperando”
“Bueno” Dijo Hermione “Sí, llévame”
Winky salió de la habitación y Hermione la siguió.
La llevó al lado derecho del largo pasillo.
Winky se detuvo frente a una gran puerta doble de madera.
La elfina tocó la puerta y alguien le indicó que pasara.
Antes de que Hermione pudiera abrir la puerta, Winky ya la había abierto de par en par y le hizo una reverencia.
Hermione no se movió.
Le sorprendió mucho ver la dedicación y el gran cariño que Winky le tenía.
Ella al principio no quería que Winky fuera su elfina domestica, por sus principios de P.E.D.D.O. Pero Winky dijo que mientras Hermione estaba enferma, admitió que fuera su elfina y amenazó con suicidarse si Hermione no dejaba que fuera su elfina domestica. Así que muy a pesar de los intentos de Hermione por convencer a Winky de que no fuera su elfina, tuvo que aceptar.
“¡hola Hermione!” Dijo una voz, sacando a hermione de sus pensamientos.
Hermione vio a Tonks, que estaba totalmente cambiada. Su cabello era color rosa chicle, tenía color en el rostro y se veía feliz.
“Hola Tonks” Dijo Hermione un poco confundida al ver que todos estaba ahí “Creí que estabas trabajando”
“No, hoy es mi día de descanso” Dijo Tonks muy sonriente “Pero entra”
Hermione entró y se quedó de pie junto a un librero.
“Bueno, ahora que ya estamos todos, les queremos dar dos noticias” Dijo Tonks poniéndose junto a Remus y agarrándole la mano “Es que… Remus y yo… somos novios”
Todos se pusieron muy alegres y hasta aplaudieron.
“Y…” Dijo Remus “Nos vamos a casar el segundo sábado de vacaciones de pascua”
Todos gritaron de alegría y empezaron a celebrar. Felicitaron a Remus y Tonks, muy contentos de que al fin Remus haya sacado valor y le haya propuesto matrimonio a Tonks.
Hermione procuró ser la última para felicitarlos.
“Muchas felicidades” Dijo Hermione mientras los abrazaba.
“Gracias, pero quisiéramos pedirte un favor especial” Dijo Tonks.
“El que quieran” Dijo Hermione muy contenta.
“Que seas nuestra madrina de bodas” Dijo Remus.
“Claro que sí” Dijo Hermione muy contenta.
“Junto con Sirius” Dijo Tonks.
Hermione se sorprendió mucho.
“Por mí encantado” Dijo Sirius que en ese momento se acercó a ellos.
“Bueno entonces ya tenemos padrinos de bodas” Dijo Remus muy contento.
“Nos falta hablar con los demás para decirles de que van a ser padrinos” Dijo Tonks y se fueron a hablar en una esquina con los demás, dejando solos a Hermione y Sirius.
“Hay que pensar que les vamos a dar de regalo de bodas ¿no?” Dijo Sirius.
“Si…” Dijo Hermione “pero mejor por lechuza porque ahorita no nos va a dar tiempo. Pero pensemos en opciones y juntos elegimos ¿no?”
“Sí, claro” Dijo Sirius
“Hermione, quisiera pedirte un favor” Dijo Tonks acercándose a donde ellos estaban y apartando a Hermione a un rincón lejos de todos.
“Sí, claro. El que quieras” Dijo Hermione
“Aprovechando que Ginny ya se fue, para que no escuche, te quiero pedir que no seas tan dura con ella, no sabes cuanto ha sufrido por todo esto. Ya se que hizo mal, pero está sufriendo mucho” Dijo Tonks
“Si, yo entiendo” Dijo Hermione, pensando en lo arrepentida que había visto a Ginny.
“Gracias, y no le digas que hablé contigo ¿si?” Dijo Tonks
“No, no le diré nada” Dijo Hermione
“Bueno, entonces ya me voy, procura apurarte, porque en un rato nos vamos” Dijo Tonks, le guiñó un ojo y salió, dejando sola a Hermione (porque, sin que se diera cuenta, todos ya habían salido).
Entonces se apuró a salir, para ver si Winky ya había terminado de empacar sus cosas.
Se dirigía a su habitación por el pasillo largo, cuando pasó por una habitación que tenía la puerta a medio abrir. Al pasar vio de reojo por la puerta.
Se detuvo de golpe.
Lo que creyó ver, le sorprendió mucho.
Se regresó y sin pensarlo entró a la habitación.
Se acercó a lo que había visto.
Era un cuadro.
Estaba encima de una chimenea apagada y fría.
Vio sorprendida al cuadro que tenia enfrente.
Eran Lily, James y Harry de bebé, James lo estaba cargando de frente hacia el cuadro.
A Hermione se le llenaron los ojos de lágrimas.
“Es un cuadro muy lindo ¿no es cierto?” Dijo Sirius por detrás de ella haciéndola brincar “Perdona, no quería asustarte”
Hermione volteo a verlo.
“No, está bien. Y tienes razón, es un cuadro precioso” Dijo Hermione volviendo a verlo.
“Lo hicieron cuando Harry tenia como 7 meses” Dijo Sirius sin moverse de donde estaba.
“Es hermoso” Dijo Hermione sin dejar de verlo.
“Si quieres te doy una réplica en foto, por aquí tengo una” Dijo Sirius y caminó junto a una cama grande que a los lados tenía buros. Ahí, empezó a buscar la foto.
Hermione volteó a ver a la habitación y se dio cuenta de que era la de Sirius.
“Perdóname, me metí a tu habitación sin pedirte permiso” Dijo Hermione viendo hacia donde estaba Sirius.
“No importa… ya la encontré” Dijo Sirius.
Hermione volteó a ver el cuadro por última vez. Le gustaba tanto.
“Mira, aquí está la foto” Dijo Sirius caminando hacia ella.
“Si, gracias” dijo Hermione y se dio la vuelta para tomar la foto.
Se quedó paralizada al ver que estaba muy, muy cerca de Sirius. Vio esos ojos grises tan hermosos que había visto por primera vez en Flourish y blouts mucho tiempo atrás.
Y es que, no podía negarlo. Lo amaba con todas sus fuerzas.
Y entonces, terminaron por acortar la poca distancia que había entre ellos y se besaron.
Fue un beso con mucho amor, que les hizo recordar lo que sentían el uno por el otro.
Sirius abrazó a Hermione con delicadeza y pasión a la vez.
Y ella también lo abrazó.
Fue un beso largo y solo se dejaron llevar por el gran amor que se profesaban el uno al otro.
Y entonces se abrió la puerta de par en par.
“Sirius, ya casi nos va…” Dijo Harry, pero al verlos se quedó como estatua junto a Remus en la puerta.
Hermione se separó de Sirius instantes después de que ellos abrieran la puerta. Se volteó para otro lado para no ver a nadie a la cara.
Sirius vio a Harry y a Remus con mirada asesina.
“Nosotros no queríamos… mejor nos vamos” Dijo Remus.
“No… yo… ya me tengo que ir… yo… los dejo platicar…. a solas.” Dijo Hermione y sin ver a nadie, salió lo más rápido que pudo de la habitación de Sirius y corriendo llegó a su habitación.
Cerró la puerta y se recargó de ella a espaldas.
¿Qué había sido eso?
Era obvio, eso solo le demostraba que seguía amando a Sirius.
Pero ¿Sirius la seguía amando a ella?
No, no lo creía. Porque Sirius ya tenia novia, a Noemí Hirson, que tenia miles de atributos más que Hermione.
Entonces ¿Por qué la había besado?
Por… por pasión. Si, por eso, no porque la amara.
¿O si?
Un llanto desesperado sacó a Hermione de sus pensamientos.
Vio a Winky llorando en el baño a mares.
“¿Qué te pasa Winky?¿porque lloras?” Dijo Hermione acercándosele.
“Es que… Winky se va a… sentir muy sola… cuando la amita… esté en su colegio” Dijo llorando Winky.
“No… no llores. Mira que tal si mejor hablo con el profesor Dumbledore y te vas conmigo a Hogwarts” Dijo Hermione acercándose a Winky.
“¿De verdad? ¿Me iré con mi amita?” Dijo Winky “Me portaré bien y ya hasta bajé su baúl al salón. Y me caí por las escaleras” dijo con orgullo.
“No vuelvas a hacer eso. A la siguiente pide ayuda” Dijo Hermione
“Como ordene mi amita” dijo Winky haciéndole una reverencia a Hermione.
En un rato, todos ya estaban en el salón despidiéndose.
Así, uno por uno se fueron por la chimenea a Hogwarts.
La última en irse fue Hermione.
Pero antes, Sirius le dio la foto del cuadro y Hermione le dijo un simple “gracias” apenada y le sonrió.
Después se fue a Hogwarts.
En unos segundos llegó a la oficina de la profesora Mcgonagall, quien la recibió contenta y le dio el pésame por la muerte de sus padres.
Cuando salió de la oficina de la profesora Mcgonagall no quiso ir a la sala común.
Prefirió irse al lago. El lugar favorito de Lily.
Vio el castillo y sonrió al pensar que ahí había encontrado lo que nunca pensó encontrar.